Bootstrap
JC

(1''parte) Suplica de un corazón que se conoce

Psalm 51:11-12
Joel Coyoc June, 19 2024 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc June, 19 2024
Estudio de Salmos 51

El tema central del sermón titulado "Suplica de un corazón que se conoce" de Joel Coyoc es la súplica del rey David en Salmo 51:11-12, donde expresa su anhelo de permanecer en la presencia de Dios y su reconocimiento de su propia pecaminosidad. El predicador argumenta que el conocimiento de Dios es fundamental para comprender nuestra propia naturaleza caída y, por ende, nuestra necesidad de arrepentimiento y misericordia. A través de las referencias a varios salmos y a la historia de David, Coyoc sostiene que el arrepentimiento verdadero y la súplica genuina surgen de una conciencia clara de nuestra condición y de la gracia de Dios. Este conocimiento lleva al creyente a una relación más cercana con Dios, lo que es esencial en la vida cristiana, pues es solo por la misericordia de Dios que podemos acercarnos a Él sin temor de ser rechazados.

Key Quotes

“Un corazón arrepentido es un corazón que se conoce, y la única manera de conocerse a sí mismo es conociendo a Dios.”

“David clamaba, 'no me eches de delante de ti,' porque el corazón que se conoce sabe que lo que merece de Dios es que lo echen.”

“La única razón por la cual podía prevalecer sobre sus enemigos era porque en Dios haremos proezas, porque vana es la ayuda del hombre.”

“En tu presencia hay plenitud de gozo, ese gozo que nada ni nadie puede quitar.”

What does the Bible say about repentance?

The Bible describes repentance as recognizing one's sin and turning to God's mercy, as exemplified in Psalm 51.

Repentance is depicted in Scripture as a heartfelt recognition of one’s sin against God and a plea for His mercy and forgiveness. Psalm 51 illustrates this beautifully through David's cry for cleansing and a renewed spirit. David acknowledges his iniquities and passionately requests God not to cast him away from His presence. True repentance arises from a profound understanding of God’s holiness and our own sinful nature, ultimately leading to a heartfelt appeal for God’s mercy.

Psalm 51:11-12

How do we know God's mercy is sufficient?

God's mercy is sufficient as revealed in His Word, where He promises to cleanse and restore the repentant heart.

God’s mercy is an assurance given throughout the Scriptures, where it is outlined that His compassion never fails and is renewed every morning (Lamentations 3:22-23). Psalm 51 exemplifies this truth as David seeks restoration, relying solely on God’s abundant mercy for cleansing from sin. This mercy extends to all who recognize their brokenness before God and turn to Him in repentance, highlighting that no one is beyond the reach of His healing grace.

Lamentations 3:22-23, Psalm 51:1-2

Why is it important for Christians to seek God's presence?

Seeking God's presence is essential for spiritual fulfillment and joy, as revealed in Psalm 51.

The importance of seeking God’s presence is underscored in Scripture as it relates to experiencing fullness of joy and peace. David's plea in Psalm 51 not to be cast away from God’s presence shows a profound understanding that true fulfillment comes from being close to God. In His presence, believers find comfort, guidance, and the sustenance of their faith. It is a reminder that the threats of life may come, yet with God, there is a promise of joy and strength that sustains us through trials.

Psalm 51:11-12, Psalm 16:11

What does Psalm 51 teach us about a contrite heart?

Psalm 51 emphasizes that a contrite heart is essential, as God does not despise the humble and broken spirit.

Psalm 51 reveals that a contrite heart is a prerequisite for genuine repentance and reconciliation with God. David declares in verse 17 that a broken spirit and a contrite heart are what the Lord desires. This illustrates that God values a heart that recognizes its need for forgiveness and mercy. A contrite heart is characterized by humility and a willingness to submit to God's transformative work, allowing Him to restore and renew, demonstrating the depth of His grace in our lives.

Psalm 51:17

How does the concept of mercy influence Christian living?

The concept of mercy compels Christians to live humbly and extend grace to others as they have received from God.

Understanding God’s mercy profoundly influences how Christians approach their lives and interactions with others. Recognizing that we are undeserving recipients of God's grace prompts believers to extend the same mercy towards those around them. As seen in Psalm 51, David appeals to God's mercy, exemplifying how it shapes one’s response to sin and failures. Consequently, Christians are called to live in a way that reflects the mercy and grace they have received, fostering forgiveness and compassion in their relationships, living out the gospel in practical ways.

Psalm 51:1-2, Ephesians 4:32

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Salmo cincuenta y uno dice la
palabra del señor ten piedad de mí oh Dios conforme a tu misericordia
conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones
lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado porque
yo reconozco mis rebeliones y mi pecado está siempre delante de
mí Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo
delante de tus ojos, para que seas reconocido justo en tu palabra,
y tenido por puro en tu juicio. He aquí en maldad he sido formado,
y en pecado me concibió mi madre. He aquí tú amas la verdad en
lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
Purifícame con hisopo y seré limpio. Lávame y seré más blanco
que la nieve. Hazme oír gozo y alegría y se
recrearán los huesos que has abatido. Esconde tu rostro de
mis pecados y borra todas mis maldades. Crea en mí, oh Dios,
un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí.
No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu santo espíritu.
Vuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente. Entonces enseñaré a los transgresores
tus caminos, y los pecadores se convertirán a ti. Líbrame
de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación. Cantará mi lengua
tu justicia. Señor, abre mis labios y publicará
mi boca tu alabanza. Porque no quieres sacrificio,
que yo lo daría. No quieres holocausto. Los sacrificios
de Dios son el espíritu quebrantado. Al corazón contrito y humillado,
no desprecerás tú, oh Dios. Haz bien con tu benevolencia
a Sion, edifica los muros de Jerusalén, entonces te agradarán
los sacrificios de justicia, el holocausto u ofrenda del todo
quemada, entonces ofrecerán becerros sobre tu altar. versículos once
y doce dice no me eches de delante de ti y no quites de mi tu santo
espíritu vuélveme el gozo de tu salvación y espíritu noble
me sustente vamos a orar Señor, ruego tu bendición en la predicación
de tu palabra. Ruego la bendición, el poder
del Espíritu Santo, y rogarte, Señor, que tú guíes esta exposición,
que hables a nuestros corazones, y, Señor, que tú sigas haciendo
tu obra por tu palabra. Te lo rogamos en nombre del Señor
Jesús. Amén. Estábamos estudiando este salmo,
y habíamos estudiado primero cómo es el lenguaje de un corazón
arrepentido. ahora estamos estudiando las súplicas de un corazón arrepentido
y cuando llegamos al versículo once y doce dice no me eches
de delante de ti y no quites de mí tu santo espíritu vuelve
vuelveme el gozo de tu salvación y espíritu noble me sustente
y dentro de las súplicas de un corazón arrepentido hoy pues
el tema es súplicas de un corazón que se conoce, un corazón arrepentido
es un corazón que se conoce, son las súplicas de alguien que
se conoce y cómo es que él se conoce, pues la única manera
que tenemos de poder conocernos es conociendo a Dios, cuando
conocemos a Dios nosotros podemos conocernos y conocer a Dios es
un acto de su misericordia, Dios se revela a quienes de él tiene
misericordia de quienes él tiene misericordia el señor dice el
señor Jesús dijo te alabo padre porque escondiste estas cosas
de los entendidos y las revelaste a los niños y después él dice
que nadie conoce al padre sino el hijo y nadie conoce al hijo
nadie conoce al hijo sino el padre y nadie conoce al padre
sino al hijo y aquel a quien el hijo lo quiera revelar y dice
bueno sabemos que lo quiere revelar aquel de quien tiene misericordia
y qué gran misericordia es que el señor abra nuestros ojos y
nos conceda verle y crecer en conocerle para poder estar cada
día seguros de que nos conocemos. La única posibilidad de conocer
al Señor es y de conocernos es conociendo al Señor. Cuando pensamos
en la situación que vivió David, tenemos que pensar en que definitivamente
tener este salmo y tener un hombre arrepentido es definitivamente
un milagro. porque pues ser un monarca eran
monarquías absolutas. David era un rey absoluto y en
cierto modo pues él pues vio a Betsabe y quiso que fuera su
mujer y en cierto modo hasta cierto punto lo hizo tratando
de ocultarlo, pero estando en la posición de monarca pues él
lo pudo haber hecho sin tener que ocultarlo. incluso pues pudo
haberse quitado a Urias del camino de otra manera más directa, porque
pues él era un rey, un monarca y en verdad que ningún otro monarca
de aquel tiempo hubiera sentido un poco de aflicción por haber
hecho lo que hizo. Incluso cuando pensamos en Natán,
Natán estaba arriesgando su vida cuando fue a darle a confrontar
a David, porque recuerde qué pasó con Juan el Bautista, confrontó
a Herodes y pues le cortaron la cabeza. Para darnos un poco
de idea de cómo era ser un monarca en aquel tiempo, hay unas palabras
en el libro del profeta Daniel, que Daniel refiere a Belsasar,
hablándole acerca de su padre Nabucodonosor, y para que tengamos
idea de qué era estar en la posesión de David, dice, el altísimo Dios
o Rey dio a Nabucodonosor Tu padre, el reino y la grandeza,
la gloria y la majestad, y por la grandeza que le dio todos
los pueblos, naciones y lenguas, temblaban y temían delante de
él. A quien quería, mataba, y a quien quería, daba vida, engrandecía
a quien quería y a quien quería, humillaba. Mas cuando su corazón
se ensobervesió y su espíritu se endureció en su orgullo, fue
depuesto del trono de su reino y despojado de su gloria. Y de
otra manera Dios hizo un milagro con Nabucodonosor, de una manera
distinta como lo hizo con David, pero definitivamente esta descripción
nos da la idea de lo que significaba, del hecho de que estamos ante
un milagro, no solamente No solamente cuando lo hace con un rey que
es una autoridad absoluta, sino siempre que hay un corazón arrepentido
es un milagro, es una obra de gracia. Y pues algo que podemos
saber es que Dios en su misericordia se había dado a conocer a David. Hay gente que cuestiona si este
David, si este salmo es de David. Pero si nosotros vemos los salmos
de David, no hay duda de que es un salmo de David. Y cuando
nosotros vamos mirando el Salmo, nos vamos a dar cuenta de que
la diferencia entre Nabucodonosor y David, al final Dios mostró
misericordia con Nabucodonosor, pero lo único que hacía diferente
la actuación de David era pues la misericordia de Dios. es lo
que hacía la diferencia entre él y Nabucodonosor, Nabucodonosor
pues en un acto de misericordia de Dios también fue humillado
y después se le reconoció al Dios del cielo, es la misericordia de Dios, las
súplicas de, estas súplicas que vamos a estudiar hoy denotan
un corazón que conoce, que conoce al rey que se sienta sobre un
trono alto y sublime, a ese rey que dice Isaías que sus faldas
llenan el templo, Es el rey David que conoce al rey de la gloria
y por eso él en el Salmo ocho escribió, oh que va Señor nuestro,
cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra. Has puesto tu
gloria sobre los cielos, de la boca de los niños y de los que
maman fundaste la fortaleza a causa de tus enemigos, para hacer callar
al enemigo y al vengativo. Cuando veo tus cielos, obra de
tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo que es
el hombre para que tengas de él memoria y el hijo del hombre
para que lo visites. lo has hecho poco menor que los
ángeles y lo coronaste de gloria y de honra, lo hiciste señorear
sobre las obras de tus manos, todo lo pusiste debajo de sus
pies, ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo,
las aves de los cielos y los peces de la mar, todo cuanto
pasa por los senderos del mar, oh Jehová, Señor nuestro, cuán
grande es tu nombre en toda la tierra. Y esto es misericordia
de Dios. Nabucodonosor no sabía esto.
Y la diferencia es que hasta cierto punto, Nahuaconozor se
consideraba a sí mismo Dios, pero David, por la misericordia
de Dios, sabía que hay un rey que está sentado sobre un trono
alto y sublime, y eso es lo que este conocimiento otorgado por
la misericordia es lo que le lleva a clamar con un clamor
muy fuerte, dice no me eches de delante de ti, el primer clamor
es no me eches de delante de ti, Esto nos puede hacer pensar que
David está diciendo, quiero estar en tu presencia. No me eches
de delante de ti. Yo no sé si usted puede percibir,
pero en el Salmo, esta expresión lleva hasta cierto punto desesperación
y lleva desesperación porque no hay duda de que por la misericordia
de Dios, David conoce su corazón. Su corazón está arrepentido porque
él conoce su corazón. Él ha declarado muchas veces
que en maldad ha sido formado. Él conoce a Dios. Él ha dicho
de Dios, tú amas la verdad en lo íntimo. Y una de las cosas
que está refiriendo aquí con desesperación es porque el corazón
que se conoce sabe que lo que merece de Dios es que lo echen. Eso es lo que merecemos. Eso
es lo que merece cada ser humano. No hay nada que sea mérito, no
hay nada que se amerite, sino todo es de gracia. La salvación
es de gracia. Todos los dones del Señor son
de gracia, pero el corazón que conoce a Dios se conoce y sabe. Señor, lo único que verdaderamente
merezco, porque lo único que es mío, es mi pecado, es mi corrupción,
es que he sido formado en maldad, es que soy un rebelde, y lo único
que merezco es que tú me eches de tu presencia, y por eso él
tiene un grito en su alma que es quiero estar en tu presencia,
pero siendo quien soy lo que corresponde es que me eches,
pero no me vas a echar por tu misericordia. Y nosotros sabemos
esto porque David tenía muy claro, por la gracia de Dios, David
tenía claro algo que si pensamos en Nabucodonosor o si pensamos
en Herodes, no tenían. Y lo podemos notar en sus Salmos.
El Salmo número cuatro dice Respóndeme cuando clamo Dios de mi justicia.
Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar. Ten misericordia
de mí y oye mi oración. Y cuando estaba angustiado, él
venía al Señor y clamaba. Y él clamaba y él sabía algo.
Las cosas pueden estar peor, pero por tu misericordia, aunque
estoy afligido, es por tu misericordia. Y tú vas a oír mi oración, no
porque yo soy muy bueno, tengo algún mérito. Vas a oír mi oración
porque tú eres misericordioso. Cuando seguimos con los Salmos
de David, el Salmo 5, versículo 4 al 7, muestra que David tiene
razón para clamar con dolor y con angustia y decir, no me eches
de tu presencia. porque él conoce a Dios nadie
que no conoce a Dios jamás podrá tener un grito en su alma de
decir no me eches de tu presencia dice el salmo capítulo cinco
versículo cuatro salmo número cinco cuatro al siete dice porque
tú no eres un Dios que se complace en la maldad y que acababa de
hacer David maldad Pero tú no eres un Dios que se complace
en la maldad. Y es justamente porque Él está diciendo, no me
eches de delante de ti, no me eches de tu presencia. El malo
no habitará junto a ti, pero yo en maldad he sido formado
y en pecado me concibió mi madre. Yo tengo rebeliones contra ti,
yo peco contra ti. Y dice después, los insensatos
no estarán delante de tus ojos. Y todo lo que había mostrado
David era insensatez. había hecho blasfemar a los enemigos
del Señor por causa de su pecado. Y él tiene razón en clamar y
decir, no me eches de delante de ti. Hermanos, somos tan parecidos
a David. Qué bendición es que Dios había
revelado Dios. David conocía a Dios. David sabía
que Dios no es un Dios que que puede ser burlado. David sabía
muy bien que Dios no mira lo que mira el hombre. De hecho,
cuando cuando Dios dijo eso, a Samuel se lo dijo justamente
hablando de David porque Samuel iba a ungir a uno de los hermanos
de David y Dios le dijo a Samuel que no mirara a lo grande de
su estatura ni a lo hermoso de su parecer porque Dios no mira
lo que mira el hombre porque el hombre mira lo que está delante
de sus ojos pero Dios mira el corazón Quiere el Señor que nos
ayude y nos dé tal conocimiento de Dios como el que David tenía,
de poder clamar, no me eches de delante de ti porque somos
conscientes de que hay insensatez en nosotros. Versículo cinco
dice, aborreces a todos los que hacen iniquidad. El Señor aborrece
a todos los que hacen iniquidad. Y qué bendición es saber cuando
conocemos al Señor que Dios aborrece a todos los que hacen iniquidad.
Y en verdad, él está clamando, no me eches, porque lo que acabo
de hacer es iniquidad. Después dice, destruirás a los
que hablan mentira. Y David había hablado mentira.
David hizo que, bueno, Urias murió ahí, pues cualquier soldado
muere, la espada hiere uno a otro, no se preocupen. Pero Dios dijo,
tú lo mataste, dijo el Señor. Y dice, destruirás a los que
hablan mentira. Y hermanos, hablamos mentira.
Tenemos que ser conscientes, la Biblia dice, sea Dios veraz
y todo hombre mentiroso. Y hermanos, destruirás, dice,
a los que hablan mentira. Y por eso él está diciendo, no
me eches de tu presencia, yo he hablado mentira. Al hombre
sanguinario y engañador abominará Jehová. y versículo siete, mas
yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa, adoraré hacia
tu santo templo en tu temor, yo por la abundancia de tu misericordia,
no hay nada bueno en mí, la única diferencia entre entre mi persona
y la persona de aquellas personas como un abogado no es que Dios
es rico en misericordia, yo puedo entrar no porque no porque tengo
tiempo entrando, yo puedo entrar no por la familia a la que pertenezco,
yo puedo entrar no por cosas que he hecho, yo puedo entrar
porque tú tienes abundante misericordia, porque eres rico en misericordia,
yo por la abundancia de tu misericordia entraré a tu casa, adoraré hacia
tu santo templo en tu temor y aquí en la referencia a casa En todo
el contexto de la historia de la redención tenemos que entender
que no se está refiriendo a entrar a un edificio. Él está hablando
porque podemos entrar al edificio y no estar en su presencia. El
que entra a su presencia es porque Dios ha querido tener y mostrar
su abundante misericordia y por su abundante misericordia podemos
entrar a su casa y no solamente entrar a su casa sino ser piedras
vivas para edificar su casa y adorar hacia su santo templo en su temor. Si vamos al versículo seis nos
va a ayudar a entender por qué está diciendo no me eches de
tu presencia. Versículo, Salmo seis, versículo uno al cuatro,
Jehová, no me reprendas en tu enojo, ni me castigues con tu
ira. Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo. Sáname, oh Jehová, porque mis
huesos estremecen. Mi alma también está muy turbada.
Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo? Vuélvete, oh Jehová, libra mi
alma. Sálvame, por tu misericordia, no porque estoy muy guapo, no
porque soy el rey, no porque es mi papá Isaí, no porque soy
de la tribu de Judá, sino por tu misericordia, sálvame por
tu misericordia. Si vamos al Salmo siete, versículo
once al catorce, nos va a ayudar a entender por qué este hombre
está diciendo, no me eches de tu presencia. Dice, fenesca ahora
la maldad de los inicuos, mas establece tú al justo. no me
eches de tu presencia en mí por mí mismo no hay justicia acabo
de hacer pura maldad y dice porque el Dios justo prueba la mente
y el corazón el Dios justo prueba la mente y el corazón hermanos
la gente se puede acercar fingiendo recuerde cómo los fariseos se
acercaban fingiendo para probar al Señor Jesús para tenderle
trampas y que Dios nos guarde porque el Señor prueba la mente
y el corazón ese es el Dios que conocía David y él no estaba
dispuesto a seguir de esa manera porque veía la misericordia de
Dios porque conocía a Dios dice mi escudo está en Dios que salva
a los rectos de corazón y definitivamente él sabe que no hay rectitud de
hecho su siguiente petición va a ser que espíritu de rectitud
dice y no quites de mí tu santo espíritu,
vuélveme el gozo de tu salvación y espíritu noble me sustente. Es su espíritu el que nos dirige
y nos sustenta. Y él sabe que en él no hay rectitud
y por eso él está aclamando, no me eches de tu presencia,
no me eches de tu presencia. Dice, Dios es juez justo. Y Dios
está airado contra el impío todos los días. Dios está airado contra
el impío todos los días. armado tiene ya su arco y lo
ha preparado, asimismo ha preparado armas de muerte y ha y ha labrado
saetas ardientes. Hermanos, por eso David está
está clamando, Dios, no me eches, no me eches de tu presencia. Dice, después ten misericordia
de mí, Jehová. Mira mi aflicción que padezco
a causa de los que me aborrecen, tú que me levantas de las puertas
de la muerte. Hermanos, hay padecimientos,
hay aflicción, en todo hemos de recordar y doy gracias a Dios
porque su espíritu nos recuerda y nos recuerda que en medio de
la aflicción siempre debemos recordar, hay misericordia y
las cosas pudieran ser peor, lo que merezco es que me eche
de su presencia. pero aunque estoy afligido, él
tiene misericordia y puedo clamar a su misericordia, y la única
razón es porque él es misericordioso. Si vamos al Salmo 9, 13, que
también es de David, dice, Jehová está en su santo templo, Jehová
tiene en el cielo su trono, sus ojos ven. Sus párpados examinan
a los hijos de los hombres. Y qué importante que es conocer
a Dios de esa manera. Conocer a ese Dios que ve lo
más profundo, que mira las intenciones del corazón. Podemos tratar de
disimular lo que hacemos con maldad, pensando que podemos
engañar ciertamente a las personas. Y David decía, no me eches de
tu presencia porque tus ojos ven. Y cuando tus ojos ven, lo
que vas a mirar en mí es, en mí hay iniquidad, en mí hay rebelión. Dice, sus párpados examinan a
los hijos de los hombres. Jehová prueba al justo, pero
al malo y al que ama la violencia, su alma lo aborrece. Hay frases
muy bonitas de gente que dice, Dios odia el pecado, pero ama
el pecador. Pero varios salmos que hemos
leído dicen que, aunque eso está bonito, no es la verdad de la
palabra de Dios. Es, si no me equivoco, el tercer
salmo que estamos leyendo, que dice, pero al malo y al que ama
la violencia, su alma los aborrece, su alma los aborrece. Sobre los
malos hará llover calamidades, fuego azufre y viento abrazador
será la porción del cáliz de ellos. Porque Jehová es justo
y ama la justicia, el hombre recto mirará su rostro. Porque
Jehová es justo y ama la justicia. Hermanos, conocí a Dios y por
eso Él está clamando y diciendo, Señor, no me eches. porque yo
te conozco y me conozco y lo que corresponde con todo esto
que yo conozco es que tú me eches eso es lo que corresponde y clama
para que no lo echen y está clamando y su único su única objeción
para no ser echado es el mismo carácter de Dios porque tú eres
misericordioso dice después Otro salmo de David, el salmo 15,
dice, Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará
en tu monte santo? El que anda en integridad y hace
justicia, y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con
su lengua ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra
su vecino. Aquel a cuyos ojos el bile es
menospreciado, pero honra a los que temen a que va. El que aun
jurando en daño suyo, no por eso cambia. Que en su dinero
no dio ausura, ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace
estas cosas no resbalará jamás. No me eches de tu presencia.
No me eches de tu presencia. ¿Quién va a estar en tu presencia,
en tu tabernáculo? Y ahí entendemos por qué Él está
diciendo, Señor, yo quiero estar en tu presencia y quiero estar
y mi única posibilidad de estar es porque tú tienes abundante
misericordia. Dice, cuando pensamos, vamos entendiendo por qué. Porque
es el clamor de alguien que conoce su corazón y es el clamor de
alguien que conoce a Dios. Nadie que no conoce a Dios puede
clamar de esa manera. Nadie que no conoce a Dios puede
conocer su corazón. El que no conoce a Dios, pues
él cree que hay cosas que amerita, cree que hay mérito. pero la
verdad es que David qué bendición es que David caminó antes esto
y qué bendición que nosotros estamos del otro lado de la cruz
y tenemos muchas ventajas y dice después cuando pensamos en todo
esto tenemos que pensar Tito dos versículo once al quince
Es verdad, aún en nuestras mejores obras están llenas de tanta maldad, aún en nuestras mejores intenciones
pecamos contra Dios. Dios, Dios ve más pecado en nuestras
buenas obras, en nuestras mejores obras del que nosotros vemos
en nuestras malas obras. Pero cuando se conoce a Dios,
Dios no nos deja en esa condición. David estuvo casi un año, pero
Dios lo sacó de esa condición. El pecado lo cegó, lo anestesió,
su vieja naturaleza, pero dado que él era un hijo de Dios, él
no permaneció muchos años así. En su tiempo, el Señor envió
a Natán, lo confrontó, inmediatamente él dijo allá en primero de Samuel,
segundo de Samuel doce, he pecado. Y la misericordia se hizo presente,
has pecado, pero has sido remitida a tu culpa, no morirás. Él dijo
que se iba a pagar cuatro tantos, y por supuesto tuvo consecuencias
por su pecado. Pero Dios, Dios lo sacó de ese
agujero, lo sacó de esa caída, lo levantó de esa caída, y Dios
lo fue haciendo crecer a la imagen del Señor Jesucristo. Y es lo
que la Biblia dice en Tito. Si en verdad estamos conociendo
a Dios, si en verdad conocemos a Dios y hemos experimentado
su salvación, dice la Biblia, porque la gracia de Dios se ha
manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos a que
renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este
siglo sobria, justa y piadosamente. Si la gracia se te ha manifestado,
esa misma gracia te está enseñando. Él tuvo una caída y no se quedó
así. Dios lo sacó de ahí, lo levantó. Seguramente tuvo otras
caídas, pero él iba avanzando hacia hacia el propósito del
Señor por la gracia de Dios, por la misericordia de Dios,
por el poder de su Espíritu Santo. Dice, aguardando la esperanza
bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios
y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros
para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo
propio, celoso de buenas obras. Esto habla y exhorta y reprende
con toda autoridad, nadie te menosprece. Si el Señor te ha
salvado, el Señor está purificándote y está limpiándote. Dice Primera
de Juan capítulo uno, versículo dos, uno al seis, hijitos míos,
hablando justo de la confesión y de un corazón arrepentido,
estas cosas os escribo para que no peguéis. Si alguno hubiere
pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el
justo, y él es la propiciación por nuestros pecados. Y no solamente
por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. Y en
eso sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos.
El que dice yo le conozco y no guarda sus mandamientos, el tal
es mentiroso, y la verdad no está en él. Pero el que guarda
su palabra, en este verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado.
Por esto sabemos que estamos en él, el que dice que permanece
en él debe andar como él anduvo. Se puede caer, el Señor lo levanta,
es oveja y va a seguir al Señor y su vida va a ir adelante, creciendo
a la imagen del Señor Jesucristo. Y es la razón por la cual él
está, él era un hijo y él aunque tuvo una terrible caída, él conocía
al Dios de misericordia y él pudo experimentar en su vida
la restauración y por eso él está, por eso él clama y él confía,
ese clamor es un clamor que está basado en la misericordia, el
Salmo 51 no lo mencioné pero desde que empieza empieza apelando
a una sola cosa, a la misericordia de Dios, no hay otro lugar al
que apelar sino a la misericordia de Dios y para apelar a la misericordia
de Dios hemos de mirar que somos unos miserables, Mientras no
nos miremos miserables, pues es porque no hemos visto a Dios,
y entonces no podemos clamar de esa manera. La otra razón
por la cual él no quería ser echado, Salmo 16, dice, Guárdame,
oh Dios, porque en ti he confiado. Señor, no me eches de tu, yo
confío en ti, no me eches de tu presencia. No hay nadie más
en quien confiar. ¿Cómo puedo vivir si tú me echas
de tu presencia? dice o alma mía dijiste que va
tú eres mi señor tú eres mi señor y qué bendición es que seas mi
señor tú que eres el rey de la gloria que todo lo tienes en
absoluto control que estás en tu trono no me eches de tu presencia
y qué hermoso cuando dice no hay para mí bien fuera de ti
Dios quiera que sea una verdad en nuestro corazón no existe
bien para mí que esté fuera de ti Dice, qué terrible es si tú eres,
si no hay bien para mí fuera de ti, qué terrible es que me
eches de tu presencia. Quiere el Señor que sea en verdad
el anhelo de nuestro corazón. Señor, no me eches de ti porque
no existe bien para mí fuera de ti. Que nada sea más hermoso
que el Señor, ni siquiera algo bueno. Estamos estudiando, si
alguno anhela obispado, buena obra desea, pero ni eso debe
ser algo que sea más hermoso que Dios mismo. No hay bien para
mí fuera de ti. Para los santos que están en
la tierra y para los íntegros es toda mi complacencia. Se multiplicarán
los dolores de aquellos que sirven diligentes a otros dioses. No
ofreceré yo sus libaciones de sangre. No hagamos ídolos de
cosas buenas porque no hay bien fuera del Señor. El que se inclina
a ídolos dice que va a sufrir, se van a multiplicar sus dolores.
Dice Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa. Mi
herencia. No me eches de tu presencia.
Si me eches de tu presencia, ¿qué me queda? Solamente me queda
una horrible expectación de fuego. Dice, Jehová es la porción de
mi herencia y de mi copa, tú sustentas mi suerte. Las cuerdas
me cayeron en lugares deleitosos y es hermosa la heredad que me
ha tocado. Bendeciré a Jehová que me aconseja, aún en las noches
me enseña mi conciencia, no me eches de tu presencia. ¿Quién
me va a aconsejar si me echas de tu presencia? ¡Qué terrible!
Yo quiero estar en la presencia de aquel que es admirable consejero,
Dios fuerte, Padre eterno y Príncipe de paz. Dice, a que lo haya puesto
siempre delante de mí, porque está a mi diestra, no sería conmovido.
Qué terrible es que me eche de su presencia. David sabía que
La única razón por la cual podía prevalecer sobre sus enemigos
era porque en Dios haremos proezas, porque vana es la ayuda del hombre,
en Dios haremos proezas y Él hoyará a nuestros enemigos. Qué
bendición es saber que aquel que clama al Señor para no ser
echado de su presencia y lo hace con la única objeción que es
su misericordia, es victorioso. Dice, no seré conmovido, se alegró
por tanto mi corazón y se gozó mi alma, mi carne también reposará
confiadamente. No me eches de tu presencia,
porque si me eches de tu presencia no hay gozo. Dice, mi carne se
alegró por tanto mi corazón, se gozó mi alma, mi carne también
reposará confiadamente. Qué bendición es saber que tú
guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento en ti persevera.
Nada nos puede quitar la paz. Nada nos lleva a desesperación
porque las cosas se nos salen de control porque tú eres mi
Señor y todo lo tienes en control. En contraste, dice la Biblia,
no hay paz para los impíos. Son como la onda del mar que
es echada de una parte a otra, pero el Señor dará paz a su pueblo. Dice, Porque no dejarás mi alma en
el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción. Me mostrarás
la senda de la vida. En tu presencia hay plenitud
de gozo. No me eches de tu presencia.
Hermanos, que Dios nos guarde de equivocarnos. No hay gozo
en nada más que en el Señor. No hay gozo en nada más que en
su presencia. En la religión no hay gozo. solo hay gozo en la presencia
del Señor y solo se puede venir a la presencia del Señor. Mediante
el Señor Jesucristo me mostrarás la senda de la vida y dice el
Señor, yo soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida, nadie
viene al Padre si no es por mí. Dice, en tu presencia hay plenitud
de gozo, has experimentado pleno gozo, ese gozo que nada ni nadie
puede quitar, ese gozo que no importa que no hay absolutamente
nada, está ahí ese gozo. Ese gozo que aunque haya aflicción
te recuerda que hay misericordia. Ese gozo que nada, absolutamente
nada, ni nadie puede quitar de tu corazón. Si tienes un gozo
que sí se puede quitar, es probable que hay que clamar por arrepentimiento.
David perdió el gozo en un momento y el Señor podía volver ese gozo. Sólo el Señor puede volver ese
gozo. no es que cambien tus circunstancias, no es que quiten las personas
que no te agradan, es que cambie tu corazón, es que conozcas al
Señor y puedas clamar, clamar que Él no te eche de su presencia
y puedas clamar confiando únicamente en su misericordia, me mostrarás
la senda de la vida, en tu presencia hay plenitud de gozo, delicias
a tu diestra para siempre. Hermanos, David, conoce a Dios
por su misericordia por la misericordia de Dios y alguien que ha probado
ese gozo va a aclamar así como David no me eches de tu presencia
yo quiero estar en tu presencia no hay nada que sea más precioso
para mí sino solamente tu presencia hermanos cuando leí el Salmo
quince Jehová, quien habitará en tu
tabernáculo y quien morará en tu monte santo, el que anda en
integridad y hace justicia y habla verdad en su corazón. Es verdad
que esto se cumple únicamente en el Señor Jesucristo. Él es
el único que es así. No obstante, Si estás en Cristo,
que es la gracia, Él te está enseñando, estás siguiendo sus
pasos. Pero en verdad la aplicación es por Cristo que nosotros podemos
entrar. Dice, ¿Quién habitará en tu tabernáculo?
¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace
justicia. Y el que anda en integridad siempre
y hace justicia siempre es el Señor Jesucristo. Dice, y habla
verdad en su corazón. Y Cristo habló siempre la verdad,
pero no sólo habló siempre la verdad, él es la verdad, el que
no calumnia con su lengua, no hace mal a su prójimo, no admite
reproche alguno contra su vecino, aquel a cuyos ojos el bile es
menospreciado, pero honra a los que temen a Jehová, el que aún
jurando en daño suyo no por eso cambia, quien su dinero no dio
a usura, ni contra el inocente admitió cohecho. Y varios de
los salmos, de las expresiones de los salmos, en el nueve versículo
cinco dice que va prueba al justo pero el malo y el que ama la
violencia a su alma los aborrece en un sentido primario el justo
es el señor Jesucristo pero en un sentido el justo es todo aquel
que está en el señor Jesucristo Dios nos guarde de pensar que
hay en nosotros alguna justicia y por lo tanto algún merecimiento
Dios nos guarde de pensar que hay otras cosas aparte de la
misericordia y que Dios nos haga, nos revele que de verdad nosotros
estemos conociendo al Dios de David. Asegurémonos de que el
Dios que adoramos es el Dios que David conocía, que el Dios
que adoramos es el Dios que hizo un milagro en David, darle un
corazón arrepentido. Asegurémonos que en verdad Cristo
nos ha sido revelado por su espíritu. Asegurémonos de que en verdad
Es el anhelo más grande de nuestro corazón, su presencia. En tu
presencia hay plenitud de gozo. Asegurémonos de que nuestro corazón
anhela la ciudad de Dios, porque ahí estará siempre su presencia. Es la ciudad de Dios donde su
pueblo, él va a estar en medio de su pueblo. Es donde no habrá
más necesidad de sol ni de luna, porque el cordero es la lumbrera.
Y hermanos, la única posibilidad es estar en el Señor Jesucristo,
haber confiado en Cristo y solo en Cristo, la única posibilidad
es que Dios haya abierto tus ojos y te haya se haya revelado
a ti y por lo tanto empezaste con arrepentimiento, te ves y
dices bueno me es haber sido humillado antes que fuera humillado
descarriado andaba te ves y ves que de oídas te había oído pero
ahora mis ojos te ven por tanto me aborrezco y me arrepiento
en polvo y ceniza y ves en verdad lo que merezco es que me eches
de tu presencia pero te alabo porque tú tienes abundancia de
misericordia te alabo porque tú has sido rico en misericordia
hermanos quiera el señor que nuestra confianza y que nosotros
podamos conocer nuestro corazón porque estamos conociendo a Dios
que el clamor de nuestro corazón la pasión de nuestro corazón
sea la pasión de David de del apóstol Pablo de David también
pero la pasión de David era conocer a Cristo Jesús mi Señor, que
el Espíritu Santo nos ayude a obedecer el mandato ojos en Jesús, el
autor y consumador de nuestra fe. Cuando estemos viendo a Jesús
ocurrirá un milagro y seguirá ocurriendo porque la prueba de
que nos hemos arrepentido es que nos estamos arrepintiendo
y examinar nuestro corazón ¿Cuánto tiempo ha pasado que estás sin
el gozo? Ese gozo de plenitud de gozo.
¿Y qué es lo que te está robando el gozo? ¿Estás teniendo ídolos
de tu corazón? Ven al Señor Jesucristo, ven
al Señor Jesucristo, porque de lo contrario se multiplicarán
los dolores de aquellos que sirven diligentes a otros dioses. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.