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JC

No hay comparación

Romans 5:16-21
Joel Coyoc July, 27 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc July, 27 2022
Estudios en Romanos

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100%
Vamos a abrir nuestras Biblias
en la carta del apóstol Pablo a los romanos, en su capítulo
cinco. Romanos, capítulo cinco. Dice la palabra de Dios. Justificados,
pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro
Señor Jesucristo, por quien también tenemos entrada por la fe a esta
gracia, en la cual estamos firmes y nos gloriamos en la esperanza
de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también
nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce
paciencia. Y la paciencia prueba. Y la prueba esperanza. Y la esperanza no avergüenza,
porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones
por el Espíritu Santo que nos fue dado. Porque Cristo, cuando
aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente,
apenas morirá alguno por un justo. Con todo, pudiera ser que alguno
osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para
con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. pues mucho más estando ya justificados
en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo
enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su
hijo, mucho más estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Y
no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el
Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la
reconciliación. Por tanto, como el pecado entró
en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte
pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Pues antes
de la ley había pecado en el mundo, pero donde no hay ley,
no se inculpa de pecado. No obstante, reinó la muerte
desde Adán hasta Moisés, aún en los que no pecaron a la manera
de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había
de venir. Pero el don no fue como la transgresión, porque
si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron
mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la
gracia de un hombre, Jesucristo. Y con el don no sucede como en
el caso de aquel uno que pecó, porque ciertamente el juicio
vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don
vino a causa de muchas transgresiones para justificación. Pues si por
la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán
en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia
de la gracia y el don de la justicia. Así que como por la transgresión
de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera
por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación
de vida. porque así como por la desobediencia
de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también
por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. Pero la ley se introdujo para
que el pecado abundase, mas cuando el pecado abundó, sobreabundó
la gracia. para que así como el pecado reinó
para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida
eterna mediante Jesucristo Señor nuestro. Vamos a a meditar los versículos
del cinco capítulo del capítulo cinco los versículos del dieciséis
al el apóstol Pablo está haciendo
poniendo todos los aspectos con respecto a lo que es lo que expresa
de una manera resumida en el versículo veintitrés del capítulo
seis cuando él dice porque la paga del pecado es muerte más
la dádiva de Dios es vida eterna y Pablo va a hacer en estos versículos
una demostrar que no hay punto de comparación entre lo que es
la paga o la consecuencia del pecado y lo que es el don el
don de dios y necesitamos nosotros aún los que hemos sido por la
gracia de dios objeto de su gracia y hemos recibido por su misericordia,
la abundancia de su gracia, y la bendición de la justicia, necesitamos
recordar constantemente que no hay punto de comparación entre
lo que fue nuestro estado y lo que ahora, por la gracia de Dios,
hemos sido hechos en el Señor Jesucristo. Quisiera, antes de de que miráramos
los puntos de comparación, leer una traducción del mismo pasaje
que dice, el don de Dios no puede compararse con el pecado de Adán,
porque por un solo pecado vino la condenación, pero el don de
Dios vino por muchas transgresiones para justificación. Pues si por
la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán
en vida los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia
mediante un solo hombre, Jesucristo. Así que como por la transgresión
de uno solo vino la condenación a todos los hombres, de la misma
manera, por la justicia de uno solo vino la justificación de
vida a todos los hombres. porque así como por la desobediencia
de un solo hombre, muchos fueron constituidos pecadores, así también
por la obediencia de uno solo, muchos serán constituidos justos.
La ley se introdujo para que abundara el pecado, pero cuando
el pecado abundó, sobreabundó la gracia, para que así como
el pecado reinó para traer muerte, también la gracia reine por la
justicia para darnos vida eterna mediante Jesucristo Señor nuestro. Quisiera que pudiéramos ir mirando
los aspectos de lo que es el don de Dios. Y lo primero que
nos menciona el pasaje es el don de Dios es por medio de un
solo hombre. El apóstol Pablo está siendo
bastante reiterativo, porque es importante que nosotros podamos
tener claridad de que es solamente por un hombre, Jesucristo, el
eterno Hijo de Dios que tomó forma humana. Él era 100% Dios,
100% hombre. y el don de Dios es únicamente
por medio del Señor Jesucristo. En esos versículos que leímos,
él lo va a mencionar en el versículo 17, dice, pues si la transgresión
de uno solo, por la transgresión de uno solo reinó la muerte,
mucho más reinarán en vida por uno solo Jesucristo, por uno
solo Jesucristo. Y en el versículo 19 dice, así
también en la segunda parte del versículo dice así también por
la obediencia de uno y este uno que está haciendo otra vez referencia
al señor jesucristo después en el versículo veintiuno
dice para que así como el pecado reinó para muerte así también
la gracia reina por la justicia para vida eterna mediante jesucristo
Y tres veces en esos versículos, él está repitiendo cómo el don
de Dios es únicamente en la persona del Señor Jesucristo. Esta es
una verdad que se encuentra en muchos otros lugares en la Escritura
y no debemos equivocarnos al respecto. El Señor Jesucristo
dijo, yo soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida. Nadie
viene al Padre, nadie puede volver a la comunión con Dios si no
es solamente por el Señor Jesucristo. En otro lugar de la Escritura,
en Hechos, dice que no hay otro nombre dado a los hombres sin
que podamos ser salvos, sino solamente en el nombre del Señor
Jesucristo. En los Evangelios también se
nos recuerda que Dios ha dado la potestad de juicio al Hijo
para que todos honren al Hijo como honran al Padre. Se nos
habla abundantemente de la importancia de creer y de confiar en la obra
del Señor Jesucristo. Dice, el que cree en el Hijo
de Dios tiene vida eterna, pero el que rehúsa creer en el Hijo
de Dios no verá la vida, sino la ira de Dios está sobre él. Y solamente Cristo era quien
podía pagar por los pecados de su pueblo, porque Él era hombre
100% hombre identificándose con nosotros pero era Dios hecho
carne y él podía llevar la ofensa infinita porque recuerde que
La ofensa, el pecado, no es algo ligero, porque es contra el Dios
de la gloria. Y Él era el único que era suficientemente
capaz de poder satisfacer la demanda de la justicia divina.
Lo primero es que el don es por medio de un solo hombre, y ese
hombre es el Señor Jesucristo. el dom, ahora cuando nosotros
pensamos en la paga o la consecuencia, lo que Dios había prometido anticipadamente
cuando le dijo al hombre que no debía tocar de aquel fruto
que estaba en medio del huerto, le dijo el día que de él comieres,
ciertamente morirás, y también fue por un solo hombre, por Adán
y por el pecado por el pecado de Adán, la consecuencia del
pecado de Adán, y es por un solo pecado que trajo la condenación. Sólo había un mandamiento y bueno,
Adán quebrantó ese mandamiento. El mandamiento era no tocar,
no comer aquel árbol que estaba en medio del huerto, el fruto
del conocimiento de la ciencia del bien y del mal, y bueno,
fueron dudaron de aquel que es digno de toda confianza. El Señor
había dicho con toda claridad, el día que de él comieres, ciertamente
morirás. Y Dios es digno de ser creído. Todo lo que Dios les había dicho
siempre había sido consistentemente tal y como Dios les había dicho.
Dios es quien daba la interpretación de la realidad. El hombre estaba
en aquel entonces en una capacidad de de interpretar la realidad,
y Dios interpretaba la realidad para Adán, Dios le dio un trabajo
para hacer, que era poner nombre a los animales. Y no es que Adán
se estaba inventando los nombres de los animales, sino él, por
el estado en que Dios lo había creado, él tenía la capacidad
de interpretar, y sabemos también que Dios hablaba con él antes
del pecado. la palabra de Dios es algo necesario, no solamente
porque caímos en pecados, sino porque somos seres creados. Dios
hablaba con él antes de que él pecara y sabemos que, bueno,
después de que él pecó, él intentó ocultarse de Dios, pero por ese
solo pecado, por ese solo pecado, pues vino la la consecuencia
o la paga del pecado. Un solo pecado trajo la condenación. Dice, el versículo dieciséis
dice, y con el don no sucede como el caso de aquel uno que
pecó, porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado,
a causa de un solo pecado, un solo pecado fue que trajo la
condenación. Cuando pensamos nuevamente en
el don de Dios, Dice la palabra ahí que el don
vino por muchos pecados para justificación. La condenación
vino por un solo pecado. Pero el don de Dios vino por
muchos pecados para justificación. Hermanos, esto es algo que debe
hacernos admirar la gran misericordia de Dios. solo pecado y después de este
pecado pues abundaron los pecados porque después de este pecado
pues cada uno que nació de adán peco dice la vida por cuanto
todos pecaron están destituidos de la gloria de dios y dios dijo
al hombre el día que comas de ese fruto ciertamente morirás
Y si bien Dios estaba mostrando la riqueza de su misericordia
al no fulminar en ese mismo momento a Adán, él murió en ese momento
espiritualmente. Sin embargo, físicamente Dios
no lo consumió y Dios anunció aquello que es la máxima expresión
de su gloria. En ese momento Dios anunció el
Evangelio en el versículo 15 del capítulo 3 de Génesis, cuando
Él prometió allí que la simiente de la mujer había de adherir
a la simiente de la serpiente en la cabeza. Ahí estaba anunciando
la venida del Señor Jesucristo. La descendencia de la mujer es
el Señor Jesucristo. él fue herido en el carcañar
cuando él murió en la cruz pero cuando él resucitó de los muertos
él hirió de muerte a satanás y el señor fue dice dice en la
escritura por la misericordia de jehová es que no hemos sido
consumidos por la misericordia de jehová es que no hemos sido
consumidos Dios fue soportando con paciencia, siendo un Dios
que no puede tolerar el pecado, sus ojos no pueden mirar la iniquidad,
un Dios que es no santo sino tres veces santo. Dice la Biblia
que soportó con paciencia a los vasos de ira, pero aún soportó
con paciencia aquellos vasos de misericordia. Porque durante
algún tiempo, antes de que llegara el tiempo que Dios había señalado
para cada uno, también nos soportó y también vivimos en abierta
rebeldía contra Dios. recuerde que faraón por ejemplo
estaba en abierta rebeldía contra dios desafiando a dios que misericordiosamente
le mostraba hechos portentosos y su corazón se endurecía y después
salió en persecución del pueblo de dios para destruirlo y dios
lo destruyó pero lo soportó con paciencia pero dios tuvo misericordia
y gracia para el apóstol pablo que igual estaba irado contra
Dios, persiguiendo al pueblo de Dios de igual manera para
destruirlo. Y Dios también lo destruyó haciéndolo
su amigo. Dios lo destruyó como enemigo
haciéndolo su amigo. Dios le dio redención en Cristo
Jesús. Él fue objeto de la gracia y
la misericordia de Dios. Y Dios lo salvó al apóstol Pablo. Pero cada uno de nosotros, antes
del momento en que Dios nos salvó, hemos vivido en rebeldía, con
mucho pecado contra Dios. La Biblia dice, todos nosotros,
hablando del pueblo que el Señor Jesús vino a salvar, dice, todos
nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por
su camino. mas jehová dice cargó en él el
pecado de todos nosotros el castigo de nuestra paz fue sobre él y
por su llaga fuimos nosotros curados dice la biblia que al
que no cometió pecado por nosotros lo hizo pecado el el don de dios
vino por muchos pecados muchos pecados que eran una ofensa grave
a la santidad de dios y el señor esperó pacientemente, vino pecado,
pecado. Llegó el momento en que el Señor
Jesucristo vino y hizo propiciación por los pecados de su pueblo.
Y nosotros que nacimos después del sacrificio del Señor Jesucristo,
nacimos de igual manera en pecado. abundando en pecado, actuando
en rebelión contra Dios, muchas veces expresando enojo hacia
el verdadero evangelio, pensando muchas veces que el verdadero
evangelio no es justo, porque a veces tendemos a pensar que
es como la política, que tiene que haber igualdad de oportunidades,
y la verdad es que Neciamente, quienes no somos justos, queremos
decir que es justo. Y no se trata de justicia, se
trata de misericordia. Si se tratara de justicia, en
realidad lo que Dios tendría que haber hecho es mandarnos
absolutamente a todos, sin excepción, al infierno. Y la pregunta humilde
no es por qué Dios salva a unos y a otros no, sino la pregunta
humilde es por qué Dios, debiendo condenar a todos, está salvando
a muchos, mostrando su don para los pecados de muchos, de una
multitud que va a estar delante del trono del Cordero, que dice
la Biblia que nadie podía contar y que son de todo linaje, de
toda lengua, de todo pueblo y de toda nación. el don de Dios vino
por muchos pecados para justificación y ahí en el versículo 16 en la
última parte del versículo dice pero el don vino a causa de muchas
transgresiones para justificación cuando pensamos en en la consecuencia
o en la paga del pecado es por un solo pecado reinó la muerte
Adam no murió en ese momento físicamente, pero Dios le había
dicho que él iba a morir y espiritualmente murió, quedó incapacitado de
vivir para la gloria de Dios, incapacitado para hallar el gozo
en Dios, y después, aunque vivió muchos años, al final el libro
de Génesis nos dice la cantidad de años que vivió y murió. nosotros solemos muchas veces
pensar en este mundo como el reino de los vivos cuando la
verdad es que es el reino de los muertos es un mundo lleno
de muerte cuando nosotros nos ponemos a pensar Dios por sus propósitos especiales
y mostrando un anticipo de lo que él había de hacer pues podemos
contar que sólo hay Enoch, Elías, y el Señor Jesucristo que murió
y resucitó de los muertos, pero solo Enoch y Elías que no no
murieron, pero fuera de eso, usted va leyendo la historia
y siempre va a terminar la historia con la frase triste que nos recuerda
el pecado, que nos recuerda la consecuencia del pecado, y es,
vivió tantos años y murió. Murió Murió Noé. Murió Moisés. Y siempre está la frase, y murió. Y toda vida, cuando un bebé nace,
la pregunta no es si va a vivir o va a morir. La pregunta es,
¿cuándo va a morir? Porque nacemos y lentamente cada
día nos estamos acercando a la muerte. este tiempo y la vida
que se vive bajo el reino de adán es el reino de la muerte
cuando nos ponemos a pensar en la cantidad de muertos que han
sido sepultados desde adán pues sólo piensen en el número de
muertos de la segunda guerra mundial y seis millones de muertos
pero piensen todos los muertos desde adán hasta el día de hoy
hay más muertos en la tierra que vivos además de eso Hay mucha
gente que está viva físicamente, pero muerta espiritualmente. Alguna vez sin Cristo estuvimos
también muertos en nuestros delitos y pecados, sin esperanza y sin
Dios en el mundo. Por un solo pecado reinó la muerte. Ahora, cuando pensamos en el
don, en el regalo, en lo que es la manifestación de la rica
misericordia de Dios dice el pasaje muchos más reinarán mucho
más reinarán en vida los que reciben la abundancia de la gracia
y el don de la justicia este es el reino de la muerte pero
Dios por misericordia Dios por gracia ha rescatado un pueblo
que lo ha sacado de las tinieblas y lo ha trasladado al reino de
su amado hijo y pues con mucha más razón por el don de dios
reinarán en vida quienes van a reinar en vida por este don
de dios los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia
Dice en el versículo 17, pues si por la transgresión de uno
solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo,
Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y el
don de la justicia. Los que reciben la abundancia
de la gracia y el don de la justicia. En el capítulo 3, versículo 23
al 26, el apóstol Pablo Habla acerca de esto mismo cuando
dice, por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria
de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia.
Gracia. ¿Quiénes son los que van con
mucha más razón por el don de Dios y está repetitivo? Y es importante que sea repetitivo
porque al hombre le cuesta Somos, nacemos arrogantes. Queremos
tener participación. Lo primero en nuestra arrogancia
es pasar por alto a Dios y pensar que nosotros podemos hallar el
sumo bien en nosotros mismos. Empezar a pensar que nosotros
somos merecedores de algo porque somos demasiado buenos. Mucha
gente vive como si todo el mundo le debiera algo. pensando que
Dios le debe algo y en verdad lo único que Dios nos debe es
descargar su justa ira sobre nosotros. Después de eso, siempre
el hombre anda pensando que hay algo que él puede hacer para
su salvación, y eso se puede ver en preguntas que personas
le hicieron al Señor Jesucristo. Un joven vino y le dijo, maestro,
bueno, qué bien haré para heredar la vida eterna. Nuestra arrogancia
en no entender que muertos en Adán, pues no hay nada que podamos
hacer, que estamos totalmente incapacitados para hacer lo que
Dios demanda. Somos conscientes de algunas
cosas. Por ejemplo, casi toda la gente
sabe que si vamos por la calle preguntándole a la gente si es
perfecta, todos van a decir, no, yo no soy perfecto. Y casi
todos están, complementan la frase, no soy perfecto. Nadie
es perfecto. Como si fuera un consuelo el
que somos muchos imperfectos. Pero el Señor Jesús dijo, sed
pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los
cielos es perfecto. La demanda es perfección. y no es nuestro
mejor esfuerzo nos cuesta entender que no podemos tener perfección
nosotros y por eso el apóstol pablo está siendo repetitivo
y está diciendo dice siendo justificados gratuitamente por gracia y cuando
empezamos y estamos comparando el don o regalo con lo que es
la pago la consecuencia y se está repitiendo Si es gratuito,
pues es por gracia, pero es necesario que se nos repita hasta el cansancio. Es gratuito, es un regalo, es
por gracia. Porque si fuera de otra manera,
pues no hay esperanza para nosotros. Es que Dios no espera nuestro
mejor esfuerzo, Él espera perfección. Y Él nos tiene que dar por gracia
la perfección del Señor Jesucristo. Dice, siendo justificados gratuitamente
por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. a quien
Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre para
manifestar su justicia a causa de haber pasado por alto en su
paciencia los pecados pasados, con la mira de manifestar en
este tiempo su justicia a fin de que él sea el justo y el que
justifica al que es de la fe de Jesús. El don de Dios es que, con mucha
más razón, aquellos que reciben la abundancia de la gracia en
Cristo Jesús y el don de la justicia que es Cristo mismo, ellos reinarán
en vida. En contraste, que por el pecado
reinó la muerte. Estábamos muertos sin delitos
y pecados, y Él nos ha dado vida juntamente con Cristo. Estamos
aún en este reino de la muerte, pero ya estamos sentados con
Cristo en los lugares celestiales. Y qué bendición es saber que,
a pesar de que Vivimos en un tiempo donde se es mucho más
consciente de la muerte. Ha habido durante dos años un
fuerte bombardeo del peligro de morir, pero siempre ha habido
peligro de morir. Siempre, siempre, siempre ha
habido el peligro de morir. Incluso yo no sé cuántas veces
hemos estado en riesgo de muerte y ni siquiera nos hemos dado
cuenta. pero la verdad es que la muerte siempre está ahí acechando
y latente y por supuesto nadie va a morir antes del tiempo que
Dios ha señalado Dios diseñó nuestros días y Dios ha puesto
límite pero lo más grave es no es morir en este reino de la
muerte sino saber que mueres pero por el don de Dios tú has
recibido la posibilidad de reinar en vida, aún aquí estar reinando
ya con Cristo, a pesar de las dificultades, y todo por la abundancia
de la gracia, porque Dios te rinde, te das cuenta de que pues
no hay algo que tú puedas hacer para conseguirlo. que Dios te
muestra que no puedes dar la medida y que lo que tienes que
hacer es venir pues como un mendigo viene con las manos abiertas
esperando recibir lo que Dios ha provisto el don de Dios es
tal que mucho más reinarán en vida los que reciben la abundancia
de la gracia y el don de la justicia y ese don de la justicia es el
Señor Jesucristo que vivió justicia, o sea, Él hizo siempre lo que
agrada a su Padre Él cumplió siempre la ley, Él mostró siempre
el carácter de Su Padre. Él vivió, no sólo murió por nosotros,
sino Él vivió por nosotros la vida que no somos capaces de
vivir. Cuando pensamos en la consecuencia
o la paga del pecado, la desobediencia de un solo hombre a Adán constituyó
en pecadores a los muchos. Adam Pecoy nos arrastró a toda
la raza humana con él. No obstante, nosotros nacimos
también y manifestamos nuestro pecado desde nuestra más tierna
edad. Hemos mostrado que somos capaces
de mentir sin saber el idioma todavía. Hemos mostrado que somos
capaces de manipular, que somos capaces de rechazar la autoridad
aún siendo pequeños bebés. y eso es porque por la desobediencia
de un solo hombre como consecuencia del pecado parte de la paga del
pecado es el hecho de que nacemos pecadores y transmitimos nuestra
pecaminosidad a nuestra descendencia ahora con nosotros pensamos en lo que es la gracia en lo
que es el don de dios El don de Dios es tal que por
la justicia de uno solo, de Jesucristo, vino la justicia que da vida
a todos los hombres. Dios demanda perfección, Dios
demanda justicia. justicia verdadera y la justicia
verdadera es la conformidad al carácter de Dios recuerde que
la ley de Dios es la expresión de su carácter cuando pensamos
en la ley la ley no habla de cosas que Dios hace la ley habla
de lo que Dios es la biblia la ley nos llama a hablar verdad
¿Por qué? Porque Dios mismo es verdadero. Jesús dijo, yo soy el camino,
yo soy la verdad. ¿Por qué es que la ley dice,
no cometerás adulterio? Porque Dios es fiel. Por eso
es que somos llamados a no cometer adulterio. Somos llamados a no
robar, porque Dios es el dueño de todas las cosas. Y la ley
es la expresión de su carácter. Ahora, hacer justicia. es vivir
siempre consistentemente de acuerdo a la ley y nosotros sabemos cuando
pensamos por ejemplo el joven rico vino y le preguntó al señor
Jesús maestro bueno le dice que bien haré para heredar la vida
eterna y el señor le dijo sabes los mandamientos y él dijo cuáles
y el señor le empezó a decir los mandamientos y el joven rico
se apuró a decir maestro todo eso lo he guardado desde mi juventud
Yo creo que, por la gracia de Dios, nosotros somos conscientes
de que los hijos no siempre honran a sus padres. Somos conscientes
de que, pues, mentimos. Y que mentimos no cuando aprendimos
a hablar. Desde antes de que aprendiéramos
a hablar, éramos ya culpables de haber mentido. Y, sin embargo,
este joven se apresuró a decirle al Señor Todo eso lo he guardado
desde mi juventud. ¿Qué más me falta hacer? Y el
Señor le dijo, pues, una cosa te falta. Y el Señor Jesús no
le estaba enseñando a este hombre, a este joven, que haciendo eso
que le faltaba, él iba a ser justo. o que él podía conseguir
la perfección y la justicia y heredar la vida eterna si hacía lo que
Jesús dijo. Lo que Jesús dijo se lo dijo para mostrarle que
acababa de mentir diciendo que todo eso lo había guardado desde
su juventud. Jesús le dijo, anda vende todo
lo que tienes y dáselo a los pobres. Y eso no era para que
Si él hacía eso por sus obras, él estaba pues teniendo la vida
eterna. Él se fue triste porque él tenía
muchas riquezas. Y recuerde que el Señor Jesús
dijo cómo se resume la ley. Y la ley se resume en dos mandamientos
que es, amarás al Señor tu Dios con toda tu alma, con toda tu
mente, con todas tus fuerzas y a tu prójimo como a ti mismo.
Y el joven, lo que el Señor Jesús le estaba diciendo es mostrarle
que él había mentido, porque se fue triste y le costó vender
todo lo que tenía. porque en verdad él había quebrantado
toda la ley porque no se puede amar al Dios de Israel con toda
el alma, con toda la mente, con todas las fuerzas y amar a la
riqueza y él amaba su riqueza. En verdad él no había cumplido
la ley como había dicho y mucho menos desde su juventud. en realidad lo que había que
venir y preguntar no es qué hacer sino es venir pero sólo Dios
nos puede mostrar que necesitamos venir y que no hay nada que podamos
hacer porque estamos arruinados estamos muertos espiritualmente
pero el don de Dios da justicia verdadera una justicia que es
esa justicia que quita de nuestro corazón el amor a los ídolos
es la justicia del Señor Jesucristo, la justicia de un solo hombre.
Y aquí es donde recordamos algo, Cristo no solo murió por nosotros. Cristo vivió por nosotros. Él
dijo que era para Él un deleite hacer la voluntad de Su Padre.
Él siempre dijo al Descendido del Cielo, no para hacer mi voluntad,
sino la voluntad del que me envió. Él, en Su oración, Él expresó,
y Él dijo, sabía qué es lo que Él iba a padecer por causa de
Su pueblo. Y desde una perspectiva humana, él sabía que eso era
algo terrible. Y él dijo, padre, si es posible
que pase de mí esta copa, pero no se haga lo que yo quiero,
sino hágase tu voluntad. Y él hizo la voluntad de su padre
hasta las últimas consecuencias. Siempre confió en su padre. Justicia
es creer siempre a Dios, es justicia. Y él siempre le creyó a su padre. Sus enemigos, burlándose de él,
dijeron, se encomendó a Dios, líbrele a él, pues en él confiaba. Y el Señor le libró. Él se levantó al tercer día de
entre los muertos. Él ganó justicia y Él hace justos. Hace justos a aquellos que reciben
la abundancia de su gracia y el don de su justicia. Somos, como
dice el himno, dice, vestido en su justicia voy. Él nos ha
vestido de su justicia. Él es el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo, pero Él es el Cordero de Dios que
vino y vivió la vida que no podemos vivir y la pone a nuestra cuenta. Después el apóstol Pablo menciona
la ley y dice, versículo 20 dice, pero la ley
se introdujo para que el pecado abundase. Y cuando pensamos en
la paga del pecado, en la consecuencia del pecado, la consecuencia del
pecado de Adán, con relación a la ley, es que la ley fue dada
para que sobreabundara el pecado. El pecado no vino al mundo porque
vino la ley, sino el pecado lo que hizo es para que se mostrara
que lo pecaminoso es pecaminoso. Cuando nosotros miramos, por
ejemplo, un punto, por ejemplo, Dios creó a Adán, lo puso en
el huerto, y después Dios creó a Eva. y la trajo a Adán y dijo
Dios que eran una sola carne. Note que Dios no hizo diez mujeres
y se las trajo a Adán y sin embargo no había un mandamiento pero
por ejemplo la práctica de tener muchas mujeres fue algo que se
fue practicando antes de la ley y Dios dio a su pueblo para hacer
claro que era pecaminoso, que no era de acuerdo al carácter
de Dios porque Dios es fiel ¿Y qué hizo la ley? Que se pudiera
notar esto no está bien, es pecado, porque no es conforme al carácter
de Dios. La ley, con relación a la consecuencia
del pecado, lo que la ley hizo fue que se notara el pecado como
pecado, que pudiéramos ser conscientes de cómo no somos capaces de conformarnos
al carácter de Dios, pero cuando pensamos en el don de Dios, En el don de Dios, al hacer que
la ley, que el pecado se note pecaminoso, que abunde, pues
dice la Biblia que sobreabundó la gracia por causa del don de
Dios. No hay comparación con la consecuencia
del pecado. Cuando el pecado abundó porque
la ley lo hacía notorio, lo que hizo el don de Dios es que sobreabundara
la gracia. Y por eso el pecador puede decir,
pues soy pecador, soy el primer pecador, soy un miserable, pero
puedo dar gracias a Dios por Jesucristo, porque Él ha cumplido
la ley a mi favor porque él vive y por su Espíritu Santo yo puedo
crecer cada día a su imagen y cada día crecer en la semejanza al
Señor Jesucristo. Cuando pensamos en la paga del
pecado, Pablo reitera otra vez que el pecado reinó para traer
muerte. Pero cuando pensamos en el don
de Dios, en la dádiva de Dios, en esa muestra de Su gracia inmerecida, La gracia de Dios abunda por
la justicia para vida eterna mediante Jesucristo. La gracia
de Dios abunda por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo. Y Pablo está siendo reiterativo. Vida eterna sólo es mediante
Jesucristo. Aparte de Jesucristo, lo único
que hay en el reino como descendientes de Adán es muerte eterna, separación
eterna de Dios, ser objeto de la ira de Dios. pero la gracia
abunda por la justicia para vida eterna dice cuando termina el
versículo 21 dice porque así como el pecado reinó para muerte
así también la gracia reine por la justicia, así también la gracia
reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo Señor
nuestro. La gracia reina por la justicia,
por causa de la justicia del Señor Jesucristo, y por causa
que nos ha vestido de su justicia, nosotros podemos tener vida eterna. Dice la Biblia, porque la paga
del pecado es muerte más la dádiva de Dios, el regalo de Dios. Aquello
gratuito, aquello no merecido, aquello que Cristo ganó en favor
de su pueblo, es vida eterna y únicamente mediante el Señor
Jesucristo. Fuera del Señor Jesucristo, es
mejor no encontrarnos con Dios. Pero Dios es un Dios rico en
misericordia. Y por el gran amor con que nos
amó, nos dio vida eterna juntamente con Cristo. Y la Biblia dice,
el que cree en el Hijo tiene la vida. El que rehúsa creer
en el Hijo de Dios no verá la vida. La ira de Dios está sobre
él. Y creer en el Hijo es creer que
él es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Es
creer que él es el Hijo de Dios El eterno Hijo de Dios que tomó
forma humana y vino a esta tierra, y vivió una vida de conformidad
a la voluntad de Dios, obedeció siempre a Dios, cumplió perfectamente
la ley en favor de su pueblo, y después murió como si no lo
hubiera hecho, para pagar por nuestros pecados. Y es creer
que Él dio satisfacción a la justicia de Dios, a la justicia
de Su Padre. Y la prueba de que Él dio satisfacción
es que Él no se quedó en la tumba. Al tercer día, Él resucitó de
los muertos. Y ese es el tema constante del
apóstol Pablo. Él dice, primeramente, les he
enseñado lo que asimismo recibí, que Cristo murió por nuestros
pecados, conforman las Escrituras. y que fue sepultado y que resucitó
al tercer día conforme a las Escrituras. Hermanos, no olvidar
lo que tenemos por la gracia de Dios, por el don de Dios.
No hay punto de comparación de dónde fuimos sacados y dónde
estábamos muertos, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Y no
importa que el mundo a nuestro alrededor parezca caerse a pedazos,
Cristo vive. Él mismo es el don de Dios y
por Él tenemos esperanza de vida eterna, perdón de pecados. Su
gracia es abundante. Y lo que tenemos que hacer es
seguir viniendo al Señor Jesucristo. clamar al Señor que nos dé fe
para creer todo lo que Dios dice acerca de nosotros, lo que Él
dice acerca del Señor Jesucristo como la única posibilidad de
poder alcanzar vida eterna y perdón de los pecados. Vamos a orar.

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