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Joel Coyoc

Una invitación a cantar

Psalm 9:11-12
Joel Coyoc February, 19 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc
Joel Coyoc February, 19 2025
Salmo 9

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Salmo número nueve. Dice el salmo así, te alabaré
con todo mi corazón, contaré todas tus maravillas, me alegraré
y me regocijaré en ti, cantaré a tu nombre, oh Mis enemigos volvieron atrás,
cayeron y perecieron delante de ti, porque has mantenido mi
derecho y mi causa. Te has sentado en el trono, juzgado
con justicia. Reprendiste a las naciones, destruiste
al malo, borraste el nombre de ellos eternamente y para siempre. Los enemigos han perecido, han
quedado desolados para siempre. y las ciudades que derribaste,
su memoria pereció con ellas. Pero Jehová permanecerá para
siempre. Ha dispuesto su trono para juicio.
Él juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con rectitud. Jehová será refugio del pobre,
refugio para el tiempo de angustia. En ti confiarán los que conocen
tu nombre. Por cuanto tú, Jehová, no desamparaste
a los que te buscaron. Cantad a Jehová que habita en
Sion. Publicad entre los pueblos sus
obras. Porque el que demanda la sangre
se acordó de ellos. No se olvidó del clamor de los
afligidos. Ten misericordia de mí, Jehová.
Mira mi aflicción que padezco a causa de los que me aborrecen. Tú que me levantas de las puertas
de la muerte, para que cuente yo todas tus alabanzas en las
puertas de la hija de Sion, y me goce en tu salvación. Se hundieron
las naciones en el hoyo que hicieron. En la red que escondieron fue
tomado su pie. Jehová se ha hecho conocer en
el juicio que ejecutó. En la obra de sus manos fue enlazado
el malo. Los malos serán trasladados al
Seol. Todas las gentes que se olvidan
de Dios. Porque no para siempre será olvidado el menesteroso,
ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente. Levántate,
oh Jehová. No se fortalezca el hombre. Sean
juzgadas las naciones delante de ti. Pon, oh Jehová, temor
en ellos. Conozcan las naciones que no
son sino hombres. Vamos a meditar los versículos
once y doce que dicen, cantad a Jehová que habita en Sion,
publicad entre los pueblos sus obras, porque el que demanda
la sangre se acordó de ellos, no se olvidó del clamor de los
afligidos. Cuando empezamos a meditar el
Salmo, recuerden que estábamos mirando ahí la primera frase
del primer versículo que dice, te alabaré, oh Jehová, con todo
mi corazón. y habla de contar las maravillas
y estuvimos meditando justo en que quizá una de las formas más
descuidadas de alabanza es el estar contando a veces contamos
cosas que no debemos pero que el Señor nos ayude a contar lo
que debemos y es sus maravillas y como parte de alabar al Señor
con todo el corazón después en el versículo dos dice me alegraré
y me regocijaré en ti y dice cantaré a tu nombre oh altísimo
cuando leo este Salmo. otros salmos como el ocho uno
puede captar que recordemos que esto es es poesía y era pues
himnos que el pueblo del señor cantaba para alabar al señor
y una de las cosas que se puede captar al leer el salmo es que
hay hay emoción en el salmo el el el salmista está emocionado
con el señor con sus obras con la persona del señor y después
de decir cantaré a tu nombre oh altísimo Y cuando llega el
versículo once dice cantad a Kiobá, cantad a Kiobá. Y nuestro tema
esta noche es una invitación a cantar. Yo puedo ver esta expresión
más que como un mandato, una invitación a cantar. Él está
emocionado, él dice yo cantaré y después cuando llega a este
punto él dice cantad a Kiobá. Y yo le doy gracias a Dios porque
es una bendición cantar. Pudimos cantar y estamos cantando
del Señor. Estamos cantando al Señor y cantando
del Señor. Y cantá Takeova. Dice, cuando
nosotros miramos, lo primero que miramos es una invitación
a cantar. Y todo el mundo, bueno, creo que casi todo el mundo canta.
empezamos a las mamás le cantan a los niños en la cuna algunos
niños desde muy pequeños cantan hay niños que pues pues han trazado
como meta de su vida cantar pero es una bendición del pueblo de
Dios el poder cantar muchas veces pues hemos cantado y podemos
recordar las canciones que cantábamos antes que el Señor nos salvara
y pues muchas veces la gente prefiere gran cantidad de canciones
que son tristes, canciones de frustración, de desilusión, pero
qué bendición que podemos escuchar la invitación del salmista, cantad
a Kiobá, cantad a Kiobá. dice un salmo dice puso luego
cántico nuevo en mi boca alabanza a nuestro Dios y qué bendición
que después de haber cantado quizá cosas tristes hoy el Señor
ha puesto un cántico nuevo podemos cantarnos la bienvenida y celebrar
que pues podemos regresar otra vez al culto porque el Señor
nos ha guardado porque el Señor nos ha traído. Podemos celebrar
el hecho de que estamos juntos por la gracia de Dios e incluso
pensar en una reunión futura cuando no habrá ninguna separación
y es pues no tiene para nada algo de tristeza esa canción
y es una bendición que es por la obra del Señor Jesucristo
que podemos cantar, cantar a Kiobá. Ahora, la invitación a cantar
es una invitación a cantar ahí solo dice cantad a Jehová sin
embargo está implícito el hecho de que qué es lo que vamos a
cantar a Jehová cantar alabanzas cantar alabanzas a Jehová cantar
acerca de su persona hermanos si hay una persona que tiene
un valor infinito es el señor él es él es el dios todopoderoso,
él es aquel que siempre ha sido, él es aquel que no necesita fuera
nada de sí para existir, él es el eterno, él es el gran yo soy,
y pensar en una persona sí es suficiente para cantar, De hecho,
damos gracias a Dios porque podemos tener himnos que cantamos que
hablan acerca del Señor. Por ejemplo, cantamos el himno
número uno que dice, santo, santo, santo, señor omnipotente, siempre
el labio mío lo ores te dará, y va hablando acerca de la existencia
de Dios en tres personas, Dios en tres personas, bendita Trinidad,
y al menos que bendición y qué importante escuchar que la invitación
cuando nos reunimos como el pueblo de Dios es a cantar a Jehová. Es lamentable cuando de pronto
personas se reúnen supuestamente para un culto al Señor y en realidad
no se canta al Señor. Puede haber canciones que pueden
ser bonitas pero que no están diciendo nada en cuanto al Señor,
pero el carácter del Señor es lo suficientemente impresionante
para que nosotros podamos cantar al Señor. Qué hermoso es el himno
que dice, Señor mi Dios, al contemplar los cielos, el firmamento y las
estrellas mil. Y qué bendición es que por la
gracia de Dios nosotros podemos salir y que el Señor nos ayude
a no salir y dar por hecho de que las estrellas tienen que
estar allí y es tan normal. es normal porque de él, por él
y para él son todas las cosas. Él hace que se mantengan en ese
lugar, él les ha puesto sus órbitas y las sostiene. El poder escuchar
el canto de las aves y pensar, pues esa es obra del gran Dios
hoy, esa es la obra de aquel creador que con la voz de su
palabra fue creando todo cuanto existe. Y es una una invitación
a alabar a Keová, aquel que es admirable, aquel que es eterno,
aquel que que no necesita nada fuera de sí para existir, sino
que da todo lo que tiene para el bien de su creación. Y después
dice, a Keová que habita en Siom, que habita en Siom. Cuando pensamos
en el en el damos gracias a Dios porque, hermanos, nosotros tenemos
la bendición Y quisiera que siempre recordemos esto, a veces tendemos
a admirar a los creyentes de tiempos pasados, y a veces tendemos
a pensar que ellos vivieron en tiempos mejores, pero la verdad
es que de este lado, después de la obra de la cruz, nosotros
somos grandemente bendecidos. Nosotros no sabemos exactamente
qué tanto ellos captaban, sin duda captaban, el Espíritu Santo
obraba en ellos. Sin embargo, ellos inquirieron
y diligentemente indagaron acerca de la salvación que se nos anunciaba,
pero nosotros estamos de este lado en el cumplimiento. y en
aquel entonces nosotros sabemos que el Señor escogió la ciudad
de Jerusalén y dice y específicamente en la ciudad había un lugar prominente,
un lugar más alto, un lugar pues de digamos de realce, de de renombre,
y en ese lugar específicamente Dios escogió para que se construyera
el templo. Sin embargo, damos gracias a
Dios porque nosotros sabemos cantar a Jehová que habita en
Sion. ¿Pero qué bendición es estar
después de que Cristo ha hecho la obra de la cruz? ¿Qué bendición
es estar en este tiempo en el que nosotros sabemos del mismo
Señor Jesús donde están dos o tres congregados en mi nombre? Ahí
estoy yo en medio de ellos. Y en un sentido espiritual Sion
está hablando del pueblo redimido del Señor. En ese tiempo, esa
ciudad era una figura de una realidad mayor, una realidad
espiritual. ¡Qué bendición que nosotros tenemos
de que por la gracia de Dios, Él nos ha traído hacia el Señor
Jesucristo! El Padre nos ha traído a Cristo.
y él produce en nuestro corazón el querer como el hacer, qué
bendición es el el cantamos y dice el himno dice que él nos ha vuelto
a reunir y es así la Biblia dice que él produce en nosotros el
querer como el hacer por su buena voluntad y qué bendición es que
él nos reúne y él está ahora en medio de nosotros y esto es
hermano es emocionante saber que aquí donde estamos Jehová
el gran yo soy dice donde estén dos o tres congregados en mi
nombre ahí estoy yo en medio de ellos pero aún más impresionante
es hermanos dice El apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo,
ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el
cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois
vuestros, porque habéis sido comprados por precio. Glorificad
pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales
son de Dios. ¡Qué bendición de saber que nos
congregamos, estamos siendo edificados como una casa espiritual, como
un edificio santo, somos edificados! individual también somos la habitación
del Espíritu Santo. ¿Qué bendiciones que nosotros
podamos recordar que uno de los nombres del Señor Jesucristo
es Emanuel que es Dios con nosotros. Dios con nosotros. Hermanos no
sé si necesitamos más para cantar pero yo creo que lo que necesitamos
es que el Señor nos haga mucho más conscientes de lo que ha
sucedido quitado la pared intermedia de
separación, cuando el Señor Jesucristo nos ha traído de esa situación
tan triste que era estar sin esperanza y sin Dios en el mundo,
y nos ha trasladado del reino de las tinieblas al reino de
su amado Hijo, y ahora el Señor, cantemos al Señor que habita
en Sion, y en un sentido por la obra del Señor Jesucristo,
Sion es el pueblo del Señor, Sion es creyente. Somos templo del Espíritu Santo.
Y cantar, cantar a Jehová que habita, que habita en Sion. Y
haciendo referencia a eso de que es un lugar de de exaltación,
recuerde que la iglesia es un lugar de exaltación de Dios.
El apóstol Pablo en la carta a los Efesios constantemente
va hablando de de la función de la iglesia, de que es de magnificar
la gloria de Dios, exponer la gloria de Dios, y después se
nos invita y dice dice la segunda frase, publicad
entre los pueblos sus obras. Hermanos, que cantemos de la
persona del Señor, cantar de su amor, qué bendiciones que
cantamos, amor, grande amor, Cristo murió por mí, qué bendiciones
que podemos cantar, maravilloso es el gran amor que Cristo el
Salvador derramó en mí, siendo rebelde y pecador, yo de su muerte
causa fui a hablar de lo inmensurable que es su amor, pero también
no olvidar de publicar en nuestros cantos sus obras, de publicar
en nuestros cantos sus obras, nuestras obras. El pueblo del
señor no viene a cantar de sus obras. Venimos a cantar de sus
obras. Y el himno que cantamos, el himno
número veinte, habla de las obras del señor, habla de sus obras
de creación, habla de la obra de redención, dice aquel Jesús
que por salvarme vino, y en una cruz murió, por mí sufrió, por
mí murió. Y, hermanos, que el a las obras del Señor. En verdad
que el Señor nos haga pensar en que sus obras, la luna y las
estrellas, son la obra de sus dedos. El poder pensar que la
lluvia es su obra. El no demos nada por natural. El poder recordar siempre que
incluso hay obras del Señor de las cuales no somos conscientes.
El Salmo 103 dice bendice alma mía que vay bendiga todo mi ser
su santo nombre dice bendice alma mía que vay no olvides ninguno
de sus beneficios. hermanos el pensar que somos
perdonados dice él es el que perdona todas tus iniquidades
y hermanos que nosotros podamos recordar qué gran obra el hecho
de que podamos ser perdonados porque somos perdonados solamente
por la obra del señor Jesucristo por su sangre porque él es el
cordero de Dios que quita el pecado del mundo dice Él es el
que perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias. Es verdad, tomamos algunos medicamentos,
pero al final es el Señor el que sana nuestras dolencias.
Y hermanos, veamos sus obras. Dice, el que sana todas tus dolencias,
el que rescata del hoyo tu vida. Y la verdad, hermanos, es que nosotros
no somos conscientes de cuántas veces hemos sido librados de
la muerte hoy, mismo hoy. Hay tantas maneras en que uno
se puede morir. De pronto hay gente que está
totalmente saludable y sencillamente entra a bañarse y se da un resbalón
y no salió más del baño. Y piense en la cantidad de peligro.
Algunas veces de pronto nos damos cuenta, pero la verdad es que
debemos celebrar sus obras porque no sabemos. El himno canta de
que Dios nos guardó y es verdad del domingo a este día. del domingo
a hoy hay gente que fue a alguna iglesia y si le tocó hoy regresar
ya no regresó ya el señor nos guarda y nos hermanos en verdad
que hay hay una persona que odia a la imagen de Dios con un odio
indescriptible y está al acecho no solo de hacernos caer en tentación
sino incluso pues de terminar con nuestras vidas físicas más
si por la gracia de Dios estamos mostrando cómo es Dios y magnificando
el carácter de Dios pero hermano estamos aquí porque Dios ha estado
obrando protección en nuestras vidas sus obras y hermanos que
no nos acostumbremos a ninguna de sus obras, que le pidamos
al Señor que nos haga siempre, y no importa si alguien nos dice
fanáticos, pero el creyente interpreta todo en los lentes de la Escritura
y sabe que todo es por la providencia del Señor, y en especial el pensar
en la obra de salvación, estar sorprendidos hermano recuerde
que hay un gozo en el cielo cuando un pecador se arrepiente porque
es una gran obra es un milagro hay gente que está esperando
milagros físicos de sanidad pero no se regocijan cuando el señor
salva a alguien que estaba muerto en delitos y pecados apocalipsis
quince versículo tres si recuerda el salmo ocho el
salmo ocho es un salmo donde David está impresionado de la
obra del señor y habla de la o cuando veo la luna y las estrellas
obra de tus dedos pero mire que dice el salmo el apocalipsis
quince tres dice y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios
y el cántico del cordero diciendo y hermanos el cántico de Moisés
y el cántico del cordero hay hay un hay un coro que alguna
vez gente cantaba y se emociona y es bueno que se emocione que
habla de cómo el señor echó a la mar los carros del faraón pero
note que aquí en Apocalipsis se pone el cántico de Moisés
y el cántico del cordero porque ese cántico de Moisés cuando
se abrió el mar rojo y faraón quedó sepultado y el pueblo pasó
en seco es una sombra de lo que el cordero hizo impresionante,
nos emociona, pero nos debería impresionar mucho más y emocionar
mucho más lo que el señor Jesucristo hizo para redimirnos. dice, por
eso dice, cantan el cántico del de Moisés y el cántico del Cordero,
diciendo, grandes y maravillosas son tus obras, señor Dios todopoderoso,
justos y verdaderos son tus caminos, rey de los santos. ¿Cómo son
las obras del señor? Grandes y maravillosas son tus
obras. Hermanos, ahí está poniendo la
obra de salvación, el cántico del en el Salmo ciento once versículo
dos al siete es es una constante para el pueblo
de Dios a lo largo de toda la historia de redención y por la
eternidad el el estar asombrados y que el Señor nos haga estar
asombrados de sus obras Noté cómo, pues, si leemos desde el
versículo uno, dice, alabaré a Jehová con todo el corazón
en la compañía y congregación de los rectos. Grandes son las
obras de Jehová, buscadas de todos los que las quieren. Gloria
y hermosura es su obra. Gloria y hermosura es su obra. Y su justicia permanece para
siempre. Ha hecho memorables sus maravillas. Memorables. Ha hecho memorables.
Hermanos, las obras del Señor son grandes, son maravillosas,
son proezas, son inolvidables. Dice, memorable, habla de algo
inolvidable. Clemente y misericordioso es
Jehová, ha dado alimento a los que le temen, para siempre se
acordará de su pacto. El poder de sus obras manifestó
a su pueblo, dándole la heredad de las naciones. Las obras de
sus manos son verdad y juicio, fieles son todos sus mandamientos,
dándole la heredad de las naciones. Y hermanos, esas son descripciones
de lo que maravillaba a los santos del antiguo pacto, que en realidad
son sombras tenues de lo que nosotros hemos experimentado,
de aquello que Pedro dice que son cosas en las cuales anhelan
mirar los ángeles, y que el Señor obre de tal forma que nosotros
podamos cantar y podamos cantar de las obras portentosas y publicarlas. Dice publicar sus obras porque
son obras inolvidables. Note que en Apocalipsis capítulo
cinco Y note algo hermano, es verdad que Dios nos alivia de
situaciones temporales. Sin embargo, cuando vamos a Apocalipsis
capítulo cinco, versículo nueve al catorce, ahí está hablando
de una gran proeza. Está hablando de una obra que
va a ser inolvidable. ¿Y qué es lo que se está celebrándose
ahí? Lo que se está celebrando ahí no es que nunca hubo enfermedad.
Lo que se está celebrando ahí no es que siempre nos salieron
las cosas bien. Lo que se está celebrando ahí
no es que todo el mundo nos apapachó siempre y siempre lográbamos
lo que queríamos. lo que se está celebrando ahí
y que es inolvidable es la obra del cordero dice versículo nueve
dice Dice y cantaban un nuevo cántico
diciendo digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos
porque tú fuiste inmolado y con tu sangre nos has redimido para
Dios de todo linaje y lengua y pueblo y nación y nos has hecho
para nuestro Dios reyes y sacerdotes y reinaremos sobre la tierra.
Y miré y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y
de los seres vivientes y de los ancianos, y su número era millones
de millones que decían a gran voz, el Cordero que fue inmolado
es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza,
la honra, la gloria y la alabanza, y a todo lo creado que está en
el cielo y sobre la tierra y debajo de la tierra y en el mar, y a
todas las cosas que en ellos hay, oí decir, Al que está sentado
en el trono y al Cordero sea la alabanza, la honra, la gloria
y el poder por los siglos de los siglos. Y los cuatro seres
vivientes decían amén y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus
rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.
La gran obra del Cordero es lo que celebraremos por toda la
eternidad. Tal vez No tal vez, seguro nos
ha sostenido todos los días de nuestra vida con pan material,
nos ha dado una casa, nos ha dado alimento, trabajo, nos ha
sanado muchas veces, pero todo eso va a palidecer y en la eternidad
una cosa vamos a celebrar. él nos lavó de nuestros pecados
con su sangre, nos tomó de todo linaje, de toda lengua, de todo
pueblo y de toda nación, él es digno porque él fue inmolado
y derramó su sangre y con esa sangre nos ha redimido para Dios
su padre y va a ser la celebración de la eternidad. Ahora, después
dice, regresando al salmo, bueno un asunto importante hermanos
es cantar y En ese cantar habla de podemos
entender lo que dice en nuestra Biblia ahí cuando dice publicada
entre los pueblos sus obras y algunas otras traducciones de
la escritura dicen proclamar y otras dicen contar y eso incluye
a todo el pueblo del Señor los que predican pues van a proclamar
los que los que no precisamente predicamos, pero podemos salir
y contar. De hecho, el apóstol Juan dice,
lo que hemos visto y oído es anunciamos para que vosotros
tengáis comunión con nosotros y nuestra comunión verdaderamente
es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Ahora, ¿cómo publicamos
entre los pueblos cantando? Y una de las cosas es Hermanos,
cantemos cuando estemos reunidos, pero el apóstol Pablo dice que
cantemos con gracia al Señor en nuestros corazones, con salmos,
con himnos y cánticos espirituales, y que el Señor nos ayude a cantar
en todo tiempo. Y otra forma es, algunas veces,
invitemos a nuestros amigos que vengan y escuchen cuando cantamos
y publicamos. sus obras y en especial esa gran
obra que es la obra del Cordero. Ahora, en el versículo doce nos
da la razón para cantar. Dice, porque el que demanda la
sangre se acordó de ellos, porque el que demanda la sangre se acordó
de ellos. Hermanos, la razón para cantar
tiene que ver con nuestra dignidad. nuestra dignidad se perdió cuando
caímos en Adán, Dios nos creó como su imagen y fuimos destituidos
de la gloria de Dios y Dios tenía un plan eterno de redención e
inmediatamente se empezó a desarrollar ese plan y la razón es Dios,
Dios está restaurando su imagen en su pueblo elegido. Estamos
aquellos que él ha ordenado para salvación estamos siendo traídos
otra vez al señor Jesucristo y están siendo recreados en el
señor Jesucristo dice en primera de Corintios dice de modo que
si alguno está en Cristo nueva criatura es y Efesios Efesios
dos diez dice porque somos hechuras suya creados en Cristo Jesús
para buenas obras las cuales Dios preparó de antemano para
que anduviésemos en ellas. digo esto porque dice ahí porque
el que demanda la sangre y al final dice se acordó de ellos,
el que demanda la sangre se acordó de ellos, la razón para cantar
es Dios se acuerda de sus imágenes en que está restaurando su imagen,
él no se olvida, esto el salmista lo ha dicho en el Salmo ocho
cuando dijo dice Dice, cuando veo tu cielo sobre
tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo que es
el hombre para que tengas de memoria y el hijo del hombre
para que le visites. se acordó de ellos, el señor
tiene memoria, hay un pueblo que está en la memoria del señor,
un pueblo que él ha amado con amor eterno y le ha prolongado
su misericordia y el señor no lo ha olvidado, el señor en un
tiempo que él había planeado desde la eternidad envió a su
hijo porque se acordó de su pueblo, visitó al hombre, se acordó de
su pueblo, ha enviado hombres para proclamar el mensaje y el
espíritu santo para tocar eficazmente y llamar a aquellos de los cuales
él se acuerda de ellos y dice se acordó de ellos porque el
que demanda la sangre se acordó de ellos y una de las cosas que
nosotros podemos mirar a lo largo de la historia de la redención
es que que el señor la referencia Caim mató a Abel y Génesis cuatro
diez al doce dice y le dijo ¿qué has hecho? La voz de la sangre
de tu hermano clama a mí desde la tierra ahora pues maldito
seas tú de la tierra que abrió su boca para recibir de tu mano
la sangre de tu hermano cuando labres la tierra no te volverá
a dar su fuerza errante extranjero serás en la tierra hermanos Adeles
de la simiente piadosa, ese pueblo en el cual la imagen está, Dios
estaba restaurando su imagen, y Caínes de aquellos que odian
a la imagen de Dios, pero el Señor es vengador de la sangre.
Dice después del diluvio en Génesis 9 4 al 6 dice porque Pero carne
con su vida, que es su sangre, no comeréis, porque ciertamente
demandaré la sangre de vuestras vidas. De mano de todo animal
la demandaré, y de mano del hombre, de mano del varón, su hermano,
demandaré la vida del hombre. El que derramare sangre de hombre,
por el hombre su sangre será derramada, porque a imagen de
Dios es hecho el hombre. Hermanos, Dios se acuerda. Y
Dios es el que demanda la sangre y esa es razón para cantar, nos
pueden atacar, nos pueden derramar nuestra sangre, pero Dios es
el que va a vengar la sangre. Mateo veintitrés treinta y cinco
al treinta y seis dice Para que venga sobre vosotros
toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde
la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de Zacarías, hijo de
Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar. De
ciertos digo que todo esto vendrá sobre esta generación. Hermanos,
sangre justa. Y la sangre justa es porque fueron
justificados por la fe en el Señor Jesucristo, fueron justificados
por la justicia del Cordero. y el Señor demanda la sangre. Apocalipsis 6, 9 al 11 dice,
Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de
los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y
por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo,
¿Hasta cuándo, Señor santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre
en los que moran en la tierra? y se les dieron vestiduras blancas
y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo hasta
que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos
que también habían de ser muertos como ellos. Hermanos, qué bendiciones
que vestiduras blancas. justicia, y el Señor va a demandar
la sangre, ¿por qué? Por causa de la sangre del Cordero,
por causa de la justicia del Cordero, somos justos, Abel hasta
el último santo del Antiguo Testamento, y los santos del Nuevo Testamento,
la única razón porque somos justos es porque somos justificados
por la fe en el Señor Jesucristo. Somos justos porque Él ganó justicia
para su pueblo y nos ha vestido de su justicia. Y podemos ser
perseguidos y pueden derramar nuestra sangre. pero damos gracias
a Dios porque el Señor no se olvida de su pueblo, el Señor
no se olvida de su pueblo, no importa cuán difícil sea la situación
que estemos enfrentando, incluso la misma muerte, el Señor no
se olvida de su pueblo y su pueblo tiene la convicción y la paz
de saber, para mí, el vivir es Cristo y el morir es ganancia.
No nos fatigamos pensando cómo vindicarnos, sino confiamos en
que el que demanda la sangre se acordó de ellos. Y después
cierra diciendo, las frases van reafirmando. Primero
dice, en un sentido, dice porque el que demanda la sangre se acordó
en un sentido positivo pero va a hacer énfasis y dice no se
olvidó del clamor de los afligidos no se olvidó del clamor de los
afligidos y hermanos entre tanto que estamos en esta tierra y
vienen aflicciones no nos han de tomar de sorpresa, y podemos
cantar. Recuerde el apóstol Pablo y Silas,
les habían dado de azotes, ¿y qué estaban haciendo en la prisión?
Cantando. Estaban cantando y estaban publicando
sus maravillas, al punto de que cuando el carcelero vio la cárcel
caída y pensó que se habían huido y se quiso matar, y Pablo dijo,
no te hagas daño. La razón por la que este hombre
preguntó, señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Es porque
en sus cantos ellos estaban proclamando la gran obra del Cordero. Y este hombre, pues Pablo, solo
dio la conclusión y dijo, cree en el Señor Jesucristo y serás
salvo tú y tu casa. y en medio de la aflicción el
pueblo del Señor puede cantar. El Señor no se olvida del clamor
del afligido. Podemos venir y derramar nuestro
corazón delante del Señor porque además la Escritura dice el Señor
sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas. El Señor sana a los quebrantados
de corazón y venda sus heridas. Y hermanos, Cristo ha llevado
todas nuestras tristezas, todos nuestros dolores Cristo está
toda nuestra esperanza y es por Cristo que que el Señor no se
va a olvidar y es por Cristo que no va a quedar ni una sangre
justa sin vengar porque es la sangre de Cristo que le da sentido,
es la obra de Cristo, es el sufrimiento de Cristo, el que da sentido
al sufrimiento de su pueblo. Hermanos, una cosa es segura,
estamos en un mundo de sufrimiento y el Señor nos dijo, en el mundo
tendréis aflicciones, pero algo es cierto y es hermano usted
va al hospital ahorita y no se va a encontrar solamente a creyentes
seguro que hay algún creyente pero también están los que no
son creyentes y si usted va a cualquier lugar de sufrimiento se va a
encontrar probablemente creyentes y también a no creyentes pero
qué gran bendición es de saber que el sufrimiento de los creyentes
tiene sentido por causa del sufrimiento del Señor Jesucristo y Él está
haciendo una obra que va a llevar a término y el Señor hará justicia
y que eso de reposo a nuestras almas no sabemos que es lo que
viene en el corto plazo. Sabemos que tenemos hermanos
en este momento que están padeciendo por causa de Cristo. Sabemos
que la estadística es alta de personas que mueren a diario
por causa de su fe en el Señor Jesucristo. Oremos por nuestros
hermanos que padecen esas situaciones para que ellos recuerden, recuerden
que el Señor, que el Señor, el que demanda la sangre, se acuerda
y no se olvida. Y clamemos para que si llega
el momento el Señor nos diera la gracia suficiente. No nos
apresuremos a decir cosas. Un hombre mayor le preguntaron
a unos jóvenes si él estaría dispuesto a morir por Cristo
y él dijo no quiero pecar de arrogancia, yo prefiero orar
para que el Señor me dé la gracia, si es llega, ese momento llega,
que el Señor me dé la gracia, porque ahorita que nadie nos
persigue, todos podemos decir que vamos a morir por Cristo,
pero que el Señor nos dé la gracia y su palabra afirme nuestro corazón
y recordemos entre tanto pues cantemos al Señor y procuremos
que siempre que cantemos nuestros cantos reúnan estas condiciones,
uno, que canten del Señor, que canten y publiquen las obras
del Señor, que exalten al Señor en un lugar alto y exaltado,
que Dios nos guarde de cantar cosas tristes, porque hay cosas
muy tristes que de pronto se cantan. Hay gente que canta y
dice, Bueno, una de las que me viene a la mente es una que se
canta a los jóvenes que dice Jesús te necesita cristiana juventud. Eso es triste, muy triste. Jehová, el Dios Todopoderoso,
el Cordero de Dios, no necesita nada ni a nadie. El Señor Jesús
dijo, si ustedes callan, las piedras van a hablar. El Señor
privilegia a su pueblo de servirle, pero no necesita absolutamente
nada. Él es todopoderoso, Él es suficiente. Él no necesita. Y hermanos, que
siempre, que siempre tengamos la guía de la Escritura. y que
siempre sea exaltada la obra del Señor Jesucristo en lo que
cantamos. Que el Señor nos dé el discernimiento y nos guarde
de cantar cosas porque es tan bonita la música y nada más.
No es malo que sea bonita la música, pero que se exalte la
persona del Señor y que se publiquen entre los pueblos sus obras. Vamos a orar.

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