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Gervacio Itza

Solo hay un evangelio

Galatians 3:1-5
Gervacio Itza April, 9 2017 Video & Audio
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Gervacio Itza
Gervacio Itza April, 9 2017

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Buenos días. Gracias a Dios en
que hemos llegado con bien. Es para mí un privilegio también. Estoy muy contento nuevamente
de estar y verles también fiel al Señor. Ese es realmente lo
que debe desear el creyente, ser fiel al Señor. mejor y tan
grande. Acabamos de cantar cuán grande
es él, cuán grande todo lo muestra lo grandeza que es el hermanos
lo que vemos en este mundo. Aquí en el libro de Gálatas capítulo
3 Gálatas capítulo 3 En el verso,
el verso uno dice, oh gálatas insensatos, ¿qué nos fascinó
para no obedecer a la verdad a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo
fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? Esto sólo quiero saber de vosotros. ¿Recibiste el Espíritu por las
obras de la ley? o por el oír con fe? Tan necios
sois, habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar
por la carne. Tantas cosas habéis padecido
en vano, si es que realmente fue en vano. Y aquel, pues, que
os suministra el Espíritu y hace maravillas entre vosotros, ¿lo
hace por las obras de la ley o por el oír con fe? Padre, gracias
te damos una vez más. Tú nos permites estar aquí reunidos
con mis hermanos. Gracias por darnos la oportunidad
de oírte, Señor. Te ruego por cada uno de nosotros,
danos oídos, danos corazón, Señor, para poder entender Tu Santa
Palabra. Sabemos que nuestro Maestro es
el Espíritu Santo y rogamos, Señor, que nos guíe en toda la
verdad en esta mañana. bendícenos, bendice tu palabra. En el nombre de Cristo te ruego
todo. Amén. Gálatas insensatos. Hermanos, es insensatez cualquiera
que deja a Cristo para seguir a Moisés o a la ley donde ha sido librado, si es
que realmente ha sido librado. ¿Por qué? Porque hay muchos hermanos
en las iglesias solamente son religiosos. Lo digo, no trato de ofender,
pero hay mucha gente que sigue solamente una religión, sigue
costumbres. Es bueno, es una buena costumbre
estar en un lugar como este para Entonces se predica y realmente
se esté predicando el Evangelio que el Señor ha dejado. No es
un Evangelio falso como dijo Pablo en el capítulo uno de este
libro. Entonces dejar a Cristo para
seguir a Moisés o dejar el Evangelio que ha sido predicado por gracia,
no por obras de la ley, no por costumbres, para irse a las obras
de la ley, dejar la doctrina de la justificación gratuita
que da paz, consuelo, hermanos, a nuestra alma, a nuestro corazón,
para ir a la ley que sólo puede condenar, reducirnos a esclavitud
otra vez. Imagínense lo que pasa. El apóstol
entonces dice aquí en el verso uno, O gálatas insensatos. ¿Quién os fascinó? ¿Quién os fascinó? ¿Quién les
engañó a la verdad? de Cristo crucificado, hermanos,
siempre es lo que anunciamos y eso es lo que anunció claramente
el apóstol San Pablo, no solamente a los gálatas, sino donde quiera
que él se presente a predicar. Él nunca, nunca rehusó no predicar
la verdad que él había recibido, así como lo estamos haciendo
también, gracias a Dios, que nos ha dado la oportunidad de
tener esta verdad, de creerlo, de sentirlo en nuestro
corazón y ese es el deseo de nosotros también que esta verdad
llegue en el corazón de cada uno de ustedes, de aquellos y
aquellos que quizás están siguiendo una tradición, una religión,
a un Cristo falso, a un Cristo que no le da salvación, no ha
podido lograr esta salvación que el Señor, hermanos, desde
antes de la fundación lo ha hecho. Ha sido hecho ya esta obra de
salvación. No lo estaba haciendo el Señor
cuando Él fue a la cruz. Ya estaba hecho desde la eternidad. solamente se manifestó. Entonces,
Cristo, hermanos, con su muerte, ese es lo que predicamos nosotros. Con este Evangelio había obtenido
aquellas personas que antes de la fundación del mundo, escogió. No es por la ley de las obras,
sino por la muerte del Señor Jesucristo. y el apóstol San
Pablo entonces está hablando la Iglesia de los Gálatas. Sabemos nosotros, hermanos, que
los insensatos son aquellas personas que no tienen a Cristo Jesús,
pero un creyente no lo es, hermanos. Una persona de veras que Dios
ha puesto fe verdadera en su corazón, esa persona no es capaz
de oír a falsos hombres. a falsos predicadores. Cierra
sus oídos para ellos, hombres fascinadores, hombres que buscan
la manera de engañar, hermanos, si fuese posible, aún los escogidos
de Dios. Porque esas son las... son gente
que usa trucos, maneras de atraer otra vez a la esclavitud. Los
falsos maestros usan promesas para traer otra vez a la ley
aquellas personas, si fuese posible, los que el Señor verdaderamente
ha salvado, no los que se han salvado, los que el Señor ha
salvado. Deben oír bien, no los que se
han salvado, sino los que el Señor ha salvado. porque hay
gente que dice yo ya fui salvo pero ya sabes de quien le salvó las obras no le salvan su fe
no le salva esa salvación viene esa fe verdadera
que es don de Dios no es de nosotros no es de ningún predicador no
es de ningún hombre en este mundo Entonces estos galtas, ellos,
el apóstol Pablo les había predicado el evangelio verdadero de la
gracia de Dios sin obras y vemos como aquellos falsos hombres
entraron para engañar realmente como en cualquier iglesia
cuando pues no está, está ausente el pastor, muchas veces entra
gente y dice, está bien eso que hacen ustedes, está bien, pero
hay que hacer esto. Ya ahí está la maldad, hermanos. Infiltran una falsa doctrina
y su término es condenación. y su término es condenación.
No hay salvación en esta falsa enseñanza. Y es triste, hermanos,
es triste, es triste. Y el apóstol Pablo siempre, siempre
y siempre, hermanos, avisó a la gente, avisó a los creyentes
que no den oídos a falsos maestros, como lo hizo el Señor. El Señor
Jesucristo, Él siempre les dijo a sus discípulos, a los apóstoles,
a todos los que han creído que se cuiden de las doctrinas falsas,
de los maestros falsos, porque son enviados por Satanás. Y eso
es lo más importante, hermanos. Ahora, hay peligro, hay peligro Mientras
estamos en este cuerpo, hermanos, hay peligro. Pero el que tiene
la verdad no es fácil de ser llevado. El que tiene al Señor
Jesucristo verdaderamente, hermanos, no es fácil de llevar. Ahora,
el que tiene solamente una religión, para él todo es igual. Para él
todo es igual. Y él dice, yo creo en Cristo.
Pero no cree a Cristo. No cree a él con esa obra que
ha hecho allá en la Cruz del Calvario. Predicar el Evangelio, la gente cuando estamos predicando
la verdad, hermanos, para ellos se fastidian. Pero no estoy hablando
del creyente, el creyente al contrario se está alimentando.
El que no es creyente se... ¿Por qué tiene que hablar siempre
de eso? Porque esa es la comida del creyente,
hermanos. Allá en ese pueblo de Israel,
cuando fueron sacados de la esclavitud, hermanos, había muchos que se
fastidiaron de la comida que el Señor les daba. Pero los creyentes
no se fastidiaron. Los que de veras creían a Jehová
no se fastidiaron. Los que no, ellos siempre hablaban
mal, murmuraban del Señor, murmuraban de Jehová, que no había comida,
no estaban contentos, nos fastidiamos de esta comida. El creyente no. Un creyente no se fastidia, hermanos,
de oír siempre al Señor Jesucristo. Pero es triste aquí en el libro
de hechos capítulo 15 vean lo que dice aquí hermanos es triste
por eso les digo la gente dice yo soy creyente verso 5 dice pero algunos de la sexta
de los fariseos que habían creído eran creyentes según ellos habían
creído Simón Mago creyó y hasta fue
bautizado. Pero él quería comprar el don
de Dios. Así es todas las personas, hermanos.
Ser un creyente, según él, no es de Dios, hermanos. Dios es el que ha hecho creyente
a una persona. Pero algunos de las sexas de
los fariseos que habían creído se levantaron diciendo es necesario
circuncidarlos y mandarles que guarden la ley de Moisés. Es
sencillo, no es nada. Y en el verso uno dice entonces
algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos si no circuncidais
conforme al rito de Moisés no podéis ser salvos. Ahí está la
maldad. Está bien, está siguiendo a Cristo,
pero hay que hacer esto. Hay que mirar así. Allá en la
iglesia no se está haciendo eso y eso no sirve lo que se hace
allá. No, hermanos. Nunca debemos dar
oídos a esta gente. Y eso es lo que dice el apóstol.
Hay peligro. Hay peligro. Si no tenemos oídos
espirituales, solamente tenemos oídos de la carne. Entonces,
nos parece bien todo. Desde que uno ya aporte la Biblia,
es un creyente también. Hasta el diablo lo usa. Lo usó
así delante del Señor. Escrito está. Ya ven cómo lo
usa él también. Él conoce la Biblia. Él conoce
al mismo Señor, que es Dios, pero no lo cree. No cree a Él. Ellos creen en Dios, pero no
creen a Él. Entonces, el caso de que la gente allá en Galacia,
hermanos, esta iglesia, Pablo les había predicado con todo
su corazón, había derramado todo su ser, todo su corazón para
anunciar el evangelio que él había recibido y tan pronto él
se había quitado entran falsos maestros para llevar un evangelio
falso que realmente no hay otro evangelio no hay solamente hay
un evangelio es Cristo y Él es la verdad hermanos y Él es el
que tenemos que seguir no la ley no las costumbres sino la
gracia de Dios no volver otra vez a ser esclavos como dice
la palabra del Señor sino estar libres en el Señor Jesucristo. Los falsos, hermanos, solamente enseñan cosas
paganas, solamente enseñan Dios de la religión, solamente enseñan
cosas de este mundo para llenar la carne de las personas. por eso una persona que no es
verdaderamente creyente no se llena con lo que estamos predicando
no se llena con el Señor Jesucristo porque para él no es alimento
seguramente va a decir me es fastidioso y entonces qué pasa
como no conocen al verdadero ellos cambian todo el tiempo
están cambiando porque no conocen a Dios, no conocen o más bien
no han sido conocidos por el Señor porque las personas que
conocen al verdadero Dios Todopoderoso a este grande Creador del Cielo
y de la Tierra Él tiene que conocerle primeramente Él tiene que amarle
primeramente tú no puedes conocerlo, no puedes amarlo hasta que no
te haya amado a ti y eso es la verdad Seguirá siendo un incrédulo,
un insensato, un necio. Seguirá adorando al Dios de su
imaginación, al Dios de su altura, al Dios que puede manejar como
él quiere, al Dios que está bajo sus órdenes. pero el Señor de
nosotros está sentado a la diestra. El Todopoderoso, hermanos, no
es cualquier Dios. Recuerdo que una vez me decía
una persona, ¿por qué ustedes no adoran la
Madre de Dios? Le digo, ¿Por qué usted está
diciendo? ¿Usted acaso no tuvo madre? Hasta
usted está diciendo, ¿usted acaso no tuvo madre? ¿Sí? ¿Ya oíste
que dice la palabra Dios? Es eterno. Entonces, ¿quién es
ese Dios verdadero? Si es María, como usted dice,
que es su madre, entonces, ¿dónde estaba María? cuando hizo la
creación del Señor. ¿Dónde estaba María? Si es su
madre, como usted está diciendo. Yo lo único que puedo decirle, esa María, al que trajo ese Jesús,
ese hombre, ese hombre que dio su vida allá en la cruz del Calvario,
pero la verdad es que en ese hombre ahí está Dios. Allá está
Dios, el Eterno, Padre, el Eterno Creador, el que no ha tenido
ni nunca tendrá principio ni fin, porque Él es el Eterno. Ahora no podemos compararlo con
nosotros para decir que ese es su Madre. Y aún Él mismo habló
cuando dijo, ahí están tus hermanos y tu Madre. Y Él dijo, ¿quiénes
son mis hermanos y mi Madre? Hablando son ustedes. Hablan
de sus discípulos. Realmente, él siempre, hermanos
negros, él cuando le estaban buscando es menester que yo esté
en los negocios de mi padre. ¿Qué estaba haciendo? ¿No estaba
de carpintero? Como quizás algunos dicen, él
fue carpintero. No, hermanos, él estaba predicando
el Evangelio del Reino de Dios. desde cuando él creció empezó
a enseñar a los 12 años enseñó el reino de los cielos que él
es mismo hermanos, él es el mismo señor entonces esos solamente están engañando
a la gente solamente están tratando de usar trucos para llevar a
la gente pero el creyente si de verdad el Señor lo ha salvado,
hermanos, permanece fiel al Señor Jesucristo. No importa si todos
se fueran, tenemos que ser fieles al Señor Jesucristo, el cual
Él es el que nos ha salvado. Fue Pedro dijo, es menester,
obedecer a Dios antes que a los hombres. Si usted conoce al Señor
o le ha conocido a Él, entonces debe ser fiel a Él, obedeciendo
al Señor, antes de lo que le diga el hombre, antes de lo que
le enseñe un falso predicador, analice las escrituras. Eso es
lo importante, hermanos, que nosotros tenemos que hacer. La única esperanza de salvación
es Cristo. Esa es la única esperanza. Como
dijo Pablo, que Él había presentado allá en Gálatas, había presentado
claramente entre ellos al Cristo crucificado. Ese es su mensaje.
El apóstol, él, su mensaje es al Cristo crucificado. ¿Por qué? Porque, hermanos, esa es la seguridad
de cada uno de nosotros, porque el Señor fue crucificado, fue
sepultado y se levantó al tercer día. Y esa es la seguridad de
cada creyente. Porque si él no se hubiese levantado,
no hay evangelio. No hay nada de mensaje que predicar. Pero gracias a Dios que levantó
al hijo y está sentado a la diestra de Dios Padre. Él lo hizo con
mucha claridad enseñando la persona y la obra del Señor Jesucristo. Que él, hermanos, siempre se esforzó
a anunciar este Evangelio. no confió en lo que él había
estudiado, no confió en lo que había recibido de Gamaliel, sus
enseñanzas, sus costumbres. Todo esto lo dejó para seguir
al Señor Jesucristo. Todo esto lo dejó. Y en esta
mañana, si usted va pensando por sí mismo, por su propia sabiduría,
por su religión, su tradición, hay que dejarlo. Hay que seguir
al Señor Jesucristo. Eso es muy importante. Confiar
al Señor Jesucristo es la verdad. Confiar en nosotros mismos, confiar
en las cosas de este mundo, confiar en las tradiciones, en las religiones,
de nada sirve, hermanos. Hay que confiar en Cristo, que
Él es la verdad. Él es la verdad. No es una de
la verdad, sino Él es la verdad. Él es el camino. Él es el Alfa
y la Omega. El principio y el fin. El primero y el fin, hermanos.
En el libro de Apocalipsis, ahí nos habla, 22, 13. El Alfa y
la Omega. Hay iglesias que toman este nombre,
Alfa y Omega. pero no lo enseñan como lo es
en verdad. Tomar un nombre de nada sirve
si no tiene valor importante a esto. Tomar un nombre de nada,
alfa y omega. El principio, el fin, el Señor
Jesucristo. Debemos pensar que todo es Cristo. Nuestra voluntad es falsa, nuestra
religión es falsa. Sin Cristo todo es falso, hermanos. Sin Cristo todo es falso. Porque
Cristo es la piedra principal, como dice Isaías, el profeta. Y aquí pongo en sillón la principal
piedra. Es el fundamento, es la simiente
estable, hermanos. Es la simiente donde cada creyente
debe estar edificado. Allí debemos de estar edificados,
cimentados y nada ni nadie nos podrá derrumbar. Estamos firmes
allá. ¿Por qué? Porque es una simiente
que no puede ser destruido por nada, por nadie en este mundo. Aunque haya miles, millones de
mentirosos, no podrá ser destruido. aunque somos pocos que estamos
predicando el Evangelio verdadero, hermanos, pero Cristo nada lo
puede destruir. Él permanece firme, fiel, como
dice su palabra. Entonces, Él es la simiente que
está establecido por el Señor, lo dijo Isaías 28, 16, sobre El Cristo crucificado, su persona
como hombre y Dios, Él lo había predicado. No debemos pensar
que Él es hombre y no es Dios. Hermanos, aquí en este mundo
Él vino como hombre, pero en ese hombre ahí está Dios también. El que recibe a ese hombre está
recibiendo a Dios. el que desprecia a ese hombre,
está despreciando a Dios. Y desprecia todo. Desprecia todo,
toda su salvación. Desprecia el sacrificio que Él
hizo. El sacrificio expiatorio que
Él hizo allá en la Cruz del Calvario. Y eso es lo que predicó el apóstol
Pablo. Es lo que estamos predicando
también. Cristo fue crucificado, sepultado
y resucitó. y Él está intercediendo por nosotros
ante el Padre. Él, el apóstol anunció de la sustitución
que Él hizo allá en la Cruz del Calvario tomando nuestro lugar. Ese lugar nos pertenece a nosotros. Ahí debemos ser castigados, pero
gracias a Dios que Él entregó su vida por nosotros en la Cruz
del Calvario. Entonces el apóstol Pablo habló
claramente, él nunca hermanos, rehusó anunciar todo el consejo
de Dios, lo dicen en el libro de Hechos, capítulo 20, verso
27. Él siempre anunció el consejo,
que es, es Cristo de sus hermanos, él no guardó Él no tuvo vergüenza,
como dice a los romanos. Él no se avergonzó. Él tampoco
le detuvo de no anunciar el Evangelio por la persecución, por aquellos religiosos que lo perseguían,
que querían matarlo. Nunca debemos negar al Señor
Jesucristo, si verdaderamente lo creemos, hermanos. Tenemos
que serle fiel hasta la muerte. como dice la Palabra de Dios. La gente en Gálatas eran personas
que no tenían al Señor Jesucristo, que no han sido salvos, eran
insensatos, por eso muchas veces ponen oído. No, este es mejor. Vamos a seguirlo porque aquí
no hay ambiente. Aquí no se goza uno. Realmente buscan otro evangelio
falso pero el evangelio verdadero, el creyente verdadero hermanos
se goza no quisiéramos terminar, dame otro plato dame otro plato
de comida quisiera más y más como dice el himno yo quiero
más y más de cristo yo quiero más y más de cristo no debe uno
fastidiarse de oír porque no hay otro mensaje hermanos El sabático cuando se para, ¿de
qué habla? Habla del sábado, de la ley,
de todo. Y si se para hoy, lo mismo está
hablando. Entonces nosotros, si estamos
de veras con el Señor Jesucristo, creemos a Él. Ese es el mensaje
de nosotros también. Siempre tenemos que recalcar,
Cristo es la única esperanza del creyente. No hay otro al
cual donde nosotros debemos depositar nuestra confianza sólo es Cristo sólo es Cristo y no debemos cansarnos
porque no hay otro mensaje hermanos no debemos decir quiero oír algo
nuevo cuando una persona comienza así a pensar quiero oír algo
nuevo es que parece que no conoce al Señor o no le ha sido conocido
por el Señor porque el que tiene la fe verdadera del Señor Jesucristo
no está buscando algo nuevo. Aunque sabemos que el Evangelio,
hermanos, que es antiguo, aun si se predicara miles de años
atrás, más adelante, siempre es nuevo. Porque el Señor nunca
envejece, hermanos, y menos su Evangelio. el señor no ha pasado
los años para él es presente siempre todo para él es presente
entonces el evangelio que estamos predicando es un evangelio nuevo
y aunque parece ser viejo porque quizás nosotros decimos
cuantos años hace que Abraham lo creyó, lo siguió lo enseñaron
ellos y ahora cuantos años ahora en que estamos nosotros ¿Cuántos
años hace que empecé a predicar hasta en que estoy hasta ahora?
Parece que ya se empezó. Yo sí, cada día estamos yendo
más allá que acá. Cada día estamos muriendo. Pero el Evangelio seguirá siendo
lo mismo, hermanos. Gracias a Dios que este Evangelio
no dejará de ser Debemos pensar entonces y confiar solamente
en el Señor Jesucristo en su obra que Él hizo allá en la Cruz
del Calvario. Volverse a la obra tradicional,
las obras de la ley, confiar en ella es triste, hermanos,
porque solamente espera la persona condenación eterna, porque la
ley no puede salvar a nadie. nada de lo que la ley, hermanos,
haga la persona. Supongamos que uno guarde la
ley, toda la ley, aún así no será salvo, porque la salvación
solamente está en Cristo. Solamente ahí está, hermanos,
no hay otro lugar. Volver a confiar en estas obras
muertas solamente, hermanos, nos trae muerte eterna. Por eso
el apóstol San Pablo, él se ocupó hablando la verdad a los hermanos
o insensatos. ¿Quién les engañó? Dice aquí
en el verso 3. Tan necios sois, dice, habiendo comenzado
por el espíritu, ahora vais a acabar por la carne. Habiendo comenzado
por el Espíritu, si es que realmente han comenzado o ha sido comenzado
la obra espiritual en esa persona. Porque es Dios quien la tiene
que comenzar, hermanos. La obra material lo comienza
el hombre, pero la obra espiritual en el corazón es obra de Dios,
hermanos, en nosotros. Él tiene que hacer esta obra
para hacernos lo que nunca podemos ser por nosotros mismos. nunca
como dijo Pablo por la gracia de Dios soy lo que soy no dijo
gracias que estudié soy lo que soy no lo dijo hermanos gracias
que conozco toda la biblia soy lo que soy no gracias que fui
bautizado soy lo que soy gracias que participo en esta religión
soy lo que soy no no hermanos debemos dar gracias por la obra
de Dios en nosotros en nuestro corazón para ser lo que nunca
puede el hombre ser. Porque el ser creyente, hermanos,
no depende de nosotros. No depende de ningún predicador. Yo puedo decir, he preparado
este tema muy bueno para poder salvar. Nada, no podemos salvar
a nadie. Dios es el que tiene que abrir
el corazón. Dios tiene que darle hermanos
oídos corazón para entender su palabra. Usted no va a oír el Evangelio
en esta mañana. Si no tiene oídos, no va a oír.
Va a oír solamente tradiciones. Quizás va a decir este hermano,
pues está hablando muy torpe. Quizás va a juzgar en vez de
oír el Evangelio. Pero no juzgue. sino oiga al
Señor Jesucristo porque estamos predicando al Señor aunque tenemos
palabras torpes pero gracias a Dios que Él aunque solamente
podemos hablar de Cristo es lo más importante hermanos eso es
lo más importante ¿por qué? porque ahí está nuestra salvación
entonces el apóstol Les dijo volver a la ley, solamente
esperan la muerte, la muerte eterna, la condenación eterna. Entonces les habló a ellos, ¿quién
les engañó? La gente de Satanás, hermanos,
ellos están preparados para engañar, si fuera posible, a unos que
el Señor pues ha escogido desde antes de la fundación del mundo. Hay que confiar solamente en
Cristo, poner nuestros oídos a Él solamente, oír a Él, no
oír a los falsos maestros que vienen como mensajeros de Dios.
Porque no vayan a pensar que esos falsos no vienen como mensajeros
de Dios. Sí, hermanos, pero aunque sea
por una poquita, con una cosita que ponga al Evangelio, ya estuvo,
ya lo echó a perder. Como decimos, con una gota que
le ponga el agua ya se echó a perder, ya no es puro. Así es el Evangelio,
hermanos. Que debe ser predicado sin poner
nada. ¿Qué dijo aquellos hombres que
habían creído allá en Jerusalén? Hay que circuncindarlos y mandarles
que guarden la ley de Moisés. Así no pueden ser salvos, si
no lo hacen. así no pueden ser salvos. Es lo mismo que yo te
diga, si tú no te bautizas no eres salvo. Entonces la salvación
está en lo que hace el hombre, no está en lo que ha hecho Dios.
Y confiar en esas cosas, hermanos, por eso hay iglesias que hay
que hacer así, hay que hacer lo otro, porque eso es lo que
a Dios le gusta que hagamos, ¿no? Nunca debemos pensar de
esta manera, sino solamente seguir al Señor Jesucristo, seguir su
palabra que nos ha dejado, hermanos. Todos los falsos maestros, los
falsos predicadores, ellos ponen, aunque solamente una cosa, tratando
de mejorar el Evangelio. Pero el Evangelio es perfecto,
hermanos. El Evangelio no le falta nada
porque es de Dios, no es del hombre. Entonces, vienen como
mensajeros de Dios, ellos dicen, predicamos también al Dios vivo,
al Señor del Cielo, pero ellos no tienen cuidado de nadie. ¿Por qué? Porque ni en ellos
mismos, ni en ellos mismos están pensando, porque no hay salvación
en ellos. Ahora Pablo siempre dijo, lo
que yo recibí es lo que le estoy enseñando a ustedes. No es lo
que recibió de Gabaliel, sino lo que él recibió del Señor Jesucristo. Y eso es lo que tenemos que enseñar,
hermanos. El Señor Jesucristo en una ocasión
dijo a sus discípulos que se cuiden de la levadura de los
fariseos. Pero los apóstoles pensaron que
estaba hablando de comida. pero en verdad el Señor estaba
hablando de la falsa enseñanza de ellos, de la falsa doctrina. Vean cómo el Señor tenía cuidado
de sus discípulos también, de no seguir esas falsas doctrinas
que no puede salvar a nadie, no puede salvar a ninguna persona,
sino solamente puede condenar, hermanos, La salvación, entonces,
está solamente en el Señor Jesucristo. No ponga oído a una falsa doctrina. Por eso es necesario, hermanos,
aprender, como les digo, que se repita al Señor Jesucristo,
el único, para tenerlo bien grabado. Así cuando venga alguien a hablarle
de algo falso, ahí está lo que está bien grabado en uno. No
es fácil que se lo quiten. El Señor Jesucristo es nuestra
única esperanza de salvación de la cual que el apóstol Pedro
dijo, en ningún otro hay salvación porque no hay otro nombre. dado
a los hombres en que podamos ser salvos. Se lo dijo a los
religiosos, aquellos que están siguiendo, hermanos, mandatos
de hombres. Aquellos que están siguiendo
costumbres de hombres. Aquellos que dicen que eran predicadores. Aquellos que dicen que eran maestros.
Es triste que no conocieran al señor Pedro un hombre sin letra,
un hombre que no puede ser un predicador, pero Dios le hizo
lo que no puede ser, hermanos. Por eso Él se lo dijo delante
de esas personas. No hay salvación en ningún otro
hombre, solamente en el Señor Jesucristo. No pongan, hermanos
oídos, a hombres falsos. Si tiene usted la verdad, si
ha oído la verdad, siga oyendo, porque Cristo es la verdad. Él es el único, no hay otro lugar,
no hay otra persona en la cual podemos obtener salvación sino
solamente en el Señor Jesucristo y en su obra que hizo allá en
la Cruz del Calvario. Por esa obra, hermanos, nosotros
tenemos esta salvación que no merecemos. No somos dignos. Gracias por lo que el Señor ha
hecho. Que el Señor les bendiga, hermanos.

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