Vamos a abrir nuestras Biblias
en 1 Pedro 3.10-12. Dice la Palabra de Dios, porque
el que quiera amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua
del mal y sus labios no hablen engaño. Apártese del mal y haga
el bien, busque la paz y sígala. Este es un pasaje que el Apóstol
Pedro está citando el Salmo 34, versículos 12, 13 y 14. Hemos
estado estudiando acerca de la pacificación y recordar Mateo
5, 9, que dice, bienaventurados los pacificadores, porque ellos
serán llamados hijos de Dios. Los pacificadores serán llamados
hijos de Dios. No son hijos de Dios por ser
pacificadores. El ser son hijos de Dios por
creer en el Señor Jesucristo. Y lo que está hablando el pasaje
es en conexión a lo que dijo el Señor Jesucristo. En esto
van a conocer todos que son mis discípulos, si tuvieras amor
los unos por los otros. Y serán llamados hijos de Dios
porque la gente va a mirar, va a ver un testimonio al mundo
de que son hijos de Dios porque son hacedores de la paz. La paz
es importante en el capítulo 15. El Evangelio de Juan el Señor
Jesucristo habló abundantemente acerca de la unidad, la unidad
y dentro de la unidad en una comunidad, la iglesia es una
comunidad de pecadores redimidos. Hay diversidad, no tenemos que
tener igualdad de opinión en todas las cosas. Una cosa es
que haya unidad y otra cosa es que nos equivoquemos y busquemos
uniformidad. Yo quisiera que pudiéramos recordar
algunas cosas importantes en cuanto a la pacificación. somos hechos hijos de dios por
creer en el señor jesucristo dice más a todos los que le recibieron
a los que creen en su nombre les dio potestad de ser hechos
hijos de dios el ser hacedores de la paz es solamente por la
obra que el señor jesucristo ha hecho en nuestro corazón es
una manera de reflejar la obra del señor en nuestro en nuestro
interior y la escritura frecuentemente nos habla acerca de, dice, el
pasaje que leímos habla en un lenguaje activo y dice, dice, busque la paz y sígala,
busque la paz y sígala, y es una lucha con nuestro corazón
engañoso y perverso, es una lucha y es a la vez un recordatorio
de que Todas las cosas obran para bien de aquellos que aman
a Dios, aún los conflictos, y es que en los conflictos se hacen
evidentes los deseos de nuestro corazón. Recuerde que Santiago
nos dice de dónde vienen los conflictos, y los conflictos
vienen de nuestras pasiones, las cuales combaten en nuestros
miembros. Y la importancia de poder, qué es lo que puede resolver
el problema de de nuestro corazón. Lo único que puede resolver el
problema de nuestro corazón es conocer a Dios en Cristo Jesús,
ser expuestos para que nuestro corazón, el Señor dice que Él
va a quitar los ídolos del corazón, y es por medio del Evangelio
que Dios nos confronta y usa los conflictos para mostrarnos
verdaderamente dónde está nuestra confianza. Hay un pasaje en la
Escritura que es en primera de Corintios, que dice, porque habéis sido comprados
por precio, glorificar pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro
espíritu, los cuales son de Dios. Y es interesante que en esta
epístola el apóstol Pablo está escribiendo a una iglesia que
estaba viviendo situaciones, el contexto de estos versículos
es una iglesia que vivía contextos de conflicto. Y en esos contextos
de conflicto el apóstol Pablo escribe que dado que hemos sido
comprados por precios, somos llamados a glorificar a Dios
en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu. También él dice a los
corintios, si puedes coméis o bebéis o hacéis cualquier otra cosa,
hacedlo todo para la gloria de Dios. Y era un contexto donde
había conflictos en cuestión, en varias cuestiones, y el apóstol
Pablo llama a la iglesia a poder mirar que el conflicto es una
oportunidad para glorificar a Dios. ¿Qué es el llamado bíblico ante
los conflictos? La verdad es que yo no sé si
alguno de ustedes no enfrentó ni un conflicto esta semana.
Sin embargo, el poder recordar que todo obra para nuestro bien
aún los conflictos. Ahora, cuando nosotros pensamos
en los conflictos, podemos pensar en tres maneras de responder
ante conflictos reales que la Escritura presenta, y una es
pasar por alto la ofensa. Y vamos a mirar Proverbios 19,
11. Dice Proverbios 19, 11, la cordura
del hombre detiene su furor y su honra es pasar por alto la ofensa. Su honra es pasar por alto la
ofensa. Y vamos a mirar otro pasaje en
Proverbios 12, 16. Dice, el necio al punto da a
conocer su ira, más el que no hace caso de la injuria es prudente. El necio al punto da a conocer
su ira, más el que no hace caso de la injuria es prudente. Y Proverbs diecisiete catorce,
dice, el que comienza la discordia es como quien suelta las aguas,
deja pues la contienda antes de que se enrede. Alguien haciendo un ejercicio
estadístico, piensa que... el 90% de los conflictos podían
quedar resueltos simplemente siguiendo el 90% de nuestros
conflictos no son de tal seriedad que no puedan ser pasados por
alto y el consejo de la escritura es hay ofensas que podemos simplemente
pasar por alto hay una de las cosas importantes que orar al
señor cuando nuestro corazón es tentado es hermanos no olvidemos
Nosotros no nos conocemos como debiéramos conocernos. Nosotros
crecemos en conocernos en la medida que conocemos al Señor.
Recordar que ¿quién es el que nos conoce? Si alguno de nosotros
piensa que se conoce, está equivocado. Dice la Biblia, engañoso y perverso
es el corazón del hombre. Más que todas las cosas, ¿quién
lo conocerá? El Salmista en el Salmo 139 empieza justamente
con esa declaración que hace el profeta Jeremías. Y la declaración
de él es, tú me has examinado y conocido, yo no me conozco
pero tú me conoces. Y al finalizar, después de que
usted lea todo el Salmo y se encuentre con la manera en que
Dios nos conoce, él termina con una oración, examíname, oh Dios,
y conoce mi corazón. Y hermano, cuando hay un... cuando hay alguna ofensa, no
olvide dos cosas. Una es, asegúrate de que la ofensa
en verdad sea real y no sea una ofensa que tú supones. Y cómo
hacer para hacer eso? Somos creyentes, estamos en el
Señor. Bueno, una cosa primera es orar y pedirle a Dios que
examíname, conoce mi corazón, muéstrame si en verdad es algo
real o simplemente es algo que estoy suponiendo. porque a veces
tendemos a suponer muchas cosas. Y si Dios muestra que en realidad
es algo verdaderamente real, también pedir al Señor la sabiduría
para saber si es una ofensa que simplemente debe ser pasada por
alto. Porque tenemos que recordar algo,
hermanos, no se olvide de algo. Algunas veces nos ofenden y otras
veces nosotros ofendemos. dice la Biblia que el que no
ofenda con su lengua pues ese es hombre pues capaz de dominar
todo el cuerpo pero la verdad es que pues no somos capaces
es justamente nuestra condición de incapacidad que nos hace necesario
el evangelio y Colosenses bueno una de las cosas importantes
para determinar si la ofensa debe ser pasada por alto está
explicada en Colosenses capítulo 3 versículo 1 al 3 Dice, si pues habéis resucitado
con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo
sentado a la diestra de Dios. Por eso miran las cosas de arriba,
no en las de la tierra, porque habéis muerto y vuestra vida
está escondida con Cristo en Dios. Un recordatorio, hermanos, para
los que estamos en Cristo es, si comes o bebes o haces cualquier
otra cosa, hazlo todo para la gloria de Dios. Y ese pasaje
está diciendo lo mismo, enfocándonos en la prioridad. O sea, es una
ofensa que puede ser pasada por alto, porque cuando yo miro y
le doy demasiada importancia a cosas insignificantes, estoy
poniendo la mira no precisamente en las cosas de arriba, Pero
cuando yo miro las cosas de arriba, clamo a Dios para que muestre
si este es un asunto irrelevante, que simple y sencillamente debe
ser pasado por alto. Entonces, me concentro en las
cosas de arriba, no en las de la tierra. Las cosas de arriba
es la gloria de Dios. Recordar, hermanos, una de las
cosas que tenemos que recordar frecuentemente, tenemos que recordar
frecuentemente, es esta vida no se trata de nosotros. Sin
embargo, nosotros muchas veces pensamos que se trata de nosotros,
pensamos que se trata de nuestra fama, de nuestra gloria, de nuestro
honor. Queremos traer la atención hacia
nosotros. Y si cualquier cosa, por insignificante
que sea, es tan ofensivo para nosotros, es que estamos pensando
que esta vida se trata de nosotros. Pero recordar este pasaje nos
va a ayudar a saber cuándo En oración, ¿cuándo pasar por alto
una ofensa? Cuando las prioridades son las
cosas de Dios, las cosas de arriba. Donde dice, poned la mira en
las cosas de arriba, no en las de la tierra, porque habéis muerto
y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Primera de
Pedro 4, 8. Dice, y ante todo tened entre
vosotros ferviente amor, porque el amor cubrirá multitud de pecados. Y ante todo tened entre vosotros
ferviente amor, porque el amor cubrirá multitud de pecados.
Y hermanos, esto no significa que nos andamos encubriendo pecados.
Esto significa, tiene aplicación con el hecho de pasar por alto
una ofensa, y es Amo al Señor, que es tan importante guardar
sus mandamientos. Dice, si mamáis, guardad mis
mandamientos. Y está en el contexto que él
habló de la unidad. Y su mandamiento es que nos amemos
unos a otros como él nos ha amado. En esto es glorificado mi Padre,
que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos. En esto conocerán
todos que sois mis discípulos. Tú eres amor los unos por los
otros. Hermanos, al punto de que al
punto de que pues no tenemos que estar haciendo un escándalo
por cualquier ofensa. En primer lugar, porque Dios
me ha mostrado que yo soy pecador, que yo soy el primero de los
pecadores. Dios me ha mostrado que yo no
soy mejor que mis hermanos y que sí, probablemente mi hermano
pecó contra mí, o mi hijo o mi esposa pecó contra mí, pero la
ofensa es tan insignificante comparado con con lo que el Señor
ha perdonado mis pecados que Él ha perdonado, el recordar
que ahora Él me ofendió pero que yo también he ofendido, el
recordar todas esas cosas y venir al Señor en oración va a hacer
que pueda cumplirse lo que dice el pasaje, dice Ante todo, tener entre vosotros
ferviente amor, porque el amor cubrirá multitud de pecados.
Este pasaje es aplicado al siguiente asunto, que es también cuándo
hay que tratar el asunto y no simplemente pasarlo por alto.
cuando hay que tratarlo, se trata también con ferviente amor. Y
recuerde que tanto el ser buscador de la paz, tanto el reconocer
mi pecaminosidad, el llegar a reconocer que yo no me conozco, que Dios
está obrando, todo eso es obra del Evangelio. El que no mira
el Evangelio, el que no mira al Señor, pues se siente bien
y cree que Él es mejor que todos, pues puede pensar que Él nunca
ofende a nadie. Pero aquel que está consciente,
como el apóstol Pablo, de que él era el primer pecador, aquel
que está consciente porque Dios se le está revelando constantemente
y él tiene puestos los ojos en Jesús, él sabe que él es un miserable,
que él es un miserable pecador que haya que el bien que quiere
hacer no hace, pero hace el mal, el mal que no quiere. Y él clama
al Señor y él está en humildad de poder, en un momento dado,
pasar por alto la ofensa. Y cuando no se tiene que pasar
por alto, él puede ir en una actitud de ferviente amor y hacer
una confrontación amorosa. Ahora, la Escritura nos enseña,
bueno, muchos de nuestros asuntos pueden ser pasados por alto.
Hermano, nunca estar apresurados, sino recordar, nosotros vivimos
en el mejor lugar, mi familia es la mejor familia, estoy viviendo
con las mejores personas, estoy en la mejor iglesia, en el mejor
tiempo. No para lo que yo quiero. Yo quisiera mi infatuación, mi
comodidad, no tener ningún problema, pero para lo que Dios quiere.
Y lo que Dios quiere es hacernos crecer a la imagen de su Hijo.
Si yo recuerdo que Él está obrando, entonces yo voy a andar pausado
y voy a detenerme y poder recordar, Señor, pasó esto y creo que es
una ofensa. Quiero que me guíes y me muestres
si en verdad es una ofensa. Y después que me muestres si
es una ofensa, si debe ser pasada por alto. Hermanos, asegurarnos
y hacerlo en oración porque pasar por alto no significa a veces
hacemos que pasamos por alto y decimos pues no pasó nada pero
en verdad en el corazón hay algo que sí pasó algo y que estamos
abrigando y se empieza a volver una raíz de amargura y ahí la
importancia de tratar el asunto en oración que en verdad tengas
la certeza de que Dios está obrando en ti, Dios está guiando, si
esa ofensa es pasada por alto, es pasarla por alto, no es simplemente
como meterla debajo de la alfombra, sino pasarla por alto es el hecho
de que aún perdonara, recordando que pues cuántas veces nosotros
pecamos de manera ligera contra otras personas. y tomar en consideración
que somos co-pecadores y que efectivamente ofendemos muchas
veces. La Escritura declara eso. ¿Quién
de nosotros no ofende muchas veces? Ahora, hay situaciones
de conflicto en la cual la Escritura, el mismo Señor Jesucristo, manda
que el tratamiento es distinto y no simplemente pasar por alto.
Ahora, Vamos a mirar algunos pasajes
que está en Mateo 5, 23, 24. Dice, por tanto, si traes tu
ofrenda al altar y ahí te acuerdas de que tu hermano tiene algo
contra ti, deja ahí tu ofrenda delante del altar y anda, reconcíliate
primero con tu hermano y entonces ven y presenta tu ofrenda. Por
tanto, si traes tu ofrenda al altar y ahí te acuerdas de que
tu hermano tiene algo contra ti, deja ahí tu ofrenda delante
del altar y anda, reconcíliate primero con tu hermano y entonces
ven y presenta tu ofrenda. Siempre en Mateo, capítulo 18,
versículo 15, dice el Señor Jesús así, Por
tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú
y él solos. Si te oyere, has ganado a tu
hermano. Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele
estando tú y él solos. hermanos no olvidemos que la
esencia del pecado está en la incredulidad y la esencia del
pecado es arrogancia y personas a que Dios ha salvado
que están registradas en la escritura y yo creo que nos identificamos
con ellos Dios al salvarnos ha hecho algo, y lo que ha hecho
nos ha humillado. Job dijo, de oídas te había oído,
pero ahora mis ojos te ven, por tanto, me aborrezco y me arrepiento
en polvo y ceniza. El salmista dice, bueno mes haber
sido humillado. Antes que fuera humillado, descarriado
andaba. Y en la Escritura, tanto en el
Antiguo como en el Nuevo Testamento, es abundante la exhortación hacia
la humildad. Abundante. Usted va a mirar en
Román, nos va a mirar en Primera de Pedro, porque a pesar de que
estamos en Cristo, batallamos con el hecho de la vieja naturaleza
que quiere volver a resurgir. ¿Y por qué menciono esto? Ambos
pasajes dicen, si traes tu ofrenda al altar y ahí te acuerdas de
que tu hermano tiene algo contra ti, y el versículo quince dice,
por tanto, si tu hermano peca contra ti, y la pregunta es,
se dio un conflicto, ya oramos y Dios te mostró que no es algo
que debe ser pasado por alto. Entonces, si no debe ser pasado
por alto, de pronto surge una el ofensor o el ofendido. Hermanos,
el corazón engañoso y perverso muchas veces nos hace pensar,
bueno, pues él me ofendió, él tiene que venir a pedirme perdón,
pero el Señor Jesús dice, por tanto, si tu hermano peca contra
ti, ve y repréndele. Y la exhortación es exactamente
no como nuestra lógica humana y orgullosa dice. Yo no sé usted,
pero yo a veces he pensado, bueno, si Él me hizo, Él debería de
venir. Yo no sé si ustedes son igual
que yo, pero por algo el Señor Jesús está poniendo el énfasis.
Y es que va a suceder algo. Hermanos, somos pecadores y solemos
pecar y es interesante que muchas veces es probable que el que
ha pecado ni siquiera se ha dado cuenta y usted se ha dado cuenta
que pecaron contra usted usted ha orado dios le ha mostrado
que es una falta que no se debe pasar por alto entonces es orgullo
y hay que clamar al señor para que hacer morir lo terrenal en
nosotros. No es, él me ofendió, él tiene
que venir. Probablemente, bueno, lo más seguro es que él me ofendió,
pero él se siguió y ni siquiera se dio cuenta que me ofendió.
Entonces, el Señor dice, por tanto, si tu hermano peca contra
ti, ve y repréndele, estando tú y él solos. Y hermanos, aquí
hay varias cosas que el Señor está dejando en claro que necesitamos
necesitamos del evangelio para poder poner en práctica esto
no son cosas sin el evangelio nosotros hacemos todo lo contrario
en primer lugar no vamos y hablamos con él estando solos. Muchas
veces en nuestro corazón empezamos a decir, bueno, él me ofendió,
debería ser un poco más sensible. Él me hizo, él debería venir
a pedir perdón, pero después de eso la otra cosa que hacemos
es que de pronto vamos Y en la primera oportunidad estamos hablando
con alguien más y diciéndole, ¿sabes qué? Ese hermano o este,
el que sea, mira me hizo esto, esto, esto, y ni siquiera me
pidió perdón, ni siquiera se disculpó. Y de pronto ya estás
con otra persona y con otra persona y hacemos pie a algo que la Escritura
llama murmuración. Y la palabra del Señor Jesucristo
es clara. Dice, por tanto, si tu hermano
peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos. Si te
oyere, has ganado a tu hermano. Si tu hermano peca contra ti,
ve y repréndele estando tú y él solos. Si traes tu ofrenda al
altar y te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí
tu ofrenda y ve primero y reconcílate con tu hermano y ve y reprende
a tu hermano estando tú y él solos. Y hermanos, es la idea
de que gran parte de los conflictos pudieran ser resueltos uno pasándolos
por alto, clamando a Dios en oración que dé dirección si debe
ser pasado por alto. Si no debe ser pasado por alto,
entonces hacer una confrontación amorosa, recordando que el Señor
dijo, en primer lugar, es estando tú y él solos. Y si estamos él
y yo solos y el asunto queda arreglado, es un asunto que nadie
más tiene que saber. Si yo lo paso por alto, nadie
más tiene que saber. Porque si yo sigo hablando con
alguien más es que no lo pasé por alto. si no se pasa por alto,
pero se confronta y nos reconciliamos. El hecho de perdonar significa
también, también significa que nadie más tiene por qué saberlo.
Ya está arreglado y es un asunto que no tiene que hablarse más,
porque la Escritura nos llama a ser imitadores de Dios como
hijos amados. Y es interesante que el Señor
hace algo y dice, cuando el Señor perdona a un pecador, dice, y
nunca más me acordaré de tus pecados y de tus rebeliones.
Sin embargo, la gente, y tristemente a veces como creyentes, somos
aún influenciados por ideas de la cultura. Hay gente que dice,
te perdono, pero no lo olvido. Hay gente que dice, te perdono,
pero guardamos la distancia. Y hermanos, sed imitadores de
Dios como hijos amados. Si en verdad el Señor nos ha
salvado, si en verdad el Señor está obrando nuestro corazón,
si Cristo se está dando a conocer a nosotros, es que estamos aprendiendo
cómo Él nos perdona. Y Él nos perdona, ¿cómo hace
Dios cuando nos perdona? A veces hay gente que arreglamos
las cosas y decimos cosas como, te perdono, pero prométeme que
no lo vas a volver a hacer. Esas cosas no tienen nada que
ver con la manera en que Dios en el Evangelio trata con el
pecador. Dios no nos hace hacer una promesa. Te perdono, pero
prométeme que no lo vas a volver a hacer. Dios perdona al pecador
y dice, cuando está lejos el oriente del occidente hizo alejar
de nosotros nuestras rebeliones. Como el Padre se compadece de
los hijos, así se compadece Jehová de los que le temen. Dice que
nunca más me acordaré de tus pecados y de tus rebeliones.
O sea, el Señor no está recordando constantemente nuestros pecados.
Cristo ha cubierto nuestros pecados. Y hermanos, en verdad necesitamos
del Evangelio para perdonar como Dios, como Dios perdona. Necesitamos la gracia del Evangelio.
Necesitamos oración constante y clamar al Señor. Esto que el
Señor está, Jesús está diciendo, lo está diciendo y no es algo
que se está diciendo en general para toda la gente. Sin embargo,
toda la gente es responsable. No pueden Y los creyentes en
nosotros mismos tampoco podemos. Necesitamos la gracia de Dios. Necesitamos crecer en confianza
en el Señor. Necesitamos crecer principalmente
en confianza en el Señor. En la medida que nosotros confiamos
cada vez más en el Señor, Él es más glorificado, porque Él
es el ser más digno de confianza. Y yo estoy haciendo las cosas
porque lo que importa es su carácter, es su fama, no es si yo gano
esta situación de conflicto o la pierdo. No es mi comodidad. Alguien dijo, había un hombre
que le decía a sus trabajadores, te contraté para que me traigas
soluciones, no problemas. Y él quería llevar todo cómodo.
Y a veces estamos así, como queriendo no tener problemas. y Dios obra
en todas nuestras circunstancias porque Dios está mostrando constantemente
pues qué es la prioridad para nosotros, si en verdad la prioridad
es las cosas de arriba, si en verdad la prioridad es el nombre
del Señor, es su fama, es su gloria, es su honor y recordar
recordar del evangelio cómo es cómo es que el señor perdona
al pecador el señor no está recordando los pecados el señor no espera
de nosotros una promesa el señor perdona al pecador y no guarda
la distancia sino lo trae a su familia lo hace su hijo el señor
aún cuando el hijo peca el señor lo disciplina y lo atrae hacia
sí es interesante cuando leímos el pasaje cuando Dios, a través
del profeta Natán, trae convicción de pecado en David, y David vuelve
al Señor. O sea, el Señor lo disciplina
amorosamente y lo atrae hacia sí. Y, hermanos, esas son figuras
que nos muestran cómo es Dios. Nuestra necesidad es conocer
a Dios. No se puede ser un pacificador sin conocer a Dios. Y nuestra
esperanza de conocer a Dios es en el Señor Jesucristo. Es confiando
en el Señor Jesucristo, es recordando, no me conozco, tú me conoces,
pero yo necesito conocerte para que cuando yo te conozca, entonces
empiezo a conocer cuán engañoso y perverso es mi corazón, más
que todas las cosas, al punto de que yo no puedo confiar en
mi propio corazón. Y todo es contrario a las voces
de nuestra cultura. Nuestra cultura nos llama a seguir
los impulsos de nuestro corazón. Nuestra cultura nos llama a imponernos,
a ganar los conflictos. Y no se trata de ganar los conflictos,
sino se trata de la gloria de Dios. Gálatas 6, 1 al 3. dice hermanos si alguno fuera
sorprendido en alguna falta y bueno cuando el hermano peca contra
uno pues es lo sorprendemos nosotros en una falta capaz y que él pues
no no ha notado que está en una falta y yo quisiera hacer una
una pausa aquí hermanos este pasaje en particular es un pasaje
que dios que dios nos ayuda a prestar atención cuando lo leemos y cuando
lo escuchamos hermanos si alguno fuera sorprendido en alguna falta Hermanos, nosotros somos una
comunidad redimida, pero somos creyentes que estamos en transformación.
Dios ha empezado una obra en nosotros y aún no ha quedado
terminada esa obra. Él ha prometido que él va a terminar
esa obra. Hermanos, tenemos que recordar
eso. Cada uno de mis hermanos es un edificio en construcción.
Dios no ha puesto todavía el letrero de que está terminado.
Y eso, ¿por qué digo esto? Porque es importante que yo recuerde,
hermanos, si son pecadores que están siendo, somos pecadores
que estamos siendo transformados, no nos extrañemos de que de pronto
alguien peque contra mí. Es lo más normal que puede pasar
en una comunidad de pecadores. La otra cosa importante es esta.
Dice, si alguno fuera sorprendido en alguna falta, hermano, clamemos
a Dios para que Dios nos guarde a todos los que estamos aquí
de hacer algo que no es lo que dice el pasaje. Si alguno fuera
sorprendido en alguna falta. Esta es la idea de algo que Dios
trae providencialmente. No olvides. Ya sea que Él peca
directo contra ti y tú lo sorprendes en la falta. Pero es algo que
Dios providencialmente ha traído. O ya sea que no sea un pecado
directo contra ti, pero Dios lo providencialmente permitió
que tú veas. Hermano, es importante que Dios
providencialmente a la que te tomes el papel de estar como
el vigilante de los hermanos, que Dios nos guarde. Nadie de
nosotros tiene que hacer el papel de estar como el vigilante, escuchando
cada palabra que dice el hermano a ver qué va a decir mal, viendo
qué va a hacer mal, o tratando de estar vigilando a los hermanos.
Hermano, eso es peligroso. Dios guarda a su iglesia y nadie
de nosotros tiene que asumir esa clase de actitudes. Incluso
es pecaminoso, es estarse entrometiendo en lo ajeno. Aquí es si alguno
es sorprendido en alguna falta, porque providencialmente Dios
permitió que de pronto tú veas alguna falta. Pero eso es distinto
a estar ocupado buscando las faltas en los hermanos. Y algo
te puedo asegurar, si te pones a buscar las faltas en los hermanos,
ten por seguro que las vas a encontrar. Por supuesto que las vas a encontrar.
Pero hay algo que es ejemplo de la Escritura, es el apóstol
Pablo, aún a las iglesias que batallaban batallas muy duras,
como a los corintos, el apóstol Pablo empieza dando gracias a
Dios por las manifestaciones de la gracia y que Dios nos haga
gozarnos de ver manifestaciones de la gracia en nuestros hermanos
y si él providencialmente deja que sea sorprendido alguno entonces
hay algo que Dios nos llama a hacer y dice si alguno fuera sorprendido
en alguna falta vosotros que sois espirituales restauradle
con espíritu de mansedumbre hermano si es sorprendido que dios nos
guarde de ser el cazador que estemos tan atentos de escuchar
cada palabra y estar metido tratando de escuchar por todos lados que
están diciendo a ver qué van a decir mal porque eso es pecado
Eso Dios, el Espíritu Santo, es quien hace una obra de cuidar
a su pueblo. No es nuestra tarea ser, pues,
intentar estar cuidando cada detalle de la vida de la iglesia.
Dice, y si providencialmente Dios concede que tú sorprendas
al hermano, ya sea porque él peca directamente contra ti,
dice, vosotros que sois espirituales. El ser espiritual no es que uno
es mejor. El ser espiritual, alguien espiritual
es alguien que es consciente como Pablo. Yo soy un pecador. Yo soy un miserable necesitado
de la gracia de Dios. Ahora yo estoy sorprendiendo
al hermano y él quizá está pecando contra mí, pero bien puede ser
que mañana yo sea el que estoy haciendo este pecado. Entonces,
saco la viga de mi ojo, como dijo el Señor Jesús, para poder
ayudar a mi hermano a sacar la paja de su ojo. Dice, restauradle
con espíritu de mansedumbre. Dice, considerante a ti mismo,
no sea que tú también seas tentado. Hermano, en la Escritura, No
hay tal cosa como muchas veces nuestro corazón suele engañarnos,
de que el espiritual es el que es intachable, impecable, el
que se siente mejor que todos. Al contrario, esas ilustraciones
de la Escritura corresponden a personas que el Señor Jesús
dijo que eran hipócritas, dijo que eran personas que confiaban
demasiado en sí mismos. Pero el llamado es al espíritu
de mansedumbre. Y, hermanos, espíritu de mansedumbre
sólo puede haber si estamos en Cristo Jesús, si estamos en el
Señor Jesucristo. Dice, sobrellevad los unos las
cargas de los otros, y cumplir así la ley de Cristo, porque
el que se cree ser algo no siendo nada, a sí mismo se engaña. El que se cree algo no siendo
nada, a sí mismo se engaña. Entonces, hermanos, hay ocasiones
en que se tiene que hablar el asunto, y el asunto se habla
a solas. Y si se tiene que hablar primero,
antes de hablar a solas, primero hay que hablar con Dios, hablar
con el Señor del asunto, tratar con mi corazón a solas, hasta
saber que Dios en su gracia y por el Evangelio me ha permitido
sacar la viga de mi ojo para poder ayudar a mi hermano a sacar
la paja de su ojo. Si yo no hago esto, en realidad,
estoy siendo alguien que me estoy considerando alguien no siendo
nada y soy llamado a sobrellevar las cargas somos la idea es la
conciliación es el sentido de unidad es el sentido de cuerpo
no es nosotros contra sino somos nosotros sobrellevar o soportar
las cargas los unos de los otros y cumplir así la ley de cristo
hay algunas traducciones que usan la palabra soportar y no
es en el sentido negativo de como la gente dice pues tenemos
que soportarlo y sino el hecho de estar recordando que somos
un cuerpo y nos soportamos o nos damos soporte unos a otros dice
sobrellevat los unos las cargas de los otros hermanos En algunos, puede haber algunos
casos en que las ofensas impliquen o las situaciones
de conflicto impliquen más cosas que ofensas y que impliquen pues
algunos asuntos quizás relacionados con dinero, propiedades o algún
otro derecho y deben resolverse mediante un proceso de negociación
por las partes. buscando que se llegue a acuerdos
que satisfagan a todas las partes. Hermanos, hay una parte que nunca
debemos olvidar y es la que describe Colosenses 3, 1 al 3. No importa
Si hay una situación de dinero, de algún trabajo, de algo con
alguna persona, y sobre todo si somos entrecreyentes, recuerde,
no se trata simplemente de nuestro negocio entre usted y yo, sino
hay una parte involucrada que es, siempre va a estar involucrada,
y es Dios. Dios debe ser honrado. Y el versículo
de Colosenses 3, 1 al 3, si pues habéis resucitado con Cristo,
poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
La gente que tiene la mira en las cosas de la tierra, lo único
que importa es hasta cierto punto el orgullo de decir, bueno, resolví
este problema y gané el conflicto. De hecho hay gente que se pasa
por la vida pues hasta jactándose de a cuántas gentes ha perjudicado. No se trata ni de huir y negar
que hay un problema, ni de resolverlo de la manera más rápida y a veces
la tentación, ¿no? Por ejemplo, imagínense de pronto
alguien le alcanza por atrás, y su auto ya traía algo, y a
veces es la oportunidad de sacar algún provecho de más. Hermanos,
que Dios nos guarde de esas cosas. En verdad, hay cosas donde hay
derecho, pero recuerde las cosas de arriba, el honor de Dios. Y Filipenses 2.4 dice, Dice, no mirando cada uno por
lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
No mirando cada uno por lo suyo propio. Hermanos, no es cerrarme
y decir, pues, lo que importa es lo mío. Y sí tengo que considerar
lo que es justo y que es correcto. Y algunas veces va a implicar
ceder en algunos aspectos y siempre recordando, no es el hecho de
que mis derechos no tienen que ser considerados, pero no es
simplemente establecer mis derechos y olvidar completamente el de
los demás. Y ahí está también, dice, no mirando cada uno por
lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
Y en esos otros está la gloria de Dios. ¿Cómo va a ser honrado
el nombre del Señor? recuerde que aún la escritura
llama, llama a los creyentes a que pues los creyentes son
llamados a no precisamente estar resolviendo sus asuntos en los
tribunales sino en primera de corintios el apóstol pablo dice
que pues no está bien lo que estaban haciendo los hermanos
de ir a pleitear ante los inconversos y él dice que no hay alguno entre
vosotros que pueda ayudar a sus hermanos y Y aquí estamos hablando de una
negociación que se puede dar entre dos personas, porque ya
implica algo más que simplemente pasar por alto la ofensa. Y hermano,
por el Evangelio, nosotros podemos llegar a podemos tener diferencias,
aún algunas que impliquen cuestiones económicas o de derechos, y podemos,
por la gracia de Dios, clamando al Señor, viéndonos como hermanos
en Cristo, sobrellevando las cargas, escuchando la voz de
Dios que dice, no mires por lo tuyo propio, arreglar nuestros
asuntos y recordar, hermano, una vez arreglado el asunto y
perdonado, algunas cosas que recordar, porque se nos llama
ser imitadores de Dios como hijos amados. es que Dios no se pasa
hablando de nuestros pecados, porque Él los ha olvidado. Dios
no se pasa recordándonos los pecados. Dios no nos perdona,
porque a veces hay quienes pensamos que ya perdonamos, pero evitamos
a la persona. según ya lo perdoné pero si yo
estoy por el centro y lo veo como a dos o una cuadra pues
veo a dónde meterme para que cuando él pase pues yo evite
verlo si lo puedo evitar saludar en la iglesia pues evito saludarlo
y hermano eso no es perdonar eso es llámele usted como quiera
pero no es perdonar el señor le perdonó el señor le aceptó
en su familia le trajo a ser su hijo Y cuando usted confiesa
sus pecados, el Señor le perdona y el Señor le atrae, así así
con lazos de amor. Y el Señor Jesús dijo en esto,
conocerán todos que sois mis discípulos si tuvieres amor los
unos por los otros. Y amor es A veces nosotros hablamos
de que ya hemos perdonado, pero de pronto en alguna discusión
vuelve a salir aquello. Hermanos, si eso está ocurriendo,
examina tu corazón, clama al Señor que examine tu corazón,
clama al Señor que quite raíces de amargura, porque sólo el Señor
nos puede hacer amar como Él nos ha amado. No es algo que
podemos hacer en nosotros mismos. No se trata aquí de invitarte
a tu fuerza de voluntad. Esto no es un asunto moralista,
es un asunto que sólo puede ser vivido por el Evangelio. El verdadero
perdón y la verdadera comunión tiene que ver con el Evangelio.
Es necesario recordar cada vez el Evangelio y recordar cómo
el Señor me ha perdonado en Cristo. Es recordar cómo Él trata conmigo. ¿Cómo Él no me hace hacer promesas?
No hay garantía. Cuando perdonamos, hermanos,
no hay garantía de que lo que ocurrió una vez no vuelva a ocurrir.
Y el Señor mismo tampoco nos hace prometer que no lo vamos
a volver a hacer, como a veces nosotros hacemos con nuestros
niños, o a veces en relaciones de matrimonio se pretenden hacer
promesas, de que se hagan promesas. Irmano, es... y note que el asunto es, la prioridad
de Dios es cambiarme a mí, es transformarme a mí. creer que
Dios está obrando para hacerme a mí cada vez más parecido al
Señor Jesucristo. Recuerde que lo importante no
es lo que me hagan a mí, lo importante es cómo yo respondo a lo que
me hacen y cuáles son los recursos que yo tengo para responder a
lo que me hacen. Y el principal recurso es el
Evangelio, hermano, es recordar la obra del Señor Jesús, es recordar
que solo confiando en el Señor Jesús y viniendo al Señor Jesús,
Es recordar que por la obra del Señor Jesús es que se nos ha
dado el poder del Espíritu Santo para hacer lo que hemos leído
hoy en la Escritura. Esas cosas están allí y nuestro
corazón nos tienta a hacer todo lo contrario. Nosotros tendemos
a hablar con otros antes que con la persona que ha pecado
contra nosotros. Habla con él, dice Jesús, estando
tú y él solos. Y si el asunto queda arreglado
allí, el amor cubrirá multitud de pecados. No se tienen que
divulgar pecados. Está resuelto. No se tiene que
volver a hablar de él porque, porque soy llamado a ser imitador
de Dios como hijo amado. Hermanos, qué maravilloso es
cuando pensamos en la forma en que Dios perdona a un pecador.
Y la pregunta es, ¿has experimentado el perdón de Dios? su promesa que dice que nunca
más se acordará de tus pecados y tus rebeliones. Y eso sólo
puede ser posible por la obra que el Señor Jesucristo hizo,
confiando en el Señor Jesucristo. No puedes venir buscando el perdón
de Dios basado en que te vas a esforzar por no volver a hacerlo,
porque lo más seguro es que lo vas a volver a hacer. Tienes
que venir confiando en la multitud de su misericordia. Dice, honrata
al Hijo, dice el versículo que leímos al principio, dice, Honrada
al Hijo para que no se enoje y perezcáis en el camino, pues
enflama de pronto su ira. Pero bienaventurados todos los
que en él confían." Estás confiando en el Señor Jesucristo. Para
tener el perdón de tus pecados y paz con Dios es confiar en
el Señor Jesucristo. Para crecer en la gracia es exactamente
lo mismo. No vamos a crecer en gracia si
confiamos en nosotros mismos. Si yo confío que puedo hacer
lo que el Señor está llamando a hacer por mí mismo, es imposible. Solamente es posible cuando nosotros
miramos al Señor Jesucristo con ojos de fe, cuando confiamos
en Él, cuando recordamos cómo Él nos ha perdonado. cuando en
un conflicto venimos humildemente reconociendo nuestra participación
en el conflicto. Y si no hay participación directa,
pero seguro, el pecado de mi hermano me ha tentado y en mi
corazón he pecado. Un pasaje que estuvo mucho en
mi mente esta semana es, sean gratos los dichos de mi boca
y la meditación de mi corazón, oh Jehová. Y hermanos, qué importante
que es no sólo lo que sale de nuestra boca, sino aquello que
nosotros tenemos en la mente. Y hermano, que en tu mente pueda
estar lo que Cristo ha hecho por ti. aún clamar al Señor y
pedirle Señor ayúdame a pensar y que yo esté pensando pensamientos
que te honran y hermanos es necesario el evangelio como somos atacados
a de pronto estar teniendo pensamientos y cuando digo pensamientos no
necesariamente cosas de lujuria Pero tener cuidado porque nosotros
ni siquiera sabemos pensar lo que es debido. Necesitamos la
gracia de Dios para que pensemos y la meditación de mi corazón
sea también grata delante de Él. Vamos a orar.
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!