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JC

Los menesterosos

Psalm 9:18
Joel Coyoc March, 19 2025 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 19 2025
Salmo 9

El sermón "Los menesterosos" de Joel Coyoc expone la importancia de reconocer nuestra condición espiritual de pobreza y necesidad ante Dios, haciendo hincapié en que "no para siempre será olvidado el menesteroso" (Salmo 9:18). A través del análisis del Salmo 9, el predicador argumenta que los que se dan cuenta de su miseria espiritual son bienaventurados, y que la verdadera esperanza de salvación radica en el reconocimiento de esta pobreza ante Dios. Se citan versículos que reflejan el juicio de Dios sobre las naciones y la misericordia hacia los pobres, mostrando que la justicia divina es un refugio para los afligidos. En el contexto práctico, Coyoc subraya la necesidad de vivir en dependencia de Cristo, asegurando que al reconocer nuestra indigencia espiritual, podemos abrirnos a la salvación y el enriquecimiento que solo Jesucristo puede ofrecer.

Key Quotes

“El menesteroso no será olvidado para siempre, ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.”

“El peligro de que alguna vez hayamos visto nuestra miseria, pero de pronto, pues, caigamos en un autoengaño.”

“Los pobres en espíritu son bienaventurados, porque de ellos es el reino de los cielos.”

“Mi esperanza está en Cristo y solamente en Cristo.”

What does the Bible say about the poor and needy?

The Bible emphasizes that the Lord will not forget the needy, and He provides refuge for the poor.

In Psalm 9:18, Scripture assures us that 'the needy will not always be forgotten, nor the hope of the poor perish forever.' This verse highlights God's unwavering commitment to the poor and needy. Throughout the Bible, both Old and New Testaments, we see consistent themes of God's justice and His care for the marginalized. For instance, Psalm 72:12 states, 'For he will deliver the needy who cry out, the afflicted who have no one to help.' This care culminates in the New Testament, where Jesus Himself identifies with the needy and calls us to recognize our spiritual poverty (Matthew 5:3). Thus, recognizing our need for God is paramount for true worship and reliance on His grace.

Psalm 9:18, Psalm 72:12, Matthew 5:3

How do we know God's justice will prevail?

God's justice prevails according to His sovereign will, as affirmed in Scripture and demonstrated throughout history.

Scripture consistently affirms that God's justice is absolute and unchanging. In Psalm 9:16-17, we read, 'The Lord has made Himself known; He has executed judgment; the wicked are snared in the work of their own hands.' This illustrates that God governs the affairs of men and will ultimately bring justice to the oppressed while punishing the wicked. Historic Reformed theology emphasizes God's sovereignty in justice—the belief that God is in complete control and that His plans cannot be thwarted. Romans 12:19 reassures us that 'vengeance is mine; I will repay,' underlining God's promise to address wrongs at the appointed time. Thus, we rest in the assurance that His justice will be fulfilled.

Psalm 9:16-17, Romans 12:19

Why is recognizing our spiritual poverty important for Christians?

Recognizing our spiritual poverty allows us to see our need for Christ and the sufficiency of His grace.

Acknowledging our spiritual poverty is foundational in Reformed theology, particularly encapsulated in Christ’s declaration, 'Blessed are the poor in spirit' (Matthew 5:3). This recognition leads us to understand the depth of our sinfulness and our utter dependency on God's grace for salvation. As the sermon outlines, the plight of the menesteroso (the needy) reflects our own condition as sinners in need of redemption. The acknowledgment of our poverty is not merely about our material needs but also about our spiritual state—we are fundamentally incapable of achieving righteousness on our own. This drives us to Christ, who became poor for our sake so that we might be enriched (2 Corinthians 8:9). Understanding our poverty nurtures humility and fosters a deeper reliance on God's transformative power in our lives.

Matthew 5:3, 2 Corinthians 8:9

Why does God care for the needy?

God cares for the needy because it reflects His nature and His covenant faithfulness to His people.

God's care for the needy is rooted in His character as a compassionate and just God. Psalm 9:18 states, 'For the needy shall not always be forgotten; nor the hope of the poor perish forever.' This assurance reflects God's unwavering commitment to uphold justice and mercy. Throughout the Scriptures, we see His repeated calls for His people to care for the vulnerable. Isaiah 49:15-16 expresses this beautifully, highlighting that God does not forget His people, even if a mother forgets her own child. His character as a covenant-keeping God guarantees His attention to the suffering. Thus, when we care for the needy, we reflect God's heart and mission in the world, demonstrating the practical application of our faith.

Psalm 9:18, Isaiah 49:15-16

Sermon Transcript

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vamos a al salmo número nueve dice el salmo número nueve te contaré todas tus maravillas,
me alegraré y me regocijaré en ti, cantaré a tu nombre, oh Altísimo. Mis enemigos volvieron atrás,
cayeron y perecieron delante de ti, porque has mantenido mi
derecho y mi causa. Te has sentado en el trono, juzgando
con justicia. Reprendiste a las naciones. Destruiste
al malo. Borraste el nombre de ellos eternamente
y para siempre. Los enemigos han perecido. Han
quedado desolados para siempre. Y las ciudades que derribaste,
su memoria pereció con ellas. Pero Jehová permanecerá para
siempre. Ha dispuesto su trono para juicio.
Él juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con rectitud. Jehová será refugio del pobre,
refugio para el tiempo de angustia. En ti confiarán los que conocen
tu nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los
que te buscaron. Cantad a Jehová que habita en
Sion. Publicad entre los pueblos sus obras. Porque el que demanda
la sangre se acordó de ellos. No se olvidó del clamor de los
afligidos. Ten misericordia de mí, Jehová.
Mira mi aflicción que padezco a causa de los que me aborrecen.
Tú que me levantas de las puertas de la muerte, para que cuente
yo todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sion, y
me gocen tu salvación. Se hundieron las naciones en
el hoyo que hicieron. En la red que escondieron fue
tomado su pie. Jehová se ha hecho conocer en
el juicio que ejecutó. En las obras de sus manos fue
enlazado el malo. Los malos serán trasladados al
Seol, todas las gentes que se olvidan de Dios. Porque no para
siempre será olvidado el menesteroso, ni la esperanza de los pobres
perecerá perpetuamente. Levántate que, oh Jehová, no
se fortalezca el hombre. Sean juzgadas las naciones delante
de ti. Pon, oh Jehová, temor en ellos.
Conozcan las naciones que no son sino hombres. Damos gracias a Dios por por
su palabra, por este salmo y recordar un poco los salmos, son cantos
de de alabanza, oraciones que reflejan pues todas las situaciones
que nosotros enfrentamos, las emociones que experimentamos
y nos muestran cómo el señor se reveló a su pueblo y cómo
su pueblo podía acercarse con confianza al señor. hoy vamos
a meditar el versículo dieciocho hay algunos salmos en en la en
la escritura que son acrósticos y este es un un salmo acróstico los versículos están divididos
en de dos en su mayoría en su mayor parte están de dos en dos
hasta llegar al versículo dieciocho que es corresponden a una letra
del alfabeto hebreo, en hebreo empiezan con la misma letra los
versículos, y la semana pasada estuvimos estudiando el versículo
17, los malos serán trasladados al Seol, todas las gentes que
se olvidan de Dios, algo que hace constantemente el salmista,
recordemos que es poesía, pero a diferencia de nuestra poesía
no hay precisamente rimas, sino lo que hay es expresiones que
se van construyendo una sobre otra y nos van afirmando verdades
y va poniendo peso y énfasis en las verdades que va acumulando
una sobre otra y dice nuestro versículo porque no para siempre
será olvidado el menesteroso y note como la frase que sigue
es una frase que está diciendo lo mismo para aumentar el énfasis
pero con otras palabras diferentes dice ni la esperanza de los pobres
perecerá perpetuamente no para siempre será olvidado el menesteroso
y hay palabras la la última palabra de la primera frase la palabra
menesteroso y en la siguiente frase pobre, en cierto sentido
son palabras sinónimas, pero son palabras que van acumulando
igual significado, peso a la expresión, un menesteroso y un
pobre, pues son en cierto modo términos sinónimos, y para entender
lo que es un menesteroso es uno que carece de lo necesario para
la vida, uno que está pues no tiene ni siquiera para sus necesidades
más básicas, dice no para siempre será olvidado el menesteroso
ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente y en la
escritura hay muchas referencias a la cuestión de la pobreza de
la pobreza material. Sin embargo, una de las cosas
que nosotros tenemos que mirar es que el énfasis es en especial
en la pobreza de espíritu. Y una de las cosas que nosotros
miramos también en el versículo es que empieza con un por qué.
Porque no para siempre será olvidado el menesteroso. Y eso hace conexión
con todo lo que el Salmo ha dicho anteriormente. ¿Por qué es que
los malos van a ser trasladados a los dominios de la muerte?
¿Por qué es que esa gente mala, en esencia su maldad que estábamos
meditando es olvidarse de Dios? El Señor va a ejecutar juicio. El Señor es refugio del pobre. El Señor ha hecho que las naciones
caigan en el mismo hoyo que hicieron. El Señor hace que su pie sea
atrapado. El Señor se sienta en el trono.
¿Y por qué el Señor hace todo eso? porque no para siempre será
olvidado el menesteroso, ni la esperanza de los pobres perecerá
perpetuamente, no para siempre. Yo quiero dar muchas gracias
a Dios porque el culto, pues hay hermanos que colaboran
para los himnos, para las lecturas. y la verdad es que le damos gracias
a Dios porque Dios va guiando, no precisamente nos ponemos de
acuerdo de los himnos, ni de la lectura, pero casi siempre
el Señor guía y todo tiene que ver, leímos al principio ya conocéis
la gracia de nuestro señor Jesucristo que por amor de vosotros siendo
rico se hizo pobre después cantamos un himno que habla y dio a las
almas pobres dio a las almas pobres la gloria de su ser y
después hicimos la la lectura en en Jeremías y todos van hablando
acerca de de la cuestión de la de de la necesidad de ser menesteroso. Y nuestro tema de esta noche
es los menesterosos. Y lo primero que nosotros tenemos
que hacernos es la siguiente pregunta. ¿Soy un menesteroso? ¿Soy menesteroso? ¿El Señor me
ha hecho realmente consciente de cuál es mi condición? Cuando yo miro todo lo que hemos
meditado en este salmo y miro que la razón de todo lo que el
Señor hace, pues lo hace para su gloria, pero una razón en
la cual él quiere mostrar su gloria es porque no va a olvidar
para siempre al menesteroso. El menesteroso no será olvidado
para siempre, ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente. Y es importante que nosotros
podamos reflexionar en cómo alguna vez hemos visto en verdad la
condición en la que nosotros hemos nacido por causa de ser
hijos de Adán. Una de las cosas que es importante
que nosotros podamos recordar que la Biblia nos va narrando
a lo largo de toda la escritura es como hijos de Adán nosotros
nacimos ciegos. Y una de las cosas es que somos
ciegos a la realidad. Una de las cosas es que somos
ciegos a la realidad de nuestra condición espiritual. Una de
las cosas es que somos ciegos a la necesidad a mirar que nuestro
problema es un problema esencialmente de adoración. Otra de las cosas
importantes es que somos ciegos ante nuestra realidad como hombres.
Y por lo mismo que somos ciegos, nacemos también arrogantes. Es
interesante que cuando meditamos el Salmo ocho, hay algo que es
un milagro, el que un hombre nacido de Adán pueda, y un hombre
que ha sido, pues, bendecido por el Señor, que ha llegado
a ser rey militar, y qué misericordia de Dios que ese hombre pueda
mirar la gloria de Dios en la creación y decir, cuando miro
la obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste,
digo, ¿qué es el hombre? Para que tengas de memoria. El
Salmo nueve, cuando termina, dice, pongo temor en ellos, conozcan
las naciones que no son sino hombres. Y una de las cosas a
las cuales nosotros no somos, no, nosotros somos ciegos a nuestra
propia ceguera. nacemos ciegos y no nos damos
cuenta de que somos ciegos y es un milagro cuando el salmista
está diciendo al Señor que las naciones conozcan lo que yo ya
conocí, que soy simplemente un hombre, que como hombre soy insignificante,
soy muy pequeño, porque la cosa que primero hace el pecado en
el hombre es ser arrogante, Ya lo estábamos meditando cuando
Santiago habla de la lengua que a pesar de ser un miembro pequeño
se jacta de grandes cosas y es que hay una conexión muy directa
entre la lengua y el corazón. El Señor Jesús dijo que de la
abundancia del corazón habla la boca y están íntimamente relacionadas. Y yo les he mencionado anteriormente
cómo Antes que Adán, nuestro primer padre, pecara, pues él
reconocía las obras del Señor. Él, cuando vio a su esposa por
primera vez, lo que salió de su boca y su lengua fue alabanza.
Pero cuando él quedó ciego, él no podía mirar la maldad en su
corazón. Cuando él quedó ciego, él pensaba, pues la mala es esa
señora que tú me diste. por su culpa de ella, incluso
estaba culpando al señor de su propia maldad, su lengua ya era
una lengua arrogante y nosotros los que hemos criado hijos sabemos
que nuestros niños nacen pensando que son muy sabios, nuestros
niños no hablan pero piensan que el mundo debe girar alrededor
de ellos y sin hablar nos mienten, batallamos para enseñarles a
no meter nada ahí pero ellos creen que son sabios y que pues
Tal vez no pase nada o tal vez el que nos quiere que
no metamos eso es porque es un aburrido. La Biblia nos advierte y dice
no seas sabio en tu propia opinión. Y nosotros sabemos de ese proceso,
en especial los que somos padres, de cómo batallamos para enseñar
a nuestros hijos a obedecer. ni un padre se pone a enseñar
a sus hijos a desobedecer, eso es automático. No enseñamos a
nuestros hijos a mentir. Nadie nos enseñó precisamente
a mentir. Nosotros nacimos sabiendo cómo
mentir, cómo manipular. Nosotros nacimos pensando que
somos el centro y la vida debe girar alrededor de nosotros.
Y cuando vamos mirando todas estas cuestiones, hermanos, es
una gran misericordia el que cuando pensamos, yo soy menesteroso,
me he visto en miseria, en necesidad, desprovisto de todo lo que se
requiere para la vida. Y cuando hablamos de desprovisto
de todo lo que se requiere para la vida, no estamos hablando
simplemente, estamos hablando de la vida en el sentido más
amplio, tanto de la vida física como de la vida espiritual. la
verdad es que nacemos desprovistos aún para la vida física y si
tenemos es porque Dios es, si hay algo que Dios es, Dios es
generoso y Dios tiene una gracia especial para su pueblo pero
Dios tiene una una gracia y un amor común para los que no son
su pueblo porque él hace salir su sol sobre los que son su pueblo
y sobre los que no lo son, él hace llover sobre los que son
su pueblo y también sobre los que no lo son y Dios es quien
está proveyendo todo lo que se requiere en este mundo para la
vida física. Pero Dios es el que provee todo para la vida
espiritual. Pero nacemos en tal pobreza que
ni siquiera miramos la importancia de tener vida espiritual. Y quisiera
que pudiéramos mirar Mateo capítulo 5 versículo 3. que el mismo señor
Jesús está hablando aquí y qué importante que es el responder
a la pregunta ya me ha sido mostrado una vez la realidad de cómo nací
de que aunque mi cabeza me dice que soy grande inteligente que
yo sé lo que se tiene que hacer que no necesito que nadie me
ponga una gorrita en la cabeza porque hay fresco o que me cubran
o que me digan que yo no meta algo allí estoy pensando que
yo sé todo lo que es conveniente y de pronto vamos creciendo y
de pronto pensamos hay gente que dice le predicas el evangelio
y dice no dice yo lo que mis padres me enseñaron eso voy a
seguir y pretendemos seguir pensando que somos sabios pero qué bendición
es que tengamos la respuesta de si Dios nos ha mostrado nuestra
realidad porque qué bueno es que hayamos visto la realidad
de que nacimos en miseria, menesterosos y que somos pobres, porque el
pobre no será olvidado para siempre y la esperanza de los pobres
no va a perecer perpetuamente. Y por eso el Señor Jesús dice
en Mateo 5, 3, Bienaventurados los pobres en espíritu, porque
de ellos es el reino de los cielos. Hermanos que bienaventurados
los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos,
pero hermano la verdad es que todos nosotros nacimos pobres
en espíritu, pero lo terrible es que no nos damos cuenta de
esa pobreza. La mayoría es todo todo el linaje
de de Adán nacimos en la banca rota espiritual por eso no podemos
valorar que es una muestra de amor de Dios que nos ha dado
padres que nos están procurando instruir para nuestro bien porque
Dios ha establecido la autoridad y lo hace Dios porque nos ama
y es necesario establecer límites a pecadores pero nosotros no
lo podemos mirar así y estamos ciegos, pensamos que somos ricos
en inteligencia hasta que hasta que te sacude la electricidad.
De momento como que captas que no eres tan inteligente, pero
no tarda mucho en que se te olvida el susto y empiezas a buscar
en otra cosa y cada vez en cosas más complejas. Adolescentes que
van creciendo y están esperando el día cuando cumplan 18 años
y se vayan a su casa y nadie más les tenga que decir qué hacer.
Y de pronto pues llevan golpe y regresan corriendo. Se les
olvida que no querían que nadie les diga qué hacer, pero... Cuando
pensamos en la relación con Dios, nos imaginamos y vivimos de nuestra
mente pensando cómo es Dios y queriendo que Dios sea como nosotros queremos
que Él sea, porque pensamos que somos ricos en inteligencia,
en sabiduría. Pensamos que somos ricos en bondad
y hay algo bueno que el Señor tiene que agarrar de nosotros.
La gente se la pasa pensando que Dios va a poner en una balanza
sus malas obras y sus buenas obras. ¿Por qué? porque pensamos
que hay algo de riqueza en nosotros que podemos contribuir y qué interesante que es que en Lucas capítulo 18 en Lucas 18 nos vamos a encontrar
con un hombre con una lengua que se jactaba de grandes cosas
y dice en el versículo nueve el mismo señor Jesús está hablando
y dice dice el señor Jesús a unos que
confiaban en sí mismo como justos estos hombres no se veían pobres
estaban ricos en confianza en su propia justicia y menospreciaban
a los otros Dijo también esta parábola, dos hombres subieron
al templo a orar, uno era fariseo y el otro publicano. El fariseo
puesto en pie oraba consigo mismo de esta manera, Dios, te doy
gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos,
adúlteros, ni aún como este publicano, ayuno dos veces a la semana,
doy diezmo de todo lo que gano. Más el publicano, estando lejos,
no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba
el pecho diciendo, Dios, sé propicio a mi pecador. Os digo que este
descendió a su casa justificado antes que el otro, porque cualquiera
que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Y aquí vemos un hombre que Dios,
y solo Dios, tuvo misericordia de él y le mostró que era pobre.
porque si Dios no se lo hubiera, la cosa no es porque uno era
fariseo y el otro era publicano, la diferencia es que Dios quiso
tener misericordia de uno y Dios dejó al otro como nació, el otro
ahí pensando que él pues él no era pobre, él estaba confiando
en que él tenía justicia, él se sentía rico en justicia, él
estaba diciéndole a Dios todo, y una de las cosas que sobresale
en esa narración es las veces que él usa, aunque no está escrito
ahí, está implícito, las veces que está el yo en esa oración,
dice oraba consigo mismo. Dios dice te doy gracias porque
no soy quien yo no soy como los otros hombres dice a ladrones
injustos adulteros ni aún como este publicano yo ayuno dos veces
a la semana yo doy diezmo de todo lo que gano y el yo el yo
y una medida de si somos conscientes de nuestra situación es cuánto
cuando hablamos veces sin decirlo pero está yo, yo, yo. Ahora note qué milagro, el mismo
milagro al salmista en el Salmo 8 y en el Salmo 9, es el milagro
que ocurrió a un hombre que pues que era de la misma escuela desde
que estaba orando rico en justicia, note cómo ¿Qué ha sucedido con
este hombre que un día fue así? De hecho, en Filipenses capítulo
tres, este hombre que es el apóstol Pablo, hace una lista que se
parece a la del al fariseo que estaba orando. Y él dice, si
alguien cree que tiene de qué confiar, si alguien cree que
es rico en justicia, pues Pablo dice, pues yo más, y empieza
a leer todo su currículum y las cosas que él pensaba como riqueza. pero después él llega milagrosamente
a la conclusión de que él no quiere ser hallado en su propia
justicia. ya no se ve como alguien rico en justicia y cuando vemos
Romanos capítulo siete versículo veintiuno al veinticinco nos
vamos a dar cuenta que aquí hay un hombre que no es precisamente
rico sino que es menesteroso un hombre que es el hombre que
escribió ya conocen la gracia de nuestro señor Jesucristo que
por amor de vosotros siendo rico se hizo pobre que por su pobreza
vosotros fueseis enriquecidos y dice dice el apóstol Pablo
ahí en Romanos siete veintiuno al veinticinco si quiere en su
casa puede leer versículos antes que le van a ayudar a comprender
mejor pero dice así que queriendo yo hacer el bien hallo esta ley
que el mal está en mí Y lo que está diciendo es lo mismo que
el publicano. Yo soy propicio a mí, al pecador, y ya no se
para a orar y a decir, estoy rico de justicia. Él, el Espíritu
Santo, el Señor, le ha mostrado que es un autoengaño el pensar
que cumplía toda la ley. Dice, porque según el hombre
interior me deleito en la ley de Dios, pero veo otra ley en
mis miembros que se revela contra la ley de mi mente y que me lleva
cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¿Y qué
dice? menesteroso, miserable. No dije
hace un rato, pero algunos sinónimos de menesteroso y de pobre es
indigente, miserable, deprimido, angustiado. Todas esas cosas
engloba, que son palabras que están a lo largo del salmo. Y
aquí él está usando una palabra sinónima. Qué bendición que Dios
haya querido abrir sus ojos a a Pablo porque un día seguramente que
él oró así parecido al al al publicano que que narró el Señor
Jesucristo pero Dios le abrió sus ojos a su ceguera y ahora
él en lugar de mirarse han pasado los años en que el Señor lo ha
salvado pero entre más conoce a Cristo él se da cuenta de que
que él necesita la riqueza que Cristo ha ganado y que no hay
riqueza en él, que lo que hay en él es miseria, y él dice,
miserable de mí. ¿Quién me librará de este cuerpo
de muerte? Gracias doy a Dios por Jesucristo, Señor nuestro.
Así que yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, más con
la carne a la ley del pecado. Hermanos, qué importancia que
es reconocer mi condición, reconocer que aparte del Señor Jesucristo
yo estoy en la ruina reconocer que tiene todo el sentido cuando
el Señor Jesús dice separados de mí nada podéis hacer hermanos
el Señor nos ha salvado y de pronto estamos luchando con pecados
en nuestra vida dale gracias a Dios que te muestre
que eres un miserable aférrate al Señor Jesucristo, confía en
el Señor Jesucristo, el reconocer, el no el ser muy cuidadoso de
que no tengamos riqueza de confianza en nosotros mismos. Jeremías
dice maldito el varón que confía en el hombre. Que Dios nos guarde
de confiar en nuestra capacidad para luchar contra el pecado.
Que Dios nos guarde de confiar en nuestra fuerza de voluntad
y que el Señor haga que podamos mirar. Yo no puedo alejarme del
Señor Jesucristo porque si me alejo pues hay de mí hay de mí
mi mi esperanza está en el Señor Jesucristo ahora dice apocalipsis capítulo tres dice desde el versículo catorce dice
y escribe al ángel de la iglesia en la odisea he aquí el amén
el testigo fiel y verdadero el principio de la creación dice
esto hermanos qué importante que es nosotros oigamos siempre
la voz de aquel que es el testigo fiel y verdadero porque nosotros
somos ciegos a la realidad y el principio de la creación o sea
el señor Jesucristo está hablando y él es el testigo fiel y verdadero
y ¿qué dice? Y él dice yo conozco tus obras
quien eres frío ni caliente ojalá fueses frío o caliente pero por
cuanto eres tibio y no frío ni caliente te vomitaré de mi boca
Y qué importante que es escuchar, porque tú dices, yo soy rico,
y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad. Y no sabes
que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que
de mí compres oro refinado en fuego para que seas rico y vestiduras
blancas para vestirte y que no se descubra la vergüenza de tu
desnudez y unge tus ojos con colirio para que veas. Yo reprendo
y castigo a todos los que amo, sé pues celoso y arrepiéntete.
Hermanos, el peligro de que alguna vez hayamos visto nuestra miseria,
pero de pronto, pues, caigamos en un autoengaño y el
Señor está reprendiendo a una iglesia que había caído en un
autoengaño y que hermano es una bendición el que el Señor nos
recuerde y es una gran misericordia de Dios por eso Pablo quería
siempre seguir conociendo a Cristo porque es posible que de pronto
perdamos de vista el conocer a Cristo y empezamos a enorgullecernos
de dones del Señor de lo único que puede satisfacer
nuestra alma es Cristo y solamente Cristo. Y hermanos, el poder
distinguir y poder tener la claridad por la misericordia del Señor
de que todo es por gracia, el poder distinguir y recordar que
la riqueza misma, no son los dones del Señor, la perla del
gran precio es el mismo Señor Jesucristo, que todo nuestro
gozo sea en Cristo, nuestro gloriarnos sea solamente en Cristo, que
no lleguemos a ni un momento en que de pronto estemos pensando
pues pues yo ya sé suficiente, no se trata de saber, se trata
de conocer al Señor Jesucristo, yo ya logré demasiado, que nuestras
pláticas empiecen a llenar de yo y quisiera que no olvidemos como
los discípulos vinieron y estaban maravillados de que los demonios
se les sometían y el Señor les llamó la atención, no te goces
de eso, hermanos que nuestro gozarnos no sea ni siquiera en
las cosas buenas que Dios puede darnos hemos de disfrutarlas
pero que en verdad el gozo sea porque el tesoro es Cristo que
el gozo sea la salvación que el Señor nos ha dado la obra
del Señor Jesucristo les dijo gócese más bien que sus nombres
están inscritos en los cielos y están inscritos en los cielos
¿por qué? porque fuimos elegidos en Cristo antes de la fundación
del mundo y porque él vino para hacer lo que nosotros no podemos
hacer y para llevar el castigo de nuestro fracaso. Ahora estoy
haciendo énfasis en esto hermanos porque es importante que aprendamos
a nuestra necesidad es conocer a Cristo que no nos distraigamos
porque somos ovejas y las ovejas se distraen fácil se extravían
fácil hermanos que podamos recordar es Cristo y solamente Cristo
y que nosotros mire que la primera cosa que dice el versículo es
el menesteroso no será olvidado para siempre porque el menesteroso
no será olvidado para siempre. Todo lo que el Señor hace, lo
hace por amor de su nombre y para bendición del menesteroso y el
menesteroso es aquel al que el Señor le ha abierto sus ojos
y ha visto que él no tiene nada. para su salvación es aquel que
le han abierto sus ojos y él se ha dado cuenta de que lo único
que él tiene para contribuir es su pecado y que lo único que
tiene que hacer es extender las manos vacías porque no hay nada
que él pueda contribuir que lo único que él tiene que hacer
es confiar en la obra perfecta del Señor Jesucristo que el Señor
nos haga mirar tal pobreza que el Señor es el que nos da la
ropa Y qué importante que es cuando nosotros podamos ver y no tener miedo de ser menesterosos
y mostrar nuestra necesidad, porque no para siempre será olvidado
el menesteroso, porque justamente porque soy pobres que el Señor
Jesús vino a enriquecerme, pero fuera de Él y sin conexión a
Él, pues yo estoy en la ruina total. Y el recordar siempre
estar aferrado al Señor Jesucristo, confiamos en Cristo para nuestra
ser salvos de la condenación, pero hermano es esa misma confianza
que tenemos que mantener para poder crecer en la gracia, para
poder dejar de vivir en el dominio del pecado es exactamente lo
mismo que lo mismo que se necesita para ser librado de la de la
de la condenación por el pecado es lo mismo que se necesita para
ser librado del poder del pecado y ahí la necesidad de constantemente
pedir al Señor que que Cristo nos siga siendo revelado no hay
esperanza de crecer en la gracia si dejamos de ver al Señor Jesucristo,
si dejamos de ver al Señor Jesucristo, pues van a va a revivir el fariseo
que tenemos dentro. Hermanos, es es triste vivir
con una vida de fariseo, pero qué bendición es que puedas recordar,
hermano, no me avergüenzo de reconocer que soy pobre, porque
por la gracia del Señor Jesucristo yo soy enriquecido y necesito
cada día de esa gracia, el poder recordar Dios me ha dado a Cristo
como sabiduría, pero la sabiduría no está, no es algo de mí mismo
y poder constantemente vivir dando gloria al Señor y gozarnos
de poder saber que es importante tener claridad de quienes somos. Poder decir con Pablo, miserable
de mí, porque no vas a ser olvidado para siempre. Todo lo que Dios
está haciendo en este tiempo y lo que él hará al final lo
está haciendo por amor de su nombre y para el bien de aquellos
a los cuales les ha mostrado su miseria. Isaías cuarenta y
nueve quince dieciséis dice, que que impresionante que es
que este es algo difícil que suceda pero sucede sucede o sea
el punto de comparación que el señor está haciendo el menesteroso
no será olvidado para siempre Isaías cuarenta y nueve quince
al dieciséis dice se olvidará la mujer de lo que dio a luz
para dejar de compadecerse del hijo de su vientre pues humanamente
hablando podemos pensar que eso es una cosa difícil pero Pero
el Señor dice, aunque ella, aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré
de ti. Hermano, te ha mostrado que eres
pobre. Clama al Señor que lo sigas viendo,
porque el Señor no va a olvidarse nunca de ti si eres pobre. Y
que el Señor nos ayude a mirar constantemente, en mí no hay
nada más que pobreza. Que Dios nos ayude y que podamos
cantar himnos como ese que dice, ¿qué poseo yo que no recibí de
ti? ¿Y qué misterio se aclaró sin
tu explicación? ¿Qué verdad hablé sin antes venir
de ti? ¿Qué obra buena realicé que no
ordenaste tú? fuerza en mí, si hay algo bueno,
es por causa de tu vida en mí. Recuerdas que cuando alguien
vea algo bueno en nosotros y diga, no tengas vergüenza de decir,
ese no soy yo, el enojón que viste hace rato, ese soy yo,
pero si estás viendo algo distinto, es la vida de Cristo en mí. Cuando
cuando alguien hable de de tu humildad, que Dios nos ayude
a reconocer que no es cierto que nosotros somos humildes.
Si hoy puede haber humildad es porque Dios lo está haciendo
en nosotros. Pero en verdad, hermanos, somos
arrogantes. Algunos lo mostramos y se nota
a kilómetros, otros lo escondemos con una falsa humildad, pero
no es verdad. No hay hijo de Adán que sea humilde
a menos que Dios haya hecho un milagro. Y hermanos el recurrir
constantemente a Cristo y no tener vergüenza de reconocer
soy pobre, soy miserable, pero doy gracias a Dios por el Señor
Jesucristo como dice Pablo y en Romanos que leímos y dice y gozarnos
de saber de las, porque los menesterosos son bienaventurados, los menesterosos,
aquellos que Dios los despierta a su realidad, a su miseria,
y vienen al Señor Jesucristo, y para ellos es esta promesa,
dice, aunque la madre olvide, dice, yo nunca me olvidaré de
ti, y aquí en las palmas de las manos te tengo esculpida, delante
de mí están siempre tus muros. Y el Señor Jesús dijo, mis ovejas,
oí mi voz, y yo las conozco, me siguen, yo les doy vida eterna
y no perecerán jamás, nadie las arrematará de mi mano. Es que
no estamos simplemente agarrados, somos parte, somos su cuerpo. Y dice, después, el versículo
termina diciendo, la esperanza de los pobres no perecerá perpetuamente. Hermano, que no nos gloriemos
en nosotros, sino en Cristo. Yo soy miserable, yo por mí mismo
soy arrogante, por mí mismo soy testarudo, terco, iracundo, y
si algo está cambiando es la misericordia de Dios que me está
enriqueciendo y que podamos decir siempre con el apóstol Pablo
tenemos este tesoro en vasos de barro para que la excelencia
del poder sea de Dios y no de nosotros y que que el Señor,
que su espíritu nos haga ser cada día, hermanos, que cuando
el Señor nos haga caminar en victoria, no, no nos olvidemos,
es el Señor, porque de pronto olvidamos que es el Señor, de
pronto olvidamos darle la gloria a Dios, y de pronto algo que
es, algo es seguro. Si el Señor ya te ha mostrado
tu pobreza una vez, el Señor te la va a volver a mostrar.
Y porque Él dice en Apocalipsis, dice, yo reprendí castigo a todos
los que amo. Y hermanos, que el Señor nos
haga escuchar la exhortación de mantener los ojos en el Señor
Jesucristo. La segunda expresión es la esperanza
de los pobres no perecerá perpetuamente. la esperanza de los pobres Dios
está haciendo todo lo que está haciendo por el bien de su pueblo
porque la esperanza de los pobres no perecerá perpetuamente y no
puede perecer nuestra esperanza porque nuestra esperanza es Cristo
dice Efesios capítulo dos Efesios 2, versículo 11, nos
habla y nos está recordando cuando estábamos en la ruina total,
Y dice, por tanto acordaos de que en otro tiempo vosotros los
gentiles en contra de la carne erais llamados incircuncisión
por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel
tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y
ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el
mundo. Pero ahora en Cristo Jesús vosotros
que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por
la sangre de Cristo porque él es nuestra paz que de ambos pueblos
hizo uno derribando la pared intermedia de separación. Hermanos,
él ha hecho un solo pueblo, estábamos sin esperanza, nos mostró nuestra
pobreza, venimos a Cristo y ahora tenemos esperanza y esa esperanza
no puede perecer porque es el mismo Señor Jesucristo. Nuestra
esperanza es aquel tiempo cuando vamos a ver a Cristo y se va
pues vamos ya por fin a ser como él es. Y hermanos, una de las
cosas importantes que recordar es la obra del Señor Jesucristo,
el descansar siempre, confiar no en nosotros sino en el mérito
del Señor Jesucristo. Que el Señor por su espíritu
nos ayude cuando nos critiquen, que podamos escuchar y que nos
ayude a escuchar el hecho de estoy confiando en Cristo. ¿Por
qué de pronto no podemos escuchar y nos queremos defender? Porque
sale la arrogancia, porque queremos mostrarnos más buenos de lo que
somos. No queremos que se vea que somos pobres. Pero recuerde,
Jesús dice, bienaventurados los pobres en espíritu. Qué bendiciones,
que a lo largo de la historia ha habido hombres que han sido
maltratados y criticados, y gente tratándolos de sentir mal, de
estar restregado su pecado en la cara. Y por la gracia de Dios,
ellos han recordado que son bienaventurados los pobres. Y ellos han dicho,
en lugar de defenderse y enojarse, han dicho, ya terminaste, porque
te quedaste corto. Soy todo lo que estás diciendo
y mucho más de lo que estás diciendo. Pero yo no confío en mí. Yo confío
en el Señor Jesucristo. Yo no estoy tratando de aparecer
mejor. lo que dijiste es cierto y quedaste corto Cristo ha provisto
una vestidura yo confío en su justicia hermanos que qué bendición
de poder ser corregidos porque sabemos que somos pobres y porque
recordamos que parte de esa pobreza es que Dios tiene que usar a
mis hermanos porque yo no veo mi propia ceguera y qué actitud
distinta de poder ser edificado por mis hermanos porque porque
recuerdo que los pobres en espíritu son bienaventurados y pedirle
al señor que cada día nos haga ver esa pobreza qué bendiciones
que el apóstol Pablo pasaba el tiempo y lejos de ser alguien
que nadie lo podía corregir estaba esperando ir a Roma No dijo voy
a ir y mi deseo es ir para que yo los bendiga, sino él dijo
para ser mutuamente bendecidos. O sea, él, el apóstol Pablo,
era por la gracia de Dios, mirando, mira cómo dice él de sí mismo,
soy un miserable y le doy gracias a Dios por Cristo, porque él
es el que me libera. Mira cómo el apóstol Pablo, mirando
su pobreza, dice, palabra fiel es esta y es el evangelio hermanos
que nos recuerda nuestra realidad que Cristo Jesús vino al mundo
a salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero y y
que Dios nos ayude a recordar esas cosas el evangelio para
nuestra vida diaria muchas cosas van a ser distintas cuando el
señor nos haga constantemente recordar que la esperanza a ver
vamos a terminar leyendo el versículo Y lea todo el Salmo, porque todo
el porqué es la conexión con todo el Salmo. El poder mirar
que no para siempre será olvidado el menesteroso. Hermano, no nos
pensemos ricos, que Dios nos guarde y de que tengamos que
escuchar del Señor Jesús, sabes que yo te conozco y tú estás
diciendo que eres rico pero Jesús diga, bueno y qué bendición que
nos lo diga y que lo escuchemos y seamos conscientes. pero no
para siempre será olvidado el menesteroso y la esperanza de
los pobres perecerá perpetuamente hermano que eso nos lleve a sin
temor decir a nuestras esposas sabes que estoy siendo tentado
en esto ora por mí no tengas temor a veces el fracaso está
porque queremos mostrarnos más fuertes y mejor de lo que somos
no le pedimos a nadie que ore por nosotros Y en nuestra familia
que se pueda orar por nosotros, que podamos decir, ¿sabe qué?
Estoy enfrentando esta lucha. Y eso va a suceder cuando nosotros
estamos conscientes. Yo soy un miserable. Mi esperanza
está en Cristo. Mi confianza no está en mí. Si
yo confío en mí soy un maldito, dice el Señor. Mi confianza es
en Cristo y solamente en Cristo. Vamos a orar.

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Joshua

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