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JC

Parte 8 Los pacificadores

1 Corinthians 10:31; Proverbs 3:5-8
Joel Coyoc August, 14 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc August, 14 2022
El pacificador

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en Proverbios capítulo tres. Y también en primera de Corintios
capítulo diez. Vamos a leer 1 Corintios 10,
del versículo 31 hasta el 11, versículo 1. Dice la Palabra de Dios, si pues
coméis o bebéis o hacéis otra cosa, Hacedlo todo para la gloria
de Dios. No seáis tropiezo ni a judío,
ni a gentil, ni a la iglesia de Dios, como también yo en todas
las cosas, agrado a todos, no procurando mi propio beneficio,
sino el de muchos, para que sean salvos. Sed imitadores de mí,
así como yo de Cristo. Proverbios dice, Fíate de Jehová
de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo
en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas. No seas sabio en
tu propia opinión, teme a Jehová y apártate del mal. Hemos estado estudiando acerca
de la pacificación, la solución bíblica de los conflictos. Es un tema que recorre la Escritura,
porque somos seres que constantemente estamos en conflicto por causa
de nuestra naturaleza caída. El ser humano está en primer
lugar en conflicto con Dios, está en guerra con Dios, rebelde
contra Dios, no queriendo que nadie ejerza autoridad sobre
él. Incluso en una de las parábolas
del Señor Jesús ilustró esto cuando dijo de aquellos que el
Señor había mandado sus siervos y los habían matado hasta que
al final envió a su hijo y también lo mataron y dijeron no queremos
que este reine sobre nosotros y queremos ser personas que nos
autodeterminamos. Incluso hay algunos escritores
que a veces son admirados, tristemente a veces tendemos a admirarlos
sin discernir. Alguien que escribió que cada
uno es arquitecto de su propio destino y eso es algo totalmente
contrario a la verdad de la escritura. La verdad de la Escritura es
que Dios es soberano y Dios ha diseñado todos nuestros días. Eso no elimina la responsabilidad
humana. Pero alguna de las cosas que
nosotros tenemos que recordar, que recorren también toda la
Escritura, es Dios ha hecho todo lo que ha hecho para su gloria.
Dios no ha hecho nada de lo que ha hecho porque necesitara algo.
Algunas personas piensan que Dios creó al hombre porque le
hacía falta algo. Dios es suficiente en sí mismo
y no necesita nada de sus criaturas, en tanto que sus criaturas necesitan
todo, todo de Él. Y todo lo que Él ha hecho, lo
ha hecho para Su gloria. Una de las cosas que repito constantemente y no me
voy a cansar de repetir es algo que nosotros necesitamos escuchar
y clamar al Señor que pueda ser afirmado en nuestro corazón y
es tener una definición bíblica de quiénes somos no nos olvidemos
quiénes somos nosotros somos imagen de Dios, sea que seamos
hombre o mujer, dice la Biblia, a imagen de Dios los creó, hombre
y mujer los creó. Somos hechos a la imagen de Dios,
y somos hechos a la imagen de Dios porque somos la criatura
con la mayor responsabilidad de mostrar cómo es Dios. Ahora,
cuando Quisiera hacer una pregunta,
que es, ¿qué es lo que enseña la Biblia sobre los conflictos?
¿Sabemos lo que la Biblia enseña sobre los conflictos? Allá lo
que es necesario y es conocer la revelación de Dios. Dios ha
revelado su plan, su propósito y su persona. No obstante, una
de las cosas necesarias y más necesarias es que Dios nos conceda
conocer, no no sus planes, no precisamente sus propósitos,
sino primeramente su persona. Si nosotros no conocemos a Dios,
difícilmente vamos a conocer sus planes y sus propósitos.
Dios se ha revelado a sí mismo a través de la creación, se ha
revelado a sí mismo a través de la escritura, que es la palabra
escrita, y se ha revelado a sí mismo en su hijo, el Señor Jesucristo,
que es la palabra viviente. Es necesario aprender a ver los
conflictos desde una perspectiva bíblica para prevenir los problemas
relacionados con las respuestas de escape y de ataque. Son las
maneras en que el ser humano responde a los conflictos, o
escapando o atacando, pero hay una manera descrita por la escritura.
Es necesario aprender el conflicto de manera bíblica Estuvimos estudiando
una definición de conflicto que es una diferencia de opinión
o de propósito que frustra las metas o deseos de alguno. El conflicto es una diferencia
de opinión o de propósito que frustra las metas o deseos de
alguno. En la Biblia se nos menciona
algunos casos de conflicto. a una ocasión en que el apóstol
Pablo se separó de Bernabé por causa de de un conflicto por
un joven que se llamaba Marco y pues ellos Bernabé lo quería
volver y llevar al viaje misionero y Pablo pues no estaba dispuesto
a llevarlo, porque pues él se había embarcado con ellos en
un viaje misionero, y después, ante los peligros que representaba
el viaje misionero, pues él se regresó y los dejó, y Pablo no
creía que debía llevarlo otra vez, y hubo una separación, pero
no una división, fue algo que al final fue resuelto de una
manera bíblica, Y podemos pensar en diferentes situaciones de
conflicto. Había una diferencia de opinión,
de propósito, había deseos frustrados. La Biblia no enseña que todos
los conflictos son malos en sí mismos. La Biblia enseña que
algunas diferencias son naturales y beneficiosas, ya que Dios nos
ha creado como individuos únicos. Los seres humanos tienen diferentes
opiniones, convicciones, deseos y prioridades. Muchas de estas
diferencias no son buenas ni malas en sí mismas. Son el resultado
de la diversidad de las preferencias personales dadas por Dios. Cuando
se manejan adecuadamente los desacuerdos en esas áreas, pueden
propiciar el diálogo productivo. Algunas veces Dios, bueno, siempre
Dios utiliza Todas las situaciones para su gloria. Dios es glorificado
en todo. Aún cuando no somos sabios en
resolver nuestros conflictos, Dios se glorifica. No obstante,
el deseo del creyente es pues ser intencional en glorificar
a Dios en su vida. El apóstol Pablo hace ese llamado,
él dice, si comes o bebes o haces cualquier otra cosa. Cuando fracasamos
en honrar a Dios, en glorificar a Dios, pues él de todos modos
se glorifica extendiéndonos su misericordia. Él se glorifica
trayéndonos hacia sí mismo con lazos de amor, haciéndonos volver
en arrepentimiento y fe. Pero lo mejor es ser intencionales. Dios utiliza La correcta solución de los conflictos
puede fomentar la creatividad, promover un cambio útil, en general
hacer la vida más interesante. En consecuencia, recuerde que
hemos de buscar la unidad en nuestras relaciones, pero no
exigir uniformidad. Hermano, el llamado es hacer
solicitos en guardar la unidad en el vínculo de la paz. Pero
eso no quiere decir que a todos nos tiene que gustar el color
rojo porque a mí me gusta el color rojo. No quiere decir que
todos tienen que hacer las cosas a la manera en que yo las hago,
porque si no, no están bien hechas. No olvide que Dios... ha dado
a cada uno. Somos personas individuales que
Dios nos ha dado facultad de ser creativos. Y a veces nosotros
hemos desarrollado formas de hacer cosas y tenemos, hemos
desarrollado nuestros pasos uno, dos, tres. Y a veces pensamos
que el que no sigue el paso uno, dos, tres, como yo lo hago, pues
no está bien lo que hace. Cuidado con eso. Eso es tristemente
dentro de los ídolos del corazón y en especial los padres. Muchas
veces tendemos a querer ser controladores. Hermano, sólo Dios es soberano,
que gobierna todas las cosas. Nosotros no podemos gobernar
todo, ni que a veces sufrimos porque queremos estar en control
absoluto de todas las cosas. Hermano, deje que Dios sea Dios
y recuerde, usted y yo somos criaturas. y a sus criaturas,
Él les ha dado capacidad, y hay diferentes formas de lograr cosas,
no necesariamente con los cuatro pasos que yo he practicado. Probablemente
hay alguien que lo pueda hacer en dos, o en tres, o en uno,
y eso no quiere decir que esté mal lo que Él hace. Otra de las
cosas que hemos de procurar es, los que somos padres, hemos de
clamar al Señor porque nuestros hijos son llamados como todocreyentes, si nuestros
hijos creen el evangelio, son llamados a ser a la imagen del
Señor Jesucristo. Pero algunos de nosotros queremos
que nuestros hijos sean como fotocopias. Algunas veces nos
cuesta pensar que nuestros hijos se van a peinar diferente que
nosotros. Y le digo nos cuesta porque estoy
incluido. Yo he pasado por esas diversas
luchas. Nuestros hijos no tienen que
ser copias fotostáticas de nosotros. Quizás se pueden parecer en algunas
cosas. Pero el llamado es a que ellos,
si han creído el Evangelio, y aún si no han creído el Evangelio,
Dios los ha hecho seres únicos. Ellos no tienen que ser copias
fotostáticas de nosotros. No olvidemos también, hermanos,
el poder del Evangelio. Al final de cuentas, Nosotros
somos llamados a exponer a nuestros hijos al Evangelio, pero nosotros
no podemos hacer una obra interna en sus corazones, y que Dios
nos guarde de intentar hacer por medios humanos lo que sólo
Dios puede hacer dentro del corazón de nuestros hijos. Nuestra responsabilidad
es exponerlos al Evangelio, compartirles el Evangelio, orar, y a su tiempo
Dios va a hacer su obra. En lugar de prevenir los conflictos
y pretender que otros siempre concuerden con nosotros, hemos
de aprender a gozarnos en la diversidad de la creación de
Dios, y aceptar a quienes simplemente ven las cosas de forma diferente,
y a trabajar también con ellos. Y vimos algunos pasajes en Romanos. Al final, hay cosas que son absolutas,
pero hay cosas que no son absolutas. Por ejemplo, en la iglesia nosotros
tenemos un culto en la mañana, a las 10 de la mañana, y eso
no quiere decir que una iglesia que tenga un culto a las 11,
pues es una iglesia que está incorrecta porque hace su culto
a las 11. Nosotros por años vamos practicando
el hacer culto el miércoles, y muchas iglesias hacen culto
el miércoles. Eso no quiere decir que si alguna iglesia hace su
culto el jueves, eso está mal. No tiene que ser una razón de
conflicto si en algún momento Dios muestra que el culto del
miércoles debería hacerse el jueves. Que Dios nos guarde de
hacer cosas inamovibles, de cosas que no son escriturales. Es triste
que hay situaciones que se dan porque de pronto tomamos cosas
que son costumbres y que pueden ser buenas, pero no necesariamente
bíblicas. Lo único que es innegociable,
que nunca se debe negociar, es lo que es el Evangelio, tal como
ha sido revelado en la Escritura, y los mandamientos que revelan
la voluntad de Dios, el carácter de Dios, eso no es negociable
de ninguna manera. cuando pensamos en sus mandamientos,
son las manifestaciones de su carácter. Y dado que Dios no
cambia eso, no puede cambiar. El hecho de que el día del culto
pueda cambiar de martes a miércoles, eso no tiene nada que ver con
el carácter de Dios. No todo conflicto es neutral
o beneficioso. La Biblia enseña que muchos desacuerdos
son el resultado directo de motivos y conductas pecaminosas. Recuerde
Santiago 4, 1 al 2, y estaba mencionando, por ejemplo, muchos
de los conflictos se dan por los ídolos en nuestro corazón.
Si yo tengo el ídolo del control y quiero tener todo en control,
frecuentemente voy a estar teniendo conflictos en el ambiente en
que yo esté, porque intento controlarlo todo y que todo se haga a la
manera que a mí me gusta que se haga. Cuando yo deseo el deseo
que usted quiera, aún deseos correctos, si los deseo más que
a Dios, voy a generar conflictos. De eso nos habla Santiago 4,
1 y 2, que dice, ¿de dónde vienen las guerras y los pleitos entre
vosotros? No es de vuestras pasiones. Y
esa palabra, pasiones, puede ser traducida simplemente como
deseos que combaten en vuestros miembros. Dice, codiciáis y no
tenéis, matáis y ardéis de envidia, pedís y no recibís porque pedís
mal para gastar en vuestros deleites. Dice, oh almas adúlteras, ¿no
sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Y este
versículo nos amplía el sentido del mundo, porque muchas veces
la cultura evangélica tiene la idea de que el mundo es los bares,
la discoteca, bueno, el mundo es mucho más amplio que eso.
El mundo es... un deseo correcto, el que un
pasador, por ejemplo, desee que los miembros de la Iglesia sean
puntuales a los cultos, o que participen y apoyen todas las
actividades de la Iglesia, o que traigan invitados, o que prediquen
el Evangelio. ninguna de esas cosas es mala
en sí misma, pero en el momento en que ese pastor esté deseando
esas cosas más que a Dios y a su gloria, él va a fracasar en amar
a los hermanos, él va a empezar a ver a los hermanos y probablemente
sus palabras sean guiadas en agresión a los hermanos porque
él está deseando más cosas buenas que a Dios mismo, olvidándose
que al final de cuentas Dios es el que produce el querer como
el hacer por su buena voluntad, y querer empezar a lograr lo
que sólo Dios puede hacer, algunas veces tirando indirectas desde
el púlpito, otras veces tratando, hay gente que trata de hacer
que la gente firme compromisos, se hace firmar a la gente compromisos,
y por más compromisos que la gente firma, muchas veces uno
ve líderes frustrados porque están deseando más pues, deseos
buenos, pero que nunca deben estar por encima de el deseo
de la gloria de Dios, de mostrar el carácter de Dios. Nunca deben
estar por encima de amar a Dios con toda el alma, y eso es amar
el mundo. Y uno puede estar parado al púlpito
y estar amando al mundo. No sabéis, dice, oh almas adúlteras,
no sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios.
Cualquiera, pues, que quiere ser amigo del mundo se constituye
enemigo de Dios. Ahora, Cuando un conflicto es el resultado
de deseos y acciones pecaminosas que son demasiado serios para
pasarlos por alto, debemos encararlos de una manera firme y resuelta.
Es por esto que Cristo dijo, si tu hermano pega contra ti,
ve y repréndele estando tú y él solos. Mateo 18, 15. Más importante aún, la Biblia
nos enseña que no hemos de ver el conflicto como una inconveniencia
o como una ocasión de obtener una ganancia egoísta. Imagínese
que usted sabe que su auto trae algún defecto que ya se le ha
hecho y de pronto alguien le alcanza por atrás así suavecito
y usted se baja y busca la ocasión de cobrar más para resolver algo
que usted ya tomando la ocasión del conflicto para ganar algo
deshonesto. Y ni es una inconveniencia, ni
nos debe alegrar, ah, por fin ya tengo la, pues la excusa perfecta
para sacar ventaja. Por el contrario, la Biblia nos
enseña que hemos de verlo como una oportunidad de mostrar la
presencia y el poder de Dios. Como una oportunidad de mostrar
la presencia y el poder de Dios. En muchas ocasiones hay pasajes
en la Escritura que presentan situaciones de conflicto, donde
al pueblo de Israel se le llamaba a estar quieto para ver la liberación
del Señor, confiando en el poder del Señor. El apóstol Pablo dijo
a la iglesia de Corinto que era una iglesia que estaba llena
de conflictos. Había conflictos de índole religiosa, había conflictos
y pleitos legales, o sea, había hermanos que habían ido a demandarse
en los tribunales, había conflictos por cuestiones dietéticas, había
unos que creían que no se debía comer ciertas comidas y otros
creían que sí, y la iglesia estaba, pues, en serias amenazas de división, le dice a esta iglesia lo que
leímos en primera de corintios 10 31 11 hasta el versículo 1
y él les dice si pues coméis o bebéis o hacéis otra cosa hacedlo
todo para la gloria de dios no seáis tropiezo ni a judíos ni
a gentiles ni a la iglesia de dios como también yo en todas
las cosas agrado a todos no procurando mi propio beneficio sino el de
muchos para que sean salvos sed imitadores de mí así como yo
de cristo este pasaje presenta un punto de vista totalmente
radical de llevarnos a ver el conflicto no como un inconveniente.
A veces uno piensa que hay conflictos en el trabajo, de pronto conflictos
en la familia, y algunas veces nos encontramos algún conflicto
en la iglesia y pensamos, hasta en la iglesia, sí, hasta en la
iglesia, hasta en la iglesia, y aún en la iglesia es la oportunidad
de glorificar a Dios. Ese pasaje nos da un radical
punto de vista del conflicto, nos estimula a ver el conflicto
como una oportunidad de glorificar a Dios. Pablo empieza diciendo,
si comes o bebes o haces cualquier otra cosa, es lo todo para la
gloria de Dios. Después, es la oportunidad de servir a otros.
Dice él, no seas de tropiezo ni a judío, ni a gentil, ni a
la iglesia de Dios, como también yo, en todas las cosas, agrado
a todos, no procurando mi propio beneficio. Y aquí él está hablando,
estos conflictos son oportunidad de glorificar a Dios, son oportunidad
de servir a otros. Y termina en el versículo uno
del once, sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. Es una
oportunidad de crecer a la semejanza del Señor Jesucristo. Ahora,
glorifique a Dios. El conflicto siempre provee una
oportunidad de glorificar a Dios. ¿Qué es glorificar a Dios? Yo
espero que lo hemos repetido tantas veces y lo vamos a seguir
repitiendo porque la vida gira en torno a eso. Fuimos creados
para mostrar la gloria de Dios. Hay gente que de pronto en muchos
lugares hace algo en la iglesia y después de hacerlo dice para
la gloria de Dios. Yo espero que realmente nosotros
entendemos cuando decimos para la gloria de Dios qué es lo que
significa. Para la gloria de Dios es que
lo que se hace, se hace para mostrar quién es Dios, para mostrar
su carácter. Es aquello que se hace como si
Dios mismo lo estuviera haciendo. Es aquello que se hace con el
motivo de que Dios sea exaltado, que Dios sea reconocido. Se hace
entendiendo que esta vida no se trata de mí. Se trata de su
fama, de su gloria, de su honor. Y se hace en el poder del Espíritu
Santo. Ahora, el conflicto provee una
oportunidad de glorificar a Dios. No olvidemos que Dios nos ha
hecho adoradores. El ser humano está adorando desde
la cuna hasta la tumba. La cuestión es no si vamos a
adorar o no vamos a adorar, sino a quien vamos a adorar. Nuestros
grandes problemas es que muchas veces estamos adorando no a quien
debemos adorar. Muchas veces tendemos a limitar
adoración a tiempos de altar familiar o a tiempos del culto
formal de la iglesia. Pero recuerde que toda la vida
es adoración. Estamos adorando todo el tiempo. Todo el tiempo de nuestra vida
es adoración. De hecho, cuando leemos el pasaje,
Pablo dice, si comes o bebes o haces cualquier otra cosa,
hazlo todo para la gloria de Dios. No existe tal cosa como
secular o sagrado. No existe tal cosa como tareas
que son espirituales y otras que no lo sean. Lo que hace espiritual
una tarea es la actitud del corazón. Muchas veces en la culturas evangélicas
tienen la idea de que los que sirven a Dios son los que son
pastores o los que son misioneros. Algunas personas se sienten en
conflicto, algunos se sienten en conflicto porque invierten
tantas horas en su trabajo y no tienen tiempo de servir a Dios.
La verdad es que no es así. Si usted hace todo para la gloria
de Dios, usted cuando está trabajando, usted está sirviendo a Dios.
Si comes o bebes o haces cualquier otra cosa, si haces plomería,
haces electricidad, si eres médico, si eres... lo que Dios te haya
llamado a hacer es servicio a Dios. si comes o bebes o haces cualquier
otra cosa. No es verdad que sólo los misioneros
y los pastores sirven a Dios. Hay pastores y misioneros que
pueden no estar sirviendo a Dios, sino sirviendo a ídolos de su
corazón. Quizá algunos pastores y misioneros
están viendo a la iglesia como peldaños para ascender y ser
las estrellas pastorales de la ciudad y sobresalir sobre otros
pastores. Así que no es en sí el trabajo
lo que es espiritual, honrar a Dios es el conflicto nos provee
la oportunidad de glorificar a Dios, honrarlo y alabarlo.
En particular el conflicto da a usted la oportunidad de mostrar
a Dios que lo ama. El Señor Jesús dijo, si me amáis,
guardad mis mandamientos. Así que ante el conflicto tenemos
la oportunidad de, o me luzco y resuelvo este conflicto imponiéndome
y mostrando quién soy, o hago una pausa y reflexiono, saco
mi viga y empiezo a mostrar a Dios que lo amo, y voy llevándolo
conforme a lo que él ha enseñado. Es una oportunidad para mostrar
a Dios que uno le tiene respeto o temor, como dice en Proverbios.
Dice, teme a Jehová y apártate del mal. Y, como dice Proverbios,
fíate de Jehová de todo tu corazón. Es la oportunidad de mostrar
a Dios que confiamos en él. A la vez permite mostrar a otros
que Dios es generoso, que Dios es sabio, que Dios es poderoso
y que Dios es fiel. Cada vez que estamos en un conflicto,
hermano, es la oportunidad de mostrar a Dios que le amamos,
que tenemos respeto por Él o temor reverente, que confiamos en Él. A veces somos tentados a pensar,
pero si hago esto, pues los demás se van a aprovechar. No estás
confiando en Dios. Dios dice, fíate. Fíate de mí
de todo tu corazón. Y si alguien se aprovecha, pues
ese es muy su problema del que se quiera aprovechar. Yo soy
llamado a fiarme en Él, a confiar en Él, pero también me permite
mostrar a otros que Dios es generoso, que Dios es sabio. O sea, yo
confío en lo que Él ha dicho porque es sabio, es poderoso
y es fiel. Usted puede hacer esto de varias
maneras. Usted puede confiar en Dios en vez de rendirse por
las presiones del conflicto y tratar de resolver las cosas según su
propio criterio. La Biblia dice, fíate de Jehová
de todo tu corazón. No te apoyes en tu propio criterio
o en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos
y Él enderezará tus veredas. Así que es la oportunidad de
confiar en Dios en vez de ceder a las presiones, en vez de tratar
de resolver las cosas según la presión del momento y lo que
yo creo que es lo mejor. Usted puede descansar en la gracia
de Dios y depender de los principios que enseña en su palabra. Cuando
dependemos de lo que él enseña en su palabra, estamos diciendo
Dios es sabio. Dios es sabio. Usted puede obedecer
a Dios. Una de las maneras más poderosas
de glorificar a Dios es hacer lo que Él manda. Vamos a mirar
Mateo 5, 16. dice, así alumbre vuestra luz
delante de los hombres para que vean vuestras buenas obras y
glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Así alumbre
vuestra luz delante de los hombres para que vean vuestras buenas
obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
San Juan capítulo Dice el Señor Jesús, yo te he
glorificado en la tierra, he acabado la obra que me diste
que hiciese. El Señor Jesús vivió para ser
siempre lo que agrada al Padre, a hacer la obra que su Padre
le había encomendado, y mostró siempre el carácter de su Padre.
Y es el mismo llamado del creyente, así alumbre vuestra luz delante
de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen
a vuestro Padre que está en los cielos. También el Señor Jesús
dijo en el versículo 8 del capítulo 15 de San Juan, Dicen, esto es
glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto y seáis así
mis discípulos. de ganar a personas con el Evangelio,
pero no es exactamente lo que está, si bien es algo que está
incluido porque es una orden del Señor, está sumamente ligado
a lo que es el fruto del Espíritu Santo. Llevar fruto. El fruto del Espíritu Santo es
el carácter de Dios. En Gálatas se nos da la lista
de los... las facetas diferentes del fruto
del Espíritu. Gálatas capítulo cinco. Versículo veintidós. Dice más,
el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad,
bondad, fe, mansedumbre, templanza. Contra tales cosas no hay ley. El fruto del Espíritu es amor,
es gozo, es paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. Y si usted lo mira, en contraste
con el fruto de la carne, dice, y manifiesta, son las obras de
la carne que son adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría,
hechicería, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones,
herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas
semejantes a estas, acerca de las cuales os amonesto, como
ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas
no heredarán el reino de Dios. más el fruto del Espíritu es
amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. Y en todo esto está hablando
acerca de lo que estamos hablando, fe, o sea, confianza en Dios.
Yo confío en medio del conflicto en que voy a hacer lo que Dios
me llama a hacer, porque él es sabio. Yo confío y yo soy temeroso
de Dios y Dios debe ser respetado. Y yo voy a avanzar conforme a
lo que el Señor ha dicho. Yo no me voy a apresurar en el
conflicto a señalar las faltas del otro, porque el mandamiento
del Señor Jesús es, saca la viga de tu ojo. Entonces primero yo
quiero clamar al Señor que me muestre cuál es mi participación
en este conflicto, cuál es mi responsabilidad y mi pecado.
Y quizá no soy el iniciador, pero de todos modos estoy siendo
tentado y mostrar que Dios me muestre en qué maneras estoy
siendo tentado y poder confesar mi pecado, sacando primeramente
la viga de mi ojo para poder acercarme y ayudar a mi hermano
a sacar la paja de su ojo. Y ahí está el fruto, y dicen,
esto es glorificado mi Padre, en que veis mucho fruto, y seáis
así mis discípulos. Obedecer sus mandamientos sin
transigir lo honra a Él, ya que muestra que sus caminos son completamente
buenos, sabios y confiables. Hermanos, obedecer a Dios. Cuando hemos nacido de nuevo,
si bien tenemos una lucha entre la vieja naturaleza, aquella
que se opone a que vivamos haciendo el bien, no obstante, en el corazón
del creyente hay una lucha contra el pecado, y en el corazón del
creyente hay un deseo que está creciendo y es un deleite hacer
la voluntad de Dios. Es un deleite el mostrar el carácter
del Señor Jesucristo. Es un deleite recordar que esta
vida no se trata de mí, sino de Dios. Y es la oportunidad,
dice, obedecer su mandamiento sin transigir. Lo honra a Él,
ya que muestra que sus caminos son completamente buenos. Cuando
nosotros obedecemos a Dios, estamos proclamando sin abrir la boca.
Dios es bueno. Sus caminos son buenos. Él no
se puede equivocar porque Él es todo sabiduría. Son confiables. Y yo confío completamente en
Él. Esa fue la actitud del Señor
Jesucristo. Y recuerde que Cristo... Cristo
nos ha... El creyente no está bajo la ley,
pero el creyente no está sin ley. El creyente está en la ley
de Cristo, y esa ley de Cristo es la ley del amor, y es que
servimos a Dios no por causa del temor, sino por causa del
amor. Y nos motiva el hecho de que
Él nos ha dado Dice la Biblia que es Cristo en nosotros la
esperanza de gloria. Es una nueva naturaleza que está
allí y que no olvide palabras del Señor Jesús. El Salmo 48
es un Salmo mesiánico y habla del Señor Jesucristo y dice,
el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado y tu ley está
en medio de mi corazón. Y recuerde que eso está en el
Evangelio. Para el Señor Jesucristo era
un deleite. Uno de los deleites de la vida es comer. No sé si
a ustedes no les gusta comer, pero comer es uno de los deleites
de la vida. Y en especial, Dios es bueno,
y en su bondad a los seres humanos no nos hizo como a las vacas.
Las vacas comen pasto, y más pasto, y pasto en la mañana,
y pasto al mediodía, y pasto todas las veces, y con eso el
animal tiene para vivir. Pero los seres humanos podemos
comer cocina yucateca, podemos comer cocina china, italiana,
y una diversidad de sabores, solo pensando en la variedad
en nuestro país. Y eso habla de la bondad de Dios,
pero la comida al final no es nuestra realidad última. La comida
es una ilustración o algo que nos ayuda a entender la figura
de nuestra relación con Dios. Por eso el Señor Jesús dice,
yo soy el pan de vida, el que come mi carne y bebe mi sangre.
Y está cuando nosotros nos estemos deleitándonos en comer, hagámoslo
para la gloria de Dios, abusar de la comida es igual que la
borrachera. pero una de las cosas importantes
que recordar es cuando usted mire la diversidad de sabores,
piense en el deleite que es participar de Dios y piense a el Señor Jesús
dijo a sus discípulos cuando él estaba ahí junto al pozo con
la mujer samaritana y ellos pues le querían que él comiera y él
dijo yo tengo una comida que ustedes no conocen Y ellos pensaban,
¿será que alguien le ha traído de comer? Y el Señor pues les
explicó que su deleite, su comida, era ser la voluntad de su Padre.
O sea, era deleite de su corazón. Y hermanos, eso sólo puede suceder
aquí no estamos aprendiendo principios de cosas que tú puedes hacer
porque te las propones si no estamos hablando de una nueva
naturaleza aquí es el hecho de haber experimentado de parte
de dios aquello que dice romanos capítulo 6 de haber sido muerto
con cristo de haber resucitado con Cristo, de estar seguro de
que tienes una nueva naturaleza, de estar seguro que has escuchado
la voz del Buen Pastor, y si la has escuchado, tú no vas a
dejar de seguirle. El Señor dice a mis ovejas, oyen
mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna,
y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Se
trata de que has sido muerto con Cristo y resucitado a nueva
vida. Se trata de que estás en Cristo
y has sido hecho nueva criatura. Entonces, cada día estás creciendo
en confiar en Dios. Cada día estás creciendo en recordar
esta vida no se trata de mí, se trata de Él, se trata de su
gloria. Esta vida se trata de honrarle,
de glorificarle, de temerle, de confiar. Y la verdad es que
ninguno de nosotros en esta carne va a alcanzar la perfección plena. Damos gracias a Dios porque Cristo
lo ha hecho por nosotros. La fe que nos salva es la fe
del Señor Jesucristo. La fe del creyente es preciosa
porque es don de Dios, porque es fruto del Espíritu Santo.
Pero en cuanto a que pertenece a nosotros, está agujereada. En cuanto a que pertenece a nosotros,
nuestra actitud debe ser la de aquel hombre que le preguntó,
¿el Señor crees? Y él dijo, Señor creo, ayuda mi incredulidad.
En realidad, no depende de nuestra fe, sino depende de aquel que
confió plenamente en el Padre, sin ninguna sombra de dudas.
El Señor Jesucristo enfrentó conflictos todo el tiempo, con
los fariseos y en infinidad de situaciones, pero Él siempre
mostró el carácter del Padre. Imagínense el nivel de conflicto,
siendo inocente, sin culpa, y estando Bueno, él se entregó voluntariamente,
pero siendo insultado sin causa. Muchos de nosotros solo nos miran
y capaz que decimos, ¿qué me ves? Pero al Señor Jesucristo
no solo lo miraron, y lo miraron con miradas que seguramente dolían. Lo escupieron, lo azotaron, le
despojaron de su ropa, lo exhibieron públicamente. Y poder pensar
en una cosa, hermano él estaba allí en esa condición no porque
no podía defenderse, quizá algunos de nosotros podamos pasar eso
porque pues no nos queda de otra, pues son sumamente más fuertes
que yo, pues qué le hago. De hecho, nosotros a veces decimos
a nuestros hijos, si alguien te está burlando y te dice sapo
verde o te dice algo, pues ignóralo. Y nuestros hijos ya saben que
si el que viene y dice sapo verde es un flaquito debilucho, pues
te lo... Y si está grande, pues mejor
lo ignoras. Pero el Señor Jesucristo no estaba
en esa situación. El Señor Jesucristo dijo a Pedro,
¿tú no crees que yo puedo pedir una legión de ángeles? Es más,
el Señor Jesucristo no tenía que pedir una legión de ángeles.
Dice la Biblia que Él sostiene toda la creación. O sea, cada
molécula y cada átomo de cada cosa en la creación y de cada
persona está sostenida por Jesucristo mismo. Y Él sólo tenía que querer
que esa gente desaparezca. Y podían desaparecer y desintegrarse. Pero Él tenía la convicción de
hacer la voluntad de Su Padre. Y en esos momentos tan difíciles
de conflicto, lo que salió fue amor, porque Dios es amor. Ahí se estaba mostrando plenamente
el carácter del Padre, el carácter de Dios. Ahí estaba mostrando
su misericordia, estaba mostrando su confianza plena en el Padre.
La gente, burlándose, decía, se encomendó a Dios, libre de
Él, pues en Él confiaba. Y Él obedeció hasta la muerte
y muerte de cruz, porque había una plena confianza en Su Padre. Esa fe es la fe que nos salva.
Y hermanos, por esa fe es que nosotros podemos crecer, no de
manera perfecta en esta vida, en nosotros mismos. Pero si confiamos
plenamente en lo que el Señor Jesucristo hizo, podemos crecer
en aprender a resolver conflictos de una manera bíblica. Confiando
en que Dios es sabio en lo que nos ha dicho. Que en verdad Dios
es sabio cuando dice que yo soy el que traigo una viga en el
ojo. Porque de repente a mí me parece que el que trae la viga
es el de enfrente. Y casi siempre estamos batallando con eso. Con
el hecho de pensar como que el hermano es el que tiene la viga.
pero Dios es sabio y dice que yo soy el que traigo la viga
y que yo soy quien tengo que sacarme la viga del ojo para
poder ayudar a mi hermano a sacar la paja de su ojo y poder examinar
nuestro corazón y pedirle al Señor que nos muestre Señor de
qué manera yo me he desviado y en este conflicto o lo he iniciado
o he participado de qué manera he contribuido Y venir primero
a Dios en arrepentimiento y fe. Hermano, nuestra necesidad es
conocer, conocer a Dios. Para poder obedecer sus mandamientos
es porque le conocemos. Usted no puede confiar en alguien
que no conoce. Y si queremos crecer en confianza
en Dios, tenemos que conocerle cada vez más y más. El anhelo de nuestro corazón
tiene que ser el del apóstol Pablo, que había dejado todo
por basura con tal de conocer a Cristo Jesús. Y solo vamos a saber que lo que
Él nos manda es bueno, es sabio y es confiable. Nuestra obediencia
también muestra que Él es digno de nuestro amor. Jesús dijo,
si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos. ¿Quién es el
que me ama? El que hace suyo sus mandamientos
y los obedece. Si me amáis, guardad mis mandamientos,
y yo rogaré al Padre y os dará otro consolador para que esté
con vosotros para siempre, el Espíritu de verdad, el cual el
mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce. Pero vosotros
le conocéis, porque mora con vosotros y estará en vosotros.
No os dejaré huérfanos, vendré a vosotros todavía un poco y
el mundo no me verá, no me verá más, pero vosotros me veréis
porque yo vivo, vosotros también viviréis. En aquel día vosotros
conoceréis que yo soy en mi Padre y vosotros en mí y yo en vosotros.
El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me
ama, y el que me ama será amado por mi Padre, y yo le amaré y
me manifestaré a él. Le dijo Judas, no el Iscariote,
Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros y no al mundo? Respondió
Jesús y le dijo, el que me ama, mi palabra guardará, y mi Padre
le amará, y vendremos a él y haremos morada con él. El que no me ama,
no guarda mis palabras, y las palabras que habéis oído no es
mía, sino del Padre que me envió. Os he dicho estas cosas estando
con vosotros, mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el
Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará todas las cosas. Y os recordará todo lo que yo
os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy. Yo no os la doy como el mundo
la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo. Habéis oído que
yo os he dicho, voy y vengo a vosotros. Si me amárais, os habríais regocijado,
porque he dicho que voy al Padre. Porque el Padre mayor es que
yo. Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda
creáis. No hablaré ya mucho con vosotros,
porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.
Mas para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre
me envió, así hago. Levantaos, vamos de aquí. Y note
cuántas veces el Señor Jesús está hablando, como mostramos
que le amamos. Si me amáis, guardad mis mandamientos. Primera de Juan cinco tres, Dice, pues ese es el amor a Dios,
que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos. Si estamos en Cristo, es verdad,
hay una lucha, pero hay un deseo, y el Espíritu Santo nos fortalece. Dice, segunda de Juan capítulo,
versículos cinco y seis, Y ahora te ruego, Señora, no como escribiéndote
un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio,
que nos amemos unos a otros. Y este es el amor que andemos
según sus mandamientos, y este es el mandamiento que andéis
en amor como vosotros habéis oído desde el principio. Esta
repetición enfatiza un punto crítico para nuestras vidas.
Honramos a Jesús al mostrar que Él es digno de ser amado más
que nada en el mundo. Para ello es necesario conocerle.
Para ello es necesario conocerle. ¿Cómo voy a llegar a amar a Dios
como es debido? Y a mirar que Él es digno de
ser amado más que nada en el mundo si no le conozco. solo
es conociéndole y por eso eso es lo que el apóstol Pablo escribe
cuando dice eh todo lo que para mí era ganancia lo tengo como
pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús
mi señor por el amor del cual lo he perdido todo y lo tengo
por basura con tal de conocer a Cristo y vamos a terminar leyendo
este pasaje que está en filipenses Capítulo 3, versículo 7. Pero cuantas cosas eran para
mi ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente aún estimo todas
las cosas como pérdida, por la excelencia del conocimiento de
Cristo Jesús mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo,
y lo tengo por basura para ganar a Cristo. y ser hallado en él
no teniendo mi propia justicia que es por la ley, sino la que
es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe, a fin
de conocerle y el poder de su resurrección y la participación
de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte. Hermanos, conocer a Cristo, conocer
a Cristo. que nadie de nosotros esté contento
con conocer de Cristo, con conocer de Dios, con conocer de Su Palabra,
sino conocerle a Él, clamar al Señor que Él nos dé ojos de fe
para ver al Señor Jesucristo y confiar solamente en Él. Hermanos,
es obedecer Sus mandamientos porque es una necesidad, porque
es por amor, no es obedecer Sus mandamientos para que yo reciba
algo a cambio, No, ni obediencia. Si estoy tratando de hacer una
transacción, es peligroso. Estoy confiando en lo que Pablo
dice antes del versículo seis. Él tenía una obediencia que era
impecable, pero esa obediencia no da la medida. Dios demanda
perfección. Hermanos, El clamor, que el clamor
de nuestro corazón sea, Señor, abre mis ojos. Dame ojos de fe
para ver al Señor Jesucristo. Dame oídos para oírle. Porque
si usted oye al buen pastor, usted nunca va a dejar de seguirle.
Son sus palabras. Él dijo, mis ovejas, hoy en mi
voz, yo las conozco y me siguen, y yo les doy vida eterna, y eso
va a impactar en toda nuestra vida, en la manera en que resolvemos
conflictos, en la manera en que hacemos nuestras labores diarias.
La vida eterna es conocer a Dios, dice, y esa es la vida eterna,
que te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo,
tu Hijo, a quien has enviado. Vamos a orar.

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