Bootstrap
JC

Misericordia en la vida

Joel Coyoc March, 27 2022 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc March, 27 2022

En su sermón "Misericordia en la vida", Joel Coyoc aborda la doctrina de la misericordia cristiana, enfatizando su necesidad en la vida del creyente y en la comunidad de la iglesia. Coyoc argumenta que la misericordia no es un rasgo natural en el ser humano caído y que solo se manifiesta verdaderamente en aquellos que han sido elegidos por Dios. Apoya su argumento con referencias escriturales, principalmente de Judas 1:22-23, donde se instruye a los creyentes a tener misericordia con los que dudan y a salvar a otros con discernimiento. La presentación de ejemplos bíblicos, como el rey David y su falta de autoevaluación, ilustra la humildad y la necesidad de reconocer la propia condición pecaminosa para poder ejercer una misericordia auténtica. La enseñanza práctica subraya la importancia de una vida que se basa en la gracia de Dios y en la respuesta activa de la iglesia hacia quienes están en duda o en pecado, trabajando en unidad para edificar y mostrar compasión.

Key Quotes

“La misericordia no es natural en personas que nacieron de Adán.”

“Buenos obras sólo son aquellas que son producidas por la obra del Espíritu Santo en la vida del pueblo escogido de Dios.”

“Para poder aplicar misericordia, uno debe primero conocer su propia naturaleza caída.”

“La falta de misericordia puede estar evidenciando que estás confiando demasiado en la carne y que no estás esperando por completo en la misericordia de Dios para vida eterna.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Vamos a abrir nuestras Biblias
en la epístola de Judas. Dice la palabra de Dios así,
Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Jacobo, a los llamados santificados
en Dios Padre y guardados en Jesucristo, misericordia y paz
y amor os sean multiplicados. Amados, por la gran solicitud
que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me
ha sido necesario un me ha sido necesario escribiros
exhortando que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez
dada a los santos porque algunos hombres han entrado encubiertamente
los que desde antes habían sido destinados para esta condenación
hombres impíos que convierten el libertinaje la gracia de nuestro
dios y niegan a dios el único soberano y a nuestro señor jesucristo
Más quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que
el Señor, habiendo salvado al pueblo, sacándolo de Egipto,
después destruyó a los que no creyeron. Y a los ángeles que
no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada,
los ha guardado bajo oscuridad en prisiones eternas. para el
juicio del gran día, como Sodoma y Gomorra, y las ciudades vecinas,
las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado
e ido en pos de vicios contra la naturaleza, fueron puestas,
por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno. No obstante,
de la misma manera, también estos soñadores mansillan la carne,
rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores.
Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando
con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio
de maldición contra él, sino que dijo el Señor te reprenda.
Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen, y en las que
por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales. Hay
de ellos porque han seguido el camino de Caim, y se lanzaron
por lucro en el error de Balam y perecieron en la contradicción
de Coré. Estos son manchas en vuestros
ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros, se apacientan a
sí mismos. Nubes sin agua llevadas de acá
para allá por los vientos, árboles otoñales sin fruto, dos veces
muertos y desarraigados, fieras ondas del mar que espuman su
propia vergüenza. estrellas errantes para las cuales
está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas. De
estos también profetizó Enoc séptimo desde Adán diciendo,
y aquí vino el señor con sus santas decenas de millares para
hacer juicio contra todos y dejar convictos a todos los impíos
de todas sus obras impías que han hecho impiamente y de todas
las cosas duras que los Estos son murmuradores, querellosos
que andan según sus propios deseos, cuyas bocas hablan cosas infladas,
adulando a las personas para sacar provecho. Pero vosotros,
amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas
por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo, los que os
decían, en el posterior tiempo habrá burladores que andarán
según sus malvados deseos. Esos son los que causan divisiones,
los sensuales que no tienen al espíritu. Pero vosotros, amados,
edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,
conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de
nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. A algunos que dudan,
convencedlos. A otros, salvad arrebatándolos
del fuego, y de otros, tened misericordia con temor, aborreciendo
aún la ropa contaminada por su carne. y aquel que es poderoso
para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria
con gran alegría, al único y sabio Dios nuestro Salvador, sea gloria
y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén. Vamos a meditar los versículos
veintidós y veintitrés. que dice, algunos que dudan,
convencedlos, a otros, salvad, arrebatándolos del fuego, y de
otros, tened misericordia, con temor, aborreciendo aún la ropa
contaminada por su carne. Otra traducción del versículo
dice, sean comprensivos con los que dudan, a otros, arrebátenlos
del fuego, y pónganlos a salvo, y a otros más, ténganles compasión,
pero cuidado, desechen aún la ropa que su cuerpo haya contaminado. Otra traducción dice, tened misericordia
de algunos que dudan, a otros salvad arrebatándolos del fuego,
y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aún la
ropa contaminada por la carne. Nuestro tema es misericordia. Misericordia en la vida. Misericordia
en la vida. El miércoles estamos mirando
que somos llamados a conservarnos en el amor de Dios y la manera
es esperando en la misericordia, esperando en la misericordia.
Hay algunas cosas que debemos saber y recordar, si ya las sabemos,
pero clamar al Señor que nos dé claridad de su palabra. Y
algunas cosas que son importantes que nosotros sepamos es que la
misericordia no es natural en personas que nacieron de Adán. En personas caídas en Adán no
es natural que haya misericordia. es no obstante de pronto vemos
gente que hace ciertos actos de misericordia y es porque debemos
recordar que hay una gracia especial que es para aquellos que han
sido elegidos en Cristo desde antes de la fundación del mundo
y hay una gracia común la las personas caídas en Adán son imágenes
distorsionadas de Dios han sido privadas de poder reflejar la dice dice la escritura con claridad
por cuanto todos pecaron están destituidos de la gloria de dios
incapaces de reflejar el carácter de dios no obstante como imágenes
distorsionadas es que dios para sus propósitos pues en su gracia
común nos deja ver en personas no creyentes ciertos actos de
misericordia que no obstante son pecaminosos porque todo lo
que no se hace con el motivo correcto con la fuerza correcta
y con el propósito correcto es pecado no importa que nos parezca
impresionante hay gente que puede hacer actos de aparente misericordia
pero si no se hacen con el motivo correcto que es la gloria de
Dios Si no se hacen con el poder correcto que es el del Espíritu
Santo, esos actos son pecaminosos y de ninguna manera son buenas
obras. Recuerde que la Escritura cuando
dice, porque por gracias sois salvos por medio de la fe, dice,
no por obras, porque la gente que no tiene el don de la fe
tampoco tiene Buenas obras. Dice, no por obras. Y cuando
la Escritura menciona buenas obras, lo menciona de aquellos
que están en Cristo. Si usted sigue el pasaje en Efesios,
va a decir, más adelante, porque somos hechuras suyas, creados
en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Él preparó de antemano
para que anduviésemos en ellas. Buenas obras sólo son aquellas
que son producidas por la obra del Espíritu Santo en la vida
del pueblo escogido de Dios. Fuera de ahí, desde la perspectiva
divina, no hay más que obras, pero no buenas obras, incluso
pecaminosas, incluso obras que el Señor dice son como trapo
de inmundicia. ahora no es natural en los hombres
y hay un hombre que Dios dice de él que fue un hombre que tuvo
el corazón conforme al corazón de Dios y este es David y no
obstante podemos aprender mirar como Dios Dios le enseñó cosas
a David el salmo 139 es un salmo de David Y hermano, es necesario,
es necesario que podamos conocer a Dios, es necesario que podamos
orar las oraciones que David oró. Cuando empieza el Salmo
139 dice, tú me has examinado y conocido. Y cuando termina
el Salmo 139, que léalo en su casa y disfrútelo. David termina diciendo, examíname,
oh Dios, y conoce mi corazón, pruébame y conoce mis pensamientos,
y ve si hay en mi camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.
¿Y por qué digo esto? Dios contestó esta oración de
David. Hubo momentos en la vida de David que él mostró que en
su carne, en su naturaleza caída, no había precisamente misericordia. En una ocasión un profeta vino
a David Y el profeta le contó una historia a David. Y la historia
que le contó fue una historia que por inspiración del Espíritu
Santo estaba hecha a la medida. Y la historia que le contó a
David fue, le dijo, había un hombre que tenía, que era pobre
y tenía una sola corderita, que incluso dormía con él y la cuidaba
como si fuera su hija. Y había otro hombre rico, un
hombre rico que tenía muchas ovejas. Y vino un visitante al
hombre rico y en lugar de tomar una de sus ovejas, él fue y le
quitó la única corderita al otro hombre. Y la degolló y se la
dio de comer a su visitante. Y en ese momento, ¿usted sabe
cómo respondió David? David respondió y dijo, el hombre
que hizo eso es digno de muerte. Y era cierto. Pero estaba haciéndose
evidente algo. David no se conocía a sí mismo. Y Dios contestó a su oración,
examíname, oh Dios, y conoce mi corazón. No hubo ni una pizca,
quizá uno pueda pensar hubo misericordia hacia el hombre pobre. pero él
sintiéndose bien consigo mismo, teniendo una opinión equivocada
de sí mismo. Ninguno tenga más alto concepto
de sí que el que debe de tener si no piensa de sí con cordura,
conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Y el profeta le dijo, ese hombre
eres tú. Y en verdad era cierto, el que hizo eso era digno de
muerte. Pero él no estaba pensando que el que lo había hecho era
él. Él estaba pensando que el que lo había hecho era otro.
Y podemos ver ahí cómo dice el Señor Jesucristo, saca primero
la viga de tu ojo para que ayudes a otro humano a sacar la paja
de su ojo. Él rápidamente estaba en su posición de rey queriendo
aplicar justicia y dar muerte a un hombre que era digno de
muerte. Pero ese hombre digno de muerte
era él mismo. Bueno, el profeta le explicó
después y él pudo entender y Dios lo fue guiando en el camino eterno.
Pero David cometió un pecado de arrogancia
y él empezó a confiar en su poderío militar y mandó a hacer un censo.
y eso fue ofensivo para con Dios el hecho de quitar su confianza
en Dios y empezar a confiar en su poderío militar. El segundo
de Samuel veinticuatro doce al trece nos deja algo muy muy importante
que mirar que Dios ya le había enseñado a David dice ve y di
a David después de que sucedió esto pues vino el juicio de Dios
y el profeta vino y le dice ve y di a David así ha dicho Jehová
tres cosas te ofrezco Tú escogerás una de ellas para que yo la haga.
Vino pues Gad a David y se lo hizo saber y le dijo, ¿Quieres
que te vengan siete años de hambre en tu tierra? ¿O que huyas tres
meses delante de tus enemigos y que ellos te persigan? ¿O que
tres días haya peste en tu tierra? Piensa ahora y mira qué responderé
al que me ha enviado." Y si usted sigue leyendo el pasaje, usted
va a saber algo. David llegó a aprender algo acerca
del ser humano. Y él dijo, yo no quiero que me
persigan mis enemigos. Y él pidió que fueran tres días
que la mano de Dios tratara directamente con él porque dijo, porque Dios
es misericordioso. Por eso él escribió, tu misericordia
es mejor que la vida. Hermanos, Dios es misericordioso. El hombre no es, no es natural
en nosotros hablar de misericordia. Y muchas veces la gente hace,
gente en poder muestra aparente misericordia y muchas veces es
mentira. Es común hoy decir que haga ciertas cosas por el bien
de todos. Y hermano, el hombre no es misericordioso. Dios es rico en misericordia. El hombre, eso es fundamental
que nos quede claro. no es natural de nosotros tener
misericordia y la única manera de tener misericordia es que
conozcamos a aquel que es rico en misericordia y no solamente
conocer sino recordar por qué es que hemos podido conocerle
y nuestro versículo está hablando varias veces de misericordia
en nuestra traducción La 1960 dice, algunos que dudan convencedlos,
a otros salvad arrebatándolos del fuego, y de otros tened misericordia
con temor. La traducción de la Biblia de
las Américas dice, Tened misericordia de algunos que dudan, a otros
salvad arrebatándolos del fuego, y de otros tened misericordia
con temor, aborreciendo aún la ropa contaminada por la carne.
Una de las cosas que domina este versículo es el hecho de la misericordia
o la compasión. Recuerde que estamos hablando
en el contexto de una guerra espiritual que tenía lugar en
parte por personas que se introducían encubiertamente dentro de la
iglesia y personas que convertían la gracia de Dios en libertinaje,
personas que no se sometían a la autoridad, personas que en realidad
eran un peligro mismo dentro de la iglesia. y Judas empieza
a llamar a edificarnos sobre nuestra santísima fe. Estábamos
viendo la estrategia la semana pasada y aquí lo que Judas nos
está llamando es a lo que Pablo nos ha llamado en sus epístolas
también y a edificarnos mutuamente, a sobrellevar las cargas los
unos de los otros, a amonestarnos mutuamente y lo primero que nos
enseña el pasaje es discernimiento es necesario para aplicar misericordia
con el que duda discernimiento es necesario para aplicar misericordia
con el que duda la traducción Reina Valera de
1909 dice, y recibid a los unos en piedad discerniendo, y recibid
a los unos en piedad discerniendo. Y la idea es, estas personas
empezaban a enseñar sus falsas doctrinas, su evangelio falso,
y se requiere discernimiento. Y se requiere, una de las cosas
que nos va a llevar a buscar discernimiento es conocer la
misericordia. Uno no se puede pasar por la
vida. David pensó en que el que era digno de muerte era otra
persona, no él. Los fariseos trajeron a la mujer
hallada en el acto de adulterio. evidentemente ellos tenían la
ley y ellos dijeron la ley mandó Moisés a apedrear a tales mujeres
y ya lo evidente que no había ahí ni discernimiento y mucho
menos misericordia. Ellos no podían discernir que
la ley no solamente tiene la letra muerta, sino que la ley
tiene un espíritu y que había que aplicar misericordia, pero
algo que nos va a llevar a misericordia es poder discernir, poder discernir
mi naturaleza, poder discernir por qué es que yo estoy distinto
a esa persona que está con dudas. No necesariamente una persona
que estaba con dudas es que no era un verdadero creyente. Probablemente
hay momentos en que los verdaderos creyentes tienen sus luchas y
sus dudas bajo la influencia de aquellos que estaban encubiertamente
introduciendo pues doctrinas falsas a la iglesia. Hermanos,
orar en el espíritu, clamando al Señor que nos lleve a tener
discernimiento y a poder tratar con compasión y con misericordia
a los hermanos. Recordar que si algo entiendo
no es porque yo soy más listo y más inteligente. No tiene absolutamente
nada que ver conmigo. Algo que no debemos olvidar y
es, a veces los creyentes hacemos preguntas y decimos, ¿cómo es
que no lo pueden ver si está tan claro en la escritura? Hermano,
No lo pueden ver por la misma razón que antes que el Señor
te salvase, tú mismo no podías verlas. Ese hecho de que está
tan claro que cualquiera lo puede ver, hermano, no es un hecho. Esa es una obra de la misericordia
de Dios que te ha dado vida y te da entendimiento. Esa es una
obra misericordiosa de Dios que te ha dado su Espíritu Santo
para guiarte a toda la verdad. Dios nos ayude a ser misericordiosos
con los que dudan y es importante recordar misericordia en la vida
es necesaria aplicarla y aplicarla con discernimiento hay hermanos
que pueden tener sus dudas y nuestro trabajo no es sentirnos y pensar
cómo es posible que este hermano esté dudando después de tantos
años si está tan claro Y hermanos, la oración juega
un papel importante, orar en el espíritu, que Dios nos guíe.
Este es un verdadero hermano que está teniendo sus luchas.
Si este es un verdadero hermano, una de las cosas importantes
que voy a hacer es, voy a estar constantemente exponiéndolo al
evangelio. Y él va a estar buscando porque
es un verdadero hermano. y voy a estar constantemente,
no sólo exponiendo el evangelio, sino clamando a Dios por él.
Es interesante que la traducción que nosotros tenemos de la Biblia
tiene algunos verbos que parecía que nos están mandando a hacer
algunas cosas que son trabajo del Espíritu Santo, pero no es
verdad. No se nos está mandando a hacer
lo que el Espíritu Santo hace. Esos verbos están así traducidos
porque hablan de la intensidad con que hemos de involucrarnos.
Dice, por ejemplo, a los que dudan, convencedlos, pero nosotros
sabemos que convencer es obra del Espíritu Santo. y en cierto
modo el el hecho de participar en la obra del espíritu santo
uno exponiendo el evangelio expongamos cada vez con claridad el evangelio
la otra es doblando nuestras rodillas y clamando a dios por
nuestros hermanos por aquellos que están alguna traducción dice
los que vacilan aquellos que son que están con sus dudas a
convencerlos y no es que vamos a agarrar y vamos a empezar a
argumentar con él sino poder clamar al Señor. Y quisiera hacer un paréntesis con esto de convencerlos.
Si alguna vez usted tiene la necesidad, por alguna razón,
de tener en la familia a alguien que es creyente y que ha sufrido,
por ejemplo, alguna lesión en la cabeza, o por alguna cuestión
está teniendo algún padecimiento y hay personas que de pronto
tienen lo que se llama alucinaciones, y hay personas que de pronto
están temerosas y son creyentes y de pronto están temerosas porque
ellos ven a una persona que los amenaza pero usted no lo ve y
algunas veces empezamos a lidiar con la persona intentándolo convencer
de que no hay nadie y se vuelven muchas veces discusiones incluso
estériles y horas que llegan a poner a esta persona en una
situación incluso de tensión y tratamos de convencer. Y hermano, si la persona es creyente,
un día dio testimonio de su fe en el Señor Jesucristo, no le
tienes que convencer de algo que él está verdaderamente viendo
y le atemoriza. Lo que es necesario hacer es
llamarlo a confiar en el Señor, aunque esté esa persona que él
está viendo, en lugar de pasar horas intentándolo convencer
de que no hay nadie y sólo es producto de su imaginación. Es
llamarlo a vivir como vivía David en el día que temo, yo en ti
confío. En Dios alabaré, en Dios he confiado,
no temeré. Si él es creyente, es llamarlo
al evangelio, en lugar de pasarnos horas intentándolo convencer
de algo que para él es muy real. Es necesario clamar al Señor
por discernimiento en cada situación, en cada situación clamar por
discernimiento y por compasión, por misericordia, recordando
que vemos gracias a Dios, recordando que somos salvos gracias a Dios.
No olvide, dice el apóstol Pablo, dice, si alguno es sorprendido
en una falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con
espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que también
tú seas tentado. Hermanos, eso solo nos lo va
a dar el hecho de saber que no es natural en nosotros el hecho
de recordar constantemente el evangelio y el evangelio si algo
es exaltado en el evangelio es la rica misericordia de dios
el poder recordar constantemente que yo soy lo mismo que los demás
el recordar a veces se nos hace fácil por ejemplo hablar de personas
en posiciones de autoridad y la pregunta es Dios no quiso que
yo esté allí, pero si yo hubiera estado allí en esa posición,
¿de qué manera yo hubiera respondido? Verdaderamente lo hubiera hecho
mejor que el que está allí, que lo está haciendo. Y eso no es
justificar las cosas que muchas autoridades están haciendo mal.
Pero nuestro llamado es clamar a Dios en oración y una de las
cosas que nos va a ayudar es recordar constantemente la misericordia
que Dios ha tenido de nosotros. Recordar constantemente, constantemente,
que si no fuera por la misericordia de Dios, yo estaría igual que
muchos otros o quizá peor que muchos otros. Recordar que el
hecho de que no mostremos todo lo que somos capaces de dudar,
el hecho de que no mostremos todo lo capaces de pecar, es
por la gracia de Dios, ya sea para los que están en Cristo,
evidentemente la gracia especial de Dios, la obra del Espíritu
Santo, que es la que nos guarda de pecar. Poder aplicar misericordia es llegar a la conclusión,
yo no me conozco. Lea el Salmo 139. No lo voy a
explicar todo el Salmo 139. Pero el Salmo 139 empieza, tú
me has examinado y conocido, y después va haciendo una descripción
de cómo Dios lo ha examinado y conocido. Y después termina,
examíname, oh Dios, y conoce mi corazón. Pruébame y conoce
mis pensamientos. Recuerde que el corazón del hombre
es engañoso y perverso más que todas las cosas. ¿Y quién es
el que conoce ese corazón? Dios es el que conoce el corazón.
Y no solamente lo conoce, sino para sus hijos Él ha hecho una
promesa. Es la promesa de quitar nuestro
corazón de piedra y darnos un corazón nuevo. Su promesa es
darnos gracia del Evangelio para poder crecer cada día a la imagen
del Señor Jesucristo. Y si el Señor es rico en misericordia,
nosotros vamos creciendo cada vez en misericordia, no mirando
a las demás personas, Hermanos, si nos empezamos a pasar el tiempo
mirando a las otras personas, vamos a terminar llenos de arrogancia
y de nosotros mismos. Por eso la Biblia dice, puesto
los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe. Cuando yo miro a mi
hermano que batalla con sus dudas porque la economía está mal,
Si yo no lucho tanto con eso, me voy a sentir mejor. Pero cuando
yo miro al Señor Jesucristo, que jamás tuvo una sola duda
de su Padre, entonces, lejos de sentirme mejor que el hermano,
que al final el hermano no es la medida, la medida es el Señor
Jesucristo. Entonces yo miro cuánta incredulidad
también hay en mí, por lo cual debo ser misericordioso y compasivo
con los que dudan. cuando yo miro a al vecino como
insulta y estropea a su esposa pues yo puedo llegar a sentirme
qué buen esposo soy yo aquí en este edificio pero cuando yo
miro al señor Jesucristo que no sólo ama a su esposa hasta
que se cansa sino hasta la muerte y muerte de cruz cuando yo miro
al señor Jesucristo que está hermoseando cada día a su esposa
para presentarse a sí mismo una iglesia gloriosa que no tenga
mancha ni arruga ni cosa semejante entonces pues yo estoy bien lejos
de eso. Yo tengo que ser compasivo con
el vecino y recordar que es la gracia de Dios que me alcanzó
y me salvó, porque yo podría ser bien un asesino como lo fue
el apóstol Pablo. y se nos olvida que el asesinato
va más allá de simplemente agarrar un cuchillo y cortar a alguien
en pedazos. La actitud, el enojo pecaminoso
es igual al asesinato. Hermanos, discernimiento, que
Dios nos enseñe a discernir y aplicar misericordia, a ser compasivo
y después La misericordia, el versículo nos muestra, lleva
un involucramiento intenso. Por eso usa los verbos que tiene,
así de convencer, dice salvar. Bueno hermanos, sabemos que nosotros
no podemos salvar a nadie. pero en cierto sentido somos
instrumentos en las manos del Redentor. El pasaje lo tenemos
que entender en el contexto general de la Escritura, y habla de un
involucramiento intenso, por eso están esos verbos en la forma
que están, sabiendo que la forma en que lo vamos a hacer es en
la dependencia del Señor, es predicando el Evangelio, y dice Todos los verbos que presenta
ahí dice, por ejemplo, a otros, convencedlos, salvad arrebatándolos
del fuego, de otros net misericordia y con temor aborreciendo una
ropa contaminada por su carne. Hermanos, un involucramiento
intenso. El hecho de recordar, esto es
una batalla. Nuestros hermanos, todos estamos
involucrados en una batalla. Y en una batalla hay pues en
una batalla hay heridos, hay situaciones de gravedad y la
idea es no simplemente quedar mirando sino por misericordia
nos involucramos de una manera intensa y esa manera intensa
es en obediencia al mandato bíblico de primero sacar la viga de nuestro
ojo de poder exhortarnos unos a otros y para poder exhortar
al otro hermano yo tengo que tratar primero con mi corazón
Siempre, antes de tratar con el corazón de otro, trata primero
con tu corazón. Examinar constantemente y pedir
al Señor que examine nuestro corazón. ¿Alguien ha dicho que
hemos de dedicar a nuestro corazón por lo menos el mismo tiempo
que dedicamos cuando compramos tomates? Las hermanas van al
super y compran tomates. Si usted no llega y hace así,
caen los tomates en su canasta. Usted va escogiendo los tomates
de uno en uno y le va dando la vuelta y hay ciertas cosas que
observar en el tomate y ponerlas. Y es la misma actitud que hemos
de tener porque la guerra espiritual está en la iglesia, en el trabajo,
en la familia. Y constantemente el pecado de
otros es una tentación para nuestro corazón. Y constantemente estar
recordando, nosotros somos co-pecadores, necesitados de la misma gracia.
Y si en este momento eres tú el que estás pecando, pero en
este momento cuando yo veo tu pecado, yo soy tentado. y reconocer
delante de Dios de qué manera el pecado de mi prójimo me tienta
y clamar al Señor para que pueda yo venir en arrepentimiento y
fe y mirar lo que Dios me está mostrando de mi propio corazón
para después poder ir y ayudar a mi hermano con espíritu de
mansedumbre, considerándome a mí mismo, no sea que también sea
tentado. Y eso habla de intensidad, habla
de no pasar la vida así nada más porque sí, sino de poder
tener un involucramiento Y ese involucramiento implica el hecho
de venir y corregir con humildad, de venir y corregir con un espíritu
de mansedumbre. Dice un pastor que cuando él
era joven, él tenía en la congregación a un hombre que constantemente
le llevaba la contraria. Y todo lo que el pastor proponía
a este hermano se encargaba siempre de la contraria y de hacer que
las cosas no avancen como el pastor quería. dice que de pronto
un día estaba él que ya no soportaba más y gracias a Dios le dijo
a su esposa lo he citado en la oficina dice y hoy va a conocer
lo que es un profeta del antiguo testamento y su esposa lo escuchó
y después le dijo sólo te voy a decir algo no trates con el
corazón del hermano hasta que trates con tu propio corazón
Y dice, de momento me dio coraje que hasta mi esposa estuviera
en mi contra. Pero después Dios fue trayendo luz y Dios me mostró
algo. En la ciudad donde vivía, dice,
como joven pastor quería ser un pastor que sobresaliera en
el ministerio. Y este hermano no dejaba que las cosas que yo
quería hacer en la iglesia se hicieran. Y Dios empezó a mostrar
en mi corazón que yo era un idólatra, que estaba yo aspirando al estrellato
pastoral en mi ciudad. Y ese hermano no era un hermano
para amar, sino era un escalón para ascender al estrellato pastoral. Y ahí Dios me humilló, dice,
y pude confesar mi pecado al Señor. Y fue muy distinto el
momento cuando llegó el hermano. Y cuando el hermano llegó, nos
sentamos. Y lo primero que hice fue decirle,
hermano, quiero pedirte perdón porque Dios me ha mostrado mi
pecado. Porque yo no te he visto como
un hermano a quien amar. Yo no te he visto como una oveja
a quien pastorear. Yo te he visto como alguien que
se opone a todo lo que yo quiero hacer. Y yo no podía amarte como
Dios me manda. Dios me ha perdonado y quiero
pedir que me perdones y cuando el hermano escuchó eso se puso
a llorar también y confesó su pecado al pastor y las cosas
fueron distintas y cuán frecuentemente Algunas veces incluso nos sentimos
como alguien, como si fuéramos profetas del Nuevo Testamento
repartiendo, del Antiguo Testamento promulgando juicio, sin tratar
primero con nuestro corazón. Y es que lo que hicieron los
profetas del Antiguo Testamento está muy lejos de ser lo que
nuestro corazón engañoso y perverso nos dice muchas veces qué hacer.
Y, hermano, involucrarnos activamente es involucrarnos primero en que
Dios muestre mi pecado, en que Dios muestre mi necesidad del
Evangelio, mi necesidad de venir al Señor Jesucristo. Recuerda
que toda oportunidad de ministrar a tu hijo, a tu esposa, a cualquier
persona, porque Dios ha traído providencialmente algún pecado
a tus ojos, es la oportunidad de primero ver tu corazón. Y en tercer lugar, la misericordia
tiene que ser con temor. de otros tener misericordia con
temor aborreciendo aún la ropa contaminada por su carne. Y la
palabra ahí que no aparece en la sesenta pero que puede aparecer
en muchas traducciones como la cuestión del discernimiento es
que Dios nos lleve con sabiduría a discernir este es un hermano
verdadero que está batallando. Pero cuando vamos al siguiente
punto, bueno, este parece no ser un verdadero hermano, pero
¿qué es lo que hay que hacer con el que no es un verdadero
hermano? No hay que tener misericordia. O este es un verdadero hermano,
pero ha llegado a deslizarse a tal grado que se ha involucrado
en el pecado de una manera peligrosa. Y hermanos, todo involucramiento
con el pecado es peligroso. No hay tal cosa como muchas veces
humanamente tenemos en nuestra cabeza que hay ciertos pecados
respetables y otros no respetables. El pecado es pecado. Y el pecado
es una ofensa a la santidad de Dios. Y no olvide, todo pecado
es primeramente contra Dios y después es contra el prójimo. Cuando
David confiesa su pecado y él dice, contra ti, contra ti solo
he pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos. El pecado
es pecado, no por el daño que la gente ve que se causa. El
pecado es pecado porque, en primer lugar, afrenta la santidad de
Dios. Y siempre, antes de pecar contra
nuestro prójimo, siempre pecamos primero contra Dios. ¿Y temor
a qué? de aquí pudiera entenderse que
está hablando de confrontar a personas con el evangelio y dejar con
claridad y siempre hemos de hacer esto cuando hablamos del evangelio
y hablamos del amor de la misericordia y de la gracia de dios todo parte
de un hecho de que también dios fuera del señor jesucristo es
mejor que no te encuentres con dios Porque a nuestra cultura
evangélica de hoy le encanta poner calcomanías que dicen,
sonríe, Cristo te ama. Le encanta a la gente andarle
diciendo a medio mundo que Dios es amor y es verdad que Dios
es amor, pero muy poco hablamos de que Dios es fuego consumidor,
de que horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo, de que
Dios de ningún modo tendrá por inocente al culpable. Y ese ser,
cuando estamos teniendo misericordia, cuando hablamos de quién es Dios,
Dios es un Dios lento para la ira, es grande en misericordia,
pero Dios no simplemente es como mucha gente piensa hoy día, no
tienes que juzgar, Dios es amor, Dios es amor, pero Dios es amor
y justo porque Dios es amor, Dios es Dios odia al pecado y
la Biblia dice hay frases que están lejos de ser misericordia.
Hay frases evangélicas que se han hecho muy populares como
Dios odia al pecado pero ama al pecador. Eso está muy bonito
pero ni es misericordia ni es bíblico. La Biblia dice con todas
sus letras que Dios aborrece a todos los que hacen iniquidad
y aborrecer es un sinónimo de odiar. Dios odia al que hace
pecado. Dios ama la santidad, ama la
justicia, Dios odia, y acá está hablando de ejercer misericordia,
hablando en la totalidad de quién es Dios, hablando de que Él es
severo en sus juicios, hablando de que Él no tendrá de ningún
modo por inocente al culpable. Hablando de que Dios no puede
ser burlado, todo lo que el hombre sembrare, eso también cegará.
Dios, Dios es un Dios que es lento para la ira, pero su ira
es terrible. Y el único lugar seguro es estar
en el Señor Jesucristo. En Aquel que ha recibido ya,
por misericordia, Él ha recibido lo que nosotros debíamos recibir.
Él ocupó nuestro lugar. hablar acerca de los juicios
de Dios. Hay gente que pretende que hablar, y según ellos son
misericordiosos, sin hablar del infierno. Pero el Señor Jesucristo
fue el predicador que más predicó acerca del infierno. Y no hay
nada de misericordia en no hablar del infierno. El infierno es
real, como el cielo es real. La ira de Dios es un asunto real.
El Señor Jesucristo viene otra vez y no viene en debilidad a
nacer otra vez en un pesebre. Él viene otra vez como el león
de la tribu de Judá y Él viene para ejercer venganza sobre sus
enemigos. La Biblia habla de figuras tan
descriptivas como Él va a pisar a sus enemigos como se pisan
las uvas en el lagar y va a salpicar sus vestiduras. Pero no hay ninguna
condenación para los que están en Cristo Jesús. Justificados,
pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro
Señor Jesucristo. Él es nuestro abogado, es la
propiciación por nuestros pecados. Eso es hablar misericordia. misericordia
con temor implica un temor acerca de que conocemos a Dios y eso
nos hace temer de nosotros mismos no confianza en la carne no sentir
sabes que yo ya soy maduro yo ya yo ya superé esas cosas yo
ya soy de una mente abierta hermano Cuanto más conocemos a Dios,
vamos a ser más conscientes de nuestra propensión al pecado.
Y cuando nos acerquemos a ayudar, lo vamos a hacer con temor. Eso
de aborrecer aún la ropa contaminada por su carne habla de algo que
es contagioso. No olvides que el virus, el residuo
de nuestra maldad, está allí. aún habita en nosotros y no confíes
en tu carne. El apóstol Pablo creció a la
imagen del Señor Jesucristo y él decía no que lo haya alcanzado
ya, ni que ya sea perfecto, pero hago una cosa, olvido lo que
queda atrás y prosigo a la meta. El apóstol Pablo se miraba y
no se miraba a sí mismo como un santurrón. Un santurrón no
puede tener misericordia. Y un creyente, alguien que está
creciendo la imagen de Cristo, no es un santurrón que se pasa
viendo a todo el mundo y mirando, ah no come como yo, no se viste
como yo, no se peina como yo, no habla como yo. Como si la
medida fuera yo. Un creyente que está creciendo
la imagen del Señor Jesucristo ve a Cristo y dice, soy un miserable. ¿Cuánto me falta para llegar
a andar como Cristo anduvo? ¿Cuánto me hace falta para amar
a mis hermanos así como Cristo me ha amado? ¿Cuánto me hace
falta para amar a mi esposa así como Cristo ama a su iglesia?
¿Cuánto me hace falta para amar como el Padre Celestial ama a
sus hijos? ¿Cuánto me hace falta para tener misericordia, como
Él tuvo misericordia de mí? ¿Cuán propensos somos a olvidar
la misericordia? ¿Cuántas veces somos duros en
nuestro juicio? La falta de misericordia puede
estar evidenciando que estás confiando demasiado en la carne
y que no estás esperando por completo en la misericordia de
Dios para vida eterna. Y el clamor debe ser el de David,
examíname, oh Dios, y conoce mi corazón. Pruébame y conoce
mis pensamientos. Muchas veces la falta de misericordia
se nota en que nos pasamos etiquetando a medio mundo, llamando a medio
mundo por ciertas etiquetas, no etiquetes a las personas,
hermano. A veces etiquetamos a nuestros
hijos, eres un flojo. La persona no es su pecado con
pies. La persona es más que su pecado
con pies. Decir a alguien, eres un flojo,
y usted póngale. Si vemos esas cosas en nuestra
vida, hermanos, clamemos al Señor. ¿Cuántas veces decimos, es que
tú nunca vas a cambiar? Eso habla de mucha falta de misericordia,
habla de desconocimiento de Dios. El Evangelio es poder de Dios
para salvación a todo aquel que cree. Y quizá no está cambiando
como a mí me gustaría. Pero si es hijo de Dios, Dios
lo está cambiando cada día a la imagen del Señor Jesucristo.
Y yo lo que tengo que hacer es estar involucrado directamente
en ser una bendición para Él en tanto que Dios me cambia primero
a mí. Porque primero voy viendo mi
corazón antes de ir a tratar de cambiar el corazón de mi hermano
o de mi hermana. y recordar que al final el corazón
de nadie puedo cambiar ni el mío mismo sino es el evangelio
que nos transforma simplemente exponer el evangelio en palabras
y por la dependencia del espíritu santo exponerlo también con la
vida cuando vamos recordando y hermano cuando cuando yo vaya
y no traté con mi corazón después ir y también en misericordia
y mostrar misericordia les sabes que he pecado he sido un arrogante
te he maltratado y pedir perdón pedir perdón a dios y pedir perdón
al semejante todas esas cosas nos hablan de que somos objeto
de misericordia si no somos de pedir perdón es probable que
no hemos sido objeto de misericordia ni estamos esperando la misericordia pedir perdón y pedir perdón no
es a veces vamos y dices si es que te ofendí perdóname eso no
es pedir perdón hermano déjeme decir que eso es auto engañarme
uno pide perdón cuando dios te ha mostrado que en verdad has
pecado y entonces vas al señor y confiesa tu pecado y vas a
tu hermano y le dices que perdóname porque he pecado contra ti de
esta de esta y de esta manera Y si el hermano contesta, no
te preocupes, no pasa nada. Insiste y dice, ¿sabes qué? Necesito
que me perdones. Porque también es pecaminoso
eso de que a veces no queremos perdonar y nos escudamos. Ah,
no tiene importancia. Si Dios lo ha puesto en el corazón
de tu hermano, tiene toda la importancia. Y clamemos al Señor
también por misericordia para aprender a perdonar y que Dios
nos enseñe a perdonar. La misericordia en la vida Es
un indicativo de que estamos esperando, estamos en el amor
de Dios, esperando en la misericordia de Dios, de Cristo para vida
eterna. Sólo es por su misericordia.
Hermanos, su misericordia es mejor que la vida. Ninguno tenga
más alto concepto de sí que el que debe de tener, sino piense
de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió
a cada uno. Que Dios nos haga mirar siempre
su misericordia, su misericordia esa que es nueva cada mañana.
El poder recordar, hermano, recuerda, es por misericordia y gracia
que entiendes, es por misericordia y gracia de Dios que te es tan
claro, es por misericordia y gracia de Dios que hoy quizá yo no estoy
en el lugar de mi hermano, pero Yo puedo estar en ese lugar y
yo te exhorto hoy para que mañana tú tengas que venir y exhortarme
porque somos copecadores necesitados de gracia y llamados a la misericordia. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.