Buenos días a todos hermanos.
Es un placer venir otra vez aquí con ustedes. Me da tanto gozo
estar con ustedes de nuevo. Gracias a Dios por esto. Hemos
escuchado la primera clase de la enseñanza que escuchamos hace
un ratito con el hermano Cody a continuación vamos a abrir
nuestras biblias en la segunda carta del apóstol San Pablo a
los corintios en su capítulo cinco versículo diecisiete Gracias, gracias a Dios que cada día estamos escuchando
esos maravillosos mensajes como Dios lo ha entregado a sus siervos
porque en realidad el mundo está lleno de engaño. y las religiones
están llenas de corrupción en la forma de mensaje. Realmente
así lo estamos viendo hoy en día y al escuchar los maravillosos
mensajes que desde aquí les dan a ustedes, este es el mensaje
que necesita todo hombre del mundo, toda persona del mundo
para que ellos también sean salvos. No estamos rechazando a la gente, sino que no soportamos aceptar o admitir algún engaño
cuando sabemos lo que es la verdad del Evangelio de Cristo. Así
que hermanos, así como como ustedes acá, nosotros también en el pueblo. Aunque somos así, nuestra forma
de hablar y cómo somos en un pueblo, sin
embargo en Cristo Jesús estamos creyendo para que seamos salvos
también, así como ustedes también. Y gracias le damos al Señor que
nos ha dado este esta fe preciosa con la cual estamos buscando
a Cristo nuestro Señor en la iglesia. Pero en tiempos pasados
las cosas no fueron así. En tiempos pasados las cosas
fueron tan distintas. No es como ahora. Y nos damos
cuenta de que a veces nos juntamos y somos bastantes. En mi pueblo
hay como cien o ciento cincuenta personas que se reúnen, pero
conforme pasa el tiempo vamos nosotros mostrándoles la verdad. A veces algunos se van y no vuelven,
pero a veces otros vienen porque no encontraron esto en el lugar
donde estaban. y no perdemos el tiempo de enseñar,
de predicar a nuestra gente la realidad. Por esta razón en esta
mañana vengo con este mensaje que también debo predicar también
en mi pueblo. Sabemos que Esta carta está dirigida
a los hermanos allá en Corinto, a la iglesia de los Corintios.
Y estamos en la segunda carta. En la primera trató acerca de
las cosas que no estaban en orden en aquella iglesia. Pero por
la gracia del Señor, Él conoce a su pueblo porque Él lo llamó,
Él lo escogió, les dio la fe y creyeron. El tiempo que pasa
en nuestra vida a veces nos equivocamos A veces cometemos esos errores
de pensar de una manera diferente, no es conforme al Evangelio.
Es lo que pasó en Corinto. Pero eso no quiere decir que
la iglesia de Corinto estaba perdida, bajo condenación. No. Estaban desviados y confundidos. Es lo que pasa a veces en lugares
así grandes. Pero gracias damos al Señor por
esto. en esta mañana tenemos el versículo 17 lo que le cité
pero voy a leer desde el versículo 11 Dice, conociendo pues el temor
del Señor, persuadimos a los hombres, pero a Dios le es manifiesto
lo que somos, y espero que también lo sea a vuestra conciencia.
No nos recomendamos pues otra vez a vosotros, sino os damos
ocasión de gloriaros por nosotros para que tengáis con qué responder
a los que se glorían en las apariencias y no en el corazón. Porque si
estamos locos, es para Dios, y si somos cuerdos, es para vosotros. Porque el amor de Cristo nos
constriña, pensando esto, que si alguno murió, por todos luego
todos murieron, y por todos murió para que los que viven ya no
vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. De manera que nosotros de aquí
en adelante a nadie conocemos según la carne. y aún si a Cristo
conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. De modo
que si alguno está en Cristo, nueva criatura es. Las cosas
viejas pasaron y aquí todas son hechas nuevas. Entrando en esto,
en primer lugar, los mensajes que estamos predicando,
somos conscientes de ello. Somos conscientes de ello. Conocemos
el temor de Dios cuando predicamos la palabra del Señor. En el capítulo
2 de la primera carta dice San Pablo, yo lo que procuré es predicar
a Cristo crucificado para que la fe de los creyentes no esté
fundado sobre cosas, otras cosas, sino en Cristo el Señor. No se
funde la fe de ninguno en una religión, sino en Cristo el Señor. Y es lo mismo que puedo decirles
en esta mañana. Conocemos el temor de Dios. Esto
habla del juicio de Dios, como acabamos de escuchar en el primer
mensaje. Dios hará juicio. y todos compareceremos ante el
Tribunal de Cristo, según las Sagradas Escrituras. Conociendo
esto, según el temor de Dios, predicamos el Evangelio, persuadiendo, haciendo claro
a las personas que nos oyen lo que es en realidad el Evangelio. El Evangelio de Jesucristo Nuestro
Señor no es un mensaje de casualidad, es un mensaje predeterminado
por Dios. Es un mensaje que fue dado por
Dios desde la eternidad. Y Dios tiene reconocimiento a quienes
va a llamar para salvación a través de este mensaje. Escuchamos también
de que los nombres de los que son vivos estaban escritos desde
antes de la fundación del mundo. Pues a estos hombres escritos
sus nombres desde antes de la fundación del mundo, son a ellos
por quienes Dios envió a su Hijo y vino al mundo. para salvar
a los pecadores los cuales somos nosotros los que ahora creemos
en él y los que faltan por creer a cristo nuestro señor todo esto
no es una casualidad al principio no pensábamos así pensábamos
que el evangelio es una nueva religión y lo vimos bonito y
lo seguimos también como religiosos pero ya más adelante Dios revela
su verdad al corazón de sus escogidos y entonces venimos a Cristo con
realidad. No nos quedamos así nada más.
Sabemos que está establecido por Dios que el hombre muera
una vez y luego viene el juicio de Dios. Es lo que sabemos según
las Sagradas Escrituras. Lo que hacemos en la predicación
en las misiones, en las visitas, en otros lugares lo hacemos todo
porque Cristo nos amó porque Cristo nos amó y porque sabemos
que Cristo ama a su pueblo y lo hacemos siendo persuadidos por
el amor de Cristo nos constriñe el amor de Cristo, es decir,
nos mueve el amor de Cristo que está puesto en nuestro corazón
también Por eso hacemos lo que hacemos. Todo lo que somos ahora
lo hacemos y lo somos porque el amor de Cristo nos mueve a
hacerlo. Y estamos seguros de lo que estamos
diciendo o hacemos en esta obra. Bien hermanos, entonces nos dice
acá de que Cristo Jesús murió por todos
sus escogidos, murió por todos sus escogidos. Y estos escogidos
de Cristo que ya creyeron, ya están muertos ellos en Cristo.
Viven ellos ahora, pero viven para Dios. Viven para Dios. Anteriormente nosotros no pensábamos
así. Por ahora ya no es igual que
antes. Ahora estamos siendo cada día
persuadidos por el Evangelio de Cristo nuestro Señor. Cada
día escuchamos este mensaje de la gracia de Dios. Si en el pasado distinguíamos
a la gente, a las personas, o los juzgábamos conforme a su parecer,
a su religión, a su nacionalidad, a su raza, o los juzgábamos por
la ley, ahora ya no es así. Por eso entonces entra el asunto
de los que están en Cristo. De modo que si alguno está en
Cristo, nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron y aquí
todas son hechas nuevas. Así que hermanos, estar en Cristo,
estar en Cristo es la causa por lo que no hay condenación para
todos los que están en Él. Estar en Cristo. El no estar
en Cristo es la suficiente razón de estar condenados. Es la suficiente razón. El no estar en Cristo es suficiente
para ser condenados. Y si vemos bien aquí, está hablando
de estar en Cristo como estar en una posición. Estar en una
posición con Cristo. Cada persona que oye Evangelio,
los que son llamados por Dios van a venir, no a la religión,
sino a Cristo el Señor, porque es a Él a quien debemos venir. no a la religión, porque acá
no dice los que están en Cristo, no los que están en la religión,
no los que están en la costumbre, no los que están en una práctica
religiosa o una simple profesión, o está en una simple imitación
de aquellos que están siguiendo también la misma religión, Qué
triste es pensar de esto. Si ninguno de esta fila de practicantes
o de profesantes que acabo de decir, ninguno han venido a Cristo,
sin embargo han llevado 20, 30 años viniendo al culto, ¿cómo
van a acabar? Nunca han venido a Cristo. Siempre
han visto la religión. Siempre han tratado de practicar
y seguir una costumbre. A veces al decir esto se quedan
tristes muchos corazones porque sabemos que a nuestros hijos
no los podemos salvar si ellos mismos personalmente no vienen
a Cristo. No podemos salvar a ninguno de
ellos. Venir a Cristo es una posición,
estar en Cristo es una posición real. Dios distingue a sus escogidos,
los creyentes, por su posición de fe real en Cristo, no por
lo que Él es en lo físico, o en lo nacional, o en lo racial,
sino por estar en Cristo. Así es como los distingue. Como
escuchamos ahorita, ¿cómo sabemos si nuestros nombres estaban escritos
allá? Realmente, como dijo el hermano
Cody, La señal distintiva de los que
están escritos sus nombres es que ha creído a Cristo, ha venido
a Cristo y si no ha venido a Cristo es señal de que no es escogido
de Dios, no fue llamado por Dios. No está escrito su nombre y esa
fue la razón de que nunca se ha convertido a Cristo. Si logran
ser religiosos pero no estar en Cristo. Así que hermanos,
vamos a continuar en esto. En primer lugar, use la primera
frase que dice, de modo que si alguno está en Cristo. ¿Cómo es eso de estar en Cristo? estar entre los que están en
Cristo. Esto se trata de aquellos que
están en Cristo por posición real de fe personal en Cristo. San Pablo lo dice en Gálatas
capítulo 2 su versículo 20. Pablo tiene una posición en Cristo
y Cristo en él. Es de esa manera como es estar
en Cristo. Dice San Pablo acá en el capítulo
dos de Gálatas. Dice así, con Cristo estoy juntamente
crucificado. Y ya no vivo yo, mas vive Cristo
en mí. Y lo que ahora vivo en la carne,
lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó
a sí mismo por mí. Esta es su manera de identificarse. Aquí no nos dice que Él está
en una religión o tiene la mejor religión, sino dice que Él está
con Cristo, juntamente crucificado. Esta es una posición de fe en
el Señor Jesucristo. Si estudiamos los otros versículos,
también nos van a mostrar las mismas cosas, la misma posición.
Por ejemplo, el de los apóstoles, el Señor, cuando hablaba de comer
su carne y beber su sangre, dice la Biblia, muchos regresaron
atrás y ya no andaban con el Señor. Pero luego el Señor se
dirigió a sus apóstoles y dijo, también vosotros queréis ir?
Pedro contestó y dijo, Señor, ¿a quién iremos? ¿A quién iremos? Esa palabra es como que diga,
¿hay acaso otro Salvador? ¿Hay acaso otra persona quien
salve? ¿Hay acaso otra persona quien
tenga vida eterna? ¿Hay acaso alguien más que dé
vida eterna? Pedro dijo, tú tienes palabras
de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos
que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Esta es la
posición de los apóstoles en Cristo. De no haber sido así,
entonces ellos hubieran ido también como los demás que ya no andaban
con el Señor Jesús. Bueno, los que están, se trata
de los que están en Cristo Jesús por elección divina. los que
están en Cristo por elección divina. En Efesios capítulo 1,
vemos desde versículos 3 y 4, nos dice la palabra de Dios ahí. Dice de esta manera, bendito
sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo
con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en
Cristo, según nos escogió en el antes de la fundación del
mundo para que fuésemos santos y sin manchas delante de él. Los que están en Cristo por elección,
los que están en Cristo por posición de fe, nos enseña la manera,
nos describe la forma, cómo es eso de estar en Cristo. Y luego dice, los que están en
Cristo por entrega del Padre. Todos los que ya creemos en Cristo,
estamos en Cristo en una posición real de fe personal, pero es
obra de Dios Padre. El Padre fue el que nos trajo
a Cristo. El Padre fue el que nos entregó
a Cristo. Y cuando el Padre nos entregó
a Cristo, entonces estamos en Cristo por entrega del Padre.
Y estamos seguros de esto porque no fue por nuestro capricho religioso,
sino fue por obra de Dios. Luego, los que están en Cristo
por unión vital. Jesús también dijo, mis ovejas
oyen mi voz, mis ovejas me conocen, mis ovejas me siguen. Lo que
sigue, yo les doy vida eterna y no van a perecer jamás. Esas son palabras de garantía. de garantía inquebrantable. A las ovejas de Cristo les da
vida eterna. Las ovejas de Cristo no perecerán
jamás. Vemos que en una congregación
a veces las personas se desaniman y se echan para atrás y ya no
continúan. ¿Qué será lo que pasó? ¿Fracaso
Dios su elección? No. La razón es porque no era
escogido, no era elegido, no estaba en el plan de Dios en
la religión de su pueblo. Los que están en Cristo Jesús
por justificación, están en Cristo por justificación, los que están
en Cristo por santificación, los que están en Cristo por redención. Los que están en Cristo por conversión
del corazón a Cristo. Los que están convertidos a Cristo
nuestro Señor. Son personas que ya están convertidos
al Señor. Esto es por obra del Espíritu
Santo. Uno no puede convertirse por
su propia fuerza, por su propio poder. y capacidad si no es por
la obra del Espíritu Santo. Es Dios el Espíritu Santo quien
nos convierte a Cristo y estamos en Cristo por justificación,
porque ahí es donde el Padre quiso justificarnos en Cristo. es ahí donde el Padre quiso santificarnos
nos hizo santos en Cristo es ahí donde Dios quiso redimirnos
en Cristo y Él nos convirtió a Él para que lo seamos en segundo
lugar esos que están en Cristo de modo que si alguno está en
Cristo la siguiente frase dice nueva criatura es nueva criatura es ¿De qué modo? ¿De qué manera? Nicodemus no pudo entender acerca
del nuevo nacimiento. Por eso preguntamos ¿de qué manera
nueva criatura es? Los que están en Cristo, nueva
criatura son. Si alguno está en Cristo, es
nueva criatura. ¿De qué manera? ¿De qué modo?
Ser nueva criatura en Cristo no es el efecto de la religión. No es cambio físico. No es reformación de conducta. No es educación moral. No es
resultado de cumplir todas las demandas de la ley. Todas las
cosas que dije no producen una nueva criatura. no lo produce nueva criatura
es esto es por nuevo nacimiento los que están en cristo nueva
criatura es por nuevo nacimiento si uno está en cristo significa
que ya es nueva criatura nueva criatura no en el sentido de
que físicamente ya es nueva criatura. ¿Qué pasaría si la Biblia demande
que seamos nueva criatura o que nazcamos de nuevo y nazcamos
otra vez en la misma condición física? ¿Qué pasaría? Siempre seríamos condenados porque
nacemos en la misma condición física. siempre seremos condenados,
siempre seremos pecadores y no seríamos salvos. No de esto habla
la nueva criatura aquí. No de esto habla. Esto es por
nacimiento de su vida, es por la nueva obra creativa de Dios. Dios ha dicho en su palabra que
hará nuevas todas las cosas. y el estar en Cristo Jesús demuestra
la iniciativa de Dios en la nueva creación. Dios nos creó en Adán,
nuestra cabeza representante que es pecador, y nos representa
delante de Dios como Él es. Pero en el nuevo nacimiento,
nacemos en Cristo Jesús por la gracia de Dios y es por obra
del Espíritu Santo. Ahora somos nueva criatura en
Cristo. Es de naturaleza espiritual,
no físico. No físico, sino naturaleza espiritual
en Cristo Jesús, el hombre espiritual de lo que también Corintios nos
habló en el capítulo quince. el nuevo hombre que es del cielo,
que es espiritual, el hombre espiritual, no el hombre carnal,
sino el hombre espiritual. No por otros medios, sino por
obra del Espíritu Santo. Esta nueva criatura es por nuevo
nacimiento, es por la nueva obra creativa de Dios. En Efesios
2.10 nos dice porque hechuras suyas somos creados en Cristo
Jesús para buenas obras si alguno puede entender esa creación es
lo que Dios ha operado de una manera misteriosa en el corazón
del nuevo creyente ha hecho Dios esta gloriosa obra así como cuando
Dios dijo sea la luz y fue la luz es lo que ha hecho Cristo
en la vida de ustedes en la vida de los que ya creemos y es precisamente
lo que todos los que van a ser salvo necesitan la mano de Dios
el poder de Dios el único que hace esta obra el Espíritu Santo
de Dios hará la obra recreativa y el hombre viene a Cristo Y
el hombre se queda con Cristo. Y el hombre nunca se va de Cristo.
El hombre va a mirar solo a Cristo. No va a mirar otra cosa, sino
solamente a Cristo. Porque somos hechura suya. Somos
creados en Él. Una obra gloriosa. Hasta que
eso hizo Dios en nuestra vida, entonces resplandeció la luz
de Dios en nuestro corazón. vimos lo que somos porque vimos
la gloria de Dios entonces nos arrepentimos de nuestros pecados
venimos entonces a quien así Dios quiso que vengamos a Cristo
el Señor y en Él encontramos la salvación de nuestras almas esto lo hace Dios con su palabra Santiago 1.18 nos dice, Él de
Su voluntad nos hizo nacer de nuevo. Y en Tito nos dice también,
por el lavamiento y la regeneración del Espíritu Santo, todo es obra
del Espíritu Santo de Dios. que hizo esta obra y que hace
esta obra en el corazón de su pueblo para que pueda creer y
pueda venir a Cristo y pueda ser salvo en Cristo. Esta nueva criatura es por nuevos
principios de gracia y santidad en Cristo. Es nuevo en Cristo,
porque en Adán somos pecadores, en Adán somos culpables, en Adán
morimos, pero en Cristo primero vivimos. Como escuchamos en el
mensaje, cuando Dios diga que vives, vivirás. Es esto que estamos
viendo En Cristo somos nueva criatura porque en Cristo vivimos. Estábamos muertos, pero en Cristo
vivimos. Porque Él nos dio vida cuando
estábamos muertos en nuestros delitos y pecados. En Cristo
vivimos. Eso se quiere decir nueva criatura.
En Cristo somos justificados. Pero antes en Adán éramos injustos,
impíos. Pero en Cristo somos justificados. de antes estábamos en corrupción
y somos inicuos, pero en Cristo
ya somos santificados. En Cristo Jesús encontramos toda
bendición espiritual con que fuimos bendecidos por Dios desde
antes de la fundación del mundo. Ahí encontramos toda bendición
espiritual, de tal forma que no nos falta nada. Ahora adelante
los ojos de Dios, los que están en Cristo son nuevas criaturas. Los hizo Dios. No se hicieron
por sí mismos, sino Dios los hizo. Él siendo nuestra nueva
cabeza representativa, somos nuevos en Él. Bendito sea Dios
porque ahora estamos bajo una nueva cabeza representativa,
sin pecado. Como lo vimos en el mensaje anterior,
perfecto. perfectamente absolutamente puro
absolutamente santo y está en el trono de la gloria del padre
trono de gracia y de misericordia bendito sea su nombre y gracias
le damos al señor por esto la tercera cosa es las cosas viejas
pasaron las cosas viejas pasaron cuáles son las cosas viejas que
pasaron. Hemos escuchado parte de esto. Las cosas viejas pasaron, pasaron
esas cosas viejas para los que están en Cristo. Esto es para
demostrar de que para ser salvos y para ser justificados Para ser santificados y para
ser hijos de Dios, tiene que venir a Cristo y tiene que estar
en Cristo. Si no es así, morirá en su religión,
nunca encontrará salvación si no viene a Cristo. Tiene que
venir a Cristo. Las cosas viejas que pasaron
es para los que ya están en Cristo. Es para ustedes, para mí, es
para todos aquellos que todavía no han venido a Cristo. Si vienen
a Cristo en esta mañana y van a estar en Cristo en esta mañana,
entonces las cosas viejas pasaron. Porque en Cristo, en Cristo Jesús,
todas esas cosas terminaron. ¿Cuáles son esas cosas? La vieja
forma de vida. La vieja forma de vida, la vieja
manera de pensar las cosas. Las cosas que están bajo la ley
del antiguo pacto. lo que es conforme a la carne,
todo lo que es conforme a la carne, pasaron. Las cosas de
la religión, las cosas, las viejas costumbres y tradiciones en que
la gente, mayormente los fariseos y religiosos, se apoyan en esas
cosas, todas estas cosas pasaron. Las cosas que consisten en tradiciones,
ceremonias, sacrificios, justicia propia, las cosas de la carne
como la circuncisión. Las cosas rudimentarias, las
que consisten simplemente en apariencias. Leemos los evangelios,
vamos a encontrar ¿Cómo son los fariseos? ¿En qué se apoyan ellos? ¿En qué se glorían ellos? En
esas cosas viejas, pero no sólo esa manera, sino todas las maneras
viejas de entender las cosas y de ver las cosas, de creer
las cosas. Pasaron todas porque en Cristo
Jesús encontramos el final de todo. La nueva criatura es el
fin de las cosas viejas. Por ejemplo, la esclavitud, la
muerte, la maldición bajo la ley, pasaron. El que sigue estas
cosas no están en Cristo. Y los que siguen bajo esas cosas
están bajo esclavitud. Nunca saldrán de ahí hasta que
vengan a Cristo y haya un cambio. No físico, sino espiritual. Así que hermanos, las cosas viejas
pasaron, pero para los que están en Cristo, para los que van a
venir a Cristo para ser salvos también. palabra de ese versículo
es, y aquí todas son hechas nuevas, y aquí son hechas nuevas, todas
son hechas nuevas, esto es para los que están en Cristo, no los
que están en la religiosidad, es triste pensar de esto. Hace poco, como hace como una
semana, que una señora vino a mi casa, trajo una maceta, una matita
de flores para venderlo a mi esposa, y se sentaron, platicaron. Saben, hermanas, estaba dando
testimonio a esa señora de que ella se tuvo que meter en la
religión pentecostal con el fin de conseguir que su hijo y su
esposo, que su esposo no siga buscando otras mujeres y que
su hijo no se siga emborrachando. Dijo ella, por eso hice el esfuerzo. Así que ven, no me gusta estar
en esa religión, pero tengo que soportarlo con el fin de que
logre yo que mi hijo no se siga emborrachando, que deje ese vicio. ¿Qué cosa más inútil es eso,
verdad? Por esa razón, cada creyente
que dice que cree a Cristo debe creer a Cristo de verdad. Debe
creer a Cristo como su Salvador. Debe creer a Cristo como su Señor. Debe creer a Cristo como su Rey. Debe creer a Cristo como su gobierno.
Y estar permanentemente en Cristo. No, en la religiosidad, porque
ahí no va a encontrar completamente nada. Nada, ninguna bendición
va a encontrar allá. Toda bendición espiritual para
los creyentes está en Cristo Jesús. No la vamos a buscar en
otra parte. Ahora, por la ley que alcanzamos. según Galatas, maldición, esclavitud,
condenación. La ley siempre nos está indicando
así, culpable, culpable, culpable. La justicia de la ley siempre
está diciendo muerte, muerte, debe morir. Pero si estás en
Cristo, cambia, cambia, ya no morirá, ya no está maldecido. ya no es esclavo, ya es libre
en Cristo Jesús. dice San Juan de modo que si
Cristo os libertare, el hijo os libertare, entonces seréis
verdaderamente libres. Todos los que están en Cristo
están en una posición de libertad, libres de todas estas cosas de
la esclavitud, las costumbres y cumplimientos. Somos responsables
a cumplir todas las demandas de la ley, las obras de la ley,
la religiosidad, y la justicia propia, pero esas cosas nunca
produjeron una nueva criatura. Es venir por la fe en Cristo
y en la fe de Cristo donde Dios nos ha hecho nuevas criaturas.
De manera que hermanos, si nosotros ya sabemos que esas bendiciones
lo encontramos en Cristo, entonces es en Cristo en quien debemos
estar. Es a Cristo a quien debemos venir.
En Cristo somos bendecidos, en la ley somos maldecidos. En Cristo somos redimidos, pero
por la ley somos condenados. En Cristo fuimos redimidos. Por la ley somos esclavos, pero
por Cristo somos libres. Bajo la ley somos pecadores e
injustos, pero en Cristo ya somos justificados. En Cristo Jesús
hemos nacido de nuevo y nos encontramos en una nueva posición en Cristo.
Así que, hermanos, toda la bendición espiritual
que está en Cristo Jesús es para todos los que vienen a Él. Estar
en Cristo significa que no hay ninguna condenación para todos
los que están en Él. Si tú en esta mañana te encuentras
en Cristo, debes gozarte, debes disfrutar tu posición en Cristo
porque allá en Cristo, en esa posición donde estás en Cristo,
no hay condenación. Nadie podrá acusarte porque Cristo,
como sabemos por la Biblia, Cristo cargó todos nuestros pecados
sobre Él y fue Él hecho pecado por nosotros. fue hecho culpable
por nosotros. Él en sí no es culpable. Lo llevó
a nuestros pecados, se hizo culpable. Se hizo culpable. Él no es pecador,
él es santo. Pero él tomó nuestros pecados
sobre él y fue hecho pecado para que nosotros fuésemos hechos
justos en Cristo Jesús. Ahora, quien quiera acusar a
los hijos de Dios no lo podrá hacer porque está en Cristo. Cristo murió por él. resucitó
por Él y además está a la diestra de Dios intercediendo por Él,
por todos los que están en Cristo Jesús. No encontramos, no encontramos
otro lugar en donde podamos descansar y tener paz sino solamente en
Cristo, en Cristo nuestro Salvador. Estar en Cristo no es ser un
religioso. Un creyente en Cristo no es religioso. sino es un hijo de Dios. No es
religioso, es un hijo de Dios. Así que amados hermanos en Cristo,
espero que haya sido claro este discurso. Que Dios los bendiga.
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