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Oración de David

Psalm 17:1-3
Joel Coyoc July, 23 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc July, 23 2025
Salmo 17

El sermón "Oración de David" predicado por Joel Coyoc se centra en la profunda necesidad de la oración sincera y la justicia divina en tiempos de aflicción y oposición. A través de un análisis del Salmo 17:1-3, el predicador argumenta que David, como figura del Señor Jesucristo, presenta un modelo de oración que refleja confianza y sinceridad ante Dios, destacando su persecución injusta por parte de Saúl. Coyoc menciona la importancia de la rectitud, enfatizando que Dios nunca hallará iniquidad en el corazón de quienes buscan en Él su vindicación, y señala cómo esta realidad se cumple en la vida perfecta de Cristo. Este sermón subraya que la verdadera oración surge de un corazón examinado y sincero, y alienta a los creyentes a buscar la justicia divina, recordando que la vindicación de su causa proviene únicamente de Dios.

Key Quotes

“El clamor es una oración intensa en situaciones en las cuales puede haber una profunda necesidad.”

“El Señor está interesado en los motivos de nuestro corazón.”

“Nuestra única esperanza de actuar de manera distinta es las palabras del Señor.”

“El cumplimiento pleno no esperes en ti mismo ni pienses que en todos los aspectos de su vida David pudo orar totalmente esta oración.”

What does the Bible say about David's prayers?

David's prayers in the Psalms reflect his reliance on God's justice and mercy amidst persecution.

David's prayers, particularly illustrated in Psalm 17, demonstrate how he calls upon God in times of distress. He presents his cause as just, appealing to God's holiness and righteousness. David understands that true vindication comes from God alone. His prayers emphasize the importance of approaching God with honesty and sincerity, acknowledging that it is not merely the words of his mouth but the condition of his heart that matters. In this Psalm, David exemplifies the necessity of prayer in the life of a believer, showing that in times of affliction, believers can confidently bring their pleas to God, knowing He listens and acts according to His timing and justice.

Psalm 17:1-3

How do we know God hears our prayers?

We know God hears our prayers because He is attentive to the cries of the afflicted.

The assurance that God hears our prayers is rooted in His faithful character. In Psalm 17, David emphasizes this truth by stating his plea is based on a just cause and appeals for God to listen to his clamor. This confidence stems from an understanding of God's attentiveness to the righteous and the comfort that comes from knowing that His response is grounded in His perfect justice. Believers are encouraged to approach God with sincerity, not fearing that their human weaknesses will hinder His listening ear. The omniscience of God assures us that He is aware of our struggles and pains, and our heartfelt cries are meaningful to Him.

Psalm 17:1-3

Why is the importance of examining our hearts in prayer?

Examining our hearts in prayer is crucial because God desires sincerity over mere words.

In the context of prayer, examining our hearts reveals the sincerity of our intentions and the honesty of our pleas before God. Psalm 17 illustrates David's approach to prayer; he openly acknowledges his heart's disposition, asking God to prove and test it. This reflection is vital because God looks beyond outward appearances and scrutinizes the heart's true motivations. The call to self-examination aligns with the biblical teachings that highlight human frailty and the propensity to disguise our true selves. By approaching prayer with a heart willing to be examined, we align ourselves with God's desire for authenticity and intimacy in our relationship with Him.

Psalm 17:3

Why is God's vindication important for Christians?

God's vindication is important for Christians as it restores their righteousness and defends their cause against injustice.

The theme of divine vindication is central in the life of believers, especially during trials and persecution. In Psalm 17, David seeks vindication from God, trusting that only He can truly defend and clear one's name. This assurance of vindication reflects the belief that God works on behalf of His people, bringing justice in His timing. For believers today, the promise of God's vindication is significant because it provides hope amidst accusation, slander, and misunderstanding. Furthermore, it reminds Christians of their identity in Christ, who perfectly embodied righteousness and was vindicated through His resurrection. Embracing God's promised vindication encourages believers to rest in His justice rather than resorting to fleshly defense mechanisms.

Psalm 17:2

Sermon Transcript

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vamos al al salmo diecisiete dice el salmo diecisiete oye
o Jehová una causa justa está atento a mi clamor escucha mi
oración hecha de labios sin engaño De tu presencia proceda mi vindicación. Vean tus ojos la rectitud. Tú has probado mi corazón. Me has visitado de noche. Me has puesto a prueba y nada
inicuo hallaste. He resuelto que mi boca no haga
transgresión. En cuanto a las obras humanas,
por la palabra de tus labios yo me he guardado de las sendas
de los violentos. Sustenta mis pasos en tus caminos
para que mis pies no resbalen. Yo te he invocado por cuanto
tú me oirás, oh Dios. Inclina a mí tu oído. Escucha
mi palabra. Muestra tus maravillosas misericordias. Tú que salvas a los que se refugian
a tu diestra, de los que se levantan contra ellos. Guárdame como a
la niña de tus ojos. Escóndeme bajo la sombra de tus
alas, de la vista de los malos que me oprimen, de mis enemigos
que buscan mi vida. Envueltos están con su grosura,
con su boca hablan arrogantemente. Han cercado ahora nuestros pasos. Tienen puestos sus ojos para
echarnos por tierra. Son como león que desea ser presa
y como leoncillo que está en su escondite. Levántate, oh Jehová,
sal a su encuentro, póstrales. Libra mi alma de los malos con
tu espada, de los hombres con tu mano, oh Jehová, de los hombres
mundanos cuya porción la tienen en esta vida y cuyo vientre está
lleno de tu tesoro. Sacian a sus hijos y aún sobra
para sus pequeñuelos. cuanto a mí, veré tu rostro en
justicia, estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza. En nuestras Biblias tiene tiene
un tema que es oración de David y efectivamente es una oración
y a diferencia de de otros salmos es pura oración, todo el tiempo
David está orando al señor, no pues no hay referencia a algún
tiempo específico en el cual se pueda ubicar a lo largo de
la vida de David este salmo. Pero sabemos que por la vida
que tuvo David, pues en cualquier parte de su vida es ubicable
este salmo. Recuerde que pues él tuvo opresión
constante, enemigos de manera constante. En un sentido tenemos
que recordar también que David es un pues es un hombre al cual
Dios quiso revelarse, quiso abrirle sus ojos y darse a conocer a
él. Dios eligió a David para que sea pues un tipo, una figura
del Señor Jesucristo y cuando nosotros miramos toda
la descripción de este salmo pues sin duda nos vamos a dar
cuenta de que David estaba pasando una situación pues difícil, oposición
y algo que va a caracterizar la vida de los creyentes que
caracterizó la vida del Señor Jesucristo es oposición. El Señor Jesucristo fue despreciado,
el Señor Jesucristo no fue precisamente bien recibido, la Biblia dice
a lo suyo vino pero los suyos no le recibieron y dice la Biblia
que le veremos inatractivo para desearle y el señor Jesucristo
nos dejó dicho que pues no fue amado porque él no es de este
mundo y sus siervos pues no somos de este mundo y una de las cosas
que nosotros podemos mirar en este salmo es una persona que
tiene un conocimiento del señor Y en un sentido podemos pensar
que en situaciones específicas pues se cumple en la vida de
David pero en un sentido pleno se cumple en el Señor Jesucristo. Lo primero que empieza esta este
este salmo va a empezar con tres frases que pareciera que se están
repitiendo pero no son simplemente repeticiones cada una de las
frases está agregando algo más que es necesario tener cuando
se trata de de oración y lo primero que David dice al señor es oye
o jehová una causa justa oye o jehová una causa justa Y esto
nos hace referencia a cuando el apóstol Pedro nos dice que
el Señor Jesucristo encomendaba la causa al que juzga justamente. Y David, siendo también un tipo
del Señor Jesucristo, pues encomienda su causa al Señor con la certeza
de ser escuchado, oye o que obá una causa justa en algún aspecto,
en algún momento de su vida. David estaba siendo perseguido
de manera injusta y pensamos que puede ser aplicable a cualquiera
de las etapas de su vida, pero si pensamos en la persecución
que fue objeto por Saúl, fue perseguido Y pues la causa de
David era una causa justa. Y la causa de persecución de
Saúl hacia él pues no era precisamente justa, era por envidia, por celos. No había nada de las acusaciones
que Saúl hacía en contra de David. Y él dice, oye o Jehová, una
causa justa. Lo que sigue, él va a decir,
está atento a mi clamor. Cuando nosotros miramos lo demás
del Salmo, nos vamos a dar cuenta que describe a sus enemigos como
leones al acecho, los describe como arrogantes, como poderosos,
como gente que está esperando cazar a su alma. y en esa segunda
frase David no simplemente va a decir oye o que va a una causa
justa sino David va a agregar que es le pide al señor está
atento a mi clamor y hermanos el clamor es pues es una oración
intensa es una una oración en situaciones en las cuales pues
Son como estas situaciones que él está describiendo aquí, que
pueden ser oraciones audibles o pueden ser oraciones como la
de Ana, que no se escuchaba nada, pero había una intensidad en
su corazón por su profunda necesidad. Está atento a mi clamor. Había aflicción en David. Y en
tercer lugar, él va a decir, escucha mi oración hecha de labios
sin engaño. Escucha mi oración hecha de labios
sin engaño. Y alguna de las cosas que nosotros
podemos, podemos mirar acá, una es el Señor está atento al clamor
del afligido y el Señor no menosprecia el clamor del afligido. Y hermanos
cuando nosotros enfrentamos aflicción podemos venir confiadamente al
Señor y lo que el Señor escucha no es precisamente lo elegante
de las palabras de nuestra oración sino el clamor del corazón no
es espurge, usa la figura de, pues un niño no se pone a pensar
cuando está en situaciones de peligro y de aflicción, pues
elaborar un discurso elegante, simplemente grita a su padre
y para su padre el grito de un hijo pues es es de mucho valor,
de mucha estima, marca su corazón y dice, escúchame oración hecha
de labios sin engaño, escúchame oración hecha de labios sin engaño. Y hermanos, qué gran bendición
es que el Señor abra nuestros ojos y nos haga recordar que
nuestra vida es delante del Señor, es en verdad una insensatez el
venir delante del Señor y pretender orar y hacerlo con labios de
engaño. David sabe, David sabe esto,
de hecho, él dice escucha mi oración hecha de labios sin engaño.
Y en un sentido, en esta circunstancia particular que David está enfrentando,
pues realmente él puede hablar y decir en esta situación, yo
estoy hablando verdad. Ahora, el Señor Jesucristo vino
a esta tierra y en verdad él puede decir siempre, él puede
decir siempre, su oración, su intercesión es hecha de labios
sin engaño, porque en él no se halló engaño, en él no se halló
pecado. y en esta situación particular
pues David puede decir escúchame oración porque está hecha de
labios sin engaño. Y todo esto hermanos nos lleva
a algo que es importante cuando nosotros venimos al Señor y es
examinar nuestro corazón, recordar las palabras, las palabras del
Señor Jesucristo que nos invita a tratar con nuestro corazón,
porque de pronto puede parecernos a nosotros que nuestra causa
es justa. Pero qué importante que es venir al Señor y decirle,
examíname, oh Dios, y conoce mi corazón, pruébame y ve si
hay en mi camino de perversidad, no plantarnos en la posición
de que nuestra causa es necesariamente justa. Sin embargo, el creyente
por la palabra del Señor puede saber en un momento que su causa
es justa, pero es importante el hecho de poder examinar nuestro
corazón delante del Señor. El Señor está interesado y está
interesado en los motivos de nuestro corazón. Y algo que es
importante es no pretendamos, no pretendamos delante del Señor Una tendencia de los hijos de
Adán es que pues tendemos a querer parecer mejor de lo que somos.
Pero delante del Señor no hace falta, porque todas las cosas
están desnudas delante de sus ojos. Delante del Señor, pues
el Señor nos ha, como dice el Salmo 139, tú me has examinado
y conocido. El Señor conoce desde lejos nuestros
pensamientos y no hay nada que esté encubierto acerca delante
del Señor. Y qué mejor que recordar que
en diferentes pasajes de la escritura. Se nos habla constantemente de
la omnisciencia y la omnipresencia del señor y recordar por ejemplo
en el apocalipsis se nos presenta al señor caminando en medio de
los siete candeleros de oro y se nos recuerda que su mirada es
es una mirada penetrante es una mirada intensa y hermanos no
hay necesidad de venir y tratar de impresionar al señor porque
el señor no mira lo que mira el hombre el hombre mira lo que
está delante de sus ojos pero Dios mira nuestro corazón en
el versículo dos David va a decir de tu presencia proceda mi vindicación
de tu presencia proceda mi vindicación hermanos una de las cosas que
probablemente una de las cosas que va a acompañar nuestra vida
es es oposición es aflicción es opresión y una de las cosas
que nosotros debemos recordar es este clamor de tu presencia
proceda mi vindicación. Algunas veces en este caso David
pues fue calumniado, fue calumniado de querer pues derrocar a Saúl. Y nosotros sabemos por la escritura
que no es así, sabemos por la escritura que David tuvo oportunidades
de haber, de haber pues matado a Saúl, pero en el corazón de
David había temor y él sabía que lo que Dios le había dado,
él no lo quería tomar hasta que Dios, hasta que Dios le indicara
el momento. Y él se guardó siempre de levantar
su mano contra Saúl porque consideraba que Saúl, a pesar de que estaba
actuando mal, era pues el ungido del Señor. Y nosotros lo sabemos
porque Dios usó a los escritores bíblicos para registrarlo. Los
libros de la Biblia donde se nos narra Las veces en que David
tuvo la ocasión de poder pues terminar con Saúl, pues no fueron
libros que precisamente David escribió. ¿Y qué bendición es
que tener esa actitud en oración y decirle, Señor, de tu presencia
proceda mi vindicación? El poder deleitarnos en Dios,
el poder confiar que el Señor vindica, el Señor limpia el nombre
difamado de sus siervos y poder recordar, esperar que a su tiempo
el Señor va va a vindicar nuestro nombre. En lugar de ocupar nuestras
vidas intentando defender nuestro nombre, intentando escribir e
informar a todos de la realidad, es mejor dejar al Señor y esperar
que de su presencia proceda mi vindicación. Esto fue una realidad
en el Señor Jesucristo. Él se dedicó a hacer lo que el
Padre le dio para hacer. Él se dedicó a hacer las obras
de su Padre. y el Señor vindicó su nombre. Un ejemplo de la vindicación
de su nombre es, Saulo de Tarso tenía la idea
de que Cristo era un impostor, él tenía un mal concepto del
nombre de Cristo. pero Dios trajo a Saulo de Tarso
al Señor Jesucristo y el nombre de Cristo fue vindicado. Allí
él dijo, ¿Quién eres, Señor? Él no tenía seguridad ni certeza
de quién era que le había aparecido, pero el Señor le declaró que
él era el Señor, soy yo Jesús a quien tú persigues. Y el Señor
vindicó el nombre de su Hijo al levantarle de la tumba y dice
tus ojos vean tus ojos la rectitud vean tus ojos la rectitud hermanos
lo que lo que David está pidiéndole al señor es David le está pidiendo
al señor que le haga justicia y David le está pidiendo al señor
en este caso específico vean tus ojos la rectitud y hermanos
damos gracias a Dios porque En situaciones particulares,
quizá podríamos decir con David algo así, pero en una situación
total, nuestra única esperanza de decir algo así es confiando
en el Señor Jesucristo. De tu presencia proceda mi vindicación,
vean tus ojos la rectitud. Una de las cosas que se requiere
delante de Dios es rectitud, no en una situación particular,
sino en toda la vida. Y hermanos, la posibilidad de
tener una rectitud en toda la vida es estar en el Señor Jesucristo. En algunas circunstancias de
la vida de David esto fue aplicable. En algunas circunstancias particulares
de su vida él pudo orar esta oración, pero en esta oración
la única persona que la puede orar en todos los aspectos de
su vida, en cada segundo de su vida en esta tierra, es el Señor
Jesucristo. De tu presencia proceda mi vindicación,
vean tus ojos la rectitud. Y hermanos, el Padre vindicó
el nombre de Cristo porque porque no se halló pecado en él, porque
no se halló engaño en su boca, porque fue tentado en todos según
nuestra semejanza pero nunca pecó, fue tentado con toda la
tentación que se describe acá, rodeado de enemigos que parecían
leones que querían devorarlo y él respondió siempre de manera
piadosa. Recuerde que en la cruz él dijo,
padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. Salía amor porque
Dios es amor. Los ojos del Señor estaban viendo
rectitud. La rectitud de Cristo agradó
al padre y él lo vindicó. Dice después en el versículo
tres, tú has probado mi corazón y me has visitado de noche. tú
has probado mi corazón, me has visitado de noche, me has puesto
a prueba y nada inícuo hallaste. Hermanos, qué bendición que es
que el Señor obre en nuestros corazones y nos haga entender
en verdad cuál es el interés del Señor. El pasaje que leímos
al principio del culto en Isaías justamente está hablando El pueblo
de Israel hacía cosas que la ley decía pero las hacía de manera
externa y por eso el Señor les habla como si fueran Sodoma y
Gomorra y el Señor porque ellos pensaban que bastaba con hacer
cosas de manera externa. Pero qué bendición es cuando
nosotros por la gracia de Dios entendemos que el Señor lo que
está interesado es en nuestro corazón. Tú has probado mi corazón,
me has visitado de noche, me has puesto a prueba y nada y
ni cuayaste. hermanos la verdad es que nosotros
no podemos nosotros no podemos orar esto en nosotros mismos
o sea nadie de nosotros puede decirle señor tú has probado
mi corazón y me has visitado de noche me has puesto a prueba
y nada y nico hallaste si nosotros podemos orar así es solo por
la obra de cristo es solamente por estar en el señor jesucristo
Y hermano, una de las cosas que el Señor está haciendo es que
Él está usando los rigores de las pruebas cada día, porque
Él está buscando purificar nuestro corazón, Él está buscando quitar
los ídolos de nuestro corazón, Él está obrando de tal forma
que nosotros podamos mirar las veces en que nos desviamos y
tenemos nuestra confianza fuera del Señor, pero creyente va va
creciendo por la obra del Señor Jesucristo por estar en la vid
verdadera tú me has tú has probado mi corazón hermanos los creyentes
sabemos que aún estos enemigos fieros como se describen aquí
violentos como se describen aquí que quieren devorarnos somos
conscientes de que en verdad hay una batalla así de intensa
Y sabemos que Dios usa aún esos enemigos para probar nuestro
corazón. Nos visita de noche. Me has puesto a prueba y nada
iniquo hallaste. Y hermanos, el Señor, el Señor
está limpiándonos por su palabra. El Señor está aprovisto también
dice dice la escritura la sangre de Jesucristo su hijo nos limpia
de todo pecado dice estas cosas les he escrito para que no pequen
pero si alguno hubiere pecado abogado tenemos para con el padre
a Jesucristo el justo y él es la propiciación por nuestros
pecados mi hermanos el señor Jesús puede orar esto y él fue
probado y él aprobó Él siempre tuvo testimonio del Padre. Este
es mi Hijo amado en quien tengo complacencia, porque no había
nada de iniquidad, no había nada inico en Él. Y nuestra esperanza
es estar en el Señor Jesucristo. Nuestra esperanza es que me puedo
presentar y no haya nada inico porque he sido lavado en la sangre
del Cordero, porque la sangre de Jesucristo, su Hijo, me limpia
de todo pecado. Después dice, he resuelto que
mi boca no haga transgresión. He resuelto que mi boca no haga
transgresión. Y hermanos, la verdad es que
nuevamente, nuevamente tenemos que ver al Señor Jesucristo,
porque el Nuevo Testamento nos dice que el hombre puede controlar
barcos grandes. Nos dice Santiago que el hombre
puede domar bestias. Pero nos dice la escritura que
la lengua, la boca, ningún hombre puede domar. Y el único hombre
que habló siempre lo correcto, porque él es la palabra viva,
es el Señor Jesucristo. Él siempre habló en conformidad
al carácter santo de su padre. Él siempre honró la santa ley
de Dios. De su boca, pues nunca salió
transgresión. hermanos qué qué bendiciones
que Dios obra en nosotros y nos hace pues por la obra de Cristo
tener el anhelo de tener una resolución una resolución, pero
no sólo el anhelo de tener una resolución, sino la esperanza
en el Evangelio. Yo no puedo domar mi lengua,
pero mi esperanza está en aquel que pudo tener dominio siempre
de su boca, que nunca hizo transgresión con su boca. Por su obra él vino
para para limpiar mi corazón y nuevamente el asunto es el
corazón porque recuerde que hay una distancia muy corta entre
el corazón y la lengua y de la abundancia del corazón habla
la boca. Hermano, qué bendición es conocer
a Dios y tener un corazón satisfecho en Dios, tener un corazón que
recuerda constantemente que su vida es dependiente de la misericordia
y de la gracia de Dios, un corazón que recuerda que que si puede
en algún aspecto de su vida hacer esta oración es solo por la obra
del Señor Jesucristo que él lo pudo hacer en la totalidad de
su vida, porque de lo contrario vamos a pecar con nuestra boca.
Atribuirme a mí bondad, atribuirme a mí no pecar es pecado dice
la biblia si alguno dice que no tiene pecado hacia dios mentiroso
y la verdad no está en él y hermanos que qué bendición que es el recordar
todo es gracia todo es misericordia todo el cumplimiento absoluto
y total de este salmo es en el señor jesucristo y por su gracia
me hace crecer a su imagen y en el versículo cuatro dice en cuanto
a las obras humanas por la palabra de tus labios yo me he guardado
de la senda de los violentos en cuanto a las obras humanas
por la palabra de tus labios yo me he guardado de la senda
de los violentos y aquí está hablando de del pecado violencia y una de las cosas
que el que el salmista va a enfatizar aquí es la importancia de la
palabra del señor la importancia de la palabra del señor dice
por la por las la palabra de tus labios y cuando pensamos
en la importancia de la palabra del señor tenemos que pensar
en la palabra viva el señor Jesucristo y en la palabra escrita Hermano,
el Señor dice, dice el Señor Jesús, santifícalos en tu verdad. Tu palabra es verdad. Ya vosotros estáis limpios por
la palabra que os he hablado. Hermanos, la necesidad de anhelar
esa palabra a través de la cual nosotros conocemos al Señor y
podemos crecer en confianza en el Señor. Recuerde que nuestra
confianza en el Señor no puede crecer si no es por la palabra.
dice la biblia que la fe viene por el oír y por oír la palabra
del señor recuerde que en el salmo ciento diecinueve el salmista dice en el versículo nueve dice con
que limpiará el joven su camino con guardar tu palabra con todo
mi corazón te he buscado no me dejes desviarme de tus mandamientos. Versículo once, en mi corazón
he guardado tus dichos para no pecar contra ti. Y hermanos,
la palabra, la palabra viva, la palabra escrita que nos revela
la palabra viviente al Señor Jesucristo. En cuanto a las obras
humanas, nuestra única esperanza de actuar de manera distinta. Nuestra única esperanza de responder
y no responder en sendas de violencia siendo violentos es las palabras
del Señor, la palabra, porque es a través de la palabra que
el Señor va limpiando nuestras mentes, es a través de la palabra
del Señor que el Señor nos recuerda cómo el Señor Jesucristo encomendó
en lugar de de pelear por la causa. Recuerde que Pedro sacó
una espada y el Señor Jesucristo le dijo guarda tu espada. Recuerde
que el Señor Jesucristo cuando le maldecían no respondió con
maldición sino le encomendó la causa a aquel que juzga justamente.
Pero recuerde que el Señor Jesucristo no es que no podía defenderse.
El Señor Jesucristo tenía todo el poder para defenderse. El
Señor Jesucristo dijo pues a mí nadie me quita mi vida. Yo tengo
poder para ponerla y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento
recibí de mi padre. Recuerda al Señor Jesucristo
diciendo, pues no crees que puedo pedir doce legiones de ángeles,
pero entonces, ¿cómo se cumpliría la Escritura? Hermanos, qué bendición
de poder recordar al Señor Jesucristo y recordar su amor y recordar
que no hace falta que nosotros respondamos de manera violenta,
no hace falta que nosotros estemos ocupando nuestra vida en estar
limpiando nuestro nombre, porque queremos que lo que Dios ha hecho
en el pasado lo haga con nosotros, vindicar que nuestra vindicación,
dice, proceda de tu presencia proceda mi vindicación. Vean
tus ojos la rectitud. Que tus ojos vean la rectitud
de Cristo en mí, que tú vindiques mi nombre, que tú me hagas justicia. Dice, yo he guardado yo me he guardado
en la senda de los violentos en cuanto a las obras humanas
por las palabras de tus labios y hermanos las palabras del Señor
son necesarias es por su palabra que nosotros podemos conocer
al Señor Jesucristo es por su palabra que nosotros podemos
ser limpiados, es por su palabra que nuestra mente puede ser renovada,
es por su palabra que nuestra fe puede ser fortalecida, y si
hay algo que nosotros necesitamos es que nuestra fe sea fortalecida,
que el Señor obre de tal manera en nuestras vidas que podamos
pues crecer en oración, en una oración como esta que es pura
oración, vamos a a terminar ahorita en el versículo cinco pero todo
el salmo es oración y pura oración y presentando su causa al señor
y recordar que el cumplimiento pleno hermano no esperes en ti
mismo ni pienses que que en todos los aspectos de su vida David
David pudo orar totalmente esta oración en verdad que solamente
aquel que nunca pecó, aquel que nunca se halló engaño en su boca,
que nunca respondió con maldición, aquel en que el Padre haya todo
su complacencia, todo su contentamiento, o sea, en el Señor Jesucristo.
Vamos a orar.

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Joshua

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