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Joel Coyoc

Sea Dios veraz

Romans 3:1-5
Joel Coyoc May, 29 2022 Video & Audio
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Joel Coyoc
Joel Coyoc May, 29 2022
Estudios en Romanos

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la epístola del apóstol Pablo a los romanos, en su capítulo
tres. Romanos, capítulo tres. Dice la palabra de Dios. ¿Qué
ventaja tiene, pues, el judío? ¿O de qué aprovecha la circuncisión?
mucho, de todas maneras, primero ciertamente que les ha sido confiada
la palabra de Dios, pues que si alguno de ellos han sido incrédulos,
su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios, de ninguna
manera. Antes bien, sea Dios veraz y
todo hombre mentiroso, como está escrito, para que seas justificado
en tus palabras, y venzas cuando fueres juzgado. Y si nuestra
injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será
injusto Dios que da castigo? En ninguna manera. De otro modo,
¿cómo juzgaría a Dios al mundo? Pero si por mi mentira la verdad
de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como
pecador? ¿Y por qué no decir, como se
nos calumnia, y como algunos cuya condenación es justa afirman
que nosotros decimos, hagamos males para que vengan bienes?
que pues, somos nosotros mejores que ellos, en ninguna manera,
pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están
bajo pecado. Como está escrito, no hay justo
ni a un uno. No hay quien entienda. No hay
quien busque a Dios. Todos se desviaron. A unas se
hicieron inútiles. No hay quien haga lo bueno. No
hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta.
Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo
de sus labios. Su boca está llena de maldición
y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar
sangre, quebranto y desventura hay en sus caminos, y no conocieron
camino de paz. No hay temor de Dios delante
de sus ojos, pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice
a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre
y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios. ya que por las
obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él,
porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. Pero
ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios
testificada por la ley y por los profetas, la justicia de
Dios por medio de la fe en Jesucristo para todos los que creen en Él,
porque no hay diferencia por cuanto todos pecaron y están
destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente
por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien
Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre para
manifestar su justicia a causa de haber pasado por alto en su
paciencia los pecados pasados, con la mira de manifestar en
este tiempo su justicia a fin de que él sea el justo y el que
justifica al que es de la fe de Jesús. ¿Dónde, pues, está
la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino
por la ley de la fe. Concluimos, pues, que el hombre
es justificado por fe, sin las obras de la ley. ¿Es Dios solamente
Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles?
Ciertamente también de los gentiles, porque Dios es uno y el que justificará
por la fe a los de la circuncisión y por medio de la fe a los de
la incircuncisión. Luego, por la fe invalidamos
la ley en ninguna manera, sino que confirmamos la ley. Vamos a meditar los primeros
los primeros cuatro versículos, aunque ya habíamos meditado el
versículo uno. Y no voy a hacer mucho énfasis
en el versículo uno, pero sí, este, la epístola de los romanos
es muy probablemente la epístola que Dios ha usado mucho más para
la salvación de pecadores. Cuando pensamos en hombres como
Martín Lutero, Dios lo salvó a través de la epístola a los
romanos. Cuando pensamos en hombres como Agustín de Hipona, Dios
obró también a través de la epístola a los romanos. algunas personas
han dicho que no sea no hay otra carta en toda la literatura universal
que se pueda comparar a la epístola de los romanos y específicamente
el capítulo 3 de romanos es quizá uno de los pasajes más más difíciles
de de explicar y bueno en la escritura y pasajes difíciles
de explicar el apóstol pedro hablando de la escritura y mencionando
justamente los escritos del apóstol Pablo dice que hay algunos difíciles
dice los cuales los inductos e inconstantes tuercen para su
propia perdición no obstante que es difícil damos gracias
a Dios porque hay cosas que son sumamente claras en el pasaje
y que satisfacen la necesidad del hombre por la cual Dios dio
la escritura que es conocer a Dios en Cristo Jesús y el tema de
esta tarde está en el versículo en el versículo 4 que dice antes
bien sea Dios veraz nuestra necesidad es conocer a Dios Y Dios se ha
revelado en el Señor Jesucristo la palabra viva y se ha revelado
en la palabra escrita, que es esa palabra que le fue confiada
al pueblo de Israel. Y aquí está una expresión de
la gloria de Dios. Si algo nosotros necesitamos
es ver la gloria de Dios y la gloria de Dios es que Dios es
veraz. Dios es fiel, Dios es verdadero. El Señor Jesucristo cuando vino
y nos vino a mostrar al Padre, y Él dijo, yo soy el camino,
yo soy la verdad, yo soy la vida. Nadie viene al Padre si no es
por mí. Dios es verdadero. He ahí la razón por la cual hemos
de hablar siempre verdad. No vamos a hablar falso testimonio
contra el prójimo, porque Dios es verdadero. La ley de Dios
es el carácter de Dios, es su gloria, son sus perfecciones
manifestándose. Dios es fiel. Dios mismo es, es la verdad. Y el versículo nos afirma y dice,
sea Dios veraz y todo hombre mentiroso. En este pasaje, el
apóstol Pablo está siguiendo una argumentación que él ha mencionado,
se ha mencionado en en en hechos que él varias veces tuvo algunas
argumentaciones con judíos y alguien ha dicho que este pasaje
es el apóstol Pablo es un diálogo con alguien digamos en cierto modo imaginario
pero no totalmente imaginario sino alguien que representa a
muchos de aquellos judíos que pues muchas veces se enfrascaron
en discusiones con el apóstol Pablo y él era fiel en presentarles
la verdad y después si ellos se mantenían en la dureza de
su corazón pues él iba a los gentiles a predicar el evangelio
y es esa discusión que tienen aquellas personas que A pesar de haber sido privilegiados,
como vimos el domingo pasado, tienden a poner su confianza
en su privilegio. Tienden, ante la ceguera de su
corazón, a pensar que el privilegio es por causa de algo en ellos,
y pierden de vista que el privilegio es de pura gracia. El privilegio,
el apóstol Pablo empieza respondiendo a la objeción primera, ¿Qué ventaja? Después de que Pablo ha dicho
que todos son iguales, que todos son pecadores delante de Dios,
después de haber dicho que no es el judío, no es precisamente
el que lo es exteriormente, no es el que ha cumplido el ritual,
ni es el que simplemente oye la ley, sino aquel que practica
la ley, y después de haber dicho que el verdadero judío lo es,
el que tiene la circuncisión no hecha en la carne, sino la
circuncisión hecha en el corazón, que es hecha por Dios mismo,
empiezan las objeciones. ¿Qué ventaja tiene el judío?
Y el apóstol Pablo va a empezar a hablar de ventajas, y él no
termina la respuesta a esta pregunta aquí. En el capítulo nueve, él
va a hablar de otras ventajas, pero se va a concretar, a hablar
acerca de que la gran ventaja de que se les dio la palabra
de Dios se les confió la palabra de Dios y en verdad es una ventaja
porque la palabra de Dios dice el apóstol Pablo escribiendo
a Timoteo que desde la niñez ha sabido las sagradas escrituras
las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que
es en Cristo Jesús y Dios es veraz y el primer punto, el primer
encabezado es ese Dios veraz confió su palabra a un pueblo
y esa palabra es una palabra que es verdadera dice la biblia
la suma de tu palabra es verdad y eterno todo juicio de tu justicia
La suma de tu palabra es verdad. Si hay algo que es verdad es
la palabra revelada de Dios. Eso es verdad. Hay muchos libros
que hablan acerca de la verdad, pero solamente hay uno que es
la verdad. Y esa es la palabra de Dios.
Y es un gran privilegio el que a un pueblo se le haya confiado
esa palabra. hoy pues estamos escuchando personas
que no somos judíos pero de igual forma la hemos sido bendecidos
con tener acceso a la Palabra de Dios. En aquel tiempo se le
confió al pueblo judío. A lo largo de la historia, hermanos,
no siempre ha sido así. Para nosotros es muy fácil ahora
ir a una librería y comprarnos una Biblia por mucho menos de
lo que en verdad cuesta. Hay hermanos en todo el mundo
que ofrendan para la causa de la de la impresión de la escritura
y para que esté al alcance de las personas y en verdad que
económicamente hablando pagamos mucho menos de lo que en verdad
cuesta una una biblia y hay tanta facilidad al punto de que ahora
usted va a la play store y descarga una aplicación y tiene la biblia
en su teléfono Pero esto no siempre fue así. Esto es privilegio. Y es privilegio que no tiene
nada que ver con nosotros. Es privilegio de la gracia y
la misericordia de Dios y que Dios nos guarde del peligro de
llegar a tener objeciones y estar en la equivocación de confiar
en nuestro privilegio y de pensar que el privilegio tiene algo
que ver con nosotros. El privilegio tiene todo que
ver con Dios que es misericordioso, con Dios que es Dios de gracia.
La misma escritura nos recuerda, hablando a los judíos, se les
dice pues que su padre, su padre Abraham, pues no era distinto
a los demás, era un pagano que adoraba ídolos, pero Dios lo
amó con amor eterno, no por causa de Abraham, sino por causa de
Dios y de su propósito. que en Cristo Jesús había amado
un pueblo desde antes de la fundación del mundo, no porque era un pueblo
distinto, era un pueblo exactamente igual. No olvidemos que toda
persona, sea que haya sido expuesto a la Escritura desde niño, o
que no haya sido expuesto a la Escritura desde niño, sea que
haya asistido a alguna iglesia donde se predica el Evangelio,
o que no haya asistido a esa iglesia, Toda persona merece
una sola cosa de Dios. Y la única cosa que merece de
Dios es lo que merecen todos los pecadores. Y lo que se merece
de Dios es la condenación, es la ira justa de Dios. fuera de
eso lo que tenemos no es cuestión de merecimiento sino es cuestión
de gracia y en su gracia Dios dio su palabra al pueblo judío
en aquel tiempo y Dios ha querido bendecir a muchos en este tiempo
que como Timoteo desde la niñez han sabido las sagradas escrituras
pero cuidado con poner la confianza en saber Cuidado con poner la
confianza en ser parte de una familia, en tener quizá algún
rito. El problema con los judíos es
que estaban basando su confianza en el hecho de que Dios los había
privilegiado y estaban confundiendo y pensando que era porque ellos
eran gente distinta y mejor. Ellos llegaron a expresar eso
con sus palabras y con su trato a otras naciones. El Señor les
dijo que ellos debían amar al extranjero porque extranjeros
fueron en la tierra de Egipto. Sin embargo, de pronto los judíos
decían perros a los gentiles. Y de pronto daban gracias a Dios
por no ser gentiles. y pensando que el privilegio
tenía que ver con ellos. Ahora, Dios es veraz y confió
su palabra verdadera a un pueblo. Ahora, lo siguiente que nos muestra
el pasaje es, viene una pregunta que dice, después de decir mucho
de todas maneras, primero ciertamente que les ha sido confiada la palabra
de Dios La pregunta que sigue dice, pues que si algunos de
ellos han sido incrédulos, y otra pregunta, ¿su incredulidad habrá
hecho nula la fidelidad de Dios? La incredulidad del pueblo no
afecta a la fidelidad de Dios. La incredulidad del pueblo no
afecta la fidelidad de Dios. en una de sus predicaciones él
dijo yo tengo que decir con Pablo que si algunos no creyeron y
él dice no es algo nuevo el que algunos no crean en realidad
es la característica del corazón de toda persona que nace de Adán
el pecado en sí mismo que mucha gente piensa cuando pensamos
en pecado a veces tendemos muy poco a pensar incredulidad es
pecado y nacemos incrédulos de hecho el pecado de adán y eva
fue justamente la incredulidad El Diablo no negó la Palabra
de Dios, pero cambió la Palabra de Dios y los hizo dudar, ser
incrédulos a la Palabra de Dios. El Diablo les dijo, no van a
morir, sino van a ser como Dios. Dios había dicho, Dios es veraz,
su Palabra es verdadera. Y ellos comprobaron la realidad
de que la palabra de Dios es verdadera. Su incredulidad no
afectó la fidelidad de Dios. Si fuéramos infieles, Él permanece
fiel. Y a veces solemos pensar en su
fidelidad sólo en la cuestión de que Él es fiel en bendecirnos,
pero Él es fiel en ejecutar lo que Él dice que va a suceder,
porque la palabra dice lo que el hombre siembra. Eso cosecha. Y el Señor le dijo, el día que
de él comieres, ciertamente morirás. Y la incredulidad del corazón,
no creer a Dios es pecado porque es una gran ofensa. En verdad,
si hay algo que es ofensivo, aún para los hombres que no somos
en verdad, casi todos los hombres suelen defender su honradez y
hablar de cuán honrados o cuán verdaderos son. La Palabra de
Dios nos recuerda, dice que muchos hombres proclaman su propia bondad,
pero dice, pero un hombre de verdad, ¿quién lo hallará? Y
es que los hombres de verdad sólo son hallados cuando han
venido al Señor Jesucristo. Pero no obstante, la gente que
no está en Cristo, lo primero que defiende es su honradez,
su veracidad. Y se ofenden de que alguien cuestione
su palabra. Es que no puedes confiar en mí,
es que no soy digno de crédito. Imagínese, hacer eso a un hombre
es ofensivo. Pero imagínese a aquel que en
sí mismo es la verdad. No creer su palabra es sumamente
ofensivo. La incredulidad es pecado terrible. No es asunto menor ser incrédulo. Dios es veraz. Dios mismo es
la verdad. Y dudar de la misma verdad es
una gran ofensa. Es lo que dice el apóstolo Juan
cuando dice, si alguno dice que no ha pecado, hace a Dios mentiroso. Hacer a Dios mentiroso quien
es la misma verdad es ofensa terrible. Es verdaderamente terrible. Y el pecado en esencia es incredulidad.
Dios dijo, no comas porque vas a morir. Y ellos no creyeron. Creyeron al gran engañador, al
mentiroso. Y como consecuencia, la humanidad
ha caído. Y nacemos incrédulos. Nacemos
creyendo cosas distintas a las que Dios dice. Pero eso no afecta
el hecho de que Dios es fiel. vamos a probar siempre que Dios
es fiel. Adán y Eva probaron que Dios
es fiel. Ellos murieron espiritualmente,
murieron exactamente en ese momento en que ellos desobedecieron a
Dios y físicamente murieron después. A partir de ese momento ellos
empezaron a morir lentamente, igual que nosotros nacemos y
empezamos a morir lentamente, pero La realidad se impone. La realidad está definida por
aquel quien es la verdad. Y no importa si creemos o no
creemos, eso no afecta el hecho de que Dios es fiel. Si fuéramos
infieles, Él permanece fiel. Y Adán y Eva experimentaron en
carne propia que Él es fiel. Ellos murieron. Aunque ellos
fueron infieles, Dios permaneció fiel. ellos murieron espiritualmente
y posteriormente murieron físicamente ahora dice Spurgeon que si algunos
no creyeron no es algo nuevo pues siempre ha habido algunos
que han rechazado la revelación de Dios entonces que Es mejor
que tú y yo sigamos creyendo, probándonos a nosotros mismos,
y probando la fidelidad de Dios, y viviendo por Cristo nuestro
Señor, aunque veamos a otro incrédulo, y a otro, y otro, y a un otro,
hasta el infinito. El Evangelio no es un fracaso,
como muchos de nosotros sabemos, aunque todo el mundo rechace
el Evangelio. hermano, que Dios nos haga perseverar
en la fe, que sigamos creyendo. No olviden, no tiene nada que
ver la cantidad de personas que abracen el evangelio, que le
rechacen. Recuerde que hoy de moda, hoy está de moda pensar
en que la mayoría tiene razón, pero la escritura nos dice, aquel
que es verdad en sí mismo dice, ancha es la puerta. y espacioso
el camino que lleva a la perdición. La mayoría puede estar equivocada. Y de hecho, si no se conforma
a la verdad de aquel quien es verdadero, aquel que nos confió
por pura misericordia el privilegio de tener un fácil acceso a su
palabra, Si no nos conformamos a lo que Él dice, pues sencillamente
aunque seamos la mayoría estaremos equivocados y un día probaremos
que Él es fiel, como Adán y Eva probaron que Él es fiel. El Evangelio
no es un fracaso. Y la Biblia lo repite ahí cuando
dice que la puerta es ancha y espaciosa el camino y muchos son los que
la hallan. Y también dice que es angosta
la puerta y angosto el camino que lleva la vida y pocos son
los que entran por ella. Pero damos gracias a Dios porque
aunque son pocos, Dice la Biblia que es una gran multitud que
estaba delante del trono del Cordero, dice, de todo linaje,
de toda lengua, de todo pueblo y nación. Ahora, Dios es veraz,
es la tercera cosa que enfatiza este diálogo, esta argumentación
del apóstol Pablo, dice el versículo 4, dice, En respuesta a esas preguntas
dice, de ninguna manera, antes bien sea Dios veraz y todo hombre
mentiroso. Sea Dios veraz y todo hombre
mentiroso. Nuevamente citando una predicación
de Spurgeon, dice Spurgeon, acerca de Dios es veraz y todo hombre
mentiroso, es una expresión extraña y fuerte. Si Dios dice una cosa
y todos los hombres del mundo dicen otra, Dios es veraz y todos
los hombres son mentirosos. Dios habla la verdad y no puede
mentir. Dios no puede cambiar. Dios no
puede cambiar su palabra. Como Él mismo es inmutable, nosotros
somos llamados a creer la verdad de Dios aunque nadie más la crea. El consenso de opinión general
no significa nada para un cristiano. Él cree en la Palabra de Dios
y piensa más en ella que en la opinión universal del hombre. La opinión de aquel que el Señor
ha salvado siempre va a ser el hecho, Dios es veraz y el hombre
es mentiroso. Aquel a quien Dios ha salvado
se va a mantener por la gracia de Dios siempre creyendo que
Dios es quien habla verdad y confiando en lo que Dios ha dicho. Hermanos,
que Dios guarde nuestro corazón de ser llevado por cosas que
la mayoría pueda decir. Hoy día está de moda hacer consultas
y la gente pretende que las consultas y que la generalidad, la masa,
el pueblo, el pueblo, hay alguien últimamente que dice que el pueblo
es sabio. Hermano, sabio es Dios, nada
más. El pueblo corre grave riesgo
de fracasar, de equivocarse. Hay cosas terribles que el hombre
dice, hay gente y políticos que dicen que la voz del pueblo es
voz de Dios, nada más lejos de la realidad. La voz del pueblo
es voz de hombre, y el hombre es mentiroso, pero Dios es veraz. Hermanos, que Dios nos guarde
del engaño de nuestro propio corazón. No olvide, en este pasaje
está implícito el hecho de que dice, sea Dios veraz y todo hombre
mentiroso. Y no olvidemos por qué la Escritura
nos dice, fíate de que va de todo tu corazón y no te apoyes
en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos,
y Él enderezará tus veredas. Porque la Biblia también dice,
engañoso y perverso es el corazón del hombre más que todas las
cosas. ¿Quién lo conocerá? Dios es quien
conoce el corazón. Hermano, la palabra de Dios es
verdad, y que Dios nos guarde de enfrascarnos en opiniones
propias. y aferrarnos a opiniones propias
y poder confiar con humildad. Dios es verdadero. Yo quiero
conocer a Dios porque Él mismo es la verdad. Yo quiero conocer
a Dios en Cristo Jesús, clamar constantemente al Señor si hemos
venido al Señor Jesucristo, que Él nos siga atrayendo al Señor
Jesucristo, que podamos ver belleza en el Señor Jesucristo, que podamos
recordar que es en Él que está el gozo. Él mismo es el gozo. Dios es la paz, Dios es la la misma paz y no nos aferremos
a cuestiones equivocadas de nuestro corazón, que Dios nos haga aferrarnos
a que Él es verdadero, que Dios nos guarde de aferrarnos a nuestra
propia opinión y podamos fiar plenamente, no como nuestros
primeros padres y no como lo hemos hecho en nuestra debilidad,
de confiar en lo que nosotros pensamos. No importa qué es lo
que tú pienses, lo verdaderamente importante es lo que Dios piensa,
porque Él es veraz. Y hermano, que Dios obre nuestro
corazón y nos haga creer lo que Dios dice siempre. Creer cuando
Él dice, todos somos iguales porque hemos pecado. que lo creamos,
cuando Él dice que la circuncisión verdadera no es algo que nosotros
podemos hacer, sino es algo que Él hace, creámoslo y clamemos
a Él para ser hallados en Cristo Jesús, que Él es nuestra justificación,
Él es nuestra redención, confiar plenamente en lo que Él dice
acerca del hombre primeramente, y estar de acuerdo con Dios.
Hoy día nuestro propio corazón y muchas multitudes de voces
nos van a hablar diciendo cosas bellas del hombre, de creer en
el hombre. Hay cosas que parecen inofensivas.
Hay gente que publica cosas en el internet de buenas obras de
personas y dicen todavía podemos confiar en la humanidad. Dice
la Biblia, maldito el varón que confía en el hombre. Pero hay
gente que nos está animando porque alguien devolvió la cartera que
encontró por ahí. Todavía podemos confiar en la
humanidad. No, hermanos, maldito el que confía en el hombre. La
humanidad está caída. Hemos caído en Adán y somos depravados. Y nada hay que confiar en nosotros. No somos gente buena que de vez
en cuando hace cosas malas. Somos depravados que de vez en
cuando hacemos cosas buenas. y que por la gracia de Dios,
Él ha salvado un pueblo que ha capacitado para hacer buenas
obras. Pero que Dios nos guarde de las
mentiras del hombre. Las mentiras del hombre están
a la orden del día. Incluso algunas se salpican de
algunos versículos para hacerlos parecer piadosas. Iglesias donde
a veces se predica a la gente acerca del campeón que tienes
dentro. No es la iglesia para hacernos sentir bien. No son conferencias de autoayuda.
Tenemos que creer la verdad de Dios. Somos personas en depravación
total, que estamos desesperadamente necesitados. Y eso que necesitamos,
dice la gente, busca dentro de ti mismo. Eso es mentira, porque
eso lo dice el hombre. Dios es veraz, todo hombre mentiroso.
No creas la mentira de buscar dentro de ti. Dentro de ti hay
un corazón engañoso y perverso más que todas las cosas. Dice
la mentira del mundo, sigue los impulsos de tu corazón. Y Dios
dice, fíjate de Jehová de todo tu corazón, no te apoyes en tu
propia prudencia. se nos habla de nuestra valía
y se tuerce la escritura diciendo a gente que dice eres valioso
por eso cristo murió por ti no hermanos lo que muestra el que
cristo haya muerto por su pueblo es la profundidad de la caída
la altura desde donde caímos a una profundidad y cristo vino
No porque somos valiosos. Cristo vino por amor a su Padre.
Muchas veces se hace énfasis en la obra de Cristo por amor
al hombre. Y sí, el hombre, Dios, ama a su pueblo. Sin embargo,
primeramente, la obra de Cristo es por amor a su Padre. Y como
consecuencia, bendice a un pueblo. Pero es primeramente por amor
a su Padre. Él siempre actuó por amor a su
Padre. Hermanos, esa es la verdad de
Dios y que Dios afirme verdad en nuestro corazón. y que Dios
nos haga recordar, cuestiona todo, revisa todo, velo todo
a través de los ojos de esta palabra que se nos ha confiado.
Esta es la verdad. Y lo que no se conforma a esta
verdad, desechémoslo. Clamemos al Señor que haga renovar
nuestras mentes en su palabra tenemos una palabra que es verdadera
de un dios que es verdadero y él es veraz y todo hombre mentiroso
no importa quien diga algo en qué universidad famosa haya estudiado
algo que es lamentable lo que queda ahora muchas universidades
es simplemente la fama pero fuera de eso no les queda otra cosa
que la fama algunos de ellos empezaron como como escuelas
bíblicas muchos de los más famosos universidades del mundo empezaron
como escuelas de formación teológica y tristemente hoy sólo queda
pues nada más el recuerdo de la grandeza pero están llenos
de mentira se abandonó la verdad de Dios y mucha gente tristemente
sigue confiando en su privilegio en pensar ahora pueden decir
Pues los judíos decían que eran hijos de Abraham y pensaban que
con eso estaba resuelto. Hablaban del hecho de ser circuncidados
y pensaban que con eso todo estaba resuelto. Y hermanos, eso son
mentiras de hombre también. La verdad de Dios es, confía
en Cristo. No confíes en tu asistencia a
la iglesia. Si confías en tu asistencia a
la iglesia, y no es que esté mal asistir a la iglesia, pero
no confíes en tu asistencia a la iglesia. No confíes en tu bautismo. Es necesario que el creyente
se bautice como obediencia a Dios, pero no pongas tu confianza en
tu bautismo. El bautismo es el símbolo externo de algo que ocurre
internamente. Y si no ha ocurrido algo internamente,
que Dios te guarde de estar confiando en cosas externas. La verdad
de Dios es que Él sólo va a aceptar lo que Cristo ha hecho. Y si
Cristo ha hecho una obra y por eso te has bautizado, amén, gracias
a Dios. Pero si Cristo no ha hecho una
obra y tú estás confiando en eso, pues clama al Señor que
te haga venir confiando única y exclusivamente en lo que Cristo
ha hecho. Únicamente en Cristo. No confiar
en que en los privilegios, no confiar en el hecho del acceso
a la escritura, no confiar en el hecho de que sabemos de la
escritura o que sabemos de Dios, clamar al Señor que conozcamos
a Dios que es distinto y conocemos a Dios cuando Dios se revela
a nosotros y que nuestro clamor sea que Dios nos conceda seguir
viéndole y en especial viéndole como un Dios que es veraz un
Dios que es digno de que le creamos. Es el ser más digno de confiar
y de ser creído en todo el universo y en toda la historia es Dios. Y que Dios nos haga confiar siempre
en Él y nos recuerde que nuestra batalla es incredulidad. y que
podamos seguir clamando como ese hombre que dijo, Señor, creo,
ayuda a mi incredulidad. La incredulidad es pecado grave,
no es cosa menor, es grave porque Dios es digno de ser creído.
Vamos a orar.

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