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Austin Cody Groover

¿Que es, estar en Cristo?

1 Corinthians 1:30
Austin Cody Groover June, 15 2025 Video & Audio
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El sermón titulado "¿Qué es estar en Cristo?" de Austin Cody Groover se centra en la doctrina de la unión con Cristo, resaltando su fundamento en 1 Corintios 1:30. Groover argumenta que estar en Cristo no es producto de una decisión humana ni de obras propias, sino que es un acto soberano de Dios Padre que coloca al creyente en Cristo por su gracia y amor antes de la fundación del mundo. El predicador apoya esta afirmación con referencias a Efesios 1:3-6, destacando los roles de Cristo como sabiduría, justificación, santificación y redención para los creyentes. La importancia práctica de esta doctrina radica en su defensa del evangelio, afirmando que la salvación es totalmente un acto divino, que lleva a los creyentes a una verdadera seguridad y confianza en la obra redentora de Cristo.

Key Quotes

“Más por Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención.”

“Alguien no se pone a sí mismo en Cristo Jesús. Eso no es algo que nosotros podamos hacer.”

“Esa justicia que Él estableció como hombre es la justicia que tú tienes.”

“La redención que tenemos en Cristo es una redención pasado, presente y futuro.”

Sermon Transcript

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100%
abran conmigo sus biblias a primera
de corintios primera de corintios capítulo
uno y en esta mañana vamos a considerar
el versículo número treinta versículo treinta esto este versículo Tiene tanta
enseñanza en un versículo. Vamos a intentar cubrirlo todo
esta mañana. 1 Corintios 1, 30. Mas por él estáis vosotros en
Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría,
justificación, santificación y redención. Empieza este versículo diciéndonos
más por él. Por él estáis vosotros en Cristo
Jesús. Por él. ¿Por quién? Por Dios el Padre. Simplemente
aquí la palabra de Dios nos declara que es porque Dios el Padre te
puso en Cristo que estás en Cristo. más por él estáis vosotros en
Cristo Jesús. Alguien no se pone a sí mismo
en Cristo Jesús. Eso no es algo que nosotros podamos
hacer, ponernos dentro de Cristo. No es por una decisión propia. estar en Cristo. No es una decisión
tuya, no es porque tú decidiste que estás dentro de Cristo. Eso
es algo que en esa doctrina es algo que es muy popular en los
Estados Unidos. Ahorita dicen, la gente enseña,
haz tu decisión por Cristo. Así lo plantean. Tú tienes que
hacer tu decisión por Cristo. Y no me malentiendas, si nosotros
estamos en Cristo, lo estamos con gozo, ¿no? Estamos ahí con
gozo porque sabemos que, como dice Salmos, tu pueblo se te
ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder. Nosotros venimos
a Cristo con gozo, pero alguien no está dentro de Cristo por
una decisión propia. Esa decisión de poner a alguien
dentro de Cristo la tomó el Padre. Y nota que tampoco dice, por
tus buenas obras y esfuerzo estás en Cristo. ¿Qué tal si ese versículo
dijera eso? Más por tus buenas obras y tu
esfuerzo estás en Cristo. Uf. No hay evangelio ahí, ¿no? Imagínate. Y lamentablemente
eso enseñan también muchas personas. Y esta enseñanza falsa toma varias
diferentes formas. Algunas dicen que por tus buenas
obras entras a Cristo. Otros dicen que son tus buenas
obras que te mantienen en Cristo. Pero eso no es lo que dice este
versículo. Eso no es lo que dice la Biblia.
O ponen un énfasis no correcto en la vida del cristiano como
evidencia de que estás en Cristo. Hay un enfoque no correcto en
la vida del cristiano que te hace sentir, bueno, tengo que
buscar algo dentro de mí para ver si estoy dentro de Cristo. No dice eso la palabra. No enseña
eso la palabra de Dios. Si estás en Cristo es más por
Él. No son tus buenas obras que te
pusieron en Cristo. No son tus buenas obras que te
mantienen en Cristo. No son tus buenas obras la evidencia
de que estás en Cristo. Y no permaneces dentro de Cristo
por lo que haces. Y nota que tampoco dice por tu
fe estás en Cristo. Ni siquiera dice eso, ni siquiera
dice acá, más por tu fe estás en Cristo. Ahora, no me malentiendas,
no hay nadie dentro de Cristo que no tiene fe. Nosotros si
estamos en Cristo, si has sido nacido de nuevo, tenemos fe. Nadie es salvo aparte de la fe,
que es don de Dios. Pero no dice, más por tu fe estás
en Cristo. Simplemente dice, más por él. más por él, es porque Dios el
Padre te puso en Cristo que estás en Cristo. Yo creo que las preguntas obvias
que vienen de esta, de este, lo que acabamos de leer, más
por él estáis vosotros en Cristo, uno se preguntaría, bueno, ¿y
por qué lo hizo? Es una pregunta natural, ¿por
qué lo hizo? ¿Cuándo lo hizo? Si Dios te puso
en Cristo, lo hizo porque te amó. Es por eso. Si Dios te puso en
Cristo es porque Dios te amó y lo hizo antes de la fundación
del mundo y lo hizo por su gloria y no por algo en ti. Vean eso
en Efesios capítulo 1. Efesios capítulo uno, versículo
tres dice. Bendito sea el Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo. Noten cuántas veces vamos a ver
en Cristo, según nos escogió en él. antes de la fundación
del mundo para que fuésemos santos y sin mancha delante de él. ¿Por qué? En amor, en amor, habiéndonos
predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo,
según el puro afecto de su voluntad. Para alabanza de la gloria de
su gracia. Es por eso, con la cual nos hizo
aceptos en el amado, en Cristo. Es por eso que dice que nos bendijo
con todas bendiciones espirituales, los puso en Cristo. Volvamos
acá a 1 Corintios 1 30, dice más por él estáis vosotros en
Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios. Y ahí están las cuatro cosas
que Dios nos ha hecho. Ha hecho que Cristo sea por nosotros.
Sabiduría, justificación, santificación y redención. Ahora, no hay lugar
más seguro que estar en Cristo Jesús. El deseo de cada creyente
es estar en Cristo, como dijo el apóstol Pablo, ser hallado
en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley,
sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por
la fe. Estar en Cristo es el lugar más
seguro donde uno puede estar, No sé cómo más explicarlo, cómo
hacer esta pregunta. ¿El Padre está satisfecho con
el Señor Jesucristo? El Señor Jesucristo es aceptado
por el Padre. Si tú estás en Cristo, si tú
estás en Él, el Padre te ve a ti, te acepta a ti, te ama a ti como
amas a su Hijo. Amén. Y Él nos ha hecho por Dios
sabiduría. Sabiduría porque el hombre por
naturaleza no recibe y no cree el Evangelio. No conoce a Dios
y no se conoce a sí mismo. El hombre por naturaleza está
en tinieblas. Nos dice Pablo en 2 Corintios
4 que Satanás tiene cegado el conocimiento y el entendimiento
de los incrédulos. Satanás tiene cegado a la mente
de los incrédulos. Y nosotros en esa condición no
conocemos, como dije, las cosas espirituales. Somos carnales
por naturaleza. Y Cristo tiene que ser revelado
a nosotros. Cristo tiene que ser revelado
y no por sabiduría de hombre, no por sabiduría de hombre, sino
por el evangelio en el poder del Espíritu Santo. Cristo tiene
que ser revelado. Vean aquí en el versículo 17
de nuestro capítulo. Dice acá el apóstol Pablo, No
me envió Cristo a bautizar. No me envió Cristo a bautizar.
Es decir, no me envió Cristo a obtener resultados y ver cuánta
gente se convirtió. Eso es lo que hace la religión
falsa, ¿no? Siempre quieren preguntar, ah,
bueno, ¿cuántas personas se han salvado con la predicación que
tú estás haciendo? ¿Cuánta gente ya se convirtieron? A mí me gusta ver que la gente
confiese a Cristo en el bautismo, cuando realmente son nacidos
de nuevo. Pero acá dice el apóstol Pablo,
Cristo no me envió a mí a bautizar, sino a predicar el evangelio. ¿Por qué? Porque al predicar
el evangelio, es como Dios salva a su pueblo. Y dice, a mí me
envió a predicar el evangelio, y noten, no con sabiduría de
palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo. ¿Qué es el evangelio? Si Pablo
fue enviado a predicar el evangelio, ¿qué es el evangelio? Mira cómo
lo define acá el apóstol Pablo en versículo 18. Dice, el evangelio
es la palabra de la cruz. Porque la palabra de la cruz,
ese es el evangelio, o en versículo 23 dice, pero nosotros predicamos
a Cristo crucificado. o capítulo dos, si quieren ver
en capítulo dos, versículo uno y dos, dice Así que hermanos,
cuando fui a vosotros para anunciarnos el testimonio de Dios, ese es
el evangelio, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría, pues
me propuse no saber entre vosotros cosa alguna, sino a Jesucristo
y a este crucificado. Vean en capítulo quince, de primera
Corintios. Aquí de nuevo el apóstol Pablo
define qué es el evangelio. Versículo, capítulo quince, versículo
uno dice, además, os declaro hermanos el evangelio, les voy
a declarar el evangelio que os he predicado, el cual también
recibiste, en el cual también perseveráis, por el cual asimismo,
si retienes la palabra que os he predicado, sois salvos si
no creís en vano, porque primeramente os he enseñado lo que asimismo
recibí, que Cristo murió por nuestros pecados conforme a las
escrituras y que fue sepultado y que resucitó al tercer día
conforme a las escrituras. Ese es el evangelio. El apóstol
Pablo dice Yo fui enviado a predicarles el evangelio. El evangelio es
la persona y la obra del Señor Jesucristo. Pero aquí va el punto. El hecho de que tú creas el evangelio,
si hoy esta mañana tú crees el evangelio, es porque Cristo ha
sido hecho por Dios tu sabiduría. ¿Ok? ¿Por qué es que este mismo
mensaje que estoy predicando hoy, tal vez alguien lo vaya a escuchar
en línea y escucha esas palabras y no entiende lo que estoy diciendo?
¿Por qué tú, sentado ahí, entiendes lo que estoy diciendo? ¿Por qué
tú, cuando escuchas el Evangelio, recosijas en el Evangelio? Es
porque Cristo es tu sabiduría. Tú tienes la sabiduría de Cristo,
porque es tu sabiduría. Él te ha enseñado estas cosas.
Como leemos aquí en versículo, veanlo, el 22 de nuestro capítulo,
los judíos piden señales. Esa es la religión de hombre. Quieren ver tu cambio de vida,
cómo vives. Los judíos piden señales, los
griegos buscan sabiduría, pero nosotros predicamos a Cristo
crucificado. Para los judíos ciertamente tropezadero
y para los gentiles locura, más para los llamados así judíos
como griegos, Cristo, poder de Dios y sabiduría de Dios. Eso
tú lo entiendes. Tú entiendes que Cristo es el
poder de Dios para poder salvar una persona como tú y como yo.
Tú ves la sabiduría de Dios en ponerte a ti dentro de Cristo,
para que Cristo te pueda representar a ti, para que Cristo pueda morir
por ti, para que Cristo pueda pagar por tus pecados. Tú ves
que Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. Tú entiendes
y crees que Jesucristo es Dios. ¿De dónde viene esa sabiduría?
¿Eres porque eres más inteligente tú que otras personas? No. Es
porque Cristo ha hecho, ha sido hecho tu sabiduría, que tú entiendes
que Cristo no es como Dios. Jesucristo es Dios. Es como dice
en Marcos. ¿Cómo empieza el evangelio de
Marcos? ¿Se acuerdan? Dice, principio del evangelio
de Jesucristo Hijo de Dios. Ahí, ahí arranca el evangelio.
Principio del evangelio, Jesucristo, hijo de Dios. Desde este punto
partimos, sabemos que si él es hijo de Dios, si el Señor Cristo,
él es Dios, él no puede fallar. Todo lo que él vino a hacer lo
cumplió. Es ahí donde tenemos nosotros la certeza y la confianza
que tenemos porque sabemos que él es Dios. Tú sabes que Él es
hombre verdadero. Tú no estás confundido sobre
esto. Él es Dios y Él es hombre. ¿Cómo tienes esa sabiduría? Es
porque Cristo es tu sabiduría. Y tú sabes por qué era necesario
que Él era hombre. Porque hombre fue el que rompió
la ley. Hombre tenía que honrar la ley
de Dios. Tú entiendes que él, como hombre,
hizo todas las cosas que tú y yo no podemos hacer. La ley es un
estándar que nosotros nunca, y no ha habido ningún hombre
en ningún tiempo que ha podido cumplir con ese estándar, excepto
el Señor Jesucristo. Y lo hizo como hombre. Lo hizo
como hombre, ¿por qué? Porque esa justicia que Él estableció
como hombre es la justicia que tú tienes. Y me estoy adelantando
un poco, pero esa sabiduría, ¿de dónde la tienes? Es porque
Cristo es tu sabiduría. Tú sabes, tú sabes que la cruz
no es una de las maneras en el cual el pecado puede ser pagado.
Tú entiendes que la cruz es la única manera por la cual Dios
puede ser justo y a la vez justificar al impío. No, tú ves, tú ves
la sabiduría de Dios en la cruz. Y tú entiendes esto. Es porque
Cristo es tu sabiduría que crees el Evangelio. Es por eso que
cuando escuchas un mensaje del Antiguo Testamento, tú puedes
ver que esa historia no es una historia como, no sé, otras historias
que leemos en libros de historia, ¿no? De la batalla de México. No es eso. Tú ves a Cristo en
el Antiguo Testamento. Esa sabiduría, ¿de dónde la tienes?
Es porque Cristo es tu sabiduría. Tú puedes ver el significado
espiritual en estos ejemplos corporales. Por ejemplo, el arca
de Noé. el Arca de Noé. Cuando tú lees
la historia del Arca de Noé, tú entiendes que es una figura
de Cristo, que Cristo es el Arca. Tú ves que todos los que estaban
fuera del Arca murieron, así como todos los que están fuera
de Cristo no tienen esperanza. Y tú ves que todos los que estaban
dentro del Arca vivieron. Tú puedes ver que el juicio de
Dios en esa historia era el agua. El agua era el juicio. Y ese
juicio cayó sobre todos, ¿verdad? Pero los que estaban dentro del
arca, ¿el agua dónde cayó? Le cayó al agua. Así como lo
que tú mereces y lo que yo merezco le cayó a Cristo, ¿dónde? En la cruz. Esa es una historia
que tú entiendes porque tienes ojos espirituales. Tienes la sabiduría de Cristo. Tú puedes leer Génesis capítulo
22. De Abraham y Isaac, y sabes que
te enseña ese capítulo. ¿Verdad? ¿Cuánta gente crees
que ha leído ese capítulo? Y dicen, qué extraña historia
que Dios le haya dicho a Abraham que que sacrifique a su hijo. Pero tú cuando lees esa historia,
¿tú qué ves? ¿A quién ves? Tú ves a Cristo,
¿verdad? Y tú ves sustitución. Y así como
dijo Jesús, Abraham vio mi día y regocijó, tú cuando lees ese
versículo y ves la sustitución que Dios tomó a su hijo y lo
puso en tu lugar. Y tú ves la sustitución. El Cordero
de la Pascua. Cuando lees esa historia, ¿qué
ves tú? Cuando dice ahí, cuando yo vea
la sangre, pasaré por vosotros. ¿De qué sangre estás pensando? Lees ese versículo, ¿sabes qué
es? Está hablando de la sangre de
Cristo. Esa sabiduría la tienes porque
Cristo ha sido hecho tu sabiduría. Y es porque Cristo ha sido hecho
tu sabiduría que no te comes la mentira de la religión falsa. Es sólo por eso. Porque tú tienes
Cristo dentro de ti, la esperanza de gloria. Cristo dentro de ti. Tú sabes, cuando estás escuchando
a alguien predicar, y dices, eso no es verdad. Algo ahí no
está bien. ¿De dónde viene eso? Cristo dentro
de ti. Cristo tu sabiduría. Tú sabes,
eso no le da alabanza a mi padre. Eso no es verdad. O eso, eso
me huele a obras. No te comes la mentira porque
tienes la sabiduría de Cristo. Bueno. Más por él estáis en vosotros
en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios, sabiduría,
justificación, no solamente sabiduría, sino también justificación. Vean
aquí conmigo en Mateo capítulo cinco. Mateo capítulo cinco, estamos
leyendo una porción del sermón de nuestro Señor Jesucristo,
el sermón más largo que tenemos de hecho, pero Vamos a ver el
versículo 20 nada más. Esas son las palabras de Cristo. Dice, porque os digo que si vuestra
justicia no fuere mayor que la de los escribas y los fariseos,
no entraréis en el reino de los cielos. Justicia es un requisito
para entrar. Está muy claro sus palabras acá. Os digo que si vuestra justicia
no fuere mayor, que los escribas y los fariseos no entrarais en
el reino de los cielos. No es una recomendación. Ya viste que en la universidad
tú puedes tomar diferentes cursos, ¿no? Y hay unos cursos que son
recomendables que tomes antes de que O sea, no vas a ir a tomar
cálculo 3 si no has tomado cálculo 1 y 2. Pero algunas cosas te
permiten, tal vez, si crees que la puedes pasar, te permiten.
Pero eso no es una recomendación, es un requisito. Tienes que tener
una justicia perfecta para entrar en el reino de los cielos. Esta
justicia que tenían los escribas y fariseos era una justicia por
fuera. Era una justicia que tu podías
observar y decir ah esa es una buena persona. Pero ese no es
el estándar. El Señor explica esto porque
esos que estaban aquí, imagínate, esos que estaban aquí escuchando
este mensaje, ponte en el lugar de ellos. Ellos pensaban que
las personas más justas del mundo eran los escribas y los fariseos. Y decían, si hay solamente dos
personas en el cielo, uno va a ser escriba y el otro fariseo.
Entonces, imagínate cómo la gente que está escuchando eso Si ni
siquiera los fariseos y los escribas son lo suficientemente buenos,
pues, ¿quién va a entrar? Este mensaje que estaba dando
el Señor Jesucristo, es la primera vez que viene oído algo así.
Y Él les explica un poco que esta justicia no es por fuera. Si ven acá en versículo 27, es
uno de los ejemplos nada más, dice, oíste que fue dicho, no
cometerás adulterio. Y todos ellos, bueno, yo nunca
he cometido adulterio, yo estoy bien. Y les explica, pero yo
os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla ya
adulteró con ella en su corazón. ¿Qué les está diciendo el Señor
Jesucristo? La justicia requerida no es una justicia por fuera. No se trata de que engañes a
los hombres y que ellos piensen que eres una persona buena. Porque
Dios mira al corazón. Y ese es el problema que tienes. La palabra de Dios nos dice que
no hay justo, ni a un uno. No hay quien entienda, no hay
quien busque a Dios. Todos se desviaron, a unos se
hicieron inútiles, no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera
uno. Entonces, si justicia perfecta
es un requerimiento para entrar al cielo, y lo es, y yo no lo
tengo, ¿de dónde va a venir? ¿De dónde va a venir? Mi única
esperanza de ser justo delante de Dios es si yo estoy en Cristo. Ese es mi única esperanza. Y
que Él, que el Cristo, sea mi justicia. Cristo Jesús, el cual
ha sido hecho por Dios justificación. Cristo es mi vida delante de
Dios. Eso es lo que significa si estás
dentro de Cristo. ¿Cómo puede ser que Dios diga
en aquel día, bien hecho mi fiel siervo? Eso lo puede, tú te puedes
ver a ti mismo y decir, cuando yo llegue al cielo, Dios me va
a ver a mí y va a decir, bien hecho mi fiel siervo. ¿Tú te
sientes como un buen fiel siervo? No. ¿Cómo puede decirme Dios
eso a mí? La única manera que Dios puede
decirme si es la vida de Cristo es mi vida. Esa es la única manera. Vean esto en Romanos capítulo
5 para que vean de dónde es importante que veamos si estamos diciendo
de acuerdo a las escrituras. Cristo es mi vida. Romanos 5
versículo 17. Pues si por la transgresión de
uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno
solo, Jesucristo. los que reciben la abundancia
de la gracia y del don de la justicia. Ya ven, estamos hablando
del don de la justicia. Así que, como por la transgresión
de uno vino la condenación a todos los hombres, esa es la caída
de Adán, de la misma manera, por la justicia de uno, vino
a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como Por
la desobediencia de un hombre, los muchos fueron constituidos
pecadores. Así también por la obediencia
de uno, los muchos serán constituidos justos. Ahí está ahí. Esa obediencia
perfecta de Cristo es mi obediencia delante de Dios. Volviendo al
texto, más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos
ha sido hecho por Dios, sabiduría, justificación, santificación. Cristo es nuestro santificación. Muchos aquí cometen error. Gente
enseña que la obra de santificación es algo que hacemos nosotros. o que una persona puede ser más
santo dependiendo de cómo vive aquí en esta vida. Y esto obviamente
no lo pueden sustentar con las escrituras. Es algo que no enseña
la Biblia. Y uno de los versículos que a
mí me gusta usar para cerrar esa puerta es lo que dijo nuestro
Señor Jesucristo cuando dijo a Nicodemo, dijo, lo que es nacido
de la carne, carne es. Y lo que es nacido del espíritu,
espíritu es. Eso que dijo el Señor Jesucristo
elimina la posibilidad de que una persona pueda santificarse
a sí mismo. Porque lo que es nacido de la
carne, carne es. Todos nosotros tenemos una naturaleza
pecaminosa con la que nacimos. ¿Y sabes qué? Esa naturaleza
va a seguir siguiendo pecaminosa hasta el día que te mueras. Esa
naturaleza nunca mejora. El viejo hombre nunca cree a
Dios. El viejo hombre no ama las escrituras. El viejo hombre no ama la ley
de Dios. El viejo hombre es el mismo que
fue desde que naciste. Eso nunca mejora. Y lo que es
nacido del espíritu, espíritu es. Si tú tienes una nueva naturaleza,
esa naturaleza es santa. Esa naturaleza que te dio Dios,
esa naturaleza pura, es una naturaleza que ama a Dios, que cree el Evangelio. Esa es la naturaleza que no peca.
Esa es la naturaleza que no peca, pero aquí en esta vida, mientras
sigamos aquí, vas a tener esas dos naturalezas. Entonces, yo
creo que por eso entra el error y la gente enseña, bueno, intentan
decirte que tú tienes que hacer algo para mejorar o intentan,
ponen a los creyentes en cadenas. No hay, no existe la la santificación
progresivo. No es lo que enseñan las escrituras.
Ahora, nosotros crecemos en el conocimiento del Señor Jesucristo,
crecemos en el amor a nuestro Señor Jesucristo. Dicen que el
crecimiento de un creyente es como la cola de una vaca. Mientras
más crece, más cerca del piso está. Ese es el crecimiento de
un creyente. Nosotros vemos más y más nuestra
necesidad de Cristo. Eso es lo que es crecer en gracia. Pero, como dije, es algo que
mucha gente malenseña. Entonces, quiero que veamos tres
versículos. Vean aquí, Hebreos capítulo 10,
primero. Estamos hablando de que Cristo
es nuestra santificación. Vean Hebreos capítulo 10. Versículo 10. En esa voluntad somos santificados
mediante la ofrenda del Cuerpo de Jesucristo hecha una vez para
siempre. Y ciertamente todo sacerdote
está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los
mismos sacrificios que nunca pueden quitar los pecados. Pero
Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio
por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios. De ahí
en adelante, esperando hasta que sus enemigos sean puestos
por el estrado de sus pies, porque con una sola ofrenda hizo perfectos
para siempre a los santificados. Ahí está. una sola ofrenda. Bueno, acá en este versículo
vemos que la obra de santificación es atribuida al Hijo. Ahora vean segundo a tesoroicenses.
Segundo a tesoroicenses capítulo 2 versículo 13. Pero nosotros debemos dar siempre
gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor,
de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación
mediante la santificación por el espíritu y la fe en la verdad. Aquí la obra de santificación
es atribuido al espíritu. Es lo que dice acá. haya escogido desde el principio
para salvación mediante la santificación por el Espíritu. Ahora vean aquí
en en Judas en Judas capítulo uno versículo uno dice Judas siervo
de Jesucristo y hermano de Jacob a los llamados santificados en
Dios Padre. y guardados en Jesucristo. Aquí
la obra de santificación es atribuido al Padre. Y es interesante para
mí que la obra de santificación es atribuido a Dios al Padre,
a Dios el Hijo, a Dios el Espíritu Santo. Por ejemplo, a comparación
de la elección, ¿no? Que casi siempre es atribuido
al Padre, a la redención al Hijo, al nuevo nacimiento del Espíritu. ¿Qué podemos concluir de esto?
Es obra de Dios. En ninguna de estas estás mencionado
tú. Es obra del Padre, es obra del
Hijo, es obra del Espíritu Santo. Cristo es nuestra santificación. Y por último, Cristo es nuestra
redención. Acá. La palabra redención aquí,
en el original, lleva el entendimiento o se usa para expresar la idea
de un pago que libera. En el original, en el texto original,
esta palabra redención se usaba comúnmente como para que entiendas
un pago que obliga a liberar algo. Es un pago para liberar. Nuestros pecados han generado
una deuda. En las escrituras el pecado es
representado como una deuda a la justicia de Dios. Y nosotros
día a día pecamos, día a día vamos incrementando esta deuda
que le tenemos a la justicia de Dios. Y esa deuda que amerita
la muerte. Y es una deuda que nunca podríamos
pagar. Pero Cristo, nuestro Redentor,
lo pagó por nosotros. Eso es cuando ha sido hecha por
nosotros redención. Cristo pagó la deuda y es obligatorio
que nosotros seamos sueltos. Como dice en 1 Pedro, sabiendo
que fuiste rescatados, rescatados de vuestra vana manera de vivir,
la cual recibiste de vuestros padres, no con cosas corruptibles
como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como
de un cordero sin mancha y sin contaminación. Ahora, ya vi,
por fin ya vi el reloj, y ya vi que me pasé mucho tiempo,
pero Voy a terminar en esto. La redención que tenemos en Cristo
es una redención pasado, presente y futuro. Nosotros fuimos redimidos
cuando Cristo murió en la cruz. Nosotros fuimos redimidos, nuestros
pecados fueron pagados, fue algo hecho gratuitamente. Nosotros somos redimidos presente
del poder del pecado. Ahora, quiero explicarme un poco. Tú cuando escuchas esto, fuiste
redimido del poder del pecado. ¿Te sientes libre del poder del
pecado hoy? ¿Tú tienes la habilidad de dejar
de pecar? Yo cuando antes escuchaba eso,
me causaba bastante molestia. Me decían, has sido redimido
del poder del pecado. Pero yo en mi vida, yo sigo pecando,
sigo sintiendo los mismos deseos que tenía antes. Yo no me siento
libre del poder del pecado. ¿De qué está hablando esto? ¿De
qué está hablando ser libre del poder del pecado? ¿Sabes cuando
estabas bajo el control completo del pecado? Tú estabas bajo el
control completo del pecado cuando no podías creer el Evangelio.
Es entonces cuando estabas ciego, cuando no podías ver tu necesidad
de Cristo, cuando estabas cojo y no podías venir a Cristo, sordo
y no podías oír la voz del Señor. Eso es cuando estabas bajo el
dominio completo del pecado. ahora ha sido redimido del poder
del pecado hoy porque tú puedes creer el evangelio. Eso es ser
libre del poder del pecado. Y es cuando estabas bajo la ley,
cuando estabas en el dominio del pecado, cuando estabas tú
intentando hacer algo, pero ahora no estás bajo la ley, estás bajo
gracia. Entonces has sido redimido pasado,
cuando murió Cristo por tus pecados, presente el poder del pecado
y futuro, porque un día Cristo nos va a redimir de la presencia
del pecado. Bueno, ¿estás en Cristo? Esa
es la pregunta. Vean versículo uno para responder
a esa pregunta. ¿Estás en Cristo? Para que como
está escrito, el que se gloría, gloríese en el Señor. ¿Te estás
gloriando en el Señor? ¿Le estás dando toda gloria,
toda honra a Dios? es porque estás en Cristo. Si
te estás gloriando en algo que tú hiciste, si estás viéndote
a ti mismo, eso no es estar en Cristo.

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Joshua

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