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Joel Coyoc

Autoridades, una perspectiva renovada

Romans 13:3-7
Joel Coyoc April, 9 2023 Video & Audio
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Joel Coyoc
Joel Coyoc April, 9 2023
Estudios en Romanos

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en su capítulo trece romanos capítulo trece la palabra de Dios dice Porque no hay autoridad sino
de parte de Dios, y las que hay por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a
la autoridad, a lo establecido por Dios, resiste. Y los que
resisten acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados
no están para infundir temor al que hace el bien, sino al
malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno y tendrás alabanza
de ella. Porque es servidor de Dios para
tu bien, pero si haces lo malo, teme, porque no en vano lleva
la espada. Pues es servidor de Dios, vengador
para castigo al que hace lo malo. Por lo cual, es necesario estarle
sujeto no solamente por razón del castigo, sino también por
causa de la conciencia. Pues por esto pagáis también
los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente
a esto mismo. Pagad a todos lo que debéis.
Al que tributo, tributo. Al que impuesto, impuesto. Al
que respeto, respeto. Al que honra, honra. No debáis
a nadie nada sino el amaros unos a otros, porque el que ama al
prójimo ha cumplido la ley. Porque no adulterarás, no matarás,
no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás y cualquier otro
mandamiento en esta sentencia se resume. Amarás a tu prójimo
como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo,
sí que el cumplimiento de la ley es el amor. Y esto conociendo
el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño, porque
ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando
creímos. La noche está avanzada y se acerca
el día. Desechemos pues las obras de
las tinieblas y vistámonos las armas de la luz. Andemos como
de día honestamente. no en glotonerías y borracheras,
no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino
vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos
de la carne. Vamos a meditar los versículos
del tres al siete. La semana pasada meditamos los
versículos uno y dos. Versículos tres al siete dice,
porque los magistrados no están para infundir temor al que hace
el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad?
Haz lo bueno y tendrás alabanza de ella, porque es servidor de
Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme,
porque no en vano lleva la espada. pues es servidor de Dios, vengador
para castigar al que hace lo malo. Por lo cual es necesario
estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también
por causa de la conciencia. Pues por esto pagáis también
los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente
a esto mismo. Pagad a todos lo que debéis.
Al que tributo, tributo. Al que impuesto, impuesto. Al que respeto, respeto. Al que honra, honra. Nuestro
tema hoy es autoridades, una perspectiva renovada. Cuando
empezamos hay una conexión muy clara entre el capítulo 12 y
el capítulo 13. El apóstol Pablo comienza el
capítulo doce recordando, dice así que hermanos, os ruego por
las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos en
sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto
racional. No os conforméis a este siglo,
sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento. Hermanos, una de las cosas que
estábamos viendo es que la autoridad, la semana pasada, la autoridad
La autoridad es de Dios y las autoridades establecidas han
sido establecidas por Dios. Nuestro deber de sumisión es
porque someterse a la autoridad es someterse a Dios. Recordar que nosotros pues damos
gracias a Dios porque Dios nos ha dado vida por su espíritu. Dios nos ha dado su palabra a
través de la cual él nos revela su persona, su propósito y su
plan. Y nosotros, gracias a Dios, sabemos
algo muy claro. Nosotros sabemos que el mundo
no fue objeto de una evolución. El mundo no empezó como algo
primigenio que ha ido mejorando, mejorando, y de pronto en ese
mejorar a alguien se le ocurrió que había que dividir el mundo
en países y establecer diferentes sistemas de gobierno. En realidad
eso es parte del diseño de Dios según la Escritura. y no es hay
algunas corrientes de personas de pensamiento que tiende a llamarse
anarquistas que ellos creen que lo mejor es estar sin ninguna
autoridad ellos creen que unos cuantos se pusieron listos y
empezaron a ver y dijeron bueno pues este nosotros les vamos
a cuidar a ustedes entonces para cuidarles pues ahora les vamos
a cobrar impuestos y en realidad no es no es así de una casta
que que fue más lista sino es hay un diseño del señor el señor
ha diseñado y ha dado el hecho de que haya autoridades las autoridades
son establecidas por dios sin importar la manera en que las
formas las personas llegan a esas posiciones de autoridad al final
de cuentas es dios quien quita y quien pone reyes Lo último
que estuvimos estudiando la semana pasada es lo mucho que dice acerca
de nuestra actitud hacia la autoridad, que tiene que ver eso con nuestra
realidad espiritual. Hermanos, la verdad es que nosotros
nacemos con serios problemas con la autoridad desde pequeños.
Los bebés nacen pensando que todo gira alrededor de sí y los
padres sabios saben que el bebé tiene que adaptarse a la familia
y no la familia al bebé. y entran demasiadas cosas en
juego, pero damos gracias a Dios porque la Biblia enseña que el
padre que ama disciplina y se va trabajando en formar y ayudar
al bebé a adaptarse. Pero todos los que han sido padres
saben que nosotros batallamos para enseñar obediencia, pero
no tenemos que enseñar desobediencia, no tenemos que enseñar rebelión
a la autoridad. Nacemos rebeldes a la autoridad.
El bebé de pocos días La mamá, protegiéndolo de las inclemencias
del tiempo, le pone el gorro y el niño se lo quita. Y la mamá
se lo vuelve a poner y empieza un ejercicio que va subiendo
de tono. Y alguien dijo, imagínate si ese bebé tuviera la fuerza
de alguien de 18 años cómo terminaría esa escena. Hay en el corazón
una rebelión a la autoridad. Ese bebé pequeño está resistiendo
a la autoridad y está resistiendo a lo establecido por Dios. En
aquel tiempo, Hay un pasaje en la epístola
de los romanos que dice el apóstol Pablo que si confesares con tu
boca que Jesús es el Señor y creyeras en tu corazón que él levantó
de los muertos serás salvo porque con el corazón se cree para justicia
pero con la boca se confiesa para salvación. Algunos creyentes
eran acusados de sedición, porque el contexto de ese versículo
era un contexto donde podíamos estar quizá trabajando. Ese no
es el contexto que muchas veces nos han explicado. Hay algunas
personas que nos han explicado que ese texto es, haces la oración
del pecador, entonces pasas al frente para confesar con tu boca
que Jesús es el Señor. Ese no es el contexto original
en que el versículo fue escrito. El contexto era que en cualquier
momento podían llegar los soldados trayendo un altar de incienso
y entonces empezaban a pasar de uno en uno. Imaginen que está
en la hora del almuerzo y entonces pasa el primero y tiene que decir,
César es Señor. Y si él dice que César es Señor,
pues entonces él vive. Y hasta que un cristiano pasaba
y decía, Cristo es Señor. Por causa de eso, algunos creyentes
eran acusados de sedición, de llamar lealtad a otro rey Jesús
y no al César. Y algunos creyentes que eran
de origen judío batallaban con el hecho de pensar que ellos
debían someterse sólo a Dios y a ningún Estado, a ningún gobierno
extranjero. Apóstol Pablo va a darles una
perspectiva bíblica, una perspectiva renovada, una manera nueva de
ver a la autoridad por causa del Señor. El creyente es llamado
a someterse a la autoridad por causa del Señor. El creyente
es llamado a someterse a la autoridad porque Cristo es Señor, no porque
César es el Señor. Y lo primero que vamos a mirar
en estos versículos es ¿Cómo desde una perspectiva nueva,
de una mente renovada, que no se conforma? Porque recuerde,
estoy hablando de cómo nacimos. Nacimos con serios problemas
con la autoridad y el Señor nos salva. Y el Señor, a través de
sus palabras, está enseñándonos a ver las cosas de una nueva
manera. Porque... Es necesario que seamos transformados
por la renovación de nuestro entendimiento, y eso sólo ocurre
cuando Dios ha obrado por el Evangelio. Recuerde que todo
empieza por, les ruego, por las misericordias de Dios, y la misericordia
de Dios es el Evangelio. Lo primero que podemos ver ahí
es una definición de la autoridad. ¿Cuál es una definición bíblica
de la autoridad? la definición bíblica algunos
políticos pueden decirnos que es una banda de malvados que
tomaron fueron más listos que otros y vendiéndoles seguridad
les empezaron a cobrar impuesto pero eso es una manera que es
conforme a este siglo pero qué dice la escritura la escritura
dice en el versículo 4 la primera parte dice hablando de los magistrados
dice versículo tres nos deja la idea de que está hablando
de los magistrados porque dice porque los magistrados no están
para infundir temor al que hace el bien sino el que hace lo sino
al malo quieres pues no temer la autoridad haz lo bueno y tendrás
alabanza de ella definición de la autoridad porque es servidor
de dios para tu bien hermano una perspectiva renovada de una
mente renovada es dios dice la autoridad, el magistrado, en
ese caso específicamente en ese tiempo era Nerón, el emperador
César. y Pablo está diciendo él es un
servidor de Dios para tu bien. Hoy el gobernador de este estado,
el presidente municipal, nuestros jueces, el presidente de la república,
nuestras cámaras de senadores, la suprema corte de justicia
de la nación, hermano, escuchémoslo bien, son servidores de Dios
para nuestro bien. La palabra que está traducida
en nuestra Biblia, servidor, es una palabra que en otros casos
se puso sin traducir. Cuando escribió acerca de liderazgo
en la iglesia, el apóstol Pablo se puso, como está escrito en
el original, diáconos. y aquí para hacer una distinción
estará traducido servidor pero está usando esa palabra que usamos
para ministerio en la iglesia es servidor de dios para tu bien
servidor de dios para tu bien con nosotros seguimos mirando
en el versículo 6 dice pues pues por esto pagáis
los tributos porque son servidores de dios que atienden continuamente
a esto mismo y servidores de dios allí se está usando una
palabra que puede ser traducida como la misma palabra que se
usa para ministros del evangelio por supuesto ellos no son ministros
del evangelio pero son ministros de dios esa es una definición
bíblica y uno pudiera pensar pero ellos no lo saben Pero no
importa que no lo sepan. Dios lo ha dicho. Una de las
cosas importantes es la autoridad es establecida por Dios. Dios
es el dueño de todas las cosas. De Jehová es la tierra y su plenitud,
el mundo y los que en él habitan. Y el Señor tiene todo el derecho
a establecer las cosas como son. Y la autoridad es un servidor
de Dios para nuestro bien. Es servidor de Dios para nuestro
bien. Hermanos, Dios nos guarde de
hablar mal de la autoridad porque es un servidor de Dios para nuestro
bien. Alguien ha dicho que cualquier
clase de gobierno es mejor que ningún gobierno. Yo no sé si usted pudiera imaginar
cómo sería jugar algo tan sencillo como jugar algún deporte sin
que hubiera árbitro y sin que hubiera ninguna regla. Quizá
algunas veces lo experimentamos con los niños de la cuadra y
cuando no había reglas y de pronto pues el que era el dueño del
balón era el que mandaba y de pronto el partido se terminaba
porque a él no le gustaba lo que se hacía, agarraba su pelota
y se la llevaba a su casa. hermanos son servidores de dios
esa es una perspectiva es algo que dios dice que la autoridad
los magistrados son servidores de dios para nuestro bien para
nuestro bien para bien de la sociedad en general y esto se
aplica a cualquier tipo de autoridad si bien aquí específicamente
El apóstol Pablo, guiado por el Espíritu Santo, está hablando
de las autoridades del gobierno civil. Esto aplica para los padres. Yo no sé que alguna mamá esté
intentando torturar al niño cuando le pone la gorrita para cuidarlo
del clima. La mamá lo está haciendo para su bien, pero el corazón
rebelde protesta. Y cada cosa, cada autoridad que
Dios ha puesto, la ha puesto para nuestro bien, sea que sea
la autoridad en la iglesia, la autoridad en la casa, la autoridad
en el trabajo, la autoridad en el colegio, las autoridades civiles
son todas puestas para nuestro bien, son servidores de Dios. La otra cosa que nos enseña el
pasaje es cuál es su función, cuál es la función del gobierno
de la autoridad civil. Dice, porque los magistrados
no están para infundir temor al que hace el bien, sino al
malo. De ahí, nosotros entendemos que la primera función del gobierno
es infundir temor al que hace el mal. Infundir temor al que
hace el mal. Una función importante es que
el gobierno está puesto para infundir temor al que hace el
mal. La otra es servir a Dios, el
servidor de Dios para mantener el orden. Dice versículo seis,
porque son servidores de Dios y atienden a esto continuamente.
Y el versículo cinco nos hace entender que es estableciendo
castigos porque dice por lo cual es necesario estarles sujetos
no solamente por razón del castigo sino también por la conciencia.
Y ellos atienden continuamente a esto. Ellos son servidores
de Dios para mantener el orden. recuerde que cerramos el capítulo
2 hablando de no tomar venganza por tu propia mano ellos son
también vengadores de dios dice el pasaje dice el capítulo versículo
4 en la última parte dice después de decir porque no en vano lleva
la espada pues es servidor de dios vengador para castigo al
que hace lo malo la autoridad civil está puesta para vengar
de parte de Dios al que hace lo malo, incluso, en algunos
casos, la pena capital. En Génesis 9, 6, dice, aquel
que derramare sangre de hombre, dice, por la mano del hombre
será su sangre derramada, porque a imagen de Dios es hecho el
hombre. Ahora, uno pudiera preguntar, ellos son servidores de Dios,
Y hermanos, que Dios nos ayude a creer lo que la palabra de
Dios dice. Dice una persona, dice, pues
debemos ser como ese niño. Ese niño que la maestra burlonamente
le preguntó y le dice, ¿tú crees de veras que un gran pez se tragó
a Jonás? Y el niño dijo, yo lo creo. porque
Dios lo dice en su palabra, y si su palabra dijera que fue Jonás
el que se tragó al gran pez, también lo creería porque es
la palabra de Dios. Hermanos, que Dios nos ayude
a creer que son servidores de Dios para nuestro bien, cada
una de las autoridades, sean autoridades en la casa, sean
autoridades en iglesias, sobre todo con las que más quizá nos
pueda costar que es con el gobierno civil, hermanos, créelo, porque
Dios dice que es servidor, esta es una definición dada por el
Espíritu Santo al apóstol Pablo, que es servidor de Dios para
nuestro bien. Ahora, ¿cómo ellos van a definir
lo bueno y lo malo? La autoridad no está puesta para
definir lo que es bueno y lo que es malo. En realidad, el
que define lo bueno y lo malo es el Señor. Romanos capítulo
2 versículo 15 Desde el versículo catorce, el
apóstol Pablo dice, cuando los gentiles que no tienen ley hacen
por naturaleza lo que es de la ley, estos aunque no tengan ley,
son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en
sus corazones, dando testimonio, su conciencia, acusándoles o
defendiéndoles sus razonamientos. Hermanos, ellos tienen en su
conciencia, Dios les ha dado saber lo que es bueno y lo que
es malo. Por supuesto está dañado, ellos
tienen como una especie de miopía o como una catarata espiritual
y no siempre pueden definir correctamente. eso no cambia el hecho de que
Dios los ha definido como sus servidores. Eso no cambia el
hecho de lo que nosotros debemos hacer con respecto a ellos. Al
contrario, eso nos lleva a aquellos que tenemos revelación de Dios
a ser más constantes en orar por ellos, en dar gracias a Dios
por ellos y clamar por ellos. Dios es el que define lo que
es bueno y lo que es malo. Él lo define en su palabra. Es
responsabilidad de los creyentes el poder algunas veces estábamos
viendo la semana pasada apelar a la autoridad algunas veces
sobre todo y casi siempre es sumisión a la autoridad sólo
hay una ocasión en que no hemos de obedecer a la autoridad y
hermanos esa ocasión no es cuando no nos gusta lo que la autoridad
dice cuidado con que no estemos sujetos porque no nos gusta La
única excepción es cuando lo que él nos está ordenando es
ir en desobediencia a Dios o cuando lo que él nos prohíbe está haciendo
que dejemos de obedecer a Dios. Sólo cuando hay una contradicción
entre lo que Dios nos manda es cuando es lícito que no obedezcamos
a la autoridad. Sin embargo, siempre con sumisión,
siempre con la actitud Nuestro primer deber es oración
por las autoridades. En algunos casos, cuando haya
que confrontar, siempre haciéndolo de una manera respetuosa, recordando
que, no obstante que ellos puedan abusar de su autoridad, eso no
quita lo que Dios ha establecido. Y eso no quita el hecho de que
un día ellos van a dar cuenta de lo que están haciendo. Ellos
son responsables. Ahora, ¿cuál es nuestra responsabilidad
hacia la autoridad? versículo 5 hay algo que es necesario porque
es responsabilidad del creyente estarle sujetos una responsabilidad
hermanos somos llamados a estar sujetos a la autoridad sujetos
a la autoridad hablaba yo hace un rato de nacemos con corazones
rebeldes y hay dos tipos de rebelión una es la rebelión activa Pero
hay una más difícil y que Dios nos guarde de esa. Porque puede
pasar por alto, porque puede lograr cosas. Alguien ha dicho
que probablemente eso es más notorio en las niñas que en los
niños. Aunque creo que también los niños
tienen algo que se llama rebelión pasiva. Y de cualquier forma
la rebelión es rebelión. Y es necesario estar sujeto,
estar sujeto, sumiso a la autoridad. Y es necesario estarlo, no sólo
por el castigo. Hermanos, que Dios nos guarde,
que simplemente Dios usa eso para refrenar la maldad. Y hay
tanta gente que no hemos matado porque no nos gustaría pasar
el resto de nuestra vida en la prisión. Y eso, en cierta manera,
reprime el mal. Pero la verdad es que el creyente
no está obedeciendo simplemente para no ser castigado. Aquí está
hablando del espíritu, no sólo de la forma externa de estar
sujeto. Que Dios nos ayude verdaderamente
a vivir en sumisión a la autoridad, en una actitud correcta hacia
la autoridad, sabiendo que esa autoridad es autoridad porque
Dios la ha puesto. En una sumisión correcta a la
autoridad porque Dios ha dado esa autoridad. Una sumisión correcta
a la autoridad porque Dios está obrando en mí y eso muestra el
carácter de Dios. El carácter de Dios muestra el
hecho de cómo el Señor Jesucristo No es menos que el padre, pero
actúa en sumisión a su padre. Ser sumiso no es denigrante como
nuestra cultura cree. Nuestra cultura cree que cada
quien debe ser el arquitecto de su propio destino. Muchas
cosas de nuestra cultura nos animan a esas cosas. Hay gente
que dice es mejor pedir perdón que pedir permiso. Hay gente
que dice una vez bailado el custo nadie te lo quita. Hay gente
que dice, hay una canción que dice con dinero o sin dinero
hago siempre lo que quiero y mi palabra es que Y mi palabra es
la ley. Y parece algo liviano, pero si
usted analiza eso, es bastante serio lo que dice esa canción.
Y ese es el espíritu de nuestra época. Y no sólo de esta época. Es el espíritu del hombre desde
que Adán y Eva se rebelaron contra Dios. La tentación que se le
dio a Eva es ser como Dios. Ser una mujer empoderada. Ser
el arquitecto de su propio destino. Y hermanos, Dios nos llama y
nos dice que una responsabilidad es estar sujetos no sólo por
razón del castigo, no por razón del castigo, sino por causa de
la conciencia, porque Dios es el dueño de la conciencia del
creyente. Hermanos, al final de cuentas,
la autoridad final es la palabra de Dios. Y para aquellos que
están en Cristo, sus conciencias están cautivas. a la palabra
de Dios. Es una gran misericordia y una
gran bondad el poder leer lo que Dios hizo en personas en
el pasado. Recordar aquel hombre que Dios
utilizó al redescubrir el evangelio y empezar a predicar la salvación
solo por la gracia, solo por la fe, solo por Cristo, y todo
solo para la gloria de Dios, como él fue obligado a retractarse. A él
le dieron un plazo de 24 horas para que él se retractara de
lo que él había dicho. Y algo que él dijo, por la gracia
de Dios, es, por la gracia de Dios, él no temía el castigo.
No temía a los que pueden matar el cuerpo y nada más. Él temía
al Señor. Somos llamados a tener su misión
por causa de la conciencia y por causa del Señor. Y él dijo, si
ustedes no me prueban por la escritura, que lo que yo creo
y predico es equivocado, no puedo retractarme, porque mi conciencia
está cautiva a la palabra de Dios. Hermanos, recordar que
la autoridad final, tanto en el gobierno civil, en el gobierno
eclesiástico, en la familia, al final de cuentas, la autoridad
final es la autoridad de Dios expresada en su palabra. No es
ni una autoridad está por encima de esa autoridad y que Dios obre
de tal forma que tengamos conciencias cautivas a la palabra de Dios,
recordando que es la autoridad final para todas las cosas en
nuestra vida y que nadie está por encima de esa palabra que
es la palabra de Dios. Conciencias, obedecer por causa
de la conciencia, porque Dios es el Señor de nuestra conciencia,
porque hemos confesado que César no es el Señor, sino Cristo es
el Señor. Otra responsabilidad que la Biblia
nos muestra ahí está en el versículo 6 y versículo 7. dice pues por
esto pagáis también el tributo porque son servidores de dios
y atienden continuamente a esto mismo pagar a todos lo que debe
lo que debéis al que tributo tributo al que impuesto impuesto
aquí hay unas cuestiones un poco técnicas que no voy a explicar
pero está hablando en ambos casos de lo que es lo que se debe de
pagar al gobierno Y un hermano dice que él un día compró una
propiedad y cuando estaban firmando los papeles de la propiedad, el vendedor le dijo, quiero que
firmes. Y él estaba devaluando la propiedad,
dice, para que paguemos menos impuesto. Y este hermano le dijo,
¿sabe qué? Le dice, yo no puedo firmar ese
documento porque eso es mentira. y el vendedor se enojó y le dice
yo nunca había encontrado a una persona que le encante pagar
impuestos y el hermano le dijo no yo no he dicho que me encanta
pagar impuestos por supuesto que no estoy feliz de pagar impuestos
lo que yo quiero decirte es que yo temo a dios porque él es el
señor de mi conciencia y pues yo sé que hay que pagar impuestos
no estoy muerto de felicidad por pagar impuestos pero es un
deber que dice la escritura Pagad a todos lo que debéis al que
tributo, tributo, al que impuesto, impuesto. Hermanos, que Dios
nos guarde de cuestionar estos asuntos. El tiempo cuando Pablo
escribió esto a la iglesia pidiéndole que pagara los impuestos, la
carga impositiva del imperio romano era muy fuerte, al punto
de que ciudadanos romanos estaban protestando por causa de la carga
tributaria. Y sin embargo, el señor guía
al apóstol Pablo a escribir que es una responsabilidad hacia
la autoridad el pagar los impuestos. Hermanos, no nos preocupemos
de qué es lo que ellos van a hacer con el impuesto. A veces tendemos
a justificar la evasión fiscal porque son corruptos, porque
hacen esto, porque hacen aquello. Hermano, ese no es nuestro problema. Si ellos usan ese impuesto para
hacer algo que no es lo que deben hacer, ellos un día van a dar
cuenta al Señor. Pero es nuestro deber y en verdad
que de pronto a veces puede ser una batalla en nuestro corazón.
Sin embargo, la Escritura dice Si hay que pagar el impuesto,
paga el impuesto. Es nuestra responsabilidad hacia
la autoridad. Después, dice, al que honra después
de las cuestiones económicas en cuanto a la autoridad, dice,
al que respeto, respeto. Hermanos, debemos respeto a la
autoridad. No importa si no nos gustan mucho
las ideas del presidente, debemos hablar y confrontar aquellas
cosas que son equivocadas, que él dice, pero siempre debemos
hacerlo con respeto porque él es servidor de Dios. No importa
si ese presidente llegó y se puede demostrar quizá que fue
por corrupción, al final de cuentas, como quiera que haya llegado,
La Biblia dice que Dios es el que quita y pone reyes. Al final,
la persona que está en autoridad está allí porque Dios la puso,
porque eso es lo que conviene a este tiempo, y nuestro deber
es honrarle como servidor de Dios, no es aplaudir todo lo
que Él dice. Pero si tenemos que hacer observaciones
sobre algo que Él dice, hemos de hacerlo honrándolo como autoridad
que Dios ha establecido. Incluso si hemos de desobedecerle
por causa de que lo que Él está pidiendo sea contrario a la verdad
de Dios, siempre tiene que ser con el debido respeto a la investidura
que Él tiene, porque Dios lo ha establecido. La autoridad
se puede equivocar, no es infalible, pero eso no justifica una mala
actitud hacia la autoridad. Así que algo le debemos a la
autoridad y si se hace algo es respeto, démosle respeto. Y si le hemos de dar honra, démosle
honra a la autoridad. Es lo que enseña la palabra de
Dios. Yo quisiera que pudiéramos, antes de concluir, bueno, una
de las cosas importantes, hermanos, nunca esperemos de la autoridad
lo que la autoridad no puede dar. Hermano, nunca piense Nunca
piense que la autoridad puede producir un cambio moral. Quizá
puede algunas cosas que la autoridad haga mantener la moral. Pero
la autoridad nunca puede obrar un cambio moral, jamás. Y no
esperemos de la autoridad eso, de ninguna autoridad. Ni nosotros
como autoridad de nuestros hijos pensemos que podemos producir
más allá de lo que Dios nos ha dado a hacer. Los padres podemos
exponer a nuestros hijos al evangelio, pero los padres no podemos producir
vida espiritual en nuestros hijos. Nosotros podemos hablar la palabra
y regarla con oración, pero que Dios nos guarde de intentar meter
la mano y lograr algo. Lo único que podemos hacer es
exponerlos a la verdad, rogar a Dios para que quiera hacer
germinar esa bendita semilla. Recuerde que dice Pablo, yo sembré,
Apolo regó, pero el crecimiento lo da el Señor. No podemos esperar
a ser más, ni esperemos más de la autoridad. No esperes que
alguna autoridad civil va a hacer una transformación de esta sociedad,
porque eso solamente lo puede hacer el Señor Jesucristo. Solamente
Cristo puede transformar vidas de personas. Hermanos, nunca
pensemos que la esperanza de un país está en determinado grupo
de políticos. Eso es una equivocación. Hermanos,
las autoridades son servidores de Dios, pero ellos tienen un
ámbito de responsabilidad que es el orden, pero ellos no pueden
transformar una sociedad. Ellos nunca son la esperanza
de una sociedad. Que Dios los guarde a los creyentes,
de poner nuestra esperanza en algún partido político. Y a veces,
a veces son astutos en poner algunos lemas. que son tristes. A veces ellos dicen, por ejemplo,
que tal partido es la esperanza de México. La esperanza de ningún
país está en el hombre, porque es maldito el varón que confía
en el hombre y pone carne por su brazo y su corazón se aparta
de Jehová. La esperanza de todas las naciones. está únicamente en el Señor Jesucristo. Cristo es el único que puede
producir un cambio moral, un cambio espiritual, y no porque
nos hace más moral, sino porque nos da un nuevo corazón, un corazón
que puede vivir reflejando la gloria del Padre por causa del
poder del Espíritu Santo, por causa de que tiene vida nueva.
Y ahí está la esperanza. Hermanos, Dios nos guarde de
poner esperanza donde no está. Podemos, cuando recordamos las
cosas que somos llamados a hacer, podemos hacerlas. Y hermano,
no olvide, la primera, seamos más fieles en orar por la autoridad.
Cada vez que seamos tentados en hablar mal de la autoridad,
Pidamos a Dios que nos ayude a callar y a elevar oraciones
y peticiones por los reyes y por los que están en eminencia. Oremos,
oremos por aquellos que parecen los más fuertes opositores a
los valores de nuestra cultura occidental cristiana. Dios puede
salvar a los más fuertes opositores. Dios salvó al apóstol Pablo.
Que nuestra ocupación sea orar al Señor por ellos. Podemos apelar,
podemos confrontar, pero hay algo que debemos hacer constantemente
y es predicar el Evangelio. Que Dios nos haga aprovechar
cada ocasión para predicar el Evangelio a nuestros vecinos,
que sea un hábito en nuestra vida, compartir la esperanza
que tenemos en el Señor Jesucristo. Puede ser que si es un hábito
de nuestras vidas, Dios quiera alguna vez que estemos parados
delante de alguno de esos que tienen autoridad y poder predicarles
el Evangelio. El apóstol Pablo era estilo de
su vida. Él había hallado gozo en el Señor
Jesucristo. Él había hallado libertad en
el Señor Jesucristo. Su tesoro era el Señor Jesucristo.
Él decía, hay de mis no predicar el evangelio porque me es impuesta
necesidad. Él decía, no me avergüenzo del
evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo aquel
que cree. Y de pronto estaba ante agripa y predicó el evangelio
y de pronto estaba ante autoridades civiles y él predicó el evangelio
el carcelero de filipos creyó en el señor jesucristo porque
pablo Por sobre todas las cosas, algo que él estaba haciendo constantemente
era predicar el Evangelio. Hermanos, el Evangelio es nuestra
esperanza de resolver el problema que traemos de nacimiento. De
nacimiento traemos problema con la autoridad. todos nacimos con el puño levantado,
es la razón por la que nos le costó tanto a nuestros papás
enseñarnos obediencia y a nosotros someternos a nuestra autoridad,
porque resistimos a Dios hasta que Dios venció nuestra voluntad
y Dios nos salvó. Primero de Samuel capítulo 15
versículo 22 al 23 Este es un pasaje donde Dios
dijo algo que Saúl debería hacer. Y la Escritura nos da una perspectiva
adecuada de las cosas, de cosas que a veces, porque estamos tan
influenciados por nuestra cultura, no nos parecieran que fueran
graves. Versículo 22. Dice, y Samuel dijo, ¿se complace
Jehová tanto en los holocaustos y víctimas como en que se obedezca
a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor
que los sacrificios y el prestar atención que la grosura de los
carneros. porque como pecado de adivinación
es la rebelión usualmente solemos pensar que cosas de espiritismo
adivinación son cosas graves pero la escritura dice porque
como pecado de adivinación es la rebelión y como ídolos e idolatría
la obstinación por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová
él también te ha solo Dios puede obrar en nuestro
corazón y llevarnos a tener actitud correcta hacia la autoridad.
No es siempre por causa de la autoridad que uno está en constante
queja, es por causa de nuestro corazón. Tanto Pedro como Pablo
estaban pidiendo a gobiernos que eran mucho más difíciles
que el gobierno que nosotros tenemos hoy día y les pedían
honrar al rey, someteos a la autoridad. La autoridad es servidor
de Dios. Hermanos, La rebelión está en
nuestro corazón. Y esa rebelión a la autoridad
es primariamente contra el Señor. Y el Señor Jesucristo, aunque
Él era Hijo, fue obediente. Y Él fue obediente hasta la muerte
y muerte de cruz. Él es el Hijo perfecto, que obedece
de manera perfecta. Él ha ilustrado perfectamente
lo que es la sumisión. Cuando le miramos a Él, tenemos
que reconocer que fracasamos en la sumisión. pero en él hay
perdón, él, él murió por nuestra falta de sumisión, por esa lucha
con la sumisión, él murió, y en él hay esperanza, en él hay esperanza
de poder creer en nuestro corazón lo que Dios dice, en él hay esperanza
porque él murió por causa de nuestra rebelión, él llevó nuestros
pecados en su cuerpo sobre el madero, él murió por esa falta
de sumisión. Hermanos, En Él hay esperanza,
y que en Él sea toda nuestra esperanza, y que Dios nos guarde
de tener esperanza. Si bien somos llamados a honrar
a la autoridad, no hay esperanza en ninguna autoridad humana,
ni temporal, ni eterna. Toda la esperanza está en el
Señor Jesucristo. Y nuestra actitud hacia la autoridad
es también un respaldo a lo que nosotros predicamos. Nosotros
nos sometemos a la autoridad, no porque la autoridad es el
Señor, sino porque Cristo es mi Señor. Porque Cristo es mi
Señor. Vivo en sumisión a la autoridad. Vamos a orar.

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