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Antes, ahora

Ephesians 2:11-13
Joel Coyoc June, 29 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc June, 29 2025

El sermón "Antes, ahora" predicado por Joel Coyoc aborda la transformación del creyente en Cristo a través de la reflexión sobre Efesios 2:11-13. El autor sostiene que el pasado de una persona, definido como estar "sin Cristo", es caracterizado por la desesperanza y el alejamiento de la promesa de redención, contrastando con el presente "en Cristo", que ofrece cercanía y esperanza. Coyoc apela a la necesidad de recordar esta transformación, enfatizando que la obra de Dios a través de la sangre de Cristo es lo que hace posible esta nueva vida. Los versículos clave ilustran la condición espiritual previa y el glorioso estado actual de aquellos que se han reconciliado con Dios. La significancia práctica de este mensaje es un llamado a vivir con esperanza en el presente gracias a la obra redentora de Cristo, resaltando la importancia de la gracia y la fe en el desarrollo de una vida espiritual activa.

Key Quotes

“Aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel, ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.”

“Vivir sin Cristo es sumamente terrible.”

“La esperanza no es ir a caminar calles de oro y mar de cristal, sino que Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.”

“Dios hizo todo para que nosotros no estemos más sin Cristo.”

What does the Bible say about being without Christ?

The Bible emphasizes that being without Christ means being separated from God, without hope and in spiritual darkness.

The Apostle Paul speaks clearly in Ephesians 2:12 about the condition of those who are without Christ, stating they are 'without hope and without God in the world.' Living without Christ is described as terrible, highlighting that such individuals are far from the promises of God and subject to His judgment. The absence of Christ equates to spiritual death and despair, as individuals exist in a state of ignorance about the redemptive plan God has laid out since before the foundation of the world. Thus, knowing Christ is vital, as He embodies light, life, and hope for all who believe.

Ephesians 2:12

How do we know the sovereignty of God is true?

The sovereignty of God is evident throughout Scripture, particularly in His eternal plan for salvation and the unfolding of history according to His will.

We see God's sovereignty throughout the entire narrative of Scripture, where He orchestrates history according to His divine purpose. From Ephesians 1:4-5, it is clear that God chose individuals for salvation before the foundation of the world, affirming His complete control over salvation history. The sermon underscores that the events of individual lives and even world history are not left to chance but are ultimately under God's sovereign rule. This sovereignty provides believers with assurance that nothing happens outside of His control and that all events serve His greater glory and our good.

Ephesians 1:4-5, Romans 8:28

Why is understanding our past state important for Christians?

Understanding our past state without Christ helps Christians appreciate their salvation and the grace of God in their lives today.

In Ephesians 2:11-13, Paul reminds us of our past condition—being separated from Christ and without hope. This remembrance is crucial for Christians as it highlights the grace afforded to us through Jesus Christ. By recognizing that we were once 'far off' and 'without God,' believers can better appreciate the depths of God's mercy and the richness of His grace that brought us near through Christ's sacrifice. A clear understanding of our former state not only instills gratitude but also fuels our desire to share the Gospel with others who still remain in that condition, emphasizing the transformative power of Christ.

Ephesians 2:11-13

Sermon Transcript

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Efesios dos y vamos a leer los
versículos del diez hasta el versículo trece dice la palabra del señor porque
somos hechuras suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras,
las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Por tanto, acordaos de que en otro tiempo, vosotros los gentiles
en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada
circuncisión hecha con mano en la carne. en aquel tiempo estabais
sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel, ajenos a los pactos
de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero
ahora, en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos,
habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Vamos a
meditar los versículos once y doce. y nuestro tema es antes-ahora,
antes-ahora y yo creo que todos hemos escuchado
o hemos pensado, porque tenemos una tendencia con el transcurrir
del tiempo y a veces solemos pensar que los tiempos pasados
fueron mejores. Uno escucha o uno entra en nostalgia,
a veces empiezas a hablar de las canciones que se cantaban
cuando eras joven y piensas que eran mejores que las que se cantan
hoy y en términos generales solemos evaluar y mirar como que el tiempo
pasado fue mejor y la verdad es que A la luz de este pasaje,
y de muchos más pasajes en la escritura, nos vamos a dar cuenta
que eso es una equivocación. Los tiempos pasados nunca fueron,
no son precisamente mejores que los de ahora. Cada momento en
su momento presente ha sido el mejor. y tu tiempo pasado fue
el mejor, pero tu tiempo presente es el mejor. Y cuando pensamos
con respecto a la misericordia de Dios y al evangelio, definitivamente
el tiempo presente, el ahora, es infinitamente mejor y superior
al tiempo que dice Pablo, ese otro tiempo, ese tiempo pasado. Y el apóstol Pablo comienza por
hacernos recordar y va a hablar de tiempos en el versículo once
dice por tanto acordaos y hermanos una de las cosas que nosotros
tenemos que recordar es que algo que nos caracteriza a nosotros
y que no es una característica del señor el señor no puede olvidar
el jamás olvida absolutamente nada pero algo que nos caracteriza
es nosotros somos olvidadizos y el escritor bíblico aquí nos
dice acordaos y hay otros lugares en la escritura donde el Señor
siendo cuidadoso, sabiendo nuestra tendencia a olvidar, nos llama
a recordar y este es uno de esos pasajes. No solo el apóstol Pablo
constantemente nos habla de nuestra tendencia a olvidar, también
el apóstol Pedro y el apóstol Pablo dice a mí no me es molesto
el escribiros las mismas cosas y para vosotros es seguro y aquí
nos llama a recordar recordar y va a decir que nosotros recordemos
y va a ser la primera mención del tiempo dice de que en otro
tiempo en otro tiempo vosotros después va a llegar al versículo
doce y va a decir en aquel tiempo ese otro tiempo ya pasado dice
aquel tiempo en ese tiempo estabais sin Cristo y hermanos una una
de las cosas que debemos de recordar es que hubo un tiempo cuando
éramos éramos tratados de de incircuncisos por la llamada
circuncisión hecha con mano en la carne y debemos de recordar que estábamos sin Cristo. Hermanos,
vivir sin Cristo es sumamente terrible. Y en verdad es el deseo
de mi corazón que todos los que estamos aquí hemos, tenemos un
ahora y un antes. Y quiere el Señor que podamos
ir, si alguien sigue todavía en antes, con respecto a lo que
Pablo va a decir específicamente, a ese tiempo de estar sin Cristo. Y es verdad que la gente suele
hablar de Cristo, y mucha gente piensa tener a Cristo. Sin embargo,
es fundamental que nosotros podamos mirar a la luz de la escritura
lo que realmente significa el hecho de estar sin Cristo y qué
es lo que significa un presente con Cristo. Dicen aquel tiempo
estabais sin Cristo y hay gente que suele hablar de Cristo pero
hay gente que por haber nacido de Adán, tenemos
un entendimiento entenebrecido. La verdad es que el hombre tiene
un conocimiento de Dios, pero el hombre dice la escritura habiendo
conocido a Dios no le glorificó como a Dios ni le dio gracias
y el hombre está sin excusa porque hay un libro que está hablando
todo el tiempo y está abierto y no se cierra y las veinticuatro
horas del día está proclamando ese libro que está diciendo hablando
del eterno poder de Dios es el libro que dice no hay lenguaje
ni palabra ni es oída su voz pero por toda la tierra salió
su voz y hasta el extremo del mundo sus palabras y no hay ningún
lugar en esta tierra ni ninguna época en que Dios haya estado
sin testimonio todos los hombres conocen a Dios pero dado el pecado
tenemos un conocimiento un corazón entenebrecido un necio corazón
que nos hace ser vanos y Ese libro abierto nos deja sin
excusa. Sin embargo, en ese libro abierto no podemos saber acerca
de la redención que Dios había planeado desde antes de la fundación
del mundo. Recuerde que el plan eterno de
la salvación es justamente eterno. Una de las cosas que nosotros
encontramos en la Escritura es que, pues no es que Adán y Eva
pecaron y al Señor lo tomaron por sorpresa. No es que él empezó
a pensar cómo iba a resolver aquel asunto. La Biblia dice
que fuimos rescatados de nuestra vana manera de vivir, las cual
recibimos de nuestros padres, y dice no con cosas corruptibles
como oro o plata. y dice, sino con la sangre preciosa
de Cristo, como un cordero sin mancha y sin contaminación, y
dice, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero
destinado en estos tiempos por amor de vosotros. Hermanos, sin
Cristo, sin tener ni un conocimiento acerca de esa redención, esa
era la condición en que estábamos. Y hay personas que aunque tienen
idea de que Cristo murió, en realidad su conocimiento ha sido
un conocimiento que ha sido transmitido por la malicia de aquel que que
tuerce la palabra de Dios. Desde el principio él ha torcido
la palabra. Él vino y le dio una versión
retorcida de la palabra de Dios a Eva. Y él con el evangelio
tampoco ha parado, no es que haya otro evangelio, sino hay
quienes pervierten el evangelio y detrás de ellos pues está el
príncipe de la potestad del aire, el espíritu que opera en los
hijos de desobediencia. Y personas que no saben acerca
de esta redención, personas que creen que Cristo es uno entre
varios que puede redimir, personas que creen que hay algo que ellos
pueden aportar para su redención, y antes estábamos en esa condición,
sin esperanza, sin Cristo, separados de Cristo, alejados de Cristo,
y aún después de que el Señor,
el Padre envió a su Hijo, aún después de que el Señor Jesucristo
vino a este mundo, Y después de él haber vivido una vida de
perfecta obediencia, una vida de perfecto cumplimiento de la
ley, y después de haber sido despreciado y morir en la cruz,
y después de haber resucitado y ascendido al cielo, nosotros
seguiríamos aún sin Cristo. Si no fuera porque Dios en su
infinita sabiduría había previsto absolutamente todo lo que es
necesario para la salvación de aquellos que había elegido en
Cristo desde antes de la fundación del mundo. Aquellos que están
inscritos en el libro de la vida del Cordero desde antes de la
fundación del mundo. Y lo que él proveyó fue un medio
que es la predicación del Evangelio. Y él en los tiempos, en todos
los tiempos, ha levantado hombres para predicar el Evangelio. Y
donde quiera que Dios tiene una oveja, Dios envía a alguien que
le predique el Evangelio. Iba en un desierto, un etíope,
y era una oveja. Era alguien que estaba escrito
en el libro de la vida del Cordero desde antes de la fundación del
mundo. Y Dios mandó a Felipe y Felipe le predicó el evangelio. Él no pudo estar cerca de Cristo. Él no
pudo estar en Cristo. si no fuera por la proclamación
del evangelio, si no fuera porque Dios envió a alguien que le predicara
el evangelio de esa redención eterna que llevó a cabo el Señor
Jesucristo. Y es interesante que Cristo murió
y resucitó, ascendió. Y previo a enviar a los que predican,
él envió al Espíritu Santo, porque los predicadores pueden predicar
En algunos casos Dios manda, no importa cuán lejos esté, no
importa lo difícil que sea el acceso del lugar, si su oveja
está allí en un desierto, por ejemplo, él va a mandar a alguien
que le predique en ese desierto. En algunas ocasiones Dios hace
que el mensaje se proclame en ciudades como en Jerusalén y
creyeron como tres mil, pero creyeron los que estaban ordenados
para salvación y hubo muchos otros más de los tres mil que
escucharon la predicación, pero el Espíritu Santo obró eficazmente
en sus corazones y ellos vinieron al Señor Jesucristo. Sin Cristo,
sin Cristo hermano significa algo verdaderamente terrible. sin Cristo significa estar en
tinieblas porque él es la luz dice el evangelio de Juan en
su primer capítulo versículo cinco dice la luz perdón
versículo cuatro dice en él estaba la vida y está hablando del señor
Jesucristo y la vida era la luz de los hombres la luz en las
tinieblas resplandece y las tinieblas no prevalecieron contra ella
hermanos toda la realidad del mundo físico Dios la ha obrado
para ayudarnos a a entender la realidad espiritual la luz hermanos
si no hubiera luz no importa que haya lluvia nosotros no tendríamos
alimento, porque se requiere fotosíntesis para que haya alimento. Hermanos, en el sentido espiritual,
sin luz no hay vida, y Cristo es la luz. Hermanos, imagina
lo terrible que es estar sin luz. Bueno, nosotros vivimos en un
tiempo donde gozamos de demasiada luz artificial y de pronto nos
parece terrible cuando no hay luz, pero imagínate la ausencia
total de luz, no solo del alumbrado público, de todo tipo de luz,
y en verdad que es algo terrible. Y esa es la realidad de estar
sin Cristo. Dice el profeta, el pueblo que andaba en tinieblas,
dio gran luz. Y hermanos, las tinieblas, la
mentira, la oscuridad, la condenación, es todo sin consuelo, incluso
sin vida. Hermano, en verdad, yo le doy
gracias a Dios por la gran misericordia que ha tenido, porque no puede
imaginar cómo se puede vivir y enfrentar todo lo que sucede
en este mundo y no tener al Señor Jesucristo. estar sin consuelo, sin vida. Hermanos, lo que se vive sin
el Señor Jesucristo en realidad no es, no es vida. Lo que se
vive sin el Señor Jesucristo no es vida y todo es causa de
temor, todo es causa de ansiedad y es triste y lamentable que
de pronto la gente se está consumiendo y se le va el sueño. y lo que
verdaderamente debería quitarnos el sueño. Hermanos, damos gracias a Dios
porque nosotros lo podemos ver, ellos no lo pueden ver, justamente
por estar sin Cristo. Pero solo hay una cosa que debería
quitarnos el sueño. Hermanos, hay gente ahorita que
tiene preocupación porque las noticias hablan de que estamos
al borde de un desastre nuclear. pero una bomba atómica lo más
que podría hacer es quitarnos la vida física, pero nada más
puede hacer. El poder del Señor no se puede
comparar al Todopoderoso y estar bajo la ira del Todopoderoso.
No es comparable a morir de cualquier forma que pudiéramos morir, pero
es terrible que antes estábamos así, sin Cristo, sin consuelo,
sin esperanza, sin paz, en pura desesperación. Y hermanos, qué, qué gran bendición
es que de pronto el Señor, hubo un tiempo en que nosotros le
mirábamos, como dice el profeta Esaías, y dice, le miraba, le
mirábamos sin atractivo para desearle. Pero qué bendición
es que si hay belleza, hermanos, toda otra belleza son pequeñas
sombras de la verdadera belleza. Y si hay belleza, verdadera belleza,
solo hay en un lugar, y esa belleza es en el Señor Jesucristo. Y hermanos, qué bendición y qué
gran misericordia que el Señor haya abierto nuestros ojos y
nos haya concedido mirar que Cristo es el tesoro. Cristo es la perla de gran precio. Cristo es la esperanza. Cristo
es nuestra salvación. Y tenemos que reflexionar y volver
a pensar y pensar que antes fue terrible. Ahora ya no es más
terrible. Efesios, el pasaje que estamos
meditando, dicen, aquel tiempo estaba sin Cristo, alejados de
la ciudadanía de Israel. Hermanos, el verdadero Israel
es el Señor Jesucristo. El verdadero Israel no tiene
nada que ver con con la nación que está haciendo desastres en
el mundo. El verdadero Israel es el Señor
Jesucristo. Ese pueblo que salió de Egipto
era una sombra del verdadero Israel. Y recuerde que El Señor
sacó a Israel, ese Israel físico, esa nación, la sacó de Egipto. Y del Señor Jesucristo dijo,
de Egipto llamé a mi hijo. Recuerde que Dios le ordenó a
José que se fuera a Egipto para que Herodes no matara al Señor
Jesucristo. después se cumple y esa profecía
estaba representada en la salida del pueblo de Israel de Egipto
y recuerde que la escritura habla constantemente también de la
vid y la vid verdadera dice el señor Jesucristo en el antiguo
testamento se comparaba al señor al pueblo de Israel con una vid
que se esperaba que diera buen fruto y dio frutos agrios, pero
el Señor dice después, yo soy la vid verdadera, el verdadero
Israel, la vid verdadera, el hijo de Dios es el Señor Jesucristo. Y hermanos, solo aquel a quien
Cristo ha sido revelado puede tener esperanza. En aquel tiempo
estaba explicando porque dice que estábamos alejados de la
ciudadanía de Israel. Y estando en Cristo, dice el
versículo 13. pero ahora en Cristo Jesús, vosotros
que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos.
Y hermanos, de ninguna manera nuestro pasado puede ser mejor
que el presente. Nuestro pasado era terrible,
estar lejos de Cristo, estar en ignorancia, estar engañando
y siendo engañados, estar cada día bajo condenación, estar cada
día bajo la ira de Dios es terrible. Pero antes estábamos sin Cristo
y como consecuencia de estar sin Cristo, pues el apóstol va
a enfatizar, dice también, sin esperanza, sin esperanza. Hermano, qué terrible es vivir
y pensar cómo vivían los gentiles y cómo vivíamos nosotros cuando habla de los
gentiles, aquellos que no somos del linaje físico de Abraham,
aquellos que si nos hacen ADN, pues no va a salir ADN de ninguna
de las tribus de Israel, pero qué bendiciones que no hace falta. El verdadero Israel son los que
están en el Señor Jesucristo. La verdadera circuncisión, Pablo
dice que nos apodaba la circuncisión hecha con mano en la carne, que
éramos incircuncisos. Y hermano, aunque físicamente
ninguno de nosotros quizá ha sido circuncidado y no hace falta,
y si alguien ha sido circuncidado por cuestiones médicas, esa es
otra cuestión, pero la verdadera circuncisión no es la que se
hace con mano en la carne, sino es la circuncisión del corazón.
Y hermano, en el Señor Jesucristo, aquellos que están en Cristo
han sido circuncidados y tienen plena esperanza. hermano la esperanza
a veces solemos pensar en la esperanza y a veces solemos decir
cosas un poco tristes hermano la esperanza no es que
vamos a ir al cielo y vamos a ver a nuestros familiares que fueron
antes, claro que los vamos a ver y alguien preguntó si los vamos
a reconocer y Spurgeon decía pues por supuesto que los vamos
a reconocer, vamos a ser mucho más inteligentes que lo que somos
ahora porque vamos a tener pues la perfección del Señor Jesucristo,
y por supuesto que vas a reconocer a tus parientes, pero la esperanza
no es ver a tus parientes. Es interesante, hermano, es que
mucha gente invita a los niños y les pica de ir al cielo porque
en el cielo hay calles de oro y mar de cristal. hermanos la
esperanza no es ir a caminar calles de oro y mar de cristal
y note qué interesante que es cuál es el valor que tiene el
oro en el cielo usted no pone el oro aquí en la tierra para
pisarlo porque aquí lo consideramos de mucho valor pero en el cielo
el oro va a ser para qué para caminar encima. Eso quiere decir
que la esperanza no es, dice Cristo en vosotros, la esperanza
de gloria. Y hermano, la bendición que el
creyente tiene ahora es que tiene la bendita esperanza que es el
mismo Señor Jesucristo. Y estamos aguardando esa bienaventurada
esperanza que es la manifestación gloriosa del Señor Jesucristo.
Y anhelamos su venida. Anhelamos que él venga. El creyente,
por la gracia de Dios, tiene un anhelo y su anhelo es conocer
a Cristo. El anhelo del creyente está,
el apóstol Pablo lo escribió, pero no solo lo escribió el apóstol
Pablo. De diferentes maneras, los escritores
bíblicos han escrito acerca del anhelo de estar en presencia
del Señor. El apóstolo Juan escribió y dijo,
amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado
lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste,
seremos semejantes a Él porque le veremos tal como Él es. Y
hermanos, la esperanza es ver al Señor Jesucristo. Y nosotros
cada día estamos anhelando estar en algún lugar donde se predique
el Evangelio, porque queremos conocer a Cristo. Queremos ir
a la Escritura para conocer a Cristo. Y el anhelo de nuestro corazón
es conocer a Cristo. Nuestra necesidad, hermano, es
conocer a Cristo. La vida eterna es, dice Jesús,
y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti el único Dios
verdadero y a Jesucristo, tu hijo, a quien has enviado. Hermanos,
Cristo es nuestra esperanza. Se pinta, y la verdad es que
fuera del Señor Jesucristo. Y lo que se está pintando ahorita
para muchos jóvenes es un mundo en desesperación, sin esperanza. Pero hermanos, una cosa es segura. El mundo está en incertidumbre.
Yo no sé si ustedes se fijó, pero hay gente que pone su esperanza. Hace algún tiempo alguien nos
dijo que un cierto partido político era la esperanza de este país.
Hermano, Maldito el hombre que confía en el hombre y pone carne
por su brazo y su corazón se aparta del Señor. Y qué bendición
que tenemos que estábamos nosotros celebrando y estábamos cantando.
y no a ninguno de nuestros presidentes, estábamos cantando al rey, estábamos
cantando a Cristo Coronat Divino Salvador, sentado en alta majestad,
es digno del oro, él es nuestra esperanza, él es nuestro rey,
él está sentado en el trono, y aunque parece que no entendemos
qué está sucediendo en este mundo, hermano, no te preocupes si no
lo entiendes bien, una cosa obra en tu corazón y puedas creer
con todo tu corazón que Jesús es el Señor y que está en su
trono y que la victoria ya está ganada y que simple y sencillamente
lo que está sucediendo en el mundo es pues los últimos movimientos
desesperados de un enemigo que está dando pues los últimos coletazos
porque está muriendo porque en breve dice el señor va a aplastar
la cabeza de satanás y dice el apóstol Pablo bajo vuestros pies
porque estamos en Cristo. Hermanos, nuestra esperanza es,
tenemos victoria, nuestra esperanza es aquel día cuando cuando no
haya más voces e imágenes de consejo falso. Nuestra esperanza
es aquel día cuando no haya ningún enemigo más, pero nuestra cara a cara ante aquel quien
es la misma fuente del gozo. En tu presencia, él es nuestra
esperanza, él es nuestra paz, él es nuestro gozo. En tu presencia
hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Hermanos, somos un pueblo con
esperanza, ahora somos un pueblo con esperanza, ¿por qué? Porque
quien tiene a Cristo no puede estar sin esperanza. Quien tiene
a Cristo puede tener momentos de debilidad y puede tener momentos
de susto, pero quien tiene a Cristo va a decir con David que a veces
solemos pensar mucho en su valentía, pero David dijo claramente en
el día que temo, yo en ti confío. Y de pronto podemos estar asustados,
pero el Espíritu, el Espíritu Santo nos recuerda, confiate,
yo he vencido al mundo. confía tienes esperanza hermano
qué bendición tan grande es saber y recordar que nuestro Señor
Jesucristo es el eterno Hijo de Dios que estaba con el Padre.
y que Él, el Padre y el Espíritu Santo crearon todas las cosas,
y que este mundo es un mundo que tiene propósito, qué bendición
que el Señor ha quitado la necedad de nuestro corazón de estar en
las tinieblas, negando la existencia del Creador con el único propósito
de querer ser señores de nuestra vida, y terminando en algo terrible,
porque si no hay Creador, entonces no hay propósito, y si no hay
propósito, entonces pues somos lodo con suerte, pero qué bendición
que no somos lodo con suerte. El Señor nos creó y lo hizo con
un propósito y esto que está sucediendo en el mundo apunta
a un propósito y ese propósito es la gloria de Dios y por eso
él ha salvado un pueblo, porque Dios no ha desistido de su propósito,
de un pueblo que refleje su gloria. Un pueblo que sea conforme a
la imagen del Señor Jesucristo para reflejar siempre el carácter,
el carácter de Dios. Y hermanos, así estábamos, sin
esperanza, estábamos en un mundo de desesperación, en un mundo
donde está la explicación de por qué tanta gente de pronto
se quita la vida. Un chico me decía que vio un
anuncio en redes sociales para irse a sumar al ejército
de Ucrania. Porque hay jóvenes de todo el
mundo que están yendo ahí, y lo más seguro es que están yendo
ahí para que un ejército profesional los mate. Hermanos, qué bendición
que pudiéramos nosotros estar así, pensando que lo único que
queda es vivir lo mejor que se puede, si ganas, ganas. si te
matan, pues se acabó. Pero hermanos, sabemos, hay esperanza,
hay esperanza, y a pesar de que el hombre se aferra por negar
al señor, pero también vive con temor y con temor de la muerte,
pero el creyente tiene esperanza, tiene esperanza, una esperanza
gloriosa, tiene vida. Hermanos, dice el Señor, yo he
venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia.
hermanos, no simplemente vivir, sino vivir una vida abundante. No simplemente vivir, sino vivir
y experimentar el gozo que hay en el Señor Jesucristo. No solamente
vivir, sino por la gracia de Dios, nosotros tenemos la esperanza
de que estamos viviendo y estamos viviendo con la dirección del
señor para buscar lo que necesitamos en el lugar donde se encuentra
lo que necesitamos. Y hermanos, y es que lo que necesitamos
es una sola cosa, aunque aunque de pronto hay muchas voces que
nos hacen creer que necesitamos tantas cosas, pero nuestra necesidad
es de Dios, nuestra necesidad es de Cristo, es de su glorioso
evangelio, nuestra necesidad es de su gracia, nuestra necesidad
es Y hermanos, tenemos la esperanza
de llegar aquel día cuando ya no haya más lucha. Hoy, luchamos. Hoy, por la gracia de Dios, somos
conscientes de cuánta miseria hay en nosotros y nuestra necesidad
de venir al Señor Jesucristo. Y una realidad, hermanos, es
que entre más conozcas a Cristo, vas a ser más consciente de cuán
peligroso eres. Y vas a ser más consciente de
la necesidad de estar cerca del Señor Jesucristo. Y entre más
conozcamos al Señor Jesucristo, Una de las cosas que va a suceder
es que, que más vamos a tener confesión de pecados, porque
vamos a ser más conscientes de nuestra pecaminosidad, hasta
llegar a aquel momento, hermano, en que no habrá más lucha. Una
cosa gloriosa de la esperanza, hermano, nosotros no vamos a
recuperar lo que perdió Adán. Adán podía pecar o no pecar.
Caídos en Adán, solamente podemos pecar. pero cuando veamos al
señor Jesucristo vamos a ir más allá de lo que perdió Adán a
no poder pecar a no poder pecar más la esperanza de gloria, la
esperanza, sí, de compañía, pero el gozo, recuerda, hermano, el
gozo es, el gozo del cielo es el Señor. El gozo del cielo no
es ver a los parientes, el gozo del cielo no es nada, sino el
mismo Señor es el gozo del cielo. Él es el tesoro, es la perla
de gran precio. Después dice que antes estaba
sin esperanza, dice, sin Cristo, sin esperanza y sin Dios en el
mundo. Irmano, qué terrible es estar
sin Dios en el mundo. Estar sin Dios en el mundo y
tristemente aferrado a estar sin Dios, aferrado ante la evidencia
que hay, el tener un corazón endurecido. Dice, por la ignorancia
que en ellos hay, por la dureza de su corazón, hermanos estar
aferrado a vivir la vida haciendo caso omiso de Dios y es que pues
el hombre no solo no puede pero tampoco tampoco quiere y es interesante
que de pronto el corazón entenebrecido, el corazón rebelde, el corazón
que no quiere de ninguna manera someterse a Dios ante el conocimiento
de Dios actúa y cada vez vamos escuchando lo que sucedía en
el pasado, de pronto uno escucha a personas muy educadas mirar
la creación y muchos de ellos hacen videos y de pronto después
de mirar y asombrarse de la creación terminan diciendo mira las cosas
que la madre naturaleza nos da y no hay nada nuevo bajo el sol
Por eso, por eso los mayas tenían a Chuck. La creación estaba hablando
del eterno poder de Dios y ellos preferían, y no solo ellos, nosotros
seguimos con esa batalla y Dios está obrando para quitarnos,
porque teniendo multitud de dioses, de pronto estamos como en Atenas. que estamos llenos de dioses,
algunos tienen dioses que se pueden tocar y se pueden ver,
pero no no necesariamente tienen que ser así. De hecho, creo que
los más terribles son aquellos que no se ven y no se pueden
tocar, pero teniendo multitud de dioses y teniendo aún un altar
al dios no conocido. Hermanos, estar sin Dios con
D mayúscula, estar sin aquel del cual la escritura dice en
el principio Dios creó los cielos y la tierra, estar sin aquel
que dice el salmista dice con claridad nuestro Dios está en
los cielos todo lo que quiso ha hecho y dejó sin chamba a
todos. los otros dioses, porque ya no
había nada que hacer, porque Él hizo todo lo que quiso. Y
aparte empieza a describir y dice pues los dioses de ellos tienen
ojos pero no ven, tienen boca pero no habla, oídos tienen pero
no oyen, y dice semejantes a ellos son los que los hacen y cualquiera
que en ellos confían. Y hermanos qué bendición del
Señor que en su misericordia haya querido traernos al Señor
Jesucristo. Qué bendición de Dios que en
otro tiempo estábamos sin Cristo pero Dios hizo todo para que
nosotros no estemos más sin Cristo. Dios hizo todo para que nosotros
no estemos lejos de Cristo. Dios hizo todo para que no estemos
sin Dios. Dice el versículo trece, pero
ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos,
habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Y hermanos,
eso da toda la gloria al Señor. Dios dice él nos ha hecho cercanos. Está habla del hombre en una
actitud pasiva y es Dios obrando y haciéndonos cercanos por la
sangre de Cristo, haciéndonos cercanos por la sangre de Cristo.
Hermanos, estar sin Dios es terrible. Y el Salmo diez versículo cuatro
dice. malo dice por la altivez de su
rostro no busca a Dios no hay Dios en ninguno de sus pensamientos
el malo por la altivez de su rostro no busca a Dios mi hermano
todos a excepción del Señor Jesucristo nacimos malos y entonces pues
como consecuencia algo natural del malo es que no busca a Dios
y no lo hace porque tiene una condición que es natural de su
naturaleza caída y es que tiene altivez, es arrogante, está desafiante
frente al Señor. Es interesante que el el pasaje
que cantaron los hermanos es humilles en la presencia del
Señor y sin embargo hemos de clamar al Señor para que Él nos
humille, porque si Dios no te humilla, hermano, nosotros no
lo podemos hacer. Dios no rechaza el corazón contrito
y humillado. ¿Por qué? Porque sólo Dios puede
proveer un corazón contrito y humillado y lo que Él provee, Él no lo
rechaza. Solamente Dios puede humillarnos. Dice el escritor bíblico, bueno
mes haber sido humillado, antes que fuera humillado, descarriado
andaba. Y podemos, ¿qué es aquello que Dios usa para humillarnos?
Dios nos da vida, nos da ojos de fe para ver la gloria de Cristo,
y cuando miramos a Cristo, no queda otra que decir, lo único
que yo merezco es morir. Decimos con Isaías, ay de mí
que soy muerto, porque siendo hombre inmundo de labios. Antes
estábamos arrogantes, estábamos sintiéndonos grandes, pero el
Señor, el Señor obra. Y el malo por la actividad de
su rostro no busca a Dios, no hay Dios en ninguno de sus pensamientos.
el Salmo treinta y seis uno dice la iniquidad del impío me
dice al corazón no hay temor de Dios delante de sus ojos y bendición que nosotros tenemos
un antes pero ahora tenemos un ahora y qué hermoso es saber
que el ahora es de inmensa riqueza dice el apóstol Pablo ya conocéis
la gracia de nuestro señor Jesucristo que por amor de vosotros siendo
rico se hizo pobre ¿para qué? que por su pobreza vosotros fueseis
enriquecidos. Dice el apóstol Pablo, estamos
en Cristo, dice, bendecidos con toda bendición espiritual en
los lugares celestiales en Cristo. Quizá quizá no estés rico en
salud física, pero no importa los sufrimientos, si estás en
Cristo estás bendecido con toda bendición espiritual en los lugares
celestiales, has sido perdonado, has sido adoptado, no eres más
ajeno a los pactos de la promesa, no estás más sin esperanza, has
sido perdonado, has sido redimido. Efesios capítulo tres, versículo
ocho, el apóstol Pablo nos habla de la riqueza que tenemos ahora. tener a Dios, por poder estar,
tener a Dios por causa de la obra del Señor Jesucristo, el
apóstol Pablo, y quiera Dios que que tengamos la misma convicción
de Pablo, que dice, a mí que soy menos que el más pequeño
de todos los santos, me fue a dar esta gracia de anunciar entre
los gentiles el evangelio de las qué? De las inescrutables,
de las hay personas que tienen riqueza
que va más allá del producto interno bruto de muchos países
y hay gente que ha llegado a tener tal capacidad económica que incluso
manejan los países porque ya son dueños de los países y los
presidentes no son más que sus gerentes, pero y hacen cálculos
de números que de pronto nosotros nos aturden, ni siquiera entendemos
esos números. Pero eso es un chiste al lado
de lo que, por la obra de Cristo, las inescrutables riquezas de
Cristo. Y es que, dice el Señor, los
países están peleando por el dominio geopolítico, por la riqueza
del mundo, pero el Señor dice, mía es la plata, mío es el oro. De Jehová es la tierra y su plenitud
del mundo y los que en él habitan. Y de Jehová el Señor es absolutamente
todo. Hermanos, todo nos ha sido dado
en Cristo, las inescrutables riquezas del Señor Jesucristo. En contraste, una verdad tremenda
que se refería a nuestro antes es la absoluta pobreza del pecador. Apocalipsis 3, 17. Dice, porque tú dices en la altivez
de su rostro, dice, tú dices, yo soy rico, me he enriquecido
y de ninguna cosa tengo necesidad, y no sabes que tú eres un desventurado,
miserable, pobre, ciego y desnudo. hermanos, quiera el Señor que
nadie de nosotros está pensando que es rico. Quiera el Señor
que cada uno de quienes estamos aquí con Pablo, podemos decir,
miserable de mí, ¿Quién me va a librar? Pero doy gracias a
Dios por Jesucristo, porque él me libra. El Señor es el evangelio
de las inescrutables riquezas de Cristo en contraste a la absoluta
pobreza del pecador que está pobre, desventurado y desnudo.
Y quiere el Señor que todos hemos visto eso, que no hay nada que
podemos aportar para nuestra salvación. Decía hace un rato,
por ejemplo, ni siquiera el corazón contrito y humillado. Los corazones
contritos y humillados los hizo el Señor. El Señor Pablo iba
con un corazón arrogante y su plan y su propósito de Pablo
era voy a terminar con la iglesia del Señor Jesucristo es mi meta
y iba con el rostro levantado y el Señor lo puso en el polvo
y en el polvo él él pudo ver la gloria de Cristo y note que
su pregunta fue ¿Quién eres Señor? Antes él pensaba que era Señor,
él tenía un propósito y un plan que hacer pero el Señor de señores,
el especialista en hacer corazones con tritos lo puso en el polvo
y él en el polvo dijo ¿Quién eres Señor? Soy yo Jesús a quien
tú persigues. Hubo un tiempo en que él pensaba
que era rico en justicia, Y él dice, si alguien cree que tiene
de qué presumir, pues yo más, y empieza a leer todas sus credenciales,
pero después el apóstol Pablo dice, todo eso es basura, y yo
no quiero ser hallado teniendo mi propia justicia, y que era
el Señor que para todos nos ha quedado claro que no hay no existe
tal cosa como buenas personas y nadie de aquí se ofende si
alguien le dice que no es buena persona porque tenemos claro
que no existe buenas personas sino solamente hay uno que es
bueno y es Cristo, que era el Señor que cada uno de nosotros
aquí podemos mirar que que no hay justicia absolutamente nosotros. Y la única justicia que existe
en todo, no en todo el mundo, sino en todo el universo, no
es nada más que la justicia del Señor Jesucristo. Y que estamos
conscientes de nuestra total y absoluta pobreza, pero que
hemos sido enriquecidos por la gracia del Señor Jesucristo.
Y hay un pasaje en Salmo treinta
y cuatro diez que vamos a a mirarlo para concluir. dice dice el pasaje así los leoncillos
necesitan y tienen hambre pero los que buscan a Jehová no tendrán
falta de ningún bien los leoncillos necesitan y tienen hambre pero
los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien mi hermano
amigo que me escuchas si Dios está hablando a tu corazón
es porque él te está buscando y entonces es en el único caso en que puede
tener sentido los que buscan a Jehová porque nadie busca a
Jehová si Dios no lo busca primero porque la Biblia es clara cuando
dicen no hay quien busque a Dios y si la humanidad está muerta
en delitos y pecados pues cómo va a buscar a Dios. Un muerto
no puede buscar absolutamente nada. Pero si Dios está obrando
en tu corazón, es mi privilegio y mi deber llamarte a que clames
al Señor. Clama al Señor que te dé fe. Clama al Señor que te dé arrepentimiento
para vida. Es tan profunda nuestra ruina,
nuestra desgracia, nuestra miseria. que ni podemos hacer humilde
nuestro corazón, ni podemos arrepentirnos con arrepentimiento. El arrepentimiento
para vida es don de Dios. Y si tú clamas al Señor, pues
los leoncillos se podrán morir de hambre, pero a ti no te va
a hacer falta ningún bien. Y los bienes más preciados, hermano,
es no es precisamente tres comidas al día, Es triste que tengas
tres comidas al día y no tengas el bien de arrepentimiento para
vida. Es triste que tengas no solamente
tres comidas al día, sino como dice el Salmo 73, para cumplir
todos los antojos de tu corazón, pero no tengas el don de la fe
y no estés confiando en el único que es digno de confianza. Eso
es trágico. pero es mi deber llamarte a que
clames al señor, si él te está hablando, clama para que te salve,
clama al señor para que él obre y te dé los bienes que él provee,
un corazón contrito y humillado, fe para creer al señor Jesucristo,
que él quite toda arrogancia y te haga ver lo inútil de todo
esfuerzo humano y confíes en Cristo y solamente en Dios no va a aceptar nada que
él no provea. Todo lo que proviene de nosotros
no es suficiente. Se necesita una justicia mayor
que la de los escribas y fariseos. Se necesita perfección, no tu
mejor esfuerzo. El Señor dice, sed pues vosotros
perfectos, y esa perfección está en Cristo y solamente en Cristo.
Quiere el Señor que todos podamos, los que ya tienen claro un antes
y un después, gocémonos en que tenemos un antes y un ahora,
un ahora que es glorioso, y los que no quiera el Señor que, por
su misericordia, clames al Señor hasta que Él obre en tu corazón
y te conceda, poder tener el gozo de saber cada día es el
mejor. Mis pasados días fueron los mejores
porque fueron los que Dios me dio, pero el de hoy sigue siendo
el mejor. Y más si estoy en el Señor Jesucristo. No lo olvidemos hermanos, vamos
a orar.

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Joshua

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