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Frank Tate

Preparate para encontrarte con tu Dios

Amos 4
Frank Tate January, 17 2016 Video & Audio
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Mi texto en esta mañana se encuentra
en el libro de Amos capítulo cuatro. Voy a darles unos momentos para
encontrar este libro de Amos mientras yo les envío saludos,
les traigo saludos. Les traigo saludos de tus hermanos
y tus hermanas allá en Ashland, Kentucky. Y un saludo especial de mis hijas
y mi esposa. Ellos les envían a ustedes su
amor a todos ustedes. Hablamos de ustedes a menudo
y oramos por ustedes continuamente. Lo contamos como una gran bendición
que Nuestro Señor ha permitido que tengamos comunión con nuestros
hermanos y nuestras hermanas aquí. Quiero darle gracias a hermana
Winna y a Ruth por esa música tan preciosa que prepara nuestro
corazón para adorar. Ahora, aquí en el libro de Amos,
Amos está advirtiendo que Dios va a juzgar a Israel. va a juzgar a Israel por su idolatría. Pero ellos rehusaron oír o escuchar
y arrepentirse. El Señor envió varias plagas
sobre el pueblo, pero aún así rehusaban arrepentirse y no se volvían al Señor. Así es que en el capítulo cuatro
de Amós, en el versículo doce, dice, por tanto, de esta manera
te haré a ti, oh Israel, y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro
de tu Dios, oh Israel. El título del mensaje es prepárate
para venir al encuentro de tu Dios. Esto fue dicho a Israel en esos
días, y se nos dice también a nosotros en este día. En unos pocos días, cada uno de nosotros tenemos
que venir al encuentro delante de Dios Todopoderoso. Esta vida
se acabará, y vamos a estar parados delante
del trono del juicio de Cristo. Las Escrituras dicen, está señalado al hombre morir
una sola vez, y después de esto, el juicio. Esta es una cita que cada uno
de nosotros tiene que cumplir. Así es que debemos prepararnos
para venir al encuentro de Dios. Y este es un pensamiento que
aterra al pecador. Es aterrador porque nosotros
sabemos que no podemos estar delante de Dios
en nuestra supuesta justicia. Nuestras justicias nunca pueden
cubrir nuestros pecados. Yo sé que no puedo estar delante
de Dios en mi propia bondad. Porque la palabra de Dios dice
que no hay bueno, no hay justo ni a uno. Yo sé que no puedo
pelear con Dios y ganar. Porque al final del versículo
13 de ese capítulo dice, nos dice que el Dios al que tengo
que yo estar delante de él, al que vengo a tener en cuenta con
él, es el Dios de los ejércitos. El Dios de los ejércitos no puede
ser derrotado por un débil hucho como yo. Pero la palabra de Dios nos dice, Nos dice que si podemos estar
preparados para venir al encuentro con Dios. Simeon, él estaba preparado. Él dijo, Señor, ahora permites
que tu siervo salga en paz conforme a tu palabra. Yo puedo salir y ver a Dios en
paz, porque mis ojos han visto tu salvación. El apóstol Pablo estaba preparado. Él dijo, ahora estoy listo para
ser ofrecido. El tiempo de mi partida está
cerca. Y él tenía gozo acerca de esto. Él dijo, por esta razón, porque
yo sé a quien he creído, y estoy persuadido que él es poderoso, para guardar mi depósito aquel
día. Él dijo esto, si yo salgo, si
yo, va a ser mucho mejor. Porque yo voy a estar con Cristo. Así es que sí podemos estar preparados
para venir al encuentro con Dios. Y la pregunta que quiero contestar
en esta mañana es esta. ¿Cómo puedo estar preparado
para venir al encuentro con Dios? Primeramente, yo puedo estar
preparado para venir al encuentro con Dios en buscar al Señor, el Salvador. vean capítulo 5 versículo 4. Pero así dice Jehová a la casa
de Israel. Buscadme y viviréis. Busca a Jehová. Busca a Dios,
mi Salvador. Ahora, no busques la religión. Busca a Dios. Busca al Señor. No busques la doctrina. Busca
al Señor. No busques encontrar el favor
de Dios. No busques tratando de cumplir
la ley. Busca a Jehová, busca al Señor,
quien es el Salvador de personas que no pueden ayudarse a sí mismos. Personas que no tienen esperanza
en sí mismos son pecadores. Si tú buscas a Cristo, entonces
tú vas a vivir. Porque si tú tienes a Cristo,
entonces tienes vida. El apóstol Juan dijo, el que tiene al Hijo, tiene la
vida. Y el que no tiene al Hijo de
Dios, no tiene la vida. Ahora, sabemos todos nosotros
que debemos venir al encuentro de Dios en juicio. Entonces, sería prudente buscar
a un abogado, uno que pueda hablar a Dios de parte nuestra. Si yo fuera llamado a comparecer
delante de una corte de justicia, yo buscaría a un abogado que hable
de mi parte. Alguien que sepa cómo debe hablar
al juez de parte mía. Sabemos que debemos venir al
encuentro con Dios. Entonces busca a un abogado con
el Padre. Ven, Primera de Juan, capítulo
dos. Primera de Juan, capítulo dos. Versículo uno. Hijitos míos, estas cosas os
escribo para que no pequeis. Y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre,
a Jesucristo el justo. Este abogado nunca ha perdido
ningún caso, porque cada caso que él representa
es de un inocente. Jesucristo el Justo es el Salvador de su pueblo, y Él
hace que su pueblo sea inocente en Él. Este abogado nunca ha perdido
un caso porque él tiene sangre perfecta
para ir delante del padre. El es la propiciación por nuestros
pecados, y no solamente por los nuestros, sino también por los
de todo el mundo. Cristo, nuestro abogado, él gana
todos los casos que él toma. Él está clamando su propia sangre
como la paga del pecado de su pueblo. Cristo, nuestro abogado, él gana
todo caso. Él está clamando su obediencia
o su rectitud que hace que su pueblo sea justo o recto. Tal vez usted se pregunte, ¿será
que él tome el caso mío? ¿Eres culpable? Si tú eres culpable, Cristo, el Salvador, Él tomará
tu caso. ¿Quieres prueba de esto? ¿Por quién murió Cristo? Él murió
por los impíos. Él murió por nosotros cuando aún
éramos pecadores. ¿A quién vino a llamar Cristo? al arrepentimiento. No a los
justos, sino a pecadores al arrepentimiento. ¿Eres un pecador? Entonces busca
al Señor. Él tomará tu caso y tú vivirás. Segundo punto, ¿cómo puedo estar
yo preparado para venir al encuentro con Dios? Busca al Señor quien quita el
pecado. Amos capítulo 5, versículo 6. Buscad a Jehová y vivid, no sea que acometa como fuego
a la casa de José, y la consuma, sin haber en Betel quien lo apague. Ahora, nosotros sabemos que no
podemos estar en pie delante de Dios estando en nuestros pecados. Si vamos a ser aceptados, tendrá que ser que no tengamos
ningún pecado. Y a través de todas las Escrituras, el pecado es quitado por el sacrificio,
el holocausto. Cuando Cristo, nuestro Salvador,
Soportó la ira del fuego de Dios. La ira del fuego de Dios en contra
del pecado de su pueblo. Nuestro pecado fue quitado. Ha sido quitado para siempre. Ha sido quitado por la sangre
de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Ahora busca al Señor, busca a
Jehová, porque eres un pecador que necesita que tu pecado sea
quitado, expiado. En tercer punto, ¿cómo puedo
yo prepararme para venir al encuentro con Dios? Busca al Señor como tu única
esperanza. Busca al Señor como el único. El único que tiene poder para
salvar a un pecador como tú. Vean lo que dice el versículo
ocho del capítulo cinco. Buscad al que hace las pelaides
y el orión, y vuelve las tinieblas de la
mañana y hace oscurecer el día como noche. Hace oscurecer el día como noche. El que llama las aguas del mar y las derrama sobre la faz de
la tierra. Jehová es su nombre. Busca a Jehová el que tiene poder
para crear las estrellas. Ustedes miren en esta noche a
las estrellas que están en el cielo. Cada estrella que usted
vea, Dios lo puso en su lugar. Y los hombres han podido navegar
usando esas estrellas. Y han podido discernir las edades
o estaciones por estas estrellas. y lo han hecho por muchas generaciones. ¿Quién hace que todo esto opere
tan maravillosamente? Dios en su poder y en su sabiduría,
Él hizo eso. Y es Dios quien hace al mundo
girar. Él hace que el día se convierta
en noche. Y Él hace que la noche se convierta
en día. Dios llama a las aguas del mar
que se suban en evaporación. El agua se junta en las nubes
y luego regresa a la tierra como lluvia. ¿Quién hace eso? Solo Dios, nuestro Creador. Tomó, se necesitó, requirió el
poder y la sabiduría de Dios para crear este mundo. El Señor
es su nombre. Y este es el que debemos buscar
como nuestro Salvador. Busca al Señor que tiene el poder
para salvar. Busca a Él como el único con
el poder para salvar. Búscalo a Él como el único que
tiene poder para salvar. Busca a Jehová el Señor como
tu única esperanza. Hay poder en Su sangre de limpiar
al pecador de todos sus pecados. Se requirió el poder de Dios
para hablar y este mundo se ha creado. Y se requiere del mismo poder
para hablar y dar vida a un pecador muerto. Vean lo que dice 2 Corintios
capítulo 4. Segundo Corintios 4, versículo
5. We preach not ourselves, but
Christ Jesus the Lord. Porque no nos predicamos a nosotros
mismos, sino a Jesucristo como Señor. And ourselves, your servants
for Jesus' sake. Y a nosotros como vuestros siervos
por amor de Jesús. For God who commanded the light
to shine out of darkness. Porque Dios que mandó que de
las tinieblas resplandeciese la luz. Has shined in our hearts. Es el que resplandeció nuestros
corazones. Para la iluminación del conocimiento
de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. Busca a Jehová el Señor que tiene
poder para salvar. Busca a Jehová el Señor que tiene
el poder para dar vida y un nuevo corazón. Y busca también al Señor como el
único que tiene la sabiduría para poder salvar. El hombre se inventa muchas maneras
necias para tratar de ser salvo. Y ninguna de estas sirve o funciona. Porque todas ellas dependen de
alguna manera en la criatura misma. Pero nuestro Dios, Él
salva en sabiduría. ¿Qué sabiduría es esta de salvar
a través de un sustituto? De tal manera que Dios puede
ser ambas cosas, no solamente justo sino también el que justifica. Qué sabiduría el poder salvar
a través de un representante. Así es que Dios puede hacer que
un pecador sea justo en Cristo. Sin ninguna obra de parte nuestra. Que esta salvación tan sabia
nunca puede fracasar o fallar. Entonces busca a este sabio y
poderoso salvador. En cuarto lugar, ¿cómo puedo
yo prepararme para venir al encuentro con Dios? Puedo prepararme buscando el
camino de Dios, el camino de salvación que Dios ha dado. En
Amos capítulo 5, versículo 14. Buscad lo bueno y no lo malo
para que viváis. Porque así Jehová, Dios de los
ejércitos, estará con vosotros, como decís. El profeta dice aquí buscar lo
bueno. Eso no significa que tú trates
de hacerlo bueno. Esto significa busca a Dios el
que es bueno. No hay ninguno justo, no hay
ninguno bueno sino solamente Dios. Entonces entérate de qué es lo
que dice Dios en su palabra y créelo. Entérate de lo que dice Dios
en su palabra y sométete a ello y vas a vivir. No lea la Biblia para tratar
de encontrar reglas por las cuales nosotros debemos vivir. Lee la Biblia para buscar a Cristo,
quien es nuestra vida. Ahora, lo malo es todo aquello
que tiene que ver con el hombre. Los pensamientos del corazón
de un hombre es de continuo solamente el mal. Entonces, averigua que es lo
que dice el hombre y rechazalo. Rechaza cualquier religión que tiene algo que ver con la
carne, porque esto es maldad. Busca la salvación que tiene
todo que ver con Cristo. que tiene todo que ver con Cristo
y nada que ver contigo entonces así estarás preparado para venir
al encuentro con Dios ahora tal vez usted esté pensando ¿Cómo
puedo yo buscar al Señor Jehová? Lo he buscado, pero no lo he
hallado. Parece no tiene caso. Quiero
decirles una historia. Había un campesino y su esposa. La esposa ella conocía al Señor
y ella lo adoraba. Su esposo de ella, él no tenía
nada que ver con Dios. A menudo ella le animaba a su
esposo a venir al servicio con ella. Pero él no quería ir. A menudo ella le animaba para
que él buscara al señor, pero él no lo iba a hacer. Un día este campesino vendió
toda su siembra, toda su cosecha del año, la vendió en un tiempo. Él recibió todo el dinero que
él iba a ser pagado todo el año y lo recibió en ese momento.
Él puso el dinero en su billetera. Y luego él perdió su billetera.
Él buscó en todos lados por esa billetera, pero no podía encontrarla. Le preguntó a su esposa, ¿has
visto mi billetera? Ella dijo, no, no la he visto. Él salió otra vez y buscó en
todos lugares, estaba en pánico. hasta que él encontró esa billetera. Él no iba a detenerse de buscar
esa billetera hasta que él encontró eso que
le era importante a él. Al día, el domingo siguiente, la esposa le pidió al esposo
que él fuera al servicio con ella. Y él dijo, no. Y ella le preguntó a su esposo,
¿por qué no buscas a Jehová? ¿Por qué no buscas al Señor?
Él dijo, yo ya busqué al Señor. Pero no lo puedo encontrar. Y él dijo, ¿qué caso tiene que
lo siga buscando? Ella le dijo a él, si tú buscaras
al Señor como buscaste por tu billetera, lo encontrarías. y ella tiene razón. Si tú buscas al Señor como que
tu vida depende de ello, entonces tú vas a encontrarlo. Ahora, nosotros pensamos en esta
frase, prepárate para venir al encuentro con tu Dios, como un
pensamiento muy aterrador. Y es aterrador para aquellas
personas que están en la carne. Es aterrador para aquellas personas
que están dependiendo de su propia justicia. Pero yo no estoy tratando de
asustar a nadie. Yo quiero usar esta frase, prepárate
para abrir el encuentro de tu Dios, para que hallemos gozo
y consuelo en nuestro Salvador. Amos dijo, prepárate para venir
al encuentro de tu Dios, oh Israel. Y al Israel espiritual, yo les digo, prepárate para venir
al encuentro de tu Dios. Hay aquellos aquí en esta mañana
que aún no han creído en el Señor Jesucristo. Pero si Dios te escogió a ti,
entonces tú vas a creer. Todavía no lo sabes, pero sí
lo vas a creer. Y yo les digo a ustedes, Prepárate para abrir el encuentro
de tu Dios. Él viene para revelarse a ti
a través de la predicación del Evangelio. Es así como Dios se revela a
su pueblo. Es a través de la predicación
del evangelio. Y Dios le va a enviar a un siervo
suyo para predicarte la palabra. Ahora tú prepárate para Tú prepárate para una experiencia
que va a cambiar tu vida. Prepárate para abrir el encuentro
de tu Dios. Prepárate para encontrar con
tu Salvador. Él ha prometido que él va a revelarse
a su Israel espiritual. Y al creyente que ha estado por
ya muchos tiempos. Tú amas al Señor. A ti te gusta
verlo a él en su palabra. Tú te gozas en la oportunidad de
poder adorar a tu Salvador. Y tal vez estés llegando al final
de tu travesía aquí en este mundo. Yo les digo a ustedes, prepárate
para abrir el encuentro de tu Dios. Las palabras más dulces
que pueda oír un santo es prepárate para abrir el encuentro
de tu Dios. Prepárate para salir de este
mundo de pecado y entrar a este mundo de Perfecta santidad. Prepárate para dejar este cuerpo
de muerte y entrar en un cuerpo de vida y santidad. Prepárate para dejar a este mundo
de fe, donde solamente vemos a través
de un espejo oscuramente. Prepárate para entrar en la presencia
misma de tu Dios, donde verás a tu Salvador cara
a cara. Y hasta que llegue ese día, que
Dios nos dé a nosotros la fe de prepararnos para venir al
encuentro de nuestro Dios, buscándole urgentemente, buscando
a Dios urgentemente, y siempre mirando a Él y dependiendo
de Él. Que el Señor les bendiga. Gracias, hermano. Una gran bendición,
muy claro. Gracias sean dadas a Dios que
él ha dado su palabra para conocerlo, para anhelarlo, para buscarlo. Un día, un día vamos a verlo. Para aquellas personas que no
lo conocen. a aquellas personas que han oído
la palabra de Dios y no han venido a él. Esa es la única manera
de estar preparado para venir al encuentro de Dios que es fuego
consumidor, Dios que es santo, Dios que es justo. Horrenda cosa
es caer en manos del Dios vivo fuera de Cristo Jesús. En Cristo
Jesús hay paz, gozo. Fuera de Cristo Jesús, una horrenda
expectación de juicio. ven al Señor Jesucristo. Es por
eso que este mensaje es busca busca a Dios, busca a Jehová,
tu Salvador. Ha sido buen buen día en esta
mañana, ¿verdad? Vamos a regresar a las seis de
la tarde para oír hermano Walter va a estar aquí para traer la
palabra y oren por él. Los hermanos y su servidor vamos
a ir al pueblo de Calcetó y estaremos allá con ellos. Recuerden el
servicio miércoles en la noche. Los que saben inglés, práctiquenlo
porque estos hermanos no hablan español. Vamos a ser despedidos
con una oración. Padre Santo, te damos gracias.
Frank Tate
About Frank Tate

Frank grew up under the ministry of Henry Mahan in Ashland, Kentucky where he later served as an elder. Frank is now the pastor of Hurricane Road Grace Church in Cattletsburg / Ashland, Kentucky.

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Joshua

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