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Joel Coyoc

Una solemne amonestación

Psalm 2:10-12
Joel Coyoc September, 25 2024 Video & Audio
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Joel Coyoc
Joel Coyoc September, 25 2024
Salmo 2

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Vamos a abrir nuestra Biblia
en el Salmo 2. Salmo 2. Dice la palabra del Señor, ¿por
qué se amotinan las gentes y los pueblos piensan cosas vanas?
Se levantarán los reyes de la tierra y príncipes consultarán
unidos contra Jehová y contra su ungido, diciendo, rompamos
sus ligaduras, echemos de nosotros sus cuerdas. El que mora en los
cielos se reirá, el Señor se burlará de ellos. Luego hablará
a ellos en su furor y los turbará con su ira. Pero yo he puesto
mi rey sobre Sion, mi santo monte. Yo publicaré el decreto que Obama
me ha dicho, mi hijo eres tú, yo te encendré hoy. Pídeme y
te daré por herencia las naciones y como posesión tuya los confines
de la tierra. Los quebrantarás con vara de
hierro, como vasija de alfarero los desmenuzarás. Ahora pues,
oh reyes, sed prudentes, admitid amonestación jueces de la tierra,
servid aqueobá con temor y alegraos con temblor. Honrad al hijo para
que no se enoje y perezcáis en el camino, pues se inflama de
pronto su ira. Bienaventurados todos los que
en él confían. Bueno, hemos estado meditando
este Salmo y nuestro tema era el reinado de Cristo y empezamos
con la escena en la tierra que es descrita en los versículos
1 al 3, estábamos meditando y mirando que es la constante desde que
bueno Satanás intentó tomar el trono del Señor, después engañó
a Adán y a Eva y después a lo largo de la historia constantemente
pues el hombre está intentando ser pues rey para sí mismo. Es la experiencia también de
nosotros, nosotros nacimos en rebelión contra Dios con nuestro
puño levantado, rechazando al Señor Jesucristo y hace referencia a reyes y a naciones. Y pues es la constante de toda
la humanidad. Lo podemos ver en nuestro día.
Lo podemos ver en esfuerzos de hacer leyes que contradicen lo
que Dios ha dicho. La gente prefiere decir que Dios
está muerto o que son ateos o que Dios no existe. Y es un intento
por no querer ser responsables delante de Dios, por no tener
a quien dar cuenta. todo esto se refleja desde la
infancia, vemos a los pequeños cómo no les gusta obedecer y
los grandes pues tampoco nos encanta obedecer, vemos la batalla
de los padres por enseñar obediencia, nadie se pone a enseñar desobediencia
a sus hijos, lo vemos en la cultura y las canciones, hay una mexicana
muy famosa pero hay muchas en muchas otras culturas que hablan
de lo mismo, de pues un mundo, hay canciones incluso que suenan
muy bonitas y describen un mundo de paz y de armonía donde todos
los hombres se aman pero donde no hay cielo ni hay infierno
y pues es la necedad del hombre, Y a pesar de la necesidad del
hombre vemos la escena del cielo y la escena que vemos en el cielo
es el Señor está riendo, el Señor ríe y damos gracias a Dios porque
el Señor ríe, el Señor no pierde el gozo, el Señor es la misma,
el mismo gozo, la Divina Trinidad siempre ha existido en una explosión
de alegría, Y específicamente aquí está, bueno estaba mencionando
que el Señor es tal que puede estar enojado y sin embargo estar
gozoso, Él puede expresar todas las emociones de manera perfecta,
su enojo es santo, su alegría es santa y pues Él no se inquieta,
el Señor no está preocupado y rascando su cabeza pensando qué es lo
que va a hacer ahora que toda esta humanidad es rebelde, lo
que está sucediendo en los últimos tiempos básicamente es una religión,
todas esas cuestiones del cambio climático, hace poco anunciaron
sus diez mandamientos de la nueva religión y no obstante el señor
está riendo, el señor se ríe, estábamos mirando cómo el señor
se burla y yo mencioné la otra vez acerca de de un hombre que
dijo que cien años después de su muerte no existiría más cristianismo
y cien años después de que él murió la sociedad bíblica tenía
su imprenta y estaba imprimiendo biblias y bueno la hermana Betty
me estaba recordando también cómo el Señor ha hecho siempre,
cómo pues Namán y Mardoqueo, como Namán intentó destruir al
pueblo de Israel y mandó a hacer una horca y que pues el señor
se burla, en la horca que él hizo pues ahí terminó el colgado
y pudiéramos recorrer toda la historia y mirar cómo pues se
ve que el Señor está riendo y el Señor va a seguir riendo y es
una bendición para el pueblo del Señor que el Señor ría porque
el Señor está en los cielos nuestro Dios está en los cielos todo
lo que quiso ha hecho Él no se frustra, Él no tiene frustración,
nosotros hacemos lo que podemos y cuando queremos algo con intensidad
y no podemos hacerlo, pues de pronto estamos demasiado frustrados,
pero el Señor está riendo, el Señor no pierde el gozo, el Señor
se ríe porque dice Isaías que esas naciones poderosas que están
tramando contra el Señor, pues son como el menudo polvo de la
balanza. estaba mencionando que nadie de nosotros se preocupa
que el carnicero limpie todo el polvo de la balanza cuando
nos va a vender la carne, ahí es que es como la gota que se
cae del cubo, pues te llevas 19 litros de agua en tu cubeta
y no estás triste y preocupado porque se cayó una gota, bueno
las naciones más poderosas de este mundo Dios ha demostrado
que son así porque no existe más Babilonia, no existe más
el imperio romano y las potencias de hoy pues también están dejando
de ser. ¿Por qué? Porque porque el Señor,
el Señor es soberano, hermanos damos gracias a Dios porque antes
para nosotros no era una buena noticia que el Señor reine, no
queríamos que el reine sobre nosotros, ahora es la más grata
noticia que nosotros podamos escuchar, el saber que Dios es
soberano en todo, no casi soberano, sería triste que el Señor sea
99.9% soberano, Hay mucha gente que toma la escritura
y están contentos. Dios es soberano con el clima,
con todo. Lo único que les molesta es que
Dios sea soberano en la salvación. pero qué triste que les moleste,
esa es la verdad y el que nos molestemos no va a hacer ningún
cambio. Estamos mirando de gente que
está predicando otro evangelio donde se pone en total oposición
a este salmo, porque en este salmo se está mostrando la soberanía
absoluta de Dios y gente que predica un evangelio donde está
encima de la soberanía absoluta del Señor la decisión o la voluntad
del hombre. Y hermanos, después estábamos
viendo la escena, la escena a la derecha donde está el Señor Jesucristo. estábamos mirando como el Señor
Jesucristo cuando estuvo en la tierra estuvo justamente proclamando
el decreto no solamente con sus palabras sino con las obras que
respaldaban y la confirmación del Espíritu Santo a sus obras
que estaban demostrando que él era quien decía ser que él es
el hijo eterno de Dios miramos también cómo va a haber un tiempo
en el versículo nueve que habla de él va a quebrantar las naciones
con vara de hierro Y eso está en Apocalipsis también. Sin embargo,
en un sentido damos gracias a Dios porque Él ha hecho eso con nosotros.
Teníamos corazones duros de piedra y el Señor se ha encargado de
desmenuzar nuestro corazón. Y qué bendición que eso haya
sido así. Eso es un milagro, eso es algo
que nosotros no podemos hacer. Nosotros nacemos orgullosos.
Hay quienes muestran su orgullo y se nota inmediatamente. Hay quienes disfrazamos el orgullo
de falsa humildad, pero al final de cuentas nadie de nosotros
nace humilde. Si alguien es humilde es un milagro,
solamente el Señor lo hace porque desmenuza nuestro corazón, nos
hace seguirle y cuando le vamos siguiendo y él que es el maestro
de los maestros nos está enseñando, aprendemos a ser mansos y humildes
de corazón. Ahora, después de todo esto que
hemos visto, vamos a terminar con una solemne amonestación,
una solemne amonestación. Empezamos con reyes dirigiendo
naciones y terminamos con reyes. Pero hermanos, cuando pensamos
en reyes y jueces, es verdad que el Señor se está refiriendo
en cierto modo a líderes políticos de naciones que representan y
muchas veces son elegidos por las naciones y las personas eligen
quien nos dirija de acuerdo a cómo es su corazón. Así es la gente
que ellos eligen. Sin embargo, en un sentido no
habla simplemente, no pensemos que esto es solamente para los
políticos y para los jueces, en un sentido amplio de la palabra,
pues cuando el Señor dio el mandato cultural en Génesis dijo, fructificad
y multiplicados y sojuzgad la tierra. Así que en ese sentido
está hablando a cada ser humano, la amonestación es para cada
ser humano. Si bien hay algunos que son líderes
y dirigen la rebelión, en lo individual cada uno tiene su
propia rebelión y la amonestación es para todos aquellos que fueron
dejados en esta tierra para ejercer dominio sobre la creación y esos
son cada hijo de Adán, ha sido dejado para ejercer dominio.
Hay reyes sobre naciones, pero hay otros que no son reyes sobre
naciones, pero son líderes en una familia, por ejemplo. Y en
un sentido, siempre usted va a ser un líder para otras personas,
alguien que está siendo de influencia. Y dado que la primera escena
de la tierra es una escena de insensatez, es una escena de
necedad, sobre todo cuando recorremos el Salmo y captamos toda la verdad
revelada acerca del rey que está en su trono y está gobernando,
pues en verdad que lo que está en los primeros tres versículos
es absolutamente y pura necedad. Lo que hay en esos primeros tres
versículos es una total falta de prudencia, es gente imprudente,
es totalmente una imprudencia el pensar que en algún momento,
después de mirar la historia hacia atrás y mirar que en Babel
no hubo éxito, el mirar que pues la gente de los días de Noé tampoco
tuvo éxito, la gente en los días de Lot tampoco tuvo éxito, la
gente en los días del Señor Jesucristo que se unieron y ahí hubo el
cumplimiento de esta profecía, porque lo vemos explicado en
el sermón del apóstol Pedro en Hechos, Tampoco tuvieron éxito. Ellos se rieron y pensaron que
habían hecho, pues, e hicieron lo que su necio corazón les dijo.
Y sin embargo, lo único que estaban haciendo era toda la voluntad
del que está en el trono. Ellos crucificaron al Señor Jesucristo
porque así había sido determinado por su anticipado consejo. El
Señor lo había decretado de esa manera. Ellos intentaron algunas
veces apedrear al Señor Jesucristo. Muchas veces ellos no soportaban
a Cristo y ellos querían matarlo. Pero nunca lo mataron de maneras
que no era la manera en que Dios lo había decretado. Dios no había decretado que muriera
apedradas y nunca lo pudieron apedrear. El Señor Jesucristo
mismo, el que publica el decreto, Él dice, pues, mi vida nadie
me la quita, yo de mí mismo la pongo. Hermanos, mirando todo
lo que ha sucedido, tiene todo el sentido la amonestación. Y
lo primero que se nos presenta es el tiempo de la amonestación.
¿Para cuándo es esa amonestación? Ahora pues, ahora pues. Esta amonestación habla de un
sentido de urgencia. Si el Señor se ha revelado, es
urgente, ahora pues, ahora pues es, el tiempo es ahora. Y el
Señor habla constantemente acerca de un sentido de urgencia, dado
todo el panorama, dado, dada la revelación que se nos ha dado.
Yo doy gracias a Dios porque yo creo que los que somos creyentes estamos contentos que se nos
recuerde que es tiempo urgente de ser prudentes. Proverbios capítulo 3 dice fíate
de que va de todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia,
fíate de que va de todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. Y en verdad intentar romper las
ligaduras, intentar hacer nuestra propia voluntad es apoyarnos
en nuestra propia prudencia y eso es en realidad es una total imprudencia,
es una total necedad, es una total necedad pensar que alguna
vez vamos a triunfar contra el Señor, es una total necedad el
hecho de que a pesar es, pienso a veces en Satanás y lo frustrante
que es para Satanás, porque él tenía todo el plan y estaba sentado
esperando el momento en que Job iba a blasfemar al Señor y resulta
que al final En lugar de blasfemar al Señor, él dice, de oídas te
había oído, ahora mis ojos te ven, por tanto me aborrezco y
me arrepiento en polvo y ceniza. Y Satanás hizo todo un trabajo
agotador y se sentó a esperar a qué horas iba a blasfemar del
Señor y logró exactamente todo lo contrario. Satanás incitó
a los hombres y los hombres mataron al Señor Jesucristo. Y cuando
fue a la tumba, él pensó, ya está, y pues esa fue la herida
en el calcañar, cuando el Señor se levantó de la tumba fue la
herida en la cabeza y Él está vencido. Y hermanos, qué insensato
es seguir a aquel que es insensato, Satanás es un insensato por definición,
si el Señor es la sabiduría, Él es la misma encarnación de
la necedad. Y hermanos, ahora se nos llama a ser prudentes,
Y no solamente hacer prudente sino admitir amonestación, admitir
amonestación, ser prudente. Hay una traducción que traduce
esa palabra, también puede ser traducida como tener discernimiento. Después de, y una de las, la
única cosa que nos puede dar discernimiento hermanos es el
conocimiento de Dios y es el consejo de Dios. Aparte del conocimiento
de Dios y el discernimiento de Dios no hay capacidad para discernir
correctamente. Recuerde que nosotros no actuamos
ante los hechos, nosotros actuamos ante la interpretación que damos
a los hechos. Y una cosa es necesaria, el consejo
de Dios es necesario para que interpretemos correctamente los
hechos. Tenemos el consejo de Dios no
por causa de la caída, Desde antes de la caída, Dios hablaba
con Adán para que él pudiera interpretar correctamente la
creación, pero hay una voz insensata que nos priva de toda capacidad
de discernir, y es la voz del padre de mentira, aquel que juega
con los deseos de nuestro corazón y que nos engaña. Dice el apóstol
Pablo, pero temo que como la serpiente con su astucia engañó
a Eva, vuestros sentidos sean descarriados de la sincera fidelidad
a Cristo. Hermanos, estar, si ya estamos
en Cristo, si ya tenemos a Cristo que es nuestra sabiduría, aferrémonos,
solamente conociendo a Cristo y escuchando su palabra y su
consejo, podemos llegar a ser prudentes, pero Específicamente
está hablando acerca de ser prudentes con respecto a un punto específico
y es el sometimiento al señorío, el llegar al punto que dice el
apóstol Pablo cuando dice que se confesar es con tu boca que
Jesús es el Señor y creyeras en tu corazón que Dios le levantó
de los muertos será salvo. La prudencia, la prudencia es
escuchar todo lo que Dios dice acerca de nosotros y es escuchar
y clamar al Señor para tener un corazón que tenga sometimiento
y que pueda decir Él es mi Señor. Mencioné cuando dice el Salmo
en el versículo 4, el Señor se burlará de ellos, que en el idioma
original es Adonai, que es mi Señor. y qué bendición de admitir
la amonestación y que el Señor nos lleve a estar gozosos y que
sea la noticia más alegre para nosotros saber es mi Señor, el
reina, él está sentado en su trono y no simplemente reina,
damos gracias a Dios porque por su revelación, por su palabra,
nosotros podemos interpretar algo, sería terrible que simplemente
reinara, pero damos gracias a Dios porque su consejo nos dice que
él reina y está haciendo todo para bien de aquellos que le
aman. Y a veces nosotros no entendemos lo que él está haciendo, pero
podemos recordar lo que le dijo a Pedro, lo que yo hago ahora
tú no lo entiendes, pero lo comprenderás después y eso aquieta nuestro
corazón en medio del conflicto, en medio de las dificultades,
aquieta nuestro corazón recordar que él está allí sentado y está
reinando. Hermanos, nuestra necesidad para
ser prudentes todos podemos leer esto, y al final pasar como si
no pasó nada. Estaba explicando el domingo
en la noche, pues Balam decía cosas que eran correctas, pero
en realidad pues no entendía lo que decía. O sea, al final
de cuentas, Balam pues ni siquiera creía lo que estaba diciendo,
porque él decía que Dios no es hombre ni hijo de hombre para
que se arrepienta, que miente y se arrepienta. Pero después
se sentaba a esperar que Dios se arrepienta de lo que había
dicho. Sólo la misericordia de Dios puede hacer que nosotros
podamos leer esto y entender que hay una amonestación en base
a lo revelado, que ahora clames al Señor para ser prudente, que
ahora clames al Señor para admitir amonestación, jueces de la tierra. Y esa amonestación y esa prudencia
se nota, estaba yo hablando del señorío, porque se nota en Servit
a Jehová con temor. Las naciones están en el principio
y nosotros estábamos en el principio preocupados por servirnos a nosotros
mismos. ¿Qué es lo que nosotros queríamos?
¿Y qué es lo que seguimos, nuestra vieja naturaleza sigue queriendo?
Lo que nuestra vieja naturaleza sigue queriendo, yo quiero que
nadie me moleste, yo quiero tener paz, yo quiero estar así bien
tranquilo y relajado. Yo quiero que todo lo que me
propongo salga tal y como lo he planeado que salga. Yo quiero
mi comodidad. Yo quiero que todo mundo me respete. Yo quiero que todo mundo me reconozca.
De pronto, cuando no nos invitan a la fiesta, nos duele. ¿Por qué? Porque como que no
nos reconocieron mucho y nos duele que, viste, invitaron a
todos y a nosotros, no nos invitaron a la fiesta. ¿Y por qué? Porque queremos servirnos
a nosotros. No queremos servir al Señor. pero el llamado y la monestación
para ahora, la prudencia consiste en dejar de estar haciendo planes
para derrocar al Señor y la prudencia está en servir a Jehová con temor,
servir a Jehová con temor o con reverencia. Servir a Jehová con
temor y la otra es alegraos con temblor, alegraos con temblor. Pero solo hay una posibilidad
para eso. Eso no se puede. De nuevo, esto es un milagro.
Y esto no se puede, por más que uno se proponga en sí mismo de
servir a quien va con temor y alegrarse con temblor, no se puede si Dios
no se te revela. Es interesante que Balán podía
decir cosas correctas acerca de Dios. pero él no se alegraba
en el Señor, su alegría estaba en el premio de la maldad, él
quería el dinero que le habían ofrecido y note que él se las
ingenió para aparentemente no desobedecer a Dios y ganarse
el premio, él se ganó su premio porque no conocía al Señor, él
no creía que el gozo estaba en el Señor, él creía que el gozo
estaba en el dinero, en aquello que se puede tocar y se puede
palpar, en verdad es nuestra lucha porque muchas veces a nosotros
nos parece que es más real lo que podemos ver y podemos tocar
y palpar y a veces pasamos por alto la realidad espiritual que
es tan real como aquello que podemos ver, tocar y palpar. Para servir a Keová con temor
y alegrarnos con temblor tenemos que conocerle, él estaba como
en un momento estuvo Hopi como hemos estado muchos, Él de oídas había oído. ¿Por qué se podía aborrecer Job?
Porque se había perdido. Él estaba contento antes con
juguetitos de lodo y ahora estaba viendo aquello que en verdad
da gozo, que es servir a un Señor que se le conoce y que no se
le habla como el Señor, sino Adonai, como mi Señor. Lo mismo
que sucedió con el apóstol Pablo. El Apóstol Pablo puede tener
regocijo después de vivir tiempo de un resentimiento y una amargura
contra el pueblo del Señor. Él puede ahora estar gozoso,
no importa dónde esté. Él no está quejándose en la cárcel
diciendo, Señor, mira, me puse a servirte y mira dónde me tienen
metido acá. O sea, me puse a servirte y ya me azotaron con vara 40
veces. En lugar de quejarse, él está
diciendo regocijaos en el Señor. Otra vez les digo regocijaos,
das gracias en todo, porque es la voluntad de Dios para con
vosotros. Estad siempre gozosos. ¿Y cómo puede decir esto? Pues
porque él ha aprendido que el gozo no está en que no te den
tu limpia, en que no te den una paliza. El gozo no está en que
no te apedreen. El gozo está en el Señor, pero
eso solo es posible cuando en verdad le has conocido. O sea,
puede ser que hayas escuchado de eso, pero no lo vas a experimentar
a menos que él quiera rebelarse. Y al final dice lo que hace posible
eso es, honrad al hijo. Honrad al hijo para que no se
enojen y perezcáis en el camino. Honrad al hijo. Hay tanta gente
que habla de honrar a Dios y pretende honrar a Dios sin honrar al Hijo. Hay muchos que se afanan y se
enorgullecen y dicen nosotros vamos directo a Jehová. Y qué
triste, qué triste y gracias a Dios que no caímos allá porque
bien pudimos haber pasado por ahí. pero Dios tuvo misericordia
y gracias a Dios que en su misericordia él quiso revelarnos al Señor
Jesucristo, honrad al Hijo. Esa expresión que está en nuestra
Biblia como honrad al Hijo puede ser traducida en algunas traducciones
de la escritura está como besad al Hijo y Habla de una comunión,
habla de un honrar, de un aprecio, de un amor. Pero nuevamente,
hermanos, nosotros nacimos. Nacimos, nuestra naturaleza,
nuestra vieja naturaleza, no es tal que vea al Señor Jesús
como precioso. El profeta Isaías dice, le veremos
más sin atractivo para que le deseemos. Y damos gracias a Dios
porque un día, Muchos de nosotros, yo puedo decir, en mi propia
vida me hacía ilusiones de que conocía a Cristo. Pero
no el Cristo de la Escritura, sino uno que a mí me gustaba.
A mí me gustaba un Cristo que vino a morir para que todos tengan
chance de ser salvos. Pero ese no es el Cristo de la
Escritura. El Cristo de la Escritura es el que vino a salvar a su
pueblo de sus pecados. Ese es el Cristo de la Escritura.
Hermanos, el Cristo de la Escritura a mí no me parecía admirable,
no me parecía el más hermoso de los hijos de los hombres.
El que a mí me parecía hermoso era el de mi cabeza, uno que
le gusta a la gente decir sonríe, porque ese Cristo de mi imaginación
te ama. El Cristo de la Escritura es
uno que vino a salvar a su pueblo de sus pecados. El Cristo de
la Escritura es un salvador exitoso. Ninguno por quien Cristo de la
Escritura murió jamás va a perecer en el infierno. Él va a salvar
a cada uno por el cual él murió. El Cristo de la Escritura es
un Cristo que habla a sus ovejas y sus ovejas le siguen. Y no
hay necesidad de estar pinchando y jaldeando y arreando a sus
ovejas. Si hay necesidad, pues muy probablemente estamos tratando
de domesticar un chivo para que se porte como una oveja, pero
la oveja del Señor oye su voz y le sigue. Yo doy gracias a
Dios porque un día abrió mis ojos y entonces Dios me hizo
ver que Él es Dios fuerte, Él es Padre eterno, Él es Príncipe
de paz, me hizo ver que Él es soberano y soberano en la salvación,
me hizo ver y reconocer la necedad, la necedad de mi corazón que
hacía preguntas totalmente equivocadas, sin discernimiento, La pregunta
de pensar, de preguntarle al Señor, ¿por qué estás salvando
a unos y a otros no? Cuando es una pregunta arrogante.
Cuando me hizo ver que tener discernimiento es preguntar,
¿por qué debiendo condenar a todos estás salvando a una multitud
de todo linaje, de toda lengua, de todo pueblo y de toda nación?
¿Por qué debiendo de condenarme a mí me has salvado? Y entonces hizo un milagro, el
milagro de poder honrar a su hijo. Dice el Salmo 45, versículo
1 y 2, rebosa mi corazón palabra buena,
dirijo al rey mi canto, mi lengua es pluma de escribiente muy ligero,
eres el más hermoso de los hijos de los hombres, la gracia se
derramó en tus labios, por tanto Dios te ha bendecido para siempre.
Y hermanos, quiere el Señor que sea nuestra experiencia esta,
que Dios haga tal milagro que sea, no es la expresión de nuestro
corazón de cómo vemos al Señor Jesucristo, hermoso. Hermano,
que no sea la religión lo hermoso, porque la religión hermosa no
va a permitir que sirvas a quemar con temor y que te alegres con
temblor. La religión, nada que no sea
el Señor Jesucristo va a producir esto, esto solamente es un milagro
que Dios hace en aquellos en que Él quiere mostrar su misericordia,
honrar al Hijo, Y dice para que no se enoje y perezcáis en el
camino. Y si vamos a Juan capítulo 5. Versículo veintidós dice desde
el versículo veinte dice porque el padre ama al hijo y le muestra
todas las cosas que él hace y mayores obras que ésta les mostrará de
modo que vosotros os maravilléis porque como el padre levanta
a los muertos y les da vida así también el hijo a los que quiere
da vida soberanía del hijo soberanía del padre porque son un solo
Dios dice Porque el Padre a nadie juzga,
sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al
Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra
al Padre que le envió. El que no honra al Hijo y cree
que está honrando al Padre, está viviendo de ilusiones, está viviendo
sin discernimiento. La amonestación es ser prudente
y escucha, no la voz de tu corazón, no la voz de tu religión, la
voz de la palabra, del consejo de Dios, que es, si no honras
al Hijo, no te hagas ilusiones, que tampoco estás honrando al
Padre. dice porque para que todos honren al hijo como honran al
padre el que no honra al hijo no honra al padre que le envió
de cierto de cierto os digo el que oye mi palabra y crea que
me envió tiene vida eterna y no vendrá a condenación más ha pasado
de muerte a vida y hermanos al final concluimos este salmo con
con una gran bienaventuranza una gran bienaventuranza. Una
de las cosas que debemos ser conscientes es los pecadores,
los hijos de Adán están todos en las manos de un Dios airado. Dios es un Dios de amor, de gozo,
de paz. Dios puede reflejar perfectamente
todas las emociones. El pecador está en las manos
de un Dios airado y sólo es cuestión de algo que nosotros no sabemos.
Él ha decretado el día que nuestros, nuestra vida va a terminar. Y
por eso dice se inflama de pronto su ira. Va a haber un momento.
Recuerde cuando empezamos el versículo 10 dice ahora y después
se inflama de pronto su ira. Si ahora no está inflamada su
ira, pero cuidado porque se inflama de pronto su ira. Bienaventurados
todos los que en él confían. Hermanos, qué gran bendición
que Dios concede a aquellos que en su gracia ha querido revelar
al Señor Jesucristo. Y si ya hemos sido traídos al
Señor Jesucristo, es bueno que se nos recuerde otra vez que
sigamos siendo prudentes, que no caigamos en la necedad que
podamos seguir gozosos en su misión al Señor Jesucristo, que
porque ya Él nos ha revelado a Cristo, pues nos gocemos de
servirle con temor, con reverencia, buscando que Él sea honrado en
mi servicio y nada más que Él, y que pueda alegrarme, y es interesante
que ese alegrarse es en Él, alegrarse con temblor en Él, de hecho hay
una traducción del versículo donde De manera más clara muestra
que es alegrarse en el Señor y tiene que ser así porque es
el contexto de toda la escritura. El gozo no está en ningún otro
lugar que no sea el Señor. Pablo dice regocijados en el
Señor. Salmos y los profetas hablan
de que es el gozo en el Señor. Hermanos, qué gran bendición. La respuesta y la bendición.
¿Cuál debe ser la respuesta? Una respuesta prudente es clama
al Señor que te dé fe para confiar en el Señor Jesucristo. Clama
al Señor que te dé arrepentimiento para vida. Esta debe ser la respuesta
ante todo esto, porque cualquier otra cosa es falta de prudencia,
es falta de discernimiento. Mantenerse en esa actitud arrogante,
pensando que un día vamos a bajar al Señor del trono, es pura necedad
y la más grande necedad. Y ante esto, lo que hay que hacer,
hermanos, las fuerzas son totalmente desiguales. Dura cosa es caer
en manos del Dios vivo. Dura cosa es dar coces contra
el aguijón. mantenerse es una necesidad ver
el pincho en la pared y darle de patadas. Eso es lo que le
dijeron a Pablo. Ahora, qué bienaventuranza y
qué gozo hay en los que confían en el Señor. Y el Salmo cinco
con el que empezamos dice. Justamente nos afirma lo que
estamos mirando. Versículo once. Pero alegrense
todos los que en ti confían. ¿Por qué? Porque son bienaventurados.
Porque tienen acceso a la presencia del Señor por haber confiado
en Cristo y tienen un gozo que nada ni nadie les puede quitar. Absolutamente nadie. Si tienes
un gozo que va y viene y que depende de las circunstancias,
examínate. Probablemente no estás en la fe, probablemente no estás
confiando en el Señor Jesucristo, porque el creyente puede de pronto
estar afligido, pero siempre gozoso. dice, pero alegrense
todos los que en ti confían, den voces de júbilo para siempre,
porque tú los defiendes, en ti se regocijen los que aman tu
nombre, porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo como con
un escudo lo rodearás de tu favor. Y es interesante que hay una
traducción del versículo, bienaventurados los que en él se refugian, y
que el Señor Jesucristo sea nuestra confianza, que el Señor Jesucristo
sea nuestro refugio contra la ira del que está en el trono
porque no hay más refugio que sea efectivo el único refugio
es el señor Jesucristo y estábamos en Juan y Juan sigue hablando
de esta bendición bienaventurados los que en él confían la bendición
está allí en Juan capítulo cinco versículos dice Versículo 24 se nos empieza
a describir esa bendición de confiar, dice de honrar al Hijo
y confiar en Él y la mayor honra que puedes hacer a Cristo es
confiar en Él porque Él es el más digno de confianza. No confiar
en Cristo es la más grande maldad. Recuerde esas personas que llegan
y le dicen Señor no predicamos en tu nombre. Probablemente Balaam
está dentro de eso, pues él dijo cosas correctas acerca del Señor,
obtuvo un buen sermón ahí en el libro de Números, sin embargo,
había una maldad y es que él no confiaba en el Señor, él confiaba
en sus obras, pero dice aquí, de cierto, de cierto, sigo el
que oye mi palabra y cree al que me envió, cree al que me
envió, no es creer en Dios, Balam creía en Dios, pero Balam no
creía a Dios. Cree al que me envió tiene vida
eterna y no vendrá condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
De cierto, de cierto os digo viene la hora y ahora es cuando
los muertos oirán la voz del Hijo de Dios y los que la oyeren
vivirán. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también
ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo, y también le dio
autoridad para hacer juicio por cuanto es el Hijo del Hombre.
No os maravilléis de esto, porque vendrá hora cuando todos los
que están en los sepulcros oirán su voz, y los que hicieron lo
bueno saldrán a resurrección de vida. ¿Y sabe qué es hacer
lo bueno? confiar en el Señor Jesucristo,
porque el que no confía en Cristo es un hacedor de maldad. No importa
si predicó y predicó bien, apártate de mí, hacedor de maldad. No
importa si hiciste milagros en el nombre de Cristo, apártate
de mí, hacedor de maldad, si estás confiando en tus milagros.
No importa si echaste demonios en el nombre de Cristo, Cristo
va a decir, apártate de mí, no importa los demonios que echaste.
La maldad es no confiar en Cristo. Hacer lo bueno es confiar en
Cristo. No importa qué cosas hagas y
cuánta gente se impresione y les parezca que es bueno. Si no estás
confiando en Cristo, eres un hacedor de maldad, dice la Escritura.
Dice, Los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida,
hasta los que hicieron lo malo a resurrección de condenación. Y podríamos leer Efesios capítulo
uno. Ahí está la bendición de estar
en Cristo, de honrar al Hijo, de confiar en el Hijo. Dice,
vamos a leer solo algunos versículos de Efesios uno. Dice, bendito el Dios y Padre
de nuestro Señor Jesucristo y note Alegrense siempre los que en
ti confían. Y yo no me imagino a Pablo triste escribiendo esto.
A mí me emociona cuando leo esto que Pablo escribió. Bendito sea
el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que nos bendijo con
toda bendición espiritual en los lugares celestiales. ¿En
quién? En Cristo. ¿Por qué? por confiar en Cristo
y solo en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del
mundo para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en
amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos
por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad
para la avanza de la gloria de su gracia, en la cual nos hizo
aceptos en el amado. Y hermanos, puede seguir leyendo
y disfrutando en su casa, porque es un gozo el que el Señor nos
haya concedido, y no lo olvidemos. Es una gran bendición y una gran
misericordia el que podamos confiar en Cristo. No lo olvidemos. No nos hagamos arrogantes contra
los que no han confiado. Es una gran misericordia. No
es que somos más listos, más inteligentes. El Señor ha querido
darnos el don de la fe. Y lo que tenemos que hacer para
con aquellos que no han creído es clamar a Dios que les conceda,
que se arrepientan, clamar a Dios que les siga extendiendo su misericordia.
Y en cada oportunidad anunciarle las virtudes del que nos llamó
de las tinieblas a luz admirable. Vamos a orar.

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