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Tú me oirás

Psalm 17:7-9
Joel Coyoc August, 6 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc August, 6 2025
Salmo 17

El sermón titulado "Tú me oirás" predicado por Joel Coyoc en base al Salmo 17:7-9, aborda la doctrina de la oración y la misericordia de Dios. El predicador enfatiza que la posibilidad de orar proviene del sacrificio de Cristo, quien a través de su sangre nos abrió el acceso al trono de la gracia. Coyoc argumenta que el salmista invoca al Señor porque confía en que sus oraciones serán escuchadas y respondidas, lo cual se fundamenta en la revelación del carácter misericordioso de Dios. Se mencionan varios pasajes que corroboran esta confianza, incluyendo 1 Juan 5:14-15 sobre la certeza de ser escuchados cuando pedimos conforme a Su voluntad, y Hebreos 4:16 que habla de acercarnos con confianza al trono de gracia. La importancia práctica de este sermón radica en la comprensión de que la oración no es un mero acto religioso, sino una dependencia espiritual hacia Dios, quien cuida y responde a sus hijos, especialmente en tiempos de aflicción.

Key Quotes

“No hay salvación en otro lugar que no sea la diestra del Señor.”

“El único lugar de refugio es la diestra del Señor, porque ahí está el Señor Jesucristo.”

“La misericordia del Señor es infinita, y sus misericordias son nuevas cada mañana.”

“Orar es el clamor del alma que es consciente de los enemigos alrededor y que busca el único lugar donde es posible tener salvación.”

What does the Bible say about prayer?

Prayer is the privilege of the believer, allowing direct access to God through Jesus Christ, who paid the ultimate price for our ability to pray.

The Bible presents prayer as a vital means of communication between the believer and God. It emphasizes that it is through the sacrifice of Jesus Christ that we have access to the throne of grace. As believers, we approach God in prayer not merely to be heard but to engage with Him, trusting that He will respond. The act of praying is profound and involves the acknowledgment of God’s character as one who is rich in mercy, capable of answering our pleas. Throughout Scripture, we see that prayer is not only about presenting our requests but also about deepening our relationship with God, growing in understanding and reliance on Him as we face life's afflictions.

Psalm 17:7-9, Ephesians 2:18

How do we know God hears our prayers?

We know God hears our prayers because of His promises in Scripture and the assurance given to us through Christ’s atoning work.

God’s readiness to hear our prayers is firmly anchored in His divine character and the work of Christ. Psalm 17 highlights that the psalmist prays out of the confidence that God is listening, grounded in His nature as one who saves those who seek refuge in Him. Additionally, the New Testament reassures believers that when we come to God through Christ, we can be assured that our prayers are not only heard but answered. Jesus demonstrated an intimate relationship with the Father, which includes being always heard, and as members of His body, we share in that assurance. This foundational truth inspires believers to continue praying, knowing that God actively responds to our cries for help.

Psalm 17:7-9, John 11:41-42, Hebrews 5:7

Why is God's mercy important for Christians?

God's mercy is crucial for Christians because it provides us with forgiveness, refuge, and the assurance of salvation through Jesus Christ.

The mercy of God stands as a cornerstone of Christian faith and experience. It is through God's abundant mercy that we find forgiveness of sins and the promise of salvation. The psalmist calls upon God to demonstrate His 'marvelous mercies,' which are reminders of His character as one who delights in showing compassion and grace, especially in times of need. This mercy is not only historical but alive today, as believers reflect on how God continually shows His kindness and faithfulness. The acknowledgment of God's mercy motivates us to approach Him boldly in prayer, knowing that there is no condemnation for those who are in Christ. Moreover, understanding God's mercy compels Christians to extend grace to others, embodying the very essence of Christ’s love received.

Psalm 17:7, Ephesians 2:4-5, Micah 7:18

Sermon Transcript

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vamos al salmo número diecisiete salmo número diecisiete estamos meditando este salmo del cual hemos comentado que es un salmo que es pues es oración desde el primer versículo es el privilegio del cristiano el poder orar a veces pensamos que y algunas veces algunas personas dicen que orar no cuesta nada pero la verdad es que cuesta es más fácil estudiar que orar pero no sólo en ese sentido cuesta sino nosotros podemos orar porque Dios es rico en misericordia pero la expresión de esa riqueza de la misericordia es que Cristo derramó su sangre y nos abrió el acceso al trono de la gracia, o sea, costar orar cuesta infinito, cuesta pues la sangre del Señor Jesucristo, es por el sacrificio del Señor Jesucristo que nosotros podemos orar y el creyente está creciendo en conocer a Dios en el rostro del Señor Jesucristo. y el creyente viene, es atraído, experimenta su necesidad, Dios le ha revelado que todo lo que necesita está en el Señor, y viene, y cuando enfrenta aflicción, viene al Señor, y Dios responde sus oraciones, y cada vez que Él responde sus oraciones, el creyente va creciendo. Y esta noche vamos a meditar los versículos del 7 hasta el versículo 9. que dice, yo te he invocado por cuanto tú me oirás, oh Dios. Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra, muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra. de los que se levantan contra ellos, guárdame como a la niña de tus ojos, escóndeme bajo la sombra de tus alas, de la vista de los malos que me oprimen, de mis enemigos que buscan mi vida. Y nuestro tema de esta noche es tú me oirás, tú me oirás. nosotros vemos estos versículos y si ubicamos en todo el contexto del salmo nos vamos a dar cuenta que esa expresión tú me oirás que es la justificación de por qué él invoca al señor dice yo te he invocado por cuanto tú me oirás vamos a anotar que justo lo que estaba diciendo hace hace un momento el creyente ora su oración es respondida por el Señor, crece en su confianza y el creyente cuando vuelven otra vez las situaciones difíciles, porque en el mundo vamos a tener aflicciones. Algo que va a marcar la vida de los creyentes es que si la aflicción no ha llegado algo es seguro, va a llegar, va a llegar, la aflicción va a llegar. Este es un mundo donde vamos a enfrentar aflicción y en la aflicción el creyente clama y hay varias cosas que nos indican en este Salmo que el Señor le responde y eso le hace a él crecer en la confianza. Ese tú me oirás, podemos entenderlo como no simplemente oír, Por ejemplo, dice, muestra tus maravillosas misericordias tú que salvas a los que se refugian a tu diestra de los que se levantan contra ellos. Él lo sabía porque lo había experimentado. A lo largo de su vida había un lugar de confianza para David. Les comenté la otra vez que no sabemos exactamente en qué circunstancia histórica de la vida de David se escribió este Salmo, pero la vida de David fue un constante de depender y de confiar en el Señor y él tenía algo claro. Tú ya me has respondido. y esa expresión tú me oirás implica no simplemente oír sino implica el hecho tú me oyes y me respondes y qué bendiciones que los creyentes somos no simplemente oídos no simplemente escuchados sino la oración de los creyentes es respondida y le motiva a él orar y en primer lugar nos va a decir a quien ora dice dado que tú me oirás, pues yo oro a ti, oh Dios. Después, el salmista nos va a decir por qué es que él invoca al Señor, la justificación de por qué él invoca es porque me oyes, por eso yo te invoco. Y en tercer lugar, el salmista nos va a decir tú me oirás, porque mi súplica es conforme a tu carácter y vamos a a mirar primeramente a quien es a quien le dice tú me oirás dice yo te he invocado por cuanto tú me oirás oh Dios oh Dios hermanos el nombre que el salmista está mencionando allá es el nombre que aparece en el versículo uno de Génesis es ese nombre que tiene la intención de de hablarnos de un Dios que es uno como el himno que cantamos en la segunda estrofa enfatiza el hecho de un Dios en tres personas y es el nombre plural del Señor Dios es uno pero los primeros versículos de Génesis nos nos hablan y nos dicen en el principio Dios creó los cielos y la tierra y el espíritu del Señor estaba sobre la faz de las aguas y nosotros sabemos que ahí está también el Señor Jesucristo porque el apóstol Juan nos dice en el principio era el verbo y el verbo era con Dios y el verbo era Dios, todas las cosas por él fueron hechas y ahí está el Dios Trino y Uno, está dirigiéndose, el que nos oye y nos responde, no es sino el único Dios vivo y verdadero porque no hay más que un Dios vivo y verdadero y lo que otras personas llaman dioses pues en el Salmo ciento quince versículo tres el salmista dice usando el mismo nombre que es, dice, nuestro Dios está en los cielos, el poder dirigirnos al Dios creador de todas las cosas, al Dios vivo y verdadero, al Dios en tres personas, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, y clamar a él porque él nos responde. Hermanos, el Salmo ciento quince, versículo tres, nos da y dice, nuestro Dios está en los cielos. todo lo que quiso ha hecho cuando el creyente clama porque es oído se dirige al Dios que está en los cielos al único vivo y verdadero al que está en los cielos y ha hecho todo lo que quiso porque los otros que dice la gente que son dioses y no siempre se dice con la boca, a veces se dice porque ponemos la confianza, a veces se dice porque ahí tenemos nuestra esperanza, a veces se dice sin decirlo porque ahí estamos buscando el gozo, ahí estamos buscando la paz, la satisfacción y la Biblia va describiendo en ese Salmo ciento quince dice que esos tienen oídos pero no oyen, tienen ojos pero no ven, tienen boca pero no hablan tienen manos pero no pueden palpar y dice semejantes a ellos son los que las hacen cualquiera que en ellos confían pero qué bendición del Señor creyente, qué bendición al creyente le ha dado el Señor, y esa bendición es únicamente por la obra del Señor Jesucristo. Si no fuera por la obra del Señor Jesucristo, no tendríamos esperanza de dirigirnos al único Dios vivo y verdadero y ser escuchados, porque, pues, él no es un Dios que se complace en la maldad, el malo no va a habitar delante de sus ojos, él no va a escuchar la oración del impío, pero el Señor Jesucristo es la razón por la cual somos escuchados y hermanos esto que está diciendo Dios creador tú me vas a oír es la convicción del creyente y esa convicción el creyente la tiene porque le ha sido revelada por el Señor Jesucristo el Señor Jesucristo nos dio a conocer al Padre pero el Señor Jesucristo mostró esa dependencia y fue su experiencia porque él él conoce a su padre y eso marcó su vida en la tierra, el conocimiento que él tenía de su padre. El Salmo noventa y uno versículo catorce y dieciséis que leímos al comenzar el culto dice por cuanto en mí ha puesto su amor y definitivamente ahí está hablando del Señor Jesucristo. Es interesante que ese salmo es el salmo que unos versículos antes satanás utilizó para tentar al Señor Jesucristo y decirle que se tirara del del pináculo del templo porque dice a sus ángeles va a mandar para que tus pies no tropiecen en piedra y astutamente satanás no citó el versículo que sigue pero está hablando ese salmo del Señor Jesucristo Y dice, por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré. Y el Señor Jesucristo tenía el amor en su padre. La pasión de su corazón era la voluntad de su padre. Él estaba satisfecho en su padre porque él pues es el que tiene el conocimiento perfecto de su padre. Además, es la imagen misma de su substancia. Dice, a Dios nadie le vio jamás el unigénito hijo que está en el seno del padre. Él le ha dado a conocer. Y dado que Cristo tenía su amor siempre en el padre, dice, yo también lo libraré, lo pondré en alto por cuanto ha conocido, por cuanto ha conocido mi nombre. me invocará y yo le responderé. Y dice, con él estaré yo en la angustia, lo libraré y le glorificaré, lo saciaré de larga vida y le mostraré mi salvación. Y nosotros, si Dios ha abierto nuestros ojos, sabemos que eso se ha cumplido plenamente en el Señor Jesucristo. Y por causa de que se ha cumplido en el Señor Jesucristo, también es la experiencia. de aquellos que están en Cristo. Aquellos que están en Cristo pues pueden experimentar por la obra del Señor Jesucristo, el ser escuchados. Estamos conociendo, el Señor está obrando cada día, abriendo nuestros ojos para que crezcamos en conocer al Señor y confiar más y más en él, y para que en los momentos de angustia, pues, cada vez dejemos de ir a otro lugar y vengamos al lugar donde hay refugio. Dice después, segundo punto tú me oirás por eso yo te he invocado tú me oirás por eso yo te he invocado y hermanos hay hay una figura el el salmista está usando la forma poética de los hebreos es poesía pero no hay rimas como en la poesía en español sino lo que hay son paralelismos y a través del paralelismo va cada vez implicando con más fuerza lo que él está diciendo y él dice en el versículo yo te he invocado por cuanto tú me oirás o Dios y después aumentando la intensidad va a decir inclina a mí tu oído escucha mi palabra y quisiera que pudiéramos pensar en esa expresión inclina a mí tu oído, inclina a mí tu oído En el Antiguo Testamento, una de las palabras que se utiliza para referirse al concepto de la gracia de Dios es, esa palabra tiene la idea de alguien superior que se inclina, alguien superior que se inclina hacia alguien que es inferior y se inclina para otorgar su favor y hermanos ese esa figura que está usando inclina a mi tu oído es una figura de pedir gracia es un acto es es una manera de expresar la gracia de Dios es el acto de alguien infinitamente superior que es el Señor de toda la creación, que es el Omnipotente, el Eterno, aquel que está por encima de su creación, inclinándose para escuchar no simplemente a una criatura finita, no simplemente a una criatura temporal, sino además de todo eso a una criatura que es rebelde y se ha revelado, a una a una criatura que es indigna, a una criatura que lo único que que puede esperar y debería esperar es juicio, pero Dios ha enseñado al salmista que es un Dios de gracia y él le dice inclina a mí tu oído y ese acto de inclinar lo podemos Podemos ver como una figura de lo que el apóstolo después dice en Filipenses 2, 5 al 8. El Señor estaba en su trono de gloria, exaltado sobre toda la creación. Y él se inclinó, él descendió, él dejó su trono de gloria. Y en Filipenses 2, 5 al 8 dice el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, dice, haya pues en vosotros ese sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual siendo en forma de Dios no estimó el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse. sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres, y estando en la condición de hombre se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Y es que somos escuchados, porque Dios en la persona del Señor Jesucristo. Cristo, el eterno Hijo de Dios, toma forma humana y condesciende, baja hasta nuestro nivel, hasta la profundidad de nuestra caída, y se hace obediente. Ese inclinarse no fue simplemente un un un doblar la espalda, sino fue el dejar el trono de gloria, venir e identificarse en todo con nuestra humanidad, y después abrirnos el camino nuevo y vivo por medio de su sacrificio en la cruz, por su muerte y muerte de cruz. Hermanos, qué qué qué bendición podemos ser oídos porque hay gracia ese inclina mi tu oído es una implicación de la gracia del señor y pudiéramos pensar como la figura de un padre que que pues se inclina a escuchar a su hijo pero mucho más que eso mucha más implicación que simplemente un acto físico ahora dice después de eso va a decir escucha mi palabra escucha mi palabra nuevamente hermanos alguien que puede decir, escucha mi palabra, definitivamente tenemos que ir en primer lugar a que fue la experiencia de Cristo al cien por ciento. Siempre fue escuchado, porque él hallaba su deleite en su Padre. Y también es la experiencia de los escogidos por estar en el Señor Jesucristo y por la obra de redención del Señor Jesucristo. Hebreos capítulo cinco, versículo siete, vamos a mirar cómo es la experiencia del Señor Jesucristo, oye mi palabra, y el padre siempre escuchó mi su palabra, dice, yo sé que siempre me oyes, pero lo dije por por los demás, y en verdad fue la experiencia del Señor Jesucristo. Hebreos cinco siete dice, Y Cristo en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas, al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Fue oído a causa de su temor reverente. Él siempre fue oído. Y este versículo además nos enfatiza algunas cosas en cuanto a la palabra que ya hemos estado mirando ahí que es la invocación, invocar es es es un clamor intenso, es un clamor del alma, y es lo que el Señor Jesucristo dice que hacía en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas, al que podía librar de la muerte, y fue oído a causa de su temor reverente. Y nuevamente, hermanos, el el Señor Jesucristo tenía la actitud correcta, el temor reverente, porque porque él tiene el conocimiento perfecto de quién es su padre, y nosotros no podemos temer a quien no conocemos, pero damos gracias a Dios porque en Cristo estamos conociendo al Padre, y el principio de la sabiduría es el temor del Señor, y ese temor del Señor solo lo podemos tener por la gracia de Dios que nos va revelando al Padre en el rostro del Señor Jesucristo. Ahora, en el Salmo 5, versículo 1 al 7, vamos a encontrarnos. Cristo siempre fue oído a causa de su temor reverente, siempre, siempre fue oído a causa de su temor reverente, el cien por ciento de las veces. Ahora, en el Salmo cinco, versículo uno al siete, vemos reflejado la experiencia del creyente, del que está en Cristo, que también viene e invoca, y dice, escucha, oh Jehová, mis palabras, considera mi gemir, está atento a la voz de mi clamor, rey mío y Dios mío, porque a ti oraré, oh Jehová, de mañana oirás mi voz, de mañana me presentaré delante de ti y esperaré. Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad. El malo no habitará junto a ti. Los insensatos no estarán delante de tus ojos. Aborreces a todos los que hacen iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira. Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová. Hermanos, qué terrible sería si el Salmo terminara ya. Pero damos gracias a Dios porque hay un versículo más que dice, más yo, Por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa, adoraré hacia tu santo templo en tu temor. ¿Y dónde está la abundancia de la misericordia? otras palabras por el señor Jesucristo es que yo puedo entrar porque si no fuera por el señor Jesucristo pues yo estoy en los versículos que dice antes dice dice el malo no habitará junto a ti dice los insensatos no estarán delante de tus ojos aborreces a todos los que hacen iniquidad destruirás a los a los que hablan mentira al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová y David sabía por experiencia que esa es una descripción de él y creo que nosotros sabemos por la gracia de Dios por experiencia y espero que ninguno de nosotros se ofende porque ese no es un cuadro de una buena persona y hoy día hay gente que se ofende rápido si le dicen que no es buena persona pero gracias a Dios los que estamos en Cristo sabemos que eso de buena persona es un chiste. buena persona. El Señor Jesucristo es una buena persona y nosotros podemos entrar no por buenas personas, sino por la buena persona del Señor Jesucristo, en el cual está la abundancia de su misericordia. Mas yo, por la abundancia de tu misericordia, entraré a tu casa y adoraré hacia tu santo templo. Y nuevamente este romanos nos llama a prestar atención y aclamar al Señor para que ponga en nosotros la disposición de orar, porque Hermanos no es cualquier cosa orar, es por la obra del Señor Jesucristo que nosotros podemos orar y no orar significa pues no valorar la obra del Señor Jesucristo. Dice en tercer lugar tú me oirás porque mi súplica es conforme a tu carácter. ¿Qué es lo que le está pidiendo el salmista? lo que el salmista le está pidiendo al Señor se parece a lo que pidió Moisés cuando le dijo si vas a ir con nosotros yo te pido algo muéstrame tu rostro y aquí él le dice dice muestra tus maravillosas misericordias muestra tus maravillosas misericordias porque Estoy diciendo que dice Él tú me oirás porque mi súplica es conforme a tu carácter. ¿Cómo es el carácter del Señor? Hay varios lugares de la escritura que nos dice cómo es el carácter del Señor. Uno está en Efesios capítulo 2 donde dice pero Dios que es rico en misericordia. Pero Miqueas 7 18. Ese Dios que no hay otro como Él, busque el pasaje. Ese Dios que no hay otro como Él, que creó todas las cosas y dejó sin chamba a los otros dioses porque Él hizo todo lo que ha querido. ese Dios tiene una característica, no simplemente es poderoso, no simplemente la creación habla de su eterno poder y deidad, pero Mikea 7, 18 nos llama la atención fuertemente hacia uno de sus perfecciones, a una de las perfecciones de su carácter, y es que dice el versículo dice que Dios como tú que perdonas la maldad y olvida el pecado del remanente de su heredad, no retuvo para siempre su enojo. ¿Por qué? ¿Cómo es su carácter? ¿En qué se deleita? Porque se deleita en misericordia. Nuestro Dios no simplemente ha creado todo y hizo todo lo que quiso y está en el cielo, sino nuestro Dios es un Dios que no hay otro como Él, un Dios que perdona, olvida la maldad y lo hace ¿Por qué? Porque el Señor se deleita, su carácter es que Él se deleita en misericordia. Entonces por eso me vas a responder, me vas a oír y me vas a responder porque mi oración cuando yo pido misericordia y pido que muestres tu maravillosa misericordia es una oración que va de acuerdo al carácter del Señor. Recuerde que Dios ha hecho todo lo que ha hecho para su gloria y un aspecto de su gloria es la riqueza de su misericordia. es un aspecto de su cada uno de sus perfecciones, su misericordia, su gracia, su poder, su deidad, su omnisciencia, todo eso es su gloria, y un aspecto de su carácter que es impactante para su pueblo es justamente el hecho de que el señor es misericordioso. Hay un salmo de hecho casi completo que dice Alabata Jehová porque para siempre es que su misericordia y va repitiendo versículo tras versículo, tras versículo, tras versículo, y hermanos, una de las cosas que Dios del carácter de Dios que debe impactarnos y que debemos clamar al Señor para que el Espíritu Santo nos haga recordarlo siempre es que nuestro Dios es grande en misericordia, rico en misericordia, un Dios es interesante que dice muestra tus maravillosas misericordias pero pudiéramos pensar muchas otras palabras y algunas traducciones usan otras palabras distintas como asombrosas misericordias maravillosas misericordias estupendas misericordias y cuando pensamos en que Dios es infinito cada una de sus perfecciones es infinita entonces la misericordia del señor es infinita la Biblia nos dice que sus misericordias son nuevas cada mañana hermano estamos hoy aquí porque sus misericordias son nuevas cada mañana si no fuera así nosotros pues hace tiempo que no tendríamos que estar más aquí de hecho dice dice la escritura he aquí en maldad he sido formado y en pecado me concibió mi madre en ese momento Dios siendo santo, santo, santo, justo, y sus ojos no pueden mirar la iniquidad, pues algo que correspondería a su carácter es fulminarnos. Pero él es no sólo santo, santo, no sólo justo, sino él es rico en misericordia y su misericordia se renueva cada mañana, cada mañana. Y el salmista prácticamente le está diciendo ¿Por qué pide que le muestre las maravillosas misericordias? Porque la frase que sigue habla de que él ya lo ha visto alguna vez, dice, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra. Y David dice que él se va a amparar bajo la sombra de sus alas hasta que pasen los quebrantos. Y si uno hace un recorrido por la vida de David, pues sabe que el Señor ha tenido misericordia de él cuando lo libró del oso, del lobo, del león, cuando lo libró de Goliat, fue definitivamente la misericordia del Señor. No hay ninguna otra explicación. Cuando el Señor lo libró de que Saúl lo clavara en la pared con su lanza, pues fue la misericordia del Señor. Cuando él cayó en pecado y el Señor no lo dejó en su pecado, sino a pesar de que él estaba ensobervesido, insensible, el Señor mandó a Natán porque Dios es rico en misericordia. Y hermanos, una gran misericordia del Señor es que Dios no nos deje avanzar con nuestro pecado y mantenerlo oculto. Si estamos en pecado y lo estamos manteniendo oculto, oculto, oculto, preocúpate. porque es probable que el Señor le está trayendo juicio, pero Dios saca a luz el pecado de sus hijos porque él es rico en misericordia, rico en misericordia. Y David ya sabe que el Señor muestra sus misericordias y le están diciendo muestra tus maravillosas misericordias, muéstralas de nuevo. Ya me las has mostrado en el pasado. Muéstramelas, muéstramelas. Y le dice algo precioso que le dice tú que salvas a los que se refugian a tu diestra. Tú que salvas a los que se refugian a tu diestra. Hermano, no hay salvación en otro lugar que no sea la diestra del Señor. Hermano qué bendición que nosotros podamos venir y que hayamos venido una vez y sigamos sigamos sigamos viniendo y pidiéndole al Señor que nos siga atrayendo y vengamos a refugiarnos siempre a la diestra del Señor porque en su diestra el último versículo del del Salmo dieciséis dice En tu presencia y plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Y hermanos, es que fuera de la diestra del Señor no hay salvación. ¿Quién está a la diestra del Señor? El Señor Jesucristo resucitó y está sentado a la diestra de Dios. Entonces, Él está diciendo tú que salvas a los que se refugian. en el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Tú que salvas a los que se refugian en aquel que dejó su trono de gloria y se humilló hasta la muerte y muerte de cruz y derramó su sangre para limpiarlos de sus pecados. Tú que salvas a aquellos que vienen aquel que es el buen pastor que da su vida por sus ovejas. Y hermanos, qué bendición que nosotros, yo no sé qué tan claro era eso para David, probablemente no tan claro como lo es para nosotros. Recuerde que ellos profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron e inteligentemente indagaron, pero a ellos se les dijo que no para ellos, sino para nosotros administraban las cosas que ahora no son anunciadas por los que nos predican el evangelio y dice cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles. Y hermanos, que Dios nos guarde de tenerlo como cualquier cosa, porque Ellos estaban diligentemente y tal vez no podían tener toda la luz porque la revelación fue progresiva. Pero nosotros estamos de este lado después de la consumación de los anuncios proféticos del Antiguo Testamento. y somos bendecidos, hermanos, una gran bendición. A veces, yo no sé si usted alguna vez no ha pensado, yo sí lo he pensado y le doy gracias a Dios porque me está mostrando cuán bendecidos somos de vivir después de que Cristo ha sido crucificado en la cruz, resucitado y ascendido a la gloria. En verdad somos grandemente beneficiados y bendecidos y son cosas, como decía, en las cuales anhelan mirar los ángeles. Muestra de nuevo, dice, a los que se refugian a tu diestra y es una referencia por el Nuevo Testamento, sabemos que es una referencia a refugiarse en el Señor Jesucristo. Ahora, dice, de los que se levantan contra ellos, dice de los que se levantan contra ellos de los que se levantan contra ellos algunas traducciones dicen de los que se levantan contra ti y ambas traducciones son correctas porque el apóstol Pablo se levantó contra quién contra los que se refugian a la diestra el pueblo del Señor contra los cristianos, contra los que habían confiado en Cristo. Y cuando Cristo se le apareció al apóstol Pablo, no le dijo, yo soy Jesús y tú persigues a mi iglesia. sino le dijo yo soy Jesús a quien tú persigues hermano qué bendición que por la obra de Cristo podemos tener comunión verdadera con el Padre y con su Hijo Jesucristo ser uno con ellos ser el cuerpo del Señor Jesucristo y el Señor se toma a pecho lo que se le hace a su pueblo dice él él salva a los que se refugian a su diestra de los que se levantan contra ellos y en un sentido se levantan contra el Señor mismo ahora hay algunas figuras hermosas que él va a añadir aquí va a decir guárdame como a la niña de tus ojos guárdame como a la niña de tus ojos una una de las cosas que no debemos olvidar hermanos es que el pueblo de Israel es una figura de lo que Dios está haciendo ahora con la iglesia pero el pueblo de Israel también es una figura verdadero Israel y el verdadero Israel es en un sentido es el Señor Jesucristo y es la iglesia. Recuerde que en el Antiguo Testamento se usó la figura de la vid para hablar de Israel y cómo se plantó una vid escogida pero después dio uvas silvestres y cuando viene el Señor Jesús él dice algo impresionante y él dice yo soy la vid verdadera. Recuerde que Dios sacó al pueblo de Israel de Egipto Y recuerde que la Biblia, bueno, el Señor Jesús fue llevado por José a Egipto para que se cumpliera la profecía que específicamente dice de Egipto, llamé a mi hijo. Y cuando en Deuteronomio 32.10 está describiendo al pueblo de Israel, Pero ese pueblo de Israel es una figura de la iglesia, de los creyentes, y en un sentido es una figura del eterno Hijo de Dios, de alguien que es de sumo una persona sumamente especial. Por eso está usando la figura. Por estar en Cristo, el salmista puede decir, guárdame como a la niña de tus ojos. No hay persona más especial para el Padre. que tiene tanto amor por él que es el Señor Jesucristo. Y si estás en Cristo, pues, pues eres igual, especial para el Señor. Dice Deuteronomio 32, 10, le halló en tierra de desierto y en yermo de horrible soledad, le trajo alrededor, lo instruyó, dice, lo guardó como a la niña de su ojo. Y hermanos, ¿qué figura tan fuerte? La niña del ojo es algo muy sensible y muy especial, pero que el Señor ha puesto en nuestros cuerpos y que tiene tanta protección, y Dios lo ha hecho no solo tanta protección, sino tanta protección instantánea. Si algo viene a tus ojos inmediatamente, ni siquiera lo piensas y cierras los ojos y tiene pestañas y tiene todo lo que Dios le ha puesto para protección y dice guárdame como a la niña de tus ojos guárdame como a la niña de tus ojos y en un sentido estrictamente hablando aquí está hablando de aquel de quien el el padre dice este es mi hijo amado en quien yo tengo complacencia este es en el que el padre haya deleite y bueno Hermano, si estás en Cristo, pues somos uno con el Señor Jesucristo y esa bendición por causa del Señor Jesucristo es para aquellos escogidos del Señor y podemos tener la certeza de clamar y ser guardados, ser guardados como la niña de sus ojos. Después le dices, escóndeme bajo la sombra de tus alas, escóndeme bajo la sombra de tus alas. El Señor Jesucristo en el Salmo, perdón, en Samateo veintitrés treinta y siete, treinta y nueve, habló aquel aquel pueblo de Israel nacional, aquel pueblo eh descendiente físico de Abraham, y le dice Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados. ¿Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina junta sus polluelos debajo de sus alas y no quisiste? He aquí vuestra casa os he dejado desierta, porque os digo que desde ahora no me veréis hasta que digáis bendito el que viene en el nombre del Señor. Y hermanos, qué bendición aquellos. Jerusalén no quiso venir. nosotros tampoco, pero qué bendición que el Padre nos trajo al Señor Jesucristo, qué bendición que por rica misericordia nos dio vida juntamente con Cristo, qué bendición que fuimos cubiertos bajo las alas del Señor Jesucristo como la gallina. Escuché una vez una historia de una granja que se quemó y cuando estaban removiendo los escombros de la granja de pronto encontraron una gallina y estaba pues quemada y cuando levantaron la gallina cayeron unos pollitos que estaban intactos y hermanos qué bendiciones que Dios el Padre nos haya traído para ser guardado bajo las alas del Señor Jesucristo y el juicio cayó sobre él Y hermanos, ninguno de quienes están en Cristo será dañado, porque ahora pues no hay condenación para los que están en Cristo Jesús. Y qué bendición de ser hallados en el Señor Jesucristo. Qué bendición de que se nos haya dado el don de la fe para creer en el Señor Jesucristo, porque el que cree en el Hijo tiene la vida, pero el que rehúsa creer en el Hijo de Dios no verá la vida, sino la ira de Dios está sobre él. Y dice después, guárdame. escóndeme bueno le está pidiendo guárdame como la niña de tus ojos escóndeme bajo tus alas y se lo está pidiendo que lo haga dice de los que me oprimen de los que me oprimen hermanos tenemos tres frentes de lucha y yo quisiera que tenemos la gran bendición de invocar de poder experimentar lo que el salmista está experimentando por la obra del señor Jesucristo Y tenemos tres enemigos que son crueles y son salvajes, y que no están simplemente jugando. El salmista va a terminar diciendo algo bastante fuerte, dice, dice, guárdame como la niña de tus ojos, escóndeme bajo la sombra de tus alas, de la vista de los malos que me oprimen. Y aquí va a hablar de que no, no, no, no, no es un juego de, de, de balitas de salva o de, o de globos con agua. Dice, de mis enemigos que buscan que mi vida y por lo menos la escritura nos muestra tres frentes de lucha muy fuertes el primero es nuestra carne hermano Gálatas capítulo cinco versículo diecisiete que Dios nos guarde de tener alguna confianza en la carne y confiemos solamente en Cristo porque la carne pues es contra el espíritu dice Gálatas cinco diecisiete dice porque el deseo de la carne es contra el espíritu y el del espíritu contra la carne y estos se oponen Romano siete veintitrés veinticinco es un pasaje maravilloso que nuevamente nos devuelve al lugar de rica misericordia al Señor Jesucristo y la conciencia que el apóstol Pablo tenía de ese enemigo tan cruel que es nuestra nuestra carne dice dice el apóstol Pablo, pero veo otra ley en mis miembros que se revela contra la ley de mi mente y me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros, miserable de mí. ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? ¿Y quién nos va a librar? La diestra. Los que se refugian a tu diestra, dice Pablo, gracias doy a Dios por Jesucristo Señor nuestro. Gracias doy a Dios por Jesucristo. Hermanos, refugiarnos en nuestra lucha contra la carne, ser guardados como la niña de sus ojos, ser protegido bajo sus alas. Filipenses capítulo dos versículo quince nos habla de el otro enemigo fiero para destruirnos, para engañarnos, que es el sistema de este mundo. Filipenses dos quince dice para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha, ¿en medio de qué? una generación maligna y perversa. Hermanos, no, no estamos de día de campo. El mundo no nos quiere. El mundo, si estamos en Cristo, el mundo quiere, pero destruirnos. El mundo es nuestro enemigo. Y después que estés creciendo a la imagen del Señor Jesucristo, ¿no va a desesperar y pensar que el mundo te va a aplaudir? nada. El mundo odia al señor Jesucristo. Dice, en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandeceis como luminares en el mundo. Y el señor Jesucristo nos advirtió en Juan capítulo quince. Versículo dieciocho Dice, si el mundo os aborrece, sabed que a mí me he aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo. Pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho. El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán. Si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Mas todo esto harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. Si yo no hubiera venido ni les hubiera hablado, no tendrían pecado. Pero ahora no tienen excusa por su pecado. El que me aborrece a mí, también a mi padre aborrece. Si yo no hubiese hecho entre ellos obra que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado. Pero ahora han visto, pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi padre. Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley, sin causa me aborrecieron. Pero cuando venga el consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, Él dará testimonio acerca de mí, y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio. Estas cosas os he hablado para que no tengáis tropiezo. Os expulsarán de las sinagogas, y aún viene la hora cuando cualquiera que os Mate pensará que rinde servicio a Dios y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí. Mas os he dicho estas cosas para que cuando llegue la hora os acordéis de que ya os lo había dicho. Pero hermano podemos ser clamar al Señor y vamos a ser guardados. Vamos a ser guardados. Algunas veces el Señor nos va a liberar y algunas veces de la muerte física, pero algunas veces el Señor nos va a liberar por medio de la muerte física. Esteban predicó su sermón y el Señor lo salvó por medio de la muerte. Le hicieron el más grande bien que después Pablo aprendería y diría, para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Primera de Pedro cinco ocho al nueve. dice sed sobrios y velad porque vuestro adversario el diablo como león rugiente anda alrededor buscando a quien devorar al cual resistir firmes en la fe sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo sed sobrios y velad porque vuestro adversario el diablo el apóstol termina dice más el dios de toda gracia que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo después que hayáis padecido después que hayáis padecido un poco de tiempo el mismo os perfeccione afirme portalesca y establezca a él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos amén y segunda de Timoteo cuatro diecisiete dieciocho dice el apóstol Pablo refugiado a la diestra del Señor, porque el Señor salva a los que se refugian a su diestra. Dice, pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que por mí fuese cumplida la predicación y que todos los gentiles oyesen, así fui librado de la boca del león. Y el Señor me librará de toda obra mala y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén. Hermanos, no podemos confiar en nuestra carne. Tenemos que confiar en él. La carne es nuestra enemiga. Confiar en el Señor y solamente en el Señor. Hermanos, quiera el Señor que nosotros podamos cada día crecer en experimentar tú me oirás tú me oirás en el entendido de que ese oír implica que él nos responde y que podamos recordar que orar hermanos es pues no es simplemente un acto religioso, orar es el clamor del alma que es consciente de los enemigos alrededor y que busca el único lugar donde es posible tener salvación y que el Señor, que el Espíritu Santo nos recuerde, hermano, Nuestra vida y algo que debemos estar maravillados es de la misericordia del Señor. La misericordia y pedirle al Señor constantemente y va a ser para su gloria que nosotros pidamos muéstrame tus maravillosas misericordias y que el Señor nos conceda experimentar una y otra vez que el Señor libra y muestra sus maravillosas misericordias a aquellos que se refugian a su diestra. No hay otro lugar de refugio. El único lugar de refugio es la diestra del Señor, porque ahí está el Señor Jesucristo, que era el Señor que corramos siempre hacia la diestra del Señor, que si hemos venido una vez a su diestra, sigamos viniendo a su diestra y que no olvidemos, hermano, no estamos aquí de vacaciones. La carne no es nuestro amigo, el mundo no es nuestro amigo, Satanás tampoco es nuestro amigo. pero no importa cuán peligrosos sean, no importa cuán furiosos estén. son enemigos, derrotados, y hay lugar de seguridad. Y una manera de acceder a ese lugar de seguridad es porque se nos ha abierto el acceso al trono de la gracia por la obra del Señor Jesucristo. No olvides ese inclina tu oído. Recordar es todo por la obra del Señor Jesucristo. Podemos orar porque él dejó su trono y vino a esta tierra y dio satisfacción a la justicia y dio una sangre perfecta que nos lava de todo pecado. Y hermano, que estemos todos refugiados y que Dios nos ayude a crecer cada vez más en crecer, en conocer al padre, porque estamos en comunión con el padre, porque clamamos al padre y experimentamos lo que ya Cristo experimentó, lo que ya los santos del Señor en el pasado han experimentado. Vamos a orar.

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Joshua

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