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Modelo de paternidad (3)

2 Timothy 2:3-4
Joel Coyoc April, 13 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc April, 13 2025
Estudio de 2 Timoteo

En el sermón titulado "Modelo de paternidad," el predicador Joel Coyoc aborda la temática de la paternidad espiritual y la vida cristiana como una guerra. Utilizando el pasaje de 2 Timoteo 2:3-4, Coyoc argumenta que los creyentes, al igual que los soldados, deben estar listos para sufrir penalidades y no dejarse distraer por las cosas del mundo, enfatizando la importancia de conocerse a Dios y su Palabra para poder enfrentar la realidad de la vida. A través de las Escrituras, especialmente el enfoque en el sacrificio de Cristo y su victoria sobre el pecado y la muerte, el predicador establece que la verdadera paternidad espiritual involucra guiar a los más jóvenes a reconocer la realidad del sufrimiento en la vida cristiana, así como enfatizar la necesidad de una vida que refleje la obediencia a Dios. La relevancia práctica de esta enseñanza radica en preparar a la congregación, y especialmente a los padres, para equipar a sus hijos con una fe robusta que les permita enfrentar las dificultades del mundo.

Key Quotes

“La vida cristiana es una guerra; el apóstol le dice tú, pues sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.”

“Es importante que nosotros podamos comunicar a nuestros hijos que este mundo es un mundo de dificultad; la vida es una batalla.”

“El buen soldado de Jesucristo está motivado porque escucha las palabras de su capitán que dice, en el mundo tendréis aflicciones, pero confiad porque yo he vencido al mundo.”

“La valentía es un milagro del Espíritu Santo; es un milagro del Evangelio.”

What does the Bible say about suffering as a Christian?

The Bible teaches that suffering is part of the Christian experience, as seen in 2 Timothy 2:3-4, where believers are called to endure hardships as soldiers of Christ.

Scripture makes it clear that suffering is an integral part of the Christian life. In 2 Timothy 2:3-4, Paul instructs Timothy to share in suffering as a good soldier of Christ Jesus. This analogy illustrates that Christians, like soldiers, are engaged in a spiritual battle. While we are assured of ultimate victory in Christ, the path includes enduring hardships and trials. Such afflictions serve to strengthen our faith and draw us closer to God, reminding us that our true home is not in this world but in eternal glory with Christ. Suffering, therefore, is not in vain; it has a profound purpose in God's sovereign plan for our lives, shaping us to reflect the image of Christ more closely.

2 Timothy 2:3-4, Romans 8:28-29

How do we know God is faithful in our suffering?

God's faithfulness is demonstrated in His unwavering presence with us through our trials, as seen in 2 Timothy 2:13, which states that even if we are faithless, He remains faithful.

The faithfulness of God in our suffering is a key aspect of His character. 2 Timothy 2:13 affirms this truth by stating that if we are faithless, He remains faithful, for He cannot deny Himself. This assurance encourages believers to trust in God's promises even in the darkest moments. His faithfulness is a source of strength and comfort, reminding us that He is with us in our trials and that His grace is sufficient to see us through. By examining the promises found in scripture and reflecting on God's past mercies, Christians can find assurance in His unchanging nature, knowing that He will provide for their needs and uphold them in times of distress.

2 Timothy 2:13, 1 Corinthians 10:13

Why is knowing the Word of God essential for Christians?

Knowing the Word of God is essential for Christians because it equips them to discern truth, defend against temptation, and live righteously as they engage in spiritual warfare.

The importance of knowing the Word of God cannot be overstated in the life of a believer. As Paul instructs in 2 Timothy 2:15, Christians are called to present themselves as approved workers, accurately handling the word of truth. This knowledge serves multiple purposes: it provides wisdom to navigate life's challenges, equips believers to resist the schemes of the enemy, and helps them grow in their faith. The Bible is our spiritual weapon, as depicted in Ephesians 6, where it is referred to as the sword of the Spirit. Through Scripture, the Holy Spirit guides us into all truth, transforming our lives and empowering us to fulfill God's commission. Engaging deeply with God's Word fosters spiritual maturity and strengthens the believer’s ability to engage in the battle against sin and spiritual deception.

2 Timothy 2:15, Ephesians 6:17

How can Christians fight against spiritual warfare?

Christians can fight against spiritual warfare by putting on the whole armor of God, as outlined in Ephesians 6, which equips them to stand firm against the schemes of the devil.

In Ephesians 6, Paul outlines the concept of spiritual warfare and the necessity of being fully equipped with the armor of God. This armor includes the belt of truth, the breastplate of righteousness, and the sword of the Spirit, among others. Each piece is vital for defending against spiritual attacks. The belt of truth helps us to discern and hold fast to God’s Word; the breastplate of righteousness guards our hearts against the enemy's accusations; and the sword of the Spirit allows us to counter lies with the truth of Scripture. Furthermore, prayer plays an essential role in spiritual warfare, as it connects us to God and taps into His strength. This comprehensive approach encourages believers to maintain vigilance and reliance on God's power as they face spiritual challenges in their daily lives.

Ephesians 6:10-18

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestras biblias
en segunda carta del apóstol Pablo a Timoteo segunda de Timoteo capítulo dos dice la palabra del señor tú
pues hijo mío Esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.
Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres
fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. Tú puedes
sufrir penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno
que milita se enreda en los negocios de la vida a fin de agradar a
aquel que lo tomó por soldado. Y también el que lucha como atleta
no es coronado si no lucha legítimamente. El labrador, para participar
de los frutos, debe trabajar primero. Considera lo que digo
y el Señor te dé entendimiento en todo. Acuérdate de Jesucristo,
del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi
evangelio. en el cual sufro penalidades
hasta prisiones a modo de malhechor, mas la palabra de Dios no está
presa. Por tanto, todo lo soporto por
amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación
que es en Cristo Jesús con gloria eterna. Palabra fiel es esta. Si somos muertos con él, también
viviremos con él. Si sufrimos, también reinaremos
con él. Si le negaremos, él también nos
negará. Si fuéramos infieles, él permanece
fiel. Él no puede negarse a sí mismo.
Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan
sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para
perdición de los oyentes. Procura con diligencia presentarte
a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse,
que usa bien la palabra de verdad, mas evita profanas y vanas palabrerías,
porque conducirán más y más a la impiedad, y su palabra carcomerá
como gangrena, de los cuales son himeneo y fileto, que se
desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó,
y trastornan la fe de algunos. Pero el fundamento de Dios está
firme, teniendo este sello. Conoce al Señor a los que son
suyos, y apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre
de Cristo. Pero en una casa grande no solamente
hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro,
y unos son para usos honrosos y otros para usos viles. Así que si alguno se limpia de
estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil
al Señor y dispuesto para toda buena obra. Huye también de las
pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la
paz con los que de corazón limpio invocan al Señor. Pero desecha
las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas.
porque el siervo del señor no debe ser contencioso, sino amable
para con todos, apto para enseñar sufrido, que con mansedumbre
corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda
que se arrepientan para conocer la verdad y escapen del lazo
del diablo en que están cautivos a voluntad de él. Vamos a meditar los versículos
tres y cuatro. Tú pues sufre penalidades como
buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda
en los negocios de la vida a fin de agradar a aquel que lo tomó
por soldado. Recuerde que estamos mirando
al apóstol Pablo como Dios inspiró en su corazón estas palabras
y palabras que llevan un peso de responsabilidad en cuanto
a su paternidad espiritual para con Timoteo y mirándolo como
un modelo de paternidad y recuerde que no sabemos si Pablo tuvo
hijos físicos o no tuvo. Sin embargo, algo sí sabemos
del apóstol Pablo, el Señor le salvó, el Señor le mostró su
gloria en el rostro del Señor Jesucristo, y él conoció al Padre. No importa el rol que Dios nos
haya dado en esta vida, algunos tenemos más de un rol, todos,
para cualquiera que sea nuestro rol, necesitamos conocer al Padre,
la necesidad creyente es conocer a Dios Cristo vino para dar a
conocer al padre a Dios nadie le vio jamás el unigénito hijo
que está en el seno del padre él le ha dado a conocer y nuestro
tema esta mañana es tomando del tema general que
es modelo de paternidad el modelo de paternidad paternidad llama
a la realidad llama a la realidad Hermanos, una de las cosas que
nosotros necesitamos para entender la realidad es... palabra de
Dios, es conocer a Dios. Es muy fácil que nosotros seamos
distraídos y empezamos a percibir la realidad a través de otras
interpretaciones que no son la palabra de Dios. Una de las cosas
que no tenemos que olvidar es que el ser humano por ser criatura
necesita la palabra, necesita el consejo de Dios y mucho más
después de la caída. Antes de la caída, Dios venía
y hablaba con Adán y ellos gozaban de comunión con Dios y ellos
no tenían el entendimiento entenebrecido, pero necesitaban el consejo de
Dios. Después de la caída estamos mucho
más necesitados del consejo de Dios. Además, abundan las voces
e imágenes de consejo falso que están llamando nuestra atención
Y a lo largo de la historia podemos ver que los que nos antecedieron
algunas veces fueron también engañados de la realidad. Y la
realidad es una de las cosas importantes. Hermano, usted y
yo vivimos en un mundo material, rodeados de cosas materiales.
Dios creó para mostrar su gloria y para ayudarnos a entender la
realidad espiritual, pero a causa de la caída de pronto nosotros
pensamos que la realidad es sólo lo que se puede tocar, pensamos
que la realidad es solamente lo que se puede ver y se nos
escapa, que no obstante que el mundo espiritual no podemos mirarlo,
es real, muy muy real, y el apóstol le está llamando aquí a Timoteo
a mirar la realidad y hermanos una una cosa que es bien real
es que la vida cristiana es una guerra la vida cristiana es una
guerra el apóstol le dice tú pues sufre penalidades como buen
soldado de Jesucristo ¿Por qué Pablo lo está llamando a sufrir
como buen soldado? Porque porque ¿dónde sufren los
soldados? En el cuartel, en tiempo de paz
están sufriendo los soldados. La razón de ser de un soldado
es porque hay guerra, de lo contrario no habría razón de ser. Hermanos,
ciertamente venimos al Señor Jesucristo, el Señor Jesucristo
y su palabra y el ejemplo que tenemos del apóstol Pablo es
recordarnos la realidad. Como padres es importante que
nosotros hablemos realidad realidad con nuestros hijos que procuremos
comunicar la realidad y lo lo importante que es comunicar la
realidad es hermano la vida en sí es una guerra desde la caída
la vida es una batalla la vida es guerra, pero si Dios te ha
dado vida espiritual, bueno, esta es una guerra espiritual
y Dios nos trae momentos de paz, momentos de tranquilidad, pero
una de las cosas que no debemos perder de vista es, no debemos
dejar de oír, en el mundo tendréis aflicciones, en el mundo tendréis
aflicciones, Y el Señor nos deja en sus palabras de las aflicciones,
la realidad de que es una guerra, porque el Señor dice, en el mundo
tendréis aflicciones, pero confiad, ¿por qué? Yo he vencido al mundo. Y ahí está implícito el hecho
de que esta vida en esta tierra es una guerra, pero el Señor
ha vencido. Y una realidad importante, hermano,
los ejércitos humanos van a la guerra y van a la guerra en incertidumbre,
porque no se sabe exactamente quién va precisamente a ganar.
Algunos ejércitos han confiado demasiado en su poderío militar.
Alemania tenía la seguridad de que iba a dominar a Rusia. Sin embargo, fueron derrotados. Y humanamente hablando, pues
Rusia no tenía la capacidad para para derrotarlos. Y siempre hay
incertidumbre, pero una realidad es, la vida cristiana es guerra,
pero una realidad es una guerra donde no hay incertidumbre. La
victoria ya está, ya es victoria. Y la victoria, si estás en Cristo,
ya es nuestra. En el mundo tendréis aflicciones,
pero confiad, yo he vencido al mundo. Es importante, hermanos, que
nosotros podamos comunicar a nuestros hijos, no sólo con nuestras palabras,
sino también con nuestra actitud. Como padres no debemos procurar
hacer imposible y hacer sufrida la vida de nuestros hijos, por
supuesto que no, pero tampoco debemos procurar que ellos se
vayan a la realidad con una idea equivocada. de que este mundo
es una vida fácil y que en este mundo venimos a pasarla bien
porque más temprano que tarde tus hijos van a enfrentar la
realidad de que les has mentido. Este es un mundo de dificultad
porque es un mundo caído. Este es un mundo donde la vida
es difícil. Espinos y cardos te producirá
la tierra. hermanos es un mundo de dificultad,
la dificultad está a la orden del día, y seas o no seas creyente,
pero por supuesto si eres creyente pues el mundo te va a aborrecerte
en lo por seguro, si tú estás sufriendo y vienes a Cristo,
la realidad es que Cristo te dice vienes a mí, vas a tener
aflicciones. No esperes que las aflicciones
se van a terminar porque veniste al Señor Jesucristo. Pero Cristo
sí dice, yo he vencido al mundo. Este es un breve periodo de tribulación,
es un breve periodo de aflicciones, pero no son aflicciones sin sentido. La realidad es que tienen un
propósito. Si estás en Cristo, estas aflicciones
no se comparan a la gloria venidera, pero estas aflicciones tienen
el propósito de hacerte cada vez más parecido al Señor Jesucristo,
según dice la palabra en Romanos capítulo ocho, versículo veintiocho
y veintinueve. Ahora, la vida cristiana es una
guerra. Y hermanos es importante repetir
y pensar en este versículo y pedir al Señor que nos recuerde esta
realidad. Hombres del pasado, David, un
hombre que dice la escritura que tenía el corazón conforme
al corazón de Dios y hermanos cuando escuchemos esa frase que
Dios nos guarde de estar admirados de David no es que David no había
mérito en David que tuviera el corazón conforme al corazón de
Dios era una gran misericordia de Dios o sea a veces cometemos
el error de admirar a David porque dice la Biblia que tenía el corazón
un corazón conforme al corazón de Dios. Dios conformó el corazón
de David para que sea conforme al corazón de Dios. Pero en cuanto
que David era hijo de Adán como nosotros, pues David, Dios lo
usó para que nosotros aprendamos lecciones importantes. Y es que
una de las cosas que es grandiosa en esta guerra es El
rey supremo en esta guerra, el jefe supremo de los ejércitos
del Señor, es el Señor Jesucristo. Y el Señor Jesucristo ha peleado
esta batalla y ha ganado la victoria. Él no es como los gobernantes
modernos que están en un salón con aire acondicionado y sus
hijos bien guardados, mientras los hijos del pueblo son los
que se van a morir a la guerra. En la antigüedad, los reyes iban
adelante en la guerra. y el Señor Jesucristo, un buen
ejemplo es el Señor Jesucristo, él fue al frente y él enfrentó
al enemigo, él peleó esta batalla y él ha vencido. Y hermano David,
David en cuanto David como persona, como nuestro hermano descendiente
de Adán, hubo un momento en su vida en que él perdió de vista
que hay una guerra espiritual. No lo vamos a buscar pero allá
en el Antiguo Testamento dice que en el tiempo que debían ir
los reyes a la guerra David se quedó en su palacio
y se olvidó de que nuestro adversario el diablo Perdió la realidad
de la dimensión espiritual y se concentró en la realidad material.
Al final lo que ellos luchaban como batallas físicas eran parte
también de la batalla espiritual y David pensó pues que él podía darse el lujo
de quedarse en el palacio. David se le olvidó la realidad
de la guerra espiritual, como se nos suele olvidar. Se le olvidó
que hay un enemigo, el enemigo que anda como león rugiente buscando
a quien devorar. A David se le olvidó que tener
un corazón conforme al corazón de Dios no era asunto que tenía
que ver con él, sino era la gracia y la misericordia de Dios. Y
David se olvidó que David era su peor enemigo. Así como muchas
veces nosotros pensamos que nuestro peor enemigo son los que están
enfrente y nos olvidamos que nosotros somos nuestros enemigos
cuando estamos aparte de la gracia de Dios. Y David estaba allí
cuando debía estar en la guerra. Estaba fuera del lugar donde
debía estar. Y David miró allí a una mujer y la codició y David
esa batalla la perdió. nosotros sabemos que David fue
triunfante por causa de la salvación y la misericordia del Señor Jesucristo
y los creyentes a veces perdemos algunas batallas pero esta es
una guerra hermanos estamos en guerra que el Señor nos guarde
de pensar por algún momento que estamos de vacaciones, de picnic,
hay una guerra espiritual, hay un león rugiente que anda alrededor
buscando a quien devorar. La vida cristiana es una guerra. Hay una guerra entre la carne
y el espíritu. Hay una guerra entre la simiente
piadosa y la simiente impía. El mundo aborrece a los cristianos. Y dado que la vida cristiana
es una guerra, hermano, La realidad es que somos llamados a sufrir. Él empieza con tu pues sufre
penalidades como buen soldado de Jesucristo. Dicen que algunos algunos militares
del ejército mexicano han escuchado una expresión que es plomo o plata y muchos soldados han dicho plata
pero buenos soldados dicen plomo tú puedes sufrir penalidades
como buen soldado de Jesucristo los que dicen plata pues están
procurando no sufrir ahora un buen soldado de Jesucristo hermano
un buen soldado de Jesucristo Es lo mismo que se dijo de David,
un hombre conforme al corazón de Dios, y un buen soldado de
Jesucristo lo hace Jesucristo. Así como un hombre humilde es
un milagro del Evangelio, un buen soldado de Jesucristo lo
hace Jesucristo mismo. También es un milagro del Evangelio.
Un buen soldado de Jesucristo no es alguien que lo tienen que
reclutar, no se le recluta a engaños. tampoco se le recluta de una manera obligada. Un buen soldado de Jesucristo
es un soldado que es atraído con lazos de amor, es un soldado
porque el Señor le ha abierto sus ojos y le ha brillado la
luz y ha sido trasladado del reino de las tinieblas al reino
de su amado Hijo. Un buen soldado de Jesucristo
solo se puede ser un buen soldado de Jesucristo cuando Cristo nos
está siendo constantemente revelado, cuando constantemente está brillando
la luz de Cristo ante ti, cuando el evangelio está constantemente
recordado, de otra manera no hay posibilidad de ser un buen
soldado de Jesucristo. El apóstol Pablo dice, el amor
de Cristo nos constriñe pensando esto que uno murió por todos
y por todos murió para que los que viven ya no vivan para sí,
sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Hermanos, un buen
soldado de Jesucristo está motivado porque escucha las palabras de
su capitán que dice, en el mundo tendréis aflicciones, pero confiad
porque yo he vencido al mundo. Un buen soldado de Jesucristo
está mirando y mira al Señor Jesucristo. Y el buen soldado
de Jesucristo sabe, sabe que el Señor Jesucristo no es, como
decía hace un momento, no es un teórico que está dictando
cosas que se imagina. El Señor Jesucristo es experto
en sufrimiento. El Señor Jesucristo es experto
en quebranto. el Señor Jesucristo es nuestro
Redentor. El Señor Jesucristo ha sido afligido
y ha sido afligido y peleó una batalla por causa de sus escogidos. Y hermano, cuando miramos al
Señor Jesucristo y le miramos como el rey triunfante y victorioso,
como aquel que es digno de toda gloria, de toda honra, de todo
honor, como aquel que no necesita nada fuera de sí que él es suficiente
en sí mismo y tiene y le sobra y que por puro amor a su padre
mostró rica misericordia para con su pueblo y queriendo desde
la eternidad mostrar no solamente la riqueza de su justicia de
su perfecta justicia, sino habiendo planeado desde la eternidad mostrar
las abundantes riquezas de su gracia, dejó su trono de gloria
y vino para enfrentar al enemigo y derrotarlo en la cruz, y derrotó
a Satanás, derrotó al pecado, vino para sacar de esclavitud,
porque estábamos bajo el príncipe de la potestad del aire, cautivos.
Con alguien que nos tiene cautivos y siempre paga mal, y por pura
gracia y por puro amor, él hizo lo que se demandaba para ser
libertados. Él cumplió perfectamente lo que
nosotros somos incapaces. Él cargó voluntariamente con
nuestra enorme, infinita responsabilidad una responsabilidad que nunca
va a ser pagada por toda la eternidad. Una persona no puede pagarla.
Se necesita alguien infinito como el Señor Jesucristo. Y Él
se hizo humano y Él peleó esa batalla. Él fue tentado en todos
en nuestra semejanza, pero nunca pecó. Él es él es el que ganó
justicia para su pueblo, él es el que pagó nuestra deuda, él
es el que venció a la muerte, y él nos ha enviado como parte
de ese ejército para pelear esta batalla y anunciar las virtudes
del que nos llamó de tinieblas a luz admirable. Las armas de
nuestra milicia no son carnales, no son poderosas en el Señor
y es el glorioso evangelio de la salvación Hermanos, un buen
soldado de Jesucristo está constantemente recordando quién es y recordando
y admirando al Señor Jesucristo. Un buen soldado de Jesucristo
sabe, sabe que de derechos no tiene ninguno, o más bien tiene
uno. Y sabe claro que su único derecho
es que el Señor descargue toda su ira por toda la eternidad.
Ese es el único derecho. pero sabe que ha sido bendecido
con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en
Cristo y sabe que no es por causa de algo en nosotros porque lo
único que había en nosotros era maldad, era arrogancia, era orgullo,
era desprecio al rey de la gloria. Hermano, cuando miramos eso y
estamos admirados del Señor Jesucristo y entonces el buen soldado de
Jesucristo voluntariamente Él anhela, él anhela que otros salgan
de esa esclavitud horrible de pecado. Él anhela que otros salgan
de esa vida sin esperanza y sin Dios en este mundo. Él anhela
que otros vengan a conocer que en la presencia del Señor hay
plenitud de gozo y delicias a su diestra para siempre. Él está
aprendiendo constantemente que Cristo es el tesoro y en él está
todo lo que necesita y él quiere otros puedan ver esa luz admirable,
y eso le motiva a ser un buen soldado de Jesucristo. Él sabe
que hay constantemente un enemigo, pero que Cristo ha vencido, y
él está constantemente con la disposición de sufrir penalidades,
de ser participante de las aflicciones del Señor Jesucristo. Ahora,
dice después, cuando pensamos en en el llamado
a sufrir es es obvio el llamado hermanos es cierto que somos
nación santa es cierto que somos real sacerdocio pero una de las
cosas que es cierta en todo eso es somos soldados de Jesucristo
si estás en Cristo somos soldados de Jesucristo y hay tanta evidencia
de que somos soldados y que estamos en una guerra porque de lo contrario
la la escritura no nos llamar no nos llamaría a tomar toda
la armadura del señor hay toda una armadura y eso nos está hablando
de una realidad de guerra y cuando pensamos en en el llamado
a sufrir es porque porque somos soldados somos soldados y cuando
pensamos en que somos soldados hermano hay ciertas cualidades
que ha de tener un soldado En los ejércitos humanos pues se
buscan ciertas cualidades y en el ejército del Señor se buscan
esas cualidades, pero no simplemente en un nivel humano. Porque la
verdad es que en un nivel superior, sólo el Señor puede producir
esas cualidades. Es interesante que una de las
primeras personas que están listadas para las cuales es el lago de
fuego, es los cobardes. Y una de las cosas que se requiere
para un buen soldado de Jesucristo es valentía. Pero no la valentía
que tienen los soldados de los ejércitos humanos. hermano, la
valentía, la valentía es el fruto del Espíritu Santo, el apóstol
Pablo está llamando a Timoteo porque en Cristo ya le dijo,
no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de
amor, y de dominio propio. Hermano, una, el evangelio, la
necesidad del evangelio, hay momentos, una de las cosas que
le quiero decir, hermano, es, Dios nos está mostrando que hemos
nacido arrogantes, orgullosos. Una de las cosas que tiene que
saber es, hemos nacido también cobardes. La carne, la naturaleza
humana es cobarde, porque el que no conoce a Dios y no teme
a Dios, teme hasta su sombra. hermanos el que no teme al señor
es fácilmente manipulado porque el príncipe de la potestad del
aire juega con el miedo de la gente para manipular la gente
y la gente que es de ese ejército siempre son unos mentirosos lo
hemos visto a lo largo de la historia como a la gente se le
asusta Algunos suelen asustar a la gente con películas de efectos
especiales para que supuestamente la gente confíe en Cristo porque
no quieren pasar una tribulación y se le pasan jugando con los
miedos de la gente para gobernar la gente. Hay una institución humana, porque
no se le puede llamar iglesia, que a lo largo de la historia
ha jugado con los miedos de la gente y la gente da dinero porque
teme el purgatorio. y cree que dando dinero puede
evitar el purgatorio. Y hermanos, la cobardía. Pero en Cristo hay valentía para
su pueblo. En verdad, es necesario reconocer
que nosotros mismos somos cobardes. David dijo, en el día que temo,
yo en ti confío. ¿Y sabe que estaba admitiendo
David? Yo soy un cobarde, porque temo,
pero cuando temo, en ti confío. Otra de las cosas que podemos
mirar, podemos mirar en el proceso de hacerse un soldado, de que
Cristo estaba siendo un soldado en el apóstol Pedro. Le dijo a una muchacha, él había
dicho, confiando en Pedro, él dijo, contrario a David que decía
en el día que temo en ti confío Pedro estaba seguro de Pedro
y él dijo si todos te dejan yo nunca te voy a dejar señor si
es necesario yo voy a morir contigo pero Cristo que conocía a Pedro
le dijo antes que el gallo cante dos veces me negarás tres veces
hermano ahí estaba Pedro como nosotros hemos estado muchas
veces cuando cuando confiamos en el peor enemigo. Y ahí estaba
Pedro diciendo que él iba a morir con el Señor y de pronto, no
un soldado, una sirvienta le dice, tú eres de ellos. Y Pedro
negó al Señor. Y era necesario. El Señor puso en esa circunstancia
a Pedro, en esa guerra, para que Pedro mirara ¿En quién hay
que confiar? Para que Pedro recordara el Evangelio. Para que Pedro recordara que
nadie conoce al hombre, sino Jehová, Dios que juzga el corazón
y que es maldito el que confía en el hombre. Pero los que confían
en el Señor no serán avergonzados. y el Señor hace un milagro y
lo restaura. Pedro no muere por su cobardía
porque Cristo pagó por su cobardía en la cruz y después de resucitado
el Señor, el Señor restaura a Pedro y cuando leemos hechos vemos
ya un soldado que ha experimentado un milagro de la gracia. Uno
que le dicen que no les dijimos que dejen de estar predicando.
Y ya no es una sirvientita la que lo está asustando, sino ahora
son pues las autoridades religiosas. Y él dice, juzguen si es obedecer. ¿Qué es lo que es justo? Obedecer
a ustedes o obedecer a Dios. Y eso es un milagro del evangelio.
Hermano, solo conocer a Cristo. Llegar a la conclusión que llegó
Pedro. El Señor le dice, Simón, hijo
de Jonás, me amas. Y cómo Pedro va contestando y
dice, Señor, sabes que te quiero. Y la última vez el Señor le dice,
me quieres. Y Pedro se puso triste de que
le haya dicho, me quieres. Y Pedro llegó a una conclusión. Señor, tú sabes todas las cosas. Hermanos, llegar a un hombre
anciano, le preguntaron, estuvo escuchando, estuvieron unos jóvenes
escuchándolo predicar durante una semana. Y al terminar la
semana, le preguntaron si él estaba dispuesto a morir por
Cristo. Y contrario a lo que muchos jóvenes
esperaban, este anciano les dijo, jóvenes, prefiero no contestar
esa pregunta, no quiero pecar de arrogancia. Prefiero que si
ese momento llega, el Señor me dé la gracia suficiente para
morir por Cristo. porque cuando, si tú me lo preguntas
ahorita es fácil decir que sí, porque nadie me está matando,
porque no está la hoguera ahí puesta, ni están los soldados
esperando para dispararme en frente de una pared, y ahorita
cualquiera dice que muere por Cristo. Y le preguntaron los jóvenes
después si querían, empezaron a repartir motivos de oración,
y cuando le preguntaron, y él dijo, jóvenes yo quiero que oren,
tenía ochenta y cuatro años y quiero que oren para que termine bien
la carrera y algunos jóvenes preguntaron qué pecado fue cometer
este anciano hermano el evangelio nos lleva
a a tener claridad de que no importa si tienes cien años de
este lado de la gloria necesitas depender de cristo hasta el último
momento porque la victoria es en Cristo y es confiando en Cristo
y solamente en Cristo y viendo al Señor Jesucristo, valentía,
la valentía no es cosa nuestra, hermanos, si te jactas de tu
valentía, ven al Señor Jesucristo, porque lo tuyo no es valentía. Y si hay jactancia, entonces
no es de gracia, entonces hay problemas, necesitas ver a Cristo
y ver que Él sabe todas las cosas, valentía, manejo de las armas, y hermanos dice el apóstol Pablo
más adelante a Pablo a Timoteo en la en este mismo capítulo
en el versículo quince dice procura con diligencia presentarte a
Dios aprobado como obrero que no tiene de qué avergonzarse
que usa bien la palabra de verdad y hermano esencialmente nosotros
tenemos en la escritura la espada del espíritu que es la palabra
del porque si vamos a a Efesios el apóstol Pablo dice versículo
diez por lo demás hermanos míos fortaleceos en el Señor y en
el poder de su fuerza vestidos de toda la armadura de Dios para
que podáis estar firmes contra las asistencias del diablo vestidos
de toda la armadura del Señor hermanos, saber usar la armadura. Dice, porque no tenemos lucha
contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades,
contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra
huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por
tanto, tomar toda la armadura de Dios para que puedas resistir
en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues,
firmes, ceñidos la necesidad de la escritura,
porque ¿dónde está la verdad? La palabra es la verdad. Dice,
la suma de tu palabra es verdad y eterno todo juicio de tu justicia. Hermanos, el tener firmeza, cuando
alguien va a hacer un esfuerzo grande suele apretarse los lomos. y solían hacerlo, era parte de
la vestidura militar, hermano, no hay manera de estar firme
si no es en la verdad. La verdad, hermano, si para usted
la realidad es que estamos de día de campo, ¿usted no está
ceñido con la verdad? ¿Recuerde lo que dije de David?
David se le olvidó ceñirse de la verdad. Se le olvidó que la
verdad es que hay un león rugiente buscando a quien devorar. Se
le olvidó que es necesario estar adonde tienes que estar. Se le
olvidó que este es un tiempo de aflicciones, no de dar satisfacción
a nuestros placeres. hermanos están ceñidos con la
verdad y qué importante es hermano el manejo de la escritura y estar
clamando al señor para que el Espíritu Santo nos lleve a la
verdad cuando en casa medites clama al señor que te lleve cuál
es la intención del Espíritu Santo al dar ese pasaje que el
Señor nos guarde de encontrar cosas que de pronto sólo nosotros
hemos encontrado. dice, vestidos con la coraza
de justicia. Hermanos, esto procede de la
verdad del evangelio, porque la coraza de la justicia, algo
que va a ser una protección grande para nosotros es que tu pecho
esté protegido por la coraza de la justicia y no la nuestra
propia, porque no hay justicia nuestra. que estemos en verdad
protegidos porque estamos confiando en la justicia del Señor Jesucristo. Hermanos, que Dios nos guarde
de que estemos tratando de proteger nuestro pecho con hojas de higuera. Si usted se hace una ropa de
hojas de higuera y va a la guerra, pues no hace falta una ametralladora,
hasta con un tiraúle lo van a lastimar, porque las hojas de higuera no
lo van a proteger suficiente. Y hermano, el Evangelio, un buen
soldado de Jesucristo, está recordando constantemente, yo no tengo justicia. Está recordando constantemente,
yo soy el principal pecador. Cuán vulnerables somos cuando
estamos pensando que los demás son los pecadores. Cuando pensamos,
yo no soy tan malo como ustedes piensan. es cuando soy más vulnerable
y fracaso en pelear correctamente, porque comienzo a pelearme con
los que no son el enemigo, porque tan pronto me hacen una observación,
yo ya estoy herido y ya me estoy defendiendo y agrediendo porque
ustedes no me conocen, me están juzgando sin conocer y nos la
pasamos defendiendo. Pero qué diferente es pelear
la guerra cuando podemos escuchar, aún al más intencionado y examinar
nuestro corazón, ¿Qué diferente es la guerra cuando en realidad
puedo sacar la viga de mi ojo para ayudar a mi hermano a sacar
su paja? Porque yo no estoy confiando en mi justicia, porque no tengo
hojas de higuera, sino estoy protegido. la justicia verdadera
que es la del Señor Jesucristo. Con esa que el Señor dio su propia
vida, toda su vida fue de hacer justicia y después pagó en la
cruz por nuestra culpabilidad y entonces Él nos ha vestido.
Todo el cumplimiento perfecto de la ley que Cristo hizo es
la coraza de la justicia. hermanos que estemos firmes en
eso, que no seamos fáciles de herir por cosas que no deben
herirnos y que la realidad es porque tenemos un orgulloso adentro,
de pronto queremos defenderlo y queremos demostrar que no somos
así como están pensando y la verdad es que no somos como están
pensando, somos peores de lo que la gente puede pensar de
nosotros. pero estamos protegidos porque no estoy confiando en
mi justicia, estoy protegido con la coraza de la justicia,
calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Y hermanos,
qué importante que es el conocer las armas. Hermano, quisiera
invitarte a reflexionar, ¿sabes el evangelio? El evangelio que
sabes, ¿dónde lo aprendiste? aprendiste de la palabra por
la guía del Espíritu Santo o lo aprendiste en folletos es necesario hermano que nuestro
pie esté calzado con el con el apresto del evangelio de la paz
y ese apresto del evangelio de la paz allá lo que es bien importante
es pedir al señor que nos capacite para poder hacer un buen uso
de ese calzado que estamos calzados nuestro calzado sea el mismo
que calzaba el apóstol Pablo, porque el apóstol Pablo dice,
si alguno predica un evangelio diferente al que les hemos predicado,
sea maldito, anatema, y hermano, asegurémonos en el evangelio
sobre todo, de aprender el evangelio en la escritura, en la carta
del apóstol Pablo los romanos, está la más clara exposición
del evangelio, hermanos que nosotros prediquemos un evangelio y qué
importante que es lo que Pablo dice cuando le dice procura con
diligencia presentarte a Dios aprobado y qué importante que
es el ir hablando del evangelio y dar promesas que proceden de
una recta interpretación de la escritura yo tengo que decirte
que fui culpable alguna vez de dar una promesa falsa porque
sacamos los versículos del contexto y no estamos siguiendo los principios
de interpretación bíblica de decirle a una persona la promesa
del carcelero de Filipos es una promesa para una persona en particular
que se cumplió en el contexto de ese mismo pasaje. Cree en
el Señor Jesucristo y será salvo tú y tu casa. Pero de pronto
sacamos de contexto y no estamos bien calzados con el zapato del
apóstol Pablo y le decimos a la gente que si ha creído entonces
todos los de su casa van a ser salvos. Y esa no es una promesa
universal, esa fue una promesa particular para una persona y
se cumplió en ese mismo pasaje, se bautizaron los de su casa
con él aquel día. O decirle a la gente, aquí estoy
a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta entraré
a él, cenaré con él y él conmigo. Y hermanos, asegurarnos que tenemos
el zapato del apóstol Pablo, busca un pasaje donde haya citado
algo así el apóstol Pablo predicando. o el apóstol Pedro o el señor
Jesucristo y una de las cosas que vas a encontrar que no existe
tal tipo de predicación y que estamos sacando el versículo
del contexto porque Cristo no está allí a la puerta del corazón
de una persona sino es una carta a una iglesia y lo que sí vas
a encontrar es que el señor abrió el corazón de Lidia y algo que seguro es el señor
rompió las puertas del corazón del apóstol Pablo porque esas
estaban muy bien cerradas y hermano calzados con el apresto del evangelio
de la paz el estar asegurándonos hermanos que nuestro evangelio
es el evangelio que predicaba el apóstol Pablo y dice sobre
todo tomate el escudo de la fe con que podáis apagar todos los
dardos de fuego del maligno y hermano la importancia de de poder estar
protegidos con el yelmo el escudo, el escudo de la fe,
hermanos, el tener en verdad promesas. Hay gente que de pronto
tenemos que recordar, por ejemplo, dice, instruye al niño en su
camino y aún cuando fuere viejo no se apartará de ella. Hermano,
hay algo importante en esto y es los proverbios son proverbios,
no son promesas. Los proverbios son proverbios,
por supuesto que son distintos a los proverbios comunes, porque
son inspirados por el Espíritu Santo, y por supuesto que somos
llamados a ser diligentes a instruir a los niños en su carrera, pero
de pronto hay hermanos muy angustiados
porque han trabajado para eso y los niños parecen estar apartados
de la carrera, y otros se erigen como jueces juzgando hermanos
y hermanos un un proverbio es algo que generalmente ocurre
pero no es una regla ni una ley ni es una promesa es un proverbio
y hermanos si tenemos una mala o estamos
sacando promesas donde no hay promesas pues no vamos a estar
protegidos en la fe personas que le dicen a otra persona vamos
a llevarlo para que oren Dios lo tiene que sanar y de pronto
no pararon al paralítico y se voltea y dice pues ni modos pues
no tienes fe por eso no sanaste o seguramente estás en pecado
y hermano cómo se puede cómo se puede estar apagando los dardos
de fuego del maligno cuando no estamos usando correctamente
las armas de nuestra milicia gente citando versículos es que
tienes que sanar porque él llevó todas nuestras enfermedades eso
es es cierto hermano el problema es que hay un gran problema la
agenda del señor no está de acuerdo con nuestra agenda nosotros queremos
parar al paralítico hoy y nosotros no estamos entendiendo que la
oración no es no es para doblar la mano a Dios para que haga
lo que nosotros queremos El Señor Jesucristo oró diciendo, no se
haga lo que yo quiero, sino hágase tu voluntad. El Señor Jesús nos
enseñó a orar y nos enseñó a orar diciendo, venga tu reino, sea
hecha tu voluntad como en el cielo, así también en la tierra.
Y el propósito de la oración es alinear nuestro corazón a
la voluntad de Dios, más que alinear a Dios con nuestra voluntad. Y por supuesto que Dios es poderoso
y puede levantar un paralítico cuando él quiera, y como él quiera. Si eso le va a traer mayor gloria,
tenga por seguro que lo va a hacer. Pero una de las cosas importantes
es, hermano, y que Dios nos ayude a estar sorprendidos de milagros
mayores que esos. ¿Por qué cree usted que hay más
gozo en el cielo cuando un pecador se arrepiente? Y no dice que
hay tanto gozo cuando un paralítico se levanta de la silla. porque es algo mucho más infinitamente
más grandioso el problema del hombre su problema más grande
no es estar en una silla de ruedas o usar muletas el problema más
grande es el pecado en el corazón es estar muerto en delitos y
pecados y cuando un hombre Dios le da la fe para creer ese hombre
es un muerto que es pasa de muerte a vida que recibe vida eterna
y perdón de sus pecados y eso va a durar por toda la eternidad
y hermanos un buen soldado y por último dice el yelmo de la salvación
espada del espíritu que es la palabra de Dios y en todo esto
hermanos hay una importancia grande de la palabra el evangelio
está en la palabra las promesas que fortalecen nuestra fe están
en la palabra y es por oír la palabra que nuestra fe la fe
viene por el oír y por oír la palabra del señor hermano la
necesidad de del evangelio. Buen soldado de Jesucristo, hermano,
no lo hacemos nosotros. Es un milagro y es necesario,
sí, que nosotros que nosotros nos fortalezcamos en la gracia.
Y esa gracia está en Cristo. Esa gracia es el Evangelio. Y
es la gracia de ver a Cristo para mirarnos y mirar la realidad
del entorno y la realidad de nosotros. El entorno es una guerra. Nosotros somos parte del enemigo. Requerimos estar confiados. La
valentía es un milagro del Espíritu Santo. Es un milagro del Evangelio. el manejo de las armas, también
porque el Espíritu Santo se nos ha dado para que nos guíe a la
verdad. Hermanos, nunca va a ser suficiente el
hecho de llamarnos a mirar y considerar la importancia del Evangelio
y la centralidad del Evangelio. hecho de cerciorarnos, de que
efectivamente el evangelio que estamos creyendo y que estamos
predicando, el que está en nuestros pies, el que es nuestro calzado,
sea el mismo calzado que usaba el apóstol Pablo. Vamos a orar.

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Joshua

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