Vamos a abrir nuestras Biblias
en la epístola del apóstol Pablo a los romanos, en su capítulo
uno. La Palabra de Dios dice, Pablo,
siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para
el Evangelio de Dios que él había prometido antes por sus profetas
en las santas escrituras. Acerca de su hijo, nuestro Señor
Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que
fue declarado hijo de Dios con poder, según el espíritu de santidad,
por la resurrección de entre los muertos. y por quien recibimos
la gracia y el apostolado para la obediencia a la fe en todas
las naciones por amor de su nombre. Entre las cuales estáis también
vosotros, llamados a ser de Jesucristo. A todos los que estáis en Roma,
amados de Dios, llamados a ser santos, gracia y paz a vosotros,
de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Primeramente, doy
gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros,
de que vuestra fe se divulga por todo el mundo, porque testigo
me es Dios a quien sirvo en mi espíritu en el evangelio de su
Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones,
rogando que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad
de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros. porque deseo veros
para comunicaros algún don espiritual a fin de que seáis confirmados.
Esto es para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a
vosotros y a mí. Pero no quiero, hermanos, que
ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros, pero
hasta ahora he sido estorbado. para tener también entre vosotros
algún fruto como entre los demás gentiles. A griegos y a no griegos,
a sabios y a no sabios soy deudor, así que en cuanto a mí, pronto
estoy a anunciaros el Evangelio también a vosotros que estáis
en Roma. Porque no me avergüenzo del Evangelio,
porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree,
al judío primeramente y también al griego. Porque en el Evangelio
la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito,
más el justo por la fe vivirá. porque la ira de Dios se revela
desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que
detienen con injusticia la verdad. Porque lo que de Dios se conoce,
les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas
invisibles de Él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente
visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por
medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. pues
habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios,
ni le dieron gracias, sino que se embanecieron en sus razonamientos,
y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron
necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible, en semejanza
de Imágen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos, y de
reptiles. por lo cual también Dios los
entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones,
de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que
cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando
culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito
por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó
a pasiones vergonzosas, pues aún sus mujeres cambiaron el
uso natural por el que es contra la naturaleza. Y de igual modo
también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se
encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos
vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la
retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener
en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada para hacer
cosas que no convienen. estando atestados de toda injusticia,
fornicación, perversidad, avaricia, maldad, llenos de envidia, homicidios,
contiendas, engaños y malignidades, murmuradores, detractores, aborrecedores
de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males,
desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural,
implacables sin misericordia, quienes habiendo entendido el
juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte,
no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las
practican. Vamos a meditar en la última
parte del del capítulo uno, versículo veintiocho, y nuestro tema es
los peligros de desaprobar a Dios, los peligros de desaprobar a
Dios. En las últimas, la última semana, ha habido mucha gente
intentando hacer análisis acerca de lo que está ocurriendo acerca
de los males sociales específicamente en lo que está ocurriendo de
forma muy acentuada, muy notoria en el norte de nuestro país con
respecto a la desaparición y asesinato de mujeres. Y es una realidad triste y terrible
el hecho de que pues sólo en estas semanas encontraron, si
no me equivoco, el cuerpo de cinco mujeres que habían estado
desaparecidas. Y la gente empieza a hacer análisis,
empieza a hablar y algunos dicen que es por el patriarcado, por
el hombre que es un macho opresor. Y muchos análisis, y dentro del
análisis empiezan a decir lo que pasa es que nuestras autoridades
son incompetentes. Y una de las cosas que se está
buscando ahorita en todos los países es buscar crear situaciones
para probar que las autoridades de los países son incompetentes
y entonces clamar porque haya una autoridad competente de orden
mundial. Ese es el punto al que lleva
muchos análisis. Hermanos, yo espero que nosotros
estamos moldeando nuestra mente por la escritura. y que seamos
muy cuidadosos porque hoy muchas de las noticias que llegan a
su teléfono llegan porque hay una inteligencia artificial que
quiere que usted esté bombardeado de esa clase de noticias y que
están trabajando para formar la opinión No para informar,
sino para formar la opinión pública, cómo quieren que usted piense
acerca de las cosas que están ocurriendo en el mundo. Y manipular
a las personas a través de que las personas puedan clamar por
qué un gobierno mundial es para nuestro bien. Ya lo han hecho
con respecto a las situaciones de salud. pretendiendo que todos
los países están descalificados para manejar un problema de salud
a escala mundial y lo que se necesita es un gobierno mundial. Y los países están renunciando
a manejar sus situaciones internas de salud. Y no obstante, todo
este análisis es un análisis lamentablemente sumamente corto
y totalmente equivocado. ¿De dónde viene toda esa maldad? ¿De dónde procede toda clase
de maldad? Y la Escritura nos contesta de
dónde es que proviene toda clase de maldad. El versículo veintiocho
dice, y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, como
ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios. Esa frase se puede entender,
no aprobaron tener a Dios en su conocimiento. Nuestra cultura
está caracterizada por el hecho de querer tener conocimiento,
pero hay un esfuerzo constante de no tener en cuenta en nuestro
conocimiento a Dios. Dios está obrando en la historia. La historia de la humanidad es
la historia de la redención y el Señor de la historia es Dios
el Señor de la historia. Él controla y gobierna la historia.
La historia no es cíclica como algunas personas creen. La historia
es es yo creo que la historia es como una espiral pero que
va avanzando hacia adelante la historia no se repite pero a
veces rima y es avanzando no en círculos incesantes de repeticiones
sin sentido sino en la historia tiene un propósito y ese propósito
es la gloria la gloria de dios y nada hay que pueda impedir
lo que dios ha planeado dios está haciendo toda su voluntad
en el cielo y en la tierra y Cuando nosotros pensamos en cómo es
la historia, nosotros tenemos que mirar que a lo largo de esta
historia ha habido momentos en que parece que las tinieblas
dominan todo, parece que la oscuridad está dominando todo. sin embargo,
la luz del evangelio siempre ha brillado, aún en los tiempos
en los que parecía que estaba casi, hubo un tiempo en la Biblia,
cuando un siervo de Dios pensó que la luz estaba a punto de
apagarse, él pensaba que él era la última antorcha que, que si
se apagaba, se acabó todo. Elías, después de haber luchado
con los profetas de Baal, y estaba en depresión, metido en una cueva,
y ahí el Señor habló con él y dice, pues él le dijo, Pues la situación,
y lo que él pensaba de la situación y él le dijo a Dios, solamente
quedo yo y me buscan para quitarme la vida. Pero Elías estaba equivocado. El Señor le dijo, me he reservado
siete mil que no han doblado sus rodillas ante Baal. Y esa
es la realidad en todo tiempo. ha habido tiempos en que la luz
del evangelio, Dios obrando su propósito, ha brillado y ha resplandecido
y ha ejercido una gran influencia sobre la cultura. Uno de esos
momentos fue la reforma religiosa del siglo dieciséis, un volver
al evangelio verdadero, un volver a la escritura, un tiempo en
que hubo hombres que levantaron en alto algunas cosas que son
bien importantes y que debemos clamar a Dios para no perderlas.
Una de ellas es sola fe, la salvación es solamente por la fe, es sólo
Cristo, la fe solamente en la obra del Señor Jesucristo, es
sola escritura, la escritura es la única fuente de autoridad,
es sólo por gracia, sin ninguna contribución del hombre, sino
solamente por la gracia de Dios, y es sólo para la gloria de Dios. Ese movimiento influyó fuertemente
en la cultura. Alrededor de ese despertar espiritual
se formaron muchas universidades. Es interesante que se consideraba
en las universidades, las universidades crecían alrededor de lo que era
una facultad primeramente de teología. Y se consideraba a
la teología como la reina de todas las ciencias. y de pronto
a alguien se le ocurrió que había conflicto entre la teología y
se fue relegando hasta que se sacó a la teología de las universidades. Y cada vez se fue abogando más
por un secularismo, por un estado laico. Y hoy se habla de que
la educación, nuestra constitución dice que la educación que imparta
el estado debe ser laica y gratuita. Y la verdad es que, número uno,
Dios nunca le dio la educación al estado. Y número dos, aquí
habla, no tuvieron, no tener en cuenta en su conocimiento
a Dios. Si hay algo que necesitamos conocer, es a Dios. Todo conocimiento
verdadero procede de Dios y es una necesidad sacar a Dios del
conocimiento. Es interesante que Nuestra mayor
necesidad, nuestra mayor necesidad es conocer a Dios. ¿Por qué es nuestra mayor necesidad?
Porque nosotros fuimos creados a imagen de Dios, y eso nos responsabiliza
de poder mostrar a toda la creación cómo es Dios, y cómo mostrar
cómo es Dios si no conoces a Dios. imposible poder mostrar a Dios
si no conoces a Dios. No obstante, Romanos nos dice
algo importante y es... habiendo conocido a Dios. No
le conoces como es debido, ni le conoces en su totalidad, porque
a consecuencia del pecado, la imagen de Dios ha sido distorsionada
en ti. Seguimos siendo imágenes de Dios,
pero habiendo pecado en Adán, dice la Escritura, por cuanto
todos pecaron, todos pecaron, están destituidos de la gloria
de Dios. Y eso no es precisamente de que
no podemos ir al cielo, como algunas personas tratan de explicar
el pasaje. Estar pivado de la gloria de
Dios es estar incapacitado para mostrar el carácter de Dios,
porque la gloria de Dios es su carácter manifestándose. La gloria
de Dios es cuando decimos, la creación está mostrando su eterno
poder y deidad, pero el amor de Dios es la gloria de Dios.
Y cuando nosotros mostramos amor, estamos mostrando la gloria de
Dios. Pero vivimos como humanidad incapaces, incapaces de mostrar
por nosotros mismos amor. Por el contrario, lo que reflejamos
de manera inmediata es odio. Es interesante que Dios es lento
para la ira. Y de pronto, no sé usted, pero
yo me encuentro que soy iracundo. Y ser iracundo es un fracaso
de mostrar la gloria de Dios. Por cuanto todos pecaron, están
destituidos, incapaces de mostrar la gloria de Dios. Y nuestra
necesidad desesperada es conocer a Dios. Sin embargo, el corazón
del hombre entra en una situación de peligro. ¿Por qué? ¿Por qué
está en situación de peligro? Porque no aprueba el conocimiento
de Dios, rechaza el conocimiento de Dios. Como dice el versículo,
ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios. Sacar a Dios de nuestro
conocimiento y eso es una situación triste, peligrosa y lamentable. Sacar a Dios de nuestro conocimiento
y ¿Qué es el peligro con esto y
cuál es el análisis correcto que se tiene que hacer? El análisis
correcto es que toda esta maldad no es por un patriarcado. Toda
esta maldad no es por una situación política. Hay gente que piensa,
si somos más educados y trabajamos para tener una educación de calidad,
todos los problemas de este país se van a resolver. Hay gente
que piensa que la cuestión es una cuestión de igualdad de oportunidades. Eso es... son puras ilusiones. La verdad es que la situación
está explicada en la Escritura. Y Pablo está explicándonos, porque
en toda la carta él va a seguir tratando cómo resolver esta situación. ¿De dónde viene toda esta maldad,
toda esta lista de veintiún pecados que siguen al versículo dieciocho?
Y toda esta maldad viene justamente de no tener en cuenta a Dios
en el conocimiento. Toda esta maldad viene del hecho
de cambiar la gloria de Dios. Viene del hecho de buscar a lo
que debemos buscar en Dios en otro lugar viene del hecho de
distorsionar quién es Dios. Hermanos, que Dios nos guarde
de tener distorsiones de Dios. Que Dios nos... Hay gente que
dice, por ejemplo, no, yo creo en Diosito. ¿Qué triste? Porque él está muy confiado de
que cree en Diosito. Pero el Dios de la Biblia no
es Diosito. El Dios de la Biblia es Dios
que los cielos de los cielos no le pueden contener. Si tú
crees en un Diosito, estás en una situación de peligro, porque
es una distorsión del Dios verdadero. Otros creen que Dios es como
un Papá Noel que está ahí para satisfacer todos nuestros caprichos,
al cual hay que venir corriendo cuando estamos en situaciones
de dificultad, o alguien que tiene que hacer todo lo que nosotros
queremos. Si esa es la figura que tú tienes de Dios, pues déjame
decirte, estás creyendo en un ídolo, pero no en el Dios de
la Biblia. El Dios de la Biblia es todopoderoso. El Dios de la Biblia es grande.
El Dios de la Biblia es... santo, santo, santo. El Dios
de la Biblia no es como el mundo imagina. Si tú imaginas un Dios
que es como la gente le gusta, un Dios que todo es amor y, por
lo tanto, Él no rechaza a nadie. Él quiere a todos. No importa
cómo vivas, Dios quiere a todos. Ese no es el Dios de la Biblia.
El Dios de la Biblia es un Dios que está airado todos los días
contra los que hacen impiedad. es un Dios que no ama la santidad
y por lo tanto aborrece el pecado y aborrece a los que hacen iniquidad,
ese es el Dios de la Biblia, el Dios de la Biblia no es simplemente
santo sino es santo, santo, santo, el Dios de la Biblia es el que
define la verdad porque él mismo es la verdad El Dios de la Biblia
es un Dios que es fiel, que es justo, que es lento para la ira,
que es grande en misericordia, pero es un Dios que es terrible
en sus juicios, es un Dios que de ningún modo va a tener por
inocente al culpable. Es un Dios que es ciertamente
paciente, pero que ningún pecado Él dejará sin castigo. Ese es
el Dios de la Biblia. Ahora, todo este río de maldad,
todo esto de feminicidios, que es lo mismo que realmente un
homicidio, nos hemos En nuestro rechazar a Dios hemos inventado
nuevos nombres para los pecados de siempre. Que como si fuera
que cambiando los nombres las cosas se van a resolver. Y la
verdad es que mucha gente se lo cree. Mucha gente se cree
que inventando nuevos nombres para las cosas. Y es necesitamos
a alguien fuera de nosotros. Necesitamos una base moral sólida
y esa base moral sólida es quien define toda la verdad y ese es
Dios, el Dios de la Escritura. Y todo este problema procede
y procede del hecho de que hemos distorsionado a Dios, de que
hemos cambiado a Dios, de que hemos preferido otras cosas que
a Dios, de que amamos y buscamos nuestro gozo y nuestra satisfacción
en otro lugar que no en Dios. Ahora, nosotros tenemos que lidiar
con el mal y tenemos que lidiar con el mal Y Pablo, algo que
él se propone en este pasaje es mostrarnos de dónde procede
todo ese mal con el cual nosotros tenemos que lidiar. Hermanos,
es de suma importancia que prestemos atención. a cuál es nuestra valoración
acerca de Dios. Es interesante lo que Dios hizo
en el apóstol Pablo. El apóstol Pablo hubo un tiempo
que él tenía satisfacción de títulos universitarios. Es probable
que él tenía por lo menos tres títulos universitarios, además
de saber un oficio. Es probable que él tenía mucha
satisfacción de ser reconocido como alumno de un gran maestro
y como un gran abogado, un gran profesor, un gran maestro de
la ley. Es muy probable que él se sentía
muy satisfecho de que, pues, tiendas de campaña como las de
Pablo, pues, pues, eran de las mejores que podía haber, sin
embargo, después de que Él se encuentra con el Señor Jesucristo,
el Señor Jesucristo el apóstol Pablo tenía una distorsión de
Dios y por eso él odiaba al Señor Jesucristo. Es interesante que
muchos otros religiosos como él, fariseos, que leyendo la
Escritura, que creyendo según ellos en Dios, el Antiguo Testamento
habla de principio a fin, está lleno del Señor Jesucristo. La
prueba de ello es que mismo el Señor Jesucristo, cuando iban
dos discípulos camino a Emmaús, les fue abriendo desde el Génesis
hasta el último libro del Antiguo Testamento. la división que tiene
el nuevo antiguo testamento hebreo, y lo que quiso decirles es que
los paseó por todo el antiguo testamento y les fue mostrando
una cosa, lo que de él decía, el antiguo testamento está lleno
de y sabe ellos aunque sabían el antiguo testamento no lo habían
visto de igual forma de igual forma los fariseos aunque sabían
cuántas letras tenía el antiguo testamento aunque sabían cuántas
veces aparecía el nombre de dios porque las habían contado al
punto de que ellos estaban escribiendo los escribas por ejemplo escribían
y tenían una pluma especial para escribir el nombre de dios y
una pensaría que reverencia y en verdad pues eran reverentes Pero,
y al punto de que si aparecía el nombre de Dios, él escriba,
dejaba la escritura, y se iba a bañar, y se cambiaba de ropa,
y regresaba para escribir el nombre de Dios. Y si volvía a
aparecer el nombre de Dios, pues él volvía a dejar su pluma, y
se iba a bañar otra vez, y a cambiarse otra vez de ropa, y a volver
a agarrar su pluma para escribir el nombre de Dios. Y aparentemente
ellos tenían un respeto a Dios, pero vino Dios hecho carne, y
lo crucificaron. ¿Por qué? Porque no conocían
a Dios. envió a su hijo con un propósito
justamente para revertir este asunto que habla aquí de no tener
en cuenta en su conocimiento a Dios, para resolver la mayor
necesidad del ser humano que es conocer a Dios. Podemos conocer
a Dios y de hecho conocemos demasiado de Dios a través de la creación.
Como dice en el versículo dieci el versículo veinte cuando habla
citando al apóstol Pablo justamente el salmo diecinueve Y eso dice
demasiado de Dios. No obstante, no es posible conocer
lo que se tiene que conocer a Dios, de Dios, para ser salvo, sino
solamente a través del Señor Jesucristo. Y por eso Cristo
vino a esta tierra. el vino tomó forma humana, y
él caminó sobre esta tierra, y dice la Biblia, vimos el resplandor
de su gloria, dice que es la imagen misma de la substancia
de Dios, vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre
lleno de gracia y de verdad. esta llena la escritura de decir
que el vino a mostrar quien es el padre recuerde que Felipe
le dijo muestranos al padre y nos basta y Jesús le dice hace tanto
tiempo que estoy contigo y no me has visto el que me ha visto
a mí ha visto al padre y hermanos que Dios nos guarde que nos acontezca
que estando sentados años que habiendo leído y leído y leído
que habiendo mostrado quizá una reverencia, nos pase como le
pasó a los fariseos, y clamemos al Señor para que el Señor haga
lo que hizo en Pablo. Dios resolvió el desorden de
adoración del apóstol Pablo. Él era celoso de Dios. Él creía que era un campeón de
la ley. Él se jactaba de sus títulos
y de su cumplimiento de la ley. Él se jactaba de su justicia.
Sin embargo, cuando él ve al Señor Jesucristo, ¿qué es lo
que transformó al apóstol Pablo? Que el Señor Jesucristo resucitado
se le apareció. Y allí, entre el polvo de la
tierra, humillado, él preguntó, ¿quién eres, Señor? Y la respuesta
fue, soy yo, Jesús, a quien tú persigues. Y el Señor lo salvó
y lo transformó. Y después el apóstol Pablo dijo,
las cosas que para mí eran ganancia, ahora son basura. ahora las he
estimado como pérdida, no me importan más los honores. La
razón por la que los otros fariseos no creían es porque amaban más
la gloria de los hombres que la gloria de Dios. Y Dios obró
en el apóstol Pablo y lo transformó para que él deseara el Señor
Jesús. todo lo que para mí era ganancia
ahora es basura y lo que yo quiero es conocer a Jesús mi Señor y
seguirlo conociendo y que nuestro corazón se deleite y podamos
en nuestro corazón experimentar el deseo cada vez creciente de
conocer no de Dios, de conocer no la Escritura, sino de conocer
a Dios, que es muy distinto. Qué lamentable es que sepamos
mucho de Dios, pero no conozcamos a Dios. No hay duda que los fariseos
sabían mucho de Dios, pero no conocían a Dios. Qué lamentable
y triste es que ellos conocían el antiguo testamento eran expertos
en el antiguo testamento el apóstol pablo podía leerlo en los idiomas
originales él era verdaderamente un experto ellos se sabían cuántas
veces aparecía el nombre de dios ellos se sabían detalles Sin
embargo, qué maravilloso es que él no se quedó allí, sino que
él pudo ver a aquel de quien está lleno el Nuevo Testamento,
el Antiguo Testamento, el Señor Jesucristo. Hermanos, sólo Cristo
puede darnos justicia. Toda esa maldad procede del juicio
de Dios. Es interesante que nosotros nos
revelamos contra Dios, porque no queremos a Dios, porque somos
aborrecedores de Dios. Esa es la naturaleza humana caída.
Y es interesante que como humanidad hemos hecho prácticamente un
golpe de Estado, una rebelión contra Dios. No queremos que
Dios reine sobre nosotros. No queremos a Dios en nuestra
vida. Estamos gracias a Dios, porque si hoy hemos venido a
Cristo, no es porque nosotros le amamos a Él. Nosotros le amamos
a Él porque Él nos amó primero. Porque nosotros éramos Sus enemigos,
y cuando aún éramos Sus enemigos, Cristo murió por nosotros. La
verdad es que hay gente que de pronto dice, toda mi vida he
buscado a Dios. Mentira. La Biblia dice, aborrecedores
de Dios. La Biblia dice, no hay justo
ni a uno, no hay quien busque a Dios. Tal vez estuviste tu
vida buscando un ídolo que te gustaba y que decías que era
Dios o quizá era lo más aproximado al Dios verdadero. La verdad
es que Le amamos porque Él nos amó primero. No le estuvimos
buscando, sino Él nos buscó a nosotros. Dice la Biblia, las figuras que
usa la Biblia, la moneda perdida no podía buscar a la mujer. Es
la mujer que fue a buscar la moneda perdida. La oveja perdida
no podía buscar al pastor. Es el pastor que va y busca a
la oveja perdida. Y el Señor lo dice claramente
cuando dice, nadie viene a mí si el Padre no le trae. Y al
que a mí viene, no le echo fuera. Y alabamos a Dios porque si estamos
en Cristo es que Él lo ha hecho todo. Él salió a buscarnos. Y Él nos encontró, Él nos atrajo
así con lazos de amor. Y el asunto es, todo esto fluye. El peligro de no tener en nuestro
conocimiento a Dios es el peligro de ser entregados al juicio de
Dios. Es interesante que el hombre
se revela y rechaza a Dios, y Dios se une. En un sentido, Dios se
une a lo que estamos haciendo, y Dios nos entrega. ¿A eso quieres? Dale. Y la cosa se empieza a
poner peor, y empezamos a hacer un círculo vicioso, y vamos ahondando
cada vez más, y más en el pecado. Y pensamos que algunas personas
creen que el juicio va a venir y de vez en cuando sienten un
poco de preocupación, pero la verdad es que el juicio de Dios
se está manifestando justamente en eso. No olvidemos lo que Pablo está
haciendo, de mostrarnos de dónde fluye, todo eso fluye del aborrecimiento
de Dios, de no tener en cuenta a Dios, de cambiar a Dios, de
distorsionar la figura, la imagen de Dios, de cambiar a su verdad
por la mentira. Hermanos, que Dios, esa exhortación
de Juan, era la preocupación en el corazón de Juan, y es la
preocupación de aquellos que Dios nos ha mostrado quiénes
somos. Clamemos para que Dios nos haga, por su gracia, obedecer
la exhortación, hijitos, guardaos de los ídolos. Hijitos, guardaos
de los ídolos. La idolatría no es cosa ligera.
La idolatría es un peligro. La idolatría es el hecho de sacar
a Dios de nuestro conocimiento. Es cambiar la verdad de Dios
por la mentira. Que Dios nos guarde de intentar
justificar. No hay nada que justificar, hermanos.
No justifiquemos nada. Pablo dice, yo no quiero ser
hallado en mi propia justicia. El apóstol está diciendo en el
versículo 18 acerca de la ira de Dios que se revela, y la ira
de Dios se revela entregándonos a la maldad. Hermano, hoy estamos
recién, hace pocos meses, nuestro país aprobó leyes terribles.
Y de pronto nos asustamos de ver muchas más muertes de mujeres. Y vamos a seguir haciendo otras
leyes más terribles. ¿Y qué va a pasar? Vamos a ver
cosas más terribles. Porque todas esas leyes son contra
el carácter de Dios. Y Dios va a decir, ¿eso quieren?
Pues denle con todo. y de pronto nos hacemos bolas
en la cabeza y la gente se hace bolas en la cabeza tratando de
explicar y pensar y cuántas entrevistas hubiera esta semana de supuestos
expertos tratando de cómo vamos a resolver esto. La manera de
resolver es clamando por la misericordia de Dios. La manera de resolver
es clamar que Dios nos humille, que podamos estar ahí, como estuvo
el apóstol Pablo entre el polvo, diciendo, ¿Quién eres, Señor? Es el hecho de que pueda ser
revertido lo que pesa sobre nosotros. Y esa manera de revertirlo está
solamente en el Evangelio. Todo ese mal fluye de un corazón
que distorsiona a Dios, que cambia la verdad de Dios. Hermanos,
en verdad, el deseo de mi corazón es que Dios nos guarde, no sólo
a ustedes, a mí igual, de que nunca tomemos ni un solo versículo
de la Escritura para justificar una mala conducta. En verdad
que somos propensos a hacer esa clase de cosas, pero es lamentable
y triste. No necesito justificar ninguna
conducta. Necesito venir al Evangelio,
porque si yo trato de justificar Estoy ofendiendo más a Dios y
estoy entrando más en el círculo porque, hermano, sólo la justicia
de Dios te puede librar de la ira de Dios. Eso es lo que dice
el versículo cuando dice, la ira de Dios se revela desde el
cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con
injusticia la verdad. y el versículo 17 porque dice
porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para
fe como está escrito más el justo por la fe vivirá hermano necesitamos
la justicia de Dios porque es lo único que puede protegernos
de la ira de Dios y hermano cuando venimos a justificar una conducta
estamos cambiando la verdad de Dios por la mentira Si intentamos
venir justificando, echando culpas, tratando de parecer más buenos
de lo que somos, estamos haciendo algo, estamos diciendo... Las
hojas de higuera de Eva sí funcionan. Tapémonos con hojas de higuera.
Y eso es negar, es cambiar la verdad de Dios por la mentira.
Eso es intentar robar gloria a Dios. Lo que yo tengo que hacer
es venir y decir, yo soy un miserable pecador. Yo soy un miserable
pecador que no quiero ser hallado en mi propia justicia, porque
mi propia justicia no es justicia. La justicia verdadera y la única
que puede satisfacer la ira que se manifiesta desde el cielo
y sacarnos de ese círculo donde fluye esa lista de 21 pecados
es la justicia del Señor Jesucristo. Y no hay pecador que pueda luchar
contra su pecado si no ha sido justificado de su pecado. En
tu lucha con el pecado, asegúrate de que en verdad has sido justificado. Porque es una lucha frustrante
intentar derrotar el pecado si no has sido justificado del pecado,
si no has sido vestido de su justicia. Intentar luchar contra
el pecado por tus propios recursos es cambiar la verdad de Dios
por la mentira. El hombre no puede vencer el
pecado. Si el hombre pudiera, Cristo
no hubiera venido. Pero Cristo vino para derrotar
al pecado. Y Él venció sobre el pecado.
Hermanos, necesitamos la justicia de Dios. Y es lo único que nos
puede hacer revertir Dios nos conceda cada vez aceptar por
fe en nuestro corazón todo lo que Dios revela acerca de sí
mismo. es lamentable cuando uno mira
un hombre intentó explicar después de la segunda guerra mundial
un judío y empezó a intentar explicar el problema del mal
y él terminó diciendo y él tenía un problema si Dios es todopoderoso
Y Dios es amor, entonces las cosas malas no deberían pasar.
Y él dice, yo prefiero quedarme con un Dios de amor, aunque no
todopoderoso. Porque si fuera todopoderoso,
pues él no permitiría que las cosas que hizo, por ejemplo,
Adolfo Hitler, las hubiera hecho. Entonces yo me quedo con un Dios
que es un Dios de amor, hermanos. Nuestro Dios es todopoderoso,
y es amor, y no hay ni un conflicto en ello. El problema, los problemas
nos metemos porque intentamos crear un Dios a nuestro gusto.
Ese hombre, en su intento de crear un Dios a su gusto, terminó
con un ídolo que no se parece nada a Dios. O sea, un Dios que
no es todopoderoso, no es Dios, y ese supuesto amor tampoco es
amor. Y el problema parte de que hay
demasiado orgullo. El problema de este hombre es
porque él piensa que las criaturas de Dios merecen otra cosa mejor
que lo que vivimos. Y la verdad es que... hemos Dios
que Dios nos haga humildes para aceptar que una sola cosa nos
debe Dios y esa una sola cosa la dice la escritura claramente
porque la paga del pecado es muerte lo único que Dios nos
debe es condenación eterna es descargar toda su ira sobre nosotros
eso es lo único que Dios nos debe Cuando entendemos eso, podemos
entender claramente, las cosas no son tan terribles como deberían
de ser. Lo que sucedió en la Segunda Guerra Mundial, lo que
está pasando en todas las otras guerras, lo que pueda sucedernos
con enfermedades terribles y cosas terribles en este mundo, de ninguna
forma se compara a lo que en verdad Dios nos debe. lo que
Dios nos debe es mandarnos al infierno y descargar toda su
ira por toda la eternidad. No importa cuán terrible sea
lo que sufrimos, no se compara. En cambio, lo que Dios nos da
por gracia y por misericordia es bendecirnos con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo Jesús. Hermano, clamemos
a Dios. Que nuestro clamor sea, concédeme
conocerte en Cristo Jesús. Dame un corazón tierno que nunca
te saque del conocimiento. Que yo pueda entender que la
cosa más importante que hacer en esta tierra es conocerte. Es conocerte cada día más. que
nuestra oración sea cuando abrimos la escritura, a encontrar quién
es Dios en este pasaje que estoy leyendo, qué aspecto de su carácter
se revela en este pasaje, qué hace y qué dice, qué aspecto
de la emoción de Dios se está mostrando en este pasaje. Hermanos,
al final no es que seamos valientes como David, obedientes como David,
al final es que seamos como el Señor Jesucristo. Todos esos
hombres del Antiguo Testamento son sombras de aquel que había
de venir, sombras del Señor Jesucristo. Y el llamado no es ni a ser valiente
como David. El héroe del Antiguo Testamento
no es David, ni es Sansón, ni es Salomón, ni es Josué. todos
ellos fueron débiles figuras del campeón del Antiguo Testamento,
es el Señor Jesucristo, es nuestro Salvador exitoso y triunfante,
Él vino a hacer una obra y Él consumó esa obra, Él vino a salvar
a su pueblo de sus pecados. y asegurarnos de que somos de
su pueblo, de que se nos ha manifestado. Y si se nos ha manifestado, clamar
al Señor que cada día haya un anhelo creciente en nuestro corazón.
Clamar al Señor que nos ocurra lo que ocurre a los bebés. Pedro
dice qué le ocurre a los bebés. Al bebé no hay que hacerle un
concurso de a ver quién bebé toma más leche. Al bebé no hay
que ofrecerle premios para que tome leche. El bebé desea la
leche y cada tres horas, aunque su mamá se duerma, él no se va
a dormir, va a llorar porque él desea leche. Hermanos, si
has nacido de nuevo, si Cristo se te ha revelado, allá lo que
te va a suceder. Desea. como niños recién nacidos,
la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para
salvación, si es que habéis gustado que el Señor es bueno. El que
prueba que el Señor es bueno, no importa que nadie le pregunte
cuántos capítulos leyó, él lee. Y cuando él lee, él clama porque
quiere ver a Cristo en la Escritura. Él clama porque quiere ver a
Dios en la Escritura. Y que nuestra oración sea, Señor,
hazme conocerte en la Escritura. hazme con... no es malo si aprendes
cuántos libros tiene la Biblia, cuántos versículos tiene cada
libro de la Biblia, si aprendes cuántas veces aparece el nombre
de Dios en cada libro de la Biblia, no es malo. Pero es lamentable
que sólo terminemos sabiendo eso y nunca conozcamos al Dios
de la Escritura que se ha revelado en el Señor Jesucristo. Clamemos
al Señor y que sea el deseo de nuestro corazón que Él haga en
nosotros lo que hizo en el apóstol Pablo. Hermanos, Dios no tiene
consentidos. Lo que hizo en Pablo No es sólo
para ser en Pablo. A veces vivimos admirados de
Pablo como si fuera alguien fuera de lo normal. Él fue alguien
normal, se miraba a sí mismo como miserable. Y ahí está la
clave. Así tenemos que mirarnos. pero
nos vamos a mirar así cuando veamos a cristo entonces vamos
a mirar nuestra miseria mientras no miremos a cristo nos podemos
sentir muy bien mejor que otros pero cuando miremos a cristo
vamos a mirar cuán miserables somos y cuán necesitado estoy
de su gracia cuán necesitado estoy de su justicia cuán necesitado
estoy de su gracia vamos a orar
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!