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Joel Coyoc

Guardame oh Dios

Psalm 16
Joel Coyoc July, 12 2023 Video & Audio
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Joel Coyoc
Joel Coyoc July, 12 2023

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vamos a abrir nuestras biblias
en el salmo número dieciséis dice la palabra de Dios guárdame
oh Dios porque en ti he confiado. Oh alma mía, dijiste a Jehová,
tú eres mi Señor, no hay para mí bien fuera de ti. Para los
santos que están en la tierra y para los íntegros es toda mi
complacencia. Se multiplicarán los dolores
de aquellos que sirven diligentes a otro Dios. No ofreceré yo sus
libaciones de sangre, ni en mis labios tomaré sus nombres. Jehová
es la porción de mi herencia y de mi copa. Tú sustentas mi
suerte. Las cuerdas me cayeron en lugares
deleitosos, y es hermosa la heredad que me ha tocado. Bendeciré a
Jehová que me aconseja. Aún en las noches me enseña mi
conciencia. a Jehová he puesto siempre delante
de mí, porque está a mi diestra no seré conmovido. Se alegró
por tanto mi corazón y se gozó mi alma. Mi carne también reposará
confiadamente, porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás
que tu santo vea corrupción. me mostrarás la senda de la vida,
en tu presencia hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra
para siempre. Vamos a orar. Señor, te agradecemos
la bendición que nos concedes de poder congregarnos, gracias
porque pones en nuestro corazón el querer como el hacer, por
tu buena voluntad, gracias por que podamos hacerlo también con
libertad gracias por la libertad que tenemos de abrir tu palabra
y señor rogamos que tú hables a nuestro corazón ruego tu ayuda
para exponer tu palabra señor poder hacerlo con la bendición
de tu espíritu santo rogamos que nos des corazones humildes
sensibles y el Señor rogamos que tú sigas salvando a tu pueblo
por la proclamación del evangelio. Te rogamos estas cosas en nombre
del Señor Jesús. Amén. El Salmo dieciséis es un Salmo
que por lo que nosotros miramos fue escrito en un tiempo de angustia,
en un tiempo en el que se necesitaba un refugio, Sin embargo, a pesar
de eso, no es precisamente un salmo de lamento, sino es un
salmo en el cual hay contentamiento, ahí se muestra una, un gozo,
un contentamiento en el Señor. Este es un salmo que tenemos
que recordar que David es un tipo del Señor Jesucristo, él
es el ungido del Señor. El apóstol Pedro cita en su predicación
en el libro de los hechos algunas porciones del salmo y recordemos
que bueno él hace mención ahí que David era profeta y estaba
profetizando dice hechos dos A partir del versículo 24 dice,
al cual Dios levantó suelto los dolores de la muerte, por cuanto
era imposible que fuese retenido por ella. Porque David dice de
él, veía al Señor siempre delante de mí, porque estaba a mi diestra,
no sería conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró
y se gozó mi lengua, y aún mi carne descansará en esperanza. Porque no dejarás mi alma en
el Hades, ni permitirás que tu santo vea corrupción. Me hiciste
conocer los caminos de la vida, me llenarás de gozo con tu presencia. Varones, hermanos, se os puede
decir libremente del patriarca David que murió y fue sepultado,
y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo
profeta y sabiendo que con juramento, Dios le había jurado que de su
descendencia en cuanto a la carne levantaría al Cristo para que
se sentase en el trono. viéndolo antes, habló de la resurrección
de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne
vio corrupción. Estaba comentando que a pesar
de que se escribió en un tiempo de angustia, Y a pesar de que
David no tenía las cosas con la claridad que por la gracia
de Dios nosotros tenemos, sin embargo él abrigaba una esperanza
en el Señor, abrigaba también una, si bien pues él se desintegró
su cuerpo ahí en el sepulcro como dice Pedro, él aguardaba
una esperanza futura de resurrección y no obstante el cumplimiento
total de este pasaje es en el Señor Jesucristo. Y nuestro tema
es guárdame, oh Dios, guárdame, oh Dios. Una de las cosas que
el ser humano ha necesitado siempre es ser guardado, es tener un
lugar de refugio. En todos los tiempos lo podemos
ver en David mostrando y hablando de una necesidad de refugio,
de ser guardado. sigue siendo igual el día de
hoy, los hombres necesitamos un lugar donde refugiarnos, exclamar
y hablar a Dios pidiéndole que nos guarde es reconocer nuestra
fragilidad, es reconocer nuestra incapacidad de ser guardados
a nosotros mismos, es una expresión de dependencia, guárdame oh Dios,
y es necesario que como creyentes nosotros podamos aprender por
la obra del Espíritu Santo a dónde está el refugio, porque la gente
se refugia, nosotros mismos nos refugiamos, y muchas veces no
precisamente en el Señor. Guárdame, oh Dios. Decir al Señor
que nos guarde es una súplica muy poderosa, porque confiar
en Dios es el mayor honor que se puede hacer al Señor. Confiar
en Dios es es poner la la corona sobre su sobre su cabeza, confiar
en el señor, guárdame oh Dios porque en ti he confiado. Cuando
nosotros expresamos esa necesidad de ser guardados es sin duda
porque porque estamos confiando. Una de las cosas que sabemos
que el rey David aprendió es a confiar en el señor, lo podemos
ver en diferentes episodios de su vida, Él fue pastor de ovejas
y él confiaba en el Señor para poder enfrentar a los osos, a
los leones. Él confiaba en el Señor cuando
enfrentó a Goliat y él dijo en el nombre de Jehová de los ejércitos,
allí estaba su confianza. A pesar de ser un rey y ser un
guerrero, él tuvo momentos en que experimentó temor y él expresó
en el día que temo, yo en ti confío, guárdame, oh Dios, porque
en ti he confiado. No obstante que nosotros sabemos
que David confió en el Señor, pues David era al final de cuentas
un hombre que creció en el conocimiento del Señor y creciendo en el conocimiento
del Señor crece nuestra confianza. Sin embargo, él tuvo momentos
en su vida en que en que tristemente no confió precisamente en el
señor, en una ocasión él se hizo evidente en la escritura que
él empezó a confiar en sus en sus recursos militares, él mandó
a hacer un censo y para contar y saber la fuerza militar que
tenía y sabemos por la escritura que eso no agradó al señor y
el señor mandó juicio Ahora, ¿dónde está el cumplimiento total
y completo de esta expresión? Los hijos de Dios, a lo largo
de la historia, hemos clamado y hemos hablado de nuestra confianza
en Dios. Sin embargo, tenemos que ser
conscientes de que en nadie de nosotros se ha cumplido perfectamente
esta expresión, sino solamente en el Señor Jesucristo. Él es
el que dijo, guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. Y él
confió en el Señor sin ninguna sombra de dudas. Él honró a su
padre al nunca desconfiar de ninguna de sus promesas. Sus
enemigos en modo de burla le decían, se encomendó a Dios libre
de él, pues en él se encomendaba, en él confiaba. Y sabemos que
él nunca en ningún momento titubeó. De hecho damos gracias a Dios
porque el cumplimiento pleno de esa expresión no está en ningún
otro sino en el Señor Jesucristo. Él que nunca en ningún momento
dudó de cada una de las promesas que su padre había hecho a pesar
de lo difícil que fue el enfrentar aquello que él ya conocía que
era enfrentar la misma ira del padre por causa de los pecados
de su pueblo. Él confió siempre sin ninguna
sombra de dudas. De hecho, una de las cosas importantes
que nosotros tenemos que recordar es somos salvos. David fue salvo y nosotros somos
salvos solo por causa de que el Señor Jesucristo confió plenamente
en su padre. La fe que nos salva no es nuestra
fe, es la fe del Señor Jesucristo. Es el hecho de que él nunca tuvo
una sola sombra de duda ante todo lo prometido por su padre.
Por eso él Se fortalecía en su padre, él oraba a su padre, pero
él tenía una sumisión plena a su padre. Él dijo, si es posible
que pase de mí esta copa, pero no se haga lo que yo quiero,
sino hágase tu voluntad. El cumplimiento pleno. Nosotros
podemos decir que hemos confiado y nosotros sabemos algo. Algo
que sabemos es que confiamos. Sin embargo, necesitamos que
el Señor ayude a nuestra incredulidad. Cuando el Señor preguntó a aquel
padre si él creía, él dijo, creo, ayuda a mi incredulidad. debemos
recordar que la fe del creyente es una fe preciosa porque es
don de Dios pero en cuanto a que pertenece al creyente está llena
de tanta debilidad y es la fidelidad la fe con que el Señor Jesucristo
que creyó al Padre es la que nos da salvaciones por causa
de esa fe incomovible Nunca un ser humano va a enfrentar nada
de lo que el Señor Jesucristo enfrentó. Y sin embargo, Él se
mantuvo confiado, siempre actuando conforme a la voluntad de Su
Padre, siempre cumpliendo todo lo que estaba escrito acerca
de Él para que nosotros pudiéramos experimentar salvación, siempre
confiado. que nuestro clamor sea que el
Señor siga haciendo crecer nuestra confianza, que el Señor se nos
siga revelando cada una de las circunstancias que el Señor trajo
a la vida a la vida de David fue con un propósito, el Señor
se revela a nosotros en medio de las circunstancias A veces
sentimos cansarnos, pero debemos recordar que David terminó con
el león y Dios mandó un oso, y terminó con el oso y vino Goliat,
y terminó con Goliat y vinieron los filisteos. Y su vida fue
de circunstancia en circunstancia, pero es en medio de las circunstancias
que puede crecer nuestra confianza. confiar en el señor es el mayor
honor que podemos hacerle porque él es el ser más digno de confianza
es poner la corona sobre su cabeza cuando pensamos en la expresión
guárdame guárdame guárdame oh dios porque en ti he confiado
cuando pensamos en personas como nosotros sin duda nosotros necesitamos
pedir al señor que nos guarde necesitamos ser guardados Por
lo menos, en primer lugar, del mundo. El mundo y sus emociones
y sus atractivos. Necesitamos que el Señor nos
guarde. El mundo puede sernos atractivo,
puede sernos emocionante, y necesitamos ser guardados de ser atrapados
en sus atractivos. El mundo puede halagarnos y decirnos
cosas que nos gusta escuchar y necesitamos clamar al Señor
que nos guarde para no creer esos halagos. Pero el mundo puede
amenazarnos y también tenemos que rogar al Señor que nos guarde
a no temer sus amenazas. El Señor Jesús dijo que en el
mundo vamos a tener aflicciones, pero que confiemos porque Él
ha vencido al mundo. Necesitamos por lo menos pedir
al Señor que nos guarde del diablo porque Él, dice la Escritura,
anda como león rugiente alrededor buscando a quien devorar. Necesitamos
clamar al Señor para que Él nos guarde de tal forma que se cumpla
su promesa y que no nos tiente más de lo que podemos soportar
y podamos experimentar justamente el hecho de ser guardados por
el Señor, el hecho de que Él nos dé juntamente con la tentación
la salida para poder soportar. y necesitamos pedirle al Señor
también que nos guarde y yo creo que aquí es donde tenemos que
clamar al Señor con más intensidad y es que nos guarde de nosotros
mismos porque es probable que quizá el mayor peligro para nosotros
somos nosotros mismos, que el Señor nos guarde de soberbia,
nos guarde de orgullo, que el Señor nos guarde de aquello en
que vemos a otros ser atrapados, porque no debemos de olvidar
que si nosotros no estamos en ciertas situaciones de pecado
es porque la gracia de Dios nos ha guardado hasta ahora, pero
sin olvidar nunca que nosotros somos propensos a exactamente
lo mismo. Por eso el apóstol Pablo dice,
el que el que crea estar firme, mire que no caiga. Dice, si alguno
es sorprendido en una falta, restaurarle con espíritu de mansedumbre,
considerándote a ti mismo, no sea que también seas tentado.
Pedir al Señor que nos guarde de aquellas cosas en que nosotros
ya sabemos que nosotros mismos somos propensos a meternos en
ese tipo de situaciones. Necesitamos pedir al Señor que
nos guarde del autoengaño, pedir al Señor que nos guarde de nuestros
propios deseos, necesitamos ser guardados. No olvidemos que la
escritura habla de nosotros y dice que tenemos un corazón que es
engañoso y perverso más que todas las cosas. Que nosotros necesitamos
ser guardados y una manera a través de la cual el Señor nos guarda
es a través de su palabra. El salmista habla de confianza
a pesar de la situación en que él sabe que necesita ser guardado.
dice el versículo ocho a que va puesto siempre delante de
mí porque está a mi diestra no seré conmovido y hay hay cosas
que pueden ser una amenaza pero clamar al señor que nos guarde
y es una oración que el señor va va a responder el hecho de
ser guardados el apóstol Pablo escribió y dijo a los ancianos
de Éfeso y ahora hermanos dice os encomiendo a Dios y a la palabra
de su gracia que tienen poder para sobre edificaros y daros
herencia entre los santificados ser guardados de nosotros mismos
guárdame después dice en el versículo
dos tú eres mi señor guárdame porque tú eres mi señor es es evidente que Dios había
hecho una obra en el corazón de David recuerde que nacemos
en rebelión y esa es de que Dios obra en nuestro corazón que nosotros
podemos reconocer a Dios como el señor hay gente que dice que que se cree en el Señor como,
como salvador, pero es, se cree en el Señor como el Señor. La
Biblia dice que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor
y creyeras en tu corazón que Dios le levantó de los muertos,
serás salvo. Recuerde la pregunta del apóstol
Pablo, ¿quién eres, Señor? Yo soy Jesús a quien tú persigues. maravilloso es poder mirar que
aquellos que el Señor ha salvado siempre se han considerado han
considerado al Señor como su amo apóstol Pablo después de
que el señor le salvó en todas sus cartas él se presenta y no
se presenta como como un príncipe, como un obispo, como un arzobispo,
se presenta como siervo de Jesucristo, siervo de Jesucristo, tú eres,
oh alma mía, dice, dijiste a Jehová, tú eres mi señor. Cuando nosotros
pedimos al Señor que nos guarde, haremos bien en hablar. Así como nosotros somos el mayor
peligro para nosotros, es importante mirar cómo David habla a su propia
alma. Y nosotros debemos hablar a nuestra
alma y recordarle a nuestra alma que Cristo es Señor. Tú eres mi Señor. después dice
no hay para mí bien fuera de ti no hay para mí bien fuera
de ti una una de las cosas que nosotros debemos recordar es
esta verdad que está ligada una con la otra uno es somos salvos
cuando reconocemos a Dios como nuestro Señor al Señor Jesucristo
como el Señor Y cuando nosotros dejamos de mirar que hay algún
bien en nosotros. No hay bien para mí fuera de
ti. reconocer que no hay nada bueno
en nosotros, aparte del Señor. Toda bondad que puede haber en
nosotros es solamente por causa de nuestra unión con Cristo,
y nuestra unión con Cristo es cuando Él nos da vida, nos da
fe, y le reconocemos como el Señor, entonces puede haber bien
en nosotros, pero ese bien no se olvide de algo, lo único que
verdaderamente nos pertenece y es nuestro, nuestro, totalmente
nuestro, es nuestro pecado, nuestra maldad, nuestra pecaminosidad,
pero si hay algo bueno en nosotros es por causa de nuestra unión
con el Señor Jesucristo, es por causa de que hemos sido injertados
en la vid verdadera, es por causa de que él ha cambiado nuestro
corazón. Recuerde que El Señor obra un
cambio del corazón. Nacemos malos con un corazón
malo y un corazón malo no puede dar nada bueno. Pero cuando estamos
en el Señor, experimentamos que hay bien en nosotros, pero no
es de nosotros mismos. No hay bien para mí fuera de
ti. Todo bien, toda bondad es la
obra de Dios en el corazón del creyente. No hay para mí bien
fuera de ti, es una verdad que no hemos de olvidar. Si lo olvidamos,
vamos a exaltarnos a nosotros mismos. Y una de las cosas es
si estamos en Cristo, nosotros necesitamos en todo momento reconocer
y exaltar al Señor Jesucristo. Él es el que nos guarda. Somos
salvos por la confianza que él tuvo en su padre. Él fue guardado
y se cumplió toda promesa del padre para con él y somos salvos
por su confianza. Es importante que nosotros hablemos
a nuestra alma y le recordemos que Él es Cristo, es el Señor,
y es importante que nosotros recordemos y no olvidemos, y
siempre que haya la ocasión nosotros demos testimonio de que si hay
algo bueno en nosotros es por causa del Señor en nosotros. Algunas veces la gente puede
decir cosas halagándonos porque ven algo bueno, Hermanos, siempre
nosotros recordemos de decir que es nosotros somos exactamente
iguales que los demás. Y si hay algo que se ve distinto,
es solamente porque Dios nos ha llevado a reconocer que Cristo
es Señor. Es solamente porque Él nos ha
dado de su espíritu. No hay para mí bien fuera de
ti. El otro sentido de poder entender
esta expresión es Yo no espero nada bueno fuera
del Señor. Eso también es para guardarnos. El hecho de que todo bien, dice
Santiago, toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo
alto, del padre de las luces en el cual no hay mudanza ni
sombra de variación. Uno recordar que no hay ningún
buen fruto que no es sino solamente por causa de nuestra unión con
Cristo y la otra es todo aquello que en verdad es bueno para mí
es lo encuentro en el Señor, en el Señor, en la comunión con
el Señor pesar de que haya angustia, a pesar de que haya dificultad,
a pesar de lo que sea, podemos estar confiados, porque sabemos
que no hay bien fuera de ti, porque podemos recordar que el
Señor está haciéndonos bien en medio de la situación que sea.
Dice, Versículo 5 dice que hoy es la
porción de mi herencia y de mi copa, tú sustentas mi suerte.
Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos y es hermosa la heredad
que me ha tocado. una una de las cosas que David
está diciendo acá, David era el menor hijo menor de una familia,
y en ese sentido, pues él no podía esperar precisamente una
herencia, pero él sabía, como se le había dicho a los hijos
de Leví, que el Señor era su porción, era su herencia, y él
veía al Señor como su herencia, o sea, todo lo bueno que se puede
recibir es verlo y buscarlo en el Señor. guárdame oh Dios porque en ti
he confiado es es una súplica que debe ser constante en nosotros
porque necesitamos ser guardados necesitamos ser guardados del
mundo del diablo y de nosotros mismos recordar constantemente cuando
nosotros confesamos nuestra fe en el señor Jesucristo Tú eres
mi Señor y recordarlo a nuestra alma, predicarnos el Evangelio,
recordarnos constantemente quién es el Señor. Recordar que no
hay nada bueno en nosotros que sea imputable a nosotros mismos,
es la obra del Espíritu en nosotros. esperar todo bien solamente proveniente
del señor, gozarnos en el bien que es de tener al señor como
nuestra herencia, a pesar de que no quizá no haya una herencia,
una herencia material, saber que por sobre toda herencia,
nuestra herencia es el señor. Y al final el salmo concluye,
bueno, dice versículo Ocho, a que lo haya puesto siempre
delante de mí, porque está a mi diestra, no sería conmovido.
Y a pesar de que empieza con necesidad de ser guardado, hay
optimismo. Se alegró, por tanto, mi corazón,
se gozó mi alma. Mi carne también reposará confiadamente,
porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu
santo vea corrupción. Hermanos, esa esperanza que tenemos,
vivimos con esperanza. pero el cumplimiento pleno de
este versículo es en el Señor Jesucristo y por causa del Señor
Jesucristo que fue levantado de los muertos. Dice el apóstol
Pablo, primeramente les he enseñado lo que asimismo recibí, que Cristo
murió por nuestros pecados conforme a las escrituras y que fue sepultado
y que resucitó al tercer día conforme a las escrituras. David
percibía una futura resurrección cumplimiento pleno de este pasaje
está en el Señor Jesucristo y por causa del Señor Jesucristo nosotros
podemos ser a pesar de que estemos clamando por ser guardados lo
podemos hacer con plena esperanza con plena esperanza por la resurrección
del Señor Jesucristo y para nosotros él es la senda de la vida por
él es que nosotros podemos llegar a su presencia nosotros resucitemos, o si Cristo viniera
ahora, pues, pues no moriremos, pero esperamos el momento de
estar en su presencia. Me gusta siempre recordar el
versículo cuando dice el apóstol Juan, amados, ahora somos hijos
de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él porque
le veremos tal como él es. Hermanos, dentro de todo eso,
como él es, él es santo, él es perfecto, ya no andaremos más
por fe, será por vista, pero sobre todas las cosas Él es una
explosión de gozo en su presencia y estaremos por siempre gozosos
sin que nadie pueda robarnos nada de ese gozo. Cantamos el
himno que dice allí no habrá tribulación, ningún pesar, ningún
dolor. Y hermanos, esperar ese momento
y ese momento solo lo podemos esperar por la confianza plena
que el Señor Jesucristo tuvo en todas las promesas que el
Padre le hizo. Él nunca desconfió y la prueba de que él dio satisfacción a la justicia
de Dios y el Señor tiene toda su complacencia en él es que
él no quedó en el sepulcro ni vio corrupción él vive y los
creyentes podemos enfrentar todas nuestras situaciones podemos
empezar nuestras oraciones quizá con un clamor por ser protegidos
pero podemos terminar nuestras oraciones con gozo, con optimismo,
sabiendo que el que comenzó en nosotros la buena obra la va
a perfeccionar, porque él ha prometido estar con nosotros
todos los días hasta el fin del mundo. Quisiera terminar recordando
No dejarás mi alma en el Seor, ni permitirás que tu santo vea
corrupción. Me mostrarás la senda de la vida. En tu presencia hay
plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Me mostrarás
la senda de la vida. Y la senda de la vida es el Señor
Jesucristo. Él es la senda de la vida para
su pueblo. Y has hallado la senda de la
vida. Señor Jesucristo dijo, yo soy
el camino, soy la verdad, soy la vida, nadie viene al padre
si no es por mí. Has hallado la senda de la vida
en el Señor Jesucristo, estás confiando plenamente en la obra
del Señor Jesucristo, no confiando en tu fe, sino confiando en la
fe del Señor Jesucristo, no Hay gente que tiene fe en su fe,
pero necesitamos confiar no en nuestra fe, sino en la fe del
Señor Jesucristo. Él fue el que nunca tuvo ninguna
ni la más leve duda de ninguna de las promesas de su padre.
Por eso él se deleitó siempre en hacer la voluntad de su padre.
Él es la senda de la vida y la manera de poder entrar a esa
presencia donde hay plenitud de gozo es confiando en el Señor
Jesucristo. Quiero recordarles lo que sucedió
cuando el Señor clamó en la cruz, consumado es, se partió el velo
del templo de arriba abajo abriendo el acceso al lugar santísimo. Hoy la escritura llama a aquellos
que somos creyentes a poder entrar trono de la gracia para hallar
el oportuno socorro. En aquel tiempo David tenía esa
esperanza, pero en este tiempo nosotros estamos después de que
el la senda de la vida, el acceso al trono de la gracia ha sido
abierto. Hermanos, que sea nuestro clamor
constante, guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. Guárdame,
oh Dios, porque en ti he confiado. y ninguno de cuantos confían
en el Señor será avergonzado. Serán avergonzados los que se
rebelan, los que se rebelan al llamado del Señor de confiar
únicamente en el Señor Jesucristo, de confiar únicamente en su sacrificio,
de confiar únicamente en que él es la fe de él la que nos
salva, en confiar únicamente que la justicia que Dios acepta
es la de su Hijo, el Señor Jesucristo. hacer eso es ser rebelde pero
ninguno de cuantos confían en el señor será avergonzado serán
avergonzados los que se rebelan y que nuestra oración sea guárdame
o dios necesitamos ser guardados vamos a orar

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