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JC

EL remitente (1)

Titus 1:1-4
Joel Coyoc August, 10 2025 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc August, 10 2025
Tito

El sermón de Joel Coyoc, basado en Tito 1:1-4, se centra en la identidad del apóstol Pablo como “siervo de Dios” y “apóstol de Jesucristo”, explorando la conexión entre la gracia de Dios y el ministerio cristiano. Coyoc argumenta que Pablo se considera un “esclavo” de Dios, lo que subraya la verdadera libertad que se encuentra en la sumisión a un amo bueno y justo, el único Dios eterno. A través de las Escrituras, especialmente Romanos 6 y 1 Corintios 15, el predicador enfatiza que Pablo reconoce su identidad y valor como apóstol no por sus credenciales, sino por la gracia de Dios que le fue otorgada. La relevancia doctrinal del mensaje radica en la comprensión de la gracia soberana en la salvación y el llamado a la dedicación total a Dios, lo que lleva a vivir vidas de piedad y servicio.

Key Quotes

“La verdadera libertad es ser un esclavo de Dios.”

“El amor de Cristo constriñe a aquellos que han experimentado un milagro.”

“Conocer la verdad es conocer a Cristo, porque Él es la verdad.”

“Nuestro propósito no es magnificarnos a nosotros mismos, sino a aquel que es magnífico.”

What does the Bible say about the role of Paul as an apostle?

The Bible describes Paul as a servant of God and an apostle of Jesus Christ, emphasizing his calling and the grace that empowered his ministry.

In Titus 1:1-4, Paul identifies himself as a servant of God and an apostle of Jesus Christ. This title reflects his divine calling and responsibility to proclaim the gospel. Paul's apostolic authority is rooted in his encounter with Christ, which is a vital requirement for any true apostle, as he had seen the risen Lord. Moreover, Paul's acknowledgment of being a servant or slave of God signifies his complete commitment and submission to God’s will, revealing the heart of a true minister whose life is devoted to glorifying God rather than seeking personal recognition or pride.

Titus 1:1-4, 1 Corinthians 15:7-10, Acts 1:21

How do we know the doctrine of God's sovereignty in salvation is true?

The doctrine of God's sovereignty in salvation is affirmed in Scripture, highlighting that salvation is based on God's grace and choice.

The doctrine of God's sovereignty in salvation is closely tied to the concept of God's electing grace, as portrayed throughout the Scriptures. In Titus 1:1, Paul mentions that his ministry is 'according to the faith of the elect of God,' reinforcing that salvation is not a result of human effort or decision but rather a sovereign act of God. Ephesians 1:4-5 supports this notion by stating that God chose us in Christ before the foundation of the world, illustrating that His election is not contingent upon our actions but solely upon His purpose and grace. This understanding is foundational for the assurance that salvation is entirely the work of God, removing any grounds for boasting by human beings.

Titus 1:1, Ephesians 1:4-5

Why is the concept of being a servant of God important for Christians?

Being a servant of God reflects true humility and dedication to God's purposes, showcasing the transformative power of His grace in our lives.

The term 'servant of God,' or more accurately 'slave of God,' as used by Paul, illustrates the Christian's call to submit fully to God's authority and serve His purposes. This concept is critical because it embodies the heart of the gospel - that true freedom is found in willingly serving God, who is infinitely good and just. Romans 6:22 elaborates on this idea by saying that having been freed from sin, believers have become servants of God, leading to sanctification and eternal life. Acknowledging oneself as a servant places Christians in a position of humility, recognizing that their identity and purpose are rooted in God’s grace and calling. This attitude cultivates a life that seeks to magnify Christ in all things.

Romans 6:22

What does the Bible teach about the importance of faith in salvation?

The Bible teaches that salvation is solely by grace through faith, a gift from God that cannot be earned by works.

The doctrine of faith as essential for salvation is reinforced throughout the New Testament. In Ephesians 2:8-9, Paul highlights that by grace we are saved through faith, which is not of ourselves but a gift from God. This underscores the notion that faith is not a human work but a divine provision that leads to genuine belief and trust in Christ. Additionally, the 'faith of the elect' mentioned in Titus 1:1 suggests that true faith is a result of God's electing grace, where He regenerates the hearts of the chosen, enabling them to respond positively to the gospel. This truth liberates believers from the burden of works-based salvation, emphasizing that faith in Christ alone is sufficient for salvation and leads to a transformed life.

Ephesians 2:8-9, Titus 1:1

How should Christians view their identity in Christ?

Christians should view their identity in Christ as defined by grace and humility, seeking to glorify God above all.

Christians are called to recognize their identity in Christ as one shaped by grace and humility. Paul, through his own testimony, demonstrates that understanding oneself as 'the least of the apostles' (1 Corinthians 15:9) reflects the transformative power of grace. This humility leads to a life dedicated to glorifying Christ rather than self. The idea is echoed in Philippians 3:7-8, where Paul counts all things as loss compared to knowing Christ. Christians are encouraged to live out their identity as children of God, which involves a commitment to His purposes, serving others, and magnifying His name in their actions and attitudes. This perspective fosters a community of grace-filled believers who consciously seek to reflect Christ’s character in their daily lives.

1 Corinthians 15:9, Philippians 3:7-8

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestra biblia en la carta del apóstol Pablo a Tito dice la palabra del señor Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, conforme a la fe de los escogidos de Dios y el conocimiento de la verdad que es según la piedad, en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos. y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación que me fue encomendada por mandato de Dios Nuestro Salvador. A Tito, verdadero hijo en la común fe, gracia, misericordia y paz de Dios Padre y del Señor Jesucristo Nuestro Salvador. Por esta causa te dejé en Creta para que corrigieses lo deficiente y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé. El que fuera irreprensible, marido de una sola mujer y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía. Porque es necesario que el obispo sea irreprensible como administrador de Dios. no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, retenedor de la palabra fiel, tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen. porque hay muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca, que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene. Uno de ellos, su propio profeta, dijo, los cretenses siempre mentirosos, malas bestias, glotones, ociosos, Este testimonio es verdadero, por tanto repréndelos duramente para que sean sanos en la fe, no atendiendo a fábulas judaicas ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro, pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas. profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra. Vamos a comenzar a meditar esta porción de la escritura y pues vamos a procurar meditar los primeros cuatro versículos. Es una carta, y tiene la forma de las cartas que eran típicas en aquella época. Y primeramente, pues, nos vamos a encontrar, como es costumbre en las cartas de esa época, pues, la identificación de aquel que es el remitente de la carta, y es justamente Pablo. Pablo. Cuando pensamos en Pablo, Tenemos que pensar necesariamente en lo que pensamos cuando pensamos en todo creyente y es la gracia de Dios. El apóstol Pablo deja claro en sus escritos que es la gracia de Dios que le alcanzó, es la gracia de Dios que le llamó, es la gracia de Dios que le salvó, es la gracia de Dios que lo capacitó, Y el apóstol Pablo reconoce que es por la gracia de Dios que él es quien es. Anteriormente habíamos pensado en otras cartas acerca de su nombre. Y es verdad que hay algunos casos en la escritura en los cuales Dios mismo cambió el nombre a personas. En el caso del apóstol Pablo, creo haber dicho que Dios le cambió el nombre. Bueno, no hay una base bíblica para decir que Dios le cambió el nombre. Y es probable que Dios obró en el apóstol Pablo para que él prefiriera usar uno de dos nombres que tenía. Y no obstante, sabemos que providencialmente Dios guió a sus padres para que le pusieran los nombres que él tenía. Recuerde que el apóstol Pablo era hebreo de la tribu de Benjamín, de la cual Dios pues dio el primer rey cuando el pueblo en su rebelión quería tener un rey y menospreció al Señor, y pues Dios les dio por rey a Saúl. El apóstol Pablo es hebreo, pero el apóstol Pablo también es ciudadano romano por nacimiento. Recuerde que él, pues él dijo en hechos que él tenía, era ciudadano romano y por nacimiento. No sabemos los detalles, pero dado que tenía doble ciudadanía, pues él tenía un nombre, un nombre judío, un nombre hebreo, que es Saúl, que en nuestras Biblias aparece como Saulo y en la forma de pasarlo al griego es Saulo. Y hay algunas razones por las que probablemente Dios puso en el corazón de Pablo el preferir el nombre Saúl y recuerde que Dios lo llamó y lo llamó para ser apóstol a los gentiles. En hebreo el nombre de Saúl significa niño pedido a Dios o niño deseado. pero había un detalle que al pasar su nombre al griego tomaba la forma de un adjetivo que tenía algunos significados, uno muy ofensivo y el otro pues que comunicaba una idea que era la idea del pasado del apóstol Pablo, porque la forma griega del nombre puede significar engreído y sabiendo que él era de la secta de los fariseos y por lo que él nos presenta en el capítulo 2 de Filipenses, perdón, capítulo tres de su carta a los Filipenses, pues una de las cosas que caracterizaban a los fariseos era justamente pues la arrogancia, y el apóstol Pablo se retrata ahí y dice, dice que si alguien tiene de qué confiar en la carne, él dice pues, pues yo más, y dice en el versículo 4 del capítulo 3, dice, aunque yo tengo también de qué confiar en la carne, si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más. Y él empieza a hablar ahí de lo que uno diría su pedigrí, está sacando su, pues aquello que puede ser presumible, pues él no era de cualquier familia, él podía trazar su linaje, y era de la tribu de Benjamín, y él dice, hebreo de hebreos, en cuanto a la ley, fariseo. Y esto era aquello en que él pues se vanagloriaba, ahí estaba su seguridad, estaba su gozo, estaba su confianza, y por la escritura sabemos que, y no solo por la escritura, hermanos, todos, aunque no hayamos sido hebreos, hemos nacido también fariseos, y tenemos en nuestro pasado historia de confiar en algo en nosotros. Y el Señor Jesús retrató esto cuando dijo y les contó de aquel, aquel fariseo que oraba con los ojos puestos al cielo y se jactaba de no ser como los demás, sino se jactaba en su propia justicia. Y en verdad que, pues humanamente hablando, pues Pablo tenía logros, no sólo en cuestión religiosa, sino también en cuestión de su preparación académica. No hay duda que Pablo, pues culturalmente hablando, pues era alguien sobresaliente y, no obstante, él prefiere un hombre y es que pues Dios lo eligió para ser apóstol a los gentiles y prefirió usar su nombre gentil, pero providencialmente Dios, Hechos capítulo 13, versículo 9, dice entonces Saulo que también es Pablo lleno del Espíritu Santo fijando en él los ojos, que también es Pablo. Hermano una bendición que Dios hace en nosotros es que nos hace mirar nuestra realidad. Él estaba antes engreído, confiado en su justicia, confiando en su linaje y ese era su motivo de jactancia, hasta que Dios le reveló la belleza del Señor Jesucristo, hasta que Dios le mostró al único que en verdad es justo, hasta que Dios le mostró al verdadero Israel que es el Señor Jesucristo y él experimentó con todos los redimidos. Bueno me es haber sido humillado. Antes que fuera humillado, descarriado andaba. Y ahora él prefiere este nombre, uno para identificarse con aquellos a los cuales Dios le había llamado a ministrar. Hermanos, una de las cosas que hemos de pedir a Dios que nos ayude identificarnos con las personas que Dios nos llama a ministrar. Si vamos a, si Dios nos manda a algún lugar, pues hay cosas en las que es correcto pues identificarse y es la obra de Dios, es Dios obrando en sus siervos el que hace. estos milagros, de poder en un momento dado dejar ciertas costumbres y adaptarnos a algunas costumbres de las personas a las cuales Dios nos ha llamado a ministrar, en lugar de venir e intentar imponer cosas que quedan fuera de contexto. Pero ese nombre tiene un significado y es, Pablo significa pequeño. Y el apóstol Pablo tiene claro algo, dice que yo soy el más pequeño de los apóstoles. Y no era falsa modestia, era un milagro, porque cuando Dios nos revela a Cristo, Solamente cuando Dios nos revela a Cristo es que nosotros podemos conocernos a nosotros mismos. Solamente cuando Dios nos revela al Señor Jesucristo podemos tener un claro concepto de nosotros. Y Pablo lo expresó cuando dijo, ninguno tenga más alto concepto de sí que el que debe de tener, sino piense de sí con cordura conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Y el apóstol Pablo no está simplemente siendo modesto, sino es la obra del Señor en su corazón, que él se mira como alguien pequeño, como alguien incluso indigno de ser llamado apóstol, por cuanto fue perseguidor de la iglesia. Y hermanos, que Dios nos haga mirar qué hermoso es que Pablo tenía una claridad, yo soy pequeño, yo soy un vaso de barro. Y Pablo tenía como propósito por la obra, por el milagro del Señor Jesucristo, magnificar no a Pablo. Dice con toda confianza, dice sé que Cristo será magnificado en mi cuerpo, o por vida o por muerte. y que Dios nos recuerde en verdad quién es Él y quiénes somos nosotros y de dónde nos ha sacado y que Dios siga sosteniendo ese milagro en nosotros de ser personas que vivimos para lo que Dios nos ha hecho y que es no para magnificarnos a nosotros mismos sino para magnificar a aquel que en sí mismo es magnífico. magnificar es hacer grande y cuando estamos hablando de hacer grande pues no podemos hacer nosotros a Dios más grande de lo que ya es. Él es grande pero cuando Dios nos muestra nuestra pequeñez podemos ser instrumentos en sus manos para que sirvamos como telescopios para la gente. El telescopio ayuda a las personas a mirar cosas que son grandes, pero que dada la distancia se ven pequeñas. El Señor es grande y Pablo es consciente de ser pequeño. Hermanos, qué bendición es que cada uno de nosotros pueda mirarse y mirar que somos pequeños, que sólo hay uno que es grande. Y que Dios nos guarde de la tentación de magnificarnos a nosotros o de caer pues en una trampa de nuestra condición de humanos caídos. Y una trampa de nuestra condición de humanos caídos es que a veces solemos rendir culto a las personalidades que el Señor nos guarde. Hermanos, cada uno de los hombres de Dios son simplemente instrumentos en sus manos. Y sería muy insensato de nuestra parte tratar después de una cirugía ver cuál marca de instrumentos usó el médico, nadie está pensando en eso y querer saber de qué marca eran sus instrumentos, en realidad No es de importancia que puede tener los mejores instrumentos, pero si es un mal médico puede matarte con los mejores instrumentos en sus manos. Pero qué bendición es que el gran maestro de maestros, el rey de reyes y señor de señores, aquel que es admirable, aquel que es magnífico, en su gracia y en su misericordia ha tomado vasos frágiles, pequeños, indignos, y que el Señor nos haga ser como Pablo, que no nos vamos a cambiar de nombre, pero que vivamos con la conciencia de que Él es grande, Él es digno de toda gloria, de toda honra, de todo honor, que el Señor nos haga disfrutar de su grandeza, y que si alguna vez, por ejemplo, no nos toman en cuenta, ¿qué importa? ¿Qué importa que no nos tomen en cuenta? ¿Qué importa si nadie llega a saber de nosotros? Pero qué importante que es que seamos instrumentos para que Él sea conocido, para que Él sea admirado, que podamos experimentar que vivimos para su fama, para su gloria y para su honor. Después de pensar en el nombre del apóstol Pablo, como él pues Dios le dio a sus dos nombres y él prefirió el segundo porque reflejaba el milagro de Dios en su vida después él va a hablar de lo que sus credenciales porque él va a decir lo que va a decir qué es lo que le da esa pues esa autoridad de decir lo que él va a decir en esta carta y lo primero que Pablo va a decir es un título que era un título favorito. Hoy día, pues hay gente que está buscando títulos y entre más admirables sean los títulos, mejor. Hay gente que hoy no está contento de simplemente ser pastor. De pronto, cada vez te encuentras a gente que se está autonombrando apóstol. Y tenemos aquí a un a un hombre que prefiere un nombre que significa pequeño, porque Dios ha hecho un milagro. Esto de mirar y mirarse como realmente somos no es propio de nosotros, porque a menos que tengamos la referencia correcta, nunca vamos a tener una correcta evaluación de nosotros. Pero Pablo también, al mirar el milagro del Señor, antes de nombrarse con un título que Dios le ha dado, él habla de un un título que es su deleite y se va a presentar como lo que en nuestras Biblias dice siervo de Dios, siervo de Dios y más exactamente el término es esclavo de Dios, esclavo de Dios. Hermanos que qué bendición es que La verdadera libertad es ser un esclavo de Dios. La verdadera libertad es ser un esclavo de Dios. La verdadera bendición es ser un esclavo de Dios, porque Él es el Rey eterno. Él es el Rey de reyes y Señor de señores, pero Él es sumamente bueno. Él es sumamente sabio. Él es sumamente justo. él es sumamente santo, él es sumamente generoso. Hermano, qué bendición es de tener un amo así. La reina del sur que vino a ver lo que escuchaba desde ahí lejos acerca de Salomón, pues él dio, ella estaba admirada y dijo, benditos estos tus siervos. Pues hermanos, Salomón era nada y esta mujer consideraba que los siervos de Salomón eran benditos. y Salomón era nada comparado con aquel que ahora era el amo del apóstol Pablo, con aquel que había conquistado su corazón, con aquel que lo había atraído hacia sí con lazos de amor, y él dice de sí mismo, soy un esclavo, soy un esclavo de Dios, y es interesante que él cuando se refiere allá a Dios está refiriéndose al nombre del Dios del pacto. Siervo, siervo de Dios, ser siervo de aquel que tiene existencia por sí mismo. Y hermanos, eso es una obra de gracia, porque nosotros nacimos esclavos pero el señor nos ha libertado y romanos capítulo seis el hombre no ha sido creado para para vivir sin amo pero la bendición más grande es vivir para servir al amo que lo diseñó para servir. Y Romanos capítulo seis, perdón, sí, capítulo seis, el apóstol Pablo dice, ¿qué pues? Dice, pecaremos porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia. en ninguna manera. ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados, y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia. Y si seguimos leyendo un poquito más, dice, hablo como humano por vuestra humana debilidad, que así como para iniquidad presentáis vosotros, vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación prestad vuestros miembros para servir a la justicia. Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. ¿Y qué triste ser esclavo del pecado solamente? para la condenación eterna. Dice, más ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación y como fin la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva, el regalo inmerecido de Dios, es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro. Y seguramente en la mente del apóstol Pablo están esas palabras que le dijo a judíos, que un tiempo eran como Pablo. presumiendo tenemos un solo padre nuestro padre sabrán nunca hemos sido esclavos de nadie y el señor Jesús diciéndoles todo aquel que practica pecado esclavo es del pecado y el pecado y el esclavo no queda en casa para siempre el hijo si queda para siempre así que si el hijo os libertare seréis verdaderamente libres y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres hermanos que qué bendición que nosotros podamos considerar el gran privilegio de ser esclavos de Dios, que gran bendición ser esclavos del mejor amo, como no hay absolutamente nadie que se le pueda comparar en bondad, el único que es verdaderamente bueno, pero que además es soberano, que además es eterno. su reino nunca va a acabar, su gracia, su misericordia. Hermanos, bienaventurados, Pablo se deleitaba en llamarse el esclavo de Dios porque porque era un gozo para él saber que ahora, dice, ahora había sido libertado del pecado y hecho siervo de Dios y tenía por su fruto la santificación y como fin la vida eterna. Esclavo, esclavo de Dios. Y después va a decir apóstol de Jesucristo, apóstol de Jesucristo. en primera de Corintios quince siete al diez nosotros vamos a mirar como la gracia de Dios la gracia de Dios obra en el apóstol Pablo de tal forma que aunque Dios ha querido privilegiarlo con una bendición inmerecida Y no solo a Pablo, hermanos, cada persona que el Señor ha salvado nos han dotado de tantas bendiciones y ninguna es merecida. Toda es por gracia. Y dice el apóstol Pablo ahí, versículos desde el siete hasta el diez, dice, él está hablando de la resurrección del Señor Jesucristo, como fundamento del evangelio y va a llegar un momento en que dice después apareció a Jacobo y después a todos los apóstoles versículo ocho y al último de todos como a un abortivo me apareció a mí porque yo soy el más pequeño de los apóstoles que no soy digno de ser llamado apóstol porque perseguía la iglesia de Dios pero por la gracia de Dios soy lo que soy y su gracia no ha sido en vano para conmigo. Antes he trabajado más que todos ellos, pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. Hermanos, que que Pablo está aquí admirado de la gracia de Dios y Pablo no se autonombró apóstol. El Señor lo eligió para ser apóstol y el Señor que lo eligió quiso concederle a él tener los privilegios que eran necesarios en un apóstol. Y es que un requisito, un requisito para ser apóstol era haber visto al Señor Jesucristo con sus ojos físicos, o sea, ser un testigo ocular del Señor Jesucristo. Y Dios quiso revelarse y dice al último como un abortivo. En Hechos 1.21 se nos dice que es necesario para ser apóstol. dice versículo veintiuno dice es necesario pues que de todos estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el señor Jesús entraba y salía entre nosotros comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que entre nosotros fue recibido arriba uno se ha hecho testigo con nosotros de su resurrección Y señalaron a dos, a José llamado Barzabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías. Y los apóstoles tenían claro que el sustituto de Judas, alguien que pudiera ser, tomar ese lugar de apóstolo, pues debía ser un testigo ocular de la resurrección del Señor Jesucristo. Dios escogió al apóstol Pablo para ser apóstol y esa es una de las razones por la cual ninguno de esas personas pretendidas apóstoles hoy día es en verdad un apóstol porque ninguno de ellos ha visto y ha sido testigo ocular de la resurrección del Señor Jesucristo y la otra razón es que Efesios capítulo 2 versículo 20 dice el apóstol Pablo, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas. Hermanos, el apóstol Pablo estuvo en esos hombres que el Señor eligió, que eran instrumentos en sus manos, a través de los cuales se completó la revelación, la palabra revelada. después de ellos, en ese sentido no hay más apóstol. Había ciertas cosas que Dios prometió que respaldarían a los apóstoles y el apóstol Pablo participó de esas cosas que hoy día pues no están más en vigencia y la razón es que cuando usted construye una casa, ¿cuántas veces pone el fundamento? Una vez. Usted no construye un piso y después vuelve a poner un cimiento y el señor pues el señor es un perito constructor y él puso el cimiento una vez y está puesto y es los apóstoles y profetas siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. Él, el apóstol Pablo, un apóstol del Señor Jesucristo y dice después el apóstol Pablo va a decir en su introducción a esta carta en su dice de la esperanza perdón dice conforme a la fe de los escogidos de Dios y el conocimiento de la verdad que es según la piedad conforme conforme a la fe de los escogidos de Dios Una de las cosas que el apóstol Pablo va a dejar claro aquí es lo que da forma a su servicio y apostolado. ¿Qué es lo que le da forma? Hay algo que le da forma al servicio o al hecho de ser esclavo del Señor Jesucristo y en aquel tiempo al apostolado y es que él va a dejar ciertas cosas con mucha claridad y es la primera, es que ese servicio y ese apostolado es conforme a la fe de los escogidos de Dios, conforme a la fe de los escogidos de Dios. Hermanos, aquí hay un asunto que es que es una verdad que está por toda la escritura. A algunas personas les gusta hablar y ponerle apodos a las cosas. Yo creo que y espero que no nos guste mucho poner apodos a las cosas. El pastor Carlos Spurgeon dijo que eso que la gente llama calvinismo es simplemente el evangelio. y un verdadero siervo del Señor y un verdadero apóstol de Jesucristo lo que va a estar conformando su servicio y su y su ministerio para servir al Señor es conforme a la fe de los escogidos y aquí está implícito el hecho de que es el evangelio que es el único evangelio que es el de la gracia soberana, porque Dios escogió soberanamente a aquellos que él quería salvar para mostrar la riqueza de su misericordia. Y el siervo del Señor ministra y lo va a hacer en conformidad con la fe de los escogidos. predicando el evangelio tal como ha sido revelado y cuando pensamos en la fe de los escogidos se va a predicar aquella fe que es que es don de Dios. Esa fe que no es algo que el hombre puede producir, que no es simplemente asentimiento intelectual a las verdades, sino que es don de Dios, como nos dice el apóstol Pablo en la carta a los Efesios. Cuando dice, por gracia, sois salvos por medio de la fe, y esto no es de vosotros, pues es un don de Dios. Y hermano, qué peligro es cuando hay personas que asienten a la verdad de manera intelectual y pues te pueden predicar y estar de acuerdo y decirte la verdad y te pueden citar y citar con exactitud pero una de las cosas que siempre los va a delatar es que hay un motivo que no es recto y predicar esa fe que es don de Dios, predicar esa fe que no hay otra forma en que pueda venir, sino solamente por la proclamación, por la predicación de la palabra de Dios. Esa fe que Dios da cuando a Él le place, en el momento que a Él le place a sus escogidos, esa fe que pone en aquellos corazones que son regenerados por la predicación de la palabra. Y recuerde que el apóstol Pablo dice que la fe es por el oír y por oír la palabra de Dios. La fe de los escogidos es un milagro de Dios realizado por el poder de su palabra y de la obra poderosa del Espíritu Santo. Es esa fe que no es fe fingida. Es esa fe que nos lleva a gloriarnos y gloriarnos solamente en el Señor Jesucristo. Hay personas que han tenido fe, personas que asienten intelectualmente y personas que pueden ser eruditas y incluso predicar correctamente. El Señor Jesús dijo No todo el que me dice Señor, Señor entrará en el reino de los cielos, sino que hace la voluntad de mi padre que está en los cielos. Dice muchos me dirán en aquel día no profetizamos en tu nombre. Hermano, hay personas y muchas personas que están predicando en nombre de Cristo. y tienen un asentimiento intelectual a la verdad y la han aprendido. Se puede leer, se puede estudiar y se puede aceptar eso de manera intelectual. Pero hay algo que hizo evidente que ellos eran hacedores de maldad. Hay personas que pueden hacer obras sorprendentes en nombre de Cristo, como echar fuera demonios o hacer milagros en el nombre de Cristo. Y el Señor va a decir, apartaos de mí, hacedores de maldad, nunca os conocí. porque la fe de los escogidos es don de Dios. Y la fe de los escogidos nos lleva a valorar sobre todas las cosas y nunca tener el atrevimiento blasfemo de igualar nuestras obras a la obra del Señor Jesucristo. La mejor predicación y correcta predicación no puede compararse y yo no puedo confiar en eso para ser salvo. Es maldad. Es maldad hacer mis obras. sean comparables a la obra del Señor Jesucristo. Es maldad pensar que porque puedo hacer un milagro en el nombre de Cristo. Todo eso es maldad y por eso el Señor Jesucristo le dijo a sus apóstoles cuando regresaron felices y gozosos y estaban hablando y su plática era porque los demonios se les sometían y el Señor les dijo pues que no esté su gozo ahí, sino su gozo tiene que estar en que sus nombres están escritos en el libro de la vida del Cordero. El Señor, en otras palabras, le está diciendo en qué se están gloriando, dónde está la fuente de su gozo. Hermanos, que la fuente de nuestro gozo no sea ni siquiera lo que el Señor nos concede hacer, sino la fuente de nuestro gozo sea la misma fuente de nuestra confianza y nunca el atrevimiento de de tener fe en nuestra fe y hacer pensar que nuestras obras son valiosas, e intentar compararlas con la única obra que puede dar salvación, que es la obra del Señor Jesucristo. El Señor está diciendo a sus discípulos, tienen que experimentar que el gozo soy yo, tienen que experimentar que el gozo es la salvación, tienen que experimentar que aunque los demonios no se sometan, O como dice el profeta, aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya fruto, aunque las vacas sean quitadas, los corrales y las ovejas de la majada, con todo, yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación. La fe de los escogidos es aquella que nos lleva a mirar a Cristo como el tesoro. Ni siquiera el ministerio es el tesoro, nada de las bendiciones es el tesoro, sino Cristo mismo es el tesoro y en él está toda nuestra confianza. y un fiel siervo del Señor se va a conformar a esa fe de los escogidos y no solamente a la fe de los escogidos, le dice y al el conocimiento de la verdad según la piedad el conocimiento conformarse al conocimiento de la verdad y nuevamente hermanos aquí aquí hay algo En un sentido, en un sentido humano, Pablo conocía la verdad. Hermanos, en un sentido humano, Pablo conocía de la verdad, porque él conocía el Antiguo Testamento, pero no conocía la verdad. Conocer la verdad es, la verdad aquí no está hablando No está hablando de algo que se estudia, si bien estudiar es nuestra responsabilidad, pero está hablando de mucho más allí, de leer y leer todo lo que han escrito los santos del Señor, no sólo en la escritura y en tanta literatura que Dios ha guiado a través de sus espíritus santos. nosotros podríamos citar la historia y podríamos citar, y no hay nada malo con ello, pero lo malo está en pensar que estoy conociendo la verdad, porque puedo tener un cúmulo tan grande de información, pero aquí el conocimiento de la verdad es conocer a Cristo, porque Él es la verdad. Conocer a Cristo. Hay una gran diferencia entre conocer de Cristo y conocer a Cristo. Hay una gran diferencia entre conocer de la verdad y conocer la verdad. Hermanos, una de las cosas que no tiene que escapar a nuestra comprensión es que la verdad no es simplemente palabras. La verdad se expresa en palabras, pero la verdad es una persona. Dios verdadero y sin ninguna iniquidad en Él, Cristo dice, yo soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida. Nadie viene al padre si no es por mí. La verdad, la verdad que es la verdad revelada a través de los apóstoles y profetas, pero la verdad encarnada en el mismo Señor Jesucristo. Y hermanos, esa verdad, esa verdad que tiene que conformar a un siervo y un ministro del señor dice que es según piedad. Y lo que podemos entender ahí es ese conocimiento de la verdad que nos nos lleva a vivir una vida dedicada a Dios. La piedad es mi vida está dedicada a Dios. Mi vida está dedicada a Dios todo el tiempo. Estoy viviendo para Dios, consciente de la presencia de Dios, y en mi corazón hay un solo deseo. Yo quiero agradar a Dios. Está mi corazón agradecido porque el Señor ha perdonado todas mis iniquidades. ¡Qué bendiciones que cuando leemos los redimidos, los redimidos viven vidas dedicadas a Dios porque Dios les ha hecho entender cuál es la mayor bendición, porque les ha hecho entender cuál es el mayor problema. Y podemos mirar, por ejemplo, el Salmo ciento tres, como un redimido del Señor, un siervo del Señor, está alabando al Señor y dice bendice alma mía Jehová y bendiga todo mi ser su santo nombre dice bendice alma mía Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios y él va a empezar a enumerar los beneficios y es interesante que el primero de los beneficios dice él es quien perdona todas tus iniquidades y qué bendición que nosotros podamos tener esa certeza, porque conocemos la verdad, esa certeza de que la bendición más grande que puedes tener, y no debes olvidar ninguna, pero la primera y más importante es que todas tus iniquidades estén perdonadas, porque eso va a motivar tu vida para vivir, para agradar a aquel que hizo posible que todas tus iniquidades sean perdonadas. Después Él va a decir, Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias, el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias. Pero hermanos, cada vez que ha sanado, el Señor lo ha hecho. Y un montón de veces hemos estado en peligro de muerte y no nos hemos dado cuenta porque el Señor nos ha guardado. Y Dios nos va a sanar todas las veces que ha determinado sanarnos. pero lo más grandioso es que un día Dios va a determinar que ocurra lo que está establecido para todos los hombres, que mueras una sola vez y después de esto el juicio. Va a haber un día en que aunque tengas todo el dinero y la posibilidad de ir al mejor doctor y comprar la mejor medicina, Dios va a decidir ya no sanarte y no vas a sanar y el Señor va a decidir ya no más guardar tu vida física y entonces si todas tus iniquidades no han sido perdonadas entonces qué tragedia que hubieras vivido 120 años con buena salud y no hubieras tenido la bendición más grande que se puede tener que es la solución del principal problema que es la iniquidad, la iniquidad y hermanos conocer la verdad Conocer la verdad nos lleva a vivir vidas dedicadas a Dios. El salmista quiere alabar al Señor porque está consciente, está consciente de que Cristo es la razón por la cual él puede ser perdonado en todas, de todas sus iniquidades. Conocer la verdad, conocer la verdad acerca de Dios. Él es santo, santo, santo. Él es justo. Él no puede tolerar el pecado. En cualquier lugar donde él mire el pecado, él va a descargar su ira, aún así sea su propio hijo el único engendrado. Y hermanos, conocer la verdad acerca del Señor Jesucristo. Que Él no es como algunos mentirosos dicen que Él es el primer ser creado. Eso es mentira. El Señor Jesucristo es Dios eterno. Es el eterno Hijo de Dios que no fue creado. Cuando la Biblia dice que Él fue el principio de la creación, no es que Él fue el primer ser creado, sino en Él se generó la creación. Es lo que la Escritura nos está comunicando. la escritura con toda claridad nos dice la verdad acerca de Jesucristo, él es el verbo que era en el principio era el verbo y el verbo era con Dios y el verbo no era un Dios, eso es mentira, el verbo era Dios, porque tendríamos graves problemas si él era un Dios, porque entonces entonces seríamos politeístas y la Biblia dice claramente, oye Israel, Jehová nuestro Dios, Jehová uno es, es un Dios eterno que existe en tres personas, el Padre, su eterno Hijo, que fue engendrado del Padre desde la eternidad y que él no comenzó a existir cuando encarnó en el vientre de la Virgen María, sino que él existía desde la eternidad y él es el creador de todas las cosas. Y él conocer esa verdad, conocer que él por amor a su Padre dejó su trono de gloria, vino para redimir un pueblo que el padre había escogido en él desde antes de la fundación del mundo, según la fe de los escogidos de Dios, y él vino a morir por ese pueblo, y vino a derramar su sangre, su nombre es Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados, y que el Señor quiera revelarnos, y un ministerio fiel, un siervo fiel, es alguien que va a predicar la verdad, la verdad, y conocer la verdad, y Conocer la verdad que es el mismo Señor Jesucristo porque esa verdad va a hacer que tu vida sea una vida dedicada a Dios. Usted y yo no podemos hacer que nuestra vida se dedique a Dios. Es un milagro. Es solamente cuando conocemos a Cristo. El apóstol Pablo conoció a Cristo y toda su vida estuvo dedicada al Señor. Cuando él vio al Señor Jesucristo, él nunca más quiso identificarse como alguien que confiaba en la carne. Él nunca más quiso verse como alguien grande, sino como un miserable pequeño necesitado. Él no quería ver ya más su vida como preciosa para sí mismo, sino él tenía como meta cumplir el ministerio que el Señor le había dado. El propósito de su vida era glorificar a Dios si comía o bebía o hacía cualquier otra cosa. Su propósito era magnificar a Cristo, sea que esté vivo o muerto. Y su pasión era, para mí, el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Hermanos, el conocimiento de la verdad. que el Señor en su misericordia nos conceda conocer la verdad. En sí mismo no es malo estudiar, pero no es lo mismo estudiar y leer muchos libros que conocer la verdad. Uno puede tener demasiada información y de pronto, pues, no haber una vida. verdaderamente dedicada a Dios. Porque el amor de Cristo, al no conocerle, no te puede constreñir. Y vas a vivir para una vida dedicada a ti mismo. Pero el amor de Cristo constriñe a aquellos que, como el apóstol Pablo, han experimentado un milagro. Y podemos decir con Pablo, el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto, que uno murió por todos. ¿Y por todos murió para qué? para que los que viven ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Y vamos a orar, hermanos.

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Joshua

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