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JC

Por Adan

Romans 5:8-15
Joel Coyoc July, 24 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc July, 24 2022
Estudios en Romanos

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la carta del apóstol Pablo a los romanos, en su capítulo
cinco. Romanos capítulo cinco. La palabra de Dios dice, justificados
pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro
Señor Jesucristo. por quien también tenemos entrada
por la fe a esta gracia, en la cual estamos firmes, y nos gloriamos
en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino
que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que
la tribulación produce paciencia, y la paciencia prueba, y la prueba
esperanza. Y la esperanza no avergüenza,
porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones
por el Espíritu Santo que nos fue dado. Porque Cristo, cuando
aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente,
apenas morirá alguno por un justo, con todo, pudiera ser que alguno
osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para
con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más estando ya justificados
en su sangre, por él seremos salvos de la ira. porque si siendo
enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su
Hijo, mucho más estando reconciliados, seremos salvos por su vida. Y
no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el
Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la
reconciliación. Por tanto, como el pecado entró
en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte
pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Pues antes
de la ley había pecado en el mundo, pero donde no hay ley,
no sin culpa de pecado. No obstante, reinó la muerte
desde Adán hasta Moisés, aún en los que no pecaron a la manera
de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había
de venir. pero el don no fue como la transgresión, porque
si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron
mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la
gracia de un hombre, Jesucristo. Y con el don no sucede como en
el caso de aquel uno que pecó, porque ciertamente el juicio
vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don
vino a causa de muchas transgresiones para justificación. pues si por
la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán
en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia
de la gracia y el don de la justicia. Así que como por la transgresión
de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera
por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación
de vida. Porque así como por la desobediencia
de un hombre, los muchos fueron constituidos pecadores, así también,
por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. Pero la ley se introdujo para
que el pecado abundase. más cuando el pecado abundó,
sobreabundó la gracia, para que así como el pecado reinó para
muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida
eterna mediante Jesucristo Señor nuestro. Vamos a a meditar los versículos
del ocho hasta el versículo quince. Y el tema de esta tarde es Por
Adán. Dice, por tanto, como el pecado
entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así
la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Pues
antes de la ley había pecado en el mundo, pero donde no hay
ley, no se inculpa de pecado. No obstante, reinó la muerte
desde Adán hasta Moisés, aún en los que no pecaron a la manera
de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había
de venir. Adam fue el primer hombre. Dice la Biblia que es un tipo
del que había de venir. Y en dos sentidos es un tipo
del que había de venir, en el sentido de que él fue un hombre
que vivió en esta tierra sin pecado, hasta que desobedeció
a Dios e introdujo el pecado a la tierra. Y la otra manera
en que Él es un tipo del que había de venir es en el que es
un representante de toda la humanidad. Su nombre significa humanidad
y todos nosotros estábamos en Él cuando Él pecó. El apóstol Pablo ha estado constantemente
desde el inicio de la carta destruyendo los argumentos del hombre y mostrando
su culpabilidad, pero mostrando constantemente la arrogancia,
la arrogancia del hombre. Y cuando pensamos en arrogancia,
una de las cosas que suele haber en el corazón, que muchas veces
se suele expresar, es personas que piensan, pero bueno, yo no
pedí que Adán me representara, o pensar que esa no es la mejor
manera. y sencillamente es una muestra
más de arrogancia. En verdad, Dios es todo sabiduría,
Dios es perfección, Dios es santidad, Dios es el sumo bien, y pretender
que seres finitos, que seres caídos, pueden cuestionar el
hecho de que Dios haya decidido que haya una cabeza federal o
alguien que representara a toda la humanidad, argumentar de que
tú no pediste bueno el señor puede hacer con lo que es de
él como él quiere la creación es de él la biblia dice de jehová
es la tierra y su plenitud él es el ser más digno de confianza
él es bueno y una de las cosas importantes que dios tiene que
obrar en nuestros corazones es llevarnos a entender que Dios
es Dios, que Dios cuando obra las cosas las obra de la mejor
manera, que no hay otra forma mejor porque nadie ha enseñado
a Dios, y pretender que uno puede tener una mejor manera de haber
planteado toda la historia es una necedad. Otra de las cosas
importantes que se hace en arrogancia el día de hoy es personas que
pretenden hablar de lo que está mencionando Pablo en estos versículos,
que es dando por un hecho la creación del hombre como un ser
histórico y real que vivió en el tiempo y en el espacio a Adán. Hay gente que pretende que sólo
eso son figuras y que suele poner en duda el hecho de que él fue
el primer hombre. todas esas cosas son muestras de soberbia,
Dios es la verdad, su palabra es verdad, tanto Pablo como el
Señor Jesucristo dieron por un hecho que ellos fueron en realidad
nuestros primeros padres, el Señor Jesucristo dijo que no
habéis oído que el que los hizo en el principio varón y hembra
los hizo dando a entender que esto fue un hecho histórico y
el apóstol Pablo está hablando del asunto de la caída como algo
igualmente histórico y quiera Dios que cada uno de los que
estamos aquí podamos tomar como la Biblia debe ser tomada, como
palabra de Dios, como aquella que el salmista escribió y dijo,
la suma de tu palabra es verdad y eterno todo juicio de tu justicia.
Podemos poner en duda todo lo que queramos, excepto a aquel
que es el único digno de confiar. Podemos y debemos cuestionar
todo excepto la palabra de Dios, porque la ley de Jehová es perfecta,
porque Dios es Dios de verdad, porque su palabra es verdad y
es necedad cuestionar o intentar dar otras interpretaciones y
no tomar como algo que es cierto y que fue un hecho histórico
el hecho de la caída del hombre. cuando pensamos en Adán, fue
un hombre creado en perfección, en santidad no confirmada, y
él fue puesto en un período de prueba. Él fue un hombre que
vivió en esta tierra sin pecados, hasta que fue... incurrió en
transgresión, hasta que él decidió, justamente en arrogancia, cuestionar
la voz de aquel que es digno de confianza, poner en duda la
bondad de aquel que es bueno en sí mismo. cuando él decidió
intentar encontrar gozo y bien fuera de aquel que es el sumo
bien. Y ahí fue introducida la desgracia
para toda la humanidad. Y cuando pensamos en el contexto
de quién era Adán, dice la Biblia que Dios lo hizo a él del polvo
de la tierra y sopló en su nariz y fue un ser viviente. Y tenemos que mencionar porque
él es imagen del que había de venir y lo es en el sentido contrario. Cristo es espíritu vivificante
en tanto que él simplemente era un hombre viviente. Y Adán que nos llevaba a todos
nosotros en sus lomos. Nosotros tenemos el ADN de Adán
y él pecó y arrastró a toda la humanidad consigo mismo. Y en
verdad que esto es, cuando pensamos en aquel de quien él es tipo,
es interesante que él, habiendo sido hecho a imagen de Dios,
el gran engañador le ofreció el ser igual a Dios. En contraste, el Señor Jesucristo
dice en la Biblia, ¿Cómo los contrastes entre Adán, y el Señor Jesucristo. Cuando
pensamos en que Él estaba en un paraíso, Él estaba en un lugar
rodeado de toda bendición, Él podía disfrutar de comunión con
Dios, Él podía tener gozo por causa de estar en un estado de
santidad, y estaba en un estado de santidad aún no confirmado.
Adán podía pecar o no, o no pecar. y ahí estando rodeado de tanto
bien, de tanta bondad, donde solamente había un fruto que
él no debía de tocar ni comer, porque Dios había dicho, el día
que de él comieras, ciertamente morirás. En contraste, el Señor
Jesucristo vino y nació en pobreza. La humillación del Señor Jesucristo
es algo tan grande, cuando nosotros pensamos que un hombre de nosotros
se volviera gusano, pues no es tan terrible como la humillación
del Señor Jesucristo, porque al final un hombre y un gusano
son criaturas, pero el Dios de la gloria se humilló y se hizo
siervo, y él fue tentado no en un paraíso, no en abundancia
de comida, él estuvo después de pasar 40 días de ayuno, él
fue tentado por el enemigo y sin embargo él triunfó sobre el diablo
y sus mentiras, él triunfó sobre el pecado, sobre la carne y sus
deseos, y sobre el mundo y sus atractivos, y es el Adán es tipo
del Señor Jesucristo, pero en la mayor parte de las cosas es
exactamente todo lo contrario, todo lo opuesto al Señor Jesucristo.
Y esto es por la sabiduría de Dios, porque Dios quiere mostrar
que contrario a la lucha del hombre después de haber caído
en el pecado, de querer tener gloria, de querer vivir para
para su autosatisfacción, de querer buscar y mostrar su grandeza. Si vemos la historia, siempre
el hombre ha pretendido mostrar su grandeza, independientemente
de Dios. Dios ha administrado su trato
con el hombre de diferentes maneras y el hombre siempre ha fracasado. damos gracias a Dios porque la
obra, la salvación, es de nuestro Dios y del Señor Jesucristo,
y eso humilla, humilla el hecho de aceptar a Adán como un ser
histórico, arrastrarnos en su caída como un ser histórico,
y por por Adán, dice la Biblia, es por un hombre que entró en
el mundo el pecado, es por Adán que el pecado entró en el mundo,
y en verdad No cuestionemos la sabiduría de Dios. Dios es sabio. Dios es bueno. Dios es generoso. Dios es amor. Dios es justicia. Dios hace las cosas y no hay
mejor manera en que las cosas pudieran ser hechas. Y le doy
gracias a Dios porque Él me ha enseñado a pensarlo así y a aceptarlo
así. Y mi deseo es que cada uno de
quienes estamos aquí podamos, por su espíritu y por la obra
del Señor Jesucristo, conocerlo como Él es, como un Dios que
es sabio, como un Dios que es bueno, que las cosas no había
otra manera mejor, y que es insensatez intentar nosotros, con mentes
finitas, con mentes estropeadas y atrofiadas por la caída, tratar
de pensar que había una forma distinta, que nosotros lo hubiéramos
hecho distinto. En verdad, si nosotros hubiéramos
estado allí, es seguro que hubiéramos hecho exactamente lo mismo que
hizo Adán. Y algo que es grande de la bondad
de Dios es que Dios dio libertad al hombre. Dios pudo haber hecho
a un hombre que hiciera siempre lo que él quería, pero Dios quiso
mostrar su generosidad y Dios quiso que el hombre pudiera vivir
para Él por amor. Y en verdad que Dios lo logró
así. Nadie viene a Cristo dando patadas
para no venir. Aunque no quiere venir, cuando
Dios te atrae, vienes porque Él se ha revelado y se muestra
que Él es el Sumo Bien. miras que él es bueno, que él
es digno de confianza, y él te atrae con lazos de amor, y en
verdad que es por Adán que el pecado entró al mundo. El intentar
buscar el bien en otro lugar donde no está, y que Dios nos
guarde de pensar y de cuestionar lo que Dios hizo. Dios quiso
que fuera representado toda la humanidad en Adán. Ahora, es
por el pecado de Adán también Y podemos decir que es por Adam
que la muerte entró al mundo, porque fue por el pecado. Dice,
por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y
por el pecado la muerte. La muerte entró por causa del
pecado. Y, hermanos, muchas veces nosotros
repetimos cosas que la gente dice que, pues, en cierto sentido
es verdad. Cuando alguien muere, decimos,
pues, es lo más natural. Hermanos, es lo más natural para
seres caídos. Es lo más natural para seres
caídos. Y cuando pensemos en la muerte,
que nos debe llevar a pensar justamente en el pecado. la paga
del pecado es muerte tanto en el sentido espiritual como en
el sentido físico es recordar nos hemos revelado contra dios
por eso es que morimos por eso es que decimos pues es natural
es natural para seres caídos en pecado la muerte y es un recordatorio
de nuestra condición, recordar, nos hemos revelado contra Dios,
hemos pecado contra Dios, por eso es que la muerte llega, nacimos
y desde que nacemos estamos yendo con toda seguridad hacia la muerte,
estamos muriendo lentamente. Y recordemos siempre, la muerte
va a llegar porque hemos caído en pecado. En Adán caímos. Adán podía pecar o podía no pecar
y él eligió pecar. Después el pasaje dice, la muerte
pasó a todos los hombres. La muerte pasó a todos los hombres. Pero añade algo y dice, por cuanto
todos pecaron. A veces la tendencia a pensar,
bueno, es que no debió haber sido así. La muerte que fue introducida
por el pecado de Adán es muerte que vamos a probar porque hemos pecado. No es que
estamos recibiendo la muerte por el pecado exactamente de
Adán, sino cada uno de nosotros ha manifestado también su rebelión
contra Dios. Desde la más tierna edad mostramos
nuestra pecaminosidad. Los que son padres creo que pueden
recordar, y yo no sé que alguno se haya sentado a enseñar a su
hijo a ser egoísta, o que se haya puesto a enseñar a su hijo
a decir mentira, o que alguno haya invertido tiempo en que
enseñara a su hijo a ser desobediente. Yo creo que ninguno de nosotros
estuvo trabajando en eso. Eso es totalmente natural. Alguien
dijo, y probablemente tenga mucha razón, que antes de decir mamá
y papá decimos no y mío. Y es muy probable que sí. Dice,
la escritura dice que los impíos se descarriaron desde la matriz.
David era consciente y él era consciente cuando dijo, aquí
en maldad he sido formado y en pecado me concibió mi madre. Hermanos, desde la más tierna
edad mostramos rebelión contra Dios. doy gracias a Dios porque
me hace pensar en esa rebelión porque antes pensaba que era
una buena persona pero doy gracias a Dios porque dice dice el Señor
que no hay autoridad sino la establecida por Dios y el que
resista la autoridad a lo establecido por Dios resiste y es interesante
como algunas veces varios de nosotros hemos sido testigos
de cosas como por ejemplo bebés muy tiernos estando en un duelo
con su madre, porque la madre lo quiere proteger de las inclemencias
del tiempo, por ejemplo, poniéndole un gorrito para que no le haga
daño. Y mamá lo pone y el bebé lo quita. Y empieza suave y va
subiendo de tono. Y alguien ha dicho, imagínate
si ese bebé tuviera la fuerza de un joven de 18 años, ¿cómo
terminaría esa escena? Muy probablemente esa escena
terminaría en un crimen. cómo los bebés pueden manipular
a sus padres sin siquiera poder articular una palabra. Su manera
de comunicar es a través del llanto, y si todo está bien,
no tiene fiebre, está limpio, está todo bien, pues él comunica
de esa manera. Pero él sabe que con el llanto
puede manipular a sus padres y no tiene necesidad de hablar
para decir una mentira. La muerte pasó a todos los hombres
por cuanto todos pecaron. Todos hemos pecado sin ninguna
excepción, excepto el Señor Jesucristo. Algunas personas han inventado
allí que hay alguna otra persona que fue concebida sin pecado,
pero los inventos del hombre son necedad siempre. La Escritura
dice con toda claridad que solamente hay uno que fue tentado en todos
según nuestra semejanza, pero sin pecado. La Biblia también
nos dice, y la misma persona a la cual se le atribuye haber
nacido sin pecado, fue consciente de su pecaminosidad, y ella dice
en su oración, engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se
regocija en Dios mi Salvador, porque era consciente de la necesidad
de un Salvador, porque era consciente que ella había caído en Adán,
porque era consciente de que estaba propenso a morir hermano
todos nosotros toda la humanidad estamos conscientes de nuestra
propensión a morir por eso la gente procura cuidarse y por
eso muchas personas abusan de eso asustando a la gente con
la muerte y de pronto la gente está tan consciente de la muerte
pero en la conciencia de la muerte debe hacernos conciencia del
pecado por cuanto todos pecaron están destituidos de la gloria
de Dios y la muerte pasó a todos los hombres por cuanto todos
todos pecaron absolutamente todos los nacidos de de Adán hemos
nacido con una rebelión contra Dios no queriendo que Dios reine
sobre nosotros siempre cuestionando a pesar de la proclamación que
la creación hace de que Dios es La Escritura no empieza a
argumentar que Dios es. La Escritura comienza en el principio,
Dios creó los cielos y la tierra. Porque toda la creación está
proclamando y todo hombre conoce a Dios, pero se resiste a Dios. Todo hombre se revela contra
Dios. Habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios
ni le dieron gracias. En lugar de dar gracias a Dios
porque tuvimos un representante en Adán, de pronto salimos a
pensar, no, no debió haber sido así. Yo quería representarme
solo. cosas de ese tipo que no es dar
gracias a dios por las cosas que él ha hecho porque él es
bueno porque su misericordia es para siempre porque él es
sabiduría y nos creemos más sabios que dios pero no es así la muerte
pasó a todos los hombres y en esas cosas estamos mostrando
justo nuestra pecaminosidad la pecaminosidad es No es precisamente
como a veces pensamos. Hay gente que piensa que estar
en pecado es haber cometido homicidios o hecho cosas grotescas. Pero sencillamente cuestionar,
dudar de Dios, buscar el gozo fuera de Dios, buscar la satisfacción
fuera de Dios, eso es, eso es pecado. Incredulidad es pecado. Todo lo que no procede de fe
dice la Escritura es pecado. Dice después el pasaje, Pues
antes de la ley había pecado en el mundo, pero donde no hay
ley, no se inculpa de pecado. Y Pablo está haciendo énfasis
acá, no es por la ley que el pecado entró, es por Adán. El pecado no es la ley, no es
por la ley que hay pecado. Así como Abraham fue justificado
por la fe antes de la ley mosaica, de igual forma el pecado ya estaba
presente en el mundo, porque dice después que reinó el pecado
desde Adán hasta Moisés. El propósito de la ley no es
ni dar salvación, porque nadie puede cumplir la ley, ni tampoco
es que es la que introduce el pecado. Lo que la ley hace es,
hace más notorio Hay una definición de pecado que es la idea de errar
el blanco, de fallar el blanco. Y Dios hizo nuestras vidas con
propósito y frecuentemente, constantemente, lo único que nosotros hacemos
es fallar el blanco. Hemos de vivir, y el blanco es
hacer todo para su gloria, hacer todo para la fama y el honor
de Dios. Sin embargo, a veces nosotros hacemos algunas cosas
o muchas cosas para nuestra fama y para nuestro honor. Y hacer
eso es errar el blanco. Estamos hechos para confiar en
Dios y cada vez que ponemos en duda sus promesas estamos fallando
el blanco. Estamos hechos para hallar el
sumo bien en Dios, y cada vez que estamos buscando el sumo
bien en otras cosas, en otras personas, en las criaturas, antes
que en el Creador, estamos errando el blanco. Y el propósito de
la ley fue para mostrar con claridad cómo yo estoy fallando el blanco. La otra cosa que la ley hace
es, hay algo que creo que los que somos padres hemos visto
y no solo por nuestros hijos, sino también si reflexionamos
en cómo hemos sido cuando se ponen límites. Siempre hay el
corazón que quiere probar y arrimar el límite. Siempre hay aquello
que se prohíbe como que es más atractivo. Y uno quiere ir y
empujar el límite. Y la ley incita a mi corazón
rebelde e incrédulo a sobrepasar los límites que ella establece.
El corazón que se rebela contra Dios. Cuando Dios dio su ley,
La ley es su carácter, pero esa ley tiene también la intención
de protección. Toda autoridad que Dios dio,
dio por protección. La mamá que está poniendo el
gorrito está empeñada y se levantó con ganas de fastidiar al bebé
hasta que se canse y empieza a gritar. La mamá tiene toda
la intención de protegerlo, pero el bebé ingobernable desde esa
edad está cuestionando el hecho de que mamá existe para su protección. Y cada una de las leyes que Dios
ha dado, en primer lugar, son su carácter. La Biblia habla
de que hablemos verdad y no mentira, porque Dios es verdadero. La
Biblia habla de no cometer, la ley habla de no cometer adulterio,
porque Dios es fiel. Cada una de las cosas que establece
la ley es el carácter mismo de Dios, es su gloria. Ahora, la ley incita a nuestro corazón
rebelde, nuestro corazón incrédulo. a cuestionar de si será que no
es que Dios sólo quiere aguardarnos la fiesta y nosotros podemos
traspasar y disfrutar y vamos mostrando la insensatez de pensarnos
más sabios que Dios, la insensatez de pensar que podemos confiar
en nosotros mismos. Aparte tenemos gente que nos
echa porras. La televisión, el radio, las
redes sociales dicen, sigue los impulsos de tu corazón. En tanto
que el Señor dice, fíate de Jehová de todo tu corazón, no te apoyes
en tu propia prudencia. Y siempre vamos a tener voces
e imágenes que nos incitan en contra de la ley que traemos,
un corazón rebelde, ingobernable, un corazón que no quiere que
nadie le gobierne fuera. Por eso las expresiones tan antiguas,
que muchas veces la gente cree que son nuevas. La gente piensa
que eso de decir mi cuerpo es mi decisión, es algo nuevo. Empoderar. Bueno, eso fue lo que Satanás
le dijo a la mujer, vas a ser como Dios. O sea, le estaba diciendo,
te vamos a empoderar. Y la verdad es que no se ve hasta
ahora que estemos empoderados. Porque es mentira que se opone
a la ley de Dios y la ley incita a mi corazón. Y la ley sirve
para mostrar con cuánta frecuencia yo no soy capaz de acertar y
tirar a donde debo tirar. es el propósito de ella de encerrarme
y poder mostrar cuán incapaz soy pero no es la ley la que
introdujo el pecado sino fue por causa de adán y fue por causa
de nuestro propio pecado dice después no obstante dice reino la muerte
desde adán hasta moisés en los que no pecaron a la manera de
la transgresión de adán No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta
Moisés. ¿Cómo sabemos que el pecado reinó
en el mundo desde Adán hasta Moisés, a pesar de que no estaba
la ley? Bueno, se introdujo por el pecado
la muerte. Y si la muerte reinó, es porque
estaba reinando el pecado. Y uno puede leer en Génesis y
uno va leyendo y va hablando de las personas y dice, ¿cuánto
tiempo vivieron? Y siempre hay una frase, y murió. Y va hablando de Adán. va hablando
de de abel de caín y en cada uno de ellos se va repitiendo
después de decir los hijos que tuvo los años que vivió y murió
reinó la muerte porque reinó el pecado a pesar de que no había
un código o no había un mandato específico como el que se le
dio a adán y todo esto nos remite a la rica misericordia de dios salvó a Abraham. Dios le dio
el don de la fe. Abraham, Abraham era un idólatra,
Dios lo llamó, y lo llamó no porque era distinto, era igual
que los demás, sino por la misericordia que Dios tuvo de él, y a pesar
de que él no tenía exactamente una ley ahí escrita y un mandamiento
definido, eso no quiere decir que el pecado no no reinó, y
él fue salvo porque Dios le dio el don de la fe y el arrepentimiento.
Y algo que es hermoso de la palabra de Dios es que Dios no muestra
solo las cosas buenas que Abraham hizo. Aquellas cosas buenas que
Abraham hizo fue causa del don de la fe que se le dio. Fue que
él creyó a Dios y le fue contado por justicia. Pero la Biblia
habla también de cuántas maneras Abraham pecó al poner en peligro
a su esposa. ¿De cuántas hubo maneras en que
él pecó de asumir ciertas costumbres que eran socialmente aceptables
en su época, que tuvieron consecuencias, y al final murió? Pero fue justificado
por la fe. Él cayó en Adán. Por causa de
esa representación en Adán, él cayó. Por causa de eso, él cometió
sus propios pecados. Él estaba allí adorando ídolos,
y ahí Dios lo llamó. Él estaba durante un tiempo de
su vida buscando el gozo y la satisfacción fuera de Dios. Cuando
pensamos en Noé, por ejemplo, la Biblia habla y también muestra
la manera en que él pecó su propio pecado, por lo cual él murió.
Y podemos recorrer todas esas personas, entre Adán y Moisés,
y cada uno de ellos murieron. Cuando pensamos en Moisés, que
aún fue un tipo del Señor Jesucristo, pero también él murió y Dios
lo enterró. Y todo es por causa de nuestro
pecado, por causa de que nuestra cabeza federal pecó y nos arrastró
y caímos a la ruina espiritual. Y lejos de mirar algo sin esperanza.
Cuando pensamos en Adán, tenemos que pensar en que él es tipo
del que había de venir. Y si bien lo es en muchas maneras
contrarias, la gran noticia es que en Cristo,
y lo vamos a estudiar, si Dios quiere, el miércoles, en los
versículos que siguen. Pero la gran noticia es que caímos
en Adán y vamos a morir por causa de nuestro pecado. La muerte
es natural para seres caídos. El pecado no es por causa de
la ley. El pecado hace que nuestro pecado
se vea como tal. La ley hace que veamos cuán frecuentemente
quebrantamos la ley. pero el que había de venir que
justamente Pablo empieza el capítulo diciendo justificados pues por
la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo
y si bien caímos en Adán y caímos en una ruina tan profunda el
Señor Jesucristo contrario a dan él dejó su trono de gloria se
humilló se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz lo
hizo para salvar a un pueblo al cual él representa y se llamará
su nombre jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados Y
en él es que hay esperanza. Algo grandioso es nosotros en
Cristo no recuperamos lo que Adán perdió, sino mucho más. No hay comparación en lo que
perdimos en Adán a lo que Cristo ganó para su pueblo. Adán podía
pecar o no pecar. Sin Cristo uno sólo puede hacer
lo que la ley se encarga de mostrar, solamente pecar. Sin Cristo lo
único que hacemos es pecar. Aún las buenas obras que los
hombres hacen sin Cristo, y buenas desde la perspectiva humana,
son pecaminosas. Es pecado. Pero lo grandioso
es, Cristo vino para salvar a su pueblo. Él llevó el castigo de
nuestro pecado. Él sufrió el castigo que nosotros
debíamos de llevar, pero Él vivió la vida que nosotros no podíamos
vivir. Él nunca falló el blanco. Él
siempre atinó. Él constantemente, siempre, en
todo momento, hizo la voluntad del Padre. El Señor Jesús deleitó
siempre en su Padre. Encontró el gozo en su Padre.
Era un deleite de su corazón. Él dijo, el Salmo 48 dice, el
hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado y tu ley está
en medio de mi corazón. Él no estaba como alguien ahí
que está mordiéndose las uñas por aquello que no puede hacer.
Él estaba deleitado siempre en hacer lo que el Padre le agrada. Y Él, lo que Él ganó para nosotros
es llevarnos al punto de no poder pecar. Él nos salva, no sólo
de la pena del pecado, Él nos salva de la presencia del pecado.
Cantamos el himno, quiere ser salvo de toda maldad, tan sólo
hay poder, hay poder en Jesús. Ven y ser salvo podrás en su
amor, hay poder sin igual poder en la sangre que Él vertió. Él
no sólo nos salva de la pena o el castigo por el pecado, Él
nos salva del poder del pecado y en un futuro Él nos va a salvar
de la presencia del pecado. Y esa es nuestra esperanza, la
esperanza de ser hallado en el Señor Jesucristo, la esperanza
de ser justificados si somos culpables por causa del pecado
de Adán y por causa de nuestro propio pecado. Y nos espera la
muerte, pero cuando venga la muerte poder tener la certeza
de que hemos sido justificados por la fe en el Señor Jesucristo. Justificados pues por la fe,
tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. Y si Dios lo permite, el miércoles
vamos a seguir estudiando acerca del Señor Jesucristo. Y la gran
obra que Él hizo en favor de su pueblo. Todo aquello que nosotros
fuimos a la ruina en Adán, en el Señor Jesucristo está la esperanza. Y el Señor Jesucristo es grandioso
lo que Él ha conquistado para su pueblo. No vamos a recuperar
lo de Adán, sino mucho más ahí. Dice la Biblia, ahora somos hijos
de Dios. Aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, sin
ninguna relación con el pecado. Ya no pudiendo pecar, sino solamente
deleitarnos en el Señor, hallar el gozo en el Señor, estar satisfechos
en el Señor, estar confiando en el Señor, recibiendo la luz
misma del Señor. Esa es la esperanza del creyente.
Vamos a orar.

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