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Joel Coyoc

Un obrero aprobado

2 Timothy 2:14-16
Joel Coyoc May, 11 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc
Joel Coyoc May, 11 2025
Estudio de 2 Timoteo

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vamos a abrir nuestra biblia
la segunda carta de Pablo a Timoteo en su capítulo dos segunda de Timoteo capítulo dos dice la palabra del señor tú
pues hijo mío Lo que has oído de mí ante muchos
testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para
enseñar también a otros. Tú puedes sufrir penalidades
como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda
en los negocios de la vida a fin de agradar a aquel que lo tomó
por soldado. Y también el que lucha como atleta
no es coronado si no lucha legítimamente. El labrador para participar de
los frutos debe trabajar primero. Considera lo que digo y el Señor
te dé entendimiento en todo. Acuérdate de Jesucristo, del
linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi Evangelio,
en el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor,
mas la palabra de Dios no está presa. Por tanto, todo lo soporto
por amor de los escogidos. para que ellos también obtengan
la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna. Palabra fiel es ésta. Si somos
muertos con él, también viviremos con él. Si sufrimos, también
reinaremos con él. Si le negaremos, él también nos
negará. Si fuéramos infieles, él permanece
fiel. Él no puede negarse a sí mismo.
Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan
sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para
perdición de los oyentes. Procura con diligencia presentarte
a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse,
que usa bien la palabra de verdad. más evita profanas y vanas palabrerías,
porque conducirán más y más a la impiedad, y su palabra carcomerá
como gangrena, de los cuales son himeneo y fileto, que se
desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó,
y trastornan la fe de algunos. Pero el fundamento de Dios está
firme, teniendo este sello. Conoce el Señor a los que son
suyos, y apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre
de Cristo. Pero en una casa grande no solamente
hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro,
y unos son para usos honrosos y otros para usos viles. Así
que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para
honra, santificado, útil al Señor y dispuesto para toda buena obra. huye también de las pasiones
juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz con los
que de corazón limpio invocan al Señor. Pero desecha cuestiones
necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque
el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para
con todos, apto para enseñar sufrido, que con mancendumbre
corrija a los que se oponen, Por si quizá Dios les conceda
que se arrepientan para conocer la verdad y escapen del lazo
del diablo en que están cautivos a voluntad de él. Vamos a meditar el versículo
catorce al dieciséis. Recuérdales esto exhortándoles
delante del Señor, a que no contiendan sobre palabras, lo cual para
nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes. Procura
con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no
tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad,
mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a
la impiedad. Recordemos que el apóstol Pablo
está dejando algunos consejos finales a su hijo Timoteo y principalmente
ha dirigido este capítulo dos alentándolo a que lo que él había
oído del apóstol Pablo, eso él lo enseñara a hombres fieles
que sean idóneos para enseñar también a otros. y lo que vamos
a a mirar a partir de esos versículos del versículo catorce en adelante
es un obrero aprobado un obrero aprobado el apóstol Pablo empieza
diciéndole a Pablo que a Timoteo recuerda esto exhortándoles delante
del Señor a que no contiendan sobre palabras y Un obrero aprobado es alguien
que es consciente de la necesidad de recordar constantemente. Cuando
dice recuérdales esto, la forma en que está expresado en los
verbos es una forma de un recordarles de manera constante, algo que
hay que estar recordando constantemente. Y esa expresión, recuérdales
esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre
palabras. Hermanos, una de las cosas importantes
que un obrero aprobado tiene como función es recordar constantemente
a los creyentes que la lengua es un lugar peligroso, que la
lengua es un lugar donde necesitamos de la gracia del Señor, que la
lengua es un asunto importante, que la lengua tiene una conexión
directa entre el corazón y la lengua, hay una conexión muy
directa. La Escritura dice que de la abundancia
del corazón habla la boca. Y el apóstol Pablo está aquí
haciendo una conexión, ha pasado el tiempo, y una de las cosas
que nosotros Una de las cosas que nosotros debemos aprender
es aprender de la palabra del Señor y no dejarnos llevar muchas
veces por las ideas de la cultura, porque la cultura dice que el
tiempo mejora las cosas. Y lo que había sucedido es que
el tiempo no estaba mejorando las cosas y el tiempo no mejora
las cosas. Alguien dijo, no te preocupes
por hacerte viejo, vas a seguir haciendo las mismas tonterías
de siempre, nada más que más despacio, porque el tiempo no
mejora las cosas. En verdad, lo que transforma
las cosas, no simplemente las mejora, es el Evangelio. ¿Y por qué digo que el tiempo
no mejora las cosas. Pablo está haciendo referencia
a estas cosas que le llama a evitar a recordarles, a recordarles
a la iglesia de Éfeso, en especial a aquellos que están siendo entrenados
para dirigir la iglesia. Pablo le manda que de manera
constante les recuerde, les recuerde que la lengua y el corazón no
mejoran por sí solos. Cuando estudiamos la primera
carta, en los primeros versículos, Pablo abordó un asunto que estaba
sucediendo, y le dice en el versículo tres, como te rogué que te quedases
en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases algunos que
no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas
y genealogías interminables, que acarrean disputa, más bien
que edificación de Dios, que es por fe. Así te encargo ahora. En su primera carta, en el inicio
de la primera carta, hizo alusión a un asunto que estaba teniendo
lugar dentro de la iglesia. Y en su segunda carta, ya al
final, animando a Timoteo, le recuerda, como parte de tu trabajo,
como un fiel obrero, tienes que recordarle a los creyentes, tienes
que recordarle a la iglesia, le tienes que recordar a aquellos
que estén siendo formados para dirigir la iglesia, y les tienes
que recordar, y los tienes que hacer no simplemente de recordarles,
sino tienes que recordárselos exhortándolos delante del Señor. Y esto quiere decir que Pablo
está hablando de un asunto que es sumamente solemne, es sumamente
solemne, el recordarles y exhortarles a que no contiendan sobre palabras
y aquí específicamente va a hablar de aquellas contiendas sobre
palabras y algo que no tenemos que olvidar es el Señor Jesús
dijo claramente en Mateo en Mateo capítulo siete versículo quince hasta el versículo veinte y mire
que Pablo está abordando esto y ha animado a Timoteo a enfrentar
un asunto que el señor Jesús ya había dicho que iba a suceder
y dice guardaos de los falsos profetas que vienen a vosotros
con vestidos de oveja pero por dentro son lobos rapaces por
sus frutos los conoceréis ¿Acaso se recogen uvas de los espinos
o higos de los abrojos? Así todo buen árbol da buenos
frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen
árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.
Todo aquel árbol que no da buen fruto es cortado y echado en
el fuego, así que por sus frutos los conoceréis. Una de las cosas que el Señor
hace es cambiar nuestro corazón. Nacimos con un corazón orgulloso,
nacimos con un corazón que es ladrón de gloria, un corazón
que quiere gloria, que quiere admiración, que quiere reconocimiento. Y una de las cosas que estaba
sucediendo, que usted puede recordar que estudiamos en la primera
carta, había personas que se enfrascaban en fábulas y genealogías,
en estar buscando símbolos para cada cosa y hablar de cosas que
fascinaban a la gente. Y hermanos, el tiempo transcurre
y las cosas no mejoran. Uno se encuentra por todos lados
de pronto personas que están tomando la escritura y tratando
de buscar cosas para impresionar a las personas, con tal de ser
admirados. Algunos no están contentos con
No hay nada de malo en saber los idiomas originales de la
Escritura. Si tiene la oportunidad y Dios
le permite hacerlo, apréndalo. Pero si usted lo aprende para
decir y estar hablando en griego a los hermanos, pues es muy probable
que hay una conexión triste en su corazón y su lengua, porque
el propósito de pararse y predicar o el propósito de platicar con
los hermanos es toda gloria a Dios. Y si yo estoy diciendo algo con
tal de impresionarles para que ustedes me admiren, recuerde
que estudiamos en la primera carta algunos que querían ser
doctores, pero no sabían ni lo que estaban diciendo. Y personas
que escuchan palabras, palabras domingueras diría alguien o palabras
rimbombantes y empieza a hablar palabras con tal de ser admirado
y para que lo tengan por alguien grande en la iglesia. Hermanos,
solo hay alguien grande en la iglesia. y nada más. Y no sólo en esta iglesia local,
sino en toda la iglesia universal, solamente hay uno que es grande. Y ese no es ninguno de los que
la cultura evangélica les dice grandes. El único grande, verdaderamente
grande, es nuestro gran Dios y Salvador, el Señor Jesucristo.
El apóstol Pablo del cual abundantemente nos gusta decir mentiras. Nos gusta decir que fue el gran
apóstol Pablo. No se olvide, hermano, la verdad
inspirada. Pablo no estaba simplemente siendo
modesto cuando dijo, soy el más pequeño. Recuerde, las palabras
que están en la Escritura es por inspiración divina. Cada
palabra el Espíritu Santo guió para que Pablo dijera, y él dijo,
yo soy el más pequeño de todos, que no sois digno de ser llamado
apóstol. Hermanos, dice el apóstol Pablo,
inspirado por el Espíritu Santo a los creyentes, o ignoráis que
vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está
en vosotros, el cual tenéis de Dios, porque habéis sido comprados
por precio, glorificar pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro
espíritu, los cuales son de quien? de Dios, porque hemos sido comprados
por precio, y eso quiere decir que aquí había un problema, había
personas que estaban yendo a la Escritura con un corazón perverso,
con un corazón no regenerado, y estaban yendo a la Escritura
para aprender y para después, y tristemente, tristemente, aprender
a auto engañarse. porque no estaban aprendiendo
absolutamente nada. Y el problema no está en la Escritura,
sino el problema es, como en todas las cosas, el problema
es el corazón del hombre. Mateo capítulo 15. versículo dieciocho dice pero lo que sale de la boca del
corazón sale y esto contamina al hombre porque del corazón
salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios,
las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan
al hombre, pero el comer con las manos sin lavar no contamina
al hombre. Recuérdales esto exhortándoles
delante del Señor que no contiendan sobre palabras. Hermanos, aún
aquellos que estamos en Cristo podemos de pronto olvidar y es
necesario recordar. Hermano, ha sido salvado, ha
sido comprado, por el precio de la sangre del Señor Jesucristo. Fuiste creado para reflejar la
gloria, la gloria de Dios. Cuando nosotros miramos pasajes
de la Escritura, como el Salmo 100, el Salmo 100, por ejemplo,
dice, Cantate alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Quienes tienen que cantar alegres
a Dios. habitantes de toda la tierra. Lo hayan escuchado o no lo hayan
escuchado, tienen la responsabilidad de venir ante su presencia con
regocijo, reconocer que Jehová es Dios. ¿Quién tiene que hacer
eso? Toda la tierra, todos los habitantes
de la tierra. Por la caída, los habitantes
de la tierra no quieren. y no solo no quieren, tampoco
pueden. Y nosotros ni queríamos, ni podíamos. Ahora, Dios ha hecho una obra
y nos ha comprado a su pueblo, lo ha comprado con la sangre
de Cristo y lo ha comprado para glorificar a Dios, para dar gloria
a Dios y sobre todo con con algo que es humanamente humano hablando
humanamente hablando imposible y es glorificar a Dios con nuestra
lengua. Santiago cinco Santiago tres dice Desde el versículo 2 dice, porque
todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra,
este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.
Y aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos, para
que nos obedezcan y dirigimos así todo su cuerpo. Mira también
las naves, aunque grandes y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas
con muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. Así
también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes
cosas. Y aquí cuán grande bosque enciende
un pequeño fuego, y la lengua es un fuego, un mundo de maldad.
La lengua está puesta entre nuestros miembros y contamina todo el
cuerpo e inflama la rueda de la creación y ella misma es inflamada
por el infierno. porque toda naturaleza de bestias
y de aves y de serpientes y de seres del mar se doma y ha sido
domado por la naturaleza humana, pero ningún hombre puede domar
la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado y llena
de veneno mortal. Pero ningún hombre puede domar
la lengua. Y específicamente Pablo aquí
está hablando en cuanto a contender contiendas. contiendas, dice,
recuérdales dice, recuérdales eso, exhortándoles
delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para
nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes. un
sentido contrario el apóstol Pablo constantemente habla y
dice que nuestras palabras sean sazonadas con sal a fin de dar
gracia a los oyentes y aquí dice que las contiendas contiendas
sobre palabras y hermanos una de las cosas importantes que
hemos de recordar es si el señor nos ha redimido nos ha comprado
con su sangre y lo ha hecho para su gloria y una manera de dar
gloria a Dios es anunciar las virtudes del que nos llamó de
las tinieblas a luz admirable y cuando hacemos eso hemos de
orar para que nosotros no caigamos tampoco en contiendas. Que Dios
nos guarde de la tentación en cualquier lugar que hablemos,
de que nuestro hablar no sea para atraer la atención hacia
nosotros mismos. Que Dios nos guarde de la tentación
de que queramos que la gente piense, es decir, que sabe, sabe
hablar, habla bonito. que caigamos en la tentación
de entrar en discusiones. Predicando el evangelio puede
haber personas que quieran discutir. Hermano, no caigamos en discusiones. No tenemos que intentar convencer
a personas. Simple y sencillamente somos
llamados a anunciar las virtudes del que nos llamó de las tinieblas
a su luz admirable. El apóstol Juan dice, lo que
hemos visto y oído anunciamos para que también vosotros tengáis
comunión con nosotros. Nosotros queremos cuando estamos
predicando el evangelio, no que la gente se fije en nosotros.
El deseo de nuestro corazón es que Cristo sea levantado, que
Cristo sea admirado, que Cristo sea presentado como el único
sacrificio suficiente, como el único que puede limpiar los pecados,
como el único que puede vestir al ser humano de su vergüenza
y vestirlo con una vestidura adecuada de justicia. Lo que
queremos es que Cristo sea visto como el admirable consejero,
como el Dios fuerte, como el Padre eterno, como el príncipe
de paz. Lo que queremos es que él sea visto como el cumplimiento
de todas las profecías del Antiguo Testamento. Lo que queremos es
que él sea visto como él es mi Salvador en quien yo estoy confiando
y toda seguridad que tengo es por la obra del Señor Jesucristo.
y todo lo que yo quiero en esta vida es que admires a Cristo
así como él me ha hecho admirarle. Quiero que tus ojos sean abiertos
y la única esperanza de que eso suceda no es entrando en discusiones,
porque las discusiones, dice, para nada aprovechan, sino es
para perdición de los oyentes. Hermano, en cualquier contexto,
evitemos las contiendas. Y sobre todo, examinemos nuestro
corazón. En verdad, examinar nuestro corazón. He visto a Dios en el rostro
del Señor Jesucristo. Estoy cada vez admirado del Señor,
que para mí es importante la fama y el honor de Dios. o yo
estoy buscando mi momento de fama, estoy esperando la ocasión
para brillar. Si es así, pues, arrepintámonos
y recordemos que nada es importante sino la fama y el honor de Cristo. Que Cristo sea conocido, que
Cristo sea admirado. Si Él me ha salvado, yo deseo
que otros sean salvos. contender sobre palabras no aprovecha
para nada y es para perdición de los oyentes. Hermano, recuerde
y recuerde cómo vamos a hacer para no contender sobre palabras.
¿Quién de nosotros puede decir que nunca se ha metido en una
contienda? ¿Quién de nosotros puede decir
que nunca ha sentido el deseo de de demostrar que tiene la
razón. Y nuestra esperanza, hermano, es
el Evangelio. El Evangelio transforma el corazón. Cristo, ver a Cristo y ver mi
incapacidad de hablar lo que es adecuado y lo que es correcto.
recuerde que la verdad de la palabra dice ningún hombre puede
domar la lengua pero la palabra dice que lo que para el hombre
no es posible para Dios es posible y lo que necesitamos hermanos
si usted está teniendo problemas con su comunicación ahora estamos
hablando de contención y yo lo quiero animar a lo que lo he
animado en la mañana hermano es importante nuestro corazón
y lo único que puede hacer bueno el corazón es un milagro del
evangelio y que podamos acercarnos a la escritura con una actitud
correcta y la actitud correcta es yo quiero venir a la escritura
porque yo quiero conocer más a Cristo porque de pronto podemos
ir a la escritura para tener argumentos para discutir para
ir a la escritura y respaldar mis ideas y tener argumentos
para ganar discusiones. Hermano, que Dios nos guarde
de eso. Yo quiero ir a la escritura para
conocer más a Cristo. Y quiero ir a la escritura para
que cuando yo hable, Cristo sea exaltado. Para que cuando yo
hable, mis palabras sean sazonadas con sal de tal forma que pueda
dar gracia a los oyentes. De tal forma que pueda animar
a mis hermanos, de tal forma que podamos exhortarnos mutuamente
y estimularnos al amor y a las buenas obras, sobre todo cuando
pensamos que el día de la venida del Señor Jesucristo se acerca,
porque todo lo contrario es para perdición de los oyentes. Pero
la Escritura en sí dice tanto acerca de la lengua, y la necesidad,
lo que necesitamos no son técnicas, lo que necesitamos es recordar
el Evangelio. Hermano, piensa no solo en las
discusiones, piensa en la facilidad con que hablas mal de otras personas. hablamos mal de otras personas
con facilidad cuando olvidamos el evangelio, porque cuando recuerdas
el evangelio y recuerdas que la única diferencia entre tú
y los otros es la rica misericordia de Dios, cuando recuerdas que
la única diferencia entre tú y las otras personas es la gracia,
entonces no te vas a sentir con la libertad de hablar mal de
otros, porque sabes que no eres mejor que otros. La facilidad
con que hablamos mal de otros es una medida de qué tan bien
nos sentimos con nosotros mismos. Pero la respuesta a eso es recordar
quién dice el evangelio que soy yo. el evangelio dice que yo
soy hinchazón y podrida llaga desde la cabeza hasta la planta
de mis pies, el recordar que en mí no hay absolutamente nada
amable, que lo único que es el mío, verdaderamente mío, es mi
maldad, cuando yo recuerdo el evangelio y recuerdo que si yo
no he hecho lo que mi hermano está haciendo es únicamente por
la gracia de Dios, entonces eso me va a hacer recordar también
las palabras del Señor Jesucristo. Hermano, la verdad estábamos
meditando ahí en Efesios cuando dice que desechemos la mentira
y hablemos verdad cada uno con su prójimo y hermanos una cosa
que es verdad y no lo olvidemos y no nos ofendamos es palabra
del señor y eso nos va a llevar a poder hablar un lenguaje que
es edificante que es de bendición y es recordar dice el Señor Jesús,
hipócrita. Y de pronto no nos gusta eso,
pero esa es la verdad. Y la hipocresía está en que casi
siempre nosotros pensamos que mi vecino, mi esposa, mi hijo
tienen una viga en su ojo y yo tengo una pajita. Pero el Señor
Jesús dice que el que trae la viga soy yo y tengo que primero
sacar la viga de mi ojo. Y hermano, todo eso solo es aceptado
cuando el Evangelio, cuando el Señor nos ha dado la fe para
creer al Señor Jesucristo. Ya no es ofensa cuando el Señor
Jesús me dice que soy un hipócrita y yo lo creo. Y yo voy a él y
le pido ayuda para sacar mi viga, para poder tratar con la paja
de mi hermano. Y podríamos abundar tanto en
la cuestión de la lengua, pero un fiel obrero recuerda constantemente
a sí mismo y a la congregación y a quienes están preparando
para liderar que la lengua es un lugar en el cual nuestra única
esperanza es el Evangelio. es el evangelio, no es técnicas,
es el evangelio, es creer la verdad del evangelio lo que va
a hacer que mi manera de hablar sea distinta, es la verdad del
evangelio la que me va a llevar a recordar que si algo importa
es la gloria y el honor de Cristo. Ahora un buen obrero dice después
Pablo a Timoteo No solamente recordarles y exhortarles, pero
procura con diligencia presentarte a Dios aprobado. Procura con
diligencia. Hermano, ¿qué es lo que estamos
procurando? Nosotros procuramos muchas cosas.
Esta semana, en realidad, vivimos en un mundo que demanda mucho
de nuestra atención y de pronto procuramos muchas cosas. Algo
sabio es hacer una lista de las cosas importantes que hacer y
tratar de numerar las cosas importantes para hacer y ponle el número
uno a la más importante y ve hasta la menos importante. Y
algo bueno va a ser que si no logras hacer tu lista de diez
cosas, si hiciste cuatro o cinco, pero hiciste las más importantes.
Y alguien dijo que lo más importante es que lo más importante sea
siempre lo más importante. Y aquí estamos viendo un asunto
de importancia. No solamente si vas, si Dios
te llama a un ministerio para dirigir la iglesia. eres un obrero. Si estás en Cristo,
no puede ser otra cosa que no sea un obrero del Señor. Si estás
en Cristo, no puedes seguir siendo como los que no están en Cristo.
Recuerde que algo que define a los que no están en Cristo
es, dice, a una se hicieron inútiles. El que es inútil, pues no es
un obrero de Cristo. Pero si estamos en Cristo, somos
llamados a procura con diligencia presentarte a Dios Y nuevamente un asunto de importancia
en lo que Pablo está diciendo. En Primera de Timoteo vimos hombres
que querían ser admirados como grandes, como personas que sabían,
querían que la iglesia los trate como doctores, aunque no entendían
ni lo que estaban diciendo, pero tenían esa actitud en su corazón.
Ellos están motivados y están muy motivados por la mirada de
las personas. Ellos quieren impresionar personas,
para ellos es importante la opinión de las personas. Y hermano, eso
es una esclavitud terrible, vivir ante la mirada de los hombres. Y la verdad es que es la batalla
del ser humano, el intentar no desagradar al hombre o intentar
agradar al hombre. Pero Pablo está llamando y recordando
un buen obrero, Un buen obrero de Jesucristo es alguien que
procura con diligencia presentarse a Dios. Un asunto que no hemos de olvidar
hermanos es en los primeros capítulos de Apocalipsis No lo vamos a
buscar, pero se describe al Señor Jesucristo caminando en medio
de los siete candeleros de oro que representan a la iglesia
universal. Y tiene mensaje para cada una
de las iglesias. Y dice la Biblia que los ojos
del Señor son como llama de fuego. Y una frase que se repite constantemente
cuando empieza Cristo a hablar a cada una de las iglesias es,
yo conozco tus obras. Yo conozco tus obras. Y el Señor
va describiendo, y después de decir yo conozco tus obras, va
haciendo una descripción no sólo de lo que la gente puede ver,
sino más bien de lo que la gente no puede ver. El Salmo 139, recordémoslo, dice
el Salmo 139, Señor, tú me has examinado y conocido. tú has
conocido desde lejos mis pensamientos y el Salmo ciento treinta y nueve
va siendo una descripción de la profundidad con la que el
Señor nos conoce y una de las cosas que impactó a muchos de
los que el Señor salvó en el evangelio de Juan es justamente
le dijo antes que Felipe te llamara cuando estabas debajo de la higuera
te vi y el Señor lo vio y él quedó impactado de eso. La mujer
samaritana dice, ¿verdad has dicho? Porque cinco maridos has
tenido y el que ahora tienes no es tu marido. Y la mujer estaba
impresionada y parte de su testimonio era, ven a ver a uno que me ha
dicho todo lo que yo he hecho. Y recuerde, dice la Escritura,
que el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el
Señor mira el corazón. Hermanos, procura con diligencia
presentarte a Dios. Primeramente, la idea no es que
estemos aprobados por la iglesia. Dios usa la iglesia y tiene importancia
en la elección de quienes dirigen la iglesia. pero la preocupación
mayor del creyente, de aquel que sabe que ha sido comprado
por precio, de aquel que Cristo se le ha revelado y sabe que
sus ojos son como llama de fuego, y que él mira hasta lo más profundo,
y que ante sus ojos todas las cosas están desnudas. El motivo
del corazón es, yo quiero procurar con diligencia presentarme, no
ante los hermanos, sino presentarme a Dios aprobado, hermano y en
verdad tenemos una una tentación que lo único que puede vencer
esa tentación nuevamente es el conocimiento de Dios es recordar
que Dios no mira lo que está delante de los ojos Dios mira
el corazón y Dios está interesado en el corazón hermano, es el
recordar al Señor Jesucristo, a ese Señor Jesucristo que constantemente
confrontó algo en los escribas y en los fariseos y les dijo
hipócritas porque ellos estaban muy preocupados por la opinión
de la gente ellos querían hacer su justicia para ser vistos por
los hombres y el señor les recriminó constantemente eso y les dijo
que ellos eran como sepulcros blanqueados que por fuera estaban
todo hermoso pero por dentro estaban llenos de huesos y ya
sabe usted qué es lo que hay en una tumba pero recordemos
nuevamente hermano es el evangelio nuevamente es el evangelio el
recordar qué es lo que Dios ha provisto porque mi interés debe
ser estar aprobado por Dios y ser aprobado por Dios es haber terminado
la lucha de pretender ser mejor de lo que realmente soy solemos
a veces echar culpa a otros porque queremos parecer mejor de lo
que somos. Recuerde que Adán fue el primero
que hizo eso. Un día estaba en comunión con
Dios y estaba adorando a Dios por la esposa que Dios le dio
y tan pronto pecó, lo primero que hizo fue pues tratar de mostrar
que no era tan malo. Y él estaba diciéndole, señor,
pues esta mujer que me diste fue la que me dio y yo comí. si me hubieras dado otra mujer,
pues no hubiera hecho eso. Y una de las cosas que nosotros
debemos recordar, hermano, procura con diligencia presentarte a
Dios aprobado. Por supuesto que Pablo después
va a hablar como obrero que no tiene de qué avergonzarse. Pero la primera cosa, hermano,
para no tener nada de qué avergonzarse es recordar que la vida es delante
de Dios, la vida es toda en presencia de Dios y recordar que la gente
no nos puede ver con la profundidad que Dios nos ve, pero al final,
al final de cuenta, la vida es delante de él y recordar que
aquel que nos mira con profundidad, no solamente nos mira con profundidad,
sino él ha provisto una vestidura adecuada para esa vergüenza,
esa vergüenza que tenemos por causa del pecado, tanto del pecado
que heredamos de Adán como de nuestro propio pecado. Y recordar
que en Cristo hay perdón, recordar que la sangre de Jesucristo,
su Hijo, nos limpia de todo pecado. Y poder venir primeramente ante
el Señor y decirle, Señor, pues yo he pecado. En verdad yo he
pecado, he hecho lo malo delante de tus ojos. He estado buscando
en personas o en cosas lo que sólo tú puedes proveer y por
lo tanto he pecado contra ti y he pecado contra mi prójimo.
Y recordar la promesa de la palabra que dice, estas cosas les escribo
para que no pequen, pero si alguno hubiere pecado, abogado tenemos
para con el Padre a Jesucristo el justo. Recordar, palabra fiel
es esta y digna de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino
al mundo para salvar, ¿a quién? A los pecadores, de los cuales
yo soy el primero. ¿Qué milagro del Señor y qué
bendición de Dios? ¿Que Pablo, habiendo nacido del
linaje de Adán, ha sido nacido en la familia de la fe y ya nos
señala a los demás? ya no hay temor de decir yo soy
un pecador hay un evangelio hay un evangelio y dice el palabra
fiel es este y digna de ser recibida por todos que cristo jesús vino
al mundo para salvar a quien no a los que son mejor que su
esposa el vino a salvar a los pecadores y sin temor cuando
el evangelio te es revelado poder decir yo soy el primero en verdad
debo de ser consumido pero puedo venir porque él fue consumido
por mí, porque él se sumergió en el océano de la ira de su
padre para que yo pueda vivir, porque él llevó mi pecado y procurar
siempre con diligencia presentarnos a Dios y dice como obrero aprobado
que no tiene de qué avergonzarse Y después dice que usa bien la
palabra de verdad. Que usa bien la palabra de verdad. Y hermano aquí está hablando
en cuanto al uso de la escritura. Que usa bien la palabra de verdad. Una de las cosas que nosotros
hemos de orar al Señor es, si estás en Cristo, el día que creíste
el Evangelio, Dios te selló con el Espíritu Santo de la promesa,
y el Espíritu Santo guía a su pueblo a la verdad, y requerimos
de la guía del Espíritu Santo, y requerimos dependencia del
Espíritu Santo, y requerimos también ser diligentes en aprender
principios de interpretación bíblica. Hermanos, hay tanto
error en el mundo. Recuerde que aún Satanás usa
la escritura y obviamente la usa de una manera incorrecta. Recuerde que cuando él tentó
al Señor Jesucristo, él vino con versículos. Satanás tiene
sus versículos y la gente que predica la mentira tiene sus
versículos. Pero una de las cosas que no
hemos de olvidar, hermanos, es procura con diligencia presentarte
a Dios como obrero aprobado, que usa bien la palabra de verdad.
Y una cosa importante que la misma escritura nos dice es ninguna
profecía de la escritura es de interpretación privada. Hermano,
la escritura no es que tiene un montón de significados. La
escritura tiene un significado. la Escritura tiene un significado
y si estamos en Cristo debemos de orar y debemos de procurar
con diligencia y como iglesia tenemos la responsabilidad de
equipar a la iglesia para que pueda ir a la Escritura y hacer
una recta interpretación de la Escritura. Hay tanto cuando nosotros
pensamos por ejemplo en el Evangelio, muchas cosas se dicen que parece
que es el Evangelio Y normalmente lo que se está haciendo es citar
los versículos como el diablo citaba los versículos, fuera
del contexto correcto. Dice Apocalipsis 3.20, He aquí estoy
a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta entraré
a él, cenaré con él y él conmigo. Y mucha gente ha dicho ese versículo
dando a entender que Jesús está parado a la puerta del corazón
de una persona y está tocando para que tú le dejes entrar. Hay algo triste pero la gente
que ha hecho eso no procuró con diligencia presentarse a Dios
como obrero aprobado, que no tiene de qué avergonzarse y que
usa bien la palabra de verdad. Porque el contexto de ese pasaje,
léalo en su casa, Apocalipsis 3.20. Apocalipsis 3.20 no es
un versículo ahí aislado en el espacio, flotando, que yo puedo
agarrarlo para que diga lo que yo quiero que diga. Apocalipsis
3.20 está en el contexto de un mensaje de Cristo para una iglesia. Y el Señor no está hablando de
tocar la puerta de ningún corazón de una persona, sino está tocando
a la puerta de una iglesia. Y hermanos, clamar al Señor para
que en nuestro corazón haya tanto que Dios nos ayude como
iglesia para darles herramientas para una recta interpretación
pero también nuestros corazones el anhelo de que podamos tener
herramientas para interpretar correctamente la escritura y
esas herramientas nos la da la misma escritura porque la escritura
no es de interpretación privada o sea yo no puedo tener una interpretación
propia de cada versículo es interesante que en estos días recién en estos
días pues se sonó mucho de un evento pues que para muchos es
un evento emocionante a nivel mundial y es porque su iglesia
tiene papa y es triste que de pronto hablan
de una iglesia fiel a Cristo cuando pues lo único que se tiene
que hacer para justificar esas cosas es poner en un lado la
Biblia, ni siquiera ya interpretarla, porque sencillamente es un asunto
que no tiene pies ni cabeza. Y damos gracias a Dios porque
Dios nos ha iluminado y podemos saber que es un total disparate. Nosotros sabemos por la gracia
de Dios que en Mateo 16 el apóstol Pedro hizo una confesión de que
Cristo es el hijo del Dios viviente y Jesús dijo que lo lo le dijo
bienaventurado eres porque no te reveló carne ni sangre sino
mi padre que está en los cielos y el Señor habló de de fundar
su iglesia no sobre Pedro sino sobre la roca que es el mismo
Señor Jesucristo en Mateo capítulo dieciocho hubo una discusión
entre los discípulos de quién sería el mayor, y el Señor Jesucristo,
si él había instituido a Pedro como el Papa, era el momento
de recordarles, no tienen que discutir eso, ya les dije que
Pedro es el mayor, pero el Señor Jesucristo no hizo eso. Y cuando
nosotros vamos a la Escritura, en el Libro de los Hechos, en
ningún momento aparece que Pedro sea alguien que ejercía una autoridad
sobre la Iglesia. Él era autoridad como apóstol,
pero no alguien al cual la iglesia estuviera sujeta. Le vemos en
hechos cómo es enviado como un misionero por la iglesia. Es
más, cuando la iglesia se entera de que fue a la casa de Cornelio,
pues él no aparece ahí como alguien que todo el mundo estaba precisamente
sujeto a él, sino él tiene que rendir cuentas a la iglesia y
explica a la iglesia por qué razón él había ido a ese, a la
casa de Cornelio. Y hermanos, no hay tal cosa como
como es ese resbalarse terriblemente y terminar negando verdades fundamentales
de la escritura. El fundamento de la iglesia es
el Señor Jesucristo y la autoridad para la iglesia es la palabra
del Señor. Que el Señor obre de tal forma
nuestros corazones que nosotros podamos estimar su palabra. Que
podamos decir, como el salmista, mejor me es la ley de tu boca
que millares de oro y plata. Que podamos anhelar su palabra
y que podamos clamar al Señor para que podamos trazar, trazar
correctamente, usar bien la palabra de verdad. Que el Señor guarde
nuestro corazón. nosotros podamos recordar que
el propósito de la escritura es dar toda gloria a Dios, dar
toda gloria a Dios es el propósito de la escritura. El tema de la
escritura es el Señor Jesucristo, porque en Cristo nos ha sido
revelada la gloria de Dios. Recuerde que él es la imagen
misma de su substancia, él es el resplandor de su gloria. Hermanos,
que el anhelo de nuestro corazón sea ser aprobados por el Señor,
y diligencia, diligencia para prepararnos, para trazar bien
la palabra de verdad, y trazar bien la palabra de verdad es
mirar a Cristo en la totalidad de la Escritura, y es proclamar
la salvación que es en el Señor Jesucristo, una salvación que
es para pecadores, para pecadores muertos en delitos y pecados.
Para pecadores que no pueden hacer otra cosa más que pecar
y seguir rebelándose contra Dios hasta que Dios hace un milagro,
hasta que Dios por la proclamación de su palabra y por la obra de
su Espíritu Santo les da vida y les da el don de la fe y los
trae hacia el Señor Jesucristo. Entonces ellos pueden mirar su
condición desesperada y vienen con las manos vacías, sin nada
que ofrecer. Pecadores que están en el Señor
Jesucristo y saben que su única esperanza es el Señor Jesucristo. Pecadores que ya no están haciendo
absolutamente nada para ser salvos, porque no hay nada que puedan
hacer para ser salvos. pecadores que saben que hoy pueden
hacer algo no para ser salvos, sino porque ya son salvos, pecadores
que saben que vienen a la iglesia no para ser salvos, sino porque
el Señor los ha salvado y para ellos es un deleite escuchar
el evangelio de la salvación en el Señor Jesucristo. Para
ellos es un deleite recordar que no simplemente el evangelio
los salva del castigo, del pecado, sino que el evangelio los salva
del poder del pecado, y que en un futuro el evangelio nos salvará
de la presencia del pecado. Esta noche estuvimos recordando,
hermano, para usar bien tu lengua, tu esperanza, es el evangelio,
es recordar verdades del evangelio, es recordar que soy un pecador
empedernido, que lo único que puedo hacer es pecar. Buscar
presentarme aprobado ante Dios es recordar que el Señor ha provisto
justicia en el Señor Jesucristo y que él me conoce tal y como
soy y puedo engañar a los demás, pero al Señor jamás podré engañarlo.
Y hermanos, que en nuestro corazón clamemos por ese ardiente deseo
de conocer a Cristo. Ser diligente, en la, trazar
bien la palabra de verdad es ser diligente en conocer al Señor
Jesucristo. usar bien la palabra de verdad
es usarla para conocer a Cristo porque Juan dice lo que hemos
visto y oído esos anunciamos para que también vosotros tengáis
comunión con nosotros y nuestra comunión verdaderamente es con
el Padre y con su Hijo Jesucristo yo quiero conocer a Cristo para
salir y decir a otros lo que cuando vine a la palabra del
Señor he visto y he oído para que ellos puedan también tener
verdadera comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Vamos
a orar.

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