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JC

Cuidado con nuestros privilegios

Romans 9:3-5
Joel Coyoc December, 18 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc December, 18 2022
Estudios en Romanos

El sermón "Cuidado con nuestros privilegios" de Joel Coyoc se centra en la doctrina de la elección y la verdadera identidad del pueblo de Dios, como se evidencia en Romanos 9:3-5. El predicador argumenta que los privilegios del pueblo de Israel, como su linaje, la adopción y la gloria, no garantizan su salvación, ya que no todos los que descienden de Israel son verdaderamente israelitas. Coyoc destaca que la verdadera descendencia de Abraham son aquellos que creen en las promesas de Dios, haciendo énfasis en la necesidad de ver a Cristo en todos los privilegios dados a Israel. La importancia práctica de este mensaje radica en la advertencia contra la arrogancia que los privilegios pueden inducir, recordando que la salvación es un acto de la gracia de Dios y no de méritos humanos.

Key Quotes

“Cuidado con nuestros privilegios. No porque haya algo malo en los privilegios, ¡qué bendición que hayamos sido expuestos al Evangelio!”

“El problema no está con los privilegios. El problema está con el corazón que el hombre tiene, corazón engañoso y perverso.”

“La única cosa que nos puede cuidar de los privilegios y que esos privilegios lleguen a ser una gran bendición es el Evangelio.”

“Si hemos hallado una gran salvación... que eso nos lleve a sentir tristeza y a orar, porque nuestros hijos, nuestras hijas... puedan ser salvos.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la carta del apóstol Pablo a los romanos. Romanos, capítulo nueve. La palabra de Dios dice, verdad
digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en
el Espíritu Santo, que tengo gran tristeza y continuo dolor
en mi corazón, porque deseara yo mismo ser anatema, separado
de Cristo por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según
la carne, que son israelitas, de los cuales son la adopción,
la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas,
de quienes son los patriarcas y de los cuales, según la carne,
vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas. Bendito
por los siglos. Amén. No que la palabra de Dios
haya fallado, porque no todos los que descienden de Israel
son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham son todos hijos, sino
en Isaac te será llamada descendencia. Esto es, no los que son hijos
según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son
hijos según la promesa son contados como descendientes. Porque la
palabra de la promesa es ésta, por este tiempo vendré y Sara
tendrá un hijo. Y no sólo esto, sino también
cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre, pues
no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para
que el propósito de Dios conforme la elección permaneciese, no
por las obras, sino por el que llama. Se le dijo el mayor servirá
al menor. Como está escrito, Jacob amé,
mas a Esaú aborrecí. ¿Qué pues diremos? ¿Que hay injusticia
en Dios? En ninguna manera. Pues a Moisés
dice, tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y
me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende
del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Porque la escritura dice a Faraón,
para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder,
y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera
que de quien quiere tiene misericordia, y el que quiere endurecer, endurece. Pero me dirás, ¿por qué puedes
sin culpa? Porque ¿quién ha resistido a
su voluntad? Más antes, oh hombre, ¿quién
eres tú para que alterques con Dios? Dirá el vaso de barro al
que lo formó, ¿por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad
el alfarero sobre el barro para hacer de la misma masa un vaso
para honra y otro para deshonra? y que si Dios queriendo mostrar
su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los
vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notoria
las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de
misericordia que él preparó de antemano para gloria, a los cuales
también ha llamado, esto es a nosotros, no sólo de los judíos, sino también
de los gentiles, como también en Oseas dice, llamaré pueblo
mío al que no era mi pueblo, y a la no amada, amada. Y en el lugar donde se les dijo,
vosotros no sois pueblo mío, allí serán llamados hijos del
Dios viviente. También Isaías clama tocante
a Israel, si fuera el número de los hijos de Israel como la
arena del mar, tan solo el remanente será salvo. Porque el Señor ejecutará
su sentencia sobre la tierra en justicia y con prontitud. Y como antes dijo Isaías, si
el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia,
como Sodoma habríamos venido a ser y a Gomorra seríamos semejantes. ¿Qué, pues, diremos? Que los
gentiles que no iban tras la justicia han alcanzado la justicia,
es decir, la justicia que es por fe, mas Israel que iba tras
una ley de justicia no la alcanzó. ¿Por qué? Porque iban tras ella,
no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en
la piedra de tropiezo, como está escrito, y aquí pongo en Sion
piedra de tropiezo y roca de caída. y el que creyera en él
no será avergonzado. Amén. Vamos a meditar los versículos
tres y cuatro. tres, cuatro, y cinco. Porque
deseara yo mismo ser anatema separado de Cristo, por amor
a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne, que
son israelitas, de los cuales son adopción, la gloria, el pacto,
la promulgación de la ley, el culto y las promesas, de quienes
son los patriarcas y de los cuales, según la carne, vino Cristo,
el cual es bendito sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén. Hemos estado estudiando el capítulo
8 y el apóstol Pablo ha hecho énfasis en el hecho de que no
hay condenación para los que están en Cristo Jesús. Él ha
hablado de la seguridad eterna de aquel que ha sido elegido
en Cristo Jesús desde antes de la fundación del mundo. Esos
que no pueden ser separados del amor de Dios que es en Cristo
Jesús Y Pablo, en el capítulo nueve, va a responder algunas
objeciones. Y la primera objeción está en
el versículo seis, donde dice, no que la palabra de Dios haya
fallado, porque no todos los que descienden en Israel son
israelitas. Y la objeción es, pues, el pueblo
de Israel, pues, ha sido desechado. Y la pregunta es, ¿puedo yo estar
seguro en Cristo y saber que no puedo ser
separado del amor de Dios y la respuesta es puedes estar seguro
porque lo que tienes que entender es que el verdadero Israel Pablo
va a explicar en este capítulo nueve quién es el verdadero Israel.
El verdadero Israel no son los que nacen según la carne, sino
siempre han sido los hijos espirituales, los que creen a Dios a la manera
de Abraham. Esos son hijos de Dios que nunca
podrán ser separados del amor de Dios que es en Cristo Jesús,
que no hay más condenación para ellos, que son justificados por
la fe en la obra del Señor Jesucristo. Y el apóstol Pablo, al empezar
a explicar esto, estábamos viendo el martes que él expresa, el
miércoles, un anhelo intenso de su corazón por salvación hacia
su pueblo. Algunas de las cosas que estábamos
mirando el miércoles es cómo él expresa ese anhelo con una
gran solemnidad. No voy a explicar todo lo del
miércoles, pero está lejos de ser simplemente un lenguaje religioso,
él pone como testigo a Dios, al Señor Jesucristo y al Espíritu
Santo, y después habla de un dolor intenso que, sin lugar
a dudas, está motivado porque él había hallado el gozo incomparable,
el gozo de estar en el amor de Dios que es en Cristo Jesús,
que él Por la gracia de Dios, el Señor Jesucristo se le reveló,
él vio al Señor Jesucristo, y él creyó en el Señor Jesucristo,
y confió en el Señor Jesucristo, y le fue abierta la senda de
la vida, que es el Señor Jesucristo. Él pudo hallar gozo incomparable. Por eso él puede decir, aunque
estén en la cárcel regocijados, en el Señor, otra vez les digo,
regocijados. Están siempre gozosos. porque
él había hallado un gran gozo, y su anhelo era que sus cercanos
pudieran hallar este gozo, y eso le traía una continua, una profunda
tristeza, y ese anhelo era que otros hallaran gozo, gozo en
el Señor. Nuestro tema hoy es cuidado con
nuestros privilegios, cuidado con nuestros privilegios, para
describir quiénes eran sus sus parientes, según la carne, el
apóstol Pablo va a hacer una descripción de privilegios, que
aquellos que eran el Israel nacional, aquellos que eran del linaje
de Abraham, según la carne, aquellos que podían trazar su línea genealógica
al modo que Pablo lo podía hacer, él podía trazar su línea genealógica
y él sabía que era de la tribu de Benjamín. Bueno, Pablo no
era el único que podía hacer eso. En aquel entonces había
muchos que podían hacer eso. Sin embargo, Pablo va a hacer
una lista ahora de esos privilegios. Y la primera cosa importante
es, hermano, cuidado con nuestros privilegios. Aquellos que estamos
hoy aquí, esto, estar hoy aquí es un privilegio. No en todos
los países la gente puede tener el privilegio de estar congregado
y hacerlo con libertad, de abrir su Biblia y cantar fuerte. Hay países donde ahora mismo
la gente está siendo sumamente vigilada y hay castigo por tener
reuniones como este tipo de reunión que nosotros estamos teniendo.
donde nosotros podemos tener el privilegio de tener, cada
uno de ustedes no tiene mucha dificultad de tener una Biblia,
y eso es privilegio. Muchos de nosotros nacimos en
hogares donde fuimos expuestos al Evangelio desde nuestra más
temprana edad, y eso también es privilegio. Yo quisiera que todos pudiéramos
reflexionar y pensar que tengamos sumo cuidado con nuestros privilegios. No sea que todos nuestros privilegios
sirvan solamente para hacer a alguien que nos ama sentir un profundo
dolor. Todos esos privilegios estaban
en personas que sin duda Pablo amaba con tal intensidad pues
estaban sirviendo para que él sintiera un profundo dolor y
quisiera que pudiéramos mirar algunos de los privilegios con los cuales hemos de ser cuidadosos
dice el apóstol Pablo primero dice que son israelitas el privilegio
del linaje humano Dios quiso soberanamente que usted naciera
en determinada familia y algunos pues dentro de la bendición de
nacer en familias en las cuales quizá no con toda la claridad
sin embargo expuestos a la verdad de la escritura con acceso desde
nuestra más tierna edad a la escritura en el caso del pueblo
hebreo, en el caso de aquellos que conformaban el Israel nacional,
pues tenían el privilegio de ser israelitas, y en verdad era
un verdadero privilegio. Pablo va a dar una lista de qué
es lo que implicaba el ser parte de esta nación de Israel. Pablo
después va a hablar acerca del privilegio de la adopción. Y
quisiera hacer una de las maneras de traducir la palabra Israel,
cuando Pablo dice ahí que son israelitas. o que son el Israel,
porque Pablo después va a explicar quiénes son el Israel. Dice en versículo seis, no que la
palabra de Dios haya fallado, porque no todos los descendientes
de Israel son israelitas. No todos los descendientes de
Israel son Israel. Uno de los sentidos de la palabra
Israel es que se puede traducir como gobernado por Dios. Y entonces,
pues, no todos los que nacen de Jacob, que fue transformado
en Israel por la obra de gracia de Dios, él llegó a ser alguien,
de ser alguien ingobernable, alguien que se salía con la suya,
a ser un hombre gobernado por Dios, Y no todos los que nacen
de Él necesariamente son gobernados por Dios. El verdadero Israel
son los que son gobernados efectivamente por Dios. Y cuando pensamos en
lo que implica el ser de esta nación, implica también, dice,
la adopción. Y aquí Pablo no está hablando
de la adopción espiritual que transforma la vida, de la adopción
espiritual que nos hace herederos y coherederos con Cristo. Está
hablando de la adopción dentro de la nación especial que Dios
escogió dentro de los pueblos y los separó como un pueblo exclusivo
para Él, separándolo de la idolatría. que era todo lo que Dios hizo
con el pueblo de Israel son figuras de lo que Dios está haciendo
de manera espiritual con el verdadero Israel. Egipto es un tipo del
mundo. Dios sacó a su pueblo de Egipto. Nosotros estábamos perdidos en
el mundo. Y recuerde que cuando hablamos
mundo, no piense solamente en allá afuera y lo que sucede afuera.
Podemos estar aquí y estar amando el mundo. Incluso puedo estar
aquí parado al púlpito y estar en realidad haciéndome la ilusión
de en verdad servir a Dios y aún predicando, estar en verdad amando
el mundo. Y hermanos, cuando pensamos en
lo que significa la Bueno, estaba diciendo esto porque todo lo
que Dios hizo, el separar ese pueblo aparte, adoptarlo para
sí, es una figura de cómo Él libera a Su pueblo de nuestra
esclavitud al mundo, al pecado, y nos adopta con una adopción
espiritual tal y como le sucedió a Jacob. cuando Dios cambia en
la Escritura a algunas personas de nombre, no es que simplemente
es que a Dios no le gustaba el nombre que antes tenían. Dios
les cambia el nombre porque ese cambio de nombre significa un
cambio de la persona. Eso ocurre con tanta frecuencia
en la Escritura. Jacob, que es cambiado su nombre
a Israel. El apóstol Pablo, que es cambiado
su nombre, el apóstol Saulo de Tarso cambiado al apóstol Pablo. Noten que en ambos casos ocurren
cosas similares. Pablo, siendo Saulo de Tarso,
tiene que ser humillado, reconocer que todo depende de la obra de
Cristo, reconocer que Cristo es el Señor. Jacob siempre intentando
obtener las cosas por sí mismo y desarrollando siempre una habilidad
que era la de huir y él tiene un encuentro con Dios en la cual
Dios lo priva de su capacidad de huir. Él es herido en su muslo
y él pues ya no podía tener esa agilidad de huir y Dios lo transforma. Ahora, ser los que nacían de
Abraham tenían el privilegio de esa adopción que es una sombra
de la verdadera adopción Vamos a mirar un pasaje en Deuteronomio
capítulo siete, versículo seis al ocho. Dice, porque tú eres pueblo santo
para Jehová tu Dios, Jehová tu Dios te ha escogido para serle
un pueblo especial más que todos los pueblos que están sobre la
tierra. Y note como aún en el antiguo pacto dice, no por ser
vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha
escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos
los pueblos, sino por cuanto Jehová os amó y quiso guardar
el juramento que juró a vuestros padres, os ha sacado Jehová con
mano poderosa y os ha rescatado de servidumbre de la mano de
Faraón, rey de Egipto. Después, Pablo sigue enumerando
los privilegios y dice, pertenece a ellos la gloria. En verdad,
una nación que había sido acompañado siempre por la presencia gloriosa
de Dios. Recuerde que cuando salieron
de Egipto, estaba la gloria de Dios que estaba presente entre
el pueblo, que los guiaba en forma de una nube en el día y
una llama de fuego en la noche. Esa misma gloria de Dios que
llenó el templo en la dedicación del templo. Y esa gloria de Dios
que describe el profeta Ezequiel, que dejó el templo por causa
de su idolatría, por causa de su infidelidad al Señor, El pacto
con Abraham, el pacto con David eran también suyos. Otro de los privilegios fue el
que Dios les entregara la ley. A ningún otro pueblo Dios le
dio la ley escrita por su propio dedo. Dios escribió la ley en
las tablas y que en un acto de gracia les dio la ley. Les dio
la ley que tenía como propósito el poder mostrarles su incapacidad
y el poder hacerles mirar la necesidad de un salvador. Después dice el apóstol Pablo,
dentro de los privilegios, el culto, versículo Siempre en el versículo cuatro
dice, la ley, el culto. Ellos tenían el privilegio de
poder ser enseñados a través de la ley cómo debería ser el
culto correcto a Dios de una manera adecuada y correcta. Si
bien eran sombras de lo que había de venir, ellos tenían un culto
que era correcto. Podemos decir, ellos tenían la
religión verdadera. Hebreos capítulo nueve, versículo
uno al ocho, Dice, ahora bien, aun el primer
pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal, porque
el tabernáculo estaba dispuesto así. En la primera parte, llamada
el lugar santo, estaba el candelabro, la mesa y los panes de la proposición. Tras el segundo velo estaba la
parte del tabernáculo llamada el lugar santísimo. el cual tenía
un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por
todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía
el maná, la vara de arón que reverdeció y las tablas del pacto,
y sobre ellas los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio
de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle, y así
dispuestas estas cosas en la primera parte del tabernáculo
entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del
culto. pero en la segunda parte sólo
el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece
por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo, dando
al Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había
manifestado el camino al lugar santísimo, entre tanto que la
primera parte del tabernáculo estuviese en pie. Hermanos, todos
esos privilegios que se les habían dado eran privilegios que eran
sombras símbolos que apuntaban hacia una realidad mayor que
era el Señor Jesucristo. En sí mismo había mucho peso
en cada uno de sus privilegios y dice después el culto las promesas,
la promesa de que vendría el Mesías, un Salvador. Una de las cosas tristes y lamentables
es Quisiera que pudiéramos pensar, hermano, el problema no está
con los privilegios. El problema está con el corazón
que el hombre tiene, corazón engañoso y perverso. Era una
gran bendición y un gran privilegio el estar caminando por el desierto
y que Dios te alimentara diariamente con pan milagroso. El problema
es el corazón, porque aún el milagro fastidia al corazón engañoso
y perverso. hermanos estaba ahí una promesa
y había una falta de entendimiento pero estaba allí un privilegio
una falta de entendimiento de poder pensar que el problema
que ellos tenían no era un problema era un problema exterior a ellos
y ellos fallaron en ver que su verdadera necesidad era conocer
a dios en cristo jesús que su verdadero problema era su corazón
y ellos captaron más la atención a aquello que ellos querían que
se hiciera realidad, porque creían que su problema era externo.
Y ellos veían que su gran problema era una operación política, así
que ellos pues estaban esperando el cumplimiento de las promesas
que serán hasta la segunda venida del Señor Jesucristo. Y ellos
las esperaban en la primera venida. No obstante, todo esto era parte
del plan de Dios. El plan de Dios no ha fallado.
Y aquellos que se mantuvieron así es porque no son el verdadero
Israel, a pesar de tener la luz. Y hermanos, todos estaríamos
igual, todos estaríamos leyendo la Escritura y sacando conclusiones
totalmente equivocadas, y seguir creyendo que nosotros hay posibilidad
o que Dios nos debe algo, y mirar no con claridad, lo único que
hace la diferencia es la gracia y la misericordia de Dios, y
Pablo va enumerando los privilegios hasta llegar dice de quienes
son los patriarcas, dice, y de quienes según la carne vino Cristo. Es importante que notemos que
en todos los privilegios está siempre la figura del Señor Jesucristo. El apóstol Pablo está, está cuando
empieza, el apóstol Pablo dice que él quisiera ser anatema.
por causa de sus hermanos, o sea, maldito él mismo, dice, si con
eso yo pudiera, dice el versículo tres, porque desear yo mismo
ser anatema, separado de Cristo por amor a mis hermanos, los
que son mis parientes según la carne. Es interesante que no solo tanto
en el antiguo pacto como el nuevo pacto, Dios ha tenido siempre
un propósito y es restaurar la imagen de Dios. En el antiguo
pacto y en el nuevo pacto la salvación siempre ha sido por
fe, nunca ha sido por obras. En el antiguo pacto nuestros
hermanos veían aquello que iba a venir, Dios en su misericordia
daba entendimiento a aquellos que él amó desde la eternidad,
y ellos podían confiar y obedecían las cosas que la ley decía, no
confiando en la sangre de sus corderos, sino confiando en el
cordero que había de venir. Y es interesante que ellos, en
algunos casos, de manera muy, muy fuerte, por causa de esa
fe, ellos iban también modelando al Señor Jesucristo. Moisés es
un tipo del Señor Jesucristo. En varias ocasiones Dios dijo
que iba a destruir a Israel por causa de su pecado, y que lo
iba a poner a él sobre otro pueblo. Y Moisés hacía algo. Moisés intercedía
por su pueblo, porque él es un tipo del Señor Jesucristo, que
intercede su presencia por su pueblo. Y lo que Pablo está haciendo
aquí en este versículo es algo que Moisés también hizo en el
antiguo pacto. EXO 33, 32 versículo 31 y 32 de éxodo 32
dice entonces volvió Moisés a Jehová y dijo te ruego pues este pueblo
ha cometido un gran pecado porque se hicieron dioses de oro que
perdones ahora su pecado y si no ráeme ahora de tu libro que
has escrito y es una expresión similar en Moisés y en Pablo Y esto nos está hablando de algo.
El pecado es grande. Y él dice, si yo, siendo maldición,
pudiera hacer algo. Moisés está pidiendo, si no perdonas
al pueblo, pues, que yo sea maldición, quítame del libro que has escrito.
Y Cristo fue hecho maldición por causa de nuestro pecado. En todo esto, en todos esos privilegios
del pueblo, siempre está Cristo, Cristo, siempre está Cristo. Y al final el apóstol Pablo concluye
y dice, lo más grande de todo, de quienes según la carne vino
Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por
los siglos. Amén. y el apóstol Pablo termina
de describir todo esto y termina con una doxología, palabras de
adoración, que es lo que quiere decir doxología, y una declaración
fuerte de lo que es la deidad del Señor Jesucristo. Dice, de
los cuales vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas,
bendito por los siglos. Amén. Hermanos, el apóstol Pablo
Y cuando él escuchó, yo soy Jesús a quien tú persigues. antes era un hombre gobernado
por sus propios impulsos, él estaba yendo para destruir al
pueblo de Dios, pero cuando él se levantó de allí, él era verdadero
Israel, un hombre gobernado por el Señor, un hombre que está
expresando en este pasaje dolor por los perdidos, dolor por sus
más cercanos, que estaban confiando en privilegios, por causa de
que ahora él era gobernado, gobernado por Dios, por causa de que él
estaba creciendo a la imagen del Señor Jesucristo. El Señor
Jesucristo veía a las multitudes, sentía compasión de ellos, sentía
dolor en su corazón. El Señor dice, no quiero la muerte
del impío, sino que se arrepienta de su mal camino y viva. Hermanos,
cuando pensamos en En los privilegios, quisiéramos recordar que el Apóstol
Pablo, cuando empezamos el culto leímos en el Salmo una expresión
que dice en Jehová, Salmo 34, Dice el versículo dos, en Jehová
se gloriará mi alma. En Jehová se gloriará mi alma. Y hermano, nos gloriamos o estamos
orgullosos de aquello en que confiamos. El salmista dice, en Jehová se
gloriará mi alma. Y hermanos, cuidado con nuestros
privilegios. No porque haya algo malo en los
privilegios. ¡Qué bendición que hayamos sido
expuestos al Evangelio! ¡Qué bendición que hoy estamos
escuchando la Palabra de Dios! Hubo un tiempo en que el apóstol
Pablo se gloriaba en sus privilegios. Los israelitas llegaron a gloriarse
en sus privilegios. Dios dice, los elegí no por nada
en ustedes. Ustedes eran unos insignificantes.
Es por causa de mi amor que les elegí. Abraham no era mejor que
los otros, era también un pagano, pero por causa de mi misericordia
lo elegí a él. Él no era mejor que otros paganos
de ese tiempo. Y el apóstol Pablo, en un tiempo
él se gloriaba en sus privilegios. Y hermanos, que Dios nos guarde
de gloriarnos en los privilegios. Y yo quiero decir fuerte hoy,
todos nuestros privilegios apuntan hacia el Señor Jesucristo. No
obstante, nuestro clamor no es estar contentos de privilegios,
sino vivir clamando al Señor para que Él nos haga ver a Cristo
con ojos de fe en nuestros privilegios. Que cuando agarres la Biblia
en casa y tengas el privilegio de leer la Escritura, tu oración
sea, Señor, concédeme que pueda ver al Señor Jesucristo. Ellos
entraban al santuario y veían todos los símbolos que estaban
allá que hablaban del Señor Jesucristo. No obstante, cuando vino el Señor
Jesucristo, le crucificaron. Hermano, que cuando vengas al
culto, vengas con la oración de, Señor, dame oídos de fe para
escuchar a alguien más que el que está parado allí hablando
y que en verdad pueda escuchar la voz del buen pastor, que mi
privilegio sea una bendición y que esté lejos de mí gloriarme
en mis privilegios. Los israelitas, Dios les dijo
que, a pesar de que eran insignificantes, Y tiempo después, en varias ocasiones,
el Señor les dijo cómo tenían que tratar a los extranjeros
y ser compasivos con ellos, porque extranjero fuiste en la tierra
de Egipto. Pero llegó un tiempo en que el pueblo de Israel, de
pronto, decían, Señor, te doy gracias por ser judío y por no
ser gentil. Y se expresaban cariñosamente
de los gentiles, perro gentil. Y no había lugar para eso, porque
no es por ni un mérito que Dios los había salvado. Hermano, Yo
estoy seguro de algo, si Dios ha obrado en nuestro corazón,
nosotros no vemos a nadie por debajo del hombro. porque sabemos
que no es por nosotros que Dios ha obrado, es por su misericordia,
que Dios ha permitido que tengas acceso a una Biblia. Ora para
que en las páginas de la Biblia puedas seguir probando que Él
es bueno, para que en las páginas de la Biblia sigas viendo al
Señor Jesucristo, porque la Escritura está llena del Señor Jesucristo
de principio a fin, y que sea la expectativa de tu corazón
ver al Señor Jesucristo. experimentar su vida, no simplemente
hablar verdades de manera académica, de manera intelectual, no se
trata simplemente de poder recitar credos o decir expresiones correctas
de una teología correcta, sino es vida, la vida del Señor Jesucristo. Hermanos filipenses capítulo
tres El apóstol Pablo va a mencionar
los privilegios que ha mencionado en Romanos. Y es interesante que en Romanos
lo comparte con profundo dolor. porque le da dolor el ver que
hay quienes siguen como él estuvo un tiempo. Y hermanos, cuando
veamos personas que están como nosotros estuvimos en un tiempo
que está lejos de nosotros menospreciarles, lejos de nosotros el pensar que
somos mejores, es triste ver de pronto, por ejemplo, en fechas
recientes, Hay gente que puede decir, y podríamos hacer un paralelo
de privilegios, que son israelitas, y nosotros podríamos decir que
son evangélicos, que tienen la Biblia, que van al culto los
domingos, que escuchan la predicación, y de pronto los ves compartiendo
cosas como qué parte de la Biblia los católicos no entienden, las
mismas que nosotros no entendíamos. Si hoy entendemos es por gracia
de Dios. Muchos señalando y efectivamente
lo que hacen los católicos es idolatría, pero algunas veces
desde una perspectiva que parece que nosotros estamos vacunados
y no sabemos qué es idolatría porque no salimos a correr carreras,
porque no tenemos un altar en nuestra casa que se vea. Pero
hermanos, sí debemos predicar el Evangelio, sí debemos hablar
del pecado de la gente, pero desde una perspectiva de compasión
y dolor en mi corazón, porque en otro tiempo era lo mismo que
los demás, y recordar, hermano, no es por nada en nosotros. No,
eso que sucedió con el pueblo de Israel es fácil de que pueda
suceder si en verdad no te estás asegurando que el Señor está
hablando a tu vida. Si en verdad no estás clamando
al Señor por una obra de gracia en tu corazón, que lejos de de
que sea una advertencia por los privilegios, y quiero repetir,
no por causa de los privilegios, pero por causa de nuestro corazón.
El problema es nuestro corazón. Hermano, el apóstol Pablo dice,
cuando él lo dice en romanos, al ver a otros cómo
él se veía, lo hace con dolor intenso. Y cuando lo hacen filipenses,
lo hace desde el gozo, que lo hace cuando ve al otro sentir
compasión y dolor intenso, porque empieza él diciendo, por lo demás,
hermanos, gozaos en el Señor. A mí no me es molesto el escribiros
las mismas cosas, y para vosotros es seguro. Guardaos de los perros,
guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del
cuerpo, porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu
servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo
confianza en la carne. ellos en sus privilegios, arrogantes,
menospreciando a los gentiles, creyendo que Dios los eligió
porque ellos eran de una clase superior. ahora dice el apóstol
dice aunque yo tengo también de qué confiar en la carne antes
pablo estaba así confiando en los privilegios dice si alguno
piensa que tiene de qué confiar en la carne yo más circuncidado
al octavo día de linaje de israel de la tribu de benjamín hebreo
de hebreos en cuanto a la ley fariseo en cuanto a celo perseguidor
de la iglesia en cuanto a la justicia que es en la ley irreprensible
hermanos que dios hagan nosotros lo que hizo en Pablo. Aquí Pablo
está describiendo a Saulo de Tarso, y a partir de ahora va
a empezar a describir el Pablo que es resultado de la obra de
la gracia de Dios, que es el resultado de que Cristo se le
haya revelado a sus ojos, y que hace de él un hombre verdaderamente
humilde, Dice, por cuantas cosas eran para mi ganancia, las he
estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente aún
estimo todas las cosas como pérdida, por la excelencia del conocimiento
de Cristo Jesús mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo,
y lo tengo por basura para ganar a Cristo. Y seré hallado en Él,
no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que
es por la fe de Cristo. la justicia que es de Dios por
la fe, a fin de conocerle y el poder de su resurrección y la
participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él
en su muerte. Hermanos, qué bendición tan grande. La única cosa que nos puede cuidar
de los privilegios y que esos privilegios llegan a ser una
gran bendición es el Evangelio. Y clamemos al Señor para que
nos conceda escuchar en nuestro corazón el Evangelio y creerlo
por la fe que el Señor da, clamar para que el Espíritu Santo haga
una obra de gracia. y entonces seamos personas en
verdad humildes, personas conscientes de su constante necesidad del
Señor Jesucristo, una persona que puede decir sin temor, palabra
fiel es esta y digna de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino
al mundo a salvar a los pecadores, y en lugar de decir de los cuales
ustedes son los primeros, Él puede decir de los cuales yo
soy el primero. Hermanos, que Dios nos lleve a tener por la gracia de Dios,
por la obra del evangelio, compasión, a recordar todo lo que no entendíamos
antes, a recordar todo lo que antes nos molestaba y no entendíamos,
a no olvidar que si hoy vemos con claridad, no es porque nos
volvimos de pronto más inteligentes, no es porque ahora somos mejores,
es que recordemos pasajes como Efesios, cuando el apóstol Pablo
dice en capítulo 2 que nosotros éramos lo mismo que los demás,
pero Dios que es rico en misericordia. Hermano, la diferencia es la
rica misericordia de Dios, la rica misericordia de Dios. El
poder recordar por la gracia de Dios soy lo que soy y su gracia
no ha sido en vano conmigo. Pero si nos llenamos de arrogancia,
hay problema. Es que están siendo un tropezadero
nuestros privilegios en lugar de ser una bendición. Hermanos,
siempre hemos de clamar a Dios. Que Dios haga lo que hizo en
el apóstol Pablo. Cuando leo al apóstol Pablo, me emociona y me conmueve el
poder pensar que Él, Él quiere hacer lo mismo en nosotros. Es
el mismo evangelio que predicaba el apóstol Pablo y que transformó
al apóstol Pablo. Pero hermanos, una de las cosas
importantes es que nuestra oración a Dios sea que en verdad podamos
conocer a Cristo. Que no simplemente estemos escuchando
y conozcamos de Cristo. No estemos contentos con conocer
de Cristo. El apóstol Pablo no estaba contento
con eso, todo ahora es basura y una sola cosa quiero, conocerle,
dice, con tal de conocerle y el poder de su resurrección, experimentar
el poder de su resurrección, no seguir creyendo que estamos
vivos cuando estamos muertos, sino en verdad estar vivos por
causa de que hemos creído el Evangelio. Hemos creído que somos
personas con corazones pecaminosos. Hemos creído que nuestro problema
no es social, nuestro problema no es político, nuestro problema
es espiritual, es nuestro pecado. Que nuestro problema es nuestro
corazón engañoso y perverso y que la única esperanza está en creer
en el Señor Jesucristo. La única esperanza está en confiar
en el Señor Jesucristo y dejar de confiar en cualquier privilegio. No confíes en que eres bautista. Confía en el Señor Jesucristo. No confíes en tu bautismo, en
ninguna obra. Confía en la obra del Señor Jesucristo. hermanos que nuestros privilegios
sean una bendición que nos lleve a sentir compasión por otros
y orar por otros el apóstol Pablo cuando empieza el capítulo 10
dice porque no quiero hermanos romanos 10 versículo 1 hermanos, ciertamente el anhelo
de mi corazón y mi oración a Dios por Israel es para salvación. Si tomamos las palabras del versículo
cuatro, versículo tres, por amor a mis hermanos, según
la carne, podríamos decir, hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón
y mi oración a Dios por mis hermanos es para salvación. Hermanos,
si hemos hallado una gran salvación, si hemos hallado un gran gozo
y una gran paz, una gran esperanza, que eso nos lleve a sentir tristeza
y a orar, porque nuestros hijos, nuestras hijas, nuestros sobrinos,
nuestros primos, nuestros vecinos, aquellos que Dios quiera, pero
que nosotros oremos y clamemos para que ellos puedan ser salvos
y puedan hallar esa gran salvación que está únicamente en el Señor
Jesucristo. Vamos a orar.

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Joshua

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