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Joel Coyoc

Una advertencia

2 John 1-8
Joel Coyoc January, 2 2022 Video & Audio
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Joel Coyoc
Joel Coyoc January, 2 2022
Estudio de las Cartas de Juan

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100%
hermanos, vamos a abrir nuevamente
la escritura ahí en la segunda carta del apóstol Juan segunda carta del apóstol Juan
dice la palabra de Dios el anciano a la señora elegida y a sus hijos
a quienes yo amo en la verdad y no solo yo sino también todos
los que han conocido la verdad a causa de la verdad que permanece
en nosotros y estará para siempre con nosotros. Sea con vosotros
gracia, misericordia y paz. De Dios Padre y del Señor Jesucristo,
Hijo del Padre, en verdad y en amor. Mucho me regocijé porque
he hallado algunos de tus hijos andando en la verdad, conforme
al mandamiento que recibimos del Padre. Y ahora, señora, y
ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento,
sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos
unos a otros. Y este es el amor que andemos
según sus mandamientos. Este es el mandamiento que andéis
en amor, como vosotros habéis oído desde el principio. Porque
muchos engañadores han salido por el mundo que no confiesan
que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador
y el anticristo. Mirad por vosotros mismos para
que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón
completo. Cualquiera que se extravía y
no persevera en la doctrina de Cristo no tiene a Dios. El que
persevera en la doctrina de Cristo ese sí tiene al Padre y al Hijo.
Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no lo recibáis
en casa ni le digáis bienvenido, porque el que le dice bienvenido
participa en sus malas obras. Tengo muchas cosas que escribiros,
pero no he querido hacerlo por medio de papel y tinta, pues
espero ir a vosotros y hablar cara a cara para que nuestro
gozo sea cumplido. Los hijos de tu hermana, la elegida,
te saludan. Amén. Versículo 8 dice, mirad
por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro
trabajo, sino que recibáis galardón completo. algunas otras traducciones
de este versículo dicen tengan cuidado para que no se eche a
perder todo lo bueno que hemos hecho por ustedes de lo contrario
ustedes no recibirán de dios el premio completo tengan ustedes
cuidado para no perder el resultado de nuestro trabajo sino recibir
su recompensa completa damos gracias a dios porque Tenemos
la Escritura, que es la Palabra de Dios. Una de las cosas importantes
que necesitamos recordar de manera constante es sola Escritura. La única base de la autoridad
en la Iglesia es la Escritura, la eterna Palabra de Dios, que
es palabra que no fue traída por voluntad humana, sino que
unos santos varones, dice la Escritura, fueron inspirados
por Dios. y somos llamados constantemente a prestar atención a la luz de
la palabra de Dios, de la palabra revelada. Dios ha querido dejar
de manera escrita la revelación, una revelación que está completa,
y está completa para el bien y la edificación de la iglesia,
y para que pueda ser continua la proclamación del evangelio
verdadero, tal y como ha sido revelada. En este versículo que
vamos a meditar, se nos presenta una advertencia, y es una advertencia
que nos habla acerca de dos realidades que son importantes, y que el
Apóstol Juan, así como todos los escritores bíblicos y toda
la Escritura, hacen clara la realidad de una especie de dos,
de dos rieles, como de un ferrocarril donde está lo que es la soberanía
de Dios, pero la responsabilidad humana. Dice el versículo, mirad
por vosotros mismos. Y nuestro tema hoy es una advertencia. Una advertencia es una señal
que se normalmente se hace mediante gráficos para ilustrar situaciones
de peligro donde por ejemplo cuando hay algún algunas personas
suelen poner unos alambres sobre sus cercas y pues es evidente
que esos alambres te pueden cortar pero en algunos casos además
tienen electricidad entonces se pone una figurita ahí que
ya te dice que no va a ser sorpresa si algo te pasa cuando lo agarres
porque te dice que está energizado algunas personas ponen una advertencia
y ponen cuidado con el perro pues ya sabes que si entras y
te pasa algo con el perro pues es bajo tu responsabilidad y
las advertencias son normalmente indicaciones de peligro y nuestro
pasaje comienza mirad por vosotros mismos y esa es la advertencia
tener cuidado de nosotros mismos y damos gracias a Dios porque
Sabemos que es una realidad que aquel que ha sido salvado por
el Señor, el mismo Señor le guarda, y el maligno no le toca. Sabemos
por la Escritura que el Señor dice que en los últimos tiempos
se van a motonar maestros que van a hablar conforme a lo que
la gente quiere oír. Y, hermanos, es necesario que
nosotros podamos mirar la vigencia de la Palabra de Dios, siempre
vigente. Estamos en los últimos tiempos,
desde que el apóstol Juan escribió Primera de Juan. Cuando él escribió
Primera de Juan, nos dijo, este es el último tiempo. Y sabemos
que es el último tiempo porque de entre nosotros han salido
personas que niegan que Jesucristo ha venido en carne. personas
que están negando la doctrina del Señor Jesucristo, que niegan
la suficiencia del Señor Jesucristo, que niegan el hecho de reconocerse
como pecadores, y que salen diciendo que no tienen pecado, que niegan
que Cristo ha venido en carne, y esos son engañadores y son
el anticristo. El último tiempo empezó desde
ese tiempo y seguimos en el último tiempo, en este último tiempo
donde el peligro no ha disminuido, sino se propaga con mayor rapidez
y con mayor facilidad. Ahora ya no necesita pasar mucho
tiempo para que las ideas malvadas vayan permeando hasta las clases
más bajas y con menos poder de información y de lectura. Ahora
está a la orden del día y se está modelando el pensamiento
de las personas y es muy fácil propagar las ideas y se amontonan
El apóstol Pablo dijo, se van a amontonar maestros. Y esto
habla de una cantidad, pues de una producción digamos, industrial
de maestros. Y la razón es así porque, habiendo
caído en Adán, cambiamos la verdad por la mentira. Y la verdad es
que somos muy fáciles de engañar porque nacemos con una afición
natural a la mentira. Nos encanta la mentira. No sólo
la mentira que está afuera, sino aparte la Escritura nos advierte
y dice que engañoso y perverso es el corazón del hombre más
que todas las cosas. Tenemos un mentiroso afuera y
tenemos en nuestro corazón un corazón engañoso y perverso más
que todas las cosas. Y la verdad objetiva tiene que
estar fuera de nosotros. Por eso la Escritura nos llama
muchas veces en advertencia como esta que dice, mirad por vosotros
mismos. La Escritura dice, por ejemplo, fíate de Jehová de todo
tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo
en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas. La Escritura nos
llama constantemente a lo contrario a lo que la cultura nos llama.
La cultura dice, sigue los impulsos de tu corazón. Y el Señor dice,
no te apoyes en tu propia prudencia. Tu corazón es engañoso y perverso. Fíate de Jehová de todo tu corazón.
¿Y por qué podemos confiar? Porque Dios es verdadero. Podemos
confiar en Su Palabra porque no sólo es verdadera, sino es
eterna y siempre actual. Era tan actual como cuando escribió
el apóstol Juan, como lo sigue siendo el día de hoy, el hecho
de que somos llamados a mirar por vosotros mismos. Y no hay
contradicción en el hecho de que el Señor nos guarda, de que
el Señor es el buen pastor y pone su vida por sus ovejas. Y sus
ovejas ninguna va a perecer porque nadie las puede arrebatar de
la mano del Padre y de la mano del Hijo y romper el sello del
Espíritu Santo. Es verdad que nadie nos va a
poder separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús. Ni la
muerte, ni la vida, ni lo alto, ni lo profundo, ni lo presente,
ni lo porvenir, ni ninguna otra cosa creada nos puede separar
del amor de Dios que es en Cristo Jesús. No obstante, El Apóstol
Juan nos llama la atención a que tenemos una responsabilidad humana.
Si el Señor nos ha salvado, y es verdad que el Señor nos está
guardando, y es verdad que el Señor va a cortar los postreros
días, dice, por causa de los escogidos, porque la maldad va
a aumentar y la mentira va a estar a la orden del día. Y si fuere
posible, pues va a ser tan cruenta y tan intensa la mentira que
dice, si fuere posible, pues engañará también a los escogidos.
Pero eso no es posible porque el Señor guarda a sus escogidos,
porque el Señor vino a salvar a su pueblo de sus pecados, porque
el Señor dijo de nuestra salvación, consumado es, y nuestra salvación
es completa. No obstante, Hay un llamado que
implica nuestra participación y nuestra responsabilidad. Y
por supuesto, nuestra confianza no está en la respuesta a la
advertencia. Pero una evidencia de que Dios
ha hecho una obra en nosotros es que la oveja del Señor escucha
esa advertencia y actúa en consecuencia. Y actúa en consecuencia no precisamente
por un deber, sino porque Él ha conocido quien es el que lo
está llamando, porque Él ha probado, se le ha revelado que Dios es
bueno, que su palabra, la suma de su palabra es verdad y eterno
todo juicio de su justicia. Porque Él ha hallado deleite
en el Señor y sabe que Él y Su Palabra es buena. Él sabe que
Su Palabra es como un faro que está alumbrando en medio de la
oscuridad. Él puede decir con el salmista, Lámpara es a mis
pies tu palabra y lumbrera mi camino. Y en respuesta a Él,
mira por sí mismo. El hecho de que Dios lo está
guardando es lo que lo impulsa a responder al Señor. Dice la
Biblia, sabemos que Él es el que produce en nosotros el querer
como el hacer por su buena voluntad. Y damos gracias a Dios porque
sabemos que las ovejas de Cristo escuchan la advertencia, y saben
que los tiempos son peligrosos, y saben que hay un lugar seguro,
y ese lugar seguro es la eterna palabra de Dios, siempre confiable. La palabra de Dios que nos ha
sido dada y que Dios ha preservado a lo largo de los siglos, a pesar
de los intentos que se han hecho por destruirla. Mucha gente ha
intentado, gente ha dicho declaraciones tristes. Alguien dijo, un filósofo
dijo que 100 años después de que él muriera, el cristianismo
habría desaparecido. Y cien años después de que él
murió, la imprenta donde él producía sus escritos estaba produciendo
justamente copias de la Biblia. destruir, perseguir, prohibir
la escritura. Pero la escritura es la palabra
de Dios y es viva y es eficaz y es más cortante que toda espada
de dos filos. Y ella va a permanecer por siempre. El Señor dijo, el cielo y la
tierra pasarán, pero mis palabras nunca pasarán. Y es interesante
cuando miramos esa advertencia, mirad por vosotros mismos. que
no es algo que se le ocurrió simplemente al apóstol Juan el
Señor Jesucristo dijo y está registrado en los evangelios
dice Mateo 24 versículo 4 versículo veinticuatro veinticinco dice
respondiendo Jesús les dijo mirad que nadie os engañe mirad que
nadie os engañe y hermanos estamos en Cristo y Él nos guarda pero
como creyentes es nuestra responsabilidad también mirar que nadie nos engañe
porque el Señor nos ha dado luz porque el Señor nos ha dado su
revelación y entonces somos llamados a responder de manera ejerciendo
nuestra responsabilidad humana en mirar que nadie os engañe
y justamente está en el contexto del peligro los falsos maestros
dice el versículo dice después porque se levantarán falsos cristos
y falsos profetas eran grandes señales y prodigios de tal manera
que engañarán si fuere posible aún a los escogidos yo os lo
he dicho antes el señor está llamándonos y cuando está repitiendo
esta advertencia mira por ti mismo ¡Mira que nadie te engañe! dice en Marcos trece, versículos
cinco, seis, y nueve, dice, Jesús respondiendo les comenzó a decir,
mirad que nadie os engañe, porque vendrán muchos en mi nombre diciendo,
yo soy el Cristo, y engañarán a muchos, pero mirad por vosotros
mismos, porque os entregarán a los concilios y en las sinagogas,
y os azotarán delante de gobernadores, y de reyes, os llevarán por causa
de mi nombre para testimonio a ellos, mas vosotros mirad,
os lo he dicho antes. Hermanos, es una realidad. Somos llamados a actuar en responsabilidad
humana. Y los que son ovejas de Cristo
escuchan Su voz. Los que son ovejas de Cristo
están atentos a escuchar Su voz e identifican Su voz. y se deleitan
en escuchar la voz del pastor. Y no se fastidian de escuchar
el evangelio porque es el evangelio eterno. No hay cosas nuevas que
decir. Nuestra necesidad es el evangelio
de la gracia de Dios. Es el evangelio que nos asegura
la salvación en el Señor Jesucristo. Esa es nuestra necesidad. Y dice,
dice también en primera de Pedro 1, 4, 5, Dice, después de hablar, y quiero
mostrar sus versículos para mostrar el equilibrio, o sea, hay responsabilidad
humana. Damos gracias a Dios porque la
responsabilidad humana opera dentro de la soberanía de Dios. Dice, versículo cuatro y cinco
de primera de Pedro, dice, hablando de que, dice, somos Dice desde el versículo tres,
bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su
grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva
por la resurrección de Jesucristo de los muertos, por una herencia
incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en
los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de
Dios mediante la fe. Y alabamos a Dios, porque tengo
responsabilidad de mirar por mí mismo, de guardarme, pero
puedo obedecer porque Él me guarda. Puedo obedecer porque Él, estoy,
la seguridad de que voy a terminar la carrera no depende de lo diligente
que soy, pero Dios produce en mi diligencia, porque he probado
que su palabra es verdad, porque Él me ha enseñado que Él es verdadero,
que Él es digno de confianza, porque Él me ha mostrado que
Él es bueno y yo puedo confiar en que Él es bueno. He gustado
la benignidad del Señor y eso me impulsa a poder reconocerle
a él como el buen pastor y a escuchar su voz con atención y poder seguirle. Y somos guardados, aunque somos
llamados a mirar por nosotros mismos, somos guardados por el
poder de Dios mediante la fe para alcanzar la salvación que
está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. Somos
guardados por el poder de Dios mediante la fe, pero la fe viene
por el oír y por oír la palabra de Dios. Y somos responsables
de responder en buscar todas las ocasiones posibles en que
podamos oír la proclamación del Evangelio. Somos responsables
de invertir nuestra vida en la lectura de la palabra y escuchar
la voz de Dios y clamar al Señor para que nos conceda verle y
ver cuán bueno es Él, cuán misericordioso Él es, cuán lento para la ira. poder llenar nuestros pensamientos
de Él, porque Él dice en la Escritura que Él va a guardar en completa
paz aquel cuyo pensamiento en Él persevera, porque en Él ha
confiado. Nuestra responsabilidad implica el hecho, dice Segunda
de Pedro, capítulo 1, versículo 5 al 9, Dice, vosotros también,
poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra
fe virtud, a la virtud conocimiento. Y por supuesto que este es un
llamado a la acción. Creemos en la soberanía de Dios
y confiamos en la soberanía de Dios. Y justo por eso escuchamos
que el Pastor nos llama a añadir a nuestra fe virtud. Nos llama
a añadir a la virtud conocimiento, al conocimiento dominio propio,
al dominio propio paciencia, a la paciencia piedad, a la piedad
afecto fraternal, al afecto fraternal amor. Dice, porque si estas cosas
están en vosotros y abundan, Nos dejarán estar ociosos ni
sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.
Y hermanos, una es nuestra necesidad y nada más, y es conocer a Dios
en la persona de Jesucristo. Él vino para eso. Él vino para
mostrarnos al Padre. Felipe le dijo, muéstranos al
Padre y nos basta. Y Jesús le dijo, hace tanto tiempo
que estoy contigo y no me has visto. El que me ha visto a mí,
ha visto al Padre. dice Juan, vimos su gloria, gloria
como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Dios, habiendo hablado En otros tiempos, dice a los padres por
los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo,
quien es el resplandor de su gloria, la imagen misma de su
substancia. Él es Dios que tomó forma humana
y nuestra mayor necesidad es conocerle. Y mirar por nosotros
mismos es mirar. Estoy creciendo en el conocimiento
del Señor. Nos ha concedido terminar un
año e iniciar un nuevo año. Y la pregunta es, ¿estoy realmente
he hallado mi deleite en Cristo y estoy procurando lo más que
pueda? Como Job que dijo, he deseado
su palabra más que mi comida. El poder recordar las palabras
del Señor Jesucristo que dijo, no sólo de pan vivirá el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. El hombre
que ha nacido espiritualmente no puede y no debe vivir sólo
de pan. No sólo de pan vivirá el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca del Señor. Dice después, dice, porque el
que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta, es ciego,
habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Y hermanos,
el lugar seguro es la Palabra de Dios. La Palabra de Dios tiene
que ser tal de tener preeminencia en nuestra vida. Dice la Biblia,
en 2 Pedro 1, 19 al 21, tenemos también la palabra profética
más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos, como una
antorcha que alumbra en lugar oscuro. Hermanos, estamos en
un mundo, este mundo es un lugar oscuro. No sé qué tan conscientes estamos,
pero estamos volviendo a tiempos como cuando parecía reinar la
oscuridad. Por supuesto, la luz del Señor
siempre se va a mantener, porque las tinieblas no pueden prevalecer
contra la luz. Él, el Sol de justicia, ha resplandecido
para su pueblo, y Él mantiene una luz que dice que es la palabra
profética más segura. No es tiempo de estar escuchando
experiencias de personas. Es interesante que cuando el
apóstol Pedro cita este versículo, si usted lee versículos antes,
él habla de una experiencia. Y habla de su experiencia de
ver a Cristo en el monte de la transfiguración. Pero él no llama
a confiar en experiencias. Él fue testigo de esa experiencia.
Él experimentó ese momento. Pero a pesar de eso, no hace
lo que mucha gente pretende hacer hoy día, llamándonos a confiar
en que tal se murió y que fue aquí y se dio cuenta. No, esas
cosas son tonterías. Somos llamados a confiar en la
palabra profética más segura. Dice que alumbra como una antorcha
en lugar oscuro hasta que el día esclarezca y el lucero de
la mañana salga en vuestros corazones, entendiendo primero esto que
ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,
porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino
que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por
el Espíritu Santo. Hermanos, para mirar bien necesitamos
la luz de la palabra de Dios. Lámpara es a mis pies tu palabra. Necesitamos a Cristo que es el
que dijo, yo soy la luz del mundo. Es de él mismo que David dijo,
Jehová es mi luz y mi salvación. ¿De quién temeré? Hermanos, tenemos
el privilegio de que morábamos en tinieblas, pero el pueblo
que moraba en tinieblas vio gran luz, y somos llamados a seguir
mirando la luz, somos llamados a seguir escuchando la voz del
pastor, somos llamados a seguir alimentando no sólo nuestra vida
física, sino sobre todas las cosas, nuestra vida espiritual.
Es nuestra responsabilidad, porque estamos en medio de un mundo
peligroso. Estamos en medio de una generación
no mala, Dice la Escritura, maligna y perversa. Estamos como ovejas
en medio de lobos. Estamos donde está un adversario
que dice, el diablo anda como león rugiente buscando a quien
devorar. Estamos ante una multitud de
falsos maestros. Estamos en un mundo inundado
de mentira. Y nuestra necesidad es seguir
viendo al que es la verdad. Seguir conociendo al Señor Jesucristo.
Seguir hallando gozo y deleite en Él. Ahora, ¿cuál es la razón
de la advertencia? la razón de la advertencia dice
el apóstol Juan para que no perdáis el fruto
de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo. Algunas
otras traducciones eh dan el sentido de que estaba hablando
de de que no se pierda el fruto del trabajo de los que le habían
ministrado sea correcto lo que se está expresando. Porque, por ejemplo, el apóstol
Pablo, cuando escribe a los gálatas, que estaban escuchando otras
voces, porque siempre ha habido falsos maestros. Y dice el apóstol
Pablo a la iglesia de Galacia, en el capítulo 4, versículo 8
al 11, ciertamente en otro tiempo, no conociendo a Dios, servías
a lo que por naturaleza no son dioses. más ahora conociendo
a Dios, o más bien siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis
de nuevo a los débiles y pobres rudimentos a los cuales os queréis
volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses,
los tiempos y los años. Me temo de vosotros que haya
trabajado en vano con vosotros." Y el apóstol está viendo como
que su trabajo con estos hermanos ha sido en vano. Y aquí es probable
que quieras significar, bueno, Juan está expresando el hecho
de que no quisiera tener un trabajo en vano. Y damos gracias a Dios
porque sabemos que al final, al final Dios preserva los suyos.
Porque sabemos que al final, aunque no la totalidad de los
hijos andan en la verdad, Él está gozoso de saber que algunos,
aquellos que el Padre ha escogido, ahí van a estar caminando en
la verdad y la verdad va a perseverar en ellos. Y van a mantenerse
y el Señor los va a perseverar. El Señor los va a hacer que respondan
a la advertencia, a la advertencia de mirar por ellos, pero sabiendo
que el Señor es el que, por sobre todas las cosas, está mirando
por ellos. Porque el Señor ha consumado completamente su salvación. Porque el Señor les ha dado de
su Espíritu. Y porque el Señor, a través del
Espíritu Santo, los va a guiar a la verdad y les va a recordar
la verdad. Qué hermoso es poder saber que,
no importa lo que vemos en este momento, podemos estar seguros
de algo, y poder decir con Pablo, yo sembré a Polos Regó, pero
el Señor está haciendo Su obra, y Él va a hacer prosperar Su
obra, y Él va a traer a salvación a los que Él ha destinado para
salvación. Y qué bendición de poder seguir proclamando el Evangelio,
y que haya personas que escuchen, al final, Dios va a hacer Su
obra. Y sabemos que muy por a pesar
de lo que podamos ver, el Señor hace prosperar la obra según
Su voluntad. El obra en los corazones. El
trabajo es proclamar el mensaje. El trabajo no es convencer a
los que escuchan. Eso no nos toca hacer. a los
muertos no se les puede convencer, a los muertos se les puede dar
vida, y el único que puede dar vida es el Señor. Y no estamos
intentando entrar y hacer razonar a las personas, sino simplemente
proclamar la verdad de Dios, la verdad acerca de Dios, la
verdad acerca del hombre, la verdad acerca del Señor Jesucristo,
quien es el camino, la verdad y la vida, y que nadie puede
ir al Padre si no es a través del Señor Jesucristo. La verdad
de que pues no hay muchas maneras de llegar a Dios, sino una sola.
Solamente es salvación en el Señor Jesucristo. La verdad de
que no es cierto que no importa en quién creas. Llámale como
quieras, dicen por ahí. Lo importante es que creas algo.
No, lo importante no es que creas algo. Lo importante es que creas
en el único Dios vivo y verdadero. Porque la realidad se impone.
Y un día vas a estar delante del trono, del gran trono. Y
vas a darte cuenta de que lo importante no fue creer en X
y llamarle supremo o llamarle como quieras. Lo importante es
creer en Dios, el único Dios vivo y verdadero, y en Jesucristo,
su Hijo, a quien ha enviado. Y fuera de eso, todo lo demás
es mentira. Porque Dios, que es verdadero,
lo ha declarado así. y él está haciendo una obra y
nuestro trabajo es proclamar y el señor va a obrar algunos
se van a ofender pero el señor a su debido tiempo va a rendir
a aquellos que él ha elegido desde antes de la fundación del
mundo y los va a traer hacia sí con lazos de amor creo que
muchos de nosotros sabemos que hubo tiempos que escuchamos el
evangelio y nos enojó el evangelio cuestionamos el evangelio hasta
que un día dios misericordiosamente y pacientemente nos hizo entender
y nos hizo empezar a tener preguntas correctas. Nos hizo dejar de
preguntar por qué Dios salva a unos y a otros no. Y pudimos
entender por qué Dios debiendo condenar a todos, por qué Dios
debiendo condenarme me ha atraído hacia sí mismo con lazos de amor.
Por qué debiendo fulminarme en el infierno cargó mi maldad sobre
su hijo y fulminó a su hijo. Y esas son las preguntas que
Él por amor nos ha hecho preguntar ahora y poder estar admirados
del amor con que nos ha amado. Ahora, también nos habla el pasaje
del resultado, el resultado de atender la advertencia. Y habla
de galardón. Dice, si no que recibáis galardón
completo. Hay algunas cosas quizá difíciles de entender y
también de explicar. No obstante, la Biblia habla
de recompensas, y evidentemente la vida eterna no es una recompensa. La vida eterna es un regalo de
la gracia de Dios. No es algo que nosotros podemos
ganar. Es algo que Cristo ganó para
su pueblo. Es algo que se recibe cuando Dios nos hace reconocer
nuestro estado de miseria, y Él ha provisto todo lo que nosotros
requerimos para ser salvos. No hay nada que podamos hacer
nosotros que pueda agradar a Dios, sino solamente ser hallados en
el Señor Jesucristo. El Señor, el Padre, fue claro
cuando dijo, este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia.
El único que complace al Padre es el Señor Jesucristo y nosotros
complacemos al Padre cuando somos hallados en el Señor Jesucristo.
Un gran misterio es que por gracia somos salvos. Un gran misterio
es el hecho de que ocupó nuestro lugar, Él pagó por mi maldad,
y por Su gracia, Su justicia ahora es mi justicia. Él nos
ha vestido de justicia. Él ha provisto una ropa adecuada
para nosotros. Él ha provisto una sangre que
puede limpiarnos de todo pecado. La sangre de los machos cabrillos
no quitó ni un pecado. Era simplemente figura de lo
que el Señor Jesucristo iba a ser. Pero Él, Su sangre, es la sangre
que nos limpia de todo pecado. Y la vida eterna no es una recompensa. Es un regalo de la gracia de
Dios. Es un regalo totalmente inmerecido. Merecemos Su condenación. Ahora, en 1 Corintios capítulo
3, versículo 11 al 15, El apóstol Pablo dice, porque
nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual
es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno
edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno o jarasca,
la obra de cada uno se hará manifiesta, porque el día la declarará, pues
por el fuego será revelada. Y la obra de cada uno cual sea,
el fuego la aprobará. Si permaneciere la obra de alguno
que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemara,
él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así
como por fuego." Bueno, en este y en algunos otros pasajes, aún
este pasaje, la Biblia habla de que habrá recompensas para
los creyentes. Algo estamos seguros, tal vez
algunos piensan que son coronas, la Biblia cita algunos pasajes
donde habla de la corona incorruptible de gloria, o la corona de gozo,
o la corona de justicia, y no importa qué coronas el Señor
nos vaya a dar, algo que seguro es que seguramente las vamos
a poner delante del trono de aquel que es digno. Él, todo, en la vida del creyente
es por gracia. El apóstol Pablo decía, por la
gracia de Dios soy lo que soy y su gracia no ha sido en vano
para conmigo. Él decía que él había hecho más
que todos, pero no soy yo, sino gracias a Dios conmigo. Él decía,
tenemos este tesoro en vasos de barro para que la excelencia
del poder sea de Dios y no de nosotros. Y la Biblia así nos
llama al hecho de mirar cómo estamos edificando. Hay un fundamento
Y ese fundamento es el fundamento para salvación. Es Cristo Jesús
y nadie puede poner otro fundamento. Si alguien viene y te empieza
a decir que es Cristo más algo más, ese fundamento es inservible. No hay salvación en eso. El fundamento
es fe en Jesucristo. Fe en que Él es el Hijo de Dios,
fe en que Él es el Eterno Hijo de Dios que vino y tomó forma
humana, que vino y cumplió perfectamente la voluntad de Su Padre, que
vino y pagó por el fracaso de Su Pueblo. su pueblo que fracasa
siempre en hacer la voluntad del Padre, en obedecer la ley
de Dios que es el carácter de Dios, y él después de haber hecho
siempre la voluntad de su Padre, después de haber confiado siempre
en su Padre, después de haberse deleitado y gozado en su Padre,
él murió como deben morir aquellos que no confían en Dios, como
deben morir aquellos que con sus actos dicen que Dios no es
digno de confiar, de, como debe morir todo aquel que ofende constantemente
a Dios, Él murió así. Y Él murió así por causa, por
causa de que Él voluntariamente ocupó nuestro lugar. Él ocupó
nuestro lugar, ese era el plan eterno del Padre. Lo hizo primeramente
por amor a su Padre, porque para Él era importante la reputación
de su Padre, la gloria de su Padre, la justicia de su Padre,
la santidad de su Padre. Él hizo lo que nosotros debíamos
haber hecho. Y Él nos ha vestido de esos méritos,
de esa justicia. Y Él está ahora delante del Padre
y Su presencia intercede por nosotros. Entonces, todo eso
es de gracia. Y la Biblia sí nos llama a mirar
cómo estamos edificando sobre el fundamento de nuestra salvación.
Y un asunto importante es, hermanos, que Dios nos lleve a diligencia
en mirar por nosotros mismos. En mirar por nosotros mismos.
La Biblia dice en lo que requiere diligencia, no perezosos. Y hermanos,
aquí termina hablando, dice, Dice, si permaneciera la obra
de alguno que se sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra
de alguno se quemara, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será
salvo, aunque así como por fuego. Hay una traducción de la escritura
que dice, él va a ser salvo como el que se escapa de un edificio
en llamas. El Señor es digno. Y yo creo
algo, yo creo que aquellos que el Señor nos ha salvado están
obrando para que nuestro amor crezca para con Él. Y yo creo
que vamos a ser salvos, no exactamente como el que sale de un edificio
que se ha quemado, como dicen, de panzazo. Que nuestro clamor sea confiar
en que Él nos guarda. Y por esa confianza, clamar que
Él produce en nosotros el querer como el acero. Que el Señor siga
clamar a Él para que Él nos siga trayendo con lazos de amor hacia
Él. Para que Él nos sea precioso. Me gusta pensar en lo que Dios
hizo en Juan y en Pablo, y estoy seguro que en todas las otras
personas que Él ha salvado. Pero Pablo decía que todo lo
demás ahora era basura, porque él había aprendido qué es bello.
Había aprendido que es de supremo valor. Y de supremo valor es
el Señor Jesucristo. Y conocer a Cristo Jesús, mi
Señor, dice, por amor del cual lo tengo todo por basura, para
ganar a Cristo. Lo mismo sucedió con el apóstol
Juan. Y el apóstol Juan, que se sorprende, dice, mirad cuál
amor nos ha dado el Padre. Hermanos, clamemos que siempre
estemos sorprendidos. No demos por hecho. El Señor
no estaba obligado a amarnos. Él nos amó y, dice la Biblia,
nos eligió en Cristo por el puro afecto de Su voluntad para la
alabanza de la gloria de Su gracia. No es que había algo en nosotros
amable. No había absolutamente nada amable, pero él nos amó
con amor eterno. Él nos prolongó su misericordia.
Él envió a su hijo a este mundo. El Señor Jesucristo, por amor
a su Padre y amor a su pueblo, se humilló y caminó en humillación
en este mundo para salvar un pueblo suyo propio, celoso de
buenas obras. Hermanos, que eso nos lleve a
que un día podamos, si así es, tener coronas que ofrecer a los
pies de aquel que es digno, de aquel que nos lavó y nos salvó
de nuestros pecados con su sangre y poder experimentar del gozo
eterno de estar en su presencia. Vamos a orar.

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