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Joel Coyoc

Parte 6 Los pacificadores

James 3:13-18
Joel Coyoc July, 17 2022 Video & Audio
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Joel Coyoc
Joel Coyoc July, 17 2022
El pacificador

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Buenos días, hermanos. Vamos
a abrir nuestras Biblias en Santiago. Capítulo 3. Santiago 3, versículo 13 al versículo
18. La Palabra de Dios dice, ¿quién
es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta
sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos
y contención en vuestro corazón, no os actéis ni mintáis contra
la verdad. Porque esta sabiduría no es la
que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención,
allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría
que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica. amable, benigna, llena de misericordia
y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de
justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz. Y
el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen
la paz. Hemos estado estudiando acerca
de ser pacificador, los pacificadores, y en el centro del asunto de la
pacificación está el hecho de haber sido salvados por el Señor. Dice, bienaventurados los pacificadores,
porque ellos serán llamados hijos de Dios. Sabemos que son llamados
hijos de Dios. Está hablando de la identificación
que se les da por la característica que tienen de ser hacedores de
paz. y sabemos que no son llamados
hijos de dios porque hacen la paz son llamados hijos de dios
porque son hacedores de paz pero no son hechos hijos de dios porque
hacen la paz son hechos hijos de dios porque la biblia dice
más a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre
les dio potestad o derecho de ser hijos de dios en realidad
el hombre sin cristo es totalmente incapaz de vivir en paz después
de haber sido salvados por la gracia de Dios, Dios está haciendo
una obra de transformación, llevándonos a ser cada día más parecidos
al Señor Jesucristo. Y este pasaje empieza con una
pregunta, dice, ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Y
la verdad es que la mayoría de las personas, pues, queremos,
nadie de nosotros quiere pasar por ser necio. La mayoría queremos,
pues, queremos mostrar que somos sabios. De hecho, Proverius habla
de que, pues, el necio, pues, abre su boca y, pues, se hace
evidente que es que es necio, pero en realidad la intención
de él al abrir su boca es, pues, pretende mostrar que él es sabio.
Nadie de nosotros está apresurado para mostrar cuán necio es, aunque
muchas veces eso es exactamente lo que logramos. Y a pesar de
que queremos mostrar sabiduría, la Escritura, después de esta
pregunta, dice, dice, ¿Quién es sabio y entendido
entre vosotros? y la la manera en que la escritura nos muestra
es que pues no es precisamente por ponernos a hablar y responder
correctamente las preguntas uno pudiera responder correctamente
muchas cosas y no obstante desde la perspectiva bíblica pues esto
no es sabiduría en realidad la sabiduría se muestra en la vida
dice muestre por las la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre
Y después dice, pero si tenéis celos amargos y contención en
vuestro corazón, no os jactéis ni mintáis contra la verdad.
Porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino
terrenal, animal y diabólica. Porque donde hay celos y contención,
ahí hay perturbación y toda obra perversa. Y después viene, pero
la sabiduría, ¿qué es de lo alto? hermanos nosotros sabemos que
para aquellos que estamos en cristo nuestra sabiduría es el
mismo señor jesucristo y lo que se va a empezar a describir aquí
es justamente la gloria de dios el carácter de dios dice porque
la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura pura habla
de santidad, habla de, recuerde, el Señor Jesucristo fue aquel
que fue tentado en todos segundos de la semejanza, pero sin pecado. Él es el único hombre que ha
nacido sin pecado. Dice, después pacífica. Y aquí está resaltando el hecho
de ser pacificador, llena ser pacífica, amable, Y cuando pensamos
en... en el hecho de hacer la paz,
en el hecho de la amabilidad, Dios es amor, y el siervo del
Señor, dice la Biblia, no debe ser contencioso, sino amable
para con todos. Dice, apto para enseñar sufrido,
que con mansedumbre corrija a los que se oponen. Y la amabilidad
no es un signo de debilidad, ni el ser marcar convicciones
significa hablar con rudeza o con dureza. No tiene nada en absoluto
que ver. y todo lo que nosotros mostremos
contrario a esto está mostrando Dios por la obra del Espíritu
Santo nos ha capacitado para poder vivir de hecho si usted
mira todo lo que está describiendo santiago aquí es lo que galatas
dice que es el fruto del espíritu santo y no es algo que nosotros
podemos producir por nosotros mismos la gente por sí misma
puede producir algo que puede pues puede impresionar a las
personas pero generalmente no es algo más que generalmente,
la seguridad es que nunca es realmente algo auténtico. Aquello
que es auténtico es lo que Dios obra en nuestro corazón. Aquello
que es auténtico es lo que es producido por el poder del Espíritu
Santo cuando se nos da vida por la proclamación del Evangelio. Dice, después de describir pacífica,
amable, benigna, benigna. Y esto es relacionado con el
con el carácter de Dios también. La Biblia dice, alabad al Señor
porque Él es bueno. Dice, cuando habla el apóstol
Pedro a los creyentes, dice, desead como niños recién nacidos
la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para
salvación, si es que habéis gustado que el Señor es bueno, benigno. Es el tratar con compasión, con
misericordia, el tratar con bondad, después dice llena de misericordia
y recuerde que una de las cualidades que sobre todo tiene que ver
con nuestra salvación es el hecho de que dios es rico en misericordia
nosotros éramos lo mismo que los demás pero dios que es rico
en misericordia Y dice, llena de misericordia. Hermanos, es
la evidencia de la obra de Dios en nosotros. Es Cristo en nosotros
la esperanza de gloria. Dice, llena de misericordia y
de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. nada de algo que
sea simplemente aparente o que sea simplemente falso. Recuerde
que una de las constantes del Señor Jesucristo hablando con
los fariseos fue que ellos eran, y somos, hermanos, todos tenemos
algo de fariseo, pero damos gracias a Dios por el evangelio que nos
ha sido dado. Ellos estaban muy afanados por
mostrar a la gente algo que en realidad no era auténtico. Ellos,
el señor les dijo, lavaban lo de afuera del plato y del vaso.
Ellos solían parecer sepulcros que por dentro se ven bien, pero
por dentro estaban llenos de huesos y pues de corrupción. Y hermanos, una de las cosas
que damos gracias a Dios, que no es necesario que nosotros
vivamos, es el hecho de intentar vivir de apariencias. La primera razón es Dios se ha
revelado a nosotros y sabemos una de las cosas que la Biblia
nos muestra en el Evangelio de Juan, por ejemplo, que fue lo
que más impactó a muchos de los casos de conversión en el Evangelio
de Juan, fue que ellos llegaron a darse cuenta de que Dios mira
todas las cosas. Recuerde, por ejemplo, Cuando
dice el Señor, antes que Felipe te llamara cuando estabas debajo
de la higuera, te vi. Y eso fue de impacto. Dice el
Señor a la mujer samaritana, anda y llama a tu marido. Y dice
ella, pues, no tengo marido. Y el Señor dice, bien has dicho.
Y eso fue de impacto. El Señor estaba mostrando su
carácter. Y una de las cosas que estaba mostrando era su omnisciencia
y su omnipresencia. Y es lo mismo que causó gran
impacto en el salmista cuando escribió el Salmo 139. Y es una
verdad que está recurrentemente en las páginas de la Escritura.
El hecho de que los ojos del Señor, dice que Él está caminando
en medio de los siete candeleros, y sus ojos son como llamas de
fuego. Su mirada es penetrante. No hay
nada que se esconda. Entonces, no necesitamos vivir
de apariencia. Recuerde que el hombre mira lo
que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón. Y
el Señor mira nuestro corazón. El Señor en verdad nos conoce
como nosotros mismos no nos conocemos. Y el Señor aborrece por eso la
hipocresía. Y los creyentes sabemos algo,
hermanos, sabemos y reconocemos que en verdad somos unos fracasados
en nosotros mismos. No pretendemos mostrarnos más
exitosos, sino confiamos en un salvador que es exitoso. Es su
justicia que nos cubre. No hace falta el hecho de intentar
mostrarnos mejor. Nunca lo vamos a lograr. Al final,
no es lo importante el impacto que yo logre en mis hermanos
o en mis hijos o en mi esposa. Eso no es lo importante. Lo importante
es que nunca voy a impactar a aquel en quien en verdad su mirada
importa. y él no espera que yo le impacte,
él sólo se ha agradado de una persona y esa persona es el Señor
Jesucristo y el creyente viene confiado en que es la obra del
Señor Jesucristo y él viene reconociendo su incapacidad, él viene reconociendo
que en sí mismo, si usted lee en su casa todo el capítulo 3
de Santiago, pues lo más seguro es que podamos estar bien identificados,
pero sabiendo que el Señor Jesucristo ha sido castigado por nuestros
pecados, el saber que el Señor Jesucristo ha resucitado y vive
para... porque Él vive es que Él envió
al Espíritu Santo, y el Espíritu Santo obra en nosotros, no nos
ha dado, dice, espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio
propio. Y hermanos, al final, el versículo
dieciocho dice, el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos
que hacen la paz. Y el fruto de justicia se siembra
en paz para aquellos que hacen la paz. Y Filipenses, capítulo
uno, Desde el versículo nueve, el
apóstol Pablo está orando al Señor por la iglesia de Filipos
y dice, y esto pide una oración, que vuestro amor abunde aún más
y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a
fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo. Dice,
llenos de fruto de justicia que son por medio de Jesucristo para
gloria y alabanza de Dios. Llenos de fruto de justicia que
son por medio de Jesucristo para gloria y alabanza de Dios. Y
el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen
la paz. El fruto de justicia. Hermanos,
es un ambiente de paz en que se siembra el fruto de justicia.
pero y se siembra por aquellos que hacen la paz. Pero nadie
puede ser un hacedor de paz si no es por la obra del Señor Jesucristo. El apóstol Pablo está orando
y dice las cosas que él pide, y justamente dice, pide contra
la hipocresía, dice, para que aprobéis lo mejor a fin de que
seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo, y dice,
llenos de fruto de justicia que son por medio de Jesucristo para
gloria y alabanza de Dios. llenos de fruto de justicia que
son por medio de Jesucristo. Si vamos a ser hacedores de la
paz, asegurémonos de que en verdad Dios ha hecho una obra por el
Señor Jesucristo en nuestro corazón. Asegurémonos de haber oído la
voz del buen pastor. Asegurémonos de haber clamado
al Señor por arrepentimiento y fe. De lo contrario, pues usted
va a enfrentar una situación frustrante, porque no es algo
que se puede hacer en nuestra naturaleza humana. No es algo,
al final, todo lo que no se haga con el poder correcto que es
del Espíritu Santo, todo lo que no se haga con el motivo correcto
que es la gloria de Dios, puede ser bello, puede ser admirado
por el hombre, pero es pecado. Y hermano, el fruto de justicia
se siembra en paz para aquellos que hacen la paz. Y cuando hablamos
acerca de la pacificación, las cosas que hemos explicado, es
importante recordar, hermano, es importante recordar el Evangelio. El evangelio es nuestra necesidad. El evangelio no es simplemente
para las personas, como muchas veces tenemos idea, es para predicar
ahí afuera. El evangelio es lo que necesito
para ser libre del castigo del pecado, pero es mi necesidad
diaria para crecer a la imagen del Señor Jesucristo. Si yo no
sigo viendo mi incapacidad y no sigo mirando que mi única esperanza
está en el señor jesucristo no hay posibilidad de crecer en
la gracia y el conocimiento del señor no hay posibilidad dice
cuando pensamos en la cuestión de la paz Recuerde que la oración
intercesora del Señor Jesucristo giró en torno al asunto de la
paz, y Él dijo muchas veces lo importante que era que fuéramos
uno. Dice, así como tú, oh Padre, somos uno, dice decir que ellos
sean uno. Y dice, en esto conocerán todos
que sois mis discípulos, si tuvieres amor los unos por los otros.
Y el Señor Jesús estaba orando por algo auténtico, no por algo,
pues, aparente. No por algo... vivimos tristemente
en un mundo de mucha apariencia y es nuestra... pues es la tendencia
que tenemos de nuestros primeros padres. Adán y Eva pecaron e
inmediatamente intentaron tapar su vergüenza con algo que no
era adecuado. Adam echó la culpa a su esposa
en lugar de pararse y reconocer su culpabilidad, y pues se hace
presente en nosotros el ADN de nuestro padre Adam. Muchas veces
solemos hablar cosas y reflejar lenguaje que no refleja responsabilidad,
pero hermanos, asumamos responsabilidad. porque palabra fiel es esta y
digna de ser recibida por todos que Cristo Jesús vino al mundo
a salvar pecadores entonces no hay necesidad de echar la culpa
al otro por eso el apóstol Pablo dice yo soy el primero de los
pecadores por eso él se mira y no se mira como mucha gente tristemente intentando comunicar
Sin el evangelio, la verdad es que logramos comunicar todo lo
contrario, y es que no puedes comunicar lo que no posees. Hay
gente que se hace incluso desagradable para mucha gente, porque lo único
que se logra es ser una persona que vive de apariencias, que
finge que es, y la gente llega a decir cosas como, a veces quizá
no lo dicen, pero lo piensan, de santurronerías. Pero uno mira
al apóstol Pablo, y el apóstol Pablo, él dice, miserable de
mí. ¿Quién me va a librar? Él no
estaba confiado en el tiempo que había estado en el Evangelio.
Él no estaba confiado en las visiones que Dios le había concedido.
Él estaba confiado y él se miraba a sí mismo cuando miraba a Cristo
como en realidad era. Soy un miserable que me propongo
hacer el bien y hago todo lo contrario a lo que me propongo
hacer. y Él grita como debemos de gritar, ¿quién me va a librar?
Pero doy gracias a Dios por Jesucristo. Nuestra confianza tiene que estar
allí. Y hemos visto algunas cosas prácticas que la Biblia nos enseña,
pero es importante recordar, hermanos, si nosotros no llegamos
al punto de la comprensión de lo que ha sido la reconciliación
con Dios en Cristo Jesús, el hecho de que hemos sido justificados
por la fe y por eso tenemos paz para con Dios, Si nosotros no
vemos, si nosotros seguimos pensando de nosotros mismos de manera
limitada, pensando que nosotros nos conocemos, muy difícilmente
vamos a llegar lejos en hacer práctico lo que estamos aprendiendo
de hacer la paz por varios motivos. Uno de los motivos es, recuerde,
no nos conocemos. Y la única manera de conocerme
es cuando yo voy conociendo al Señor Jesucristo. Entre más conozco
a Cristo, voy a ser más consciente de lo peligroso que soy y lo
necesitado que soy de Él. La otra cosa es, entre más yo
veo a Cristo, yo voy a mirar lo enorme de mis pecados contra
Dios, y yo voy a mirar cuán grandes pecados el Señor me ha perdonado. Pero cuando yo vengo con la actitud
y no veo al Señor Jesucristo, yo empiezo a pensar, yo soy bueno,
yo soy mejor que los otros, yo no merezco que me traten de esta
manera. yo hago lo que hago porque tú me haces hacerlo y vamos haciendo
todo lo contrario y negando las verdades del evangelio pero cuando
yo miro al señor jesucristo el señor jesucristo me hace ver
y me hace ver yo suelo ver primero No sé si a usted le pasa, pero
yo creo que el Señor Jesucristo en su sabiduría dijo, porque
Él nos conoce. Normalmente nosotros creemos que el pecador más grande
de nuestra casa son los otros, y yo no tanto. Solemos acercarnos
a las personas pensando que los que traen una viga en su ojo
son los otros, y yo traigo una paja. Pero el Señor Jesús dijo
algo, y Él nos conoce, y Él dijo, saca primero la viga de tu ojo
para que ayudes a sacar a tu hermano la paja de su ojo. Y
hermanos, recordar, el Evangelio recordar, nuestros pecados contra
Dios jamás se van jamás hay punto de comparación entre lo que alguien
puede pecar contra mí entre lo que yo he pecado contra Dios
nunca nunca habrá punto de comparación y ese es un asunto que recordar
si vamos a ser hacedores de la paz nunca los pecados de otro
contra mí ni siquiera De hecho, el Señor Jesucristo lo ilustró
con una parábola de un hombre que se le debía una pequeña deuda
y fue y lloró para que lo perdonaran y lo perdonaron. Y él tenía una
deuda sumamente grande. Él tenía una deuda grande y el
rey lo perdonó a él. Pero después, él salió después
de ser perdonado y se encontró a alguien que le debía algo insignificante
y lo empezó a presionar y a ahorcar hasta que lo metieron a la cárcel.
y el rey supo lo que pasó y se indignó con él y hermanos esta
figura es la figura de el rey es el señor que nos ha perdonado
una deuda infinita el pecado es es importante que nosotros
podamos recordar hermanos el pecado no es cosa ligera el pecado
es una ofrenda infinita porque es contra un dios que es infinito
y estas verdades son necesarias recordarlas La otra verdad que
es muy necesario recordar, hermanos, es recordar, disciplina no es
lo mismo que castigo. Aunque algunas veces, bueno,
solemos tener estas ideas, pero el Señor disciplina a los que
ama, y el Señor cuando los disciplina, los disciplina para acercarlos. Muchas cuestiones llegan a ser
distorsiones a lo largo de la historia, y necesitamos escuchar
el Evangelio y recordarlo, y clamar al Señor para que no tengamos
distorsión en cosas como, por ejemplo, la cuestión de la disciplina
tanto en el hogar como en cualquier aspecto de la disciplina. La
disciplina es no para hacer pagar a la persona, Si la persona es
creyente, si Dios ha salvado a esa persona, no necesitamos
nosotros hacerlo pagar por su pecado. Su pecado ha sido pagado
ya en la cruz. El Señor Jesucristo pagó por
su pecado. Muchas veces, por ejemplo, hay
gente que cree que la disciplina eclesiástica es atraer a alguien
y exponerlo ante la congregación y terminamos con cosas que se
hacen en las dictaduras. Porque en la mente de las personas
tienen la idea de, bueno, para que los demás vean y teman. Y
eso es lo que hacen los dictadores, el que alguien por ahí hace algo
y para que vean que no nos andamos por las ramas, pues para que
ni un otro se anime, pues entonces vamos y desapareció, lo mandamos
al campo de concentración o le hicimos algo tremendo y cuando
lo escuchen los demás, pues van a temer. Esa no es la idea de
la disciplina. La disciplina es para traer y
para restaurar. De hecho, un acto de disciplina
es lo que estamos haciendo ahora. Esta es disciplina preventiva. Al proclamar el Evangelio y enseñar
la verdad de Dios, estamos haciendo disciplina preventiva. Y el asunto de la disciplina no
es hacer ni exhibir a las personas. eso está totalmente fuera de
todo el espíritu de la Escritura. Si yo me paro aquí para exponer
a otro y hacerlo para que los demás teman, yo estoy asumiendo
una posición de que yo soy distinto, yo soy de otra categoría. No
se está viendo, por ejemplo, lo que la escritura dice, considerándote
a ti mismo, no sea que también seas tentado. Y las últimas tres
cosas que quisiera mencionar con respecto a la pacificación,
En Mateo 18, el versículo 15, dice, Por tanto,
si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y
él solos. Si te huyere, has ganado a tu
hermano. Recordar un poco lo último que vimos, hermanos, si
tu hermano pega contra ti y Dios te ha mostrado en oración, has
pedido que te muestres si es algo que no debe ser pasado por
alto, ve y repréndele estando tú y él solos. Y cuidémonos con
la ayuda del Señor, porque nuestro corazón engañoso y perverso muchas
veces nos lleva a hacer lo contrario a lo que Jesús dijo. ve y reprende
el estando tú y él solos. Y muchas veces ni oramos para
saber si es algo que debe pasarse por alto y perdonarse, pero aparte
vamos y hablamos con medio mundo en lugar de hablar con el hermano
que pecó contra ti. Pero el Señor es claro, dice,
habla tú y él, y si ahí queda arreglado, es un asunto que no
debe salir, nadie más tiene por qué ¿Por qué saber? Pero dice
después, mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos,
para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si vas con el hermano y hablas
con él, y pues no te oye, dice Jesús, toma contigo a uno o dos
testigos. Y la idea es hermanos creyentes,
y la idea no es vas a traer a tus amigos que sabes que te van a
favorecer, sino es en verdad delante de Dios saber que estoy
procurando la paz, que quiero sembrar el fruto de justicia,
que se siembra en paz para aquellos que hacen la paz. Es tratar con
mi corazón y sacar la vía de mi ojo para ir y buscar a esos
dos o tres testigos y platicar con el hermano. En el entendido
de que, hermanos, todos somos llamados a crecer en la gracia,
y en el entendido de que los dos o tres hermanos que tengan
que estar involucrados no pueden ir y obligar a la persona a darle
solución y que asuma lo que es su responsabilidad y haga lo
que se supone que le corresponde hacer para que haya paz. Una
de las cosas que tenemos que recordar es en todo este asunto de conflictos
es recordar la centralidad del Evangelio, es llamar a la persona
al arrepentimiento, pero siempre recordando presentar el Evangelio
y no vamos como una autoridad, como alguien que va a hacer algo
judicial obligando a la persona. Ese nunca va a ser el punto.
Los creyentes tenemos claro algo, y si no lo tenemos claro, tenemos
que escucharlo hasta que Dios nos haga tenerlo claro. Nosotros
proclamamos la verdad, nosotros proclamamos el Evangelio, pero
nosotros no podemos hacer nada adentro de las personas. Nosotros
pudiéramos tener medidas de chantaje y obligarlo, y quizá Él pueda
terminar haciendo lo que queremos. todos nosotros vamos a estar
complacidos pero si él lo hizo sólo para la aceptación sólo
para que lo dejemos en paz en verdad es igual que no hubiéramos
hecho nada eso es lo que el señor Jesús condenó siempre un cambio
exterior en la conducta sin un cambio del corazón hermanos si
sólo vamos sin recordar el evangelio es imposible que pueda haber
un cambio de corazón y es un asunto de oración recordando
que al final dos hermanos pueden tener una diferencia y un conflicto
pero no perdamos la perspectiva no tenemos lucha contra carne
y sangre es en un ambiente de oración clamando al señor que
obre en los corazones y al final no es llegando a la intención
de forzar a la persona de imponernos quizá Quizá en las familias puede
darse más, porque quizá nuestros hijos dependen económicamente
de nosotros, y los padres podemos salir pensando que hemos logrado
algo grandioso. Y bueno, el día que dejen de
depender económicamente de nosotros, pues se reirán. Quizá nos aguanten
el tiempo que lo necesiten. Pero no sólo que hacemos una
caricatura de las cosas, sino que no es lo que somos llamados
a ser y es una falta de entendimiento, de entender que no es con espada
ni con ejército, o sea, no es con instrumentos humanos, no
es porque yo tengo las finanzas de la casa y yo te puedo presionar
y yo puedo hacer que tú hagas, o no es porque emocionalmente
yo te puedo chantajear y te asuste con la congregación, entonces
tú terminas haciendo lo que yo quiero que hagas. por mucho que
lo que yo quiero que haga sea lo que la Escritura dice, si
yo lo estoy deseando más que a Dios, eso es pecaminoso. Ahora, después dice, si no los
oyere a ellos, dilo a la iglesia, y si no oyere a la iglesia, atende
por gentil y publicano. Dilo a la iglesia. Hay gente
que interpreta esto como bueno, de pronto en un culto se para
alguien y anuncia a un líder de la iglesia y pasa adelante
o desde allá señala a alguien y lo acusa públicamente de su
pecado. Y aquí más bien está hablando, si ya se manejó el
asunto y llegó ahí, no es que vamos a traer y hacer un espectáculo
en el culto del domingo, sino es dilo a la iglesia, es hablar
con pastores y diáconos, gente que Dios ha llamado al liderazgo
de la iglesia. y lo mismo que se hizo entre
dos o tres testigos y si aún así el no el hecho de que ya
esté el pastor de los diáconos no quiere decir que que pues
el hombre va a hacer lo que ahora Dice, si no los oye, tene por
gentil y publicano. Y hay gente que lamentablemente
hace cosas como, por ejemplo, sacar a la persona de la iglesia
o de la comunión y hacerlo públicamente. Y después se dan cosas como,
por ejemplo, se le ve en la calle y se está viniendo, pues, si
viene en la acera derecha, la gente se cruza a la izquierda
o cosas de ese tipo. Hermano, tenerlo por gentil y
publicano no tiene nada que ver con esas cosas que la imaginación
de la gente a y esas cosas de la imaginación de la gente es
porque hay un mal entendimiento del evangelio porque se pretende
uno hacer que la gente haga lo correcto por medios humanos Y
dos, porque se cree que lo que hay que hacer es hacer pagar,
por lo menos exponiéndolo, para que sienta, para que... Y una
idea peligrosa, que es la idea de los dictadores, para que los
demás teman. Y, hermanos, no va por ahí el
asunto. ¿Qué hay que hacer con un gentil
y un publicano? Lo que hay que hacer no es cerrarle
la iglesia para que no entre más, mientras quiera seguir viniendo
y escuchando el evangelio, pues que siga viniendo. La iglesia
está abierta para el gentil y el publicano. ¿Y qué hay que hacer?
Seguir orando por él y seguir amándole. Al final la Biblia
dice, en cuanto esté de nuestra parte, estate en paz con todos,
porque algunas veces haremos nuestra parte pero si hay una
parte que no hace su parte pues gracias a Dios que hicimos la
nuestra y sigamos haciendo la nuestra y la nuestra no es ni
exponerlo y hacerlo un espectáculo que contradice el evangelio no
es hacerlo pagar porque si él es creyente Cristo ya pagó por
sus pecados y puede ser un creyente que está en rebelión pero lo
que la iglesia puede ser llega hasta allí ya Dios se encarga
no nos metamos a hacer más de lo que la escritura define. Ya
es Dios quien se encarga de tratar directamente con sus hijos. Si
efectivamente es un hijo, y puede ser que un hijo de pronto esté
en una rebelión, pues nuestro deber como hermanos en Cristo
es clamar a Dios que le conceda arrepentimiento. Y si es hijo,
hermanos, Dios va a obrar y Dios lo va a traer al arrepentimiento.
Y una de las cosas importantes, hermanos, es muchas veces nosotros llevamos
prisa y que Dios nos guarde de la prisa, Dios no tiene prisa,
Dios tiene toda la eternidad y a veces nosotros queremos que
las cosas se arreglen ya y a veces la expectativa nuestra es correcta
pero no es correcta en el tiempo, Dios tiene sus tiempos y Dios
no tiene prisa, Dios tiene toda la eternidad, que Dios nos guarde
de querer hacer cosas como un día le preguntaron si se arrancaban
las cizañas, y él dijo, no, no sea que tratando de arrancar
las cizañas, arranques también el trigo. O sea, hay cosas que
abierta y definitivamente no nos tocan a nosotros hacer. Y
es interesante que muchas veces queremos pasar por alto las que
sí debemos hacer, las de estar cada día creciendo en la gracia,
la de estar cada día recordándonos el evangelio, la de estar cada
día orándolos unos por los otros. Y hermanos, ¿cómo nosotros podemos
llegar a hacer esto y mostrar al mundo? Dice, en esto conocerán
todos que sois mis discípulos si tuvieres amor los unos por
los otros. Sólo mediante verdaderamente haber experimentado una obra
en nuestro corazón, haber escuchado la voz de Dios, no hay paz si
no es por el Evangelio. No hay paz para los impíos. y
ni paz con dios a mucho menos paz de dios y ni siquiera paz
unos con otros sin la salvación del señor Nosotros somos adoradores de
ídolos. Y si estamos adorando ídolos,
no hay esperanza de que podamos amarnos los unos a los otros. Aquello que yo adore me va a
decir qué hacer, qué decir, qué sentir y qué pensar. Y sólo cuando
yo adoro a Dios, entonces Dios dice, ama a tu prójimo como a
ti mismo. Solamente, y adorar a Dios y
glorificar a Dios significa entender que Él es el sumo bien, entender
que todo lo que yo necesito está en Dios, que Él es el único digno
de ser temido, Él es el único digno de mi total confianza.
Recordar algo que no debemos de olvidar es, hermano, en tu
presencia, dice, hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra
para siempre. El gozo no lo tienen nuestros
hijos bien portados. Es deseable y bueno tener hijos
bien portados, pero ahí no está el gozo. Es deseable tener una
esposa comprensiva y cariñosa, pero ahí no está el gozo. Es
deseable tener un esposo amoroso, responsable, todo lo que se anhela,
pero tampoco está el gozo ahí. El gozo está en el Señor. Dios
mismo es el gozo. Hermanos, cuando buscamos el
gozo en otro lado, estamos adorando ídolos. Y entonces, no puede
haber paz. No puede haber paz. No va a haber
sabiduría de lo alto. Y la sabiduría de lo alto, esa
que es pacífica, esa que es benigna, que es misericordiosa, que es
llena de buenos frutos, esa sabiduría es el Señor Jesucristo. Y clamemos al Señor que Él quiera
seguir revelándose a nosotros, clamemos al Señor que nos atraiga
así así, clamemos al Señor que nos permita escuchar Su voz,
escuchar Su voz. Hermanos, Que Dios nos haga escuchar
más que simplemente a una persona y poder escuchar en verdad la
voz de Dios. Dice, mis ovejas oyen mi voz
y yo las conozco y me siguen y yo les doy vida eterna y no
perecerán jamás ni nadie las arrebatará de mi mano. Y el deseo
de mi corazón es que todos cuando estamos aquí nos aseguremos que
hemos escuchado en verdad esa voz. Esa voz, cuando escuchamos
esa voz, va a haber un deleite en vivir para él. No va a haber
nada frustrante porque no estamos esperando la respuesta de la
gente, sino hacemos lo que hacemos por amor a aquel que nos amó
y nos lavó de nuestros pecados con su sangre. porque él nos
ha hecho entender que esta vida no se trata de nosotros se trata
de él se trata de su gloria de su honor de su fama y entonces
experimentaremos gozo y entre más nos ocupemos de su fama y
de su honor mayor gozo hallaremos en él vamos a orar

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