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JC

Parte 7 Los pacificadores

Ephesians 4:1-13
Joel Coyoc July, 24 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc July, 24 2022
El pacificador

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la Carta del Apóstol Pablo a los Efesios. En su capítulo cuatro, le vamos a dar lectura del versículo
uno hasta el versículo trece. Dice la Escritura, yo pues, preso
en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación
con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre,
soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solicitos
en guardar la unidad del espíritu en el vínculo de la paz, un cuerpo
y un espíritu, como fuisteis también llamados, en una misma
esperanza de vuestra vocación. Un Señor, una fe, un bautismo,
un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos y por todos
y en todos. Pero a cada uno de nosotros fue
dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por
lo cual dice, subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad y
dio dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es sino
que también había descendido primero a las partes más bajas
de la tierra? el que descendió, es el mismo
que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo
todo. Y el mismo constituyó a unos
apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros
pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para
la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de
Cristo. hasta que todos lleguemos a la
unidad de la fe y del conocimiento del hijo de Dios, a un varón
perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Hemos estado estudiando acerca
de ser pacificadores. Y una de las bendiciones que
tenemos los creyentes es que Dios nos ha dado su palabra. Cuando pensamos en la palabra
de Dios, Podemos pensar en algunas imágenes bíblicas. Por ejemplo,
dice la Biblia, lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a
mi camino. Y la palabra de Dios es el medio
que Él ha dejado para dar dirección a nuestras vidas. También la
misma escritura nos llama y dice, no seas sabio en tu propia opinión. Dice, fíate de Jehová de todo
tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. Dice, reconócelo
en todos tus caminos y Él enderezará tus veredas. También la Escritura,
el Apóstol Pablo escribe y dice a los creyentes, dice, os ruego
por las misericordias de Dios, dice que presentéis vuestros
cuerpos en sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, que es vuestro
culto racional, dice, no os conforméis a este siglo. sino transformados
por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que
comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios agradable y
perfecta. Y la verdad es que nosotros nacemos
con una sabiduría que no es precisamente la que desciende de lo alto y
estamos influenciados porque hay voces e imágenes que van
moldeando la realidad. Sin embargo, Dios ha dado la
interpretación de la realidad, la interpretación correcta. Podemos
nosotros pensar de la Escritura como unos lentes que Dios nos
ha dado, a través de las cuales el pueblo de Dios debe examinarlo
todo y hacer sus conceptos que sean conceptos de Dios. Aquellos
que estamos en Cristo, dice la Biblia, se nos ha dado la mente
de Cristo. Sin embargo, pues estamos en
un proceso de ser construidos. Dios empezó una buena obra y
Él la va a perfeccionar hasta el día del Señor Jesucristo.
Y de cada una de las cosas que vienen a nuestra vida, nosotros
debemos tener un concepto y debemos clamar a Dios para que ese concepto
sea evidente, que tiene la luz, como dice, lámparas a mis pies,
tu palabra, ilumbrera mi camino. Nuestra oración constante debe
ser al Señor preguntando, examíname, oh Dios, conoce mi corazón, pruébame
y ve si hay en mi camino de perversidad y guíame en el camino eterno.
¿En qué manera mis conceptos de la vida no están formados
por la palabra de Dios, sino por este siglo. Y cuando pensamos
en este siglo, tenemos que pensar que enfrentamos una batalla con
el diablo y sus mentiras, con el mundo y sus atractivos, y
con nuestra carne y sus deseos. Y cuando pensamos en la cuestión
de los conflictos, nosotros tenemos que pensar que es mi concepto
acerca de los conflictos un concepto bíblico. está moldeado por la
escritura la manera en que yo veo los conflictos tenemos que
hacer renovar nuestra mente y la manera de renovar nuestra mente
es a través de la palabra dice la biblia ya vosotros estáis
limpios por la palabra que os he hablado cuando estábamos pensando en
cómo nosotros solemos enfrentar los problemas relacionados con
los conflictos y los tipos de respuesta que pueden ser de escape
o de ataque. Todo esto puede ser prevenido
si nosotros tenemos una perspectiva bíblica, si nosotros miramos
los conflictos como Dios lo mira. ¿Qué cosas Dios ha explicado
en su palabra acerca de los conflictos? Es importante que sepamos lo
que Dios ha dicho para saber cómo enfrentar nuestros conflictos.
Es importante que podamos comprender y obedecer lo que Dios enseña
al respecto. Y vamos a ser mucho más efectivos
en la solución de nuestros conflictos con otras personas. Ahora, ¿cómo
definimos el conflicto? ¿Qué es el conflicto? El conflicto
es una diferencia de opinión o de propósito que frustra las
metas o deseos de alguno. Es una diferencia de opinión
o de propósito que frustra las metas o deseos de alguno. La Biblia no enseña que todos
los conflictos sean malos. Por el contrario, enseña que
algunas diferencias son naturales y beneficiosas. Dios nos ha hecho
a cada uno de nosotros de una manera particular. todos tenemos
un carácter y aunque algunos hacemos cosas como hacían nuestros
padres, de todos modos no somos igualitos a nuestros padres.
Cada uno es un diseño exclusivo de Dios y tenemos diferencias
que son naturales y beneficiosas, ya que Dios nos ha creado como
individuos únicos. Los seres humanos a menudo tenemos
diferentes opiniones, convicciones, deseos y prioridades. Muchas
de estas diferencias no son buenas o malas en sí, sino el resultado
de la diversidad y de las preferencias personales dadas por Dios. Quisiera que no olvidemos algo. Nosotros solemos batallar con
algunos o con muchos ídolos en nuestro corazón. Algunos de ellos
es el ídolo del control y muchas veces en especial los que somos
padres tendemos a pasar por alto el hecho de que nuestros hijos
son personas únicas creadas por Dios, que por lo tanto, pues,
Dios les ha dado, aunque hacen algunas cosas parecidas a nosotros,
ellos tienen una personalidad única. Y a veces nosotros anhelamos
en ciertos ambientes la uniformidad. La Biblia nos llama a hacer solicitos
en buscar la unidad, pero la unidad no es lo mismo que la
uniformidad. A veces, bueno, la vida sería más cómoda si todos
hicieran las cosas exactamente como yo las hago. Y a veces solemos
pensar que el que no lo hace igualito como yo lo hago, pues,
no lo hace bien. Y eso, pues, está muy lejos de
ser realidad. Dios nos ha dado una capacidad
creativa. Y una de las cosas importantes
que la Escritura nos muestra en el capítulo 4 que leímos de
Efesios es se nos exhorta y se nos llama a la unidad, se nos
llama a hacer solicitos. Sería lo que debemos enfrentar
con urgencias, el hecho de ser hacedores de la paz. Dice, yo
pues preso en el señor Osorio Candéis como es digno de la vocación
con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre,
soportándoos con paciencia a los unos a los otros en amor, solicitos
en guardar la unidad del espíritu en el vínculo de la paz. No obstante,
si nosotros seguimos leyendo, nos vamos a dar cuenta de cómo
en la diversidad se muestra mejor la gloria de Dios. No tenemos
todos que pensar igualito respecto a todas las cosas. Hay cosas
que son fundamentales son incuestionables, como el hecho de que el Señor
Jesucristo es el eterno Hijo de Dios, que se hizo carne, que
vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Bueno, si somos
creyentes, eso no hay punto de discusión. Dios se ha encargado
de obrar en nosotros, y tenemos esa convicción, y eso no es cuestionable. Si hablamos acerca de la resurrección
gloriosa del Señor Jesucristo, pues eso es totalmente incuestionable. Si alguien lo cuestiona, pues
oraremos por él y seguiremos predicando el Evangelio. Pero
si hacemos el culto el miércoles o el jueves, eso no es algo que
sea en sí mismo un asunto incuestionable. Algo lamentable es que a veces
solemos hacer de cosas que no son fundamentales convicciones
y puntos de conflicto. No sé por qué razón muchas, muchas
iglesias hacen culto el miércoles, pero hacerlo el jueves no debe
ser en lo absoluto una causa de un conflicto. No estamos pensando
cambiar del miércoles al jueves, pero Pero no es que esa es una
cuestión fundamental. Si hay alguna iglesia que tiene
el culto del jueves y cree que Cristo es el eterno Hijo de Dios,
que Cristo resucitó entre los muertos, cree que la salvación
es obra de Dios, bueno, son nuestros hermanos en Cristo aunque hagan
su culto el jueves. Hay cuestiones que no... de la el Evangelio en sí, eso es importante. Ahora, no olvidemos algo, no
esperemos que todas las personas piensen de todas las cosas como
nosotros pensamos, o que todos tengan los mismos gustos que
nosotros tenemos, o que todos tengan exactamente las mismas
prioridades que nosotros tenemos. Es interesante que a veces nosotros
pensamos en función de nuestro contexto cultural y olvidamos.
Estaba pensando el otro día y comentando, Muchos de nosotros nos hemos
acostumbrado que, por ejemplo, nosotros tenemos un culto en
la mañana, el domingo, y tenemos un culto por la tarde. Y, hermanos,
si usted, Dios le da la bendición de poder asistir a los dos cultos,
gracias a Dios, ¡qué bendición! Pero a veces solemos pensar que
el que no viene a uno de los cultos necesariamente está mal.
La Biblia dice que no nos dejemos de congregar como algunos tienen
por costumbre. Y la Biblia establece que nos reunamos para la adoración
el primer día de la semana. Y eso es fundamental. Pero muchas
veces nosotros pensamos que los hermanos del primer siglo tenían
un culto en la mañana y uno en la tarde. Y escapamos de la idea,
de una realidad que era, muchos de ellos eran esclavos. y ellos
iban al culto hasta que terminaban de servir a sus amos y muy probablemente
en su mayoría pues iban a los cultos en la tarde y este cuidar
de que uno hay diversidad, y en la diversidad se muestra más
la gloria de Dios. Una cosa es, por ejemplo, ya
hay algo que es problema cuando alguien pretenda establecer el
día de la adoración el sábado, entonces eso sí es un problema,
porque hay una razón por la cual los creyentes nos congregamos
y adoramos el primer día de la semana, y es que el Señor Jesucristo
resucitó un día como hoy y celebramos su resurrección gloriosa. No,
el sábado no es el día de adoración para la iglesia. Sí, espero estar
expresando correctamente en qué puntos es importante y no son
cuestionables, pero más allá de gustos, de preferencias. Por
ejemplo, en la familia, de pronto, si hay que ir de vacaciones,
alguien piensa, algunos piensan que hay que ir a la playa y otros
a la montaña. Entonces, ¿qué es lo que vamos a hacer? La diversidad
refleja mejor la gloria de Dios, y la diversidad, hermanos, aunque
nos cueste a algunos, me incluyo, porque yo creo que batallamos.
La vida sería bien aburrida si a todos les gustara el rojo,
y a todos les gustara hacer vacaciones siempre en la playa, y todos
pensáramos todos exactamente igual de la misma manera. Aun
en el hecho de que Dios repartió dones, lo hizo de una manera
que muestra diversidad. Dios nos ha hecho distintos porque
su gloria es tan vasta. Dios nos llama a congregarnos
porque es en la congregación donde la gloria de Dios se puede
expresar de una mejor manera que de manera individual. ¿Qué
bendición es? Que pues tenemos diferentes habilidades
y dones espirituales que Dios ha dado, y la idea es usarlos
en el contexto de la congregación, buscando la unidad, pero nunca,
nunca la uniformidad. Nunca poner por encima de lo
que es un principio establecido por
Dios a nuestras preferencias personales. Ahora, Cuando manejamos adecuadamente
nuestra diversidad, podemos llegar a resolver nuestros desacuerdos
de una manera que sea beneficiosa, de una manera que enriquezca
nuestra vida. Por este pasaje, podemos concluir
que hemos de buscar la unidad en nuestras relaciones, pero
no hemos de exigir la uniformidad. En lugar de prevenir todos los
conflictos o pretender que otros siempre concuerden con nosotros,
hemos de aprender a gozarnos en la diversidad de la creación
de Dios y aceptar a quienes simplemente ven las cosas de forma diferente. Hermanos, hay... Hay situaciones
irrelevantes que de pronto causan divisiones en familias o en iglesias. Por ejemplo, ¿de qué color vamos
a pintar el salón? Y hay gente que trae una discusión
total a, pues, seguramente no todos queremos que esté pintado
como está pintado. Y hay cosas que no son de, pues,
no vamos a pensar todos igual. Sin embargo, la unidad, no la
uniformidad. No todo conflicto es neutral
o beneficioso. La Biblia enseña que muchos desacuerdos
son el resultado directo de motivos y conducta pecaminoso. Un pasaje
que hemos estudiado es Santiago 4, versículo 1 al 12, que habla
del origen y la causa de los conflictos. Hay cuestiones de
preferencia que nosotros podemos orar y, en sabiduría de Dios,
ceder. Si a mí me gusta el gris, pues
en la familia, no es cuestión de imponer mi gusto, sino dialogar. Santiago 4 1 al 12 nos habla
de cuando el conflicto si es suscitado por nuestras pasiones
o deseos que combaten en nuestros miembros y cuando nosotros somos
controlados totalmente porque amamos demasiado con demasiada
intensidad algún deseo incluso legítimo como puede ser desear
descansar después de una jornada larga de trabajo ahora en esos
casos ¿Hay algo que se debe de hacer? Cuando esas situaciones
no son ligeras, sino reflexionando y orando, Dios muestra que es
algo que debe ser encarado. Debemos hacer caso a lo que el
Señor Jesucristo dijo, cuando dijo en Mateo 18 al 15, si tu
hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos. Ahora,
una importante enseñanza de la Escritura en cuanto a los conflictos
es la que encontramos en Primera de Corintios 10, 31 y 11 al 1. Dice ese pasaje, si pues coméis
o bebéis o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de
Dios. Recuerde que Pablo está escribiendo
a una iglesia que estaba llena de conflictos, incluso al punto
de la división. A Pablo los exhorta y le dice,
no les puedo tratar como espirituales, sino como carnales, como niños
en Cristo, pues hay entre vosotros divisiones. Y Pablo en ese contexto
escribe y dice, si pues coméis o bebéis o hacéis otra cosa,
porque ya la unidad de la iglesia estaba amenazada hasta por cuestiones
dietéticas. Y dice, Hacedlo todo para la
gloria de Dios. No seáis tropiezos ni a judío,
ni a gentil, ni a la iglesia de Dios. Como también yo en todas
las cosas, agrado a todos, no procurando mi propio beneficio,
sino el de muchos, para que sean salvos. Y una de las cosas que
nos presenta este pasaje es algo que quizá ha escapado de nuestra
mente, pero es... que aún los conflictos son oportunidades
para glorificar a Dios. Si comes o bebes o haces cualquier
otra cosa, haz todo para la gloria de Dios. Y recuerde que la gloria
de Dios es el carácter de Dios manifestándose. Desde que el
pecado entró al mundo, La manera en que se suscitó y empezó un
conflicto primeramente con Dios, el hombre se declaró en rebeldía
contra Dios, pero inmediatamente del hombre haberse declarado
en rebeldía contra Dios, que poco, bueno, no sé exactamente
si fue poco o mucho, la fila nos dice cuánto tiempo antes,
estaba emocionado por la mujer que Dios le había dado, que él
expresó verbalmente su emoción, su regocijo de que Dios le hubiera
dado a Eva. Sin embargo, después del pecado,
el pecado en sí nos metió en situaciones, primeramente, de
conflicto con Dios, y segundo, de constante conflicto unos con
otros. Él se paró frente a Eva y la señaló y dijo, ella me dio
y yo comí. O sea, culpando a su esposa en
lugar de ponerse al lado y protegerla, él señaló el poder mirar la falta
en otros en lugar de en sí mismo. Y a partir de ese momento ellos
vivieron incapaces de mostrar el carácter de Dios. Dios ejemplifica
abundantemente en la escritura su relación con su pueblo, con
la figura del matrimonio. Y el matrimonio es el lugar donde
uno puede más crecer a la imagen del Señor Jesucristo. Alguien
dijo, si lo que quieres es servir a Cristo sin obstáculo, pues,
no hay mejor cosa que te quedes soltero. Pero si lo que quieres
es crecer más a la imagen de Cristo, pues, no hay mejor lugar
que estar casado. El soltero está pensando esperando
que suene su despertador para levantarse de madrugada a hacer
sus devocionales. Pero en el matrimonio, el bebé
llora a cualquier hora de la madrugada y la pregunta es, ¿quién
va a ser más parecido a Cristo, que no vino para ser servido,
sino para servir y dar su vida en rescate por muchos? Y el matrimonio
es la relación que Dios ha usado constantemente, tanto en el Antiguo
como en el Nuevo Testamento, para ilustrar cómo es su relación
con su pueblo. Un pueblo que no es precisamente
merecedor de su amor, pero Dios lo ha amado con amor eterno.
un esposo que es el Señor Jesucristo que ama a su esposa, no hasta
cansarse, sino, dice, hasta la muerte y muerte de cruz. Y cuando
pensamos en eso y pensamos en nuestras relaciones y pensamos
en glorificar a Dios en el conflicto, ¿cómo puedo glorificar a Dios
en el conflicto? Quiero insistir en que es glorificar
a Dios. Glorificar a Dios es mostrar
su carácter, es alabarlo, exaltarlo por lo que él es. Y una de las
cosas es, glorifico a Dios cuando yo confío en lo que él, en lo
que él, en su sabiduría ha revelado. Y él ha revelado cómo es que
yo debo actuar ante, ante los conflictos. glorificar a Dios
en toda la confianza de recordar que el conflicto no es algo de
lo cual precisamente deba huir pero tampoco es algo en lo que
necesariamente yo saque ventaja y yo piense pues yo voy a ganar
en eso de pronto alguien le alcanza en el semáforo y le da un golpe
así tan leve al auto pero usted sabe que trae un pendiente que
podría sacar ventaja Y pudiéramos pensar en muchísimas situaciones
en las cuales tendemos a ver el conflicto como esta es la
oportunidad de ganar algo, de ganar algo que no es legítimo.
Pero lo importante es no pensar y ver las situaciones como oportunidades
de sacar ventaja o como cosas amenazantes que me pueden destruir,
sino pensar, yo puedo confiar en lo que el Señor ha dicho.
¿Y qué es lo que el Señor ha dicho? Yo estoy glorificando
a Dios cuando mi hermano, mi hijo, mi hija, mi esposa, peca
contra mí, y yo recuerdo que lo que el Señor Jesús dijo no
es, es una falta que no debe ser pasada por alto. Entonces,
recuerdo que dijo el Señor Jesús, y el Señor Jesús dijo, ve y reprende
a tu hermano estando tú y él solos. Y si yo voy, yo estoy
confiando que Dios es sabio, estoy confiando en que lo que
Él manda, lo manda con sabiduría. Yo no estoy confiando en el Señor
cuando yo salgo y en lugar de hablar con la persona que pecó contra
mí, voy y hablo con uno, con otro, con otro, y voy diciendo
lo que me hicieron sin hablar precisamente con la persona que
pecó directamente contra mí. No estoy confiando en el Señor
y eso no es mostrar que Dios es digno de confiar. Dios es
el ser más digno de confianza. Somos dados al impulso de nuestro
corazón a actuar por impulso. Pero el Señor dice, fíate de
que va de todo tu corazón. No te apoyes en tu propia prudencia. Cuando el conflicto se presente,
detenernos. No ser tan rápidos en la respuesta,
sino examinar nuestro corazón. Recuerde, Jesús dijo, saca primero
la viga de tu ojo. Yo debo de confiar en algo. Aunque
a mí me parezca que la viga está en el ojo de mi hermano, yo tengo
que confiar en la palabra del Señor Jesús que dice, saca la
viga de tu ojo. es no ser sabio mi propia opinión
que yo me detengo y aunque me parece que la viga está en el
ojo de mi esposa Dios en su sabiduría Cristo que es digno de confianza
dijo la viga está en tu ojo entonces detenerme y examinar mi corazón
no fiarme de mi propio corazón sino reconocer lo que Dios está
diciendo y después venir en una actitud de mansedumbre dice si
uno es sorprendido en una falta vosotros que sois espirituales
en este pasaje la escritura nosotros glorificamos a Dios
cuando obedecemos a Dios, y mostramos cuán digno de amor es Dios. El Señor Jesús cuando habló acerca
de la obediencia dijo, si me amáis, guardad mis mandamientos,
así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su
amor. Y el Señor Jesús repitió en ese contexto de amor y obediencia,
no sólo tres veces, sino cinco veces. Y es una oportunidad de
obedecer a Dios, y cuando obedecemos a Dios estamos glorificando también
a Dios. Y en tercer lugar, el versículo,
el pasaje que cita el apóstol Pablo cierra con... dice... set imitadores, versículo uno
del capítulo once, set imitadores de mí, así como yo de Cristo. Y hermanos, aquellos que somos
padres, tenemos en verdad una responsabilidad, porque nosotros
influimos a nuestros hijos, y que el Señor nos lleve constantemente
a hacer la oración, la oración del salmista, como decía, empezaba
el salto 139, Con la convicción de que Dios me conoce mejor que
lo que yo, y terminar, examíname, oh Dios, y conoce mi corazón.
Nosotros no enseñamos a nuestros hijos a pecar. Ellos nacen pecadores. Lo que sí aprenden de nosotros
son maneras en cómo expresar su pecaminosidad. Y hermanos,
necesitamos ver al Señor Jesucristo para poder imitarle. Nuestra
necesidad es ver a Dios. Nuestra necesidad es conocer
a Dios. Dios se ha revelado, ha revelado
su persona, ha revelado su pensamiento. Él ha revelado cómo piensa acerca
de los conflictos y cómo Él quiere que sus hijos piensen acerca
de los conflictos. Dios lo ha dado a conocer y nuestra
necesidad es conocer a Dios en Cristo Jesús. Mi deseo es que
ninguno de nosotros siga pasando el tiempo y después lleguemos
a un momento en que digamos, muéstranos al Padre y nos basta.
Jesús dice, hace tanto tiempo que estoy contigo y no me has
visto. Cristo es el resplandor mismo de su substancia. Él es
el resplandor de su gloria. Hermano, una de las cosas que
es necesario que nosotros podamos clamar constantemente es, Señor,
síguete revelando a mí. Clamar al Señor que ponga en
nuestro corazón deseo por su persona. Clamar al Señor que
siga haciéndonos verle. En la medida en que Dios nos
siga haciendo verle, Dios va a llevar a nuestro corazón a
practicar, uno, a entender su sabiduría y a hacer práctica
su sabiduría. Pero en la medida que nosotros
conocemos a Dios, cada vez vamos a ser claros con respecto a quiénes
somos nosotros mismos. Y eso va a ayudar grandemente
a la solución de los conflictos. Hermano, soy el primer pecador. Ese es un punto importante. El
apóstol Pablo, diciendo la gran verdad de la escritura, que es,
palabra fiel es esta y digna de ser recibida por todos, que
Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores de los cuales
yo soy el primero. Y una de las cosas importantes,
¿cómo yo voy a ver que soy el primer pecador? Que soy el pecador
que trae una viga en su ojo y dejar de pensar que son mis hijos,
mi esposa los que traen la viga, conforme yo vea al Señor Jesucristo.
La gente que está creciendo en ver al Señor Jesucristo es gente
que cada vez está siendo más y más consciente de cuán peligroso
yo soy, de cuán necesitado estoy de la obra del Señor Jesucristo.
Y eso hace que seamos humildes. El Señor Jesús dijo, venid a
mí, los que estáis trabajados y cargados, y yo les voy a hacer
descansar. Aprended de mí, que soy manso
y humilde de corazón. Y hermano, cuando vemos la santidad
de Dios, su majestuosidad, cuando vemos su perfección, hay algo
que vamos a notar inmediatamente. Y voy a notar cuán imperfecto
soy. Voy a notar cuán malvado soy
en mis pensamientos. Voy a ver con cuánta frecuencia
las intenciones de mi corazón son malas. Y voy a darme cuenta
que no es culpa por lo que ellos hacen, sino es por mi propia
rebelión contra Dios. Y voy a mirar cuán necesitado
estoy del Señor Jesucristo. Y después de estar humillado
ante ver mi pecado, difícilmente yo voy a llegar con dureza al
de otros pero nuestros problemas con los conflictos es porque
usualmente nosotros vemos distinto porque no estamos viendo a cristo
por algo a los creyentes la escritura nos dice puesto los ojos en jesús
el autor y consumador de la fe y hermanos que dios nos guarde
distraernos mirando a otro lado Porque cuando nos pasemos el
tiempo mirando a otro lado, vamos a llegar a la conclusión de cuán
buenos soy, cuán pecadores son estos otros que están aquí, y
culpamos. después de un ataque de ira y
decir malas palabras a sus hijos, después se puso a llorar y dijo,
me voy a ir al infierno, dice, porque ustedes me hacen decir
malas palabras. Y hermanos, esa es un total falta
de comprensión del Evangelio. Nadie nos hace pecar. nosotros
tenemos deseos en nuestro corazón que amamos con intensidad y que
nos dicen qué decir y qué pensar y cuando yo hago eso lo que debo
venir es no venir diciendo insulté por ustedes sino decir señor
perdóname Mira cuán pecador soy, cuánto deseo con intensidad cosas
que me hacen ofender tu nombre y pecar contra mis hijos. Hermanos,
el evangelio es esencial para nuestra vida diaria. No podemos
vivir la vida diaria y crecer en la gracia y el conocimiento
del Señor y Salvador Jesucristo si no es por el evangelio. El
evangelio no es algo que escuchamos una vez y quedó allá en el pasado
cuando nosotros entendimos que y algunas personas lo hablan
así en pasado que entendí que era un pecador o el evangelio
me hace entender que soy el primer pecador que trae una viga en
su ojo y que suele ver muy grande lo que los otros hacen mal y
muy pequeño lo que yo hago mal esa es la naturaleza de nuestra
carne caída el siempre maximizar el pecado de otros y minimizar
el nuestro el siempre culpar a otros y pintarnos buenos. Siempre que eche la culpa a otros,
yo estoy diciendo, pues, cuán bueno yo soy. Pero no es la figura
que vemos en la Escritura de hombres que Dios se les reveló
y Dios los utilizó para dejarnos la palabra inspirada de Dios.
El apóstol Pablo, entre más caminaba con Cristo, más estaba convencido
de que él era un miserable pecador que tenía que estar siempre agradecido.
Muchas veces nuestra falta de gratitud, nuestra falta de...
No estoy enfatizando el hecho de que el culto tiene que ser
todo emoción, pero tampoco debe ser carente de emoción. Y muchas
veces la falta de la carencia de emoción es porque hemos dejado
de ver a Cristo y pensamos que somos buenos. Pero entre veamos
a Cristo y veamos nuestro pecado nos va a emocionar mucho. El
himno que cantamos es, no lo sé, pero para mí es muy emocionante,
es que Cristo me haya salvado tan malo como yo fui, me deja
maravillado, pues Él se entregó por mí. Oh, grande amor, cuán
grande amor el de Cristo para mí. recordar hermanos esa esa
adoración y mirar y pedir al señor que cada día se siga revelando
a nosotros hermano cuando escuche en la iglesia clame al señor
que abra sus ojos y le permita no simplemente escuchar a una
persona sino oír la voz del buen pastor que le dé ojos de fe para
ver al señor Jesucristo porque La peor tragedia que podemos
tener es saber de Cristo, pero no conocer a Cristo. Saber de
Dios sin conocer a Dios. Durante mucho tiempo el apóstol
Pablo supo de Dios, pero no conocía a Dios. Hasta que Dios se le
reveló y él vio al Señor Jesucristo y él dijo, ¿Quién eres, Señor?
Y él, humillado a sus pies. Y después de eso, él nunca más
volvió a ser el mismo. Él nunca más volvió a ser un
engreído que decía, Si creen que tienen de qué confiar en
la carne, pues yo más. Y ese era Pablo antes de que
Cristo lo tirara al polvo. Alguien engreído, suficiente
en sí mismo, mejor que todos. Alguien que creía que la viga
estaba en el ojo de los demás, por eso estaba dispuesto incluso
a matarlos. Porque él veía que él traía una
paja en su ojo. Pero el Señor lo tiró del caballo. Hermanos, necesitamos estar tirados
del caballo. Y la única manera de estar tirados
del caballo es clamando, Señor, abre mis ojos y concede que pueda
verte. Que pueda ver, en el contraste
de lo pecaminoso que soy, ver tu santidad, ver tu bondad, tu
misericordia. Cuando yo mire, por la gracia
de Dios, lo miserable que soy, Cristo va a tener cada vez un
mayor valor para mí. Su obra perfecta va a crecer
cada día en valor para mí, el hecho de poder mirar y vamos...
va a haber emoción en nuestro corazón cuando cantemos que Cristo
me haya salvado tan malo como yo fui y tan malo como sigo siendo. Él sigue haciendo su obra y transformándome
a la imagen del Señor Jesucristo. Hermanos, soy insistente en esto
porque no estamos enseñando técnicas, no es cuestión de técnicas. Nosotros
Muchas veces pensamos que lo que necesitamos son técnicas.
No es malo, por ejemplo, el tener algo de pedagogía para enseñar
a los niños. No está mal, pero la pedagogía
son técnicas. Si usted tiene técnicas, úselas. Pero tenemos que entender que
nuestro problema es más profundo que falta de técnicas. Nuestro
problema es tan profundo como la idolatría en nuestro corazón.
Y lo único que puede sacar los ídolos de nuestro corazón es
ver al Señor Jesucristo. cuando nosotros pensamos por
ejemplo en conflictos y cuando pensamos que los conflictos tienen
que ver con nuestras expresiones verbales y nuestro hablar primero
no espere usted una técnica de tres o cuatro pasos sencillos
para que usted pueda tener una familia feliz no existe tal cosa
como esas cosas últimamente están de moda e incluso uno va a una
librería que se supone es cristiana y va a encontrar muchos libros
que hablan ¿Cómo criar hijos felices y obedientes? ¿Cómo tener
un matrimonio? Pero hay algo más profundo que
el cómo, y es necesitamos conocer a Dios en Cristo Jesús. Cristo
vino justo para eso, para dar a conocer al Padre. Esta es la
vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero,
y a Jesucristo, su Hijo, a quien has enviado. No estemos tan preocupados
en el cómo, como en el conocer a Cristo. Esa era la pasión del
apóstol Pablo después de que él le fue revelado y pasados
los años él decía que el deseo de su corazón era conocer a Cristo
Jesús mi Señor por amor del cual lo he perdido todo y lo tengo
por basura y era Que Dios obre lo que obró en el apóstol Pablo
en nosotros. Que sea nuestra oración pedirle al Señor, Señor,
queremos conocerte, quiero crecer en conocerte. Abre mis ojos,
permíteme escuchar en la iglesia, permíteme cuando lea la escritura.
Hay gente que nos recomienda hacer preguntas cuando leemos
la escritura, que no son malas preguntas. Si las hace, sígaselas
haciendo. Pero si faltan estas preguntas,
póngalas. Y es, en este pasaje que estoy leyendo, qué aspecto
del carácter de Dios se muestra. Qué emoción de Dios se está mostrando
en este pasaje. Qué aspecto de Dios, o quién
es Dios en este pasaje, qué está haciendo Dios en este pasaje.
Porque al final, hermanos, la escritura nos fue dada no para
tener una serie de preceptos morales. La escritura es la revelación
escrita de Dios. Él se reveló en la palabra viva
al Señor Jesucristo y en la palabra escrita. Hermano, que Dios nos
guarde de que no suceda lo que le sucedió a la gente en el antiguo
pacto. Mucha gente en el antiguo pacto
sabía hasta cuántas veces aparecía el nombre de Dios porque los
contaban. Y mucha gente tenía tal aparente
reverencia que antes de escribir el nombre de Dios, se cambiaban
de ropa, se bañaban, cambiaban de pluma porque era un nombre
especial. Pero cuando vino Cristo, de quien da testimonio ese antiguo
pacto, de quien está lleno el antiguo pacto, le crucificaron.
Y eso es en verdad una tragedia. Hermano, clamemos al Señor para
que nos guarde de la tragedia de saber de Él sin conocerle
a Él. Conocerle, conocerle. Job dijo
de oídas, te había oído, pero ahora mis ojos te ven. Por tanto,
me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza. Y siempre
está relacionado con humildad. Jesús dijo, ven, venid a mí,
los que están trabajados y cargados, y los voy a hacer descansar.
Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis
descanso y paz para vuestra alma. Hermanos, el descanso está en
el Señor Jesucristo. Cristo mismo es el descanso de
su pueblo. Vamos a vamos a orar y si Dios
lo permite vamos a a seguir estudiando la próxima semana y y mirar en
cada una de las cosas en cuanto a glorificar a Dios en cuanto
a obedecer a Dios y tres cosas importantes es glorificar a Dios
la segunda que vamos a estudiar es servir a otros y la tercera
es crecer a la imagen de Cristo dice sete imitadores de mí

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