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JC

Crecer a la Imagen de Cristo

1 Corinthians 10:31; 1 Corinthians 11:1
Joel Coyoc September, 11 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc September, 11 2022
El pacificador

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nuestras biblias la primera carta
del apóstol pablo a los corintios en su capítulo 10 Vamos a leer los versículos treinta
y uno hasta el once versículo uno. Dice la palabra de Dios, si pues
coméis, obedeis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria
de Dios. No seáis tropiezo ni a judíos,
ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios. como también yo en todas
las cosas, agrado a todos, no procurando mi propio beneficio,
sino el de muchos, para que sean salvos. Sed imitadores de mí,
así como yo, de Cristo. Sed imitadores de mí, así como
yo, de Cristo. Cuando recordamos, el apóstol
Pablo habla de esto mismo en diferentes lugares de la Escritura,
inspirado por el Espíritu Santo. Y no sólo el apóstol Pablo, sino
prácticamente el apóstol Juan. El apóstol Pablo dice en Romanos
8, 28, 29, y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas
les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son
llamados. porque a los que antes conoció,
también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen
de su Hijo. El apóstol Juan, inspirado por
el Espíritu Santo, escribe y dice, y esta es la vida eterna, que
te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo, tu
Hijo, a quien has enviado. A veces solemos pensar en la
vida eterna como el cielo y nada más que el cielo. Algunas veces
personas pretenden animarnos al cielo y a veces se hace asustándolos
con cosas terribles que van a pasar en la tierra. O a veces se hace
procurando atraernos hacia cosas como que en el cielo va a haber
calles de oro y mar de cristal. Alguna vez una persona le decía
a los niños, ¿hay un lugar donde ustedes quieren ir? Y dice, por
ejemplo, Cancún. Y empezaba a hablar de las bellezas
de Cancún y después empezaba a hablar a los niños acerca de
la calle de oro y mar de cristal. Pero en verdad el gozo del cielo
no es que hay calles de oro y mar de cristal. Es interesante que
la Biblia habla que hay calles de oro. Pero es interesante que
nosotros aquí no pavimentamos las calles de oro, porque el
oro es muy especial en esta vida terrenal, y que de tan poca importancia
es en el cielo, que se va a usar para pisarlo. ¿Qué diferencia
en los valores? Ahí se va a poner en el pavimento
para que caminemos encima. Aquí no nos atrevemos a ponerlo
en el pavimento, no sólo porque se robaría, sino porque creemos
que es de mucho valor. Pero el gozo del cielo es Dios
mismo. Cuando pensamos, estoy diciendo
todo esto porque el último punto que estamos viendo, que empezamos
levemente a tocar hace 15 días, es el conflicto provee oportunidad
para crecer a la imagen de Cristo. Sed imitadores de mí, así como
yo de Cristo. Y todo esto tiene relación cuando
pensamos, por ejemplo, el apóstol Juan no solo dice que la vida
eterna es más que un cielo con calles de oro y mar de cristal,
sino es conocer a Dios en Cristo Jesús, porque es en su presencia
que hay plenitud de gozo y delicias a su diestra para siempre. Es
porque es en su salvación que podemos tener gozo. El salmista
dice, vuélveme el gozo de tu salvación. El profeta dice, aunque
la higuera no florezca ni en las vides haya fruto, aunque
las vacas sean quitadas de los corrales y las ovejas de la majada,
con todo yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi
salvación. El Salmo que leímos dice, gócense
y alegrense en ti todos los que te buscan y digan siempre a los
que aman tu salvación, Jehová sea enaltecido. El Apóstol Juan
escribe y dice, amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no
se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando
Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como
Él es. El Apóstol Pablo dice, ahora
estamos viendo como a través de un espejo. Quisiera siempre
recordarles, las hermanas van allí al baño y hay un espejo
inmenso. No está hablando Pablo de un espejo como ese. Quisiera
que podamos tener siempre de qué está hablando Pablo. no había
espejos como esos en el tiempo que Pablo escribió ese pasaje
había espejos de metal pulido no sé si alguna vez usted se
ha visto en un pedazo de metal alguna tapa cromada y usted logra
verse pero pues no se ve tan bien como se ve en un espejo
de esos que ahora tenemos bueno la idea del espejo que Pablo
está hablando está hablando de metales así pulidos donde vemos
y si vemos pero pero en realidad no No hay una fidelidad en la
imagen. Ahora, así es la idea de que
estamos viendo. Pero va a llegar el día que dice
vamos a conocer, vamos a mirar cara a cara. Y yo no sé si a
usted no le emociona cuando piensa. Algunos de los himnos que a mí
más me impactan es El himno que dice, en presencia estar de Cristo,
veré su rostro que será cuando al fin en pleno gozo mi alma
le contemplará. Y el escritor del himno dice,
cara a cara espero verle más allá del cielo azul, cara a cara
en plena gloria he de ver a mi Jesús. Y dice, solo tras oscuro
velo hoy le puedo aquí mirar, mas ya pronto viene el día cuando
mi alma le contemplará. Y el coro se va repitiendo. Dice, cuánto gozo habrá con Cristo. Irmanos, alguien escribió también
una canción más contemporánea que dice solamente una palabra,
dice solamente una oración. Cuando llega tu presencia, oh
Señor, solo déjame mirarte cara a cara, perderme como un niño
en tu mirada. No importa que caiga de rodillas,
aún te seguiré mirando cara a cara. Y él dice, y que pase mucho tiempo
y que nadie diga nada, porque he esperado este momento toda
mi vida. Y él dice, no importa. No importa el color de mi corona,
ni importa el lugar, si es que lo llevo a ganar. Solamente déjame
mirarte cara a cara. Y hermanos, yo espero que ese
es el anhelo. En verdad, yo creo que aquellos
que el Señor nos ha salvado es el anhelo de nuestro corazón.
Y estoy diciendo todo esto porque ahora estamos en proceso de crecer
a la imagen del Señor Jesucristo. Y quisiera que pudiéramos ser
conscientes de algunos de nuestros más grandes problemas. Porque
nos va a dar luz el tener conciencia de nuestros problemas. Un pastor
comentó y dijo que uno de nuestros más grandes problemas es que
somos fáciles de complacer. Somos muy fáciles de complacer.
Nos conformamos con poca cosa. Y ese es uno de nuestros más
grandes problemas. Yo he pensado y yo me imagino
que tal vez usted Y por la gracia de Dios, Dios ha ido cambiando
los pensamientos en la medida que Él se va revelando a nosotros. Alguna pregunta que alguna vez
hubo en mi cabeza es, cuando estemos en la gloria, vamos a
reconocer a nuestros familiares. Dice Charles Spurgeon que una
mujer le preguntó a su marido, querido, ¿crees que nos vamos
a reconocer en la gloria? Y el esposo le dijo, bueno, yo
creo que cuando tengamos un cuerpo glorificado no vamos a ser más
tontos, sino más inteligentes. Así que yo supongo que sí nos
vamos a reconocer en la gloria. Pero mire qué tan fáciles de
complacer somos. que a veces traemos preocupaciones
como si vamos a reconocer a los familiares. Hermanos, eso va
a ser irrelevante. La emoción del apóstol Juan es,
amados, ahora somos hijos de Dios, aún no se ha manifestado
lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste seremos
semejantes a Él, porque le veremos tal como Él es. El Señor es el
gozo del cielo. El Señor es el gozo del Cielo. El Cielo no es Cielo si Dios
no está allí. El Cielo no es Cielo porque tiene
calles de oro y tiene mar de cristal. El Cielo es Cielo por
la presencia de Dios. Dios es el gozo del Cielo. Dios es el ser más digno de admiración. Hermanos, si somos creyentes,
vamos a tener anhelo en nuestro corazón de poder crecer en la
gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
Y quisiera compartir algunas cosas, pero quisiera dejar antes
claro algo. Una mujer dice que cuando su
hijo nació, lo diagnosticaron con problemas de Pues él tenía un, según los expertos,
un severo retraso mental. Y esta mujer dice que ella se
aplicó desde el principio a invertir todo el tiempo posible en este
niño. Y ella lo llevaba a terapia, así ella invertía tiempo con
él y clases extracurriculares. Y los médicos, los expertos le
dijeron a la señora que debía llevarlo a educación especial
y ella dijo, yo no lo voy a llevar a educación especial. Mi hijo
no necesita convivir ni con iguales ni con peores que él. Él necesita
convivir con mejores que él. Y él tenía la posibilidad de
llevarlo y hablar con directores y que lo aceptaran en colegios
con muchachos normales. Los expertos dijeron que si acaso
él iba a terminar la primaria. Y resulta que el chico sacó una
licenciatura. Y después sacó otra licenciatura. Y la madre decía, yo creo que
su primera licenciatura él la estudió no tanto porque precisamente
le gustaba eso, yo creo que esa primera licenciatura la estudió
porque él admiraba a su hermano y estudió lo mismo que su hermano. Yo no sé cuántos tuvimos la oportunidad
de convivir con algún hermano mayor y tener admiración por
ese hermano mayor, Hermanos, la vida cristiana se trata no,
no precisamente de fuerza de voluntad, sino se trata de amor. Sin duda este niño encontraba
una relación de amor con su hermano y admiraba a su hermano y quiso
ser como su hermano. Tenemos etapas en la vida en
que los niños admiran a sus padres y quieren ser como sus padres.
En especial los niños varones quieren ser como su padre. Hermano,
crecer a la imagen del Señor Jesucristo no es exactamente
un mandato desde afuera para el creyente, sino es un deseo
en el corazón, es la obra que el Señor hace desde que Dios
nos salvó, Dios empezó una obra, y esa obra es conformarnos a
la imagen del Señor Jesucristo, y Él ha dicho que si en verdad
Él ha empezado esa obra, Él la va a perfeccionar hasta el día
de Jesucristo, y un asunto nos compete Examinarnos y asegurarnos
de que en verdad Él ha comenzado esa obra. Y no somos nosotros
quienes estamos haciendo una obra pretendiendo nuestra salvación,
sino asegurarnos, como dice el Apóstol Pablo, examinarnos y
asegurarnos de que estamos en la fe. No es una ordenanza desde
afuera, sé como Cristo, sino es un deseo en el corazón, porque
el Señor ha puesto un corazón de carne. Ya no aquel corazón
que es aborrecedor de Dios. Estás en Cristo, entonces eres
una nueva criatura. Si Él te ha salvado, Él te ha
dado un nuevo corazón que tiene nuevos deseos. Un corazón donde
la ley ya no viene como algo de afuera. sino un corazón donde
Dios está escribiendo por su Espíritu, su ley en tu corazón,
y en verdad es un deleite. Un corazón donde en verdad vas
a la Escritura cada día, y no hace falta que alguien te dé
premios para que tú leas la Escritura. sencillamente es que Dios se
te está revelando cada día y tú has experimentado que el Señor
es bueno, has probado la benignidad del Señor, has conocido al Señor
Jesucristo, no se puede crecer a la imagen del Señor Jesucristo
si Dios no te ha traído al Señor Jesucristo y asegurarse en verdad
de esto porque El creyente está creciendo porque la Biblia habla
de Cristo como nuestro hermano mayor, aquel que no se avergüenza
de llamarnos hermanos, que somos herederos y coherederos con Cristo.
No es el hecho de que estamos estudiando acerca de la resolución
bíblica de conflictos y dando principios. Sí, hay principios
bíblicos, por supuesto que los hay, pero no es el hecho de que
te pongas fuerza de voluntad, sino es el hecho Dios te ha salvado
y ha empezado una obra en ti para hacerte conforme a la imagen
de Su Hijo. Si Dios te ha salvado para vivir
eternamente con Él, Dios ahora también está conformándote a
la imagen de Su Hijo. Y si eso no es una realidad en
tu vida, y si en verdad no hay un deleite por la palabra, hambre
y sed, si no hay eso, hermano, examínate. ¡Examinémonos! Clamemos con la oración del salmista,
¡Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón! ¡Pruébame y ve si
hay en mí camino de perversidad! ¡Guíame en el camino eterno!
No se trata de aprender paso uno, paso dos, paso tres. Podemos
lograr cosas externamente, pero Dios mira el corazón. El hombre
mira lo que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón,
y Dios jamás aceptará un cambio exterior o sin un cambio del
corazón. Asegurémonos de que en verdad
nos ha sucedido lo que la Escritura dice, de modo que si alguno está
en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, y aquí
todas son hechas nuevas. Por supuesto, en una lucha con
el pecado, pero en verdad una lucha con el pecado. no estar
complacido en los brazos del pecado, esa no es la realidad
del Hijo de Dios, el Hijo de Dios en verdad está batallando
con el pecado y le duele pecar, porque ama a su hermano mayor,
aquel que le amó y se entregó por sus pecados, aquel que le
redimió con su sangre por sus pecados, y quiero repetir esto
hermanos, porque no es que nos congregamos aquí, venimos a desafiarnos
a ser personas más morales, Hablamos de una persona. No es
que estamos dictando nuevas listas de cosas que hacer. Es una persona. Conocer a Dios en la faz del
Señor Jesucristo. Clamar al Señor que en verdad
Él se revele a ti. Que en verdad puedas mirar al
Señor Jesucristo, que podamos mirarle. Y la medida que nosotros
le miramos, miramos cuán incapaces somos, cuán necesitados de su
gracia. En la medida que le miramos,
miramos que estamos en la miseria y que no hay nada que traer sino
simplemente venir y recibir lo que Dios ha provisto en Cristo.
Porque todo lo que Dios demanda, Él lo ha provisto en Cristo.
Es bien importante si es que en verdad Vamos a vivir principios
de la palabra como pacificadores. Ser pacificador es ser como Cristo.
Él es el príncipe de paz. Él es nuestra paz, que de ambos
pueblos hizo uno derribando la pared intermedia de separación.
El Evangelio habla de resolución de conflicto. Justificados, pues,
por la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor
Jesucristo. Hermano, es algo que a pesar de lucha debe ser
algo natural en el creyente. Ahora, hago énfasis en eso porque,
hermanos, el pensar y estar preocupados si vas a reconocer a tus familiares,
habla de que nos complacemos con poco. Claro que los vamos
a reconocer, pero el gozo del cielo no va a hacer que reconozcas
a tus familiares. El pastor Spurgeon decía, predicando
a la congregación y a los adolescentes, les decía, joven, tú que eres rebelde al
Evangelio, que tu madre experimenta dolor y aflicción por ti, y que
clama con lágrimas al Señor, y tú persistes en rechazar el
Evangelio, Quiero que sepas que un día esas lágrimas van a cesar,
porque ella se va a encontrar con el gozo del cielo, porque
el que es el gozo del cielo va a enjuagar toda lágrima de sus
ojos. Quiero que sepas, joven, que un día su clamor llegará
a finales, y si tú no confías en el Señor Jesucristo, cuando el Señor pronuncie tu
sentencia, tu papá y tu mamá en lugar de seguir llorando van
a decir amén y van a aplaudir al señor porque se habrá hecho
justicia y este hermano decía lo último que un pecador condenado
al infierno va a escuchar cuando sea dictada sus sentencias a
toda la creación aplaudiendo a dios porque se habrá hecho
justicia y joven después de eso nunca más tus padres van a experimentar
en la gloria nada de tristeza porque su corazón va a estar
lleno del gozo del cielo. Dios es el gozo del cielo. En tu presencia hay plenitud
de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Dios está usando
todo, todo, para lograr ese propósito. Hay gente que nos quiere decir
que vengas al Señor Jesucristo para que seas feliz, para que
seas rico. Y cuando pensamos en todo esto,
En todas las relaciones hay conflicto y alguien escribió, muchas personas
piensan, por ejemplo, yo creo que una de las relaciones donde
más vamos a encontrar conflictos y que nos proveen oportunidad
para crecer a la imagen del Señor Jesucristo es el matrimonio. Un pastor decía que vinieron
unos jóvenes a entrevistarse con él porque se querían casar.
Y el pastor preguntó al joven y le dice, ¿por qué te quieres
casar? Y el joven dijo, bueno, me quiero casar para ser feliz.
Y le preguntó a la señorita y ella dijo, también me quiero casar
para ser feliz. Después el pastor se rascó la
cabeza un poco y después dijo, ustedes me han puesto en un gran
dilema. Hoy estoy muy confundido. Yo no entiendo cómo un infeliz
más otro infeliz van a ser un feliz. Y la pregunta es, ¿y qué
tal si Dios no diseñó el matrimonio precisamente para que seamos
felices? sino para que seamos santos.
Es interesante que hablamos de felicidad, hermanos. Pero hay
algo que es más que la felicidad, y eso nos recuerda lo fáciles
que somos de complacer. Dice el salmista, tú diste alegría
a mi corazón mayor que la de ellos cuando abunda su grano
y su mosto. La felicidad depende de las circunstancias. Ahí está
hablando, diste alegría a mi corazón mayor que la de ellos
cuando abunda su grano y su mosto. Pero el profeta puede decir,
aunque no haya grano, aunque la higuera no florezca, no haya
nada, yo puedo gozarme en el Dios de mi salvación. Regocijados
en el Señor, otra vez os digo, regocijados. Conocer al Señor nos lleva a
otro nivel. Hermano, el deseo de mi corazón
es que podamos conocer al Señor y dejar de contentarnos con poco. El fin último de nuestra vida
no es ninguna de nuestras relaciones. El matrimonio es algo que apunta
a alguna realidad superior que es nuestra relación con Dios
y Dios obra en nuestros matrimonios. hay gente que de pronto dice,
se atreve a decir a su esposa así con la mano en la cintura
es que ya no te amo y hay un pastor que dice arrepiéntete,
arrepiéntete, el hecho de que no le ames no quiere decir que
sales corriendo y ya puedes irte, arrepiéntete, es Entre más difícil sea nuestra
esposa, mayor oportunidad tenemos de parecer al Señor Jesucristo. Y cuando pensamos en que Dios
no diseñó precisamente ninguna de nuestras relaciones para que
seamos felices, sino para que seamos más cada vez como el Señor
Jesucristo. Y algo grandioso es aquellos
que crecen a la imagen del Señor Jesucristo hacen una sola cosa.
Si estamos creciendo en ser como el Señor Jesucristo, cada vez
vamos a hacer una cosa, que es aquella para la cual fuimos creados. ¿Usted recuerda qué es lo que
hacía el Señor Jesucristo aquí en la tierra? El Señor Jesucristo
aquí en la tierra dijo, Padre, yo te he glorificado. padre dijo
yo estoy aquí para hacer no mi voluntad sino la voluntad del
que me envió y si estamos creciendo la imagen del señor jesucristo
cada vez vamos a reflejar el carácter de dios glorificar a
dios y una de las cosas que inevitablemente va a ocurrir es entre más glorifique
a dios Entre más crezca la imagen del Señor Jesucristo, yo voy
a experimentar no precisamente felicidad, sino gozo, que es
mejor mil veces que la felicidad, el gozo del Señor. Lo que dice
el salmista, el profeta, cuando dice, aunque la higuera no florezca,
ni las vides haya fruto. Aunque mi esposa no sea la más
comprensiva y la más cariñosa, con todo yo me regocijaré en
Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación. Aunque mis hijos
no sean los más bien portados ni ejemplares, con todo yo me
regocijaré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación. Aunque
los negocios no salgan como yo lo he pensado, con todo Yo me
regocijaré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación. Ahora,
Dios usa los conflictos como un recordatorio de nuestra vulnerabilidad
y para alentarnos a depender más de Él. Dios usa el conflicto
como un recordatorio de nuestra vulnerabilidad para alentarnos
a depender más de Él. Segunda de Corintios, capítulo
12. Vamos avanzando en nuestra vida
como creyentes y vamos creciendo a la imagen del Señor Jesucristo.
Y a veces solemos olvidar cosas. Hermanos, solemos muchas veces
olvidar cosas. A veces me encuentro y me escucho
a mí mismo diciendo cosas como, por ejemplo, pues, es que está
tan claro que no lo pueden ver. ¿Y sabe qué es lo que está pasando?
Que me estoy olvidando de que es la gracia de Dios que me permite
ver. Está tan claro, claro que está claro, porque Dios ha dado
luz por su misericordia y por su gracia. Pero cuando yo me
expreso así y olvido, estoy olvidando, y Dios necesita dar, Dios no
necesita nada, pero Dios nos da recordatorios. Y el apóstol
Pablo menciona uno aquí, dice, y para que la grandeza de las
revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi
carne, un mensajero de Satanás que me abofetee para que no me
enaltezca sobremanera. respeto a lo cual tres veces
he rogado al Señor que lo quite de mí. Hermanos, nuestra vieja
naturaleza nos hace olvidar, nos hace quitar los ojos de Jesús
y nos hace dar gloria a Dios. Hermanos, un creyente, y muchas
veces solemos pecar de eso, a veces la gente dice cosas de nosotros,
la gente que no es creyente. Hermanos, algo que que somos
llamados a ser es uno no te lo creas y la otra es bueno decir
a la gente sabes que yo soy exactamente igual que los demás ese no soy
yo es dios sobrando en mí dice pablo para que no me enaltezca
sobremanera, respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor
que lo quite de mí, y me ha dicho, bástate mi gracia, porque mi
poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré
más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder
de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo,
me gozo en las debilidades. en afrentas, y ahí podemos considerar
las afrentas justamente se dan en los conflictos, en afrentas,
en necesidades, en persecución, en angustia, porque cuando soy
débil, entonces soy fuerte, y Dios está usando eso para recordarnos,
hermano, es Cristo en nosotros la esperanza de gloria, cuando
respondes pacíficamente, cuando respondes con lentitud de ira,
cuando respondes con gracia, recuerda, es la obra de Cristo. Y Dios usa los conflictos para
mostrar cuán vulnerables somos, y no pensar, no, yo ya estoy
de otro nivel. algo que el apóstol Pablo está
diciendo aquí es Dios le enseñó algo al apóstol Pablo Y algo
que le enseñó Dios es dependencia de su gracia. Es interesante
que Dios había usado al apóstol Pablo. Algunos creen que esto
fue un problema en su vista. Algunos creen que fue algún problema
físico. Es interesante que Dios usó al
apóstol Pablo para sanar personas. Incluso él alargó una predicación
y un joven cayó de la ventana y él lo pudo resucitar. Y no obstante, esas señales obraban
dentro del propósito de Dios. Y en esta situación, él oró por
su enfermedad, si es que era una enfermedad, él no dice exactamente.
Pero sea que sea enfermedad o que no sea enfermedad, él oró tres
veces al Señor y dice, y le fue dicho cada vez, bástate mi gracia. Básate mi gracia. Y lo que esto
está queriendo enseñarnos, lo que Dios quiere comunicarnos
es, cuanto más dependientes seamos de su gracia, sabiduría y poder,
tanto más vamos a imitar al Señor Jesús. Entre más dependientes
seamos de su gracia, sabiduría y poder, tanto más vamos a imitar
al Señor Jesús. Allá en Lucas capítulo 22, Vamos a encontrar al Señor Jesús
en total dependencia de Su Padre. Versículo cuarenta y uno dice, cuando llegó a aquel lugar, les
dijo, orad para que no entréis en tentación, y él se apartó
de ellos a distancia como de un tiro de piedra, y puesto de
rodillas, oró diciendo, padre, si quieres que pase de mí esta
copa, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. ¿Qué vemos aquí?
Vemos dependencia de la gracia del padre, de la sabiduría del
padre, confianza en el padre. Si quieres que pase de mí esta
copa, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. y se le apareció
un ángel del cielo para fortalecerle y estando en agonía oraba más
intensamente y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían
hasta la tierra. Cuando se levantó de la oración
vino a sus discípulos y los selló durmiendo a causa de la tristeza.
Y vemos a un Señor Jesucristo en total confianza y dependencia
en la gracia, en la sabiduría y en el poder del Padre. El propósito
de esto es recordar algo que ya hemos oído, pero es necesario
recordarlo. Hermanos, la fe que nos salva
es la fe del Señor Jesucristo. Nuestra fe es preciosa porque
es don de Dios, pero en cuanto a que pertenece a nosotros, está
llena de tanta debilidad. Pero en verdad, el Señor Jesucristo,
aquí podemos ver una total dependencia de su Padre, una total confianza. Jamás hubo la más mínima sombra
de duda. La gente en burla le decía, se
encomendó a Dios, libre le él, pues en él confiaba. Y él siguió
encomendándose a Dios. Hasta el final dijo, en tus manos
encomiendo mi espíritu. Y él confiaba plenamente, sin
ninguna sombra de duda, en que el padre iba a cumplir su propósito. Ahora, en segundo lugar, Dios
es el conflicto para revelar actitudes y hábitos pecaminosos
en nuestra vida. Dios usa el conflicto para revelar
actitudes y hábitos pecaminosos en nuestra vida. Me gusta pensar
en que es correcto que tenemos un tiempo aquí en el culto. Es
correcto que destinemos tiempo para la adoración. Pero hermanos,
es necesario recordar algo. Hermanos, la adoración no es
algo que empieza a las 10 de la mañana el domingo y termina
a las 11. Y después vuelve a empezar en la tarde a las 6 y termina
a las 7. Y después el miércoles empieza
a las 7 y termina a las 8. Toda la vida es adoración. Justamente por eso Pablo dice,
si comes o bebes o haces cualquier otra cosa, hazlo todo para la
gloria de Dios. Hermanos, somos adoradores y
no cesamos de adorar. Ahora, nuestro conflicto es que
no siempre estamos adorando a quien debemos adorar. En Romanos capítulo
1, Pablo presenta justo el gran intercambio obscuro, cambiar
la adoración a quien se debe adorar por la adoración a las
cosas creadas. Y Dios usa el conflicto para
revelar actitudes y hábitos pecaminosos en nuestra vida. Es hasta cierto punto bastante
sencillo ser cristiano en una hora de culto de 10 a 11 de la
mañana cada domingo. Aquí normalmente nadie maltrata
a su esposa. Normalmente nadie malcontesta
a su esposa. aquí todos somos muy bien portados aquí escuchamos
la verdad y decimos amén escuchamos que cristo es señor y todos decimos
amén pero qué tal cuando se descompone el aire acondicionado y te quedas
un embotellamiento a la mitad de la calle 60 a las dos y media
de la tarde y todos empiezan a pitar y se además trae cinco
niños hambrientos atrás de ti y entonces ahí es tiempo de decir
la verdad cristo es señor Él es Señor. Sabemos que los que
aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Que Dios tiene
algo que ver con que se descompuso el aire acondicionado y con que
alguien se accidentó en la esquina y no puedes pasar. Porque Él
está gobernando todos los asuntos para hacernos conforme a la imagen
de su Hijo. Ahora, el conflicto es especialmente
efectivo para desmascarar las apariencias y poner al descubierto,
por ejemplo, un corazón altivo. poder descubierto que tenemos
un espíritu cruel rencoroso o que tenemos una lengua venenosa y qué hacer cuando en medio del
conflicto vemos estas características pecaminosas en nuestra propia
vida pues número uno tener la oportunidad de admitir es interesante
hermanos Me comentaba la hermana Wina
que de pronto enseñando a los niños pequeños, y yo creo que
eso no solo le pasa a los niños pequeños, enseñándoles y hablando
del pecado y preguntándoles si alguno de ellos ha pecado, si
han mentido, y resulta que los niños ninguno había mentido,
ninguno había pecado. Pero qué tal cuando en el día
a día el niño muestra una abierta rebeldía
y ese es el momento de presentar, de exponerlo al evangelio y yo
creo que no somos tan diferentes que los niños y de pronto Dios
está usando, Dios usa deliberadamente que entremos en situaciones de
conflicto porque es allí cuando Dios No es que Dios, no lo hace
Dios para que vea lo que hay en nuestro corazón. Él sabe lo
que hay. Dios lo hace para que podamos nosotros ver lo que hay
en nuestro corazón y cuán necesitados estamos de venir a Él. Cuando pensamos en esto, por
ejemplo, es interesante que un día Dios, el Señor Jesucristo,
mandó a sus discípulos y prácticamente los mandó a la tormenta. Los
mandó al conflicto. Él sabía que ahí los iba a encontrar
la tormenta. Y de todos modos el Señor los
mandó a la tormenta. Porque Dios está obrando un propósito
en nuestra vida. Allí en medio de la tormenta
ellos pudieron mirar lo que tenían en su corazón. Allí en medio
de la tormenta ellos, el Señor Jesucristo se reveló. Allí en
medio de la tormenta ellos vieron y pensaron que era un fantasma.
en medio de la tormenta en otras ocasiones el señor jesucristo
iba y dormía y ellos decían señor puedes dormir y nosotros perecemos
hermano dios dios deliberadamente nos meten situaciones y está
él allí en medio de la tormenta Porque Dios quiere mostrarnos
lo que hay en nuestro corazón. Dios quiere mostrarnos en quién
confiamos, a quién tememos, qué es lo que es más precioso e importante
para nosotros. Y nada mejor que los conflictos,
de todo tipo de conflicto. No sólo tendremos la oportunidad
de admitir su existencia y pedirle ayuda a Dios para vencerlas,
pero algo importante, hermanos, no es simplemente ver que están
y pedir ayuda a Dios para hacerlas. Hermano, nuestro clamor a Dios,
nuestra más insistente oración, por sobre todas las cosas, debe
ser pedir a Dios que nos dé ojos para poder verle. cada vez que
vamos a la palabra. La palabra tiene el propósito
de revelar al Señor, no precisamente de estar viendo mandamientos.
Y es que cuando nosotros pensamos, por ejemplo, en situaciones de
conflicto, por ejemplo, me viene a la mente esta semana en una
llamada, bueno, una clienta me mandó un audio y solo dijo una
frase que me sonó amenazante. Y pues me pidió una junta a las
12 del día siguiente. Y yo le doy gracias a Dios porque
Él usa las circunstancias. Pues gracias a Dios no fue un
conflicto a más escala, pero sí fue una situación de conflicto
en mi corazón. Y una de las cosas que venía
a mi corazón es, usó la palabra, vamos a terminar con esta parte
del trabajo y terminamos. Y yo empecé a pensar rápidamente,
bueno, pues algo no le gustó y ya se terminó todo. Y algo
que Dios me hizo ver en esto es mirar cosas inadecuadas en
mi corazón. Y doy gracias a Dios porque Él
me hizo recordar, no sin antes temblar, y por qué estaba teniendo
temor. Una de las cosas que estaba olvidando
es, en medio de una situación, sea real o hipotética, si se
va a terminar una relación de trabajo, hay algo que tenemos
que recordar es, ¿quién es el proveedor? ¿Y cuántas veces nosotros
olvidamos quién es el proveedor? Y eso quiere decir que yo ya
trasladé mi confianza a un ídolo. Resulta que el temor estaba en
mi corazón porque el proveedor para mí era la clienta. Y estaba olvidando, Dios usa
a la clienta para proveer. Y cuando yo empiezo a mirar que
la provisión está en la clienta, empieza a haber temor. Pero Dios
usó esto. Al final no fue más conflicto. y gracias a Dios. Pero Dios usa eso para mostrarnos. Pero detrás de las actitudes,
detrás de las palabras incorrectas, hay ídolos del corazón. Cuando
yo confío en la clienta en lugar de confiar en el Señor, hay un
ídolo en mi corazón. Y eso da temor a mi corazón.
Hermanos, yo le doy gracias a Dios porque él me hizo mirar eso y
poder después agradecerle porque la junta fue a un otro sentido.
Y en verdad, yo sé que Dios me iba a ayudar también si iba en
otro sentido. Si en verdad, de veras, eso se
acababa. Pero cuán sutil es que cuántas veces temblamos porque
de pronto las actitudes son malas, porque hay algo malo que nos
gobierna. ¿Por qué responder a esa llamada a una junta con
ansiedad? ¿Por qué desesperarse y querer
empezar a trabajar ansiosamente para presentar todo lo que hay
que presentar? ¿Y por qué que se va reflejando en actitudes?
Porque hay algo en el corazón. Y en eso quisiera narrar algo
que quiero que ya he narrado aquí, pero que a pesar de que
es sencillo, ilustra mucho y es... Imagine una niña, una niña que... le encantan los cornflakes, son
sus favoritos, pero resulta que un día está en casa de su mejor
amiga y cuando van a ir a la hora del desayuno, la mejor amiga
empieza a decir, los cornflakes son horribles, saben horrible,
son los peores cereales que puede haber, y de pronto se voltea
y le dice a la amiguita, ¿verdad? Y la amiguita se detiene un momento
y después, aunque son sus favoritos, de pronto, y de pronto dice,
sí, son horribles. Y cuando llegan a la mesa, mueren
de ganas, y la mamá de la amiguita le ofrece, pero ella insiste
en rechazarlos. Como ella es hija de un hombre
que es creyente, pues Dios le ha mostrado su ministerio como
padre. Pues él, después de tres, cuatro
tiempos como familia, un día la niña dice, papá, mentí. Y no estoy tranquila porque mentí.
Y usualmente podríamos decir cosas como, hija, es malo mentir. Confiesa tu pecado. ¿A quién
mentiste? Y quizá la niña pueda confesar
el hecho de la mentira, pero resulta que sólo estamos tratando
con el segundo mandamiento, que es hacia las demás personas.
Y lo interesante es mirar qué es lo que estaba gobernando el
corazón de la niña. Y estoy diciendo esto porque
Dios, en lo que me pasó esta semana, me recordó algo. ¿Quién
es Él? ¿Quién es Él si se termina una
relación de trabajo? Al punto es, hermanos, el asunto
es conocer a Dios. ¿Y cómo debemos, este Padre,
por la gracia de Dios, puede ayudar a su hija y preguntarle
que le cuente todo lo que pasó? Y cuando la niña cuenta todo
lo que pasó, pues el papá entiende que el problema es no simplemente
la mentira. Y si solo llevamos a la niña
a confesar la mentira mañana cuando se dé otra situación,
la niña no va a estar capacitada para poder enfrentar esta situación
y crecer a la imagen del Señor Jesucristo. Porque no le estamos
mostrando al Señor Jesucristo. Al final el papá descubre algo
y le dice a la niña, hija, ¿Quién es el mejor amigo? ¿Quién es
el mejor amigo incomparable? El amigo de los amigos. Y resulta
que el mejor amigo es el Señor Jesucristo, el que pone su vida
por sus amigos. Y la pregunta es, ¿Quién es Cristo
cuando mi mejor amigo humano no tiene gustos igual a los míos?
Cristo es el amigo de los amigos. Y poder ayudar a la niña a crecer
en temor de Dios. A poder ayudar a la niña a mirar
que Dios es grande y la amiga es pequeña. Porque la niña estaba
viendo a la amiga grande y a Dios pequeño. Y ayudar a la niña a
mostrarle a Cristo. hermanos lo que nos capacita
para lidiar con las malas actitudes es que dios muestre lo que gobierna
nuestro corazón y conocer a cristo y venir a cristo por quien él
es eso va a hacer crecer nuestra confianza no podemos No podemos
confiar en quien no conocemos. No podemos amar cada vez más
a quien no conocemos. Nuestra necesidad es crecer en
el conocimiento, no acerca de Cristo, sino de Cristo. Conocer
a Cristo y eso empieza con el Evangelio. Ser como Cristo es
más que simplemente admitir debilidades y confesar pecado. Para crecer
en ese sentido, hemos de practicar nuevas actitudes y nuevos hábitos.
Y eso sí es cierto, hermanos. Pero yo quisiera hacer énfasis. No es simplemente el escuchar
cosas y proponernos hacerlo. Una figura que pudiéramos usar
es la del atleta. Pero hay diferentes tipos de
atletas. La idea es de un atleta. que
está gozoso de ejercitarse y no como aquellos de alto rendimiento
que de pronto son tan presionados externamente sino es el deseo
de y básicamente es conocer al hermano mayor y admirar tanto
al hermano mayor admirarlo por el amor con que nos ha amado
admirarlo y querer ser como él y si ser deliberadamente por
ejemplo si la gente no hace lo que tiene que hacer pues pedir
al Señor que nos ayude a ejercitar paciencia pedir al Señor que
nos ayude a ejercitar el poder hablarles con palabras de gracia
pero más que a ese nivel va en el hecho de conocer de en cada
circunstancia hermano el Señor nos está llevando en medio de
circunstancias y el Señor lo hace hermanos porque sabe que
es necesario Y Él quiere revelarse a nosotros. Hay formas en que
nosotros jamás conoceríamos a Dios si no es por las situaciones
en las que Él nos lleva. Jamás el apóstol Pedro hubiera
conocido a Cristo como aquel que tiene potestad sobre la creación
si el Señor no lo hubiera metido en la tormenta. Ahí sentados
en la playa, pues iba a ser una enseñanza teórica. Pero el Señor
Jesucristo no es un maestro teórico. estamos hablando de conflictos
y hermanos más temprano que tarde usted va a tener un conflicto
porque el señor nos va a llevar ahí porque él quiere rebelarse
a nosotros en medio del conflicto y Dios usa los problemas que
se hallan en un conflicto para cuidadosamente probarnos y desafiarnos primera de Pedro 1.6 Bueno, desde el versículo cinco
dice que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe
para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada
en el tiempo postrero, en lo cual vosotros os alegráis, aunque
ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que
ser afligidos en diversas pruebas para que sometida a prueba vuestra
fe mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero
se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria, y honra
cuando sea manifestado Jesucristo. Aunque ahora, por un poco de
tiempo, sí es necesario. ¿Quién determina si es necesario?
El Señor determina. Hermanos, no nos sorprendamos,
dice Pedro, del fuego de prueba. Porque si hay esa prueba de fuego,
es que el Señor ha considerado que es lo que necesitamos. El
Señor está trayendo cada situación a nuestra vida. Y Dios lo está
usando. A través de ello, Él quiere que
nosotros podamos en verdad mirar a quién amamos, en quién confiamos,
qué es lo que verdaderamente es precioso para nosotros. Dios
usa los problemas que se hay en un conflicto para cuidadosamente
probarnos y desafiarnos. La adversidad edifica el carácter
mientras nos quejemos menos de vernos en conflicto. Y demos
gracias a Dios porque dice la Escritura, dad gracias en todo.
Porque esa es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo
Jesús. Entre cada vez más nosotros decimos, Señor, gracias. Hermanos,
hasta en las cosas más simples. ¿Cuántas veces, por ejemplo,
nosotros solemos decir cosas que los que no son creyentes
pueden decir? Si empieza la lluvia y estás
colando y de pronto uno dice cosas como dice el mundo, está
loco el tiempo. No, no está loco el tiempo, hermanos. Esa es la providencia de Dios.
Dios sabe que eso es lo que se necesita en este momento. Y entonces
Dios mandó la lluvia en ese momento y ¿qué hay que hacer? Dar gracias
en todo. En lugar de quejarnos, recordar,
el Señor gobierna el clima. ¿Y por qué llegó la lluvia en
ese momento? Porque eso es lo que se necesita.
Aunque humanamente uno diga, pues cuando estás colando concreto,
no necesitas precisamente que le echen agua cuando todo está
aguado. Si el Señor lo hubiera echado
una hora después que ya está fraguando, pues hasta salía el
acabado sin que le eches agua con la manguera. Pero eso es
humanamente hablando. Pero sus pensamientos son más
altos que nuestros pensamientos y sus caminos más que nuestros
caminos. Hermanos, ¿cómo llegamos a eso? Conociendo a Dios. Quien no conoce
a Dios ve que el tiempo está loco. Quien no conoce a Dios
ve que nada tiene sentido, todo es un caos, el embotellamiento
del tránsito, el hijo desobediente, todo todo pero descansamos en
un dios soberano porque se nos ha revelado un dios soberano
y cuando se nos revela un dios soberano un dios misericordioso
un dios que nos ama con amor eterno un dios que no está buscando
precisamente arruinarnos la vida sino un dios que está tampoco
está interesado en hacernos la vida placentera y feliz y rica
como algunos piensan Él está precisamente buscando hacernos
el más grande bien que se le puede hacer a un creyente conformarlo
a la imagen del Señor Jesucristo. Vamos a orar y

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