Bootstrap
JC

El descubrimiento

2 John 1-4
Joel Coyoc December, 26 2021 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc December, 26 2021
Estudio de las Cartas de Juan

El sermón "El descubrimiento" predicado por Joel Coyoc se centra en la doctrina del andar en la verdad, como se expresa en 2 Juan 1-4. El predicador argumenta que el apóstol Juan se regocija por encontrar a algunos de los hijos de la señora elegida "andando en la verdad", resaltando la importancia de la obra del Espíritu Santo en la vida de los creyentes. A través de sus palabras, Coyoc destaca que el amor y la verdad no pueden ser separados, y que ambos deben reflejarse en la vida del cristiano conforme a los mandamientos de Dios. En este contexto, menciona la relación entre el espíritu de verdad y el amor divino, enfatizando que la proclamación del Evangelio debe ser el motor que conduzca a la vida verdadera y a la comunión con Dios. La sermón culmina en la necesidad de confiar en la soberanía de Dios en la salvación, recordando que es solo Él quien puede dar vida espiritual y gozo a sus hijos.

Key Quotes

“Mucho me regocijé porque he hallado algunos de tus hijos andando en la verdad.”

“No se puede hablar de amor si no hay verdad, y no se puede hablar de verdad si no hay amor.”

“Nuestro trabajo no es convencer a nadie... La Biblia es clara cuando dice que el Espíritu va a convencer al mundo. Nuestro llamamiento es a proclamar.”

“El evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Dice la Palabra de Dios, el anciano
a la señora elegida y a sus hijos a quienes yo amo en la verdad.
Y no solo yo, sino también todos los que han conocido la verdad.
A causa de la verdad que permanece en nosotros y estará para siempre
con nosotros. sea con vosotros gracia, misericordia,
y paz de Dios Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en
verdad y en amor. Mucho me regocijé porque he hallado
algunos de tus hijos andando en la verdad, conforme al mandamiento
que recibimos del Padre. Y ahora te ruego, señora, no
como escribiendo un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde
el principio, que nos amemos unos a otros, y este es el amor
que andemos según sus mandamientos, y este es el mandamiento que
andéis en amor como vosotros habéis oído desde el principio. Porque muchos engañadores han
salido por el mundo que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador
y el anticristo. Mirad por vosotros mismos, para
que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón
completo. Cualquiera que se extravía y
no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios. El que
persevera en la doctrina de Cristo, ese sí tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros y
no trae esa doctrina, no lo recibáis en casa ni le digáis bienvenido. porque el que le dice bienvenido
participa en sus malas obras. Tengo muchas cosas que escribiros,
pero no he querido hacerlo por medio de papel y tinta, pues
espero ir a vosotros y hablar cara a cara para que nuestro
gozo sea cumplido. Los hijos de tu hermana, la elegida,
te saludan. Amén. En la antigüedad vivió un científico que hasta el día de hoy, pues muchas de las cosas que
él descubrió, de sus descubrimientos científicos, siguen siendo aplicables. a él se le encomendó específicamente
el rey hizo una corona y la corona era una corona que tenía la forma
de una especie de ramo con hojas y obviamente era una forma sumamente
irregular el rey quería tener la certeza
de que pues el joyero no lo había pues por deshonestidad haberle
hecho un fraude, él quería estar seguro que efectivamente la corona
era de oro y pues él le encargó a este hombre que se encargara
de determinar si la corona era realmente de oro o pues había
hecho una mezcla, una aliación y lo habían defraudado Y él pasaba
el tiempo pensando cómo determinar. El problema es que él necesitaba
el volumen de la corona. Imagínese que fuera algo parecido
al ramo que está aquí. Qué difícil determinar el volumen,
porque no es un cubo, no es un cilindro, no es una figura geométrica
regular. Y él pensaba y pensaba cómo hacer
sin destruir, tampoco podría destruir la corona, pero él necesitaba
determinar si la corona era de oro. Y un punto fundamental es
que él necesitaba el volumen de esa corona. De pronto un día
él estaba bañándose en la tina y cuando él se metió a la tina
se dio cuenta que su cuerpo al entrar al agua hacía que el nivel
del agua en la tina subiera. y él pues descubrió algo y descubrió
que él podía saber el volumen de la corona sin destruir la
corona y era sumergir la corona en agua y el volumen de agua
desplazado pues era equivalente al volumen de la corona y yo
creo que todo descubrimiento tiene un impacto que se manifiesta
en las emociones y es evidente que él fue sus emociones fueron
tocadas al punto de que él se olvidó que estaba desnudo y emocionado
salió por la calle iba gritando eureka eureka y lo que él estaba
diciendo es lo he hallado lo he descubierto bueno la gente
estaba pues pensando qué le pasa a este pero evidentemente el
descubrimiento había movido fuertemente sus emociones esa palabra que
él salió repitiendo ahí en la calle es una palabra que está
en el versículo que vamos a meditar hoy es el versículo cuatro exactamente
la palabra está cuando dice mucho me regocijé porque he hallado
ese he hallado en nuestro texto en el idioma original es justamente
esa palabra eureka el descubrimiento y nuestro tema hoy es el descubrimiento
y es interesante que El apóstol Juan también va a hablar acerca
de sus emociones a causa de un descubrimiento. Y cuando miramos
el versículo, nos vamos a encontrar con que por lo menos hay tres
cosas respecto a este descubrimiento. Uno es, Juan quiere dejar claro
en dónde, en qué lugar está el descubrimiento. Y algo que él
deja claro ahí es que es con relación a hijos. Y digo con
relación a hijos porque Este versículo, en el idioma original,
habla acerca de que él ha hecho un descubrimiento con respecto
a los hijos, y la forma en que está escrito no dice que son
todos los hijos, tampoco dice que son algunos, sino abarca
y deja la posibilidad de una traducción que pudiera ser he
hallado algunos de tus hijos", como nuestra traducción 1960
tiene. Si usted se fija ahí, dice, he
hallado a algunos de tus hijos. Y algunas, la mayoría de las
traducciones traducen a algunos de tus hijos, aunque hay algunas
otras traducciones que dicen, he hallado a muchos de tus hijos. Esto es importante, el hecho
de que, en primer lugar, Juan deja claro el lugar correcto
del descubrimiento, y después Juan va a hablar de la esencia
del descubrimiento, qué es lo que él ha descubierto, y en tercer
lugar, cuál es el efecto de ese descubrimiento. Y cuando miramos Lo primero que él deja claro
que es con relación a hijos. Dice el versículo, mucho me he
regocijado porque he hallado algunos de tus hijos andando
en la verdad conforme al mandamiento que recibimos del padre, a algunos
de tus hijos. Y como decía el texto, no dice
todos, tampoco, tampoco dice una, una, no determina la cantidad
exacta. y si deja abierta la posibilidad
de ser algunos o de ser muchos de los hijos. ¿Y cuál es la razón
de ello? La razón de ello es, recuerde que estaba explicando
cuando empezamos a estudiar la carta, que Juan está hablando
metafóricamente, yo creo que está hablando metafóricamente
a la Iglesia. aunque algunos comentaristas
piensan que es a una señora, yo creo que es una manera metafórica
de referirse a la iglesia. Y sea que sea a la iglesia o
a una familia, hay lecciones tanto a nivel de la iglesia,
a nivel de los ancianos de la iglesia, a nivel de padres de
una familia. Y cuando vemos un asunto que está muy claro
para el apóstol Juan es Él tiene claro lo que Dios dejó claro
para Ezequiel, y Dios le dejó claro a Ezequiel que el hecho
de que haya personas que tienen vida es obra de Dios. Es interesante
que Juan cuando empieza a escribir en el Evangelio de San Juan,
habla de hijos de Dios, y él dice, más a todos los que le
recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad o
les dio derecho de ser hijos de Dios, pero él se encarga de
decir algo más, dice, los cuales no son engendrados de voluntad
de carne, ni de voluntad de sangre, ni de voluntad de varón, sino
de Dios. Es posible que la decisión de
venir y formar parte de un culto en una asamblea local de creyentes,
pues es muy probable que en algún momento pueda ser una decisión
de la voluntad humana. No obstante, ¿qué es lo que se
hace de manera constante o lo que Dios ha llamado a la iglesia
a hacer de manera constante en la asamblea de los creyentes?
lo que se debe hacer de manera constante es proclamar el Evangelio
del Señor Jesucristo, es proclamar que Jesucristo es el Hijo de
Dios. Es lo que Juan empieza a expresar cuando comienza la
primera carta de Juan. Si usted recuerda cómo empieza
la primera carta del apóstol Juan, su primera carta empieza
y dice lo que era desde el principio, lo que hemos visto, lo que hemos
lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado
y palpado en nuestras manos, tocante al Verbo de Vida, porque
la vida fue manifestada y la hemos visto y testificamos, y
os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y
se nos manifestó. Y Juan tiene claro algo. Juan
tiene en claro que él ha visto, ha oído, y él proclama lo que
ha visto y ha oído. Y lo que él ha visto y ha oído
es la vida que se ha manifestado. Y esa vida que se ha manifestado
es el Señor Jesucristo. Y él proclama eso, pero él tiene
claro que aunque puede ser una decisión de la voluntad del hombre
estar sentado escuchándolo, Lo que no es una voluntad del hombre
es lo que Dios hace a través de la proclamación de esta verdad,
que es dar vida a los que son sus hijos, a los que creen en
su nombre. Él les dio el derecho y Él se
los dio porque así le ha placido a Él. No es porque ellos fueron
inteligentes. Alguien puede venir por el motivo
incorrecto, pero si Dios lo ha destinado para salvación desde
antes de la fundación del mundo, llegará un día en que Dios efectivamente
lo va a salvar. Algo que es claro para Juan,
y es claro para muchos otros ancianos a lo largo de la historia
de la iglesia, es que los ancianos de la iglesia, los pastores,
fieles, fieles pastores, no están precisamente emocionados esperando
tener mega iglesias, o grandes concentraciones de personas.
No obstante, tampoco están enojados de que vengan las personas. Charles
Spurgeon es un ejemplo de alguien que en la historia de la iglesia
supo y tenía muy claro algo. Dios quiso que él pudiera ministrar
a una iglesia en muchas ocasiones con más de 20 mil personas. Sin
embargo, él estaba muy consciente de que era algo que no consistía
en él mismo o en su habilidad. Hoy día, por ejemplo, cuando
alguien logra tener una mega iglesia, muchas otras gentes
están a la expectativa. Es interesante que algunas personas
con mega iglesias han escrito libros y hacen negocios de seminarios
porque muchos otros quieren seguir los pasos que ellos están teniendo
para tener el mismo resultado. Espurgio va de acuerdo con Juan
de saber que esto no es obra de Dios, que hay algunos de los
hijos o algunos de los miembros o algunas de las personas que
están en la asamblea, que ellos tienen algo diferente porque
se les ha manifestado la vida. Él decía que si Dios, decía Espurgio,
me ha querido bendecir con la salvación de muchas almas, Pero
eso no es algo que tenga que ver conmigo, es algo que Dios
ha querido hacer así. Y él decía, si en algún otro
lugar hay una congregación con algún otro ministro del Señor
que está siendo fiel en proclamar el Evangelio, como se ha revelado,
y Dios no ha querido bendecirlo de la misma manera, ese pastor,
ese ministro debe estar contento en el Señor, porque, como dice
la Escritura, yo sembré, Apolos regó, el resultado lo da el Señor.
Es la misma figura de Ezequiel predicando a un valle de huesos
secos. donde el Señor le preguntaba,
¿vivirán? Y la respuesta de Ezequiel es
la respuesta adecuada, Señor, Tú lo sabes. Y cuando se proclama
el Evangelio a una multitud, el predicador tiene que asumir
que está haciendo algo como lo que hizo Ezequiel, proclamando
a un valle de huesos secos. Y solamente va a suceder algo
si el Señor, en Su voluntad, tiene personas destinadas a salvación. El anciano de la iglesia no está
preocupado por tener una mega iglesia, tampoco está molesto
porque la gente venga. Él proclama el Evangelio y sabemos
por el mismo Señor que va a estar presente siempre trigo y cizaña. Y al final, al final es el Señor
que va a encargarse de separar. Alguna vez el Señor aclaró esto,
porque le preguntaron si quitaban la cizaña y Él les dijo, no,
no sea que tratando de quitar la cizaña también quiten el trigo. Y es algo que pertenece sólo
al Señor. Y es el poder recordar que algunos
de los hijos, pero qué maravilla que haya personas que, aunque
no sabemos externamente si realmente son hijos, qué bueno que estén
viniendo y estén expuestos al Evangelio. Si en verdad Dios
los ha destinado para salvación, va a llegar el día en que Dios
les va a dar vida por su espíritu. Va a llegar el día en que van
a ser parte del efecto que produce en aquel que hace el descubrimiento.
Y después el apóstol Juan nos habla de la esencia del descubrimiento. ¿Qué es lo que Juan ha descubierto? Y dice después, mucho me regocijé,
y empieza a decir, ¿qué es lo que ha hallado en algunos de
tus hijos? Dice, andando en la verdad. Y la esencia del descubrimiento
son dos cosas. Uno, andaban en la verdad. Y la otra es, lo hacían de acuerdo
a una forma o en conformidad a cómo Dios lo ha dicho. Dice,
primero dice, algunos de tus hijos andando en la verdad. ¿Y
qué es andar en la verdad? Es, la, el apóstol Juan dice en su primera epístola,
es el mensaje que hemos oído de él y os anunciamos, Dios es
luz y no hay ningunas tinieblas en él. ¿Qué es la verdad? La verdad es lo que Dios ha revelado
acerca de sí mismo. Eso es la verdad. La verdad es
que Dios es un Dios que es santo. Es santo, santo, santo. La verdad
es que Dios es luz. La verdad es que Dios es justicia. El Señor Jesucristo, el profeta
Isaías, habló de Cristo y dijo que Él es el Sol de justicia. Él dijo, el pueblo que andaba
en tinieblas vio gran luz. Luz resplandeció sobre ellos.
y en concordancia con eso el apóstol Juan cuando escribe dice
aquella luz verdadera que alumbra a todo hombre dice venía este
mundo en el mundo estaba y el mundo no le conoció y el apóstol
Juan dice que la luz vino al mundo y los hombres amaron más
las tinieblas que la luz porque sus obras eran malas y podemos
concluir que andar en la verdad es andar en la luz andar en la
verdad es creer todo lo que Dios ha dicho acerca de sí mismo Andar
en la verdad es creer todo lo que ha dicho acerca del Señor
Jesucristo. Es creer que Él es el único camino
de salvación. Es creer que Él es la única manera
de poder tener una relación con el Padre Celestial, como la Escritura
ha dicho. Andar en la verdad es, dice en
Primera de Juan, Si decimos que tenemos comunión con Él y andamos
en tnieblas, mentimos y no practicamos la verdad. Pero si andamos en
luz como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la
sangre de Jesucristo, Su Hijo, nos limpia de todo pecado. Si
decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos
y la verdad no está en nosotros. Andar en la verdad es reconocer
que somos pecadores. Andar en la verdad es regocijarnos
con Pablo de poder saber que hay una palabra fiel y digna
de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino al mundo a
salvar a los pecadores y es confiar en lo que Cristo ha hecho y es
seguir cada día viendo que soy pecador y seguir viniendo al
Señor Jesucristo. no es negar que soy pecador,
no es intentar presentarme mejor de lo que realmente soy, sino
es andar en la verdad, es andar realistamente, sabiendo que frecuentemente
no doy la medida, sabiendo que tengo un abogado para con el
Padre, que no es mi propia justicia sino es la justicia del Señor
Jesucristo. Andar en la verdad es andar sin
nada que ocultar. eso es andar en la verdad dice
el apóstol escribiendo su tercera epístola dice el versículo 4 de tercera
de Juan no tengo yo mayor gozo que este el oír que mis hijos
andan en la verdad versículos 5 dice versículo 3 Pues mucho
me regocijé cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio
de tu verdad, de cómo andas en la verdad. Eh, ¿qué es? Dice, pues mucho me regocijé
cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad,
de cómo andas en la verdad. Y una, una, no es incorrecta nuestra
traducción. No obstante, es importante aclarar
algo. Dice, dieron testimonio de tu verdad. Hoy día está de
moda para la gente que piensa que cada quien tiene su propia
verdad. una una traducción mucho más exacta del versículo es como
aparece en la en la traducción reina valera contemporánea que
dice y dieron testimonio de tu fidelidad de cómo andas en la
verdad de tu fidelidad porque fidelidad y verdad son dos asuntos
muy cercanos y fidelidad es andar conforme a la verdad y no es
que está hablando de que él tenía una verdad es andar en fidelidad es andar en
la verdad Cuando nosotros hablamos acerca de unidades de medida,
por ejemplo, sabemos que hay fidelidad porque hay un patrón
con el cual se compara. Hay un lugar donde hay pesas
y medidas. Y si alguien quiere salir de
duda, no cada quien diseña sus unidades de medida y las saca.
Hay un patrón con el cual comparar. Y es fiel el que al compararlo
pues, corresponde al patrón. Y aquí lo que está hablando es
de la fidelidad de Gallo, porque es comparada su vida con la verdad,
y la verdad es el Señor Jesucristo, y la verdad es andar en su luz.
Y hacerlo conforme al mandamiento que recibimos del Padre. Él descubrió
que algunos de los hijos estaban en la verdad, en fidelidad, y
lo estaban haciendo conforme al mandamiento, de acuerdo, no
como ellos pensaban. Es interesante que es un mandato
de la Escritura. El Señor Jesús dijo, si me amáis,
guardad mis mandamientos. Y sus mandamientos son la verdad. La suma de tu palabra es verdad. Y podemos entender de esta expresión,
conforme al mandamiento que recibimos del Padre, uno, pues, hacer,
el guardar los mandamientos tal y como el Padre los ha mandado.
Pero hay un sentido, además, allí que es ¿Cuál es el mandamiento
que recibimos del Padre? Hay dos cosas que son inseparables
y es verdad y amor. El apóstol Pablo dice que debemos
seguir la verdad en amor. Hermanos, guardar la verdad conforme
al mandamiento que recibimos del Padre es hacerlo en amor.
Pero esas dos cosas son asuntos inseparables. No se puede hablar
de amor si no hay verdad, y no se puede hablar de verdad si
no hay amor. Hoy se piensa que hablar de amor
es aceptarlo todo, y eso no es amor. El amor va a indicar las
cosas tal y como Dios las ha dicho, pero lo va a hacer en
una actitud de consideración Es interesante que el amor se
puede entender como gracia, como misericordia. Todos esos son
facetas del amor de Dios. Y es interesante que podemos
hablar la verdad y hablarla con misericordia, porque sabemos
que nosotros somos personas. Que si hoy somos justos, no es
por mi propia justicia. Que si hoy estoy caminando en
la verdad, no es por mi propia fuerza de voluntad. Que si hoy
entiendo algo es porque Dios ha sido rico en misericordia
para conmigo. Solamente el ser objetos de la
misericordia de Dios es lo que nos capacita para poder vivir
la verdad en amor. El poder corregir a las personas
y poder exponer a las personas a la verdad. Y hermanos, no olvidar
un asunto. Nuestro trabajo no es convencer
a nadie. Y yo creo que muchas veces los
padres, lo creo, y lo creo también de personas en el ministerio,
tendemos a confundir lo que es proclamación con convencimiento. Que Dios nos guarde de intentar
hacer lo que no nos toca hacer. La Biblia es clara cuando dice
que el Espíritu va a convencer al mundo. Nuestro llamamiento
es a proclamar. Es obra del Señor hacer lo que
se tiene que hacer. Es obra del Señor dar vida. Es
obra del Señor convencer. Y muchas veces en nuestro afán
de convencer arruinamos todo. Porque hacemos una negación de
la verdad. Porque ya no hablamos la verdad
en amor y la verdad sin amor es una negación de la verdad.
Y hermanos, la verdad es Quiero enfatizar sobre el asunto de
la verdad es todo lo que Dios ha dicho de sí mismo, de Jesucristo
y del hombre. En este tiempo se va a estar
hablando demasiado de amor. Este último 14 de este mes fue elogiado un proyecto
en una ciudad de Argentina y el elogio del proyecto fue porque
se está haciendo mucho énfasis en el amor y es que un arquitecto
diseñó un parque y en ese parque pues puso una iglesia católica
en otra parte del parque está una iglesia protestante En otra
parte del parque está una mezquita musulmana. En otra parte del
parque está el monumento para la Pachamama. Y alguien famoso
del mundo elogió el proyecto porque está llamando al amor
y a la unidad. Y hermanos, no hay amor y unidad,
sino hay verdad. Y la verdad es, no es que hay
muchos caminos. No menospreciamos a esas personas.
Tenemos compasión. Están ciegos, pero les proclamamos. No todos los caminos pueden llevarte
al Padre, solamente el Señor Jesucristo. Y tal vez te puede
enojar que lo digamos. lo decimos orando para que Dios
abra tus ojos y Dios te lleve a mirar que estás yendo directamente
a la perdición y la verdad es que pudiéramos ir junto contigo
por gracia un día Dios nos abrió los ojos y es nuestra sensibilidad
decir solamente en Jesucristo hay salvación y amar es decirte
la verdad amar es decirte que no tienes que buscar dentro de
ti mismo Amar es decir que Dios es único, santo, santo, que ha
dado a su Hijo, que es el camino, es la verdad y es la vida. Y
lo último que el apóstol deja claro aquí y nos comparte es
el efecto que ha producido en él el descubrimiento. Así como
aquel científico salió emocionado. El apóstol está con una emoción
y muy fuerte. Las palabras que él usa ahí hablan
de una emoción fuerte. Ahora es interesante que dice
él, mucho me regocijé o experimenté un extremo regocijo. Y es interesante
que su regocijo no está propiamente en las personas. Somos muy fáciles
de engañar. O somos muy fáciles de buscar
lo que necesitamos donde no está. Y es interesante que el apóstol
Pablo dice, regocijaos en el Señor. Otra vez les digo, regocijaos. El gozo de Juan está en el Señor. El gozo de Juan está en lo que
hace el Evangelio. Él dice, esto les estoy anunciando
para que su gozo sea cumplido completo. Es interesante que
Juan tiene un gozo completo. Sin embargo, Dios le concede
a él regocijarse, tener gozo sobre gozo. Y no exactamente
en que sus hijos tienen algún mérito, sino todo lo que hemos
estado explicando habla de que el que ellos anden en la verdad
conforme al mandamiento del Padre es obra de Dios. Es el Espíritu
Santo obrando. Y el apóstol está explotando
de gozo por causa de que está viendo la vida de Cristo fluir
en ellos. Dice, Mucho me regocijé, mucho
me regocijé y gran regocijo he experimentado, dicen algunas
otras traducciones, al hallar de tus hijos andando en la verdad. Hermanos, que Dios nos ayude
a hallar gozo y a identificar siempre, siempre que Dios nos
ayude a identificar que Nuestro gozo debe estar puesto en lo
que Dios hace por Su Espíritu, por Su Palabra en la vida de
los creyentes. No nos gozamos propiamente y
no vemos mérito en el creyente, pero damos gloria a Dios porque
produce gozo en nuestro corazón ver lo que Él está haciendo.
Eso nos va a guardar de poder siempre ser compasivos con aquellos
que no hagan tal vez tan evidente el hecho de que están caminando
en la verdad, en amor. Porque no olvidemos que No es
uniformidad. Unos crecen más rápido, otros
crecen más lento, otros probablemente estén por años hasta que Dios
quiera darles salvación. Pero algo es seguro. El poder
gozarnos de poder estar en una comunidad y que Dios nos ayude
a hacer siempre lo que tenemos que hacer. Gozarnos en Él. Gozarnos en lo que Él hace. Proclamar
el Evangelio. Dejar siempre que el Señor haga. lo que le
corresponde hacer, y no intentar hacer nosotros la obra de Dios. Alguien le dijo a Spurgeon, incitándolo
a que él hiciera llamados al altar que se estaban poniendo
de moda en su tiempo, y alguien le decía que ¿por qué no aprovechar
cuando la plancha está caliente? Y él dijo, bueno, si es Dios
quien la está calentando, pues yo no quiero meter mis manos.
Hermanos, nuestro trabajo es proclamar en la iglesia, con
los hermanos, en cada oportunidad proclamar el evangelio, en casa,
con los hijos, proclamar el evangelio, pero nunca intentar convencer
o producir algo no podemos producir. No olvidemos lo que hizo Sarah
y Abraham intentando ayudar a Dios para que naciera el Hijo. Y nació
Isaac. Cuando el hombre mete la mano,
lo que hacemos es normalmente un desastre. Que hagamos lo que
Dios nos llama hacer. Uno, obedecerle en lo que es
claro. ¿Qué es claro? En cada oportunidad exponer el
Evangelio. ¿Qué es claro que nos llama hacer?
Orar por lo que hemos hecho al proclamar el Evangelio. ¿Qué
es claro? Confiar en el poder de Dios y
que en su tiempo Él va a hacer las cosas según su voluntad y
esperar. Hay cosas en las cuales Dios
nos llama a confiar y otras en que nos llama a obedecer. Que
Dios nos ayude a confiar en lo que nos llama a confiar y a obedecer
en lo que tenemos que obedecer. Muchas de nuestras graves situaciones
en la vida se dan porque confundimos los círculos. A veces queremos
obedecer donde Dios nos manda a confiar y a veces queremos
confiar donde Dios nos llama a obedecer y de pronto estamos
metidos en un caos. Y que Dios nos ayude a poder
regresar al orden. Que Dios nos dé luz para ver
en qué cosas Dios me llama exactamente a confiar y en cuáles otras me
llama a obedecer. Y que yo sea responsable de estar
confiando donde debo confiar y de estar obrando donde debo
obrar. y podremos experimentar, descubrir,
Dios nos va a mostrar lo que está haciendo y poder incrementar
el gozo del Señor en nuestro corazón. Poder experimentar ese
gran regocijo de que Dios en su misericordia está haciendo
algo en la gente que amamos, en la gente de la iglesia, en
la gente de nuestra familia, dentro de nuestros amigos, y
siempre dando el mérito y toda la gloria a Dios. Estaba compartiendo
el otro día con mi hermano Eduardo, una persona que escribía y decía
que, intentando describir lo que es un pastor, él decía que
un pastor es el que forma líderes y que luego no son agradecidos
y eso no es, eso es darse demasiado mérito a sí mismo. Lo único que
hace un anciano de la iglesia, un pastor, un padre, es proclamar
una palabra que se le ha encomendado que es poderosa. Pero si algo
sucede, todo el crédito es para Dios, el Padre, el Hijo y el
Espíritu Santo. Todo el mérito está en esa palabra
que es poderosa. El apóstol Pablo dijo, no me
avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para salvación
a todo aquel que cree. Hermanos, recordemos eso para
poder experimentar gozo sobre gozo, que el evangelio es poder
de Dios. Yo no soy poderoso, pero el evangelio
es poder de Dios. Yo no puedo convencer a nadie,
pero el Espíritu Santo convence de pecado, de juicio y de justicia.
Nuestro trabajo es proclamar. Vamos a volar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.