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Por las palabras de tus labios

Psalm 17:4-6
Joel Coyoc July, 30 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc July, 30 2025
Salmo 17

El sermón "Por las palabras de tus labios" presentado por Joel Coyoc se centra en la importancia y el poder de la Palabra de Dios, enfatizando cómo esta guía a los creyentes en medio de sus luchas contra las obras de violencia y maldad presentes en la humanidad. A través del Salmo 17:4-6, el predicador argumenta que las palabras de Dios funcionan como un estándar contra el juicio humano, mostrando la diferencia entre las acciones del pueblo de Dios y las de los impíos, quienes, aun con obras que parecen justas, son vistas como trapos de inmundicia ante el Señor. Coyoc utiliza varias Escrituras, como Efesios 2:8-10 y Romanos 10:14-17, para demostrar que la fe y la salvación se realizan a través de la proclamación de la Palabra, que no solo transforma vidas, sino que también guía a los creyentes en sus caminos. La significancia del sermón radica en recordar a los creyentes la necesidad de dependencia en la Palabra de Dios para evitar el resbalón en su caminar cristiano y experimentar la obra transformadora de Cristo en sus vidas.

Key Quotes

“Las palabras de aquel que es el gran orador, de aquel que siempre habla verdad, ya que Él mismo es la verdad.”

“Por la palabra de tus labios, yo me he guardado de las sendas de los violentos.”

“La diferencia es únicamente por la gracia soberana que me salvó, no es por obras.”

“Porque separados de mí, nada podéis hacer.”

What does the Bible say about the importance of God's words?

God's words are essential for understanding His will and living a life that pleases Him.

The Bible emphasizes the supreme importance of God's words as they provide guidance, wisdom, and truth. In Psalm 119:105, it is stated that God's word is a lamp to our feet and a light to our path, illuminating our way in a world filled with darkness. Moreover, 2 Timothy 3:15 highlights that the Scriptures are able to make us wise for salvation through faith in Christ Jesus, which showcases the transformative power of God's words in drawing us into a right relationship with Him. As believers, we ought to meditate on these words daily as they shape our understanding of God and His will for our lives.

Psalm 119:105, 2 Timothy 3:15

How do we know that salvation is by grace alone?

Salvation is by grace alone as it is the unmerited favor of God, not reliant on our works.

Scripture teaches that salvation comes solely by grace, a foundational truth of Reformed theology. Ephesians 2:8-9 states, 'For by grace you have been saved through faith, and that not of yourselves; it is the gift of God, not of works, lest anyone should boast.' This clearly articulates that our salvation is not something we achieve through our own efforts or merits, but is a gift from God, which He graciously provides through Jesus Christ. Furthermore, 2 Timothy 1:9 affirms that we are saved and called not according to our works but according to His own purpose and grace, underscoring the sovereign initiative of God in our salvation.

Ephesians 2:8-9, 2 Timothy 1:9

Why is it important for Christians to rely on God's word?

Relying on God's word is crucial as it sustains our faith and guides our daily lives.

For Christians, reliance on God's word is vital for spiritual growth and daily living. Psalm 17:4-5 illustrates how David seeks to be guarded by God's words, emphasizing that it is through the divine teachings that one can navigate life's challenges without straying into the paths of violence and sin. Additionally, in John 15:5, Jesus reminds us that apart from Him, we can do nothing, highlighting our need to abide in His word to bear fruit in our lives. Without the nourishment of Scripture, we risk becoming spiritually malnourished and vulnerable to the temptations and deceptions of the world.

Psalm 17:4-5, John 15:5

Sermon Transcript

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Vamos al salmo número diecisiete. Vamos a dar lectura a todo el
salmo, dice así, Está atento a mi clamor, escucha
mi oración hecha de labios sin engaño. De tu presencia proceda
mi vindicación. Vean tus ojos la rectitud. Tú has probado mi corazón, me
has visitado de noche. Me has puesto a prueba y nada
iniquo hallaste. He resuelto que mi boca no haga
transgresión. En cuanto a las obras humanas,
por la palabra de tus labios yo me he guardado de las sendas
de los violentos. Sustenta mis pasos en tus caminos
para que mis pies no resbalen. Yo te he invocado por cuanto
tú me oirás, oh Dios, Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra,
muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian
a tu diestra de los que se levantan contra ellos. Guárdame como a
la niña de tus ojos, escóndeme bajo la sombra de tus alas, de
la vista de los malos que me oprimen, de mis enemigos que
buscan mi vida. Envueltos están con su grosura,
con su boca hablan arrogantemente. Han cercado ahora nuestros pasos,
tienen puestos sus ojos para echarnos por tierra. Son como
león que desea ser presa y como leoncillo que está en su escondite. ¡Levántate, Okhiova! ¡Sal a su
encuentro! ¡Póstrales! ¡Libra mi alma de
los malos con tu espada! de los hombres con tu mano, Jehová,
de los hombres mundanos cuya porción la tienen en esta vida
y cuyo vientre está lleno de tu tesoro. Sacian a sus hijos
y aún sobra para sus pequeñuelos. En cuanto a mí, veré tu rostro
en justicia. Estaré satisfecho cuando despierte
a tu semejanza. Vamos a meditar los versículos
cuatro y cinco. empezamos a meditar la semana
pasada y ahora vamos a continuar con los versículos cuatro y cinco
que dice en cuanto a las obras humanas por la palabra de tus
labios yo me he guardado de las sendas de los violentos sustenta
mis pasos en tus caminos para que mis pies no resbalen por
las palabras de tus labios Este salmo es un salmo decíamos
la semana pasada que es oración desde el primer versículo hasta
el último versículo y pues es un salmo que pudo haber sido
escrito en cualquiera de las épocas de la vida de David porque
pues David enfrentó constantemente persecución y opresión de enemigos
Así que, pues, puedo, pudo haber sido en cualquiera de los tiempos
de su vida, y orando al Señor en este versículo, el apóstol
Pablo, en esto, perdón, David, en estos dos versículos, nos
va a mostrar algo que es necesario que nosotros
veamos. Es muy necesario que nosotros veamos qué belleza y
qué riqueza el que nosotros podamos tener las palabras de los labios
de Dios. Las palabras de los labios de
aquel que es el gran orador, de aquel que siempre habla verdad,
ya que Él mismo es la verdad. Las palabras de Aquel que en
sí mismo es la misma sabiduría. No puede haber palabras más sabias
porque pues Dios mismo es la sabiduría. Las palabras de Aquel
que es el ser más digno de admiración de todo el universo y de toda
la eternidad. estas palabras que son lámpara,
de acuerdo a la misma palabra sabemos que son lámpara, que
son espejo, sabemos que son como una espada aguda de dos filos
y son palabras que que son alimento para el alma del pueblo del Señor,
son palabras que son palabras de vida eterna, son palabras
de nuestro amoroso Padre, palabras de aquel novio admirable, hermoso
que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, palabras
de los labios más puros y dulces, son palabras de vida, son palabras
de consuelo, son palabras de esperanza, son las palabras que
su pueblo necesita escuchar y sobre todo son palabras que son poderosas
para dar vida, son las palabras que nos han sido dadas y no sólo
nos han sido dadas, Dios las ha preservado hasta nuestros
días. Estas palabras han sido las palabras más odiadas por
el mundo, pero Dios en su infinita misericordia las ha guardado
y las ha preservado para el bien de su pueblo. Son palabras que
el alma del creyente valora y anhela. ya que el creyente ha probado
que que Dios es no simplemente bueno sino que es en gran manera
bueno y el creyente está como un bebé recién nacido anhelando
esa palabra para poder crecer para salvación son las palabras
que revelan a nuestro gran Dios y Salvador el Señor Jesucristo
y por lo tanto el conocer a Cristo a través de estas palabras nos
da un correcto conocimiento de nosotros mismos. Palabras que, aunque todo el mundo las pueda
leer, es una bendición única para el pueblo del Señor, que
sólo el pueblo puede captar las maravillas de ese mensaje. Recuerde
que tanta gente tuvo erudicción y se especializó en el estudio
de estas palabras, sin embargo, pues no vieron las maravillas
que es el mismo Señor Jesucristo. Podemos recordar al apóstol Pablo
que en un tiempo él dominaba la escritura, pero hasta que
el Señor no le abrió sus ojos, él no pudo maravillarse de estas
palabras de los labios del Señor, y son palabras entre las cuales
el pueblo del Señor dice con el salmista, oh cuánto amo yo
tu ley, todo el día es ella mi meditación, mejor me es la ley
de tu boca que millares de oro y plata, Esas benditas palabras
son las que queremos oír, las queremos leer, las queremos meditar,
las queremos guardar en nuestro corazón, porque para el creyente
son una carta de amor de aquel esperado y amado esposo. Y en
estos dos versículos, el Señor los va a dejar ver lo que la
palabra de sus labios había hecho en David, y que es lo mismo que
Él está obrando en cada uno de los creyentes. lo primero que
David nos dice es por la palabra de tus labios en lo que respecta
a las obras humanas si usted se fija dice en cuanto a las
obras humanas por la palabra de tus labios por la palabra
de tus labios en lo que respecta a las obras humanas que qué bendición
de Dios es que por las palabras por las palabras de los labios
de Dios nosotros podemos tener una definición correcta de las
de las cosas que ocurren alrededor nuestro nosotros podemos ver
a tanta gente haciendo obras y obras que de pronto pueden
impresionar a muchos, pero nosotros sabemos que aunque impresionen
mucho, aunque nos impresionen a nosotros mismos, al final son
las palabras de los labios de Dios las que hacen una evaluación
correcta de estas obras y nosotros podemos tener una evaluación
correcta cuando nosotros vamos a Génesis capítulo seis, versículo
cinco, nosotros vamos a saber que Eso que parecen obras buenas
e impresionantes, en realidad no lo son, porque la palabra
de los labios del Señor describe al hombre nacido de Adán, y dice
ese pasaje, dice, y vio que Obá que la maldad de los hombres
era mucha en la tierra, dice, y que todo designio de los pensamientos
del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. No importa
que parezcan buenas obras, aquel que ha nacido de Adán pero no
ha nacido por la palabra de los labios del Señor, pues no importa
que nos parezcan buenas e impresionantes sus obras, Dice la Biblia que
todo designio de su corazón es de continuo, solamente el mal. Por esas mismas palabras de los
labios del Señor, sabemos que Isaías sesenta y seis cuatro
dice que todos nosotros somos como el inmundo y como trapo
de inmundicia todas nuestras obras justas. Todos nos marchitamos
como una hoja y nuestras iniquidades como el viento nos arrastran.
Hermanos, las obras justas, las buenas obras, entre comillas,
esas obras que hace el resto de la humanidad, o eso que David
está mencionando como las obras humanas, pues son obras que Dios
las ve como un trapo de inmundicia, como algo que nosotros no soportaríamos
tener en nuestra presencia. Esa es la evaluación que el Señor
nos expresa por las palabras de sus labios. Pero las palabras de los labios
del Señor no solo nos permiten evaluar las obras humanas, sino
también nos permiten saber por qué hay una diferencia, por qué
hay una diferencia entre las obras del resto de la humanidad
y las obras de aquellos que son el pueblo del Señor. Dice, Una de las cosas que nosotros
podemos evaluar por las palabras de los labios del Señor, no porque
lo dijo alguna autoridad de alguna iglesia o algún líder religioso,
sino porque son palabras de los mismos labios de Dios que nos
dicen que el pueblo del Señor puede tener buenas obras. David
está hablando y marcando un contraste. Dice, yo me he guardado de las
sendas de los violentos. Hay un contraste entre sus obras
y el resto de las obras de las demás personas. Y esa diferencia
es únicamente por la gracia soberana que me salvó, no es por obras. es el Señor que nos ha hecho
ser una nueva creación en Cristo Jesús y lo ha hecho por pura
gracia, por medio de la fe que también es su dom, que es producido
milagrosamente por la predicación de la palabra de sus labios,
sin la predicación de la palabra de sus labios pues nosotros seríamos
exactamente igual que los demás no habría ninguna diferencia
pero es por la palabra de sus labios que él nos ha hecho ser
nuevas criaturas en Cristo y lo podemos mirar en Efesios capítulo
dos versículo ocho al diez que dice claramente porque por gracia
dice sois salvos por medio de la fe y esto no de vosotros pues
es don de Dios Quisiera que pudieran notar muy bien qué es lo que
dice después, dice no por obras. Es interesante que la Biblia
no menciona ahí no por buenas obras sino simplemente las llama
obras porque las obras que hace el que no está en Cristo no pueden
ser buenas obras. dice, no por obras, para que
nadie se gloríe. Pero qué hermoso es lo que viene
a continuación, dice, porque somos hechura suya, creados en
Cristo Jesús, y ahora sí va a decir, ¿para qué? para buenas obras,
las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Antes todo el designio de nuestro corazón era simple y sencillamente
hacer el mal, todo designio del corazón era el mal, pero ahora
en Cristo Jesús somos una nueva creación. No pudimos tener esa
salvación por buenas obras, ni por mucho menos por las obras
que hacíamos, que no eran buenas obras, pero por gracia Hemos
sido hechos nuevas criaturas y ahora sí ahora sí para buenas
obras eso es lo que hace la diferencia segunda de Timoteo capítulo uno
versículo nueve sigue enfatizando lo que hace la diferencia y dice
quien nos salvó y llamó y aquí está implícito también Él nos
llamó y nos llamó por las palabras de sus labios. Dice que nos salvó
y llamó con llamamiento santo y dice no conforme a nuestras
obras, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito
suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de
los tiempos de los siglos. La otra cosa que nosotros podemos
saber es que, bueno, podemos tener buenas obras porque estamos
ya en Cristo y aunque ya hemos mencionado por qué es que estamos
en Cristo, quisiera que pudiéramos considerar también con detenimiento
que es por la proclamación de las palabras de sus labios que
Él nos hizo nacer para buenas obras. Es por la proclamación
de las palabras de sus labios que él nos hizo nacer para buenas
obras. Santiago capítulo uno versículo
dieciocho. Dice Él, el Señor, dice de su
voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad. ¿Y cuál
es la palabra de verdad? Pues la palabra de los labios
del Señor, es por la palabra de los labios del Señor que hemos
sido renacidos. Dice para que seamos primicias
de sus criaturas. y damos gracias a Dios porque
no es algo que está ya en un solo versículo, solo vamos a
mencionar tres, cuatro, pero es abundantemente el hecho de
que es por la palabra del señor primera de Pedro uno veintitrés
también nos habla que es por la proclamación de la palabra
de sus labios que nos hizo nacer de nuevo dice primera de Pedro
uno veintitrés dice siendo renacidos no de simiente corruptible sino
de incorruptible por la palabra de Dios que vive y permanece
para siempre hermanos qué bendición que es la palabra del Señor en
Efesios capítulo dos versículo uno al siete nos vamos a encontrar
el contraste, lo que éramos antes, lo que David está diciendo en
cuanto a las obras humanas, ellos se están obrando de una manera,
pero yo por la palabra de tus labios me he podido guardar y
me he podido guardar porque antes yo era exactamente como ellos,
pero y Efesios dos uno al siete va a describir justo como éramos
y qué es lo que el Señor hizo, dice y él os dio vida a vosotros,
cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales
anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme
al príncipe de la potestad del aire, conforme a las palabras
del gran mentiroso, del que habla mentira, de aquel que es padre
de mentira. Dice, conforme al príncipe de
la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos
de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos
en otro tiempo, en los deseos de nuestra carne, haciendo la
voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza
hijos de ira, lo mismo que los demás, lo mismo que los demás. Y hermanos, dice el contraste,
¿qué es lo que hizo la diferencia? dice pero Dios que es rico en
misericordia por su gran amor con que nos amó aún estando nosotros
muertos en pecados nos dio vida juntamente con Cristo por gracias
hoy salvos y juntamente con él nos resucitó y y asimismo nos
hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús para mostrar
en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad
para con nosotros en Cristo. Y la diferencia tiene que todo
que ver con la gracia, tiene que ver con la riqueza de su
misericordia, tiene que ver con la obra del Señor Jesucristo
para con nosotros. Hermanos, es por la proclamación
de la palabra de los labios del Señor. Y Romanos 10, 14 al 17, dice de esta proclamación, dice,
¿Cómo pues invocarán aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo
creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber
quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fuesen
enviados? Como está escrito, cuán hermosos
son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas
nuevas, mas no todos obedecieron al ¿Quién ha creído nuestro anuncio?
Así que la fe es por el oír y el oír por la palabra de Dios. La fe es por el oír, las palabras
de sus labios, cuando son proclamadas, cuando son predicadas, obran
fe en el corazón de aquellos que él ordenó para vida eterna. Ahora, al final del versículo, David
dice, Yo me he guardado de la senda de los violentos en cuanto
a las obras humanas. Por las palabras de tus labios,
yo me he guardado de la senda de los violentos. Yo me he guardado
de la senda de los violentos. ¿Por qué? Por las palabras de
tus labios. Y aquí hay un énfasis en un sentido
en responsabilidad humana. Es responsabilidad humana. Pero
esa responsabilidad humana es el resultado de su obra. Es el
resultado de la obra misericordiosa del Señor que ha querido mostrarnos
la verdad. Nos ha mostrado la más grandiosa
noticia. La más grandiosa noticia y que
es sumamente verdadera y esa noticia es Cristo es Señor y
no simplemente Señor sino el Señor que es absolutamente soberano,
Él es el soberano de los reyes de la tierra, Él es Rey de reyes,
Él es Señor de señores, pero no solamente se nos ha revelado
eso, se nos ha revelado que ese absolutamente soberano no solamente
lo es, sino es en gran manera bueno y todo lo que hace es infinitamente
bueno. Así que esa soberanía y esa infinita
bondad están gobernando todo lo que ocurre y lo están haciendo
para el bien de su amado pueblo. Es ese que ama con amor eterno. Es Él que por revelarnos eso
nos guarda. Esa revelación es la que nos
guarda de los violentos. ¿Por qué? ¿Quiénes son violentos? ¿Qué hace o qué nos ha hecho
alguna vez ser violentos? La frustración nos hace ser violentos. Las personas que están frustradas
tienen violencia, pero qué bendición que nosotros sabemos esta gran
noticia y por lo tanto nosotros pues podemos regocijarnos en
las cosas que vienen a nuestra vida, porque nuestra vida se
ha diseñado de la mejor manera posible, se ha diseñado por la
mente más sabia y nuestra vida la diseñó el gran Rey de Reyes
y Señor de Señores, y la ha diseñado de tal forma que nos ha hecho
nacer en la mejor familia. Así que, hermano, gracias a Dios
estás en la mejor familia. Si estás frustrado es porque
te estás dejando engañar, pero la familia en la que estás es
la mejor familia, no podía haber otra familia. nos ha dado, me
ha dado los mejores padres, me ha dado la mejor esposa, me ha
hecho nacer en el mejor país, a veces no estamos contentos
del país en que nacimos, pero déjame decirte algo, el Señor
está gobernando y si hubiera querido que nacieras en otro
país, te hubiera hecho nacer en otro país, pero es el mejor
país en el que has nacido, nos ha hecho nacer en la mejor ciudad
o en, si fuera el caso, en el mejor pueblo, nos ha dado la
mejor casa, nos ha dado los mejores vecinos, nos ha puesto en la
mejor iglesia. todo lo que viene a mi vida es
lo mejor, estoy en el mejor tiempo, estoy en el mejor lugar, estoy
con las mejores personas, las circunstancias que vienen a mi
vida son las mejores, porque el rey soberano y sabio, y aquel
que en gran manera es bueno, y aquel que nos ha amado con
amor eterno, él diseñó todo lo que se está llevando a cabo en
nuestra vida. El salmista dice, el Señor cumplirá
su propósito en mí, El Salmo 139 también dice que Él fue poniendo
todas las cosas en su lugar sin que falte ninguna sola de ellas.
Y en un sentido, no sólo está refiriéndose a la formación de
nuestro cuerpo sino aún al diseño de nuestra vida. Y lo está haciendo
para mi bien. Entonces, Si esa noticia es la
gran noticia que nos ha llevado a confesar que Jesús es el Señor,
entonces no hay queja, sino lo que hay es gratitud, somos libres
de la frustración por la gracia del Señor, estamos sometidos
al Señor, gozosamente hemos sido sometidos al Señor, Y Romanos
8, 28, 29 dice, y sabemos que los que aman a Dios todas, todas
las cosas, hermano, no algunas cosas, no el setenta y nueve
ni el noventa y nueve por ciento de las cosas, sino todas las
cosas le ayudan a bien, Esto es, dice, a los que conforme
a su propósito son llamados, porque a los que antes conoció,
también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen
de su hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Y a los que predestinó, a estos también llamó, y a los que llamó,
a estos también justificó, y a los que justificó, a estos también
glorificó. Hermano, no hay necesidad de
violencia. Me libra el evangelio, me libra
de la violencia. Lo que tengo es lo mejor. No
tengo por qué anhelar lo que otro tiene. Doy gracias a Dios
por lo que le da a otros. Doy gracias a Dios porque es
hermosa la heredad que me ha tocado. Las cuerdas me cayeron
en lugares deleitosos. Está hecha mi vida a la medida
justa. Ahora, ¿por qué es que hay violencia? hay violencia cuando estamos
sumergidos en guerra pero pero hermanos mis enemigos están vencidos
y ningún enemigo puede enfrentar a mi señor y salvador así que
no necesito de violencia. Romanos capítulo ocho versículo
treinta dice que pues diremos a estos si Dios es por nosotros
¿Quién contra nosotros? O sea teniendo a este rey de
reyes pues no hay necesidad de que yo esté en violencia dice
no hay necesidad de violencia porque por la palabra de sus
labios sé que nuestra lucha no es contra carne y sangre y que
las armas de nuestra milicia no son carnales no necesitamos
un cuchillo para cortarle la oreja al siervo del sumo sacerdote
dice Efesios capítulo seis versículo doce Dice, porque no tenemos lucha
contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades,
contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra
huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Y hermanos,
los enemigos, el enemigo no es tu esposa, no son tus hijos.
A veces estamos enfrascados y entramos en violencia porque pensamos
que ellos son el enemigo o el enemigo es el vecino, pero el
verdadero enemigo está muerto de la risa, pero qué bendición
es que la palabra de los labios del Señor nos dice no tenemos
lucha contra carne y sangre y la palabra de sus labios también
nos dice en segunda de Corintios 10 14 porque las armas de nuestra
milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción
de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta
contra el conocimiento de Dios y llevando cautivo todo pensamiento
a la obediencia a Cristo. Hermanos, cuando llevamos todo
pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo, vamos a ser librados
de la violencia, de las obras violentas por las palabras de
los labios del Señor. No hay necesidad de violencia
porque Algo que hace violenta a la gente es cuando algo les
hace falta, pero si estamos en Cristo, si hemos nacido por la
palabra de verdad, pues nada nos hace falta, entonces no hay
necesidad de violencia porque nada me falta. Romanos capítulo
ocho nuevamente en el versículo treinta y dos dice. El que no
escatimó ni a su propio hijo, sino que lo entregó por todos
nosotros y viene una pregunta. ¿Cómo dice la pregunta? ¿Cómo
no nos dará también con Él algunas cosas? Dice, ¿Cómo no nos dará
también con Él todas las cosas? ¿Cómo no nos dará también con
Él todas las cosas? Hermano, la gente que tiene carencia
puede ser violenta. pero el creyente dice el que
no escatimó a su propio hijo en el que le entregó por todos
nosotros ¿Cómo no nos dará también con él todas las cosas? El Salmo
dieciséis versículo dos dice oh alma mía dijiste a Jehová
tú eres mi señor no hay para mí bien fuera de ti tengo todo
el bien que necesito porque si mi bien está en Dios y Dios es
infinito entonces yo tengo infinito bien no existe bien para mí que
esté fuera de ti y el salmo veintitrés en su versículo uno dice Jehová
es mi pastor que nada me faltará nada me faltará hermano no nos
dejemos engañar por las ilusiones a veces somos violentos porque
sentimos que alguien más tiene lo que necesitamos o porque se
nos ha hecho creer que necesitamos tantas cosas pero una cosa es
necesaria y si estamos con el Señor y el Señor es nuestro pastor
entonces nada me faltará por eso también en Colosenses capítulo
dos versículo nueve al diez dice Hablando del Señor Jesucristo,
dice, porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,
y vosotros estáis completos en él. ¿Qué nos hace falta? ¿Entonces
para qué queremos violencia? ¿Qué bendición es que por la
palabra de sus labios somos guardados de las obras violentas? Nada
nos falta dice en él habita corporalmente en Cristo toda la plenitud de
la Deidad y vosotros estáis completos en él que es la cabeza de todo
principado y potestad. Y segunda de Pedro capítulo uno
versículo tres dice algo impresionante dice
como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad a la
vida en general y a la piedad nos han sido dadas por su divino
poder mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su
gloria y excelencia por medio de los cuales nos ha dado preciosas
y grandísimas promesas a ser participantes de la naturaleza
divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo
a causa de la concupiscencia. Hermanos, ¿qué esto nos ha dado?
por la palabra de sus labios se nos hizo nuevas criaturas.
Por la palabra de sus labios no tenemos necesidad de violencia
porque no nos hace falta nada. Todas las cosas que pertenecen
a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder. Hermano, si estamos en Cristo,
si has renacido por la palabra de verdad, el Señor es mi pastor,
nada me faltará, nada nos falta. Hermano, Él es nuestro gozo.
El gozo es Él mismo. Él es nuestra esperanza. Él es
nuestro perdón. Él es nuestra justificación,
nuestra santificación, nuestra sabiduría. Él es nuestra esperanza. Él es nuestro todo. No hay nada
que pueda incitarnos a la violencia. Y si hemos actuado en forma violenta
es porque hemos dejado de escuchar la palabra de sus labios. Es
porque estamos escuchando al engañador que dice que algo nos
falta. Es que estamos escuchando al
engañador que nos está llevando a buscar lo que necesitamos en
algún otro lugar que no en el Señor. Pero, hermano, la palabra
de sus labios dice que nada nos falta. nada nos falta no hay
frustración tenemos lo mejor no simplemente nada nos falta
sino tenemos lo mejor y hermanos las armas de nuestra milicia
no son no son carnales dice el salmo ciento diecinueve versículo
nueve al once porque por la palabra de tus labios dice nuestro versículo
dice por la palabra de tus labios yo me he guardado de la senda
de los violentos y el Salmo ciento diecinueve nueve al once dice
con qué limperá el joven su camino con guardar tu palabra con todo
mi corazón te he buscado no me dejes desviarme de tus mandamientos
en mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti
quiere el señor que estamos guardando los dichos del señor para no
pecar de violencia recordando por los dichos del señor que
no solamente no me hace falta nada sino tengo lo mejor El Señor
ha diseñado mi vida de la mejor manera posible, y las armas de
nuestra milicia no son carnales, y no hay nadie que pueda enfrentar
al Señor. Si Dios es con nosotros, ¿quién
contra nosotros? En segundo lugar, empezando el
versículo, el versículo siguiente, el versículo cinco, dice, sustenta mis pasos en tus caminos
para que mis pies no resbalen sustenta mis pasos en tus caminos
para que mis pies no resbalen hermanos es por la palabra de
los labios del señor que nosotros podemos conocer sus caminos él
ha revelado sus caminos por su palabra el salmo ciento diecinueve
versículo veinticinco al treinta y dos Dice, abatida hasta el polvo
está mi alma, vivifícame según tu palabra, te he manifestado
mis caminos y me has respondido, enséñame tus estatutos, hazme
entender Hazme entender el camino de tus mandamientos para que
mediten tus maravillas. Se deshace mi alma de ansiedad,
susténtame según tu palabra. Aparta de mí el camino de la
mentira, y en tu misericordia concédeme tu ley. Escogí el camino
de la verdad. He puesto tus juicios delante
de mí. Me he apegado a tus testimonios. Oh Jehová, no me avergüences. Por el camino de tus mandamientos
correré cuando ensanches mi corazón. Hermanos, Por la palabra de sus
labios es que podemos conocer los caminos del Señor. Es por
la palabra de sus labios, como estábamos viendo anteriormente,
que podemos tener vida eterna, porque es por la palabra de sus
labios que nosotros podemos conocer el camino de la salvación. Segunda
de Timoteo 3.15 dice, y que desde la niñez has sabido las sagradas
escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación
por la fe que es en Cristo Jesús. Y aquellos hombres fariseos que
se oponían al Señor Jesucristo, pues les gustaba escudriñar la
Escritura. Hacían bien en escudriñarla.
pero nuevamente qué bendición es que no se trata del que quieren
y del que corre sino de Dios que tiene misericordia y el Señor
Jesús les dijo en Juan cinco treinta y nueve escudriñad las
escrituras porque a vosotros os parece que en ellas tenéis
la vida eterna y ellas son las que dan testimonio de mí y no
queréis venir a a mí para que tengáis vida eterna pero qué
bendición que nosotros hemos conocido el camino de la vida
eterna porque él no sólo puesto en nuestro corazón el leer, el
escuchar la predicación si no él ha obrado eficazmente por
su espíritu. Juan 14 6 dice claramente cuál
es el camino de la salvación y dice Jesús, Jesús le dijo yo
soy el camino y la verdad y la vida, nadie viene al Padre si
no es por mí. También puedo conocer no solo
el camino a la vida eterna, sino el camino para caminar cada día. El Salmo 119, versículo 97 al
105 dice, oh, cuánto amo yo tu ley. Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis
enemigos con tus mandamientos, porque siempre están conmigo.
Como la palabra va guiando en medio de los enemigos, Cada día,
dice, más que todos mis enseñadores he entendido, porque tus testimonios
son mi meditación. Más que los viejos he entendido,
porque he guardado tus mandamientos. De todo mal camino contuve mis
pies para guardar tu palabra. No me aparté de tus juicios,
porque tú me enseñaste. ¿Cuán dulces son a mi paladar
tus palabras, más que la miel a mi boca? De tus mandamientos
he adquirido inteligencia, por tanto he aborrecido todo camino
de mentira. Lámpara es a mis pies tu palabra,
y lumbrera a mi camino. Y hermanos, las voces que nos
mienten están por todos lados, pero el Señor, por su palabra,
va dirigiendo los pasos de su pueblo. Algo que es notorio es que va
a hablar de llenura del espíritu, pero es interesante que va a hablar de la palabra abundando
en nuestros corazones y dice, mirad pues con diligencia como
andéis, no como necios, sino como sabios, aprovechando bien
el tiempo porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos,
inentendidos de cuál sea la voluntad del Señor. No os embriagueis
con vino en el cual hay disolución, antes bien sed llenos del Espíritu.
Hablando entre vosotros, con salmos e himnos y cánticos espirituales,
cantando y alabando al Señor en vuestros corazones, dando
siempre gracias por todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro
Señor Jesucristo. Y hermanos, por último, una de
las cosas que David va a dejar claro aquí es que es por la palabra
de los labios del Señor que él puede conocer que necesita depender
de Dios. Él está clamando en oración y
él está diciendo al señor dice dice al señor sustenta mis pasos
en tus caminos para que mis pies no resbalen. David está consciente
del peligro. David está consciente y está
consciente por la palabra de sus labios, de los labios del
señor, de que él necesita que el señor lo sustente. Y hermanos,
Hay peligro. David está enfrentando persecución. Si pensamos en aquella situación
cuando lo perseguía Saúl, pues Saúl era violento contra él.
Una ocasión intentó pues lanzarle la flecha y él pudo huir. Pero
recuerde que él tuvo dos ocasiones la oportunidad de ejecutar a
Saúl, pero Dios lo guardó, y una de las cosas es que tenía gente
que le decía, ahora es cuando Dios lo puso en tus manos. Y
seguramente él experimentó tentación y sentía que podía resbalar,
pero él sintió la necesidad y clamó al Señor para que sustentara
sus pasos. Hermanos, que Dios nos haga comprender
nuestra necesidad de dependencia. Que Dios se lo hace entender
a su pueblo. Pedro no tenía claro eso, Pedro
no tenía clara la necesidad de dependencia y él dijo yo voy
a morir por ti y el Señor Jesús le dice tú vas a morir por mí,
lo que tú vas a hacer es que me vas a negar pero yo voy a
rogar y hermanos que gracias por la palabra de sus labios
que abundantemente nos hace conocer que es necesario que digamos
sustenta mis pasos en tus caminos para que mis pies no resbalen
Estoy caminando en tus mandamientos, pero soy consciente de que...
No hay nada malo con el camino. El problema de resbalar no está
en que el camino sea resbaloso. El camino es perfecto. El camino
está bien nivelado. El camino está bien señalizado,
está bien iluminado. El problema está con mis pies. El problema está con mi corazón
y está en mi condición de oveja débil, torpe, olvidadizo. Y yo sé por la palabra de tus
labios que dice en Juan capítulo 15, versículo 5, El mismo Señor
Jesús habló de sus labios a sus discípulos y dijo, yo soy la
vid, vosotros los pámpanos, el que permanece en mí y yo en él,
este lleva mucho fruto. Y dijo Jesús, porque separados
de mí, nada podéis hacer. Hermanos, qué necesidad de depender
y de no confiar, ya estamos caminando No te confíes. Clama al Señor.
Clama al Señor que te sustente, que Él sustente tus pasos. El
camino es bueno, pero nuestros pies no son tan buenos. Y separados
de Cristo, nada podemos hacer. En Gálatas 5, 16, 17, dice, digo,
pues, andate en el espíritu y no satisfagáis los deseos de la
carne. Porque el deseo de la carne es contra el espíritu.
Hermanos, nuestra carne es el problema. Dice, y el del espíritu
es contra la carne y estos se oponen entre sí para que no hagáis
lo que quisieres. Y qué, qué consciente que era
el apóstol Pablo y lo expresa para sí mismo en Romanos 7, 21
al 25. dice el apóstol Pablo, viendo que el problema no era
el camino, sino el problema estaba con sus pies, dice, así que queriendo
yo hacer el bien, hallo esta ley que el mal está en mí, porque
según el hombre interior me deleito en la ley de Dios, pero veo otra
ley en mis miembros que se revela contra la ley de mi mente y me
lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros, y eso
le hace clamar Es el mismo clamor que David.
Sustenta mis pasos en tus caminos para que mis pies no resbalen.
No estoy confiando en mí. Y Pablo clama y dice, miserable
de mí. ¿Quién me librará de este cuerpo
de muerte? ¿Quién me va a librar de estos pies problemáticos?
Gracias doy a Dios por Jesucristo, Señor nuestro. Así que yo mismo
con la mente sirvo a la ley de Dios, más con la carne a la ley
del pecado. Hermanos, gracias a Dios por
la palabra de sus labios. que la palabra de sus labios
resuene, que la palabra de sus labios la valoremos como los
salmistas y los siervos del Señor, el pueblo de Dios a lo largo
de la historia la ha valorado, porque necesitamos esa palabra
que nos haga recordar que no necesitamos ser violentos porque
él es el rey que está gobernando absolutamente todo para nuestro
bien, que podamos recordar que si nos ha hecho renacer por esa
palabra de verdad, que nos haga recordar que la única diferencia
entre nosotros y el resto de la humanidad es su gracia, su
misericordia, es Cristo Jesús, y hermanos, que nos haga recordar
esa palabra constantemente y nos diga, el camino es excelente,
tus pies son peligrosos, y nos mueva a decir, señor, salvame,
manténme, susténtame, yo no soy lo suficientemente fuerte, yo
necesito hacer lo que el apóstol Pablo decía a Timoteo, fortalécete
en la gracia que es en Cristo Jesús, yo necesito hacer lo que
Pablo le decía a Timoteo, acuérdate de Jesucristo, del linaje de
David, resucitado de los muertos, conforme a mi evangelio, yo necesito
recordar esa palabra que dice yo soy el que permanece en mí,
pues este va a llevar fruto, pero separados, nada podremos
hacer, recordar esa palabra de sus labios que nos dice, hermano,
la carne es es débil, recordar esa palabra que nos lleve a aclamar
y decir, miserable de mí, pero regocijarnos, doy gracias a Dios
por Jesucristo, Señor nuestro. Vamos a orar.
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Joshua

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