Vamos a abrir nuestras Biblias
en la epístola del apóstol Pablo a los romanos, en su capítulo
dos. Romanos capítulo dos. Dice la Palabra de Dios, por
lo cual eres inexcusable, oh hombre. Quienquiera que seas
tú que juzgas, pues en lo que juzgas a otro, te condenas a
ti mismo. Porque tú que juzgas, haces lo
mismo. Mas sabemos que el juicio de
Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Piensas esto, oh hombre, tú
que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás
del juicio de Dios? ¿O menosprecias las riquezas
de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te
guía al arrepentimiento? pero por tu dureza y por tu corazón
no arrepentido, atesoras para ti mismo, ira para el día de
la ira, y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual
pagará a cada uno conforme a sus obras. Vida eterna a los que
perseverando en bienhacer, buscan gloria y honra e inmortalidad. pero ira y enojo a los que son
contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la
injusticia. Tribulación y angustia sobre
todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también
el griego, pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno,
al judío primeramente y también al griego. Porque no hay acepción
de personas para con Dios. Porque todos los que sin ley
han pecado, sin ley también perecerán, y todos los que bajo la ley han
pecado, por la ley serán juzgados. Porque no son los oidores de
la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley
serán justificados. porque cuando los gentiles que
no tienen ley hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque
no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de
la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia
y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos en el día en
que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres conforme
a mi evangelio. Y aquí tú tienes el sobrenombre
de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios. Conoces
su voluntad, e instruido por la ley, apruebas lo mejor, y
confías en que eres guía de los ciegos, luz de los que están
en tinieblas, instructor de los inductos, maestro de niños, que
tienes en la ley la forma de la ciencia y de la verdad. Tú
pues que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que
predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas? Tú que dices que no
se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos,
¿cometes sacrilegio? Tú que te jactas de la ley con
infracción de la ley, ¿deshonras a Dios? Como está escrito, el
nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa
de vosotros. Pues en verdad la circuncisión
aprovecha si guardas la ley, pero si eres transgresor de la
ley, tu circuncisión viene a ser incircuncisión. Si puedes el
incircunciso guardar las ordenanzas de la ley, ¿no será tenida su
incircuncisión como circuncisión? y el que físicamente es incircunciso,
pero guarda perfectamente la ley, te condenará a ti, que con
la letra de la ley y con la circuncisión, eres transgresor de la ley. Pues no es judío el que lo es
exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente
en la carne, sino que es judío el que lo es en lo interior,
y la circuncisión es la del corazón en espíritu, no en letra, la
alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios. Vamos
a a meditar esta mañana los versículos veinticinco al versículo veintinueve nuestro tema es la circuncisión
la circuncisión Dios ha establecido en diferentes
tiempos algunos símbolos, símbolos externos de lo que es su obrar
interno en el corazón del hombre. A lo largo de los tiempos, la
historia va confirmando que no hay nada nuevo debajo del sol.
La historia va confirmando que el corazón del hombre, desde
que dice en Génesis que todos los designios del corazón del
hombre son de continuo solamente el mal, Y en verdad que eso,
cuando vamos viendo la historia, vamos viendo que se va repitiendo
vez tras vez. Y Dios en su bondad, guiando
al apóstol Pablo a escribir lo que es una de las cartas que
revela de una manera más esplendorosa la gloria de Dios en el Evangelio.
va a hacer constantemente énfasis porque Dios sabe cómo somos,
Dios sabe cuál es nuestra tendencia. Nosotros no somos para nada distintos
de aquellos judíos de aquel tiempo a los cuales el apóstol Pablo
está escribiendo, los cuales probablemente cuando Pablo escribía
el capítulo uno y estaban leyendo la carta, probablemente estaban
aplaudiendo y decían, como en algunos grupos, pues dales más
duro. pero después el apóstol Pablo guiado por el Espíritu
Santo va a mostrar que no hay diferencia. La historia ha confirmado que
lo que sucedió con aquellos judíos en el Antiguo Testamento, pues
ha ocurrido también, hubo tiempos en que había gente que, por ejemplo,
no se bautizaba, y la razón de no bautizarse es porque ellos
temían pecar después de bautizarse, y esperaban casi a morir para
bautizarse, porque ellos pues tristemente estaban malentendiendo
un símbolo, una ordenanza dada por Dios que es un símbolo, y
ellos entendían que su alma era limpiada en el bautismo. Entonces
ellos no querían esperar a que casi se estén muriendo para bautizar,
porque así iban a llegar puros al cielo. La verdad es que el
bautismo no quita ningún pecado. El bautismo es un símbolo externo
de una obra interna. Pero eso es así. A día de hoy,
hay gente que, pues, se desespera, por ejemplo, por bautizar a un
bebé si está a punto de morir y no se ha bautizado. Y es porque
se mal entienden los símbolos. Y es que eso nos confirma que
somos todos iguales, somos todos que corremos peligros de pasar
por alto las cosas importantes. El apóstol Pablo va a ir desarrollando
un argumento que uno pudiera pensar que es nuevo, pero es
un argumento que no tiene nada de nuevo. Y lo que él va a explicar
es acerca de aquel símbolo externo que representaba la relación
de pacto de Dios con su pueblo, que es la circuncisión en los
pueblos de la antigüedad había diferentes maneras nosotros ahora
hacemos tratos y firmamos papeles en el pasado nadie firmaba papeles
y algunas formas eran bastante drásticas y están registradas
en la escritura una de esas formas es dios hizo un pacto con abram
dice la biblia allí en génesis que se sacrificaron algunos animales
y se partieron en dos y estaba Abraham ahí sentado y le empezó
a ganar el sueño porque él estaba espantando los pájaros para que
no se comieran las partes de los animales que estaban partidos
en dos Y esa era una manera, no había papeles que firmar,
sino los dos que estaban haciendo un pacto pasaban caminando en
medio. Y lo que querían decir es, el que no cumpla su parte,
pues le va a pasar lo que a estos animales. Y cuando Dios hizo
el pacto con Abraham, es interesante que un fuego pasó en medio y
Abraham no pasó. Ese pacto dependía totalmente
de Dios, que se compromete a cumplir su parte. Y bueno, el hombre,
nosotros ya sabemos que nosotros somos los que no cumplimos la
parte, pero damos gracias a Dios que nuestra salvación depende
totalmente de la obra de Dios. Si dependiera de nosotros, pues
ya es caso perdido, pero gracias a Dios es obra del Señor. Ahora, la primera pregunta es,
¿qué es la circuncisión? Cuando pensamos en qué es la
circuncisión, tenemos que pensar para entender este pasaje. ¿Qué
es la circuncisión? Está repitiendo varias veces
el incircunciso y el circuncidado, la circuncisión o la incircuncisión. Bueno, una definición técnica
es que la circuncisión es propiamente un procedimiento, una cirugía
que consiste en quitar el exceso de piel sobre el órgano reproductor
masculino. Y tenía algunos propósitos Dios
al hacerlo. El primero era una señal de la
relación de pacto con su pueblo. Dios es bueno, y Dios no hace
las cosas sin sentido. Ese pueblo estuvo peregrinando
en el desierto, y bueno, no había agua corriente y abundante, y
era una forma también de protegerlos de infecciones. Pero es una figura
adecuada de lo que ocurre en el corazón, por eso también va
a hablar acerca de la circuncisión del corazón, y es que es en nuestro
corazón donde se produce todo lo malo contra el Señor, la definición
técnica podría representar, significar, pues, ese, ese acto quirúrgico.
Y, ahora, la definición es que era una señal de pacto. Era una
señal de pacto y se requería, era un asunto que el Señor tomaba
con seriedad. En Génesis capítulo 17, versículo
10 al 14, dice, este es mi pacto que guardaréis entre mí y vosotros
y tu descendencia después de ti. Será circuncidado todo varón
de entre vosotros, circuncidareis pues la carne de vuestro prepucio,
y será por señal de pacto entre mí y vosotros. Y de edad de ocho
días será circuncidado todo varón entre vosotros por vuestras generaciones,
el nacido en casa y el comprado por dinero. A cualquier extranjero
que no fuere de tu linaje debe ser circuncidado el nacido en
tu casa y el comprado por tu dinero. y estará mi pacto en
vuestra carne por pacto perpetuo y el varón incircunciso el que
no hubiera circuncidado la carne de su prepucio aquella persona
será cortada de su pueblo ha violado mi pacto y era un asunto
de seriedad sin embargo es importante que podamos recordar más adelante
el apóstol Pablo va a hacer algunas preguntas y va a decir cuándo
le fue contada por justicia a Abraham cuando creyó estaba circuncidado
o no estaba circuncidado y fue antes de que fuera circuncidado
y la circuncisión era un acto externo que representaba el pacto
con Dios es interesante que No obstante, la Escritura también
nos deja claro que hubo hombres, personas, que a pesar de ser
circuncidados, en realidad cumplieron simplemente un rito externo.
Uno de ellos, Ismael, fue circuncidado. Sin embargo, pues no estaba en
una relación de pacto con Dios. Ahora, lo siguiente, definiendo
qué es en sí la circuncisión, el apóstol Pablo va a hablar
acerca, el apóstol Pablo ha estado hablando acerca de los privilegios.
Hermanos, qué bendición de ser privilegiados. Pero el apóstol
Pablo va a seguir llamando fuertemente la atención específicamente a
la cuestión de la circuncisión y a recordarnos, hermano, agradece
por tus privilegios, valora tus privilegios. vive sorprendido
de tus privilegios, pero nunca pongas tu confianza en los privilegios. Y el apóstol Pablo va a responder
a otra pregunta acerca de la circuncisión. ¿Tiene algún sentido
circuncidarse o no tiene ningún sentido circuncidarse? aprovecha
o no aprovecha la circuncisión y dice él dice porque como está
escrito versículo 25 pues en verdad la circuncisión aprovecha
si guardas a la ley pero si eres transgresor de la ley tu circuncisión
viene a ser incircuncisión tu circuncisión aprovecha si guardas
la ley y Aquí está el apóstol Pablo haciendo
énfasis en la cuestión, esto es un símbolo externo. No es
como muchos de ustedes en aquel tiempo estaban confiando totalmente
en que por el hecho de ser circuncidados, ellos ya tenían pues un seguro
de vida eterna, una garantía firmada y no había más que hacer,
que ya estaba todo listo. Incluso algunos maestros, algunos
rabinos judíos solían decir que en la entrada del infierno estaba
parado Abraham para revisar que ninguno de sus descendientes
fuera al infierno y la manera de revisarlos era si estaban
circuncidados o no circuncidados y el apóstol Pablo está mucha
gente tenía su confianza en el hecho de que habían sido circuncidados
y no es extraño que a lo largo
de la historia aún dentro de la gente que se le ha predicado
el evangelio y ha habido no es que haya diferentes evangelios
pero ha habido perversiones del evangelio hay gente que predica
la regeneración bautismal y creen que las aguas del bautismo pueden
quitar pecados y la verdad es que al igual al igual que la
circuncisión, el bautismo es un acto de obediencia que simboliza
una obra interna de Dios, y no tiene ningún provecho, no tiene
ningún beneficio, no es nada en qué confiar si en verdad no
ha ocurrido una obra interna de Dios. Y aquel que ha tenido
una obra interna de Dios jamás confía en lo que Él hace. No
confías en que te has bautizado. No confías en que predicas. No
confías en que puedes hacer milagros, porque no todo el que me dice,
Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace
la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Ahora, el apóstol
Pablo dice, ¿cuándo aprovecha? Porque resulta que, pues los
judíos, pues si vivían como si nada, confiando, bueno, estamos
circuncidados. Algunos tenían cuidado de guardar
la ley en forma externa. Y el profeta Isaías en el capítulo
1 empieza a decirles, no me traigan más vana ofrenda. ¿Quién demandó
esto de vuestras manos? Y lo que está diciendo Isaías
allá no es que no tenían que traer la ofrenda. Ellos pudieron
haber contestado, bueno, Dios lo ha demandado en el Antiguo
Testamento, en Deuteronomio, en Éxodo, en Levítico. Estamos
obedeciendo lo que Dios ha dicho. Y lo que en realidad Isaías está
diciendo es que no hay nada, no es que no haya nada que hacer
de lo que estaba en la ley establecida. Lo que él está diciendo es, la
ley no sólo se cumple externamente, la ley tiene un sentido interno.
No es simplemente que traigas animales a degollar y después
pues haces injusticia con tu prójimo, después maltratas a
tu prójimo, después no amas a tu esposa, después haces fraude
en los negocios, pero eso sí, el día del sacrificio, ahí estás,
y traes al animal más gordo. Cuando Dios confrontó con su
pecado, David le quedó sumamente claro y él dijo no quieres holocausto
que yo lo daría no era ningún problema para David dar holocaustos
dice el corazón y no estaba no era que David no ofrecía holocaustos
vivía en el antiguo pacto pero él tenía claro que hay un sentido
espiritual y de nada servía traer un animal gordote y quemarlo
y quemar toda la grasa y que toda la gente quede impresionada
de la ofrenda. El corazón contrito y humillado no despreciarás tú
o Dios, dice el salmista. Ahora, ¿cuándo aprovecha, cuándo
es provechosa? Cuando hay consistencia entre
lo que profesan tus labios y lo que vive tu vida. Cuando hay
un cumplimiento de la ley, o sea, Recuerde, la salvación es solamente
por fe, solamente por gracia, solamente por Cristo. Sin embargo,
el juicio va a ser en base a las obras, porque la fe sin obras
es una fe muerta, porque por sus frutos los conoceréis, porque
no te puedes pasar diciendo que conoces a Dios y andas como el
diablo. El que dice yo le conozco debe
andar como él anduvo. Ahora, El versículo 25 dice,
pues en verdad la circuncisión aprovecha si guardas la ley,
pero si eres transgresor de la ley, tu circuncisión viene a
ser incircuncisión. Hermanos, el reflexionar, estamos
en Cristo. estamos en Cristo. Nosotros pudiéramos
pensar, bueno, esto que estás diciendo, pues no tiene nada
que ver con nosotros. Nosotros no tenemos circuncisión.
Bueno, nosotros que creemos en el Señor Jesucristo, hemos hecho
profesión pública de nuestra fe en Cristo, y lo hemos hecho
muchos de nosotros al bajar a las aguas del bautismo. Y la pregunta
es, ¿Qué significa el bautismo? El bautismo es morir. Cuando eres bajado al agua del
bautismo, eres sepultado con Cristo. Y cuando sales, sales
para vivir en novedad de vida. Y estamos viviendo en novedad
de vida. Dice la Biblia de Moisés, el
gruno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron,
y aquí todas son hechas nuevas. ¿Estás cada día siendo afligido
por el Espíritu Santo convenciéndote de pecado en tu corazón y viniendo
al Señor y confesando pecados? ¿O pasan los días y nos damos
cuenta que no pecamos? Casi no pecamos. Probablemente
es porque nuestra definición de pecado no se ajusta a lo que
la Escritura dice. Pero, hermano, recuerde que simple
y sencillamente hallar deleite y no en Dios es pecado. Dice un himno, yo lamento el
tiempo que he gastado, los deleites que he probado, sin incluirte
a ti. Y aunque tu amor está conmigo,
tu amor no he preferido al pecado que hay en mí. Eso es pecado. la circuncisión aprovecha cuando
se vive una vida consistente, y esa vida consistente se vive
porque Dios está haciendo una obra interna. Ahora, después
el apóstol Pablo va a presentar un caso, un caso hipotético,
un caso hipotético es, está haciendo una suposición, y en el versículo
26 dice, si pues el incircunciso guardar en las ordenanzas de
la ley, ¿no será tenida su incircuncisión como circuncisión? El versículo
27, y el que físicamente es incircunciso pero guarda perfectamente la
ley, te condenará a ti, que con la letra de la ley y con la circuncisión,
eres transgresor de la ley. Y aquí es, porque digo que es
un caso hipotético. Aquí Pablo no está hablando de
que hay alguien que cumple perfectamente la ley, entonces él puede ser
salvo. pero está confrontando a aquellos
que se sentían maestros de los niños, aquellos que pretendían
ser la luz del mundo, que se sentían superiores porque ellos
tenían la ley, y lo está confrontando al punto, si hay alguien que
no es circuncidado, pero guarda perfectamente la ley, él te condenará. Y por supuesto que no existe
tal persona que guarde ni siquiera circunciso ni incircunciso. No
existe tal persona en el linaje de Adán y Eva, excepto el Señor
Jesucristo. Solamente el Señor Jesucristo
cumplió perfectamente la ley. Fuera de Él, nadie ha cumplido
perfectamente la ley. Y lo que Él está haciendo es
decir, Dios es justo. Y si hay alguien que no fue circuncidado
pero cumple perfectamente la ley, por supuesto que te va a
condenar. Por supuesto que él va a tener
vida eterna y no tú que vienes con tu seguro pensando que porque
puedes trazar tu línea genealógica y además exactamente a los ocho
días te circuncidaron, tú estás seguro que tienes vida eterna
y no importa que vivas como el diablo. Hermanos, qué importante
es el poder mirar, entender esta parte, no hay... Esto es una
cuestión de argumentación, pero no se está presentando el que
pueda haber alguien que cumple perfectamente la ley. El único
que cumplió perfectamente la ley es el Señor Jesucristo. Si
alguien hubiera cumplido la ley perfectamente, no tenía caso
que el Señor Jesucristo viniera. Pero nadie de nosotros es capaz
de cumplir la ley. Es más, el que quebranta un punto
de la ley ha quebrantado. toda la ley, es culpable de toda
la ley, y nadie aparte del Señor Jesucristo, Él cumplió toda la
ley, cumplió no sólo los diez mandamientos, sino cumplió toda
la ley ceremonial, toda, todo lo que es los, porque la ley
son más de sólo los diez mandamientos, Él cumplió, siendo el Cordero,
Él cumplió todo lo que se demandaba del Sumo Sacerdote. Él cumplió
absolutamente todo. No hay necesidad del que está
en Cristo se circuncide. Y nosotros somos circuncidados
porque estamos en Cristo, porque Él fue circuncidado al octavo
día. Y Él cumplió perfectamente la
ley. Ahora, Después de mostrar ese
caso hipotético, el apóstol Pablo va a presentarnos la realidad.
¿Cuál es la verdadera circuncisión? ¿Cuál es la verdadera circuncisión? Hermano, la verdadera circuncisión
no es exactamente aquella que pueden hacer los padres. aparentemente
eran los padres que hacían la circuncisión, recuerde que de
pronto Dios llamó a a Moisés y estaba ahí con Céfora y cuando
de pronto el Señor apareció y lo quiso matar y lo que se hizo
fue Moisés circuncidó a sus hijos y su esposa le dijo eres un marido
de sangre y la verdadera circuncisión no
es la que puede hacer el hombre, lo que el hombre puede hacer
es cumplir un rito cumplir y practicar un símbolo como un acto de obediencia.
Y en sí mismo, si Dios lo manda, es correcto hacerlo. Pero tú
puedes hacer lo que Dios manda externamente, pero si tú no estás
entendiendo qué es lo que eso significa, hay peligro. Peligro
en el hecho de que nosotros podemos bautizar. O sea, no hay nada
de difícil en llenar la pila y llevarte ahí y bautizarte.
Pero algo que es importante, eso es un símbolo externo de
algo que Dios ha hecho de manera interna. La verdadera circuncisión,
el verdadero bautismo es obra únicamente de Dios. Si Dios no
ha hecho nada en ti, es por demás que tú hagas un rito. Eso jamás
va a poder satisfacer lo que Dios demanda. El apóstol Pablo
está retomando aquí algo, y hermanos, clamemos al Señor para que nos
haga prestar atención a todo su consejo. De pronto, pareciera
que Pablo está hablando de un asunto nuevo, pero resulta que
esto no es un asunto nuevo. Desde de uteronomio Dios ha hablado
acerca de la... ellos estaban encantados hablando
de la circuncisión. Esa que se podía hacer, pues
quizá no tan fácil como se hace ahora. Ahora, a veces antes de
los ocho días nace el bebé y el pediatra se da cuenta que debe
ser circuncidado y pues ni siente nada porque pues lo hace bastante
sencillo el pediatra. en aquel tiempo quizá no era
tan sencillo de todos modos se les hacía pequeños porque hacerlo
grandes era muy doloroso y quizá un poco difícil pero nada del
otro mundo agarrar dice que Moisés lo hizo con un pedernal y bueno
cortar el prepucio y ellos estaban encantados con ese algo que las
personas pueden hacer y sabemos que por la gracia de Dios había
quienes estaban encantados de obedecer a Dios porque Dios había
hecho una obra en sus corazones el problema es que la mayoría
había olvidado y pareciera que es nuevo lo que Pablo está diciendo
pero resulta que no es algo nuevo porque dice Pablo cuál es la
verdadera circuncisión y en el versículo 28 y 29 dice pues no
es judío el que lo es exteriormente ni es la circuncisión la que
se hace exteriormente en la carne, sino que es judío el que lo es
en lo interior, y la circuncisión es la del corazón en espíritu,
no en letra, la alabanza del cual no viene de los hombres,
sino de Dios. La alabanza del cual no viene
de los hombres, sino de Dios. No es nuevo este asunto, no es
una idea que a Pablo se le ocurrió y lo está presentando, de circuncidar
el corazón. De Euteronomio 10, 16, el Señor
dice, circuncidad pues el prepucio de vuestro corazón y no endurezcáis
vuestra cerviz. Circuncidad pues el prepucio
de vuestro corazón y no endurezcáis más vuestra cerviz. Y note que
esta expresión no es nueva, pero además Dios lo da como un mandato. Dice, circuncidad, pues, el prepucio
de vuestro corazón. Y hay algo interesante, que Dios
está mandando algo que hay que hacer, pero Dios dice, en el
Romanos, cuando Pablo escribe, dice, dice, la circunción es
la del corazón en espíritu, no en letra, la alabanza del cual
no viene de los hombres, sino de Dios. Dios está mandando,
y después dice Jeremías 4, 4, circuncidaos a Jehová, y quitate
el prepucio de vuestro corazón, varones de Cudá, y moradores
de Jerusalén, no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda,
y no haya quien la apague, por la maldad de vuestras obras.
Y no es nuevo, o sea, no es que
Pablo se le ocurrió esto, y está presentando una idea nueva. No
obstante, uno ve el contexto de cómo estaban cuando estudiamos
Juan, y uno ve cómo estaban viviendo los judíos. Pues es evidente
que, aunque esto no es un concepto nuevo, era un concepto olvidado.
Hermanos, que Dios nos guarde de olvidar los conceptos importantes. Este no era un concepto nuevo.
El Señor El Señor dijo acerca de lo que había que hacer externamente,
pero el Señor llamó constantemente a una realidad interior. Y el
Señor, tanto la ley como la circuncisión Es algo que nos debe llevar.
Dios nunca dio la ley para cumplirla. Porque la ley de Jehová no es
que haya algo malo con la ley. La ley de Jehová es perfecta.
Lo que está malo está con nosotros, el problema. Es que nosotros
somos incapaces de cumplir esa ley. Esa ley es perfecta. La ley de Jehová es perfecta
y en varios lugares se habla de las maravillas de la ley de
Dios. El problema está con el hombre.
Ahora, es el mismo asunto con la cuestión de la circuncisión.
el hombre puede circuncidar el prepucio y no hay nada de difícil
de hacerlo, como igual podemos llenar una pila y bautizar a
una persona. No hay nada de difícil en hacer
eso. Ahora, no obstante, Dios manda algo y dice, circuncida
el prepucio de tu corazón. Y eso, ¿cómo lo vas a hacer? Y eso nos debe llevar al punto
Se habla de un cumplimiento perfecto de la ley. Y se habla de circuncidar
el prefucio de tu corazón. Y Dios está mandando lo que Él
quiere, es algo interno. No es algo que se puede hacer
con las manos. Ya lo que nos tiene que quedar claro es que
Dios está mandándonos algo que no podemos hacer. El hombre no
puede circuncidar. Sin embargo, el hombre es responsable
porque Dios lo manda. ¿Y qué es lo que el hombre tiene
que hacer cuando Dios lo manda? Dios manda una obediencia perfecta
de la ley. Dios no demanda que hagas tu
mejor esfuerzo. Sed pues vosotros perfectos,
como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. Y eso
nos debe llevar no a salir relajados y pensar, como somos muchos que
no lo cumplimos, pues eso, pues debe ser que debo estar aliviado.
Total, nadie es perfecto. Y a veces salimos con cosas como,
bueno, nadie es perfecto. Dios sabe que no. Esa no es la
respuesta. Hay algo interesante en el versículo,
dice, la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de
Dios. Hermano, Dios no va a alabar algo que el hombre haga. Dios
alaba lo que Él mismo hace. Dios no puede alabar nada fuera
de Él, porque entonces eso fuera de Él sería Dios. Y Dios alaba
Sus obras. Dios se mira al espejo en el
Hijo y está extasiado, admirado, porque nada puede admirar a Dios
fuera de Sí mismo. Cuando dice, el Padre viendo
al Hijo, dice, es mi Hijo amado en quien tengo complacencia,
es el Padre viéndose al espejo. Y así tiene que ser, porque Él
es Dios, y Él está anonadado consigo mismo, admirado, maravillado
de Sí mismo. Nada fuera de Él lo puede admirar.
Hermano, no esperes que Dios va a alabar tus obras, porque
entonces tú serías Dios. Dios va a alabar su obra. Dios manda al hombre que circuncide
su corazón. Y lo que tenemos que mirar es
dice, el pasaje de Deuteronomio dice, y no endurezcáis más vuestras
servicios. Y esa es una expresión de, bueno,
tal vez, yo no lo sé, lo sé porque lo leí, pues es que nosotros
no andamos en caballo, pero la gente que andaba en caballo sabe
que el caballo se guía con unos lazos, y su cuello es, y de pronto
el caballo se revela y se pone duro y se planta y es complejo
guiarlo. Y el Señor está diciendo aquí,
no tengas duro el cuello. O sea, quebrántate. Lo que Dios
está diciendo aquí es, humíllate, porque yo te digo que circuncides
tu corazón y te tienes que humillar porque tú no puedes hacerlo.
Clama a mí para que yo lo haga. Clama que yo te salve. Clama
que yo te dé un corazón nuevo. Clama por mi salvación. Tú no
puedes circuncidar tu corazón. Tú no puedes cumplir perfectamente
la ley. no es cuestión de que nos estemos
esforzando, no es cuestión de ponernos como campeones y como
dice la gente, no es cuestión de fuerza, de voluntad, dicen
las personas. No se trata de fuerza de voluntad, hermano.
No hay fuerza de voluntad que nos puede llevar a un cumplimiento
perfecto de la ley. Tiene que ser una obra de Dios.
Lo único que Dios va a dar alabanza es aquello que Él hace en el
corazón del hombre. Dios ha hecho una obra en tu
corazón. Se está haciendo evidente cada
día que Dios está obrando y cada día te está transformando a la
imagen del Señor Jesucristo. Aquí no está diciendo que, está
diciendo Pablo, sí hay un provecho. En el caso de la gente que estaba
en el antiguo pacto, había un provecho. En el caso de aquellos
que, en el nuevo pacto, hay gente que piensa que, pues, ¿para qué
bautizarse? La salvación es por fe. ¿Tiene
una importancia el bautismo? Claro que tiene una importancia.
Lo único es si el Señor te ha salvado. No te vas a cuestionar
si tiene importancia o no. Él va a producir en tu corazón
el deseo de obedecer. Pero, nuevamente, no te confundas. Si Dios no ha obrado en ti, no
te bautices. Porque vas a poner la confianza
en algo que los hombres pueden hacer. Nosotros podemos ir y
bautizar, pero eso es exactamente como una circuncisión hecha con
mano en la carne. el hecho de que te bajes al agua,
si Cristo no ha limpiado tu corazón, si Cristo no te ha dado entendimiento
de quién es Él, de qué es lo que Él hizo, de quién eres tú,
qué es lo que has hecho, vas a entrar al agua como un pecador
seco y vas a salir como un pecador mojado. Y vas a estar en el peligro
que Pablo está diciendo aquí de estar confiando en un símbolo
externo. Y hermano, nada externo puede
transformar un corazón. Es obra del Señor. Es obra del
Señor que Él puede dar un corazón nuevo. Es obra del Señor que
Él ha prometido para su pueblo, escribiré mi ley en sus corazones. Es obra del Señor. No es cuestión del evangelio. Es cuestión de mirar, yo no puedo
hacer lo que tú me pides. hubo un hombre que decía a Dios,
que Dios le ordenara, pero que Dios le proveyera lo que él mandaba. Hermano, Dios demanda que circuncidemos
el corazón, pero Dios ha provisto cómo se circuncide el corazón.
Dios ha provisto en el Señor Jesucristo. Dios ha provisto
cómo se muere al pecado. muertos al pecado, y cómo morimos
al pecado, creyendo en el Señor Jesucristo, confiando en su obra
perfecta, creyendo que Él es el Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo, poniendo nuestra confianza en Él y cero
confianza en la carne. Hermano, que Dios nos guarde
de confiar en que somos miembro de alguna organización religiosa
o de alguna iglesia, que Dios nos guarde de confiar en algo
externo que hemos hecho, Aquí está llevando Pablo al punto
central porque era un punto de iniciación dentro del pueblo
del pacto. Era importante para ser considerado
dentro del pueblo del pacto la circuncisión porque el que no
estaba circuncidado pues era cortado de su pueblo. Si bien
era algo con lo cual Dios era estricto, el pueblo, Dios se
encarga de decirle, eso no significa nada si yo no estoy haciendo
una obra en ti. Lo importante no es que puedas
cumplir con un rito externo. Lo importante es, clama que yo
pueda darte la circuncisión de tu corazón. Y hermano, ese tiene
que ser nuestro clamor. Clama, clama que el Señor haga
una obra en tu corazón. Clama al Señor que te dé vida
eterna en el Señor Jesucristo, clama al Señor que te dé un corazón
nuevo, de modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura
es, las cosas viejas pasaron, y aquí todas son hechas nuevas.
Recordemos cada día, hermano, recuerda cada día el día que
Dios te dio el privilegio y la bendición de obedecer en el bautismo
si has creído, y reflexiona en lo que eso significa. Cuando
entré al agua significa que morí con Cristo, pero no es porque
moriste en ese momento. Si tú entraste vivo al agua,
saliste vivo, tendrías que haber entrado muerto porque ya moriste
con Cristo antes, porque Él te ha dado un corazón nuevo, porque
has creído que Él es el eterno Hijo de Dios, que su obra perfecta
en la cruz es la que nos da la salvación. Y si te has equivocado,
arrepiéntete. Si tú has creído que el bautismo
contribuye en algo para tu salvación, arrepiéntete. Confiesa a Dios
tu pecado. Que Dios nos guarde de intentar
añadir algo a la obra del Señor Jesucristo. Hermano, quiero terminar
con esto. El bautismo es un acto de obediencia. El bautismo es para personas
que ya han creído. No es para personas que no han
creído. El bautismo representa algo que
Dios ha hecho antes en tu corazón. No es que cuando tú te bautizas,
Dios va a hacer algo en tu corazón. Y el bautismo no es algo en lo
que nosotros confiamos. Yo no confío en mi bautismo. Y Dios quiera que ninguno de
nosotros confíe en su bautismo. Y que no confiemos en nada que
nosotros hacemos. Dios no va a aceptar nada que
nosotros hagamos. Aunque Dios dice, circuncida
tu corazón, Dios te está diciendo que tú no lo puedes hacer. Pero
lo que tienes que hacer es venir a Él para que lo haga. Dios dice
que Él te va a bautizar con Su Espíritu, y eso no se hace en
una pila con agua. Ven a Él para que te bautice
con Su Espíritu. ven al Señor Jesucristo, mira
con fe al Señor Jesucristo, quita toda confianza en la carne, en
tus ideas, en tu religión, en tu asistencia a la iglesia, en
tu lectura a la Biblia, en tu bautismo, en tu ofrenda, en nada,
nada de eso es de valor si en eso estás confiando, nada de
eso es de valor, al contrario, es ofensivo, ofendes a Dios si
confías en algo que tú haces. que el clamor de nuestro corazón
sea el de Pablo. No quiero ser hallado teniendo
mi propia justicia. No quiero ser hallado teniendo
un bautismo simplemente externo. Yo quiero ser hallado teniendo
el bautismo verdadero de Dios porque he confiado en el Señor
Jesucristo. Yo quiero ser hallado siendo sellado con el Espíritu
Santo porque he creído el Evangelio de salvación. porque he creído
que Cristo murió por mis pecados, y porque miro que en mí no hay
nada de bondad, miro que en mí lo que hay es miseria, que soy
un miserable pecador que constantemente, más de lo que soy consciente,
estoy ofendiendo al Señor de la gloria, y que toda mi necesidad
está en confiar en el Señor Jesucristo y clamar a Él para que abra mis
ojos y me haga ver cada vez más su santidad y cuánto necesito
seguir viniendo a Él y clamando para que Él me conceda otra vez
su perdón. Como dice, si confesamos nuestros
pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos
de toda maldad. Vamos a orar, hermanos.
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