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JC

Allí Le Crucificaron

John 19:17-18
Joel Coyoc May, 19 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc May, 19 2021
Estudio del Evangelio de Juan

El sermón "Allí Le Crucificaron" de Joel Coyoc se centra en la crucifixión de Cristo, como se narra en Juan 19:17-18, resaltando el significado teológico del sacrificio de Jesús y su implicación en la redención. Coyoc sostiene que el sufrimiento físico que experimentó Cristo en la cruz es significativo, pero no es lo más grave; el verdadero dolor radica en que Jesús cargó con los pecados de la humanidad y enfrentó la ira del Padre. Las referencias a las Escrituras, especialmente al cumplimiento de profecías del Antiguo Testamento, subrayan cómo toda la narrativa de la crucifixión está entrelazada con la historia de la redención planificada por Dios. En términos prácticos, el sermón enfatiza que la crucifixión es el medio a través del cual la humanidad puede experimentar salvación, destacando la urgencia de acercarse a Cristo para recibir perdón y vida nueva.

Key Quotes

“Lo más difícil fue que Él cargó nuestros pecados.”

“La única posibilidad es pasando por Jesús.”

“La manera de ser árbol espinoso, ser árbol fructífero, es pasando por la palabra viva y la palabra escrita.”

“El Padre es santo, santo, santo. No puede mirar ni siquiera el pecado.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en el Evangelio según San Juan, en su capítulo diecinueve. Dice la palabra de Dios así,
Así que entonces tomó Pilato a Jesús y le azotó. Y los soldados
entretejeron una corona de espinas y la pusieron sobre su cabeza,
y le vistieron con un manto de púrpura y le decían, Salve, Rey
de los Judíos, y le daban de bofetadas. Entonces Pilato salió
otra vez y les dijo, Mirad, os lo traigo fuera. para que entendáis
que ningún delito hayo en él. Y salió Jesús llevando la corona
de espinas y el manto de púrpura. Y Pilato les dijo, he aquí el hombre. Y cuando le vieron los principales
sacerdotes y los alguaciles, dieron voces diciendo, crucifícale,
crucifícale. Pilato les dijo, tomadle vosotros
y crucificadle, porque yo no hayo delito en él. los judíos
le respondieron, nosotros tenemos una ley, y según nuestra ley,
debe morir porque se hizo a sí mismo hijo de Dios. Cuando Pilato
oyó decir esto, tuvo más miedo, y entró otra vez en el pretorio
y dijo a Jesús, ¿de dónde eres tú? Mas Jesús no le dio respuesta. Entonces le dijo a Pilato, ¿a
mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad
para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte? Respondió
Jesús, ninguna autoridad tendrías contra mí si no te fuese dada
de arriba. Por tanto, el que a ti me ha
entregado mayor pecado tiene. Desde entonces procuraba a Pilato
soltarle, pero los judíos daban voces diciendo, si a este sueltas,
no eres amigo de César. Todo el que se hace rey a César
se opone. Entonces Pilato, oyendo esto,
llevó fuera a Jesús y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado
El Enlosado y en hebreo, Gábata. Era la preparación de la Pascua,
como la hora sexta. Entonces dijo a los judíos, He
aquí vuestro rey. Pero ellos gritaron, ¡Fuera!
¡Fuera! ¡Crucifícale! Pilato les dijo,
¿A vuestro rey he de crucificar? Respondieron los principales
sacerdotes, No tenemos más rey que César. Así que entonces lo
entregó a ellos para que fuese crucificado. Tomaron pues a Jesús
y le llevaron. Y él, cargando su cruz, salió
al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Golgota. De allí
le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús
en medio. Escribió también Pilato un título
que puso sobre la cruz, el cual decía, Jesús Nazareno, rey de
los judíos. Y muchos de los judíos leyeron
el título porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba
cerca de la ciudad y el título estaba escrito en hebreo y en
griego y en latín. Dijeron a Pilato a los principales
sacerdotes de los judíos, no escribas rey de los judíos, sino
que él dijo, soy rey de los judíos. Respondió Pilato, lo que he escrito,
he escrito. Cuando los soldados hubieron
crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro
partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la
cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. Entonces
dijeron entre sí, no lo partamos, sino echemos suertes sobre ella,
a ver de quién será. Esto fue para que se cumpliese
la escritura que dice, repartieron entre sí mis vestidos y sobre
mi ropa echaron suertes. Y así lo hicieron los soldados. Estaban junto a la cruz de Jesús,
su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleófas, y María
Magdalena. Cuando vio Jesús a su madre y
al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su
madre, mujer, he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo, he
ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo
la recibió en su casa. Después de esto, sabiendo Jesús
que ya todo estaba consumado, dijo para que la escritura se
cumpliese, tengo sed. Y estaba allí una vasija llena
de vinagre. Entonces ellos empaparon en vinagre una esponja y poniéndola
en un hisopo se la acercaron a la boca. Cuando Jesús hubo
tomado el vinagre, dijo, consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza,
entregó el espíritu. Entonces los judíos, por contraria
a la preparación de la Pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen
en la cruz en el día de reposo, pues aquel día de reposo era
de gran solemnidad, rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas
y fuesen quitados de allí. vinieron pues los soldados y
quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había
sido crucificado con él. Mas cuando llegaron a Jesús,
como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero
uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al
instante salió sangre y agua. Y el que lo vio da testimonio,
y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para
que vosotros también creáis. porque estas cosas sucedieron
para que se cumpliese la escritura, no será quebrantado hueso suyo. Y también otra escritura dice,
mirarán al que traspasaron. Después de todo esto, José de
Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero secretamente, por
miedo de los judíos, rogó a Pilato que le permitiese llevar el cuerpo
de Jesús, y Pilato se lo concedió. Entonces vino y se llevó el cuerpo
de Jesús, También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús
de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de aloes como 100
libras. Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús
y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es
costumbre sepultar entre los judíos. Y en el lugar donde había
sido crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo,
en el cual aún no había sido puesto ninguno. Allí, pues, por
causa de la preparación de la Pascua de los judíos, y porque
aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús. Versículos
17 y 18. y él cargando su cruz salió al
lugar llamado de la calavera y en hebreo Golgotha y allí le
crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado y Jesús
en medio. Vamos a meditar estos dos versículos
y nuestro tema es allí le crucificaron, allí le crucificaron. Desde el capítulo 18 ya empieza
los sufrimientos de nuestro Señor Jesucristo. Y recordemos que
muchos de los títulos del Señor Jesucristo dados por el profeta
son con relación a que él era varón de dolores y experimentado
en quebranto. Y él ya había sido azotado porque
Pilato pensó que de esa manera iba a aplacar a la gente y al
final iba a conseguir dejarlo en libertad. Cuando pensamos
en lo que él había sufrido al ser azotado, es interesante que
los escritores bíblicos, guiados por el Espíritu Santo, no entran
en demasiados detalles de lo que significó ser azotado. Simplemente Juan dice que Jesús
fue azotado. Uno es porque pues la audiencia
primaria que leía esta escritura ya conocía y sabía las costumbres,
sabían qué significaba lo que esa frase tan corta significa. Y la otra es porque es bien importante
que podamos recordar que lo más terrible que sufrió el Señor
Jesucristo no fue exactamente lo que los hombres hicieron a
Jesús. Si bien lo que los hombres hicieron
a Jesús prueba prueba lo que la Biblia enseña, el rechazo
del hombre hacia Dios, el rechazo, la rebeldía del corazón del hombre,
la oposición a someterse al reinado del Señor sobre las personas.
Y ya Jesús está bastante lastimado
cuando empieza este versículo 17 lo que significaba el ser
azotado no era pues no era lo que quizá algunos experimentamos
de niños que nos dieran con una faja y se nos sellara lo que
dijera la faja en la espalda en realidad los romanos utilizaban
había personas que incluso en esa sesión de azotes podía morir
porque era sumamente cruel eran látigos que tenían huesos y pedazos
de plomo que prácticamente con cada latigazo arrancaban propiamente
la carne de la espalda de la persona. Y había personas que
podían entrar en shock y aún experimentar muerte durante ese
proceso. Y después de haber sido azotado,
el señor es... Pilato sigue en sus intentos
pero... la escritura se tenía que cumplir. Y vemos a un Señor
Jesucristo que justamente el Espíritu Santo va, guió a
Juan con un propósito al escribir, que es que sepamos que Jesús
es el Cristo, el Mesías, el Hijo de Dios, el cumplimiento del
Antiguo Testamento y para que creyendo en Él tengamos vida
en su nombre. Y es interesante que Él narra
algunos milagros que hemos estudiado. Pero en toda esta narración desde
el arresto del Señor Jesús, desde la última cena, es impresionante
la cantidad de escrituras cumplidas en el Señor Jesucristo. Es impresionante
cómo se cumple al pie de la letra, cómo hombres paganos que jamás
habían leído antiguo testamento estaban todos actuando de acuerdo
a su naturaleza pero dando cumplimiento a todo lo que antes había sido
ya planeado desde antes de la fundación del mundo para la salvación
del pueblo escogido de Dios y cuando nosotros miramos esos dos versículos nos enseñan
algunas cosas tres cosas por lo menos una es allí le crucificaron
Y lo primero que nos muestra este pasaje es que hasta ese
lugar donde le crucificaron, el Señor Jesús cargó su propia
cruz. También nos muestra algo que había en particular
acerca del lugar en que le crucificaron. Allí le crucificaron, en el lugar
llamado de la calavera, un lugar que estaba fuera de la ciudad.
porque dice la Biblia que él salió cargando su cruz y que
pareciera un simple detalle decir que él salió, pero es impresionante
lo que esa simple frase tiene que decir en cuanto a la profecía
que el Señor Jesucristo estaba cumpliendo. También otra frase que parece pues insignificante
es la frase que dice que le crucificaron, dice cuando termina el versículo
18, y Jesús en medio, allí donde le crucificaron en medio de los
dos ladrones. Y todo lo que implica ese hecho
de que Jesús fue crucificado en medio. El poder pensar, estábamos
cantando, qué maravilla, Jesús me salvó a su nombre y gloria.
Y pensar en la obra de la cruz, pensar en lo que ocurrió en ese
lugar de la cruz, pensar en lo que el Señor Jesucristo enfrentó
en ese lugar. Cuando pensamos en toda la escritura,
todo lo que se había profetizado a lo largo de la historia de
la redención, hallando su total cumplimiento. Allí es donde se
halla el cumplimiento, la conclusión, el final de esa historia que
de pronto nos parece muy bonita historia, donde el padre que
ama a su hijo, al único que ama lo lleva, pero cuando está aparentemente
a punto de degollarlo, pues Dios lo detiene y no degolla a su
hijo porque hay un carnero el cual ocupa el lugar. Y en verdad
que esa historia no termina allí, esa historia termina en el pasaje
que estamos estudiando, allí es donde termina la historia,
allí es donde nuestro Isaac es en verdad sacrificado por su
padre, tomando el lugar de Isaac bueno, Isaac es la descendencia
de Abraham, Cristo es la descendencia de Abraham, Cristo es el verdadero
Isaac, nuestro gran Isaac, nuestro gran sacrificio, Cristo es el
cordero pascual y pues lo primero que dice allí es que Jesús dice,
cuando empieza el versículo 17 dice, y él cargó su cruz, y él
cargó su cruz. Los romanos tenían una costumbre
y esa costumbre era que pues toda persona que cometía un delito,
y no cualquier delito, sino los peores delincuentes, la gente
de la clase más baja, y tenían que ser exhibidos, y esa exhibición
era que llevaban un título en el cuello y su cruz. Normalmente
nosotros estamos acostumbrados a mirar representaciones, ya
sea en películas o gente que hace viacrucis, y vemos gente
que va cargando toda una cruz, La verdad es que la costumbre
de los romanos no era cargar en la cruz completa, sino cargaban
lo que es el atravesaño, porque el vertical estaba normalmente
en el lugar de la crucifixión. Y el Señor Jesús salió cargando
antes de que el hombre fuera puesto en la cruz. La cruz era
puesta sobre el hombre y él fue forzado a llevar su cruz Otros
evangelistas dicen que, bueno, Jesús ya estaba previamente agotado,
no había dormido, había estado en agonía porque él sabía qué
es lo que iba a enfrentar, había sido azotado cruelmente. Y los
otros evangelistas dicen que, pues, él no pudo llegar con la
cruz y fue traído Simón de Sirene para ayudarle a llevar la cruz. Y alguien ha escrito que algún
pensamiento acerca, bueno, en una canción, Que Simón de Sirene
dice que cuando él tomó el atravesaño de la cruz, él se dio cuenta
de que lo que él sintió era simplemente madera. Pero él se daba cuenta
de que Jesús llevaba algo más que solo madera. Y nosotros sabemos
por la escritura que él no estaba llevando simplemente la madera.
Dice la Biblia que él cargó sobre nosotros, sobre él nuestros pecados
fueron puestos. Y él estaba enfrentando una tremenda
presión por causa de los pecados de su pueblo. Y muchos de los padres de la iglesia
suelen ver una figura aquí, el cumplimiento de una figura. Las
figuras eran figuras sombras de lo que el Señor Jesucristo
iba a ser. Y recuerde que cuando Isaac y Abraham se separan de
los criados, Abraham dice en Génesis que pone la leña sobre
Isaac y Isaac va cargando la leña y ella es una figura de
Cristo que iba cargando el madero y por eso pienso que muchas veces
nos parece una bonita historia con un final feliz y en verdad
Es una linda historia con un final no solo feliz, sino glorioso,
porque qué maravilla, Jesús me salvó. Él cargó el madero que
debía de haber cargado. Él cargó mi madero. Y él es una
prefiguración que hizo Isaac al llevar la leña para el sacrificio.
Y de nuevo poder mirar en Isaac la docilidad con que él llevaba
el madero, pero mirar al Señor Jesucristo de la manera dócil
en que enfrentaba a aquellos que lo estaban escarneciendo.
una manera que refleja totalmente el cumplimiento cuando dice,
como cordero fue llevado al matadero, enmudeció y no abrió su boca. Era tal el impacto que eso maravillaba
al mismo Pilato. Y pues el Señor Jesús fue llevando
la cruz hasta el lugar de la crucifixión. El otro asunto importante es
la frase cuando dice, nuestro segundo punto es, allí le crucificaron,
fuera, en el lugar llamado de la calavera. Y la siguiente frase
dice, salió al lugar llamado de la calavera. Y esto también
tiene implicaciones importantes. El Espíritu Santo está guiando
a poner frases que parecieran frases que no tienen mucha profundidad,
pero que tienen una profunda relación con todo lo que el Señor
había instituido como parte del culto judío. Y en Levíticos 16, 27, Si usted
puede leer en su casa, lea el capítulo 16, y el Señor da ordenanzas
acerca de los sacrificios. Y uno de los animales que tenía
que traer para sacrificio era uno donde el sumo sacerdote iba
a poner su mano en su cabeza y el sumo sacerdote iba a confesar
los pecados y después ese animal iba a ser sacado pues del campamento
y se soltaban al desierto y pues seguramente lo más probable es
que un animal domesticado después de ser soltado al desierto pues
lo más probable es que pues ese animal iba a morir. pero había
que sacarlo porque era la figura de aquel que estaba cargando
los pecados. Imagine las condiciones severas
del desierto, que son una figura de lo que es juicio. Pero en
ese mismo capítulo de Levíticos, se nos habla también de, dice,
y sacar afuera del campamento el becerro y el macho cabrío
y molados. Aparte de ese que se soltaba, se degollaba y se
ofrecía sacrificio, dice, y se tomaba la sangre y el sacerdote
hacía purificación por sí mismo y por el pueblo y dice y sacará
fuera del campamento el becerro y el macho cabrío inmolados por
el pecado, cuya sangre fue llevada al santuario para hacer la expiación,
y quemarán en el fuego su piel, su carne y su estiércol. Dice,
sacará fuera del campamento, y ahí fuera del campamento iba
a ser quemado, y eso de ser quemado era una figura de juicio, del
juicio que iba a venir sobre el cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. El escritor de los hebreos hace
una referencia a este pasaje de levíticos diciendo que también
Jesús padeció fuera de la ciudad, fuera del campamento, eran prefiguraciones
de lo que el Señor Jesucristo iba a sufrir por causa de nuestros
pecados. Y que Dios hable a nuestro corazón,
el poder mirar uno cómo se van cumpliendo cada una de las cosas
que Dios había prefigurado. Dios obró de tal forma, la Biblia
dice que El corazón del rey está en la mano del Señor y Él lo
inclina hacia lo que Él quiere. Y Jesús nace cuando se cumple
el tiempo. Y el tiempo que se cumplió fue
justamente el tiempo cuando el imperio romano estaba dominando
el mundo y en especial a los judíos. De esa manera, Dios va
guiando todo. Recuerde, Jesús nace en Belén
porque un emperador pagano decide que cada uno tiene que ir a empadronarse
al lugar de su nacimiento. Pero Jesús muere en una cruz,
levantado en un madero, como se había prefigurado y que Jesús
hizo referencia como Moisés levantó la serpiente en el desierto,
así es necesario que el hijo del hombre sea levantado. No
era la manera en que los judíos ejecutaban para la pena capital,
ellos lo hacían apedreando a las personas. Y en su odio, a pesar
de que ellos sí apedreaban a algunas personas, porque después apedrearon
a Esteban, en su odio ellos estaban empeñados en exhibir al Señor
Jesucristo. No lo podían soportar. Era tal
el odio que ellos dijeron, a nosotros no nos está permitido dar muerte
a nadie, pero la razón es para que se cumpliera la escritura
y la palabra del mismo Señor Jesús que había dicho de qué
muerte él iba a morir. pues él muere ahí fuera del campamento.
Ese quemar al animal después de ser inmolado era una figura
de juicio, el fuego es una figura de juicio. Ahora, cuando pensamos
en que allí le crucificaron y en el modo de la crucifixión, pues
la crucifixión no fue precisamente un invento de los romanos pero
ellos lo perfeccionaron y en verdad era una muerte sumamente
cruel al punto de que los romanos educados ni siquiera se atrevían
a hablar públicamente de la crucifixión y pues era una muerte que la persona padecía no sólo
envergüenza pública porque lo despejaban, despojaban de sus
ropas, se ponía un título en su cabeza donde se decía cuál
era el crimen, él iba a hacer todo un paseo para que y la idea
era desalentar a otros a cometer el mismo crimen y pues la persona
era clavada en la cruz y prácticamente la persona pues podía tardar
horas o podía tardar incluso días en morir, y pues prácticamente
la gente crucificada moría por asfixia, porque llegaba un momento
en que, pues, cuando, bueno, después vamos
a ver más adelante que los romanos quebraron los huesos de los ladrones,
de Jesús no, porque estaba profetizado que no se iba a quebrar hueso
suyo, y pues era, dentro de lo terrible que era eso, pues era
un acto de misericordia quebrar las piernas, porque pues eso
aceleraba la muerte del condenado, porque pues al ya no poder apoyarse,
cuando él se apoyaba, él respiraba y después soltaba el cuerpo para
mitigar el dolor y pues era difícil respirar, cada vez que él apoyaba
pues y respiraba estaba prolongando su agonía pues ellos les quebraban
los pies para que no volvieran a apoyar y pues las personas
morían de dolor de asfixia y pues la persona imagínense las infecciones,
la deshidratación, era algo verdaderamente horroroso en términos de sufrimiento
humano, pero eso no fue lo más duro y lo más difícil que el
Señor Jesús enfrentó en ese lugar. Es bien importante que nosotros
podamos recordar constantemente y no perder de vista Lo más importante,
lo más duro y difícil fue que Él cargó nuestros pecados. Lo
más difícil fue que Él fue hecho pecado, fue que el castigo de
nuestra paz fue sobre Él, que por Su llaga fuimos nosotros
curados. Lo más terrible fue que la justicia tenía que ser
satisfecha, la justicia del Padre tenía que ser satisfecha. Y el
Señor Jesucristo recibió el castigo, la justa ira del Padre. Él recibió
toda la ira del Padre sobre sí. Ese fuego que quemaba a aquellos
animales que eran molados era una figura débil de lo que era
el juicio de Dios sobre el pecado de su pueblo, descargándolo en
el Señor Jesucristo. Allí estaba el Padre que amaba
a su único, a aquel que Como le dijo, lleva a Isaac a tu único,
al que amas. Y en verdad, el Señor Jesucristo
es el unigénito hijo amado del Padre. El Señor varias veces
dijo, habló de ese amor con el Padre, le amaba y ese deleite
que tenían el uno en el otro. Y cómo el Padre se complacía
en él y cómo él tenía deleite en hacer la voluntad de su Padre.
Pero a diferencia de Abraham y de Isaac, el padre ahí clavó
el cuchillo, degolló a su hijo, descargó su ira, sacrificó a
su hijo sobre el altar hasta que hubo satisfecho la justicia
divina y eso es algo que no podremos entender y eso es algo que tristemente
en muchos lugares donde se predica la Biblia, gente ha estado por
años y nunca ha escuchado acerca y piensan que son los romanos
o los judíos que mataron a Jesús y que lo más terrible fue lo
que se puede ver en las películas. Pero lo más terrible es lo que
el Padre hizo a Jesús por causa de mi pecado. Es la solución
al problema más grande de la Escritura. Que si Dios es justo,
no puede perdonar pecadores como nosotros. Y la única manera que
Él puede perdonar pecadores como nosotros es que necesitaba haber
alguien que diera satisfacción a su justicia. Que hubiera alguien
que recibiera el justo castigo por nuestros pecados. Cristo
fue la solución a ese problema. Por eso la Escritura dice, el
justo por los injustos. Nuestro pecado fue sobre él y
él nos vistió de su justicia. Ese glorioso intercambio que
se hizo en la cruz. La tercera frase es, allí le
crucificaron en medio. versículo dieciocho y ahí le crucificaron le crucificaron
y con él a otros dos uno a cada lado y Jesús en medio uno a cada
lado y Jesús en medio allí estaba representada toda
la humanidad toda la humanidad estaba representada allí en esas
tres cruces eran tres cruces donde en realidad ninguna en
verdad era para el Señor Jesucristo. Eran para Barrabás y sus dos
cómplices, sus dos compañeros de crimen. Jesús ocupó el lugar
de Barrabás y estaba ahí representada toda la humanidad. Ahí estaba
el pecador que allí mismo en la cruz le fue revelado quién
es el Señor Jesucristo. Allí mismo la cruz fue objeto
de la rica misericordia del Padre. Allí Dios le dio arrepentimiento
para vida. Allí Dios le hizo cambiar de
la manera en que él veía al Señor Jesucristo. Probablemente por
los otros evangelios en algún momento él se sumaba a las burlas
como su compañero, pero hubo un momento allí en que el Espíritu
Santo obró en este ladrón y ahí estaba representada toda la humanidad,
aquellos a los cuales el Padre eligió en Cristo desde antes
de la fundación del mundo. No había diferencia en sí entre
los dos ladrones que uno mereciera algo de Dios y el otro no. Ambos
merecían una sola cosa de Dios como todos los hijos de Adán.
Lo único que merecían de Dios era la justa ira de Dios. Ahí estaban los dos mereciendo
un castigo de parte del imperio romano, de la autoridad civil
que el Señor había puesto sobre esta tierra y que el que resiste
a la autoridad al establecido por Dios resiste. Sin embargo,
lo que hizo la diferencia fue que Dios, por el puro afecto
de su voluntad, para el avanza de la gloria de su gracia, había
elegido a uno desde antes de la fundación del mundo. Recuerde,
cuando pensamos en esto, dice el Señor, a Jacob amé, a Esaú
aborrecí. Y uno lee la vida de Jacob y
uno mira a una persona que no había en realidad una razón para
amarlo, un tramposo, mentiroso, uno que después cuando le hicieron
lo que él hacía pues no le gustó y somos así cuando hacemos está
bien pero cuando nos hacen no nos gusta y no le gustó lo que
le hicieron, sin embargo Dios lo salvó, lo eligió por el puro
afecto de su voluntad, igual como con estos dos ladrones.
Uno permaneció actuando de acuerdo a su naturaleza. La naturaleza
del hombre es aborrecer a Dios. Y ahí mismo en la cruz estaba
burlándose del Señor Jesucristo y escarneciéndole, diciéndole
si eres hijo de Dios, sálvate a ti mismo y sálvanos. Y él miraba
que su mayor problema era estar en la cruz. Él pensaba que su
mayor problema era morir. Él pensaba que su mayor problema
era un problema político, porque él quería derrocar a los romanos.
Sin embargo, el otro ladrón, por gracia y misericordia de
Dios, Dios le dio arrepentimiento y él dejó de ver al Señor Jesucristo
como alguien que debía ser despreciado. Él vio a Cristo como alguien
precioso, como el Cordero de Dios que quita el pecado del
mundo. Él cambió totalmente la forma de ver al Señor Jesucristo.
Le vio como alguien que no tenía que ser aborrecido, sino alguien
que era la propiciación de Dios por sus pecados, que era la única
esperanza de resolver su verdadero problema, que era su pecado.
Y Él clamó al Señor Jesucristo y el Señor le dijo, de cierto
te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. Ahí estaba representada
toda la raza humana, los que dicen no al Señor Jesucristo,
los que aborrecen a Dios y aquellos que por la rica misericordia
de Dios les es dado arrepentimiento para vida, les es dado nueva
vida. Cuando pensamos en que Jesús
fue puesto en medio, Esa fue la cualidad del Señor
Jesucristo. Él estuvo en medio de los hombres,
habitó entre nosotros, tomó forma humana. Y Jesús estuvo siempre,
nunca se distanció de los hombres comunes, libremente interactuó
con los que se consideraban grandes hombres. Él pudo hablar con los
maestros de la ley cuando tenía 12 años. Él pudo hablar tranquilamente
con Pilato a pesar de la condición en que estaba Desde su encarnación a lo largo
de toda su vida vivió como uno de nosotros. Jesús murió entre
hombres y mujeres, judíos y gentiles, ricos y pobres, clase alta y
sin clase, los educados y los no educados, los religiosos y
los seculares, los culpables y los inocentes, los llorones
y los burlones, los que fueron conmovidos profundamente y los
que fueron indiferentes, los que lo odiaron y los que lo amaron.
Jesús estuvo en medio de hombres pecadores. Sus enemigos pensaron
que esto empeoraría su sufrimiento. Pensaron que le molestaría más
ver la pobre compañía con los que morían. En su muerte, los
religiosos que se consideraban justos se burlaron de él y sus
discípulos lo abandonaron. Sin embargo, Jesús estuvo en
medio de los pecadores hasta el final. Jesús estaba en medio
de los creyentes y de los que lo rechazaron. Mateo veintisiete
cuarenta y cuatro nos dice que ambos criminales se burlaron
de él, pero en Lucas veintitrés treinta y nueve cuarenta y uno
nos habla de un cambio en uno de los criminales. La última
voz humana que testificó a Jesús fue un criminal convertido en
justo antes de su muerte. Los discípulos se habían ido
y todos los que Jesús había sanado y enseñado parecían haber desaparecido. Los líderes religiosos se burlaron
de él y le escupieron, e incluso las mujeres fieles fueron silenciadas
por su dolor. Sin embargo, hubo una solitaria
voz humana que dijo la verdad sobre Jesús cuando todos los
demás se habían quedado callados. Y él dijo, este ni un mal hizo.
Nosotros merecemos lo que nos está sucediendo. Pero este ningún
mal hizo y esa era toda la verdad. Él era el inocente hijo de Dios.
Si hay alguien a quien se puede decir inocente, ese es el hijo
de Dios. Fuera de allí, no importa cuán
tierno puedas ver un bebecito, no es inocente. Cada uno de nosotros,
aparte del Señor Jesucristo, cada uno de nosotros hemos sido
concebidos en pecado. El Señor Jesucristo fue concebido
sin pecado, el santo, inocente Hijo de Dios. Jesús estaba en medio de los
salvados y los que perecerían. El ladrón en la cruz fue el último
compañero de Jesús en esta tierra antes de su muerte, y Jesús lo
llevó a la salvación, no con un sermón, sino con cada sermón
que ya había predicado. cada buena obra que había realizado.
Esta fue tal vez el único consuelo de Jesús en la cruz. Sin embargo,
se salvó un ladrón, pero uno se perdió y Jesús estuvo en medio
de ellos y para pasar de una cruz a la otra, para pasar de
un ladrón perdido a un ladrón salvo. La única posibilidad es
pasando por Jesús. Jesús tiene que estar en medio.
La única manera en que podemos ser redimidos, la única manera
en que podemos venir a vida nueva es pasando a través del Señor
Jesucristo. La única manera en que podemos
crecer en la gracia es pasando a través del Señor Jesucristo. Algunas veces he compartido acerca
de los árboles y el árbol fructífero y el árbol espinoso. Y nuestra
única manera de poder pasar de un lado al otro es a través de
la palabra escrita y la palabra viva que es el Señor Jesucristo.
Jesús en medio. Por eso Jesús está en medio.
Jesús estaba en medio entre Dios y el hombre. Jesús en la cruz
tomó el castigo por el pecado que merecíamos. En la cruz Jesús
fue tanto el sacerdote como la ofrenda y qué necesario era que
Jesús estuviera en medio porque Nosotros no podíamos. Necesitamos
a alguien que esté en medio de nosotros y Dios, porque Dios
es fuego consumidor. Y solamente porque Jesús está
en medio es que somos salvos de la ira. Él es nuestro, nuestro
sacrificio, pero Él es nuestro sumo sacerdote. Aquel que se
puso en medio y con un solo sacrificio hizo perfectos para siempre a
los santificados. cuando pensamos Jesús en medio
y es que Jesús siempre ha estado en medio aún en nuestra historia
nosotros decimos hay gente que es necia hoy y dice y habla de las fechas y no quiere
decir antes de Cristo y después de Cristo gente necia que dice
antes de nuestra era es una necedad Jesús está en medio y se dice
antes de Cristo y después de Cristo aunque no les guste así
es Jesús está en medio Y esos necios que les molesta escuchar
de Jesús en medio y evitan decir Jesús en medio y tratan de decir
de nuestra era y antes de nuestra era, un día se van a dar cuenta
de lo triste que es haber rechazado el hecho de que Jesús esté en
medio. Porque fuera de Jesús en medio, Dios es fuego consumidor
y Dios es Dios real. Es triste poder mirar personas
enojadas con Dios y tratan de hablar de la Escritura como si
fuera un mito, pero es una realidad. El Señor Jesucristo es un ser
histórico que en verdad vivió en esta tierra, que cumplió las
profecías. fue un hombre que cargó su cruz. Es un hombre que aparte no sólo
está el testimonio en la escritura y no hace falta que esté en otro
lugar. La escritura es suficiente. Sin embargo, otros escritores,
aparte de aquella época, también han escrito acerca de la realidad
histórica del Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo es el camino,
Él es la verdad, Él es la vida. Él cargó la cruz que debía haber
cargado. Él ocupó el lugar de Isaac y
el lugar de los todos los que son todos los que son nacidos
de Dios son Isaac porque son hijos de un milagro otros que
se engañan porque son hijos del esfuerzo carnal y esos son Ismael
y él llevó nuestra cruz Y Él fue puesto encima del altar y
Él fue sacrificado. Y Él dio satisfacción a la justa
ira del Padre. No hay manera que fuéramos perdonados
si no hubiera sido de esa manera. El Señor Jesús cumplió toda la
ley, pero si Él no iba a la cruz voluntariamente, si Él no ofrendaba
Su vida, Él iba a ir solo al cielo. Pero por causa de que
Él dio satisfacción a la ira del Padre por los pecados de
Su pueblo, es que Él abrió un camino nuevo y vivo. a través
del cual nosotros podemos venir confiadamente al trono de la
gracia. Por eso la escritura dice que vengamos confiadamente
al trono de la gracia para alcanzar el oportuno socorro. Y hoy es
tiempo del oportuno socorro. Llegará el tiempo cuando no habrá
más posibilidad de salvación. allí en la cruz había tiempo
de salvación y aquel que estaba destinado para vida allí fue
convencido por la obra de Dios. Ahí el Señor Jesucristo le salvó.
Él cambió totalmente la manera en que veía al Señor Jesucristo.
Él vio a Cristo ya no como alguien despreciable sino como alguien
precioso, como el precioso Cordero de Dios, como su Pascua, como
nuestro Isaac, como nuestro David. Él es todo para el creyente.
Que el Señor nos ayude a ver así al Señor Jesucristo. Y si
hemos venido a Cristo para salvación de la pena del pecado, vengamos
a Cristo para crecer cada día en la semejanza al Señor Jesucristo.
No hay manera de crecer a la imagen. Y para los que estamos
en Cristo, es un llamado. Antes bien, crecer en la gracia
y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
La manera de pasar del lado de los condenados al lado de los
salvos es pasando por medio de la cruz del Señor Jesucristo.
La manera de ser árbol espinoso, ser árbol fructífero, es pasando
por la palabra viva y la palabra escrita y la palabra viva que
es el Señor Jesucristo. Vengamos, sigamos viniendo al
Señor Jesucristo. Oremos a Dios que nos haga constantemente
ver qué es lo que sucedió en la cruz. Meditar en la obra de
la cruz. No distraernos tanto pensando
en los sufrimientos físicos, pero sí pensando mucho en qué
es lo que el Padre hizo al Señor Jesucristo. El Padre es santo,
santo, santo. No puede mirar ni siquiera el
pecado. Y el Señor, el Padre, abandonó a Su Hijo en la cruz
y ahí Él clamó, ¿por qué me has desamparado? Y el Salmo 22 dice,
pero tú eres santo y yo musaco. El Señor recibió allí nuestra
maldición. El castigo de nuestra paz fue
sobre Él. Todos nosotros nos descarriamos
como ovejas, cada cual se apartó por su camino, pero Jehová cargó
en Él el pecado de todos nosotros. Que sea la meditación de nuestro
corazón, que podamos pensar continuamente en la obra de Cristo, y eso nos
va a hacer cantar de otra manera. ¡Qué maravilla! Jesús me salvó.
A su nombre, gloria. Y en verdad, hermanos, es hermoso
poder pensar de la ira que fuimos salvados. En verdad no podemos
imaginar de qué es lo que el Señor nos
salvó, al punto de que las cosas que nosotros vemos como el Señor
estaba en agonía antes, porque Él sabía lo que iba a enfrentar.
Y fue un cumplimiento total de toda la profecía. El Señor fue
cumpliendo una a una. Él es el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Él es el cumplimiento. Él es
el Rey de Israel. Él es verdaderamente el Rey de
los judíos. Y aquellos que son judíos lo
reconocen como Rey. Hay otros que aunque creen que
externamente son judíos, le rechazaron y le siguen rechazando. Y qué
triste. Pero aquellos que Dios ha circuncidado
en nuestro corazón, decimos amén a que Jesús es Rey de los judíos. Amén.

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Joshua

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