En su sermón "Misericordia Soberana," Joel Coyoc explora la doctrina de la soberanía divina en la expresión de la misericordia de Dios, tal como se refleja en Romanos 9:14-18. El predicador argumenta que la relación de una persona con Dios no depende de su herencia biológica o esfuerzos, sino de la elección soberana de Dios, apoyándose en ejemplos bíblicos de Isaac y Jacob, quienes fueron objeto de la misericordia divina a pesar de no merecerla. A través de la historia de Faraón, Coyoc ilustra cómo la soberanía de Dios se manifiesta en el endurecimiento de algunos, destacando que incluso el juicio lleva consigo la demostración de Su gloria. La importancia de este mensaje radica en reconocer que toda salvación es obra de Dios y que la verdadera misericordia no se basa en mérito humano, lo que alienta a los creyentes a confiar en la soberanía de Dios tanto en la vida como en la muerte.
“No que la palabra de Dios haya fallado, porque no todos los que descienden de Israel son israelitas...sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.”
“La misericordia soberana... es algo que Pablo va a estar repitiendo vez tras vez, una misericordia que es soberana, una misericordia que es rica en misericordia.”
“No depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.”
“La respuesta humilde y correcta es, ¿por qué Dios, debiendo condenar a todos, está salvando una multitud que nadie puede contar?”
Auto-generated transcript • May contain errors
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!