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JC

Ninguno estuvo a mi lado

2 Timothy 4:16-18
Joel Coyoc July, 20 2025 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc July, 20 2025
Estudio de 2 Timoteo

El sermón titulado "Ninguno estuvo a mi lado," predicado por Joel Coyoc, aborda la soledad y el abandono en la vida del apóstol Pablo, conforme se refleja en 2 Timoteo 4:16-18. El predicador enfatiza la constante presencia y fortaleza que provienen del Señor, incluso cuando los amigos y hermanos en la fe lo desampararon. Mediante la mención de sus ayudantes, como Lucas y Onesíforo, y la referencia a su primera defensa, Coyoc explica cómo Pablo, a pesar de sentirse solo, encontró su satisfacción y fuerza en Cristo. Este mensaje subraya la importancia del acompañamiento mutuo dentro del cuerpo de Cristo, a la vez que reafirma que la verdadera fortaleza y compañía se encuentra en la presencia del Señor, quien promete estar con Su pueblo en todo momento. El sermón invita a los creyentes a recordar el Evangelio y la seguridad de que, porque Cristo fue abandonado, nunca serán desamparados.

Key Quotes

“El Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas.”

“También debe recordar que, a pesar de que es un deber y estás puesto como miembro en una familia, habrá situaciones en las que Dios hace que ninguno esté a tu lado.”

“Si has creído al Señor Jesucristo, recuerda, Él está a tu lado.”

“El apóstol Pablo está capacitado para perdonar y dice, 'no les sea tomado en cuenta' porque el Señor estuvo a mi lado.”

What does the Bible say about feeling alone in difficult times?

The Bible teaches that even in times of loneliness, the Lord is always present with His people.

In 2 Timothy 4:16-18, the Apostle Paul reflects on his feelings of abandonment during his first defense, but he ultimately recognizes that the Lord stood by him and gave him strength. This illustrates that even when we feel isolated, God is faithful and present, assuring us that we are never truly alone as believers. Paul’s experience demonstrates that while people may sometimes fail to support us, God's presence provides the necessary strength to endure and fulfill His purpose.

2 Timothy 4:16-18

How do we know God's presence is with us during trials?

We know God's presence through His promises and His unwavering faithfulness to His people.

The Apostle Paul recounts that despite being deserted by others, he emphasizes, 'the Lord stood by me and gave me strength' (2 Timothy 4:17). This serves as a profound reminder of God's faithfulness. In times of trial, Christians can rely on the promises of Scripture, such as Isaiah 41:10, which reassures us of God's unwavering presence and support. Trust in God's faithfulness provides strength and comfort, assuring us that He will accomplish His purposes through us.

2 Timothy 4:17, Isaiah 41:10

Why is it important for Christians to forgive others?

Forgiveness is essential for Christians as it reflects God's grace and love towards us.

In his letter, Paul states he holds no resentment against those who abandoned him, choosing instead to forgive them (2 Timothy 4:16). This act of forgiveness is deeply rooted in the understanding of how Christ forgave us, as seen in Luke 23:34 where Jesus asks the Father to forgive those who crucified Him. For Christians, forgiving others is not only a reflection of God's grace but also essential for maintaining unity and peace within the body of Christ. We forgive because we have been forgiven, and this embodies the Gospel's transformative power in our lives.

2 Timothy 4:16, Luke 23:34

What does it mean that the Lord is our strength?

It means that God empowers us to endure life's trials and fulfill His purposes.

When Paul states, 'the Lord stood by me and gave me strength' (2 Timothy 4:17), he underscores the divine enablement believers receive during challenging times. This strength is not merely human resilience; it is the supernatural aid provided by God, enabling us to fulfill His mission despite our weaknesses. Philippians 4:13 further reinforces this idea: 'I can do all things through Christ who strengthens me.' It is essential for Christians to rely on God's strength, reminding us that our sufficiency is found in Him alone.

2 Timothy 4:17, Philippians 4:13

How does the Gospel comfort Christians in times of hardship?

The Gospel reminds believers of God's love and presence, especially during hardships.

The Gospel is a source of comfort in hardship as it reassures us of God's love and the sufficiency of Christ's sacrifice. Through Christ's abandonment on the cross, as echoed in Psalm 22:1, we find a Savior who understands our struggles. This understanding enables us to trust in His promise, 'I will never leave you nor forsake you' (Hebrews 13:5). The assurance of God's presence transforms our perspective on suffering, allowing us to endure with hope and to remember that our trials serve a greater purpose in His divine plan.

Psalm 22:1, Hebrews 13:5

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestra Biblia
en la segunda carta del apóstol Pablo a Timoteo. Vamos a dar lectura en el capítulo
cuatro a los versículos del nueve hasta el versículo dieciocho. Segunda de Timoteo cuatro nueve
al dieciocho dice la palabra del señor procura venir pronto
a verme porque Demas me ha desamparado amando este mundo y se ha ido
a Tesalónica. Crescente fue a Galacia y Tito
a Dalmacia. Solo Lucas está conmigo. Toma
a Marcos y tráele contigo porque me es útil para el Trae cuando vengas el capote
que dejé en troas en casa de carpo, y los libros, mayormente
los pergaminos. Alejandro el calderero me ha
causado muchos males. El Señor le pague conforme a
sus hechos. Guárdate, guárdate tú también
de él, pues en gran manera sea opuesto a nuestras palabras.
En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos
me desampararon, no les he tomado en cuenta. Pero el Señor estuvo
a mi lado y me dio fuerzas para que por mí fuese cumplida la
predicación y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la
boca del león. y el Señor me librará de toda
obra mala y me preservará para su reino celestial. A él sea
gloria por los siglos de los siglos. Amén. Nuestro tema esta mañana es ninguno
estuvo a mi lado, ninguno estuvo a mi lado. ¿Alguna vez usted
se ha sentido solo? ha sentido la necesidad de ser
acompañado en situaciones difícil, pero se ha encontrado solo. El apóstol Pablo está recordando,
está pensando en situaciones del pasado y está haciendo memoria. Una de las cosas que podemos
ver es un hombre que tenía su completa satisfacción en el Señor
Jesucristo. Podemos mirar la obra de Dios
en la vida del apóstolo Pablo, podemos mirar cómo él puede enfrentar
el ser desamparado y sin embargo no hay precisamente queja. aparentemente si uno lee los
versículos por aislado pareciera que él está quejando pero si
leemos todo el pasaje nos vamos a dar cuenta que el apóstol está
haciendo una valoración y lo que vamos a encontrar es un hombre
que por la gracia de Dios conoce al Señor Jesucristo y está conociendo
al Señor Jesucristo y la pasión de su vida es conocer al Señor
Jesucristo. Un hombre que el Señor ha salvado
y a él le ha parecido que el evangelio es el glorioso evangelio
del Señor Jesucristo. Y hermanos, ese evangelio que
es suficiente para cada necesidad de la vida del creyente, ese
evangelio que no solamente nos salva de la pena del pecado,
sino ese evangelio que da sentido a toda la vida del creyente.
Y el apóstol empieza recordando y dice, en mi primera defensa,
Y dice, ninguno estuvo a mi lado. Lo primero que vamos a mirar
es que él está haciendo referencia a una ocasión en que él tuvo
que enfrentar un juicio judicial. Él fue, apeló a César y fue llevado
a Roma. los judíos querían realmente
matarlo. Era la intención de los judíos
quitarle la vida. Ellos habían juramentado de no
comer ni beber hasta que Pablo estuviera muerto. Dios providencialmente
pues concedió que un sobrino de Pablo supiera de este complot
y el apóstol Pablo pues fue llevado con seguridad y él tenía un deseo
y el deseo del apóstol Pablo era visitar la iglesia en Roma
y pues quizá el apóstol Pablo nunca pensó cómo iba a ser pero
el imperio pagó su transportación, fue con guardia romana y estuvo
preso durante un largo tiempo sus acusadores pues no se presentaron
nunca para hacer formar la acusación en Roma y lo que ellos hicieron
fue la estrategia de frenarlo un buen tiempo para no estar
predicando el evangelio y él tuvo la necesidad de presentar
una primera defensa y él recuerda y recuerda que en esa primera
defensa dice ninguno estuvo a mi lado. Quizá pues no sabemos exactamente
la razón por la cual ninguno estuvo a su lado. Pero una de
las cosas que nosotros podemos mirar es que la manera en que
el siervo del Señor puede enfrentar esas cosas que usted y yo vamos
a enfrentar, esos tiempos en los cuales poder, pues, ansiar
que alguien esté a tu lado y que nadie esté a tu lado. Probablemente,
probablemente los hermanos pensaron que que pues Pablo no necesitaba
que alguien estuviera a su lado. Están los hermanos de Roma y
todos muestran muy, incluso dentro de la casa del emperador, había guardias
que pues habían creído el evangelio y quizá a algunos otros hermanos
les hizo no necesario acompañar a Pablo en su primera defensa.
contraste el apóstol Pablo va va a mostrarnos cómo hay una
diferencia entre aquella primera defensa y aparentemente una de
las cosas que tenemos que mirar es que lo que marca la diferencia
es la providencia del Señor y es la misma presencia del Señor
si nosotros nos vamos al versículo quince del primer capítulo de
esta segunda carta nos vamos a dar cuenta que en esta ocasión, pues también
hay gente que lo ha abandonado. Dice ahí, Ya sabes esto, que me abandonaron
todos los que están en Asia, de los cuales son figelo y ermógenes. Sin embargo, el Señor, obrando
en su pueblo, Nosotros podemos mirar que ciertamente todos los
que están en Asia le habían desamparado, pero en el versículo adelante
del mismo capítulo 1 dice, tenga el Señor misericordia de la casa
de Onesíforo, porque muchas veces me comportó y no se avergonzó
de mis cadenas, sino que cuando estuvo en Roma me buscó solicitamente
y me halló. Esta ocasión, pues, los de Asia
lo habían desamparado, pero Dios puso en el corazón de un hombre,
un hombre que no temía identificarse con el apóstol Pablo, a pesar
de que representara peligro el visitarlo en su prisión allí
en Roma. Y después nosotros sabemos también
por, porque el apóstol Pablo está narrando y en el versículo,
en el versículo once, del capítulo 4. vuelve a mencionar algo que ya
hemos estudiado, fue desamparado por Demas y los otros se habían
ido para cumplir la obra del Señor, pero qué bendición que
aparte de Onesíforo dice Lucas está conmigo, Lucas está conmigo
y hay un contraste, hay una diferencia, el Señor algunas veces va a dejar
que pasemos sin compañía, en aquella ocasión no sabemos qué
motivó a los hermanos a no estar acompañándole, Sin embargo, es
importante que reflexionemos también, si Dios pone en tu corazón
el acompañar a un hermano, no saques conclusiones, haz lo que
Dios pone en tu corazón. Y sabemos que la causa primaria
de todas las cosas es Dios. Dios tiene algo que ver con que
en esa primera ocasión nadie estuvo a su lado. Sin embargo,
en esta ocasión está Lucas ahí a su lado, pero algo que es grandioso
es que dice, después de mencionar a Lucas
que se ha mantenido fiel a su lado como fiel compañero y colaborador
el apóstol Pablo nos va a decir después de marcar que ninguno
estuvo a su lado en su primera defensa él nos va a decir algo
grandioso dice nadie estuvo a mi lado todos me desampararon pero
el apóstol Pablo no está resentido. El apóstol Pablo, el apóstol
Pablo está creciendo. Su anhelo en filipenses dice
que es conocer a Cristo. Y sin duda Dios está concediéndole
cada vez crecer en la gracia y el conocimiento del Señor Jesucristo.
Y es interesante que el apóstol Pablo va a decir, no hay nada
de amargura. Mirad bien, dice la carta a los
hebreos, no sea que brote alguna raíz de amargura y por ella muchos
sean contaminados, pero aquí no hay una raíz de amargura.
Él termina el versículo diciendo, no le sea tomado en cuenta, no
le sea tomado en cuenta, y en esto podemos mirar cómo la obra
del Señor se está haciendo en el apóstol Pablo, el apóstol
Pablo pues sabe perdonar porque está conociendo al Señor Jesucristo
porque el Señor conforme a su promesa del nuevo pacto está
escribiendo la ley en su corazón y es su deleite perdonar ninguno
estuvo a su lado pero el Señor obra en el corazón de su siervo
y dice Lucas veintitrés treinta y cuatro nos vamos a dar cuenta
que hay alguien que dijo algo muy parecido. Lo
que Pablo está diciendo en esta ocasión es muy similar a lo que
dice el Señor Jesucristo. Versículo treinta y cuatro dice,
y Jesús decía, padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Padre, perdónalos, porque no
saben lo que hacen. El Señor obrando. Pablo, creciendo
a la imagen del Señor Jesucristo. El Señor capacitando a su siervo
para para reflejar la gloria de Dios. Todos pecaron, están
destituidos de la gloria de Dios, pero en Cristo somos hechuras
suyas, creados en Cristo Jesús para buenas obras. Y Pablo, aquel
que llama a los creyentes y les dice, si comes o bebes o haces
cualquier otra cosa, hazlo todo para la gloria de Dios, y él
puede recordar una situación y lejos de sentirse resentido
y amargado, puede decir, como el Señor Jesucristo que dijo,
perdónalos, no saben lo que hacen, no les sea tomado en cuenta este
pecado. Cuando vamos a Hechos capítulo siete, versículo sesenta,
nos vamos a encontrar a Esteban. Y Esteban estaba siendo apedreado
por causa del evangelio. Él predicó un sermón y la paga
de la predicación fue, pues le quitaron la vida. Y dice, y puesto
de rodillas clamó a gran voz, Señor, no les tomes en cuenta
este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió. clamó a gran voz no les tomes
en cuenta este pecado y es exactamente lo que Dios está haciendo en
el apóstol Pablo si nosotros encontramos un escrito inspirado
por el Espíritu Santo del apóstol Pablo en primera de Corintios
capítulo trece versículo cinco dice Hablando, él está hablando
del amor, así que el versículo cinco dice, el amor no hace nada
indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor,
no guarda rencor, el amor, el amor no guarda rencor. Hermanos,
el amor es Dios es amor y el que no ama no ha conocido a Dios
porque Dios es amor y Dios está obrando en el apóstol Pablo y
él está creciendo a la imagen del Señor Jesucristo y no hay
ningún resentimiento. No obstante, si el apóstol Pablo
está diciendo no le sea tomado en cuenta, eso quiere decir que
el confortarnos mutuamente es un deber, es una responsabilidad,
somos llamados a confortarnos mutuamente, acompañarnos mutuamente. No obstante, tienes que saber
que a pesar de que es un deber y estás puesto como miembro en
una familia, va a haber situaciones en las que pues Dios puede hacer
también que ninguno esté a tu lado. Ahora, algo maravilloso
es que el apóstol Pablo, después de decir, regresamos a nuestro
pasaje ahí en segunda de Timoteo, dice, versículo diecisiete es
maravilloso y dice recuerde que nuestro tema es ninguno estuvo
conmigo ninguno estuvo a mi lado y el en tercer lugar el apóstol
Pablo nos va a decir ninguno estuvo a mi lado pero el señor
estuvo a mi lado ninguno estuvo a mi lado pero el señor estuvo
a mi lado Hermano, qué bendición que el Señor poder tener esa
confianza. El Señor estuvo a mi lado. La diferencia, el hecho de que Pablo pueda decir
no le sea tomado en cuenta y no tener ningún resentimiento es
justamente el Señor estuvo a mi lado. El Señor es suficiente. El Señor estuvo a mi lado. El
Señor, recuerde que el Señor Jesucristo es el único que verdaderamente
ha estado una vez solo, absolutamente solo. El Señor Jesucristo es
el único que una vez ha estado desamparado y verdaderamente
desamparado. Quizá usted y yo alguna vez hemos
sentido soledad, pero no pasa de ser una sensación de soledad. el Señor Jesucristo fue desamparado,
el Salmo veintidós que fue la oración del Señor en la cruz
cuando dijo Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
Y hermano, qué bendición tan grande es nuestros hermanos pueden
en un momento dado fallar, nuestros hermanos pueden en un momento
dado no estar, nuestros padres pueden fallar, pueden no estar
cuando necesitamos que estén, los esposos o las esposas pueden
fallar, pero hay alguien que nunca puede fallar y es el Señor
estuvo a mi lado. Ninguno estuvo conmigo, pero
el Señor estuvo a mi lado. Hermano, el Señor El Señor es
fiel a sus promesas. Y Él dijo a sus discípulos, y
aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Una de las realidades que nosotros
hemos de recordar siempre, hermano, la vida es en presencia de Dios.
Él siempre está al lado de su pueblo. Él ha prometido estar
cercano a su pueblo. Y una de las cosas que nos debe
recordar en esos momentos en que sientas soledad, en esos
momentos en que tu corazón pueda ser tentado a llenarse de amargura
porque ninguno estuvo a tu lado. Si tú has creído al Señor Jesucristo,
recuerda, Él está a tu lado. Si has creído al Señor Jesucristo
en esos momentos, es momentos de recordar el Evangelio. Es
momentos de recordar Cristo fue abandonado de su Padre, para
que yo nunca sea abandonado. Cristo cargó con mis pecados,
y por causa de ser hallado mi pecado sobre Él, el Padre le
abandonó. El Padre no simplemente le dio
la espalda, sino estuvo en la presencia desfavorable del Padre. El Padre descargó toda su ira
sobre el Señor Jesucristo. Y como alguien dijo una vez,
Cristo se sumergió en el océano de la ira de su Padre para rescatar
a su novia de morir ahogada. Hermano, con ustedes, experimentando
esos momentos, recuerda el Evangelio, si estás en Cristo. no estás
solo, si estás en Cristo, el Señor está a tu lado, y el apóstol
Pablo dice, el Señor estuvo a mi lado, y esa es toda la verdad
y toda la realidad, el Señor está al lado de su pueblo, es
su promesa, él dice, no temas, porque yo estoy contigo, no desmayes,
porque yo soy tu Dios que te esfuerzo, siempre te ayudaré,
siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia, hermano,
los hermanos, Pueden a veces incluso querer estar contigo
y sin embargo no poder. Pero hay alguien que siempre
va a cumplir sus promesas. Hay alguien que siempre va a
estar allí. Él dijo que no nos iba a dejar
huérfanos y el apóstol Pablo pudo experimentar y estaba satisfecho
en eso. Hermano, recuerda algo. Es verdad
que debemos tener preocupación los unos por los otros, que hemos
de acompañarnos, que hemos de buscar sobrellevar las cargas
los unos de los otros. Sin embargo, Una de las cosas
que hemos de recordar, lo que yo necesito, lo que usted necesita,
los hermanos no lo tienen. Y pueden estar muchos hermanos
alrededor de usted, y si usted no está satisfecho en Dios, pues
será una tragedia. Pero qué bendición que Pablo,
habiendo sido desamparado, habiendo sido dejado solo en su primera
defensa, Parece que para él no significa nada haber estado solo.
Él está capacitado para perdonar y dice, no le sea tomado en cuenta
porque el Señor estuvo a mi lado, el Padre, el Hijo, el Espíritu
Santo, el Dios Todopoderoso, Él estuvo a mi lado. Y no simplemente
estuvo a mi lado, dice el apóstol Pablo, su presencia me fortaleció. Dice, el Señor estuvo a mi lado
y me dio fuerzas. El Señor estuvo a mi lado y me
dio fuerzas. Hermano, te sientes debilitado. Quiere el Señor que puedas mirar
el evangelio, mirar los padecimientos del Señor Jesucristo, porque
el hecho de que el Señor esté a tu lado es solamente por causa
de la obra del Señor Jesucristo. Hermano, sería terrorífico que
el Señor estuviera a tu lado si Cristo no hubiera sido consumido
en la cruz por causa de tus pecados. Sería terrorífico que el Señor
estuviera a tu lado si no hubiera sido lavado en la sangre del
Cordero. Sería terrorífico que el Señor estuviera a tu lado
si no estuvieras vestido de la santidad, de ese vestido de justicia
del Señor Jesucristo. Pero qué confortante es, Él está
a mi lado, ese que es fuego consumidor está a mi lado porque, porque
Cristo fue abandonado en la cruz, porque Cristo hizo todo lo que
yo no puedo hacer y lo que Él hizo que agradó a Su Padre lo
ha abonado a mi cuenta y Él me ha lavado en Su sangre. por Cristo
es una gran bendición el saber que Él está a mi lado y que pensando
en eso podamos experimentar lo que el Apóstol Pablo experimentó,
el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas. El Apóstol Pablo
está usando la misma expresión que usa en Filipenses 4.13 cuando
dice todo lo puedo en Cristo que me fortalece, todo lo puedo
en Cristo que me fortalece. Hermano, no hay razón, batallamos,
el justo cae, pero no hay razón para quedar postrado. Un letrero
por allá en unas escaleras mojadas decía que está permitido caer,
pero no está permitido pero es obligatorio levantarse. Hermano,
una de las cosas importantes es siete veces cae el justo,
pero si el Señor está a mi lado, él está ahí para, no hay razón
para cesar en la lucha. Estás en Cristo, el Señor está
a tu lado para hacer exactamente lo mismo que hizo el apóstol
Pablo. Estás débil, bueno, recuerda, El hijo consentido del Señor
no es el apóstolo Pablo. Así que lo que hizo a Pablo,
el Señor está a tu lado para hacer lo mismo. Está a tu lado
para fortalecerte. Todo lo puedo en Cristo que me
fortalece. Primera de Timoteo, capítulo
uno, versículo doce. una una de las cosas que de pronto
puede debilitarnos es a veces el diablo nos acusa de las cosas
del pasado pero hermano el señor si estás en Cristo el señor está
a tu lado y dice el apóstol Pablo usando la misma palabra que está
usando en el versículo que estamos estudiando dice doy gracias al
que me fortaleció doy gracias al que me dio fuerza ¿a quién?
A Cristo Jesús nuestro señor porque me tuvo por fiel poniéndome
en el ministerio el el señor lo tuvo por fiel, ¿Por qué lo
tuvo por fiel? Porque él lo hizo fiel, por la
por causa de la obra del señor Jesucristo, el señor lo tuvo
por fiel porque él lo hizo fiel, y el señor lo fortalece para
ponerlo en el ministerio. Hermano, recuerda, hermanos varones,
tenemos un ministerio, Y no sé cómo está ese ministerio, pero
el Señor está a tu lado para fortalecerte. Quizá hasta el
día de hoy no ha ido muy bien, pero el Señor está ahí para fortalecerte
y Él te ha tenido por fiel. Y recuerda que un hombre fiel
no es el que proclama su propia bondad. Dice, muchos proclaman
su propia bondad, pero un hombre fiel, un hombre de verdad, ¿quién
lo hallará? Hermano, un hombre fiel proclama la bondad del Señor
Jesucristo. Sólo en Cristo hay bondad y recordar
la obra del Señor Jesucristo es aquello que fortalece. Él me fortaleció y dice en Hechos 23, 11 El señor no solo lo fortaleció
durante su encarcelamiento, sino aún este pasaje está en la narración
del viaje de trayecto al encarcelamiento, a la primera defensa en Roma.
dice el versículo once a la noche siguiente se le presentó el Señor
a Pablo está narrando Lucas se le presentó el Señor y le dijo
ten ánimo Pablo pues como has testificado de mí en Jerusalén
así es necesario que testifiques también en Roma el Señor se le
presentó el Señor estuvo a mi lado hermano la palabra del Señor
es fortaleza, el señor lo fortaleció por su gracia, es la palabra
de su gracia, es la palabra de su gracia, como dicen Hechos
veinte treinta y dos, el apóstol Pablo dijo, hermanos, os encomiendo
a Dios y a la palabra de su gracia, que tienen poder para sobre edificaros
y daros herencia entre los santificados. El señor lo fortaleció con su
presencia. Ahora, el apóstol va va a decir
después de decir el señor estuvo a mi lado y me fortaleció y una
de las cosas que no tenemos que olvidar hermano somos fortalecidos
porque Dios tiene un propósito Dios desde que salvó al apóstolo
Pablo le dijo cuál era el propósito y nosotros podemos mirar hechos
capítulo nueve versículo quince El Señor estaba hablando a Ananías,
hablándole respecto al apóstol Pablo, y pues Ananías tenía miedo
de ir. porque pues sabía que que Pablo
había sido un perseguidor de la iglesia y el señor le dice
a Ananías el señor le dijo ve porque instrumento escogido me
es este el apóstol Pablo es instrumento escogido para llevar mi nombre
en presencia de los gentiles y de reyes y de los hijos de
Israel porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer
por mi nombre y en en nuestro pasaje ahí en segunda de Timoteo
nos vamos a a encontrar el apóstol Pablo dice, pero el Señor estuvo
a mi lado y me dio fuerzas, y dice, el propósito, ¿para qué me dio
fuerzas? Para cumplir su propósito. Y hermano, qué qué bendición
es que en el corazón del creyente haya el mismo sentir que hubo
en el corazón del Señor Jesucristo. El corazón del Señor Jesucristo
latía. y era motivado por hacer la voluntad
del padre. Él le dice a sus discípulos que
le dicen, come. dice es que yo tengo una comida
que ustedes no conocen y es hacer la voluntad de mi padre y eso
lo dijo específicamente cuando pasó en Samaria y cuando en su
misericordia se reveló a la mujer samaritana y le salvó de sus
pecados y era el deleite del señor Jesucristo vivir para el
propósito él vino a salvar a su pueblo de sus pecados y nosotros
podemos ver cómo Dios salva apóstol Pablo y le da un llamamiento
para hacer para ser el apóstol a los gentiles y cuando nosotros
nos encontramos a Dios a pesar de que todos lo dejaron solo,
a pesar de que ninguno estuvo a su lado, el Señor estuvo a
su lado, y el Señor lo fortaleció con un propósito, y el propósito
dice, y que todos los gentiles Hermanos, qué gran bendición
del Señor que, como dice el salmista en el Salmo 139, dice, el Señor
cumplirá su propósito en mí. El Señor cumplirá su propósito
en mí. No desampares la obra de tus
manos. Y el Señor cumple su propósito
en los suyos. Los judíos pensaban asesinarlo. Pero recuerde algo, hermano,
usted y yo, usted y yo somos inmortales hasta que el Señor
haya cumplido su propósito. El día que el Señor cumpla su
propósito, usted dejará de ser inmortal en esta vida de tiempo
limitado. Entre tanto, el Señor cumplirá
su propósito, y el Señor lo libró para que por mí, dice, por medio
de mí fuera cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Hermano, qué bendición es que ¿La satisfacción en el Señor?
¿Qué bendiciones que el Señor nos conceda cada vez comprender
qué significa Cristo murió por mí? Una de las cosas que ha sucedido
en el apóstol Pablo es que él vive constreñido por el amor
de Cristo. recuerde que él escribió y dice el amor de Cristo nos
constriñe, nos presiona, pensando esto, dice que uno murió por
todos, y por todos murió para que los que viven ya no vivan
para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. El
apóstol Pablo está impulsado desde adentro por el Señor para
cumplir ese propósito que el Señor le dijo, el apóstol Pablo
lo ha hecho a su propósito. Él se ha ofrecido gozosamente mirar al apóstol Pablo con la
intención de cumplir ese propósito. El apóstol Pablo dice en Hechos
20-24 Dice, pero de ninguna cosa hago
caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe
mi carrera con gozo y el ministerio que recibí del Señor para dar
testimonio del Evangelio de la gracia de Dios. Y hermano, qué
belleza había encontrado el apóstol Pablo. El Señor estuvo a mi lado. El Señor está a mi lado. El Señor
es mi Salvador. Él me ha liberado. Y hermanos,
es lo que impulsaba al punto de que de ninguna cosa hago caso. No hay nada que sea tan hermoso.
No me va a detener el que ningún ser humano haya estado a mi lado.
El Señor estuvo conmigo y de ninguna cosa hago caso. Estuve
una primera defensa y estuve solo, ahora hay una segunda defensa,
esta va a ser más cruel, incluso el apóstol está bien claro de
que la vida llegó al final, él ya nos los dijo en versículos
anteriores cuando dijo versículos del capítulo cuatro, que dice,
versículo seis, dice, pero yo ya estoy para ser sacrificado
y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena
batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Hermano, estás
asombrado de que el Señor está a tu lado. Estás considerando
todo lo que implica que el Señor esté a tu lado. El Señor está
a nuestro lado, solamente porque Cristo Jesús dejó su trono de
gloria. y porque él vino a hacer lo que
nosotros no somos capaces de hacer, porque él vino para vestirnos
de una justicia, porque él vino para pagar por nuestra inutilidad
y nuestro fracaso, porque él nos ha lavado con la sangre del
cordero, de lo contrario, no podríamos experimentar que él
esté a nuestro lado. Hermano, qué importante que es
que puedas hallar el valor, él está a mi lado. Entretanto, sí
va a pesar mucho el que no esté ni un ser humano a tu lado y
vas a tener resentimientos y vas a tener amargura, porque nuestro
problema es que nos contentamos con poca cosa. hermano, es bueno
que los hermanos estén a nuestro lado, pero es incomparable que
Cristo esté a tu lado. Y hermanos, eso es toda la satisfacción
del alma. Todos los hermanos junto contigo.
Si Cristo no está a tu lado, vas a terminar en el infierno.
Pero si el Señor está a tu lado, porque Cristo ha saldado de la
cuenta, porque puedes estar cerca de él, porque ha sido lavado
con la sangre del cordero. Y hermanos, el apóstol teniendo
lo que le impulsa es el propósito de Dios, ya es su propósito.
su propósito porque para él el tesoro es el Señor Jesucristo,
porque para él lo más hermoso es, estoy caminando con el Señor
Jesucristo, estoy siguiendo al Señor Jesucristo, él es precioso
para mí, él es admirable, consejero, él es Dios fuerte, él es Padre
eterno, él es príncipe de paz, él es la perla de gran precio,
y él es todo para mí, es el único que es admirable. y su propósito
es mi propósito. Tengo en el corazón un solo deseo. Nada es importante sino cumplir
el ministerio. ¿Y cuál es el ministerio? Proclamar
el evangelio de la gracia de Dios es el propósito. Dice Romanos capítulo quince,
versículo veinticuatro, el apóstol Pablo apóstol Pablo tuvo esa
primera defensa, el Señor no permitió que muriera y el apóstol
Pablo quiso llegar y predicar el evangelio no sólo al oriente
de Roma sino también al occidente y nos lo va a decir en Romanos
capítulo 15 versículo 24 Dice, cuando vaya a España iré
a vosotros porque espero veros al pasar y ser encaminado allá
por vosotros una vez que haya gozado con vosotros. Cuando vaya
a España iré a vosotros porque espero veros al pasar y ser encaminado
allá por vosotros una vez que haya gozado con vosotros. Hermanos,
podemos gozar con el pueblo de Dios. Si no puedes gozar con
el pueblo de Dios es porque probablemente el Señor no está a tu lado. pueblo
de Dios alguna vez va a pecar contra ti, pero a pesar de todo,
puedes gozar con el pueblo de Dios, porque el Señor está a
mi lado. Versículo veintiocho, siempre
de Romanos, capítulo quince, dice, así que cuando haya concluido
esto y les haya entregado este fruto, pasaré entre vosotros
rumbo a España. Hermanos, la pasión, ¿para qué
quería ir al apóstol Pablo a España? no de turista. El apóstol Pablo
quería ir a España y eran viajes durísimos, eran viajes peligrosos,
y el motivo de ir hasta España, que era el extremo occidental
del imperio romano, era predicar a Cristo, predicar a Cristo.
Y dice después el apóstol Pablo, Así fui librado de la boca del
león. Así fui librado de la boca del
león. Muy probablemente el apóstol
Pablo tiene en mente el salmo veintidós versículo veintiuno
cuando dice esta expresión El versículo veintiuno dice,
sálvame de la boca de león y líbrame de los cuernos de los búfalos.
Sálvame de la boca de león y líbrame de los cuernos de los búfalos.
Hermanos, algo que muy probablemente el apóstol Pablo tiene en la
mente es, no está hablando literalmente de un león en el circo romano.
aunque pudiera ser una forma de hallar la muerte. Tampoco
está hablando precisamente de nuestro adversario, el diablo,
que anda como un león rugiente. Lo que muy probablemente está
mencionando con esta expresión es ser librado de la muerte,
ser librado de la muerte. Y en esa ocasión, el Señor lo
libró de la muerte. El Señor lo libró de la muerte.
Y el apóstol Pablo está gozoso, no porque él estaba tratando
de vivir los más años posibles en esta tierra. El Señor, el
apóstol Pablo estaba gozoso porque para él Cristo era su gozo, Cristo
era su esperanza, Cristo era su redención, su justificación,
su santificación. Y Pablo tenía en el corazón el
deseo de cumplir el propósito por el cual Dios la había salvado.
Y el propósito por el cual Pablo está regocijándose de haber sido
librado de la boca de león, de las fauces de la muerte, es la
oportunidad de cumplir el ministerio que el Señor le dio. Él no estaba
aquí queriendo tener días para conseguir cosas para sí mismo.
Él estaba gozoso de haber sido librado porque él pudo predicar
el evangelio hasta el extremo del imperio romano, cumpliendo
el ministerio que Dios le había encomendado. Porque Pablo tenía
en su corazón el deseo de que otros pudieran experimentar lo
que significa el Señor estuvo a mi lado. El Señor estuvo a
mi lado. Fui librado de la boca del león. hermano qué qué bendiciones que
el apóstol Pablo se está regocijando y él sabe que va a llegar un
día en el que ya no va a ser librado de la boca de León pero
qué bendiciones que si el Señor te libra si el Señor te libra
eres verdaderamente libre de tal forma que ni siquiera la
muerte es un problema De tal forma que poder decir con Pablo,
para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. El tener esa
bendita certeza de que el Señor está caminando aquí a mi lado
y hoy camino con Él por fe, pero saber que la muerte no va a ser
un problema si en verdad como el apóstol Pablo decía, para
mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia, porque yo quiero
estar aquí por causa de ustedes, pero quiero partir y estar con
Cristo, y dice, y Pablo no dice lo cual es mucho mejor, sino
dice lo cual es muchísimo mejor, lo cual es muchísimo mejor, estar
con Cristo, estar por fin cara a cara con el Señor Jesucristo.
Y el apóstol Pablo va a terminar diciendo el versículo que sigue, Y el Señor me librará de toda
obra mala y me preservará para su reino celestial. A él sea
gloria por los siglos de los siglos. Amén. Y qué bendición
que tiene el creyente de poder mirar la fidelidad de Dios en
el pasado y levantarse con entusiasmo y con gozo. No olvide que el
contexto es un hombre que está esperando que se cumpla su sentencia.
Es un hombre que está en la antesala de la muerte, pero es un hombre
que no está ni amargado, ni derrotado, ni frustrado, sino es un hombre
que está con entusiasmo y con confianza diciendo, así como
él me libró en el pasado, me libró de las fauces de la muerte,
en esta ocasión me va a librar por medio de la muerte. Y qué
bendición que Cristo hace. Hace de la muerte una sierva.
Hace de la muerte un instrumento. Hace de la muerte el mejor bien
que se le puede hacer a un creyente. Porque es estimada, preciosa
la muerte de los santos a los ojos del Señor, y los santos
anhelan ese momento. apóstol Juan escribe y dice amados
ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos
de ser pero sabemos que cuando él se manifieste seremos semejantes
a él porque le veremos tal y como él es. Hermano el Señor lo libró
en el pasado de la muerte pero él sabe que ahora el Señor lo
va a librar por medio de la muerte y él sabe que inmediatamente
él No importa lo duro que sea el final, y es interesante, hermanos,
nos podemos acompañar del pueblo de Dios, es cierto. Y Pablo en
esta defensa tiene compañía del pueblo de Dios. Pero va a llegar
un momento en que Pablo va a estar solo para enfrentar la muerte. Y ahí, hermanos, ni un hermano
nos puede acompañar, pero el Señor, si estás en Cristo, el
Señor sigue a tu lado. Y si estás en Cristo, en ese
momento, en ese momento, dice, Él dice, el Señor me preservará.
Las luchas y las tentaciones que pueden haber pues son fuertes
y terribles, pero el Señor cumplirá su promesa, y su promesa es,
mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo
les doy vida eterna, y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará
de mi mano. Es que Pablo está convencido
de que nadie lo puede apartar del amor de Dios que es en Cristo
Jesús. ni lo alto, ni lo profundo, ni lo presente, ni lo porvenir,
ni ninguna cosa creada nos puede separar del amor de Dios que
es en Cristo Jesús. Hermanos, él va a encarar la
muerte y sabe que el Señor lo va a preservar, y él está dando
toda la gloria a Dios, él no está confiando en Pablo, él no
está levantándose y diciendo, pues yo Yo voy a morir. Él sabe que el Señor es el que
lo va a preservar. Él no está confiando en sí mismo
para ser fiel hasta el final, sino está confiando en la obra
perseverante del Señor, en aquel que comenzó en vosotros la buena
obra y la va a perfeccionar hasta el día del Señor Jesucristo.
Dice, el Señor me preservará para su reino celestial. ese
reino que tiene inicio en el cielo y que procede del mismo
cielo. Y el apóstol Pablo aquí está dejando constancia de algo,
de algo que hemos visto que ha ocurrido en otros casos. Allá
en la cruz, el Señor Jesucristo salva a uno de los ladrones.
Y el Señor Jesucristo le dijo, de cierto te digo que hoy estarás
conmigo en el paraíso. Y el apóstol Pablo tiene esa
misma confianza que inmediatamente de que su cabeza ruede ser cortada
por el verdugo, inmediatamente él estará en los portales de
esplendor, que inmediatamente él verá a aquel que lo amó y
lo lavó de sus pecados con su sangre, al cordero de Dios que
quita el pecado del mundo, dice el Señor me librará de toda obra
mala. Hermano, Confiemos cada vez más
en el Señor. Clamemos al Señor para que nuestra
confianza sea plena en Cristo. Que ninguno de nosotros esté
confiando que somos fuertes. Nuestra fortaleza está en el
Señor. El apóstol Pablo le dijo a Timoteo,
fortalécete en la gracia que es en Cristo Jesús. Que la fortalezca
provenga de recordar, el Señor está a mi lado. ¿Y por qué está
el Señor a mi lado? Siendo quien soy, el Señor está
a mi lado porque Él es rico en misericordia. El Señor está a
mi lado por el gran amor con que me amó. El Señor está a mi
lado porque Cristo ocupó mi lugar, pagó mi condenación, porque derramó
su sangre para comprarme y para lavarme de mis pecados. Porque
el Señor Jesucristo cumplió completamente la ley y lo que Él hizo lo ha
puesto a mi favor. Es esa tu confianza. si es esa
tu confianza hermanos pues digamos con el apóstol Pablo a él sea
la gloria a él sea la gloria por los siglos de los siglos
y entre tanto hermano recuerda vivimos el apóstol Pablo tenía
ministerio a los gentiles pero nosotros vivimos para anunciar
las virtudes del que nos llamó de las tinieblas a luz admirable. Si Cristo y el tesoro de nuestra
vida es que Él está a nuestro lado, que era el Señor que estamos
anhelando, que muchas otras personas puedan decir, Cristo está a mi
lado y ese es mi tesoro, no importa. Si mi padre y mi madre me dejan,
con todo el Señor me recogerá. No importa si hay oscuridad,
Él es mi luz y mi salvación, aquel que dijo que es la luz
del mundo. No importa los peligros que pueda enfrentar, el Señor
es mi pastor, nada me faltará. Y que podamos decir con el apóstol
Pablo, porque confiamos. que Él nos va a preservar. Hermanos,
los creyentes perseveran porque el Señor persevera. Nuestra salvación
depende plena y totalmente del Señor Jesucristo, no de nosotros. Que Dios nos halle confiando,
como el apóstol Pablo, en Cristo y solamente en el Señor Jesucristo. Vamos a orar.

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Joshua

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