Vamos a abrir nuestras Biblias
en la Carta del Apóstolo Pablo a los gilipenses, en su capítulo
cuatro. Vamos a dar lectura de los versículos
dos hasta el versículo nueve. La Palabra de Dios dice, ruego
a Evodia y a Sintike que sean de un mismo sentir en el Señor.
Asimismo, te ruego también a ti, compañero fiel, que ayudes a
estas que combatieron juntamente conmigo en el Evangelio. Conclemente
también y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en
el Libro de la Vida. Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo, regocijaos. Vuestra gentileza sea conocida
de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos si no
sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración
y ruego. Con acción de gracias. y la paz
de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y
vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos,
todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo
lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre. Si
hay virtud alguna, si hay algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis
y oisteis y visteis en mí, esto haced y el Dios de paz estará
con vosotros. Amén. Estábamos estudiando el cristiano
en el conflicto y estábamos mirando que Pablo no nos dio una lista
de cada paso que dar, pero Pablo nos dio algunos principios importantes
para el creyente en medio del conflicto. Pablo menciona un
conflicto entre dos mujeres, Evodia y Sintike. y Pablo recomienda
a alguien más ayudarles porque uno de los medios de gracia que
Dios ha establecido para ayudar a sus hijos es también ser ministrados
por la iglesia y ayudados a resolver sus conflictos. miramos, cuando
miramos esto no es una secuencia de cosas que hacer, sino son
cosas que están siempre interrelacionadas, que uno tiene que vivir si está
en el Señor, y poder mirar que todas ellas tienen que ver con
la obra del Señor Jesucristo. El apóstol Pablo nos dice que
una de las cosas primeras que hacer es el creyente en el conflicto
se regocija. Y Pablo sabe que somos dados
a olvidar que es importante regocijarnos y él repite doblemente, regocijaos
en el Señor siempre. Regocijaos en el Señor siempre. Y él volvería a decir otra vez,
digo, regocijaos. El creyente en el conflicto está
en gozo. ¿Por qué? Porque hay demasiadas
razones para que el creyente esté en gozo. En verdad el creyente
tiene acceso libre acceso al lugar donde está el gozo verdadero
por la obra del Señor Jesucristo. No olvide que El Señor Jesús
dijo, yo soy el camino, soy la verdad, soy la vida. Nadie viene
al Padre si no es por mí. El Salmo 16 dice, me mostrarás
la senda de la vida. En tu presencia hay plenitud
de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Y podemos extraviarnos
y por momentos quizá perder el gozo. Pero si somos del Señor,
no hay nada que nos pueda quitar el gozo. No hay nada que pueda
robar nuestro gozo. Porque el Señor nos ha enseñado
que el gozo no está en que nuestros planes se desarrollen como nosotros
queremos que se desarrollen. El gozo no está en que las personas
hagan lo que nosotros esperamos que hagan. El gozo no está en
cosas que pueden ser buenas, pero al final de cuentas no pueden
dar gozo. El gozo está en el Señor. El
Señor mismo es el gozo. Y esa es la expresión en toda
la Escritura. En toda la Escritura uno puede
mirar cuando se habla de aquellos que han hallado gozo, se habla
de ellos como bienaventurados. Por ejemplo, dice la Biblia,
bienaventurado aquel cuyas iniquidades han sido perdonadas y cubierto
su pecado. Hermanos, qué mayor gozo de saber
que mis iniquidades han sido perdonadas y cubierto mi pecado. Bienaventurado aquel a que tú
atrajeras hacia ti. Bienaventurados los perfectos
de camino. Y los perfectos de camino son
aquellos que están caminando en el Señor Jesucristo, porque
Él es el camino, la verdad y la vida. Son aquellos que están
en el Señor Jesucristo. Hermanos, el gozo, el gozo que
nadie nos puede quitar. Cuando aprendemos que el gozo
está, es el mismo Señor, que en su presencia y plenitud de
gozo, no importa cuán recias sean las batallas, nadie puede
robarnos el gozo. El gozo no está en que tengamos
hijos obedientes y bien portados, eso es bueno, pero eso no es
el gozo. El gozo está en el Señor. El gozo no está en tener esposas
comprensivas y cariñosas. No hay nada de malo en desear
eso, pero hay todo de malo en demandarlo e inclinarse ante
eso como un ídolo. Y ahí no hay gozo. La Biblia
va repitiendo en diferentes lugares que siempre está relacionado
con la salvación del Señor. David, después de haber pecado,
dice, vuélveme el gozo de tu salvación. Hermanos, el simple
hecho de saber que somos salvos de la ira venidera, el simple
hecho de saber que somos salvos del peligro que representamos
para nosotros mismos, es suficiente para estar plenos de gozo. En
situaciones tan difíciles, el pueblo de Dios ha dicho cosas
como, el profeta dice, aunque la higuera no florezca ni en
las vides haya fruto, Yo espero que nosotros captamos eso, nosotros
no somos de una cultura agrícola, pero lo que significa es cuando
el negocio va mal, cuando no hay ingresos y solo hay egresos.
cuando aparte te demandan los empleados cuando además te cae
hacienda y te embarga dice con todo yo me alegraré en jehová
y me gozaré en el dios de mi salvación él es el gozo del cielo
dios es el gozo que en el cielo habrá nuestro corazón allí jamás
se cansará de dios y sólo dios el gozo del señor Y el Apóstol
Pablo está diciendo, regocijaos y recuerda, regocijense en el
Señor. Después el creyente en el conflicto, estábamos mirando
que... palabra que está traducida como gentileza. El creyente puede
mostrar en medio del conflicto amor, ser amable, todo lo contrario
a ser hosco, a ser hostil, a ser grosero, a ser arrogante. ¿Por
qué? Porque el fruto del Espíritu
Santo se produce en su corazón por la obra del Señor Jesucristo
que le ha dado un corazón nuevo, lo ha hecho una nueva criatura
y su gentileza, su amabilidad se hace presente, no puede ser
escondida. Dice, En Mateo, una ciudad asentada
sobre un monte, no se puede esconder. Y su gentileza se hace evidente. Y el Señor nos recuerda, regocijate
en tu Salvador. Tu gentileza, tu amabilidad sea
conocida de todos los hombres, porque el Señor está cerca. Lo que vamos a mirar hoy en la
Escritura es, yo decía que no son, pues no son, no son precisamente
una secuencia. El creyente se está gozando en
el Señor y hay tantas cosas por las cuales gozarnos en el Señor.
Y el apóstol Pablo nos llama aquí a que el creyente en el
conflicto tiene que estar en oración. El creyente en el conflicto
está en oración. Mi hermano se goza cuando se
está en oración y se está en oración dice Por nada estéis
afanosos y no sean conocidas vuestras peticiones delante de
Dios en toda oración y ruego con acción de gracias. Si no vamos a estar afanosos
por nada, es que tenemos que orar por todo. Por aquello que
nosotros dejemos de orar, con toda seguridad, vamos a estar
afanosos. dice, por nada estéis afanosos. Y la palabra que el apóstol Pablo
utiliza acá, no está hablando de esa inquietud que uno siente
cuando se quita de su casa y no sabe si apagó la olla de los
frijoles. O sea, no es una preocupación así por cosas tan livianas. El apóstol Pablo aquí está hablando
de esa que se produce, que produce presión cuando nos sentimos presionados
fuertemente, cuando no sabemos qué dirección tomar, cuando estamos
bajo fuerte presión. Y ese sentimiento normalmente se
multiplica cuando nosotros estamos envueltos en algún tipo de conflicto.
Y hermano, la verdad es que la vida toda es un conflicto. La vida toda es un conflicto.
Nosotros tenemos un enemigo que anda como león rugiente buscando
a quien devorar. Y el creyente tiene que estar
consciente de que aquí no estamos de día de campo. Este no es un
picnic, este es una batalla real, un conflicto real. Tenemos lucha
no contra carne y sangre, sino contra huestes espirituales de
maldad en las regiones celestes. Y constantemente vamos a experimentar
presiones en nuestra vida. Y ante esas presiones, en especial
cuando se acentúan en medio de conflictos, en especial cuando
en medio de conflictos, pues es mucho más fuerte, porque de
pronto en los conflictos están involucradas personas que son
especiales para nosotros, o algunos intereses también que son importantes. Y en esos momentos que hay tanta
presión, el apóstol Pablo, guiado por el Espíritu Santo, el Espíritu
Santo que conoce al hombre, porque Dios creó al hombre, hermano
nosotros no nos conocemos y la manera de poder conocernos es
conociendo a Dios y Dios que nos conoce sabe que por mucho
que nos propongamos a no estar afanosos no lo podremos lograr
si no es por la oración y hermanos la oración es algo que debe ser
al creyente como es la respiración al cuerpo la oración ha de ser
al espíritu la oración nos hace recordar algo importante y es
separados de mí nada podéis hacer cuántas veces ante la presión
de la vida que demanda tantas cosas que hacer a veces salimos
de casa bañados, desayunados, pero sin haber orado. Hermanos,
que el clamor de nuestro corazón sea que no nos permitamos salir
de nuestra casa. Es preferible quizás salir sin
desayunar o quizás sin bañarse y con eso no estoy diciendo que
tiene que ser así. Yo creo que es posible orar, desayunar y
bañarse porque todo aquello que se propone en el corazón, dice
la escritura, todo aquello que se propone tiene su tiempo. hermano
cuando es una necesidad el poder estar postrados delante del señor
y esto es algo que sólo puede producir la obra de dios que
sólo puede producirse en el pueblo redimido por el señor porque
es el pueblo redimido por el señor el que ha sido rendido
el que se ha dado cuenta cuán incapaces entre tanto no estemos
rendidos ante el señor Aún creemos que tenemos capacidad. Aún quizás
se nos hace que era un poco exagerado el Señor cuando dijo que separados
de Él nada podemos hacer. Y la verdad es que separados
de Él lo único que podemos hacer es pecar. Y Él dice que no estemos
afanosos por nada, pero la manera de quitar ese afán es solamente
postrándonos en oración, es clamando al Señor por todo aquello que
hace conflicto en nuestro ser, clamar al Señor para que su obra
sobrenatural de gracia obre de tal forma que es totalmente fuera
de lo comprensible a la lógica humana. poder derramar nuestro
corazón orando por esas situaciones que hacen presión y reconociendo
delante del Señor que pues no soy tan inteligente para resolver
mis asuntos de la vida, no soy tan inteligente para ir rápido
y resolver mis conflictos como yo pienso. Recordar que no soy
tan fuerte para enfrentar todos los enemigos como yo pienso que
puede ser. Recordar que en verdad el verdadero
enemigo ni siquiera es de carne y hueso y que no es con espada
ni con ejército, más con su santo espíritu. Recordar que en verdad
la lucha es contra principados, contra huesos espirituales de
maldad en las regiones celestes. Hermanos, la única manera de
poder ser librados de la ansiedad es cuando nos postramos en oración,
orar al Señor, clamar al Señor y que el Señor obre de tal forma
en nosotros. Hermanos, eso empieza desde que
el Señor va mostrándonos quiénes somos. Cuando nosotros empezamos
a mirar cuán horribles somos a sus ojos, cuán peligrosos somos
a nosotros mismos, cuán peligrosos somos incluso a nuestros semejantes.
Con nosotros empezamos a mirar en verdad, en contraste a la
santidad del Señor Jesucristo, a su hermosura, a su perfección. Y con nosotros empezamos a mirar
que Él es el gozo, que Él es la sabiduría, que Él es el Dios
todopoderoso. Y nosotros somos insignificantes,
que somos... imagínense las naciones poderosas
de la tierra son como menudo polvo de la balanza. Imaginen
lo que nosotros somos en individual. Pero, hermanos, muchas veces
nos sentimos así, porque nos hace falta clamar que Él se nos
rebele. La única manera de sentirnos
así, como en verdad somos, es que el Señor nos muestre Su gloria.
Se sintió así Manoá, cuando vio la gloria de Dios. Se sintió
así Isaías, cuando vio la gloria de Dios, y dijo, ay de mí, que
soy muerto. Y, hermano, hay muchas cosas
que no son más fáciles hacer. Trabajarnos es más fácil que
orar. Incluso estudiar es más fácil que orar. Hermanos, que
Dios en su misericordia nos conceda poder mirar la gran bendición
que tenemos en la oración. El Salmo en el antiguo pacto
dice que el Señor nos bendiga. por la gracia de Dios desde el
lado de la cruz nosotros hemos sido bendecidos pero a veces
estamos inconscientes de la bendición que tenemos en el Señor Jesucristo
si estás en Cristo estás bendito con toda bendición espiritual
y qué más grande bendición que nos podemos acercar confiadamente
al trono de su gracia para hallar el oportuno socorro. Tenemos
libre acceso al trono de gracia, al trono del Dios Todopoderoso.
Y no por nada en nosotros, sino por la multitud de sus misericordias. No por el mérito nuestro, sino
por el mérito del Señor Jesucristo. Hermanos, es la única manera
en que nosotros podemos hallar que Dios obra. Hermanos, hay
un ejemplo muy impresionante en la Escritura, en el Salmo
69. Nótese, había presión y había
cosas que pudieran traer ansiedad. Y este no es sólo un Salmo de
David. Hay algunas cosas que son aplicables a David, pero
en realidad este es un Salmo que apunta hacia nuestro Señor
Jesucristo y la manera en cómo Él enfrentó los conflictos. Él se gozaba en su Padre. El
hacer la voluntad de su Padre era su gozo. El Padre se deleitaba
en Él y Él en el Padre. Pero el Señor Jesucristo, no
obstante ser 100% hombre y 100% Dios, Él iba y se tomaba el tiempo
de pasar noches enteras en oración. Y este Salmo es una oración que
dice, Sálvame, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el
alma. La situación que se está describiendo ahí, hermano, es
una situación de conflicto terrible. imagínese el agua entrando hasta
el alma, es algo exacto, mucho más que lo que uno puede decir
que el agua nos ha llegado hasta el cuello. Pero imagínense que
se inunde el alma que ni siquiera es materia. Eso está describiendo
una situación de conflicto sumamente terrible. Dice, estoy hundido
en sieno profundo donde no puedo hacer pie. He venido a abismo
de aguas y las corrientes me han anegado. Cansado estoy de
llamar. Mi garganta se ha enronquecido. Han desfallecido mis ojos esperando
a mi Dios. Hermano, qué gran bendición,
que usted ni yo nunca vamos a tener que pasar algo semejante, porque
Cristo lo ha pasado, y eso que Él pasó nos guarda a nosotros
de pasar algo semejante. En verdad Él fue el que clamó
hasta que quedó ronco, y Él decía, ¿por qué me has desamparado?
y los desamparó por causa de los pecados nuestros, por causa
de nuestro pecado. Y dice, se han aumentado más,
note la situación de conflicto, se han aumentado más que los
cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa. Imagínense cuántos cabellos tenemos
en la cabeza. Dice, se han aumentado más que
los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa. Nosotros
podemos dar gracias a Dios porque quizá haya uno que otro que nos
aborrece, pero nos sobran dedos en la mano para contarlos. Pero
el Señor Jesucristo dice, los que me aborrecen sin causa. ¿Y
sabe quiénes son los que lo aborrecían sin causa? Toda la humanidad
y aún sus escogidos lo aborrecimos un tiempo sin causa. Sin causa
me aborrecieron. Teníamos el puño levantado contra
él. Él murió a su tiempo aún cuando éramos sus enemigos. hermano
nosotros nos sobran dedos para contar a los que nos aborrecen
sin causa dice se han hecho poderosos mis enemigos los que me destruyen
sin tener por qué y he de pagar lo que no robé hermano he de
pagar lo que no robé y el señor jesucristo pagó lo que no robó
nosotros robamos gloria el ser humano es ladrón de gloria pero
el señor jesús nunca robó gloria él es glorioso porque es dios
y sin embargo él vino para buscar siempre y glorificar a su padre
y sin embargo él pagó por causa de personas como yo que robamos
gloria dice dios tú conoces mi insensatez y mis pecados no te
son ocultos No sean avergonzados por causa mía los que en ti confían,
oh Señor Jehová de los ejércitos. No sean confundidos por mí los
que te buscan, oh Dios de Israel. Porque por amor a ti he sufrido,
afrenta. Confusión ha cubierto mi rostro.
Recuerde que este Salmo tiene un doble cumplimiento. Y en David
está el hecho de sus pecados. Pero en el Señor Jesús están
pecados que no son suyos, sino son los de su pueblo, con los
cuales él fue cargado. Él estaba sufriendo algo mucho
mayor que lo que David puede expresar, que él sufrió, y no
por causa de sus propios pecados, sino por causa de mis pecados
y de los pecados de sus escogidos. Dice, porque por amor a ti he
sufrido afrenta, confusión ha cubierto mi rostro, extraño he
sido para mis hermanos y desconocido para los hijos de mi madre, porque
me consumió el celo de tu casa, y el desnuestro de los que te
vituperaban cayeron sobre mí. Lloré afligiendo en ayuno mi
alma, y esto me ha sido por afrenta. Puse además silicio por mi vestido,
y vine a hacerles por proverbio. Hablaban contra mí los que se
sentaban a la puerta, y me saerían con sus canciones los bebedores.
Pero yo a ti oraba. Todo esto puede traer una ansiedad
tan terrible. El Señor estaba en agonía y su
sudor era como grandes gotas de sangre. Pero Él estaba allí.
Por nada estéis afanosos. Si no se han conocido vuestras
peticiones delante de Dios, en toda oración y ruego. Pero yo
a ti oraba, oh que va al tiempo de tu buena voluntad. Oh Dios,
por la abundancia de tu misericordia, por la verdad de tu salvación,
escúchame. Sácame del lodo y no sea yo sumergido.
Sea yo libertado de los que me aborrecen y de lo profundo de
las aguas. No me anegue la corriente de
las aguas, ni me trague el abismo, ni el pozo cierre sobre mí su
boca. Respóndeme, Jehová, porque benigna
es tu misericordia. Hermanos, allá en la oración
poder recordar y pensar en el Señor. No son oraciones en las
cuales estoy como, ah, pobrecito de mí, mira, todos me están,
a todos le caigo mal, sino poder empezar a reflexionar en algo
más que tus enemigos, que son más que los pelos de la cabeza.
Empezar a reflexionar en el carácter de Dios, reflexionar y pensar
en la gran misericordia de Dios. Dice, mírame conforme a la multitud
de tus piedades, no escondas de tu siervo tu rostro porque
estoy angustiado. apresúrate, óyeme, acércate a
mi alma, redímela, líbrame a causa de mis enemigos. Tú sabes, me
afrenta mi confusión y mi oprobio. Delante de ti están todos mis
adversarios, todos mis adversarios. El escarnio ha quebrantado mi
corazón y estoy acongojado. Esperé que se compadeciese de
mí y no lo hubo, y consoladores y ninguno allí. Hermano, este
nunca va a ser nuestro caso. si usted está en Cristo, Él fue
al cielo y nos mandó un consolador, el Espíritu de verdad. Él tiene
en su iglesia personas que pueden consolar. Él sufrió esto para
que nosotros no tuviéramos que pasarlo. Él no hubo quien lo
consolase. Él clamó a su padre y su padre
descargó toda su ira sobre él por causa de nuestra afrenta,
de nuestro pecado, de nuestra maldad. Y él sufrió por amor
de nosotros para que ni usted ni yo tengamos que enfrentar
una situación así. Si estamos en el Señor Jesucristo,
tenemos un consolador. Dice, Me pusieron además hiel
por comida, y en mi sed me dieron a beber vinagre. Sea su convite
delante de ellos por lazo, y lo que es para bien por tropiezo. Sean oscurecidos sus ojos para
que no vean, y haz temblar continuamente sus lomos. Derrama sobre ellos
tu ira, y el furor de tu enojo los alcance. Sea su palacio asolado,
en sus tiendas no haya morador, porque persiguieron al que tú
heriste. y cuentan del dolor de los que
tú llagaste. Pon maldad sobre su maldad y
no entren en tu justicia, sean raídos del libro de los vivientes
y no sean escritos entre los justos, mas a mí, afligido y
miserable, tu salvación, oh Dios, me ponga en alto. Hermano, él
fue hecho miserable por causa de nuestra miseria. Cuando Él
se revela a nosotros, nosotros entendemos, y podemos empezar
a clamar así como miserables, que por causa nuestra Él sufrió
por nuestra miseria. Tu salvación, oh Dios, me ponga
en alto, alabaré yo el nombre de Dios con cántico, lo exaltaré
con alabanza, y agradará a Jehová más que sacrificio de buey. Recuerde,
Él es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Él
le preparó cuerpo y con un solo sacrificio hizo perfecto para
siempre a los santificados. O becerro que tiene cuernos y
pezuñas, lo verán los oprimidos y se gozarán. Buscad a Dios y
vivirá vuestro corazón. Lo verán los oprimidos. Estás
oprimido. No tienes por qué seguir oprimido.
Estás falto de gozo. Lo verán los oprimidos. Él se los va a revelar y entonces
ellos van a saltar de gozo por la salvación del Señor. Se te
ha ido el gozo por causa de pecado, confiesa tu pecado. Estaba David
sin gozo y clamó y dijo, vuélveme el gozo de tu salvación. Y el
Señor le volvió el gozo de la salvación. Dice, lo verán los
oprimidos y se gozarán. Buscad a Dios y vivirá vuestro
corazón. Porque Jehová oyó a los menesterosos, y no menosprece
a sus prisioneros. Alábele los cielos y la tierra,
los mares y todo lo que se mueve en ellos. Porque Dios salvará
a Sion, y reedificará las ciudades de Judá, y habitarán allí, y
la poseerán. La descendencia de sus siervos
la heredará, y los que aman su nombre, habitarán en ella. Los que aman su nombre, y los
que aman su nombre, son aquellos que él amó primero. Nosotros
le amamos a Él porque Él nos amó primero. Hermanos, hay una
estrecha relación entre gozarse en el Señor y vivir vidas de
oración por causa de que somos tan conscientes de quienes somos,
porque Él nos ha mostrado su gloria, nos ha mostrado la senda
de la vida. Y este es un ejemplo de oración.
Hermanos, yo no creo que hay quien ha enfrentado un conflicto
de este tamaño. Alguien que pueda decir que todos
sus enemigos son como los... más que los cabellos de la cabeza.
El Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo y la oración. Y la Biblia nos llama a la oración. Dice, echando toda vuestra ansiedad
sobre Él. ¿Por qué? Porque Él tiene cuidado
de vosotros. Y todo eso es por causa de la
obra del Señor Jesucristo. La oración es, decía hace un
rato, una necesidad para el creyente. El creyente es alguien que vive
en oración, teniendo tiempos especiales de oración, pero también
buscando en todo momento estar en comunión con el Señor, clamando
al Señor, trayendo al Señor aquellas cosas que hacen ansiedad sobre
él y que lo hacen ponerse afanoso. que le quitan la paz. Hermanos,
la oración nos ayuda a tener nuestros pensamientos centrados
en el Señor. Dice la Escritura, tú guardarás
en completa paz aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti
ha confiado. Hermanos, si tu pensamiento no
persevera en el Señor, es probable que no has confiado en Él. Porque
el que en Él ha confiado, su pensamiento persevera en Él.
Y una de las maneras de perseverar nuestros pensamientos en Él es
en la oración, en recordar. Hermanos, no son sólo palabras
bonitas o exageraciones del Señor. Es la pura verdad que separados
de Él no podemos hacer sino solamente pecar. Dice después, delante de dios en toda oración
y ruego con acción de gracias oración y ruego acción de gracias
hermanos no es simplemente estar hablando este salmo termina con
explosiones de alabanza de gratitud de acción de gracias a dios una de las cosas importantes
que hacer en nuestra vida hermano es No puede haber oración si
no hay presencia de la Palabra. Y recuerde, aquel que es salvo
desea la Palabra. Aquel que es salvo desea como
un niño recién nacido la leche espiritual no adulterada para
que por ella crezca para salvación. no porque le van a dar un premio,
no porque alguien le va a preguntar si ya leyó la escritura, es porque
es como la leche es para el bebé, es para el creyente la palabra.
Él anhela la palabra y no la anhela para buscar información,
la anhela para nutrir su alma. Aquel que ha dejado de ser un
hombre natural, aquel que dice la biblia, tiene ahora una naturaleza
espiritual. No es el hombre natural que no
percibe las cosas del espíritu, sino es aquel hombre del cual
el Señor Jesús dice, no sólo de pan vivirá el hombre, sino
de toda palabra que sale de la boca de Dios. Él ha probado que
Dios es bueno y sabe que su palabra es buena, y él anhela la palabra
de Dios. Porque no hay manera de poder
orar si no estamos llenos de la Palabra de Dios. Las mejores
oraciones son oraciones bíblicas basadas en las promesas del Señor,
en los modelos de oración como el Salmo 69 o como las oraciones
que el Apóstol Pablo nos muestra en sus cartas. poder clamar por
las cosas que él clamaba. El apóstol Pablo clamaba por
los hermanos y decía, yo ruego que vuestro amor abunde aún más
y más en ciencia y todo conocimiento para que aprobéis lo mejor a
fin de que seáis sinceros y reprensibles para el día del Señor Jesucristo.
Clamar al Señor con expresiones de su palabra, poder ir y pensar
en el Señor y poder derramar nuestro corazón porque le estamos
conociendo hermano y es importante la manera en que nos acercamos
a la escritura y que va a ser útil para nuestra vida de oración
la palabra de dios la biblia hay algunas biblias que ustedes
tienen que dice allá al final que leer si estás si estás triste
que leer si estás enfermo eso nos presenta la biblia como un
manual como el manual de una camioneta o de un aire acondicionado
que dice si no se prende esto que hacer No se acerca a la escritura,
sí, hermano. Esta es una manera triste de
presentar la escritura. Este no es un manual. Esta es
la gran historia de la redención. Y la manera de acercarnos es
mirar en la gran historia de la redención y ver que nuestra
historia está en esa gran historia. y poder mirar y que Dios le muestre
cómo usted es. Yo soy tan parecido al pueblo
de Israel, tan rebelde como el pueblo de Israel, y Dios tan
misericordioso conmigo como lo fue con el pueblo de Israel.
Poder mirar mi historia y mirarme ahí cuán ingrato soy como lo
fue el pueblo de Israel, cuán enemigo del Señor he sido, cuán
incrédulo he sido. Cuán insensato soy en poder mirar
a Dios como la fuente de toda sabiduría, pero sobre todas las
cosas poder mirar que yo puedo permanecer ante Él solamente
por la multitud de su misericordia y por la obra y la persona del
Señor Jesucristo, y que a mí no hay ni un mérito, y si no
fuera por eso, hace tiempo que hubiera sido consumido. por la
misericordia de las señoras que no hemos sido consumidos, porque
nuevas son cada mañana, grande es su fidelidad. Hermano, ¿cómo
está tu vida con relación a la Palabra? Estás acercando cada
día a la Palabra, la estás anhelando. Si no estás anhelando, es bueno
examinarse y saber cuál es la causa de que no estás anhelando
y nutriendo tu alma. ¿Te acercas para poder mirar
información? No te acerques así. ¿Te acercas
a ella como un manual? No te acerques así. Quiera el
Señor que nos estamos acercando porque hemos probado que el Señor
es bueno y que su palabra es buena. Quiera el Señor que nos
estamos acercando porque tenemos hambre y sed de justicia. Quiera
el Señor que nos estamos acercando porque tenemos vida espiritual
y no podemos vivir solo de tortilla y de frijoles. Necesitamos vivir
de toda palabra que sale de la boca del Señor. Y que nos estamos
acercando y lo que estamos viendo es en esa historia, nuestra historia,
y poder mirar que el sufrimiento del Señor Jesucristo es el que
le da sentido a nuestro sufrimiento. Hermano, quisiera darle cuando nosotros nos acercamos
a Dios, podemos mirar en Mateo 6, 25 al 34, cómo enfrentar cada uno de nuestros
desafíos, cada una de las cosas que presionan nuestra vida y
por causa del conflicto, de haber caído en pecado. Dice el versículo 25, por tanto
os digo, no os afanéis por vuestra vida, que habéis de comer o que
habéis de beber, ni por vuestro cuerpo que habéis de vestir,
no es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido,
Mirad las aves del cielo que no siembran, ni ciegan, ni recogen
en graneros, y vuestro Padre Celestial las alimenta. No valéis
vosotros mucho más que ellas. ¿Y quién de vosotros podrá, por
mucho que se afane, añadir a su estructura un codo? Hermanos,
uno mira de pronto a la gente que no es creyente cómo enfrentan
conflictos. La gente que hace negocios y
no tiene al Señor Jesucristo allá afuera es una guerra así
salvaje como de perros que se muerden unos a otros. Hermanos,
es razonable. si el sustento de esa gente depende
de ellos pues ellos tienen que ver cómo morder a alguien, quitarles
pero los creyentes sabemos que trabajamos honestamente y sabemos
que Dios usa nuestro trabajo para proveernos pero que mi sustento
no depende de mis fuerzas depende de la bendición del Señor y saber
que algunas veces somos tentados a responder así como perros porque
olvidamos que el trabajo es sólo un medio a través del cual Dios
provee nuestras necesidades y el Señor nos está llamando a los
que son creyentes a no a vivir recordando que tenemos un Padre
Celestial que es correcto que trabajemos pero que no es por
la fuerza de nuestra mano que nosotros tenemos nuestro sustento
hay un Padre Celestial dice Mirad las aves del cielo, que no siembran,
ni ciegan, ni recogen en graneros, y vuestro Padre celestial las
alimenta. No valéis vosotros mucho más que ellas. ¿Y quién
de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura
un codo? ¿Y por el vestido, por qué os
afanáis? Considerad los lirios del campo,
cómo crecen, no trabajan ni hilan. Pero os digo que ni aun Salomón,
con toda su gloria, se vistió así como uno de ellos. Y si la
hierba del campo que hoy es y mañana se echa en el horno, Dios la
viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
¿No os afanéis, pues, diciendo qué comeremos, o qué beberemos,
o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas
estas cosas. Pero vuestro Padre Celestial
sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas, mas buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas
os serán añadidas. Así que no os afanéis por el
día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta
cada día su propio mal. Hermanos, y todo esto nos muestra
a personas, no que no trabajan, Pero personas que trabajan en
una dependencia de Dios. Personas que saben que el tesoro
no es tener las cosas más caras de esta vida, sino su tesoro
es el Señor Jesucristo, que Él es el más valioso. Y eso se ve
en la manera en que invierten su tiempo. Trabajan duro, pero
tienen tiempo para alimentar su alma de la Palabra de Dios,
y tienen tiempo para venir y postrarse humildemente en oración ante
el Señor y buscar dependencia de Él, para que ocurra lo sobrenatural. Y la paz de Dios, que sobrepasa
todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros
pensamientos. Hermano, algo sobrenatural, algo
que es inexplicable para la gente, a pesar de que pudiéramos tener
en verdad, y tenemos cantidad de enemigos, no como tuvo el
Señor Jesús. Pero sí, la vida es presionante
y es difícil. Pero aquel que viene al Señor
se va a mantener cuerdo, va a vivir rectamente delante de Dios, porque
la paz de Dios va a guardar su corazón y sus pensamientos. Y
esa paz va a empezar a experimentarla interiormente. Recuerde que la
paz no es la ausencia de conflicto, pero es la seguridad de su presencia.
Y esa paz va a mostrarse exteriormente. Va a ser la oportunidad de proclamar
también cómo es que podemos tener paz, porque tenemos un príncipe
de paz, porque tenemos al Dios de paz. Y hermanos, El apóstol
Pablo termina al final cuando dice, y el Dios de paz estará
con vosotros. Hermanos, cuando vayamos a la
oración, no vayamos buscando la paz como si fuera algo que
obtenemos, vayamos buscando al Dios de paz, porque si no podemos
venir también equivocadamente a Dios buscando la paz. no es
buscar la paz busquemos al dios de paz y sólo podemos buscar
al dios de paz en el señor jesucristo justificados pues por la fe tenemos
paz para con dios por medio del señor jesucristo y acceso al
dios de paz él es el gozo él es la paz él es nuestra paz dice
la escritura yo quisiera dejarles una lista de una lista de pasajes y dejarle
un consejo. Yo no le puedo decir qué hacer
o qué no hacer. Yo le comparto algo que fue una
bendición para mí y fue hermoso invertir un tiempo de acuerdo
a sus posibilidades. Si puede tener un tiempo y pudiera
hacer esto de corrido, sé que va a ser una bendición. Fue maravilloso
el poder estar dedicando un tiempo y poder leer de corrido el Salmo dieciocho y léalo en voz alta
y después de leer el salmo dieciocho pase al salmo cuarenta y seis
y léalo de corrido en voz alta después leas el salmo sesenta
y ocho lea después el setenta y siete el salmo setenta y ocho
el salmo ciento cinco el salmo ciento seis el salmo ciento siete el Salmo 136 y concluya con la
lectura de Nemias 9, 5 al 37. Aquellos que tengan interés,
les puedo mandar la lista a sus teléfonos y léalo. La verdad, yo le doy gracias
a Dios porque fue una gran bendición el poder ir leyendo estos Salmos.
y poder experimentar diferentes tipos de emociones, desde admiración
a Dios, desde mirar su gran misericordia, su gran paciencia, su gran bondad
para con su pueblo. pero ser quebrantado al mirar
cuánto soy parecido al pueblo de Israel. Hermano, esto nos
va a ayudar a poder venir en oración al Señor, recordar sus
obras maravillosas, hacer memoria de sus obras pasadas. Lo que
el Señor hizo con el pueblo de Israel es exactamente lo que
está haciendo con nosotros. Él nos ha rescatado de la esclavitud
del mundo, y estamos caminando por un desierto donde Él fielmente
nos está guiando y está proveyendo nuestras necesidades, y fielmente
nos está guiando por Su Espíritu y por Su Palabra. hermanos, poder
ver nuestras mismas actitudes, así como el pueblo de Israel,
corazones tan malvados, que el mismo milagro llega a ser un
fastidio para el corazón engañoso y perverso, espíritu de queja,
espíritu de murmuración, y poder mirar cómo Dios persevera en
su gran misericordia. Hermanos, no olvide, es todo
por la obra y la persona del Señor Jesucristo. Vamos a orar
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!