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(2) El Dios de los cielos

Ezra 1:2-4
Joel Coyoc January, 18 2026 Video & Audio
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Joel Coyoc January, 18 2026
Esdras y Nehemias

En el sermón titulado "El Dios de los cielos," el predicador Joel Coyoc aborda la soberanía de Dios en la historia y su especial relación con Su pueblo elegido, reflejando así un pilar central de la teología reformada. A través de la narración de Ezra 1:2-4, se destaca cómo Dios movió el espíritu del rey Ciro de Persia para permitir que los judíos regresaran y reconstruyeran el templo en Jerusalén, simbolizando que Dios utiliza incluso a autoridades paganas para llevar a cabo Su propósito redentor. Coyoc subraya la realidad de que Dios tiene un pueblo elegido de cada nación y que Su providencia no solo asegura la redención espiritual, sino también la provisión material. La importancia de este sermón radica en la defensa de la proclamación pública del evangelio, en lugar de argumentaciones o coerciones, enfatizando que es Dios quien despierta los corazones y produce generosidad en Su pueblo.

Key Quotes

“El hombre quiere hacer todo menos la voluntad de Dios. El hombre está muerto, y siempre que miramos a alguien que es útil al Señor, lo que estamos mirando es un milagro de Dios.”

“Dios ya tiene un pueblo. Él ha elegido un pueblo de todo linaje, de toda lengua, de toda nación.”

“El poder está en la proclamación del Evangelio. No se trata de argumentos, sino de proclamar lo que Dios ha hecho.”

“La generosidad auténtica es también milagro, es la obra de la gracia.”

¿Qué dice la Biblia sobre el pueblo de Dios?

La Biblia enseña que Dios ha elegido un pueblo para sí mismo desde la eternidad, llamado en Cristo.

La Escritura revela que Dios ha elegido un pueblo de toda lengua, tribu y nación. Ciro, rey de Persia, menciona que quien pertenezca al pueblo de Dios debe ser apoyado en la reconstrucción del templo. Esto apunta a una verdad fundamental: Dios tiene un pueblo, elegido antes de la creación, que es llamado a conocer su gracia. Romanos 8:28-30 nos recuerda que todos los que son llamados conforme a Su propósito son parte de este pueblo, asegurando que Dios es con ellos en todo momento.

Romanos 8:28-30, Mateo 1:21, Juan 10:26

¿Por qué es importante la generosidad en la vida cristiana?

La generosidad es un fruto de la gracia de Dios que actúa en su pueblo, manifestando la obra del Espíritu Santo.

La generosidad en la vida cristiana no solo es un acto de dar, sino una respuesta a la gracia de Dios en nuestras vidas. En Esdras, vemos que el pueblo, al ser movido por Dios, actuó generosamente al ofrecer para la reconstrucción del templo. La autenticidad de esta generosidad es un milagro de la gracia, como se menciona en 2 Corintios 8:1-5. Esta generosidad brota de corazones que han sido impactados por el amor de Cristo, demostrando que el auténtico dar es un acto de adoración, no una obligación.

2 Corintios 8:1-5, Hechos 4:36-37

¿Cómo sabemos que Dios está con su pueblo?

Dios está con su pueblo como un acto de Su gracia, prometiendo que nunca los abandonará.

La promesa de que Dios está con su pueblo es un tema recurrente en las Escrituras. En Mateo 1:21 se menciona que Jesús salvará a su pueblo de sus pecados, destacando la relación íntima entre Dios y Su pueblo. Además, Romanos 8:31 pregunta, 'Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?', enfatizando la seguridad de que Su presencia acompaña a aquellos que ha llamado y justificado. Esta convicción debería llenar a los creyentes de gozo y confianza al saber que Dios obra en sus vidas, proveyendo y guiando.

Mateo 1:21, Romanos 8:31

Sermon Transcript

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capítulo uno dice la palabra del señor en el primer año de Ciro rey de Persia para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías Despertó Jehová el espíritu de Ciro, rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo, Así ha dicho Ciro, rey de Persia, Jehová el Dios de los cielos. Él me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén, que está en Judá, y edifique la casa a Jehová, Dios de Israel, él es el Dios, la cual está en Jerusalén, y a todo el que haya quedado, en cualquier lugar donde more, Ayúdenle los hombres de su lugar con plata, oro, bienes y ganado, además de ofrendas voluntarias, para hacer la casa de Dios la cual está en Jerusalén.

Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y levitas, todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios para subir a edificar la casa de Jehová, la cual está en Jerusalén. Y todos los que estaban en sus alrededores les ayudaron con plata y oro, con bienes y ganado, y con cosas preciosas, además de todo lo que se ofreció voluntariamente.

El rey Ciro sacó los utensilios de la casa de Jehová que Nabucodonosor había sacado de Jerusalén y las había puesto en la casa de sus dioses. Y sacó pues Ciro, rey de Persia, por mano de Mitrídades, tesorero, el cual los dio por cuenta a Sesbasar, príncipe de Judá, y esta es la cuenta de ellos, treinta tazones de oro, mil tazones de plata, veintinueve cuchillos, 30 tazas de oro, otras 410 tazas de plata y otros 1,000 utensilios. Todos los utensilios de oro y de plata eran 5,400. Todos los hizo llevar Sesbasar con los que subieron del cautiverio de Babilonia a Jerusalén.

Bueno, empezamos en la mañana y estábamos meditando sobre el tema, el Dios de los cielos, el Dios de los cielos. Y lo que estamos mirando allí es, pues, siempre que miramos a alguien que es útil al Señor, a alguien que es salvo por gracia, a alguien que es instrumento en las manos del Señor, lo que estamos mirando es un milagro de Dios. Porque el hombre quiere hacer todo menos la voluntad de Dios. El hombre está muerto y Estábamos mirando en la mañana que el Dios de los Cielos es Jehová, que Siro dice que el Dios de los Cielos le ha dado los reinos de la tierra y que el Dios de los Cielos le ha mandado que edifique casa.

Estábamos mirando cómo es casa en Jerusalén y en Judá como una referencia al pacto que se había hecho con David y que el cumplimiento en realidad, Siro es una sombra Y esa casa nos recuerda que es el Señor Jesucristo el que construye la casa y las misericordias firmes a David se cumplen en el Señor Jesucristo.

Pero una de las cosas que no logramos cubrir en la mañana es Ciro dice algo que por la gracia de Dios nos ha permitido saber también y es que el Dios de los cielos tiene un pueblo. Dice Ciro en el versículo Tres, quien haya entre vosotros de su pueblo, quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén. Hermanos, qué qué importante es que nosotros podamos recordar que el Señor, el Dios de los cielos, tiene un pueblo. Él ha elegido un pueblo de todo linaje, de toda lengua, de toda nación. Él había elegido en Cristo desde la eternidad a un pueblo en un momento determinado él llamó a Abraham y él le dijo que en sus simientes serían benditas todas las familias de la tierra pero es interesante que pues sin duda Dios enseñó a Ciro que que el Dios de los cielos tiene un pueblo y es interesante que en el versículo uno hay algo que hizo Ciro y que fue dice el versículo uno dice Jehová despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia el cual hizo pregonar la palabra y también por escrito en todo su reino diciendo

y Hermanos, recuerde que Ciro es una figura del Señor Jesucristo. Cristo es la última expresión de Dios y él está pregonando. Estamos estudiando los miércoles el Salmo diecinueve y la creación está pregonando y los predicadores están pregonando. Los fieles predicadores del evangelio lo único que hacen es pregonar, no es argumentar, no es presionar.

Note que Ciro Es verdad que hay algunas cosas que Ciro hizo y no lo hizo exclusivamente con los judíos, pero no obstante era Dios detrás de él que había preparado al hombre para su propósito, porque Ciro no solamente con los judíos permitió que regresaran y reconstruyeran su templo, sino respetó el hecho de que cada país que estaba había sido dominado por los babilonios pues pudiera volver a sus a sus dioses

sin embargo por lo que está revelado aquí dios dejó algunas cosas claras y si bien él estaba usando una política que generalmente usaba pero hay algo que es claro que el pueblo del señor debe de tener porque si bien hay a quienes Dios ha llamado para estar predicando el evangelio de una manera oficial en la iglesia, pero es claro que todo creyente también es llamado para anunciar las virtudes del que lo llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Ya sea que lo hagamos desde un púlpito, ya sea que lo hagamos en un culto familiar, ya sea que lo hagamos en algún lugar donde Dios nos dé la oportunidad de hacerlo. Hermano, lo que tenemos que hacer es pregonar, anunciar, proclamar, no pasarnos argumentando y tratando de convencer a las personas. La gente no tiene falta de evidencias. Lo que hay es falta de vida espiritual. Lo que hay es rebelión en el corazón. Y lo que se requiere no es que seamos tan argumentativos. Lo que se requiere es proclamar porque el poder está en la proclamación del Evangelio.

Y una de las cosas claras que debemos de tener es Dios ya tiene un pueblo. Y nosotros no sabemos quién es ese pueblo, pero nosotros anhelamos que las personas que amamos, pues puedan escuchar, porque si son de ese pueblo, pues Dios va a usar su palabra y Dios va a hacer una obra en ellos. Dios tiene su pueblo.

Otra de las cosas que deja claro aquí es que dice él, quien haya entre vosotros en su pueblo, sea Dios con él. hermanos definitivamente es toda la verdad Dios va a ser con aquel que es de su pueblo al punto de que en Mateo uno veintiuno dice llamará su nombre Jesús porque porque él es con su pueblo, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Dice llamarás su nombre Jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados.

Hermanos, el tener la convicción de que Dios va a ser con su pueblo y nosotros estemos gozosos de proclamar el evangelio. estemos gozosos de poder participar intercediendo por las personas y si es la voluntad de Dios y Dios los ha ordenado para salvación, pues Dios va a manifestar que Él es con su pueblo. Es abundante el hecho y aparte nos comporta el saber que si somos del pueblo de Dios, Él ha sido, es y será siempre con nosotros.

Romanos capítulo ocho, versículo veintiocho al treinta y uno. Mire que el pueblo de Dios había pasado 70 años de cautiverio por causa de su pecado. Y Dios tuvo un momento en el pasaje que leímos al empezar el culto de indignación hacia ellos. Pero su misericordia es eterna. Su disciplina puede durar un tiempo. pero él va a mostrar su misericordia y Dios es con su pueblo y Dios disciplina a su pueblo no para tirarlo lejos de él sino lo disciplina para traerlo cerca de él y Dios es con su pueblo y

Romanos capítulo ocho versículo veintiocho nos muestra cómo es Dios para con su pueblo dice Romanos ocho Y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó a éstos también llamó, y a los que llamó a éstos también justificó, y a los que justificó a éstos también glorificó.

El versículo 31. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Dice, Ciro dice, quien sea de su pueblo, sea Dios con él. Dios es con su pueblo.

Juan capítulo 10, versículo 26. dice el señor Jesús pero vosotros no creéis porque no sois mis ovejas como os he dicho o sea no son mi pueblo dice mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco y me siguen y yo les doy vida eterna y no perecerán jamás ni nadie las arrebatará de mi mano mi padre que me las dio es mayor que todos y nadie las puede arrebatar de la mano de mi padre yo y el padre uno somos

Y el versículo 31, entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. Tenían sangre de Abram, pero no eran de su pueblo. Querían apedrearle. No podían escuchar su voz, pero el Señor es para con su pueblo.

Y Ciro tenía claro que Dios es para con su pueblo, porque Ciro, como emperador de esos soberanos que había en aquellos tiempos, pues él pudo haber obligado a todos los que pudiera identificar que eran judíos para hacerlos volver, pero qué bendición es que pues Dios le hizo entender algo que no debe olvidar el pueblo de Dios, que nos llamó para proclamar y no está en la fuerza que nosotros podamos poner en la presión los padres tienen cierto poder sobre sus hijos.

En ciertas situaciones, podemos tener situaciones de usar poder, pero que Dios nos guarde, porque no es con espada, no es con ejército, es con mi santo espíritu. Y algo que es importante es que, pues al final vino un remanente, una cantidad relativamente pequeña.

La otra de las cosas que deja claro aquí es que Dios es el que hace actuar a su pueblo porque dice después de decirse adiós con él dice y suba él no los no los presionó estaba en una posición donde pues lo pudo haber hecho pero él no lo hizo sino dice quien haya entre vosotros y su pueblo sea Dios con él y suba a Jerusalén que está en Judá y edifique la casa de Jehová y nosotros sabemos por el versículo 5 que no hizo más que proclamar de palabra y por escrito

Y sabemos que el que hizo la obra fue el Señor, porque en el versículo cinco dice Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín y los sacerdotes y levitas, todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios para subir.

Hermano, Dios hace actuar a su pueblo. Conténtate con proclamar a tus hijos y ora por tus hijos. No importa si tienes la posibilidad quizá de presionarlos o alguna manera, que Dios nos guarde de meternos más allí y esperar a que Dios obre, porque estamos estudiando Esdras y Nemías y nos vamos a dar cuenta de que en ese momento vinieron los que vamos a estudiar en el capítulo 2, pero no vino a Nemías, aún no vino. Porque Dios también tiene su tiempo. Dios tiene el tiempo en el cual obrar y hacer quién va a venir, en qué momento va a venir y muchas veces nuestras frustraciones es que que nosotros estamos queriendo que Dios haga lo que nosotros queremos cuando nosotros queremos.

A veces el esposo está tan preocupado porque Dios transforme a su esposa cuando yo quiero. y el y el detalle es hermano si Dios te está mostrando que algo debe cambiar es muy probable que el que al que Dios le está mostrando que algo debe cambiar es que es quien debe de cambiar hermano la prioridad del Señor la agenda del Señor siempre es te has dado cuenta que algo debe cambiar eres del pueblo de Dios si Dios está obrando y te está despertando pues responde al llamado y deja que Dios haga con los vecinos y con los de al lado él tiene su tiempo que Dios no nos tenga que decir como le dijo a Pedro que estaba preguntando qué iba a pasar con Juan y el Señor dijo pues si yo quiero que él quede hasta que yo venga a ti ¿qué te importa? prácticamente le dijo el Señor Jesús y hermanos y le dijo sígueme tú y que estemos menos preocupados por lo que hay que cambiar en los demás y recordar la prioridad del señor es transformarme a mí esa es la prioridad del señor y recordar lo que yo tengo que hacer es proclamar puedes hacer tal vez tarjetitas o notitas recordando el evangelio él lo hizo por palabra y también por escrito que Dios nos mueva a usar las maneras que lo podamos hacer pero simplemente proclamar no argumentar, no presionar, no manipular, recordar que al final lo que vemos acá es que Dios que tiene un pueblo es el que hace actuar a su pueblo.

No lo dijo propiamente Ciro, pero su manera de actuar refleja eso, porque al final fueron aquellos que el Espíritu de Dios obró en ellos.

hermanos nosotros tenemos el nuevo testamento y si estamos en cristo tenemos el espíritu santo y dice filipenses capítulo 2 versículo 3 13 filipenses 2 13 dice porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer por su buena voluntad, porque Dios es el que en vosotros produce.

Hermanos, tener la confianza de que Dios tiene un pueblo. y Dios va a mover a su pueblo y lo que tenemos que hacer es simplemente anunciar, proclamar y Dios va a obrar eficazmente en su pueblo para traerlo al Señor Jesucristo, para llevarlo a crecer a la imagen del Señor Jesucristo.

Y hay un asunto más en particular en cuanto al mover a su pueblo y es hay algo que sucedió y es que Él sí mencionó y dijo en el versículo cuatro y a todo el que haya quedado en cualquier lugar donde more, ayúdenle los hombres de su lugar con plata, oro, bienes y ganados y además de ofrendas voluntarias para la casa de Dios, la cual está en Jerusalén.

y en el versículo seis dice que también sucedió y siempre es con relación a que es Dios quien mueve a su pueblo pero específicamente en la cuestión de generosidad es Dios quien produce generosidad en su pueblo es un milagro un hombre generoso ya sea que Por supuesto, tal vez uno diga que hay gente que no es creyente, que es generosa. Pero no se olvide que hay gracia común. Pero el ser humano caído en pecado no es natural de él ser generoso.

Una de las cosas que nosotros podemos mirar es que Ciro había conquistado el imperio babilónico. Y más o menos ya llevaban 70 años que los utensilios del templo se habían quitado. Y él no los quitó de ahí. Eran siete décadas prácticamente. Y él conquistó, las agarró de ese lugar Nabucodonosor. Las usó su nieto Belsasara. Y en el momento en que el ciro conquista Babilonia, pues está Belsasara emborrachándose con las copas de oro del templo. pero él pudo haber dicho bueno por derecho pues esto esto es es mío pero Dios obró también generosidad en él y también en las personas dice en el versículo seis dice todos los que estaban a su alrededor les ayudaron con plata oro con bienes y ganado con cosas preciosas además de todo lo que se ofreció y algo importante voluntariamente, voluntariamente.

Hermanos, una de las cosas que tenemos que tener convicción es cuando Dios está obrando en su pueblo, Dios mueve la voluntad de su pueblo y es el único que puede producir generosidad auténtica en su pueblo. Una de las cosas que tenemos de olvidar, hermanos, toda la vida cristiana es una obra de la gracia de Dios. Y el ofrendar es una obra de gracia.

Hermanos, que Dios nos guarde de ir y hacer presión en las personas. Dios no está buscando el dinero de la gente. El Señor dice, mía es la plata, mío es el oro. Dice, si tengo hambre, pues tú crees que necesito pedirte a ti. Pero algo que es seguro es Dios obra generosidad.

Hermanos, la generosidad auténtica es también milagro, es la obra de la gracia. Cuando nosotros miramos Hechos capítulo cuatro, versículo treinta y seis, y treinta y siete dice habla de un hombre pues común pero en el cual ha ocurrido una obra de gracia y dice entonces José a quien los apóstoles pusieron sobrenombre Bernabé que traducido es hijo de consolación levita natural de Chipre como tenía una heredad la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles alguien se lo pidió nadie se lo pidió pero hay algo que él había conocido que el apóstol Pablo después dice cita al apóstol Pablo dice porque ya conocéis la gracia de nuestro señor Jesucristo que por amor de vosotros siendo rico se hizo pobre para que por su pobreza vosotros fueseis enriquecidos y hermanos hay un milagro Es un milagro de Dios que este hombre en lugar de apropiarse de todo ese oro, recuerde que a cambio un lingote de oro y unas cuantas ropas que yo no creo que llegaban al valor de lo que está citado allá, y lo vio y lo escondió debajo de su tienda, eso es natural, eso es lo que hace un hijo de Adán en su naturaleza.

En contraste con este José que dio su propiedad pues vemos otras personas actuando en su naturaleza. Inmediatamente empezamos el capítulo 5 de Hechos y hay Ananías y Zafira que tampoco nadie les pidió nada, pero ellos vinieron y dijeron que habían traído todo. El pasaje nos deja ver que ellos pudieran haber dado el 10 por ciento, el 5 por ciento, el 20, el 50, lo que quisieran y no había ningún problema, pero no había generosidad. lo que había era ganas de robar la gloria a Dios. Ellos querían ser aplaudidos. Ellos querían ser reconocidos igual que José, pero José quería dar gloria a Dios. Dios había hecho un milagro en él.

Y hermanos, la naturaleza del hombre, pero el milagro de la obra de Dios que produce generosidad en su pueblo. Segunda de Corintios, capítulo ocho, versículo quince. claramente se nos va a mostrar que es un milagro de la gracia. Dice Pablo, así hermanos, así mismo hermanos, os sabemos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia. ¿Y qué es? Ahora va a describir qué es esa gracia de Dios dice que en grande prueba de tribulación la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad. Hermanos, una iglesia que estaba en pobreza extrema, pero dice, pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas y aún más allá de sus fuerzas, pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos.

algo importante, el versículo cinco, y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor y luego a nosotros por la voluntad de Dios. Se dieron primeramente al Señor. Hermanos, solo alguien que ha conocido la gracia de Dios se puede dar primeramente al Señor. Entendiendo que el Señor es dueño de todos, de todo, entendiendo que por creación él tiene el derecho, pero por redención, pues, mucho más, y el pueblo se entrega gozoso primero al Señor, dice, y luego a nosotros por la voluntad de Dios.

Versículo seis dice

Versículo nueve dice porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo que por amor a vosotros se hizo pobre siendo rico para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

Versículo siete del capítulo nueve cada uno de como propuso en su corazón no con tristeza ni por necesidad porque Dios ama al dador alegre. Y algo que aparece en Esdras es que la gente dio voluntariamente, el rey no impuso cuánto tenían que dar, Dios estaba obrando generosidad en su pueblo, aquel pueblo con el cual Dios es, es un pueblo que conoce la gracia de Dios y Dios obra en ellos la gracia de dar, es una obra de la gracia y cada uno de como propuso en su corazón, no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

Hermanos, una de las cosas que esto nos enfoca es el obrar del pueblo, pero la ofrenda es un acto de adoración, es un acto de adoración. Hay una cosa que no debe estar nunca en nuestra mente y es algunas personas a veces ofrendan porque piensan que hay que pagar electricidad y es posible que sí, que hay que pagar servicios, todo eso es posible, pero eso no debe estar para nada en nuestra mente, porque no es por necesidad.

Cada uno de como propuso en su corazón es un acto de adoración a Dios, porque he conocido la gracia del Señor Jesucristo. Y un asunto importante es si no has conocido la gracia del Señor Jesucristo. Y hay hay tristeza al ofrendar o estás pensando que es un mal necesario, mi amonestación es no des nada y clama al Señor que te manifieste su gracia no des nada que tu dar sea porque has experimentado la gracia si estás dando porque piensas que Dios te va a dar algo a cambio estamos desenfocados hermano Dios tiene que hacer una obra, y tenemos que tener en claro, Dios no necesita nada, Dios es dueño de todo, y cuando yo entiendo que Él me ha salvado, y entiendo que todo es de Él, mi ofrenda debe ser un acto de gratitud, debe ser la gracia de Dios que me está haciendo crecer conformándome a la imagen del Señor Jesucristo.

Porque si hay algo que Dios es, tanto el Padre como el Hijo como el Espíritu Santo son generosos. Ellos siempre están dando. Por eso la Escritura dice que toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, del Padre de las luces, en que no hay mudanza ni sombra de variación. Y la verdad es que no hay nada que tengamos que Él no nos haya dado. desde las cosas materiales y sobre todo el pan que descendió del cielo, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, aquel que es el verdadero, el verdadero sol de justicia, aquel que es el rey de paz, aquel que vino para redimirnos, aquel que vino para hacer lo que nosotros hemos fracasado en hacer y con nosotros miramos hermosura en el Señor Jesucristo. estamos viéndole por la gracia y él empieza a producir en nosotros lo que él es y hay gozo en dar y damos no como un intercambio, damos por gratitud y voluntariamente.

Hermanos, orar para que siempre nuestra prioridad como iglesia sea el proclamar, el proclamar y el nunca imponer cosas que ni siquiera un rey, que no tenía la bendición que nosotros tenemos de la palabra revelada completa del Espíritu Santo, no lo hizo. No presionó a la gente para que vayan y hagan lo que él ya tenía como un peso de hacer.

En cuestión de la contribución de la gente, el pasaje nos deja claro que fue Dios quien obró en las personas. por todo el transcurso del libro, la narración total del libro, también nos queda claro que Dios tiene tiempos para obrar en cada, no todos vinieron en esa primera ocasión.

Hermanos, que nosotros podamos vivir para aquello que fuimos redimidos, anunciar las virtudes, proclamar. Si lo puedes hacer por escrito, hazlo por escrito. Cada vez que Dios te dé oportunidad de hacerlo de palabra, hazlo de palabra.

Pero recuerda, Dios tiene un pueblo, Dios tiene un pueblo, Dios obra, Dios es con ese pueblo, Él ha dado un salvador para ese pueblo y Dios es quien mueve a ese pueblo. No es nuestra argumentación, no es, de ninguna manera es chantaje o expresión, que Dios nos guarde de intentar manipular a las personas o hacer ambientes en los cuales la gente sea manipulable.

y que nosotros confiemos como los siervos del Señor han confiado, tenemos en la escritura por la gracia de Dios como los siervos del Señor hacían la obra. El Espíritu Santo manda a Felipe que se acerca al carro del eunuco etíope y le empieza a explicar al profeta Isaías y allá lo que es claro es que no hay en ningún momento una manipulación, ni siquiera hay decirle recibe a Cristo. Ni siquiera le dijo en ningún momento que repitiera alguna oración, pero ¿qué estaba haciendo Felipe? Lo que hizo Ciro, proclamando. ¿Y quién hizo la obra? El Espíritu Santo, y de pronto el eunuco dice, aquí hay agua, ¿qué impide que yo sea bautizado? Y Felipe solamente preguntó, si crees de todo corazón, bien puedes.

hermanos esa es ese es el el obrar del señor y nuestro llamado es vosotros sois real sacerdocio nación santa pueblo adquirido por dios para anunciar las virtudes del que nos llamó de las tinieblas a luz admirable y en tanto que dios nos dé oportunidad concentrémonos en eso concentrémonos en dar testimonio y en recordar el poder está en el evangelio, el poder está en el evangelio, está en la palabra de Dios, el poder es del Espíritu Santo, y esperar a que Dios obre, conforme a su propósito y a su voluntad, y sobre todo hermanos, a su tiempo, a su tiempo, porque de pronto somos tan desesperados que queremos las cosas cuando nosotros queremos.

Y hermanos, que Dios nos haga ser personas que tenemos la convicción de que Dios hace su obra en su tiempo y ser simplemente instrumentos. Somos simplemente como Pablo dijo, vasos de barro. Vasos de barro.

Vamos a orar.

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Joshua

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