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JC

Dios permanece en nosotros

1 John 4:12-13
Joel Coyoc October, 20 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc October, 20 2021
Estudio de las Cartas de Juan

El sermón "Dios permanece en nosotros" predicado por Joel Coyoc se centra en la doctrina de la presencia de Dios en la vida del creyente, basada en 1 Juan 4:12-13. El predicador argumenta que la verdadera evidencia de que Dios permanece entre sus seguidores se manifiesta en el amor que ellos tienen unos por otros, lo cual es un testimonio del Espíritu Santo en sus vidas. Utilizando las Escrituras, Coyoc explica cómo la naturaleza de Dios y el amor que Él infunde en los creyentes son fundamentales para entender su presencia en ellos. Se mencionan pasajes como 1 Juan 4:12, donde se dice que "Dios permanece en nosotros" y Romanos 8:16, que enfatiza que el Espíritu Santo testifica que somos hijos de Dios. La implicancia práctica de esta doctrina es profunda: el amor divino transforma a los creyentes, permitiéndoles vivir en unión y reflejar la naturaleza de Dios en sus interacciones cotidianas.

Key Quotes

“A Dios nadie le vio jamás; si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros.”

“La evidencia, nosotros sabemos que Dios permanece en nosotros por la evidencia de su naturaleza en nosotros.”

“El hecho de que Él permanece en nosotros es de gran consuelo para el creyente.”

“Nosotros sabemos que permanecemos en Él no por nuestra vista, sino por la evidencia de su naturaleza en nosotros.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en primera de Juan. Primera carta del apóstol Juan en su capítulo cuatro. La palabra de Dios dice, amados,
no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de
Dios. Porque muchos falsos profetas
han salido por el mundo. En esto conoced el espíritu de
Dios. Todo espíritu que confiesa que
Jesucristo ha venido en carne es de Dios. Y todo espíritu que
no confiesa que Jesucristo ha venido en carne no es de Dios. Y ese es el espíritu del anticristo,
el cual vosotros habéis oído que viene y que ahora ya está
en el mundo. Hijitos, vosotros sois de Dios
y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros
que el que está en el mundo. Ellos son del mundo, por eso
hablan del mundo y el mundo los oye. Nosotros somos de Dios,
el que conoce a Dios nos oye, el que no es de Dios no nos oye. En esto conocemos el espíritu
de verdad y el espíritu de error. Amados, amémonos unos a otros,
porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama es nacido
de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido
a Dios, porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de
Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito
al mundo para que vivamos por él. En esto consiste el amor,
no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó
a nosotros y envió a Su Hijo en propiciación por nuestros
pecados. Amados, si Dios nos ha amado
así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. Nadie ha
visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios
permanece en nosotros y Su amor se ha perfeccionado en nosotros.
En esto conocemos que permanecemos en Él y Él en nosotros, en que
nos ha dado de Su Espíritu. Y nosotros hemos visto y testificamos
que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. Todo aquel
que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece
en Él y Él en Dios. Y nosotros hemos conocido y creído
el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor, y el
que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. En esto
se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza
en el día del juicio. Pues como él es, así somos nosotros
en este mundo. En el amor no hay temor, sino
que el perfecto amor echa fuera el temor. Porque el temor lleva
en sí castigo, de donde el que teme no ha sido perfeccionado
en el amor. Nosotros le amamos a él porque
él nos amó primero. Si alguno dice yo amo a Dios
y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano
a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento
de Él, el que ama a Dios, ame también a su hermano. Vamos a
meditar los versículos doce y trece, que dice, nadie ha visto jamás
a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios
permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros.
En esto conocemos que permanecemos en él y él en nosotros, en que
nos ha dado de su espíritu. Y nuestro tema es Dios permanece
en nosotros. Dios permanece en nosotros. Qué gran bendición que podemos
tener sabiendo que pues fuimos rescatados de nuestra vana manera
de vivir, no con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la
sangre preciosa de Cristo, y que lo fuimos para que seamos la
casa de Dios. El apóstol Pedro nos llama a
ser edificados como piedras espirituales en un edificio que es la casa
de Dios, porque Dios no mora en templos hechos de manos de
hombres. La Escritura nos recuerda de
muchas maneras y tiene mucha relación el hecho de que Él permanece
en nosotros, con el hecho de que somos piedras vivas edificados
como casa espiritual y sacerdocio santo. Y es una gran bendición
el poder saber que Él permanece en nosotros. Porque el Señor
Jesús dijo que íbamos a tener aflicciones. Y Él dijo, pero
yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.
Él afirmando que va a estar con nosotros. El saber que Él permanece
con nosotros es de gran consuelo para el creyente. Nos hace recordar
promesas, como cuando Él dice, no temas, porque yo estoy contigo. No desmayes, porque yo soy tu
Dios que te esfuerzo. Siempre te ayudaré, siempre te
sustentaré con la diestra de mi justicia. Y todas estas expresiones
y promesas del Señor para los suyos hablan de permanencia,
del hecho de que Él permanece con los suyos. Y el Señor permanece
con nosotros, en nosotros, con nosotros y en nosotros. Uno de
los nombres del Señor es del Señor Jesucristo, Emanuel, que
es Dios con nosotros. Y qué importante es el asunto
de que el Señor permanece en nosotros. porque aún cuando pensamos
en el cielo y pensamos en la presencia de Dios, lo que hace
al cielo ser cielo es que Dios está allí. Dios es el gozo del
cielo. Lo precioso del cielo no es que
tiene calles de oro y mar de cristal. Lo precioso del cielo
no es que cada puerta de la Nueva Jerusalén es una gran perla.
Nada de esas cosas es lo que hacen al cielo ser cielo, sino
es Dios mismo es el gozo del cielo. Se nos recuerda el hecho
de permanecer en aquel que es el gozo. Y dice, me mostraste
la senda de la vida. En tu presencia hay plenitud
de gozo y delicias a tu diestra para siempre. Dios permanece
en nosotros. Ahora, nuestro pasaje, al hablarnos
de esta verdad que nos alienta, nos anima, el saber que no estamos
solos en este mundo, el saber que no se nos va a dejar huérfanos,
el saber que él nos dio su espíritu santo y él fue para enviar el
consolador que él permanece en nosotros el poder saber que ya
no estamos en esa condición lamentable como estábamos antes sin esperanza
y sin dios en el mundo el hecho de que él permanece en nosotros
esa es nuestra esperanza sin dios no hay esperanza no hay
sentido ahora como sabemos La Biblia aquí nos va a afirmar
cómo sabemos que Dios permanece en nosotros. Y la primera frase
del versículo 12 dice, nadie ha visto jamás a Dios. Nadie
ha visto jamás a Dios. ¿Qué tiene que ver esto con que
Dios permanece en nosotros? Y tiene todo que ver. Esta expresión, nadie ha visto
jamás a Dios, no es la primera vez que está registrada en algún
escrito del apóstol Juan. Sin embargo, la primera vez que
él lo menciona, no lo menciona como... lo menciona porque está
contando, en el capítulo 1, está contando lo que dijo Juan el
Bautista, y es el testimonio de Juan el Bautista que dice
a Dios, nadie le vio jamás el unigénito Hijo que está en el
seno del Padre, Él le ha dado a conocer. Y ahí está haciendo
una afirmación que podemos entenderla igual en este versículo, en esta
expresión del versículo, pero no es la misma, no es la misma
idea que se está comunicando. En ese sentido está diciendo
algo que es totalmente cierto. A Dios nadie le vio jamás, y
a pesar de que en el Antiguo Testamento hubo manifestaciones
visibles de Dios, no es la plenitud de su manifestación fueron sombras
de aquello que había de venir lo que vio Moisés y lo que vieron
lo que vio Isaías pues no eran manifestaciones plenas y totales
de su gloria eran lo que eran manifestaciones de Dios en forma
humana y gloriosa pero no era la plenitud de su manifestación
de su gloria y nadie que pudiera ver a Dios le dijo Dios a Moisés
cuando le dijo muéstrame tu rostro le dijo nadie verá mi rostro
y va a vivir y el Señor lo puso en la hendidura de la peña y
le dijo pues te voy a ocultar ahí cuando yo pase tú vas a ver
pues por decir vas a ver mi espalda y eso fue algo maravilloso pero
es toda la verdad cuando dice a Dios nadie le vio jamás y él
únicamente se ha revelado en el Señor Jesucristo que es la
imagen misma de su substancia que es el resplandor de su gloria
y Y es toda la verdad el hecho de que nadie le vio jamás. Dice,
1 Timoteo 1, 17 nos dice, ¿por qué? Hablando del Padre dice,
por tanto al Rey de los Siglos, inmortal, invisible, al único
y sabio Dios sea honor y gloria. Dios es espíritu y por lo tanto
es invisible. Dios el Espíritu Santo pues es
espíritu y el único la única persona de la trinidad que tiene
un cuerpo es Dios el Hijo que tomó forma humana y se hizo hombre
y es el Dios que vamos a ver en el cielo es el Señor Jesucristo
nuestro glorioso Salvador a Dios nadie le vio jamás pero lo que
nos está diciendo el versículo aquí si bien es cierto que Dios
es espíritu y por lo tanto nadie lo ha visto el sentido en que
lo está diciendo Juan aquí es sabemos nosotros sabemos que
Dios permanece en nosotros Dios permanece en nosotros y lo sabemos
en primer lugar no por la vista No por nuestra vista nosotros
sabemos que Dios permanece en nosotros. Es el sentido en el
que Juan está dando esta expresión, a Dios nadie le vio jamás. Si alguien viene un día y dice,
pues yo sé que Dios permanece en nosotros porque lo vi, pues
vamos a tener que orar por él y tener mucha compasión porque
está pues no está bien esa persona. Está con el fruto de su imaginación,
está en una contradicción directa a la escritura. Nadie puede venir
y decirnos que sabe que Dios permanece en él porque lo vio
y porque habló con él. A Dios nadie le vio jamás. Ese
es el sentido en que está usado aquí. A Dios nadie le vio jamás
es toda la verdad, y nosotros sabemos que Dios permanece en
él, no porque lo hemos visto, no porque lo vemos que está en
nosotros, no lo vemos con nuestros ojos físicos. Ahora, esa es una
cuestión bien importante en cuanto sí sabemos que Él permanece en
nosotros, y es algo que nosotros creemos por la fe, porque por
fe andamos, no por vista. Y ahora, el pasaje también nos
enseña, en segundo lugar, que no lo sabemos que él permanece
en nosotros porque lo vemos a él, no porque lo vemos con nuestra
vista, con nuestros ojos, pero lo siguiente que este pasaje
nos enseña es lo sabemos, lo sabemos porque hay una evidencia,
y esa evidencia es su naturaleza en nosotros. Dice, a Dios nadie
le vio jamás, dice el versículo, Y después de decir eso, dice,
si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor
se ha perfeccionado en nosotros. La evidencia, nosotros sabemos
que Dios permanece en nosotros por la evidencia de su naturaleza
en nosotros. No es nuestra naturaleza amar. Por naturaleza no sabemos amar. Por naturaleza el hombre caído
no ama. No es la naturaleza del hombre
caído. Nacemos en este mundo caídos bajo la paternidad de
aquel que es asesino y mentiroso, de aquel que odia a Dios y aquellos
que nacen de él son como Caín, dice que era del maligno y mató
a su hermano, incapaces de amar. Sin embargo, somos trasladados
del reino de las tinieblas al reino de su amado Hijo. Somos
adoptados en Cristo Y entonces, él pone un nuevo corazón en los
creyentes. Él quita el corazón de piedra,
ese corazón que es incapaz de amar. Es incapaz de amar porque,
en primer lugar, aborrece a Dios. El hombre nace aborrecedor de
Dios. Hermanos, el enemigo de nuestras
almas odia al ser humano. porque odia a Dios y él es asesino
desde el principio. Él asesinó a nuestros primeros
padres. Él asesinó a Adán y a Eva. Él les mintió y ellos creyeron
la mentira y Dios había dicho el día que comas de ese árbol
ciertamente morirás y Adán y Eva murieron en ese momento y con
él toda la humanidad. Nosotros estábamos muertos en
nuestros delitos y pecados. Él los mató por el odio que tiene
a Dios y Adán y Eva fueron hechos a la imagen de Dios y por lo
tanto él aborrece al ser humano. Hoy día hay un enojo, hay una
saña contra el ser humano. Desde 1973 que se legalizó el
aborto en países como en los Estados Unidos, por ejemplo,
lo que hizo Adolfo Hitler de matar 6 millones de personas
es cosa de Kinder. Él mató 6 millones y hoy se han
matado cantidades impresionantes de personas. de seres hechos
a la imagen de Dios en el lugar que se supone debería ser el
lugar más seguro para una persona que es el vientre de su madre.
¿Y por qué sucede esto? ¿Y por qué la gente quiere tener
derecho de hacer esto? Porque el enemigo odia la imagen
de Dios. Y hermanos, Él nos traslada del
reino de las tinieblas al reino de su amado Hijo, y sabemos que
Él permanece en nosotros porque se evidencia una naturaleza distinta. No es natural de nosotros amar,
es natural de nosotros aborrecer, porque nacimos aborrecedores
de Dios. Pero Dios hace una obra milagrosa en nosotros. Dios nos
da un nuevo corazón. Dios escribe su ley en el corazón
de sus hijos. Dios renueva nuestra mente. Dios
nos injerta en la vida verdadera. Y la vida de Cristo fluye a través
de nosotros. Cuando nosotros hacemos algo
que es lo correcto, nosotros debemos recordar que es la gracia
de Dios en nosotros, es la vida de Cristo en nosotros, es el
fruto del Espíritu Santo. Y esa es una evidencia. ¿Cómo
sé que Dios permanece en nosotros? ¿Cómo sé que Dios permanece en
mí? Sé que Dios permanece en mí porque se hace evidente algo
que no es de acuerdo a mi naturaleza. Dios obrando y haciéndose manifiesto
el primer aspecto del fruto del Espíritu Santo que dice el fruto
del Espíritu es amor. Y después de ahí, bueno, es gozo,
es paz, es benignidad. Y se va haciendo evidente cosas
distintas a lo que por naturaleza nosotros somos. Por naturaleza
somos gente que nadie nos tiene que enseñar a odiar. Nacemos
y eso es natural en nosotros. Las primeras palabras que nosotros
aprendimos a decir, aunque quizá no lo recordemos, pero lo podemos
ver en nuevas generaciones, es no y mío. Quizá antes de decir
mamá y papá, de niños aprendimos a decir no y mío. Ni un papá
se pasa enseñando a su hijo a ser un desobediente. Por el contrario,
hay que trabajar para que el hijo aprenda obediencia. Es natural
en un ser caído, en un ser aborrecedor de Dios. ¿Y por qué el hijo no
quiere obedecer? ¿Por qué el hijo no quiere obedecer
a sus padres? Los padres son puestos como autoridad
por Dios. Y el que resiste la autoridad
a lo establecido por Dios, resiste. Y ese pequeño de 15 días de nacido
que no quiere la gorrita que mamá le pone para protegerse,
está evidenciando su rebelión contra Dios, su aborrecimiento
de Dios, resistiendo a la autoridad que Dios ha establecido para
su propio bien. Y todo eso es natural en nosotros. pero Dios pone una nueva naturaleza
en nosotros y se empieza a ser evidente que hay algo distinto
algo que no es natural en nosotros y ese algo específicamente que
no es natural es el amor los unos por los otros amarnos los
unos a los otros dice si nos amamos unos a otros es su naturaleza
Dios permanece en nosotros si nos amamos unos a otros En el capítulo cinco, versículos
uno y dos, el apóstol Juan dice, todo aquel que cree que Jesús
es el Cristo, es nacido de Dios. Y todo aquel que ama al que engendró,
ama también al que ha sido engendrado por él. En esto conocemos que
amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios y guardamos sus
mandamientos. todo aquel que cree que Jesús
es el Cristo es nacido de Dios. Solamente creyendo que Jesús
es el Cristo, que Jesús es el Hijo de Dios, creyendo que Él
es el Cordero de Dios, creyendo que Él es el Eterno Hijo de Dios
que tomó forma humana y que vino como un sustituto para cargar
los pecados de su pueblo y a poner la justicia que Él vivió todos
los días de su vida en la tierra en favor de su pueblo. ese es
nacido de dios de modo que si alguno está en cristo es nueva
criatura pero ese versículo está enfatizando el el que el amor
es la naturaleza de dios en nosotros porque dios es amor y aquí está
hablando uno pudiera pensar que está hablando cuando dice todo
aquel que ama al que engendró o sea al padre ama también al
que ha sido engendrado por él y podemos entender en primer
lugar el primer engendrado de Dios. Bueno, el hijo unigénito
de Dios, el único engendrado, no creado, el Señor Jesucristo.
Y en verdad, el que ama al Padre, ama al Hijo. No se puede amar
al Padre sin amar al Señor Jesucristo, que es su eterno Hijo. No hay
posibilidad de ir al Padre si no es a través del Señor Jesucristo
quien es el camino, la verdad y la vida. Pero también está
implícito ahí el hecho del amor que nos tenemos unos a otros
porque somos nacidos de Dios. El que cree en el Señor Jesucristo
es nacido de Dios. Y entonces, ¿por qué es que nos
amamos? Porque tenemos un espíritu común,
porque tenemos una misma fe, un mismo amor, un mismo Dios
y Padre que es sobre todos. Y eso se hace evidente en que
no podemos seguir aborreciéndonos unos a otros. porque somos de
una familia. El señor dice después, en esto
se conoce En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios cuando
amamos a Dios y guardamos sus mandamientos. En esto conocemos
que amamos a los hijos de Dios, dice, cuando amamos a Dios y
guardamos sus mandamientos. Y hay una relación bien directa
entre amar a Dios. Más adelante el apóstol dice
así, pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo
puede amar a Dios a quien no ha visto? Hermanos, nacemos aborrecedores
de Dios y es una de las razones por las cuales aborreciendo a
Dios y siguiendo ídolos nos volteamos y toda nuestra frustración por
querer lograr nuestros ídolos va justamente contra los hombres
que están hechos a imagen de Dios pero cuando Dios obra en
nosotros Él nos ha amado primero. Nuestro corazón responde en amor
hacia el amor de Dios. Dios nos atrae con lazos de amor
y al ir conociendo a Dios tenemos una nueva comprensión de la imagen
de Dios en los hombres, en nuestros hermanos en Cristo, pero no sólo
en nuestros hermanos en Cristo. Vamos a mirar qué dice después,
no sólo que sabemos la evidencia de que él permanece en nosotros
por su naturaleza que se hace notoria porque nos amamos unos
a otros pero después dice sigue diciendo el versículo y su amor se ha perfeccionado
en nosotros hermanos no sólo nos amamos unos a otros sino
su amor se ha perfeccionado en nosotros el amor de dios es perfecto
y en dios Es perfecto, no se puede mejorar. Es pleno. Su amor
es eterno y el amor de Dios no puede cambiar porque Él es inmutable.
Ni puede cambiar para ser peor, ni puede cambiar para ser mejor
porque Él es inmutable. Nada en Él cambia. Él es inmutable
y Él no cambia. Pero su amor se perfecciona en
nosotros que vamos creciendo en gracia. Se perfecciona cuando
vamos creciendo a la imagen del Señor Jesucristo. y ese Dios
nos ha salvado para hacernos cada vez más parecidos a su hijo
y dice ahora sabemos que esa perfección total va a ser cuando
veamos al Señor Jesucristo dice amados ahora somos hijos de Dios
y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser pero sabemos
que cuando él se manifieste seremos semejantes a él porque le veremos
tal como él es ya sin más poder pecar libres de la presencia
del pecado Pero no obstante, hay un cambio continuo. Nos amamos
unos a otros y nos vamos amando más conforme va creciendo nuestro
amor para con Dios. Conforme Dios nos va transformando
a la imagen de su Hijo, el amor que nos tenemos unos a otros
también va creciendo. y va creciendo y se va perfeccionando
al punto de que no sólo nos amamos unos a otros porque somos de
la familia y porque somos creyentes en el Señor Jesucristo no sólo
nos amamos en familia porque somos de la familia sino vamos
a mirar qué dice por ejemplo en Santiago 3.9 una de las cosas
que ocurre es que el crecer en conocer a Dios y ser transformados
a la imagen de Cristo va a hacer el apóstol santiago está hablando
aquí del uso de la lengua y en el versículo 9 dice con ella
bendecimos al dios y padre y con ella maldecimos a los hombres
que están hechos a la semejanza de dios y después santiago dice
esto no debe ser así y hermanos esto no debe de ser así y cada
vez que vamos creciendo a la imagen de cristo dios va quitando
esto que no debe ser así porque Dios va a poner una nueva valoración
de quién es Él, cuán precioso es, y cuando vemos a nuestros
semejantes vemos y amamos a nuestro hermano porque vemos que está
hecho a la imagen de Dios. Y si es creyente, con más razón,
porque la imagen de Dios está siendo restaurada en él. Cada
día el Señor lo está haciendo más parecido al Señor Jesucristo.
Yo voy a tener ya mucho cuidado de hacer un mal uso de mi lengua. porque al tener una nueva imagen
de Dios y ser impresionado del amor de Dios y cómo Él está renovando
su imagen en su familia, en cada uno de los que somos su familia,
vamos a tener cuidado porque cómo tratar a las hermanas porque
son imagen de Dios, a nuestras esposas si son creyentes sobre
todo porque son imagen de Dios, a nuestros hijos porque son la
imagen de Dios. Y vamos a tener un respeto, el
valor, la dignidad de la persona radica en el hecho de que es
imagen de Dios. Y si está en Cristo, mucho más,
porque el Señor está restaurando su imagen en cada uno de sus
hijos. Dice la Biblia, sabemos que a
los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. Esto
es, a los que conforman su propósito son llamados. Y todas las cosas
obran para bien, y no para cualquier bien. El versículo que sigue
dice, porque los que antes conoció, también los predestinó para que
fuesen hechos conforme a la imagen de su hijo. El bien para el cual
obra La lluvia que echa a perder un trabajo, por ejemplo, hoy,
es para que yo crezca en ser más como Cristo. No nada más
se lavó el material y todo para que te frustres o para que pienses,
bueno, es porque Dios nos va a dar un trabajo más grande para
hacer. No. Lo más grande, Él puede darnos
otro trabajo, si así quiere. pero lo más grande que el Señor
está haciendo es usando eso para conformarme a la imagen de su
Hijo Dios está haciendo eso para que yo mire en quién estoy confiando,
en dónde está mi esperanza y poder saber y decir Señor gracias al
final ¿quién lo hizo? Dios lo hizo no es que nos enojamos
con el tiempo o con la naturaleza, no es la naturaleza es Dios quien
providencialmente está gobernando toda su creación Dios lo hace
y todo el bien es para hacernos más parecidos a Cristo. Entonces,
el perfeccionarse es conocemos a Dios y crece nuestra valoración
por Dios y crece nuestra valoración. Dios va a hacer que podamos vivir,
como dice Santiago, esto no debe ser así. Que bendecimos con nuestra
lengua al Dios y Padre y con nuestra lengua maldecimos a los
hombres que están hechos a su imagen. Satanás odia la imagen
de Dios, pero los creyentes amamos a la humanidad. Y amar a la humanidad
no es aplaudirle todo lo que hace mal. Amar a la humanidad
y amar a nuestros hermanos no es simplemente verlos indiferente.
Con amor podemos acercarnos y amonestarnos unos a otros para ayudarnos a
crecer a la imagen del Señor Jesucristo. y conforme va creciendo
nuestra percepción de quién es Dios, miramos de dónde nos sacó
y entonces vamos a empezar a mirar a otras gentes con misericordia.
Vamos a empezar a tener paciencia con otras personas, porque miramos
cómo el Señor es paciente para con nosotros. Cuando miramos
cómo Él nos perdonó una deuda impagable, eso nos capacita para
poder perdonar a otros. Todo se va perfeccionando, ese
amor, hasta el día que veamos al Señor Jesucristo. Se va perfeccionando,
pues no sólo entre hermanos, no sólo entre los que merecen,
porque Él me amó cuando yo no lo merecía. Y Mateo 5, 43 al
48 habla de cómo se perfecciona, porque hasta ser un amor perfecto. Porque dice, bueno, dice el pasaje
así, oísteis que fue dicho, amarás a tu prójimo y aborrecerás a
tu enemigo. Pero yo os digo, y está hablando
ya en el nuevo pacto, está hablando a los creyentes, a aquellos que
están en Cristo, aquellos que se les creó la tabla en su corazón,
dice, amad a vuestros enemigos. Ya no hay que amar solo a tu
prójimo, sino aún a tu enemigo. Dice, bendecid a los que os maldicen. Haced bien a los que os aborrecen.
¿Por qué? Porque son imagen de Dios. Distorsionadas
y caídas, pero son imagen de Dios. Dice, y orad por los que
os ultrajan y os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre
que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos,
y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a
los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? Pues eso dice Jesús,
eso cualquiera lo hace. Dice, no hacen también lo mismo
los publicanos. Y si saludáis a vuestros hermanos
solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?
sed pues vosotros perfectos como vuestro padre que está en los
cielos es perfecto y el llamado es algo que no podemos hacer
en la carne en la carne no podemos hacer esto se necesita el evangelio
para poder vivir esto es por el evangelio que vemos a cristo
y vemos cuán precioso es cristo cuán digno de honra de honor
y de qué manera nos amó siendo indignos de qué manera nos perdonó
siendo indignos y entonces empezamos a entender quiénes somos y podemos
tener compasión y misericordia de otras personas. Si quitamos
los ojos de Cristo, lo que va a suceder es que nos vamos a
volver engreídos, incapaces de valorar y de tratar correctamente
a la imagen de Dios. Engreídos como el publicano que
venía, pues obviamente él no estaba viendo a Cristo y él se
sentía sumamente bueno. pero cuando yo veo a Cristo voy
a mirar cuán lejos estoy de la medida que voy a venir Señor
se propicio a mí el pecador y voy a ser misericordioso yo puedo
recordar veces en que se refleja la la la falta de misericordia
porque quito los ojos del Señor Jesucristo y cuántas veces nos
impacientamos con gente que quizá nos daña o con gente que está
sumida en vicios y nos falta misericordia Y se nos olvida
que si nosotros no estamos allí es solamente por la gracia de
Dios. Y justo cuando termina, sed pues
vosotros perfectos, y su amor se está perfeccionando. Y cuando
fallamos, venimos a Cristo, y Él es fiel y justo para permitir
nuestros pecados. Y 1 Corintios 13 dice, Si yo hablase lenguas humanas
y angélicas y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena
o símbolo que retiñe. Y si repartiese todos mis bienes
para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para
ser quemado y no tengo amor, de nada me sirve. Y aquí es interesante
porque Juan dice que amemos no sólo de palabra, sino de hecho.
Pero de pronto yo puedo hacer hechos que le puede parecer a
toda la gente que yo no amo de palabras, sino de hecho. Pero
no hay amor. Y el asunto importante es el
corazón. Un corazón donde Dios está obrando
y lo que está siendo evidente es el fruto del Espíritu. No
olvide que hubo gente que hizo cosas que parecían de amor y
no lo hicieron por amor. La iglesia tenía todas las cosas
en común y la gente vendía sus cosas y los repartían y todo
les era común, pero Ananías y Zafira pues quisieron mostrar que ellos
eran igual así. Y no estaban obligados a darlo
todo. Ellos pudieron haber dado una parte, pero ellos decidieron
venir tratando de mostrarle a todos que ellos eran muy generosos.
Y bueno, Ananías vino primero, y pues él dio sus cosas para
venderlo, para darle a los pobres, pero la verdad es que no había
amor, no era un creyente, y a Dios no se le puede engañar. Y bueno,
el apóstol le preguntó, ¿Vendiste en tanto? y pues era mejor decir
pues la vendí en tanto y no lo estoy dando todo, me voy a quedar
con el 75 o con el 80 pero venir aparentando que lo estaba dando
todo y estaba de acuerdo con su esposa y pues primero cayó
él y después cayó la señora. Ahora dice el pasaje cuando sigue
dice el amor es sufrido Es benigno, el amor no tiene envidia, El
amor no es jactancioso, no se embanece, No hace nada indebido,
no busca lo suyo, No se irrita, no guarda rencor, No se goza
de la injusticia, mas se goza de la verdad, El amor nunca deja
de ser, pero las profecías se acabarán, Y cesarán las lenguas,
y la ciencia acabará, Y aquí empieza a hablar acerca del que
dice, se ha perfeccionado. Dice, porque en parte conocemos
y en parte profetizamos, mas cuando venga lo perfecto entonces
lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño hablaba como
niño, pensaba como niño, juzgaba como niño, mas cuando ya fui
hombre dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo oscuramente,
mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero
entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanece en la fe, la
esperanza y el amor, estos tres, pero el mayor de ellos es el
amor. Y hermanos sabemos que él permanece
en nosotros porque su naturaleza se hace presente y porque él
está haciendo una obra que está haciendo que se perfeccione nuestro
conocimiento de él. Estamos creciendo su imagen y
eso nos hace crecer en la valoración, en cómo valoramos. La gente es
lamentable cuando uno escucha de pronto personas desde el púlpito
a veces haciendo chistes acerca de las hermanas, de las mujeres,
olvidándose que hombres y mujeres son imagen de Dios y que debemos
tratarles, dándoles honor como a vaso más frágil, como a coherederas
de la gracia de la vida. Hermanos, que Dios nos guarde
de cómo tratamos, no hagamos chistes ni de hermanas, ni de
hermanos, porque el hombre está creado a la imagen de Dios. sabemos entonces por la evidencia
pero el apóstol Juan termina con algo que da certeza ¿cuál
es la certeza de que él permanece en nosotros? y lo que él termina
diciendo en el versículo 13 en esto conocemos que permanecemos
en él y él en nosotros en que nos ha dado de su espíritu hay
una certeza y él dice en esto conocemos estamos gracias a dios
porque cuando escribió en esto nos imaginamos sería terrible,
porque uno se puede imaginar cosas que después no son reales.
Tampoco dicen esto sentimos, ni siquiera creemos, sino dicen
esto sabemos, y está hablando de algo que se sabe con certeza
que es así, y dicen eso conocemos o sabemos tenemos un conocimiento
cierto de que él permanece en nosotros y cuál es esa certeza
es por su espíritu que nos ha dado por el Espíritu Santo en primera de Juan capítulo 3
versículo 24 dice y el que guarda sus mandamientos permanece en
Dios y Dios en él Y en esto sabemos que Él permanece en nosotros
por el Espíritu que nos ha dado. En el versículo 13 es la segunda
vez que Él está haciendo énfasis en la presencia del Espíritu
Santo y la certeza. En el versículo 13 está traducido
conocemos, pero en el versículo 24 del capítulo 3 la traducción
es sabemos y si en eso sabemos que él permanece en nosotros
por el espíritu que nos ha dado qué importante el ministerio
del espíritu santo es el espíritu santo que aplica la verdad cuando
estamos hablando es él el que nos da vida es el que nos da
oídos para oír es el que produce el fruto del espíritu en el creyente
y En Romanos capítulo 8, versículo
9 al 16, hablando acerca del ministerio del Espíritu Santo.
Y damos gracias a Dios porque nos ha perdonado y nos ha abierto
los ojos y nos ha traído de cosas que hicimos terribles. No sé
ustedes, pero yo doy gracias a Dios porque en su misericordia
y su paciencia nos libró de hacer cosas que no nos corresponden
hacer. Había veces que a la gente se le hacía repetir una oración
de recibir a Cristo. después de repetir la oración
se le leía un versículo en primera de Juan capítulo 5 versículo
11 y 12 que dice y es el testimonio que dios nos ha dado vida eterna
y esta vida está en su hijo el que tiene al hijo tiene la vida
el que no tiene al hijo de dios no tiene la vida y alguien nos
enseñó y como gente sin entendimiento aprendimos bien de poner algo
adentro de la biblia y decirle haz de cuenta que este es cristo
y está dentro de la biblia si te doy la biblia tienes a cristo
Entonces, repetiste la oración. ¿A dónde le pediste a Dios que
venga Cristo? Ah, en mi corazón. ¿Dónde está
Cristo entonces? Bueno, ya tienes vida eterna. Si te mueres ahora,
te vas a ir al cielo. Eso es pecado. No es el ministerio de ninguna
persona decirle a otra persona que es un hijo de Dios o que
ya tiene vida eterna. Ese es el ministerio del Espíritu
Santo. Dice la Biblia en Romanos 8,
16, nueve y dieciséis y diecisiete
dice más nosotros no vivís según la carne sino según el espíritu
si es que el espíritu de dios mora en vosotros y si alguno
no tiene el espíritu de cristo no es de él después el versículo
16 dice el Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu
de que somos hijos de Dios. No dice que un hermano que agarra
primera de Juan 5, 11 y 12 y pone un papel que dice que es Cristo
y como tú ya repetiste una oración, no. Es el ministerio del Espíritu
Santo dar testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de
Dios y si hijos también herederos, herederos de Dios y coherederos
con Cristo, si es que padecemos juntamente con Él para que juntamente
con Él seamos glorificados. predicamos el evangelio y algo
es seguro cuando el espíritu santo de vida a alguien el mismo
espíritu le va a indicar en su corazón que él ahora es un hijo
de dios y el espíritu va a dar testimonio a su espíritu y eso
es fundamental no es trabajo de nadie tratar de convencerlo
predicamos y el espíritu va a obrar y le va a dar convicción de pecado
y el espíritu le va a dar testimonio de que él ya es un hijo de dios
no porque repitió una oración, sino porque Dios le ha dado fe
para creer, porque Dios ha hablado a su corazón y porque le ha hecho
entender que es un pecador depravado, totalmente incapaz de hacer algo
que agrade a Dios, un pecador que merece de Dios únicamente
la condenación, un pecador que se ha dado cuenta que no hay
nada en que pueda confiar sino sólo en el señor jesucristo y
en su obra perfecta en la cruz y cuando el señor obra de esa
manera entonces el pecador va a clamar al señor para que le
salve y el espíritu santo va a dar testimonio a su espíritu
de que él es un hijo de dios cuando él crea en ese momento
él es sellado con el Espíritu Santo no hay tal cosa como como
una segunda unción decían algunas personas personas que de pronto
se ponían a ayunar muchos días esperando que les pase algo espectacular
esperando hablar una lengua distinta eso no es bíblico la biblia dice
cuando una persona es sellado con el Espíritu Santo en Efesios
1 13 al 14 dice en él también vosotros habiendo oído la palabra
de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído
en él, fuiste sellados con el espíritu santo de la promesa
que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posición
adquirida para la alabanza de su gloria. Hermano, si has creído
el evangelio, si te ha dado convicción de pecado, has llegado a entender
que eres un pecador y que estás bajo su condenación y tu única
posibilidad de ser salvo de la ira es el sacrificio del Señor
Jesucristo y estás confiando únicamente en Cristo y en su
obra, tú has sido sellado con el Espíritu Santo de Dios. Si
de todo corazón te lo has creído, tú has sido sellado con el Espíritu
Santo. Tú no tienes que buscar alguna
emoción o que te suceda algo así medio extraño. No es eso
lo que la Biblia enseña. Si Dios te ha dado fe para creer,
Él te ha sellado con el Espíritu Santo. Y la evidencia del Espíritu
Santo no es Hay gente que hace demasiado énfasis en que la gente
pueda hacer milagros o hablar lenguas. Pero la Biblia no dice
que el fruto del espíritu es eso. La Biblia dice claramente
que el fruto del espíritu es amor, gozo, paz, dignidad, paciencia,
mansedumbre, templanza. Contra tales cosas no hay ley.
Y hay demasiada gente que se la pasa haciendo énfasis en cosas
espectaculares y viven llenos de odio, de pleitos, de discusiones
y de orgullo. Y eso no es una total contradicción,
no se está haciendo evidente la vida del Señor Jesucristo.
Y 1 Corintios 6, 19 y 20 dice, cerrando con lo glorioso, el
glorioso recordatorio y consuelo, hermanos, Él mora en nosotros.
y no lo ignoremos. Dice, o ignoráis que vuestro
cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros,
el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros, porque habéis
sido comprados por precio. Glorificad pues a Dios en vuestro
cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. O ignoráis
que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. Hermanos,
no nos pertenecemos. El creyente no puede decir, con
mi cuerpo yo hago lo que quiero. El creyente no habla como sea,
por eso el creyente si come o bebe o hace cualquier otra cosa, habla,
trabaja, duerme. lo hace todo para la gloria de
Dios porque sabe que el hecho de que Él permanece en nosotros
es que nosotros somos su templo y nuestro cuerpo le pertenece
y somos llamados a glorificar a Dios no sólo en nuestro espíritu
sino también en nuestro cuerpo porque nuestro cuerpo es templo
del espíritu el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios
y que no sois vuestros porque habéis sido comprados por precio
glorificar pues a dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu
los cuales son de dios glorificar pues a dios en vuestro cuerpo
y en vuestro espíritu los cuales son de dios hermanos no somos
griegos somos cristianos los griegos creían que el cuerpo
es la prisión del alma y es malo nuestro cuerpo no es el cuerpo
adecuado para la vida espiritual y dios nos va a dar un cuerpo
glorificado Pero el llamado es a glorificar a Dios en nuestro
cuerpo y en nuestro espíritu. Y en especial nos ha dado el
Espíritu Santo. Sabemos que permanecemos en Él
por el espíritu que nos ha dado. Y Él nos puede ayudar en especial
a refrenar uno de los miembros más difíciles de refrenar donde
manifestamos falta de amor y es la lengua hermanos no es no debe
ser que bendigamos con la lengua al dios y padre y maldigamos
a los hombres que están hechos a su semejanza y cuando pensamos
en maldecir hermanos no pensemos en palabrotas sencillamente a veces podemos
herir a las personas hasta con palabras de diccionario con palabras
que se usan en poesías nosotros Nuestro corazón es engañoso y
perverso y sabemos que queremos lograr y lo logramos, pero el
Señor nos ha dado de su espíritu. Nosotros sabemos que permanecemos
en él, no por nuestra vista, no lo podemos ver, no podemos
ver a Dios en nosotros. pero lo podemos saber por la
evidencia de su naturaleza en nosotros. Y hermanos, alabemos
a Dios cuando se haga eso. Cuando alguien te diga por algo
que haces, recuerda decir, es la gracia de Dios, no soy yo.
Es decirle a la gente, cuando me veas enojado, odiando, impaciente,
eso soy yo. Cuando veas algo distinto, adora
a Dios porque es la vida de Cristo en mí. ese amor se perfecciona
en nosotros Dios está haciendo una obra en la medida que le
conocemos que nos va a ayudar a recordar siempre cuando veamos
a cada hermano a cada persona no importa si es una persona
que nos está oprimiendo que nos está persiguiendo ver la imagen
de Dios en ellos y recordar que si no están en Cristo pues están
en esclavitud son ignorantes un día estuve así y que Dios
obren nosotros ese milagro de poder amar no sólo a nuestros
hermanos, sino a los que nos aborrecen y nos persiguen. Vamos
a orar.

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Joshua

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