¿Qué tal, hermanos? Buenos días.
Aquí estamos de nuevo otra vez para compartir la palabra de
Dios con ustedes. Siempre ha sido para mí un gozo
estar aquí con ustedes y verles es nuestro deseo. Hoy en esta
mañana vamos a hablar tantito acerca de la resurrección de
los muertos como lo enseña el apóstol San Pablo en la primera
carta a los corintios, capítulo 15. Todos los que hemos leído en
esta carta, en este capítulo especialmente, sabemos que el
Apóstol San Pablo nos habla acerca de la Resurrección. Nos habla
de la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo y nos habla
de la Resurrección de los escogidos de Dios también. En estos versículos primeros
donde el apóstol San Pablo inicia este tema, dice así, Además os
declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual
también recibisteis, en el cual también perseveráis, por el cual
asimismo si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos
si no creísteis en vano. Porque primeramente os he enseñado
lo que asimismo recibí que Cristo murió por nuestros pecados conforme
a las Escrituras y que fue sepultado y que resucitó al tercer día
conforme a las Escrituras. Nos habla primeramente de estas
tres cosas que es el núcleo del Evangelio
de Jesucristo nuestro Señor. Es el Evangelio que nosotros
hemos oído siempre. Es el Evangelio que trae a nuestro
corazón la garantía de nuestras esperanzas. Todos nosotros los que estamos
aquí hemos creído al Señor Jesucristo y hemos creído este Evangelio. Y nosotros vivimos por el poder
de este Evangelio. El Evangelio es la muerte, sepultura
y resurrección de Jesucristo. Eso es el Evangelio. El apóstol
San Pablo entonces habla a todos los cristianos de todos los tiempos
hasta que Cristo vuelva. Nos habla acerca de esta verdad
porque en Corintio se introdujo o se introdujeron personas que
son falsos predicadores y introdujeron ahí malas enseñanzas. Esos malos obreros, obreros fraudulentos,
como dice en la segunda carta, capítulo once, de que esos obreros
malos, apóstoles falsos, Esos obreros fraudulentos predicaron
muchas cosas falsas a los corintios. Pero hermanos, todos los que
son escogidos de Dios, Dios los conoce. Allá están en Corinto. Ahí el grupo que Dios escogió,
ahí está en Corinto. Dentro de ese grupo había muchos
que fueron turbados por la mala enseñanza. Sin embargo, vemos como el apóstol
San Pablo les presenta este mensaje que es el núcleo del Evangelio
de Cristo para nosotros. Todos los que creemos en Jesucristo
creemos que Cristo murió. Creemos que Cristo murió por
nuestros pecados. Lo creemos por las Escrituras. Lo creemos por la revelación
del Espíritu Santo. Lo creemos por la predicación
del Evangelio. Creemos que Jesucristo fue sepultado. Fue sepultado. Porque el que
muere, lo que sigue es sepultura. nuestra salvación, nuestra redención,
tanto como la propiciación que Dios dio por nuestros pecados.
Tenemos que pensar de que no termina con la muerte, no termina
con la muerte, sino en la resurrección de Jesucristo. Si Jesucristo hubiese muerto
por nuestros pecados, hubiese sido sepultado por nuestros pecados
y no resucitar, todos estamos perdidos. Y todo el intento de
redimir y todo el intento de propiciar a los hijos de Dios
Fracasa. Fracasa. Pero las Escrituras
enseñan tan claramente esta verdad. Ahí, ahí en esta base, ahí en
esta base donde encontramos fuerza, fortaleza, es ahí donde descansa
nuestra fe. Es ahí donde descansa todas nuestras
esperanzas. ¿Qué estamos esperando? ¿Qué
estamos haciendo? Estamos celebrando un culto,
pero estamos aquí para oír lo que Dios tiene para nosotros,
porque todo creyente va a vivir por la Palabra de Dios. y lo
que estamos escuchando es para nosotros la vida que Dios transmite
a nosotros a través de su mensaje. La palabra del Señor nos enseña
tan claramente acerca de la resurrección entonces de Cristo y de todos
los creyentes en Cristo. La eficacia de la propiciación es no sólo a la muerte Cristo
murió por nuestros pecados y llevó nuestros pecados en la cruz la
propiciación fue puesto en la cruz del calvario Cristo crucificado
en la propiciación por nuestros pecados y de allí pues a la sepultura
y sepultado se acaba todo y nosotros vamos a morir todos pero eso
no es lo que enseña la biblia eso es lo que a nosotros nos
levanta, es lo que a nosotros nos da fuerza, firmeza, perseverancia
en la gracia de Dios. Por esta razón estas verdades
son necesarias de conocerlas, son necesarias de conocerlas. Es para nosotros el poder que nos trae el consuelo
y la fortaleza. Bien, vamos a tratar de ponerlo,
hermanos, en orden. En primer lugar, quiero hablarles
acerca de la resurrección de Jesucristo de los muertos. De
eso se trata el Evangelio que nos ha sido predicado. Este Evangelio
hemos recibido Este Evangelio hemos creído y estamos perseverando
en este Evangelio. Es necesario que estemos firmes
en este Evangelio. No debemos dejar, no debemos
permitirnos ser engañados por malas enseñanzas, porque lo que
hemos aprendido una vez lo debemos continuar hasta el final de nuestra
vida. Nunca jamás olvidarlo. No debemos
permitir que alguien introduzca en nuestras vidas para traernos
mala enseñanza. Estamos seguros en este evangelio
y sólo esta verdad no nos avergüenza, no nos dejará envergüenza porque
es evangelio de poder, poder para salvación a todo el que
cree. Pablo enseñó lo que él creyó
también. Pablo enseñó lo que él también
recibió. Estas cosas que Pablo recibió
de Dios es lo que está predicando a nosotros la Palabra de la Resurrección. Ahora, las Escrituras Sagradas
prueban en todas partes acerca de la resurrección de nuestro
Señor Jesucristo. Hablamos de la cruz, la crucifixión,
la muerte, pero también de la resurrección de Cristo. Las pruebas de la resurrección,
ahí lo tenemos en las escrituras donde acabamos de leer. La prueba
de la resurrección, primeramente las escrituras declaran de que
Jesucristo murió por sus pecados. Las escrituras declaran de que
Jesucristo fue sepultado y resucitó al tercer día conforme a las
escrituras. Ahora, pero hay pruebas de la
resurrección. Primero los testigos oculares
de la resurrección de Jesucristo fueron los apóstoles. Fueron
sus apariciones. Ahí tenemos las pruebas de la
resurrección de Cristo desde los versículos 5 donde dice,
primero le aparece a Cefas y después a los doce, después apareció
a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos
viven aún y otros ya duermen, después apareció a Jacobo, después
a todos los apóstoles y al último de todos como a un abortivo me
apareció a mí, dice San Pablo. Estas son suficientes pruebas
para un creyente. de la resurrección de Jesucristo
no necesitamos más pruebas Cristo Jesús resucitó de los muertos
y ha sido revelado en nuestro corazón esto que ya sabemos no
lo sabemos solamente por leerlo ha sido revelado a nuestro corazón
por la revelación del Espíritu Santo que lo trajo a nuestra
vida ahora esta verdad está en nosotros hágase cuenta que Las
vitaminas que el árbol chupa del suelo, de la tierra, fértil,
sube hasta sus tallos, sus hojas y sus frutos. Esta verdad, esta
verdad es nuestra vida. Está encarnado en nosotros. Estamos
llenos de esto. No podemos nosotros quitarnoslo
porque Dios lo ha puesto dentro de nosotros. Esa es la verdad
que nos hace estar firmes en esta gracia. No existe otra. Esta es la verdad que nos hace
vivir perseverando en esta gracia de Dios. Entonces la prueba de
su resurrección. ¿Creyó Pablo? ¿Creyeron todos
los demás? también nosotros creemos. Así
predicaron y así hemos creído. Pero todos los que hemos creído,
dice San Pablo, si no creítes en vano. Todos aquellos que creen
en vano, es cuando una persona ha oído esta verdad, sin embargo
se deja llenar o se deja seducir por otra doctrina mala. otra
enseñanza mala que va en contra del Evangelio de Jesucristo Nuestro
Señor. Esas personas al escuchar estas cosas en vez de continuar
esta verdad demuestran no retenerlo por seguir a otro. Así como cuando
Adán y Eva escucharon la Palabra de Dios en el huerto de Edén
Dios les dijo que de todo árbol del huerto pueden comer menos
del árbol que está en medio. El árbol de la ciencia del bien
y del mal. Pero viene una segunda voz, ¿verdad? La segunda voz es la voz del
malo y vino a tentarnos. No es verdad. no es verdad que
van a morir sólo van a ser abiertos vuestro entendimiento para que
conozcan qué es el bien y qué es el mal eso fue fue una palabra
dulce así como se le dice a la gente esta semana el culto del miércoles
en Calcutó se acerca hermano Audumaro y me dice ¿sabes qué
pastor? esta hermana esta hermana María
Jesús está mal, mal aconsejando a la hermana Candelaria que porque
ella, a ella lo invitaron para que vaya en otro lugar a escuchar
y ella fue como que al lado de su casa se hizo ese culto ella
asistió y escuchó y vio milagros allá viene y empieza a tentar
a la otra hermana para que vaya con ella Y nosotros tuvimos que
aconsejar a la hermana, no le hagas caso hermana, no le hagas
caso. Es así como cuando entra el mentiroso
y llena la cabeza de los creyentes verdaderos con otras cosas. Y
es lo que estaba sucediendo en Corinto. pero los escogidos de
Dios estaban firmes. Así que nosotros hemos creído
así como ha sido predicado. Tenemos que retener esta verdad,
tenemos que continuarlo firmemente, no cambiarlo jamás, porque sólo
es la verdad que nos conduce a la vida eterna, no a la perdición. En segundo lugar, Las consecuencias
que trae el negar la resurrección de Jesucristo. Las consecuencias
que trae. Vemos como dice aquí el apóstol
San Pablo, versículo 12. Pero si se predica de Cristo
que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros
que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección
de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana
es entonces nuestra predicación, vana es también nuestra fe. Somos
hallados falsos testigos de Dios porque hemos testificado de Dios
que Él resucitó a Cristo, el cual no resucitó. si en verdad
los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan,
tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vuestra
fe es vana, aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los
que durmieron en Cristo perecieron. Si en verdad, si en esta vida
solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de comiseración
de todos los hombres. ¡Qué triste! Qué triste. Cuando es negado la resurrección
de Jesucristo, estas son las consecuencias que nos dice la
Palabra de Dios. ¿Cuáles son las consecuencias?
En primer lugar, las consecuencias de su negación es que Cristo
no resucitó. Si no hay resurrección de muertos,
Cristo tampoco resucitó. Esa es la consecuencia. Pero
la verdad escrita en las Sagradas Escrituras es que Cristo resucitó. Pero si negamos esto, si negamos
que los muertos no resucitan, entonces hemos negado que Cristo
resucitó. Es decir, que Cristo no resucitó. Esa es la consecuencia cuando
es negado. También otra consecuencia, esto
que estamos, que estamos, este, creyendo esto que estamos predicando. Toda nuestra predicación resultaría
también vana. Para nada sirve. ¿Para qué seguir
predicando? ¿Para qué tener nuestro culto? ¿Para qué? Eso es lo que resulta
de su negación. También vana es nuestra fe. Nosotros
creemos en el Señor Jesucristo, creemos de todo nuestro corazón,
pero si Él no resucitó, entonces no hay resurrección de muertos.
Esa fe que tenemos es vana, no va a servir para nada. Porque
por medio de la fe, hermanos, Dios nos concede las bendiciones
de su gracia, todo por medio de la fe, en el Señor Jesucristo. ¿Entonces es vana la fe? ¿Somos
salvos por fe? ¿Sí o no? ¿Somos justificados
por medio de la fe? Sí. ¿Somos santificados por medio
de la fe? Sí. Somos santificados por la
fe. Ahora, seremos glorificados al
final. Estamos esperando. Esto es lo
que estamos creyendo. Pero entonces si Cristo no resucitó
y no hay resurrección de muertos, esa fe que tenemos es van a nada,
vamos a recibir. Estamos en una vil mentira. Si
Cristo no resucitó. Otra consecuencia. También somos
hallados falsos testigos. Somos falsos testigos en ese
caso. Si Cristo no resucitó, somos falsos testigos, porque
nosotros día a día, noche a noche, estamos predicando a Dios. Cristo no resucitó Él solo, Cristo
lo resucitó Dios. Y estamos predicando de que Dios
resucitó a Cristo. Y si Cristo no resucitó, entonces,
¿qué va a pasar? Estamos apareciendo malos testigos. No estamos atestiguando algo
que es verdad. Somos mentirosos. Porque Dios
resucitó a Cristo. Así que, Si criticamos que Dios
resucitó a Cristo y no nos resucitó, entonces somos falsos, falsos
testigos, falsos maestros. En quinto lugar, vana es nuestra
fe, estamos todavía en nuestros delitos y pecados. Fíjense nada
más. No hay perdón, no hay salvación. No hay ninguna gloria, no hay
ninguna vida eterna si Cristo no resucitó. Todo resulta en
vano. Nosotros seguimos en nuestros
delitos y pecados si Cristo no resucitó. La otra consecuencia
es que los que durmieron en Cristo fueron aniquilados, es decir,
murieron para siempre. Hay religiones que así lo creen. Mientras viven en este mundo
a darle todo, a vivir todo lo posible porque luego de aquí
para allá no hay nada más. Todo pereció. Los que durmieron
en Cristo perecieron si es que no resucitó Cristo. Pero la Biblia
afirma de que Cristo resucitó. La Biblia nos enseña eso. Los
que solamente esperamos en Cristo, vamos a resultar en el último
término, gentes dignos de lástima. que
va a causar lástima a todas las demás gentes. Qué lástima, ¿verdad? Porque después de haber creído
en Él, después de creer en Él, y luego dicen que Cristo es su
Redentor, Cristo es su Salvador, Cristo es su Sustituto, Cristo
es su Expiación, Cristo es su Propiciación, Cristo es su Justicia,
Cristo es su Santificación, Cristo es su Gloria, Cristo es su Vida. Si eso estamos esperando y no
resucitó, entonces somos dignos de lástima. Pero no es lo que dice la Biblia. No es lo que dice la Biblia.
La Biblia enseña que Cristo resucitó. Que Cristo resucitó. Esto es
si Cristo no resucitó. ¿Verdad? Resucitaríamos... ...gentes
dignos de lástima. pero a lo contrario somos la
gente lleno de gusto. Somos la gente lleno de consuelo, lleno de fortaleza. Anoche le decía a los hermanos
porque algunos piensan de que nosotros no somos creyentes porque
nosotros no hacemos milagro. Y dije, no, hacemos milagro de
por sí. nuestra fe no está en la sanidad,
nuestra fe está en Cristo y si yo tuviera cáncer aquí en mi
cuerpo y si soy pecador no soy creyente entonces de lo que voy
a preferir primero ser curado no es del cáncer sino de mis
pecados porque tengo un pecado de en lo que he de vivir su castigo
durante la eternidad pero tengo un cáncer en el que puedo vivir
hasta un poquito de tiempo más que prefiero la salvación de
mi alma primero porque Dios tiene misericordia también de los enfermos
Dios sana a los enfermos pero no nos enfocamos en eso no nos
ocupamos en hacer esas cosas yo les dije yo hermanos hace
37 años que fui ordenado de pastor
de Germano Walter. Y prediqué como 5 años antes
de eso. Imagínese, hermanos y hermanas,
durante ese tiempo nunca me he sentido sano y saludable físicamente,
siempre he estado enfermo. ¿Pero qué me sostuvo en pie?
¡Dios! El poder de Dios me sostuvo.
No me ocupé, no me enfoqué de buscar primero la curación física,
sino la salvación de mi alma. Y es lo que más me importa cuando
me pongo a predicar delante de los que oyen a Dios. Que sus
almas sean salvas, que sean libres de pecado. Así que hermanos, ¿cuánta bendición
recibimos de Dios? Y Dios nos sostiene, nos mantiene
en vida. Gracias le damos a Dios por esto,
porque el milagro de Dios sigue con nosotros. No ha terminado,
porque Él sigue siendo el mismo Jesucristo de ayer, de hoy y
de siempre, por los siglos, los siglos. La Resurrección de Cristo,
en tercer lugar, es la garantía de la Resurrección de los creyentes. Tercer lugar. La Resurrección
de Cristo es la garantía de la Resurrección de todos los creyentes
en Él. Es lo que nos dice el versículo
20. Lo pueden ver allá en sus vidas. Mas ahora Cristo ha resucitado
de los muertos, primicias de los que durmieron es hecho. Es Cristo nuestro Señor la garantía
de nuestra resurrección. Recuerdo a mi abuelita porque ella fue la primera creyente
conmigo. Sí. Este... yo hablaba a ella
de la reflexión de que aunque uno muera no está muerto sino
duerme en el Señor Jesucristo ella dijo pero yo no voy a morir dice así
con una palabra de lastima yo voy a morir todas las cosas que
han de suceder yo no lo voy a ver porque voy a morir Dios no lo
va a ver. Le hablo de que Cristo va a venir
y ella no lo cree. ¿Que porque va a morir y no lo
va a ver? Así que hermanos, hay personas que realmente, aún creyendo,
esta parte es la parte más vital de nuestra fe en el Señor Jesucristo. Como les diré en algunas palabras,
aunque Ya que será así, vamos a llamarlo
como la parte más difícil para la carne creer la resurrección. Que después de muerto, resucite
otra vez. Es la parte más difícil. Pero
para aquel a quien Dios ha revelado este Evangelio, como dijo San
Pablo, para ellos la resurrección de los muertos ya es un hecho.
ya es un hecho. Mi resurrección ya es un hecho. La resurrección de ustedes, de
todos ustedes que creen al Señor, ya es un hecho. Ya es un hecho. ¿Cómo vemos que ya es un hecho?
Vea el versículo 20. Primicias de los que durmieron
es hecho. Resucitó Cristo. Esta es la verdad
del Evangelio. Ahí está en Cristo mi resurrección. Él es la garantía. Él es el primer
fruto de la resurrección. Él es el primer presente delante
del Padre la resurrección de los demás. Es Cristo nuestro
Señor. Si estamos creyendo esto, somos
felices. Quisiéramos volar desde ahorita
con Él. ¿Verdad hermanos? Porque ya vemos la garantía,
ya vemos el poder, la permanencia, está todo en Cristo. En sus manos
está nuestra resurrección. La Biblia dice que Él lo traerá
cuando Él vuelva. Y lo realizará cuando Él vuelva. Eso va a ser maravilloso. va a ser grandemente maravilloso. Ahora Cristo ha resucitado a
los muertos primicia de los que durmieron en ese hecho. El primero
de todos los que van a resucitar, el anticipo de una cosecha completa,
el primer fruto de esa cosecha es Jesucristo nuestro Señor.
¿Cómo poder negar ¿Cómo poder contradecir? Es algo imposible
de contradecir. Es algo imposible de negar. Pues no solamente lo tenemos
ahí escuchando, sino lo tenemos en el alma. Lo llevamos dentro
de nosotros, en nuestro corazón. Así que, Él es la promesa de
nuestra resurrección. La resurrección para nosotros.
Él es la promesa. de Nuestra Resurrección. Vayamos
a ver allá en el Libro Romanos 8.23. dice así y no sólo ella sino
que también nosotros mismos que tenemos las primicia del espíritu
nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos esperando
la adopción la redención de nuestro cuerpo estamos esperando estamos
esperando eso conforme vamos yo decía a ellos
conforme vamos envejeciendo, vamos siendo un fruto más maduro
y más maduro para luego ser cosechado y después ser sepultado y luego
salir. Bendito sea Dios. Es maravilloso
su obra. Es maravilloso su obra. Tan maravilloso. Y vemos que todo creyente vive
en esta espera. Somos llamados en la esperanza.
Todos lo estamos esperando en Cristo nuestro Señor. Y Él es
el poder, el núcleo de todas nuestras esperanzas. No la perderemos
porque está con Él. Él ya lo tiene. Él ya lo tiene. Nosotros todavía no lo tenemos
aquí en nuestro cuerpo. el hecho en nuestro cuerpo, pero
en Él ya es un hecho, ya está seguro, garantizado, algo que
está en Él, está guardado, nadie lo puede corromper porque está
en Cristo nuestro Señor, la Primicia. Vamos a consultar también en
el libro Colosenses 1.18 dice así, y él es la cabeza del
cuerpo que es la iglesia, el que es el principio, el primogénito
de entre los muertos para que en todo tenga la preeminencia. Ahí lo tenemos, ahí lo tenemos,
porque por cuanto la muerte entró en el mundo por un hombre y por
un hombre también la resurrección en los muertos. Cuando entró la muerte en el
mundo, ¿debe morir Adán? ¿Así fue creado por Dios? ¿Fue
creado con una naturaleza corruptible? No, fue creado perfecto. La muerte
entró cuando entró el pecado. La muerte llegó en la persona
cuando el pecado entró en la persona. La muerte llegó. Pero al instante Adán siguió
caminando, vivió su vida. ¿Cuántos años más? Un poquito
más de 900 años, ¿verdad? Vivió Adán después de eso. Le
dijeron que iba a morir. Y sí murió. Murió espiritualmente
al instante. su extrañamiento y su enemistad
entre ella y su mujer y la corrupción de todas las
cosas. Así que Adán después de eso vivió, pero la muerte estaba
dentro de él, actuando, actuando así como en todos los hombres,
por cuanto todos pecaron. Ahora vemos ahí las Sagradas
Escrituras como nos enseña maravillosamente que es así como el pecado entró
por ese hombre también la resurrección, la vida viene por un hombre,
por un solo hombre pero ese hombre por quien vino la vida es del
cielo, es de naturaleza celestial no es de la naturaleza terrenal
sino es del cielo, el Señor Jesucristo al venir al mundo todos los que
creen en el ya tienen la vida ahora así como el pecado entró
ahora la vida ha entrado en nosotros por medio de cristo ya entró
la vida y nos pregunta la gente ustedes tienen vida eterna entonces
si entonces ustedes no van a morir jamás no eso dijimos Tenemos
vida eterna ahora porque lo tenemos de Jesucristo. Ha entrado esa
vida en nosotros, la vida de Cristo. ¡Qué maravilla! La vida de Cristo ha entrado
en nosotros. Esa vida de Cristo la estamos
viviendo durante toda nuestra vida, así como Adán vivió 900
años con la muerte, hasta que entonces murió. Nosotros viviremos
cuantos años de vida en este mundo viviendo con esta vida
nueva que ha venido a nosotros. Cuanto tiempo vamos a vivir,
pero por fin viviremos entonces plenamente. Así como Adán por
fin murió, ahora por fin viviremos con Cristo. Esa es la resurrección
de los muertos. Es lo que nos dicen las escrituras.
Hay una orden de la resurrección, ¿verdad? Dice allá en sus versículos. Dice Cristo primero las primicias,
porque Cristo es hecho primicias de los que durmieron. Eso de
las primicias, voy a ilustrarles un poquito. Una vez en tiempo
de... una vez en tiempo del elote tierno,
llega mi yerno y mi hija en casa y me dicen papá quiero que nos
lleves allá en la milpa para que Luis vea cómo es la milpa
y fuimos en la milpa con ellos y nos da de buenas de que llegando
allá vimos que las mazorcas ya están grandes y dijo quisiéramos
llevar algunos papá me dice sí pero primero hay que cosechar
una parte y darle al señor gracias cosechamos como 30 mazorcas y
lo pusimos en un montón y nos paramos a orar, dando gracias
a Dios. Llegando en casa, le digo a mi
esposa, estos son los primeros frutos de todos los que hay en
la milpa. Esta es la demostración. Así
que, cuando dice que Cristo es hecho primicia de los que durmieron,
ese es el primer fruto. Es el primer fruto. Entonces,
ahí tenemos el hecho de nuestra resurrección. Primero Cristo,
las primicias, y luego los que son de Cristo en su venida. Vean
lo que dice en 1 Tesalonicenses 4, 14, allá en su Biblia. ¿Cómo la tenemos allá en ese
versículo? ¿Cómo lo dice Dios en su palabra? Dice así, porque
si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús
a los que durmieron en Él. Así. Como Él levantó los muertos
a Jesús, así traerá con Jesús a los que durmieron en Jesús. ¿Cómo es esto? Vamos a consultar
en el libro de San Juan. Capítulo once. Las escrituras forman un eslabón
perfecto, no se desprende. Y este, esta palabra la puso
San Pablo Vemos como lo dijo el Señor aquí. No habla sin la
conformidad de las otras escrituras. Dice aquí en el versículo 23.
Jesús le dijo, tu hermano resucitará. Marta le dijo, yo sé que resucitará
en la resurrección en el día postrero. le dijo Jesús yo soy
la resurrección y la vida el que cree en mí aunque esté muerto
vivirá y todo aquel que vive y cree en mí no morirá eternamente
¿crees esto? eso es si crees ¿crees esto? los que durmieron en Cristo son
los que creen a Cristo lo creen creen para su salvación, lo creen
en toda la vida y lo creen hasta la muerte vivieron creyendo a
Cristo y estos aunque estén muertos ahorita pues no vamos a estar
creyendo de que terminó no es ahí donde termina no es allá
porque dice Jesús no morirá eternamente No morirá eternamente. ¿Crees
esto? Esto fue difícil para Marta,
¿verdad? Lo han leído todos ustedes. Fue difícil para Marta, pero
Jesús se lo demostró, de que Él es la resurrección. Llega
junto a la tumba de Lázaro y lo llama. Lázaro estaba en un estado
de descomposición, porque era de cuatro días de muerto. No
se iguala con el hijo de la viuda que estaba todavía en el féretro.
No se iguala con la hija de Jairo que estaba en la cama todavía.
Este era peor. ¿Pero lo levantó Cristo? Sí. Orden de resurrección. Esa es
una resurrección provisional. No es la resurrección que hablamos.
Es la resurrección provisional porque Lázaro luego volvió a
morir. Así que, también eso, también
eso. Así que, como sea la condición
del creyente que esté en la muerte, pero Cristo lo levantará. Aunque
esté muerto, dice, vivirá, vivirá. Así que, Dios es Dios es todo en todas
estas obras de Cristo nuestro Señor. Cristo va a levantar,
Cristo traerá con Él las almas de sus escogidos, los juntará
a su cuerpo, también heredarán cuerpo inmortal. ¡Qué maravilla! Cristo mostró cuerpo inmortal
cuando resucitó porque los discípulos pensaban que era un fantasma
y Él llamó a sus discípulos vengan a hacer que se miren la señal
de los clavos en mi mano y yo mismo soy el Espíritu no tiene
carne ni huesos pero conservaba las heridas ¿sabe? sin sangrar
¿Por qué? Porque ya es un cuerpo inmortal,
no se volverá jamás a corromper, a enfermar o a sufrir, a debilitar
o a envejecer, porque ya está hecho inmortal. Y todos los creyentes en Jesucristo
Nuestro Señor heredarán de igual manera como Cristo Nuestro Señor. bendito sea su nombre Dios es
todo en nuestra salvación porque Él es todo en la creación es
todo en el decreto es todo en la consumación de nuestra salvación
nuestra redención nuestra resurrección de todas nuestras esperanzas
Dios es todo y Cristo es de Dios y nosotros de Dios también Bueno,
vamos a ver que la redención de los creyentes no se acaba
en la muerte, sino en la vida eterna. Los que niegan la resurrección
de Cristo no conocen a Dios, no conocen nada de Dios, no conocen
nada del Evangelio. Así que nosotros no debemos cometer
el error de seguir malas enseñanzas porque ya sabemos que esas malas
enseñanzas corrompen la fe de los cristianos. Si necesitamos
saber algunas cosas o alguna pregunta que tenemos que hacer,
algo nos inquieta. Debemos acercarnos a los que
predican y preguntarles, hacer la pregunta. No preguntarlo ahí
en la calle a cualquier persona o a cualquier predicador. Ustedes
deberán conocer a sus predicadores, a su pastor, para que ustedes
vean dónde acudir a hacer pregunta. Si alguien les hace una pregunta
que ustedes no pueden contestar, acuda a su pastor, acuda a preguntar
a los que predican para que les dé una respuesta y ustedes también
puedan contestar. No se sujeten nunca bajo esas
costumbres. No se sujeten nunca bajo esas
malas influencias. Bueno, el proceso de la resurrección,
cuarta cosa, El proceso de la resurrección, el ejemplo de la
siembra, el ejemplo del sembrador, ahí
es donde podemos aprender la resurrección. El sembrador nosotros sembramos,
porque trabajamos en la siembra. Agarramos la semilla en el tiempo
de la siembra, agarramos la semilla Sembramos dos o tres granitos
en cada huequito que abrimos. Si no lo siembro, no va a salir. Si no lo siembro, es que no quiero
cosechar. Pero si quiero que salga, debo
sepultarlo para que luego germine y salga. Entonces, lo que sembramos
es el grano, es el grano. Pero lo que va a salir no es
el grano, sino el grano desnudo. Es decir, no va a salir así como
lo sembré. Este va a ser un retoño maravilloso,
pero es del grano, no es otra cosa, es del grano mismo, ¿entiende? Pero tuvo que ser sepultado para
que luego salga. Nosotros también, nosotros también. Alguien nos dijo, cuando Cristo venga, si nosotros
vivimos en aquel día, no nos quedaremos así con este cuerpo
mortal sino que seremos transformados, nos dijo. Pero yo creo que sería
un privilegio pasar hasta donde Cristo pasó, sería maravilloso
y salir de nuevo. Y esa es una bendita palabra. que llena nuestro corazón de
grande bendición, realmente. Sería un privilegio eso, dice. Bueno, la manera de la resurrección,
Dios le da el cuerpo como Él quiere, versículo 36 hasta 41.
Veamos allí que hay diferencia En cuanto a la naturaleza de
la carne, cada carne es diferente de otra. También nos manifiesta
la diferencia en los cuerpos, cada cuerpo es diferente, cuerpo
terrenal y cuerpo celestial. También hay diferencia en las
glorias. Aparte de la gloria del sol,
la gloria de la luna, la gloria de las estrellas, todo tiene
su diferencia, porque Dios las viste así como Él quiere. En
la resurrección, así hará Dios con los creyentes. El Señor les
dará el cuerpo glorificado, no como el cuerpo mortal, sino como
el cuerpo inmortal, ya glorificado, conforme a la gloria de Cristo
nuestro Señor. Así también la resurrección dice
versículo cuarenta y dos. Así también en la resurrección. De los muertos dice así se siembra
en corrupción, resucitará en incorrupción. La resurrección
es resurrección en incorrupción. Morimos y somos sepultados en
corrupción. Pero cuando resucitemos, esto
será en incorrupción. Ya no hay más muerte. Ya no hay corrupción. ¿Por qué? Porque es la resurrección de
incorrupción. Será incorruptible, no como el
primero. Bueno, dice en el versículo 49, Y así como hemos traído la imagen
del terrenal, traeremos también la imagen del celestial. ¿Cuál
es la imagen del terrenal? La imagen del terrenal es la
naturaleza del cuerpo carnal humano. Y lo traímos en el mundo. Nosotros no sabemos cómo fue,
cómo lo tuvimos, no lo sabemos. No lo sabemos. Y si la química
enseña esto, cómo se forma, Pero Dios le da la forma como quiere. Amén. Dios le da la forma como
quiere. Así también. en la resurrección. ¿Cómo será? Esto lo dejo en las
manos de Dios porque Dios dará el cuerpo como Él quiere. Así
como lo hizo Ezequiel el profeta. Señor, tú lo sabes. Pero él creyó
a Dios y dijo, Señor, tú lo sabes. También la resurrección está
en las manos de Dios dar el cuerpo a cada quien conforme a su voluntad. No así conforme a lo que nos
parezca que va a ser, no. Será como Dios de la gloria a
cada uno. En el versículo 50 dice, y así
como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la
imagen del celestial. Pero esto digo, hermanos, que
la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni
la corrupción heredará incorrupción. Y aquí os digo un misterio, no
todos dormiremos, pero todos seremos transformados. En un momento, en un abrir y
cerrar de ojos a la final trompeta, porque se tocará la trompeta
y los muertos resucitarán. Serán resucitados incorruptibles. Y nosotros que vivimos aquel
día que nunca fuimos a la tumba, si no fuimos, no nos quedaremos
también así. Primero serán atendidos los que
durmieron en Cristo, imagínense. Y luego nosotros, los que quedamos
aquel día, si es que estamos siempre, seremos transformados. Porque como dice, es necesario que esto corruptible
se vista de incorrupción y esto mortal se vista de inmortalidad. Así también será en la resurrección
de los muertos. ¿Cómo será? La Biblia nos dice
en 1 Juan 3.3, nos dice, no sabemos que hemos de ser, dice San Juan,
pero nosotros sabemos que cuando Él aparezca seremos semejantes
a Él, porque le veremos tal como Él es. Cristo es nuestra vida,
nuestra vida eterna. Toda esta esperanza, toda nuestra
vida eterna, todo está en Cristo. Cuando esa nuestra vida sea revelada,
sea manifestada, entonces seremos manifestados en Él, en Cristo. Nos veremos entonces en Él tal
como Él es. Veremos nuestra vida entonces
como Él es, como Cristo es. Bueno, vamos a ver el último
punto que es la victoria sobre la muerte. La victoria sobre
la muerte. Dice en versículo cincuenta y
tres, porque es necesario que esto corruptible se vista de
incorrupción y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se
haya vestido de incorrupción y esto mortal se haya vestido
de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está
escrita. Sorbida es la muerte en victoria. Victoria sobre la muerte. Esa victoria ya es de nosotros
en Cristo. Ya es de nosotros en Cristo.
Recuerdo ahora hay algo que leí el otro día donde decía que una
señora fue a pasear con su niñita a la orilla de un río. Viene una
abeja y pica a la niña. Empieza a llorar y a gritar.
Gritaba a la niña porque la picaron. luego regresaron a su casa al
paso de algunos tiempos regresaron otra vez al mismo lugar y ella
temblaba porque la iban a picar entonces sucede que la abeja
regresó otra vez pero picó a la mamá y luego le dice a la niña entonces
ya no llores ya no llores no te angusties no te va a picar
no le tengas miedo porque no te va a picar porque ya se le
quito su aguijón, lo clavo en mí y ya no tiene aguijón. Ya, la muerte no matará más,
no matará más, porque la victoria lo tenemos en Cristo nuestro
Señor. Tenemos la victoria sobre la muerte en Cristo nuestro Señor. estábamos muertos en delitos
y pecados y la paga de nuestro pecado era la muerte pero Dios
por su amor por cada uno de nosotros dio a su Hijo en propiciación
por nuestros pecados y en Cristo Jesús somos libres del castigo
de los delitos, de la culpa, de la condena somos libres de
la esclavitud somos libres del poder del pecado. Cuando seamos
resucitados en Cristo plenamente en el día, cuando Él vuelva,
entonces ya no habrá donde que pique el maligno, ya el poder
y la muerte ya es quitado. donde clavaba su aguijón ya no
hay porque todos los creyentes en cristo serán hechos inmortales
ya no hay lugar por esa razón dice sorbida es la muerte en
victoria porque cristo nuestro señor lo mató creen esto cristo
mató a la muerte nuestra redención está perfectamente completo en
cristo Y nosotros lo tenemos ahora por la fe. Cristo ya quitó
la muerte. Ya lo quitó. Porque murió. Quitó la muerte por sus escogidos. Porque murió por sus escogidos.
Por quienes Cristo murió, ya quitó la muerte. ya quitó la
muerte. Dice en 2 Timoteo 1, verso 9
hasta 10, y ya sacó a luz la vida y la inmortalidad. Ya sacó
a luz la inmortalidad por el Evangelio. En sus manos está
nuestra resurrección, pues Él tiene la preeminencia. Dice en
el libro 1 Timoteo, o sea, 2 Timoteo 1, 9 hasta 10, dice así, quien nos salvó y llamó
con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según
el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús
antes de los tiempos de los siglos, pero que ahora ha sido manifestada
por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la
muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el Evangelio. Quitó. La muerte sacó a luz la
vida, sacó a luz la inmortalidad, ya mató a la muerte, ya extrajo
la vida, la vida, porque nos redimió de donde estábamos confinados
a morir, donde estábamos confinados a morir. Si consultamos Este
versículo del Antiguo Testamento, Oseas 13, 14, vamos a consultarlo,
a ver qué nos dice ahí acerca de que la muerte ya está matada. Oseas capítulo 13, versículo catorce dice allá si ya lo tiene a la
vista dice así de la mano del seol los redimiré
los libraré de la muerte oh muerte Yo seré tu muerte, seré tu destrucción,
oh Seúl. La compasión será escondida de
mi vista. Yo seré tu muerte. ¿Quién es
el que dijo yo seré tu muerte? Es Cristo el Señor. Es Cristo
el Señor. Lo confirmamos en Hebreos capítulo
2. Vamos a verlo. versículo 14 si ya lo tiene a la vista dice
así, así que por cuanto los hijos participaron de carne y sangre
él también participó de lo mismo para destruir por medio de la
muerte al que tenía el imperio de la muerte esto es al diablo
para destruir por medio de la muerte por eso dijo en el antiguo
testamento yo soy o muerte yo soy tu muerte Sí, porque Él mató
la muerte, sacó a luz la vida y la inmortalidad. Hermanos, la vida eterna, la
inmortalidad, nuestra resurrección, ya está hecha en Cristo. Ya lo extrajo Jesús, está en
sus manos. No se ha cumplido en nosotros
todavía perfectamente, pero es lo que vivimos esperando. Es
lo que vivimos esperando. Si tal vez moriremos antes que
suceda esto pero moriremos esperando, moriremos en esperanza de estas
gloriosas verdades que llenan nuestro corazón de tanta, tanta
dicha. Así que hermanos, por esto por
esto debemos entender de que la propiciación que fue hecha
en la cruz del calvario no se acaba en la muerte porque aun
entre los hombres cuando alguien es secuestrado por otras personas
malas y le piden una recompensa este que va a ir a redimir tiene
que pagar la recompensa, pero no solo paga la recompensa, sino
que regresa con su redimido y así Cristo en su resurrección, Él
resucitó, nuestra redención no se completó con la muerte de
Él, es decir, no se acabó con la muerte de Él, sino con su
resurrección y Él vendrá con nosotros en gloria traerá con
el en gloria a quien? a sus redimidos por quienes murió
por quienes el pagó por quienes el dio el los traerá en vida
eterna y vivirá con ellos porque si no es así entonces
todo fracaso pero no es así no es así nuestra redención termina
cuando seamos resucitados también porque nuestro Redentor ya lo
tiene en sus manos. Así que hermanos, permanezcamos
fieles en esta gracia y hagamos todo lo que hay que hacer por
la gloria de esta gracia. Esforcémonos a hacer todo Por
la obra de esta gracia, no nos cansemos de hacer todo lo posible
para que podamos continuar en esta gracia. ¿Por qué? Porque
la Biblia dice que nuestro trabajo en el Señor no es en vano. No es en vano. Pues recibiremos
de Dios esa gracia de la resurrección en el día cuando Cristo aparezca. Tenemos una gran esperanza Tenemos
un gran consuelo. Recuerden que si perdemos nuestra
fe en Cristo, la fe de Cristo, perderemos todo. Justificación,
santificación, redención y glorificación perderemos todo. Por esta razón dijo San Pablo,
eso si no creíste es en vano. En realidad, no creemos en vano. Creemos de todo corazón, creemos
por la revelación del Espíritu Santo. Nuestra vida hoy en día
nos está guiando el Espíritu Santo. Nos va cincelando, nos
va emparejando nuestro pensamiento, nuestra voluntad a la voluntad
de Dios, de Aquel que quiso que así sea todo. nos está encaminando
hacia Cristo el objeto de nuestra fe y la garantía de todas nuestras
esperanzas. Así que hermanos, vivamos tranquilos
y llenos de gozo y fortalecimiento, fortaleciendo a otros y hablando
a otros de esta verdad. Que Dios los bendiga a todos
hermanos. Gracias.
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