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Cody Groover

Quieres ser sano

John 5:1-18
Cody Groover November, 13 2016 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover November, 13 2016

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Pido que abran sus Biblias conmigo
en esta noche libre de San Juan. San Juan. dice versículo uno después de
estas cosas había una fiesta de los judíos algunos piensan que esta la fiesta
de la pascua otros la fiesta de pentecostés o de los tabernáculos
no nos no se nos dice qué fiesta era pero una de estas fiestas
que todos los judíos La ley de Moisés en el Antiguo Testamento,
Dios dijo que todo varón tenía que subir a Jerusalén, tenía
que ir a Jerusalén en estas tres fiestas al año para adorar a
Dios. Y esta era una de estas fiestas,
eso está en Deuteronomio capítulo 16, no lo vamos a ver, 16, versículo
16. Y hay en Jerusalén cerca de la
Puerta de las Ovejas, habían 12 puertas alrededor de la ciudad. Las puertas, y por cada una de
estas puertas tiene su significado. Había Puerta del Valle, la Puerta
Vieja, la Puerta del Pescado, la Puerta de las Ovejas, la Puerta
del Muladar, la Puerta de la Fuente, la puerta de las aguas,
la puerta de los caballos. Había 12 puertas. Y esta puerta es la puerta de
las ovejas. Esta puerta era la puerta por
la cual entraban las ovejas después de estar en el campo. Eran los traídos de las ovejas
para el sacrificio. eran traídas por esa puerta para
ir y ser sacrificados. Todas las puertas tienen su significado. Pero esta puerta dice aquí, había
un estanque llamado en hebreo Bethesda, el cual tiene cinco
pórticos. Algunos llaman este estanque
el estanque de la misericordia y la razón es la que vamos a
ver ahora la razón de la cual se llamaba tanque le llamaba
el tanque de misericordia y en esos y así en estos cinco pórticos
quiero que vean la figura en su mente en estos cinco pórticos
había una multitud de enfermos una multitud de enfermos que
estaba haciendo esa multitud en esos pórticos. ¿Por qué estaban
esa multitud allá? Ciegos, cojos, paralíticos. ¿Qué estaban haciendo? Estaban
esperando el movimiento del agua. Dice, porque un ángel descendía
de tiempo en tiempo al estanque y agitaba el agua y el primero
que descendía al estanque después del movimiento del agua quedaba
sano de cualquier enfermedad que tuviese. De veras ocurría eso. La Palabra de Dios lo dice. La Palabra de Dios lo dice. En
el Antiguo Testamento cuando las aguas en Mara eran demasiado
amargas para tomar, Dios le mostró un árbol. Dios le mostró un árbol
a Moisés y le dijo échese árbol al agua. Cuando echó a ese árbol
agua, las aguas se volvieron dulces. Es simbólico. Es simbólico. Mejor tratarlo
así como lo trató el apóstol Juan. Cuando lo escribió, lo
escribió como un hecho, sin explicarlo. Así es. Así es. Pero el punto señala, señala
que ahí estaba toda esta multitud esperando que bajara un ángel. No tenía idea de cuándo, o si
iba, o si era pura superstición, o si había bajado uno alguna
vez. No nos dice nada de esto el Antiguo
Testamento, pero ahí estaba. Ahí estaba toda esa multitud
con anticipación, esperando. Era su última esperanza. Tal
vez habrían sido como esa mujer que tenía ese flujo de sangre
y había gastado todos sus recursos en médicos, tras médico, tras
médico, y un médico le decía, ponte esta pomada, vas a quedar
bien. Y el otro decía, no, toma té verde, vas a quedar bien.
Té verde es bueno para la salud. Otros decían, toma este, toma
el otro. Y ya había gastado todo su dinero
y no estaba mejor, antes estaba peor. dice la palabra de Dios. Bueno, estos enfermos estaban
allá, ciegos, cojos, enfermos y cualquiera que tocara el agua,
cualquiera que descendía al agua, inmediatamente después de que
tocara el angel el agua, revolviera el agua, quedaba sano de cualquier
enfermedad. En un sentido figurado, nosotros
estamos aquí para oír el movimiento. Estás aquí ciego, cojo, paralítico,
enfermo, no tienes cosa en ti sana, esperando el movimiento,
que el Señor descienda, que el Espíritu Santo venga y haga movimiento
para que vengas a Él. No puedes venir a Él sin que
Él primero venga. pero dice ahí había un hombre
nos dice versículo 5 un hombre que yacía 38 años que estaba
enfermo 38 años algunos de ustedes ni siquiera han llegado a los
38 la mayoría de ustedes no han llegado son polluelos no han
llegado a los 38 este hombre había vivido todas 38 años una
vida entera estaba enfermo No nos dice cuál era su enfermedad.
El caso es que esta enfermedad lo dejaba incapacitado, incapacitado. Estaba acostado sobre su lecho,
evidentemente incapacitado. Tenía necesidad de que alguien
le ayudara a descender al agua. Así estaba su condición. Y ahí
estaba por 38 años. Nos dice en versículo 6 cuando
Jesús lo vio acostado y supo que llevaba ya mucho tiempo así
le dijo ¿Quieres ser sano? ¿Quieres ser sano? Ese es el
título del mensaje en esta noche ¿Quieres ser sano? Ah, que palabras
verdad ¿Quién hizo esta pregunta? El Creador Dios soberano, el
que tiene toda potestad, el que tiene autoridad para dar vida
a todo aquel que él quiere, el que puede sanar y salvar. Él
es el médico que no ha perdido ningún paciente. Él es el abogado
que ha intercedido por su pueblo y no ha perdido ninguno. Él es
Dios, el creador de todas las cosas. y Él dice quieres ser
sano sería una burla que yo vea a una persona que está cojo por
ejemplo que yo le diga quieres ser sano yo no puedo sanarlo
pero aquí está Dios hablando tenemos tenemos estamos conscientes
de esto que Dios está hablando puedes oír la voz de Dios decirte
quieres ser sano ¿Quieres ser sano? Es una buena pregunta,
¿verdad? ¿Vas a querer ser sano? Y si
lo quieres es porque Dios, hay que reconocerlo, Dios es el que
ha puesto en ti el querer. Pero los que son salvos quieren
ser salvos. Entonces, esta es una buena pregunta,
¿verdad? ¿Quieres ser sano? quiere ser
sano. Aquí el Señor Jesucristo podemos
ver la soberanía de Dios en la salvación. Podemos ver la soberanía
de Dios. Había una multitud. Él tiene poder como Dios para
dar sanidad, salud, vida a cuantos Él quiera. había una multitud
pero él vio a este un hombre como debemos dar gracias a Dios
si estás aquí en esta noche y tú crees en el Señor Jesucristo
y Él te ha lavado de todos tus pecados te ha dado esperanza
que Él te miró a ti que Él te miró a ti te miró te ha estado
mirando desde la eternidad te ha estado mirando desde la eternidad
cuando le fuiste dado le fuiste dado a él por dios el padre él
tiene los ojos sobre ti pero el punto es esto a muchos ha
pasado por alto a Jacob amé mas a Esaú ni siquiera
lo tuve en cuenta lo aborrecí no lo amé vemos la soberanía de Dios Dios
dice esto yo sé que ya lo saben pero vamos a ver el texto ya
en éxodo capítulo 33 Dios esta es la gloria de Dios éxodo 33 versículo 18 dice Moisés le pidió
a Jehová que le muestre su gloria Moisés le dijo a Dios muéstrame
tu gloria y Moisés ya había visto todos estos milagros Dios había
obrado estos milagros por mano de Moisés es decir había utilizado
a Moisés como instrumento para hacer esta gran liberación a
la nación de Israel pero después de todo esto Moisés le dice te
ruego que me muestres tu gloria muéstrame tu gloria qué cosa
hay mayor gloria que la gloria de la creación ¿Hay mayor gloria que la gloria
de los milagros que puede ver un hombre en este mundo natural? Sí, mucho más. La gloria principal
de Dios, Dios revela en su palabra, es cómo es que Él, siendo justo,
puede y salva a pecadores. Ahí está. si quieres ver la gloria
de Dios ahí está en la faz de Cristo Jesús Dios es justo y
Dios es misericordioso dice allá te ruego que me muestres tu gloria
y le respondió versículo 19 yo haré pasar todo mi bien delante
de tu rostro voy a pasar todo mi bien delante de tu rostro
y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti y tendré misericordia
del que tendré misericordia y seré clemente para con el que seré
clemente Él es soberano en la salvación es por eso que las personas que
conocen a Dios vienen a Él suplicando vienen a Él rogando Señor Si
tú quieres, puedes limpiarme. Si tú quieres, puedes salvarme. Él es soberano. No vienen diciendo,
hablando tonterías como, te voy a dejar que me salves. Te voy a dejar que me salves.
Te voy a dar chance. Voy a hacer que tú seas mi rey. Acaba de oír eso. anoche estaba
yo regresando de yovaini oí eso otra vez haz de cristo tu señor
y rey es posible reconocemos lo reconocemos
él es rey bueno vemos la soberanía de dios allá en juan capítulo
6 el señor jesucristo puso su mirada sobre este un hombre la
gracia de Dios. Oh, si no fuera por la gracia
de Dios, ninguno de nosotros sería salvo. Si no fuera porque Él puso su
mirada sobre nosotros, el Señor Jesucristo conocía todo acerca
de este hombre. Él estaba ya 38 años en esa condición
y el Señor sabía toda la vida de este hombre. ¿Por qué? Porque
es su oveja. Considera, el Señor Jesucristo
lo puso allá. oh que cosa tan mala no que cosa
tan buena que cosa tan buena para llevar a una de sus abejas
a conocer su condición para que clame señor ten misericordia
de mí para que sea que reconozca su necesidad a muchos otros les
va muy bien aquí en este mundo pero es todo el bien que reciben
porque en la eternidad van a estar separados de dios Eso no es favor de Dios, que
Dios te colme de cosas temporales, lo que los hombres llaman bendiciones,
que te arte de dinero. Hay que ser honesto, ¿verdad?
¿Quién no le gustaría tener más dinero? Podría ser lo peor para
ti. En mi caso, estoy seguro que
sería lo peor para mí. Pero eso nos deja de hacer que
el hombre natural piense en esas cosas. El Señor lo puso. Él sabía todo
acerca de este hombre. Como nos dice allá en Juan capítulo
10, como vimos en esta mañana, Juan capítulo 10, versículo 14. Yo soy el buen pastor y conozco
mis ovejas y las mías me conocen. Así como el Padre me conoce,
yo conozco al Padre y pongo mi vida por las ovejas. También
tengo otras ovejas que no son de este redil, aquellas también
debo traer y oirán mi voz y habrá un rebaño y un pastor. Podemos ver aquí en la salvación
que Dios es el que inicia esto. En esta figura de la sanación
de este hombre, Dios es el que inicia. Dios es el que inicia
la obra, no solamente la inicia, la hace y la consuma. Es decir,
las salvaciones de Jehová desde el principio hasta el fin. Este
hombre no se nos dice que él miró al Señor. No se nos dice
que él clamó al Señor. Él no vino allá buscando al Señor. Él vino porque dijo, oyó que
el agua que se iba a mover. Pero no conocía a Dios. no estaba
buscando a Dios, no estaba buscando ser hallado por Dios simplemente
quería tener alivio en su cuerpo cuantas personas Dios los trata
de esa manera le pone aflicción en el cuerpo precisamente para
que busquen aunque no siempre resulta así, ¿verdad? Hay muchas
personas que se enferman, se accidentan o algo así y se ponen
muy, muy religiosos y apenas quedan bien, listo, ya nunca
más. Eso no es el arrepentimiento
que Dios da. Eso es un arrepentimiento del
que hay que arrepentirse porque apenas pasa el susto se vuelven
a lo mismo. Pero bueno, este hombre no miró
buscando al Señor, pero el Señor lo miró a él. Este hombre no
conocía al Señor. Este hombre no clamó al Señor. El Señor lo vio a él. El Señor
le habló a él. El Señor lo conoció a él. Conocía
todo acerca de él. Y el Señor sabe todo acerca de
nosotros. Él sabe los pensamientos que
tenemos. Él sabe nuestro andar. Él sabe
nuestro acostarnos. Él sabe nuestro levantarnos.
Él sabe todo acerca de nosotros. Él conoce a sus ovejas. Y qué
bueno, qué bueno que todos delante de Dios estamos, en decir, desnudos
delante de Él. No vaya a ser que él no sepa
algo de mí, de tal manera que él no pueda examinar lo más íntimo
y saber dónde está el pecado para purgarlo. Él sabe todo acerca
de mí. Así es que él puede determinar
exactamente qué es lo necesario. Un doctor que te examina y te
dice esto es y ese es el tratamiento. y luego se le escapó algo eso
de que te sirve verdad, te puede matar es necesario que sepa todo
que esté muy íntimo que conozca íntimamente al paciente y el
los conoce a nosotros íntimamente conoce todos nuestros pecados
y es así como el puede quitar todos nuestros pecados porque
el los conoce El Señor Jesucristo le dijo a
él, quieres ser sano. Bueno, si una persona pregunta,
quieres ser salvo. Todos quieren ser salvos. ¿Qué
no quieres ser salvo? ¿Quieres ir al cielo? Así predican
los religiosos. ¿Quieres ir al cielo? ¿No quieres
ir allá con mamá o con abuela o algo así? Y empiezan a hacer
como que la gente empieza a llorar pensando en sus seres queridos
que ya pasaron y empiezan a llorar. ¿Quieres ir con abuela? No vas
a ir con abuela si no vienes al cielo. ¿Quieres ir al diablo? ¿Quieres?
No, nadie quiere ir allá. ¿Quiere ser sano? Es claro, es
claro que este hombre Dios había movido en él para ir a ese lugar.
Él quería ser sano. El Señor sabía que quería ser
sano. El Señor nunca hace preguntas
para informarse. Tú y yo hacemos preguntas porque
no sabemos, queremos informar. Pero Él nunca hace una pregunta
para informarse. Esta pregunta es hecha por el
Señor Jesucristo para hacer que esa persona capacite acerca de
su necesidad. Quieres ser sano. Quieres ser
sano de todos tus pecados. Reconsidera qué es de lo que
quieres ser salvo. Considera que no hay ninguna
cosa sana en ti, en tus pensamientos. Considera que no hay ninguna
cosa a ti, en tus acciones. No hay ninguna cosa buena en
ti, en tus acciones, en tu andar, en tu hacer, en tus pensamientos,
en el corazón. No hay nada sano en ti. ¿Quieres
ser sano? De eso, consideralo. Eso es, Él vino a salvar a su
pueblo de sus pecados. Quiere ser sano, de veras. Quiere
ser sano. Personas que solamente quieren
una ayudadita, una echarle la mano, una ayudada, nada más. No quiero sufrir el castigo. Eso es lo que quiere, no sufrir
el castigo. No quiere ser sano. El pueblo de Dios quiere ser
sano. El pueblo de Dios quiere estar libre de pecado. Yo quiero estar libre de la culpa
del pecado. Yo quiero estar libre de la pena
del pecado. Yo quiero estar libre del poder
del pecado. Yo quiero estar libre de la presencia
del pecado. Eso es lo que es mi problema.
Es el pecado que me ha separado de Dios. Es el pecado que me
hace sucio el corazón. El señor hace esta pregunta para
que la persona quiere ser sano. ¿Cuál es tu condición? Puedes
ayudarte tú mismo. ¿Quieres ser sano? ¿Qué tal? ¿Puedes hacerlo tú mismo? Es
hecha esta pregunta como para hacer la persona recapacitar
y pensar. Yo no puedo hacerlo. Yo no puedo
darme un corazón nuevo. Yo no puedo darme un corazón
que ame a Dios. Yo no puedo darme un corazón
que ame a mi prójimo, a mí mismo. Yo tengo necesidad. Estoy necesitado
de la misericordia de Dios. Estoy necesitado del Hijo de
Dios que haga algo por mí porque yo no puedo hacer. El Señor Jesucristo hace esta
pregunta a este hombre para que el hombre lo mire a él. Ahí está
este hombre acostado. Tal vez estaba mirando su condición. Estaba mirando ahí de mí. Ahí de mí. Ahí de mí. Deja de mirarte adentro. No hay
ayuda allá y no hay ayuda al lado tuyo. Deja de mirar aquí
adentro. Cuando el Señor Jesucristo te
dice, quieres ser sano, ¿a quién vas a mirar? Al que te está hablando. al Señor Jesucristo este hombre
tuvo que dejar de mirar alrededor tuvo que dejar de mirar al agua
tuvo que dejar de mirarlo te imaginas estaba él esperando
esperando para que se mueva el agua vamos a esperar que se mueva
el agua que yo trate de moverme no puedo moverme 38 años estoy
así no puedo mover pero sigo tratando así está el hombre así
está el hombre trata trata trata hasta que Dios le hable dice
quieres ser sano quieres ser salvo mírame a mí mirada a mí
ser salvos todos los términos de la tierra yo soy Dios justo
y salvador estas tres cosas son las cosas
que el Espíritu Santo trae a la al hombre cuando hace esta obra
de salvación. Nos muestra nuestra gran necesidad. Nos muestra nuestra necesidad.
Nos muestra, de Cristo Jesús, nos muestra nuestra condición. Si Dios no hace, si Señor, si
tú no haces algo, si tú no me salvas, no voy a ser salvo. Sin
Él no tenemos esperanza. y el Espíritu Santo nos vuelve
la mirada a Él. El Espíritu Santo nos... es por
eso que predicamos a Cristo Jesús. Cristo Jesús, Él es quien salva.
Él es el Salvador. Él es Dios. Estás en la presencia
del único que puede salvar, el Señor Jesucristo. dice ya el versículo 7 señor
le respondió el enfermo no tengo quien me meta en el estanque
todavía está pensando en el estanque ahí está en la presencia del
señor Jesucristo el que manda el ángel dice el señor no tengo
quien me meta en el estanque cuando se agita el agua y entre
tanto que yo voy otro desciende antes que yo que egoístas 38 años. Vemos la naturaleza del
hombre, ¿verdad? No tienes que ir lejos, anda
una cola esperando tortillas. Te pones en cola y viene una
persona cuatro o cinco atrás. Y el momento que te descuides,
ya agarró sus tortillas y te fue y tú sigues en cola. Imagínate,
y esas tortillas. Este hombre estaba allá junto
al estanque quería no podía dice no puedo el señor este hombre
contestó señor no tengo quien no tengo
quien me meta este hombre no conocía quien era cristo no conocía
quien era el señor jesús y tampoco tenía el poder de aquel que le
hablaba no tenía poder, así que contestó como debía contestar. Toda persona que no tiene ayuda
debe contestar, no tengo quien me ayude, no tengo quien me ayude. Es bueno conocer eso, es bueno
conocer esto de nosotros, estoy sin ayuda. Es cuando Dios va
a mostrar que sí puede ayudar. Bueno, versículo ocho dice, Jesús
le dijo, aquí está la liberación. Si el hijo te libertar, seréis
verdaderamente libres, dijo el Señor Jesucristo. Jesús le dijo,
levántate. El Señor Jesucristo, de su voluntad,
en cumplimiento a su propósito de salvar a su pueblo, de sanar
a este hombre, él dijo levántate, toma tu lecho y anda, levántate. Ya está señalado que él no puede
hacer nada. Ahora está mirando al Señor Jesucristo
y el Señor Jesucristo con autoridad, con poder, le dice levántate.
Imaginas que se había tratado de levantar antes. imagínate
que otro lo hubiera dicho levántate, lo único que necesitas es fe
que maldad de las personas que dicen lo que te falta es fe porque
no estás enfermo porque no tienes fe maldad maldad de los hombres
que dicen eso el señor Jesucristo le dijo levántate el autor de
la fe es el señor Jesucristo y si él te dice levántate cuando
él te dice levántate el pecador El Lázaro se va a levantar, aunque
está muerto. Él os dio vida a vosotros cuando
estabais muertos en vuestros delitos y pecados. Es un mandato, ¿verdad? No, es
una sugerencia. Te sugiero que te levantes. Te
invito a que te levantes. ¿No quieres levantarte? ¿No quieres
aceptar a Jesús? ¿No quieres hacer el favor a
Dios para creer? no es una invitación es un levántate
viene con autoridad viene la hora y ahora es cuando los muertos
oirán la voz del hijo del hombre y los que lo oyeran vivirán el
señor Jesucristo manda levántate levántate es un mandato este es el mandamiento
primera de Juan capítulo 3 primera de Juan capítulo 3 Primero de Juan tres veintitrés
este es su mandamiento que creamos en el nombre de su hijo Jesucristo
y nos amemos unos a otros como no los ha mandado como nos los
ha mandado cree es mandamiento mandamiento de Dios luego le
dice cree le dice levántate le dijo el señor Jesucristo Toma
tu lecho y anda. Toma tu lecho. Levanta eso que
estás acostado. Levántalo. Levántalo. Es decir, ya no te vas a quedar
en este lugar. Cuando el Señor Jesucristo salva
a su pueblo, no se quedan como están. Él va al muladar donde
están. Él va en el... El Señor Jesucristo va al pecador
donde está. No pide al pecador que se salga
del chiquero, que se limpie del lodo, del cochinero, y luego
vienes a Cristo. No. Tal como estás. Tal como estás. El evangelio
de la gracia de Dios viene y arrebata a esa persona. Pero no lo deja
ya. La persona que no ha cambiado, es decir, Cristo en él no ha
hecho un efecto, un cambio en su vida, no ha conocido a Dios,
no se queda igual, tiene un nuevo señor, nuevo principio, nueva
regla, la regla del amor, va a aprender, va a luchar y oigan
esto, estaba yo pensando en esto, en esta batalla en la que estamos
no es un boxeo, No estamos boxeando, estamos luchando contra el enemigo. En boxeo, uno se para a una distancia
y tira sus jabs, ¿verdad? Tira sus ganchos, tira sus jabs.
Está a una distancia, pero en la lucha estás mano a mano, estás
cuerpo a cuerpo. Así de íntimo es esta lucha,
es interior. Esta lucha es cercana, pero no
nos quedamos igual. Estamos luchando. Toma tu lecho.
Según el Corintios capítulo seis nos dice esto. Según el Corintios
capítulo seis. Versículo catorce. No os unáis
en yugo desigual con los incrédulos, porque qué compañerismo tiene
la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las
tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con
el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el pueblo,
el templo de Dios y los idolos? Porque vosotros sois templo de
Dios viviente. Como Dios dijo, habitaré y andaré
entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por
lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor. Y no toquéis lo inmundo, y yo
os recibiré, y seré para vosotros, padre, y vosotros me seréis hijos
e hijas, dice el Señor Todopoderoso. Levántate, toma tu lecho, no
te vas a quedar aquí. Aquí entre todos estos enfermos,
todos estos colos y ciegos, esta no va a ser tu morada. Ahora
tú vas a tener comunión con el pueblo de Dios. Antes andabas
con esa compañía y ese era tu ambiente, eso te gustaba. Antes
yo era líder en ese ambiente. Yo conducía a otras personas
en ese ambiente. Pero ya no es, ya no es mi gozo. ha habido un cambio y tambien
en tu vida ha habido un cambio y luego dice anda levantate toma
tu lecho y anda anda anda la luz anda la luz como el esta
en la luz sigue ven al señor Jesucristo aprende de el Antes
no podías andar en el Espíritu, antes no podías andar confiando
en el Señor Jesucristo, orando, teniendo comunión con Él, antes
no podías hacerlo. Ahora sí, en cualquier momento,
en cualquier instancia, a toda hora, puedes andar, venir al
Señor Jesucristo. Andas en la presencia de Dios
todo el tiempo. Anda la luz. Puedes andar. Vean lo que dice
Romanos capítulo 8. Ninguna condenación, dice, ninguna
condenación hay para los que están en Cristo Jesús. Los que
no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Ahora pues, ninguna condenación
hay para los que están en Cristo Jesús. Él ya quitó la condenación,
el juicio ya pasó. Los que no andan conforme a la
carne, Ese era nuestro andar cuando estábamos muertos en delitos
y pecados en los cuales anduviste en otro tiempo siguiendo la corriente
de este mundo. Los deseos de la carne, los deseos
de los ojos, la vana gloria de la vida. Esa era nuestra manera
de andar antes. Ya no anda conforme a la carne,
sino conforme al espíritu que Dios puso en ti. Conforme al espíritu santo. El
Espíritu Santo morando en el creyente va a redarguir, va a
corregir a su pueblo con la palabra de Dios. Si alguno tiene corrección,
no es hijo de Dios, pero el pueblo de Dios va a ser corregido. No
va a dejar que te vayas sin corrección. Y nuestros hijos, escuchen, esto
es así con Dios también, pero nuestros hijos cuando nos oyen,
eso es la única corrección que necesitan. ¿No es así? Si te
oye tu hijo, con solo que le digas, te oye, es lo único que
necesita, es simplemente traerlo otra vez al centro, porque todo
el tiempo se está yendo para acá y para allá, y dice, ven
acá, ven acá, ven acá, y regresa, está bien. Cuando no los oye,
ahí viene otra cosa, ¿verdad? Pero mientras está oyendo, mis
ovejas oyen mi voz y me siguen. Pero él no está atado de manos
por la persona que quiera ser terca. Ahí tiene debilidad de
cuerpo, enfermedades y hasta la muerte. Él sabe cómo corregir,
él sabe cómo poner en miseria a los suyos. ahora pues ninguna
condenación hay para los que están en Cristo Jesús los que
no andan conforme a la carne sino conforme el espíritu porque
la ley del espíritu de vida en Cristo Jesús que es esa ley es
la ley del evangelio la ley de la de la gracia la ley de amor
el Espíritu de vida en Cristo Jesús la palabra del Espíritu
Santo de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado
y la muerte se llama ley del pecado porque es la ley que revela
el pecado los diez mandamientos se le llama ley de muerte porque
lo único que te puede hacer matar y nunca fue dado para dar vida
La ley fue introducida por el pecado para que el pecado sea
manifestado pecaminoso. Pero la ley del Evangelio de
Cristo Jesús me ha librado de esa ley. Ya no estoy bajo esa
ley. No significa que no tengo ley.
Estoy bajo la ley de Cristo. porque lo que era imposible para
esa ley del antiguo testamento los diez mandamientos por cuanto
era débil por la carne es decir la mía la ley nunca me podía
salvar porque yo en mi carne no puedo cumplirlo Dios enviando
a su hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado
condenó el pecado en la carne de su hijo el señor Jesucristo
condenó el pecado de su pueblo en la carne de su hijo el señor
Jesucristo para esta razón, para que la justicia de la ley, la
justicia que demanda tu muerte, la justicia que demanda que tú
seas perfecto, la justicia de ley se cumpliese en nosotros.
En Cristo Jesús morimos, morimos, la ley demandó nuestra muerte
y morimos. En Cristo Jesús la ley demanda
nuestra perfección y la cumplimos. La misma ley que demandó la muerte
del Señor Jesucristo, ahora la misma ley demanda el galardón
por la obediencia del Señor Jesucristo. La justicia que es imputada,
puesta a la cuenta de cada uno que cree en Él. condenó al pecado
en la carne, para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros,
que no andamos conforme a la carne, no andamos conforme a
nuestros pensamientos, no andamos conforme a la filosofía de los
hombres, andamos conforme a lo que Dios dice en su palabra,
conforme al Espíritu Santo. Porque los que son de la carne
piensan en las cosas de la carne, pero los que son del espíritu,
en las cosas del espíritu. Porque el ocuparse de la carne
es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz. Noten
esto otra vez en nuestro texto, ya en Juan capítulo 5. El Señor Jesucristo, mirando
a este hombre, le dijo, ¿quieres ser sano? y ese hombre dijo señor no tengo
habilidad no hay nadie que me ayude y el señor Jesucristo le
miró y le dijo levántate toma tu lecho y anda anda ya no vas
a andar como andabas antes ahora en versículo 9 nos dice y al
instante así es así es la salvación que
Dios obra al instante. Si yo apago los apagadores de
la luz y se apagan, no sé qué es la velocidad de
la electricidad, pero si yo apago y cuando yo lo encienda, no has
terminado de oír el click del switch y ya hay luz, ya llenó
luz en este cuarto. ¿No es así? Al instante. Y cuando el Señor Jesucristo
ilumina, ahora veo, ahora veo quién es Jesús. Ahora yo veo
que Él es Dios. Ahora yo me arrepiento de manera
que yo estaba pensando antes. Yo me arrepiento de todo mi,
de yo. que yo confío únicamente en el
Señor Jesucristo al instante esa persona listo para entrar
a la gloria es sanado de todos sus pecados y esa persona lo
va a manifestar va a crecer en el conocimiento y la gloria pero
es instantáneo instantáneo y completo con salvación perfecta lo que
Dios hace es perfecto no le dijo levántate toma tu leche y en
el momento después de un tiempo se empezó a sentir bien y le
dijo anda aquí hay una receta para que vaya esa terapia para
muscular imagínate imagínate si tú te pones, ¿dónde está?
oh ahí está con el yeso perdona que te utilice Pero todos hemos,
bueno creo que todos, no todos, pero si tienes tu pierna o tu
brazo en un yeso, ocho semanas, cuando quiten ese yeso, este
brazo está así con músculos, choncho, como le dicen, y el
otro brazo que tenía el yeso está todo Se necesita ejercitarlo. Se necesita terapia para agarrar
fuerza. Treinta y ocho años se está acostado
y el Señor Jesucristo le dijo, levántate, levanta esa, esa cosa,
ese lecho y anda. No tuvo que estarse tambaleando,
imagínate. Levántate, anda y toma tu lecho
y anda. Es instantáneo y es perfecto. por su palabra este inválido
anduvo bueno cuando él hizo esto es el señor el señor del día
de reposo el señor Jesucristo ha entrado en su reposo pero
él hizo esto en el día de reposo nos dice ya en versículo 10 que
entonces los ligeros dijeron aquel que había sido sanado es
día de reposo no te es lícito llevar tu lecho no te es lícito
llevar tu lecho haciendo caso omiso al milagro
que había hecho Dios ahora van a tratar con este asunto de llevar
a sus leches hipócritas ellos también hacían cosas como esas
en el día de reposo si lo veían como necesario y aquí era necesario
que este hombre lo hiciera había estado en ese lecho 38 años ahora
necesitaba llegar a su casa Ahora necesitaba. Y el Señor Jesucristo
le dijo, anda, levántate, toma tu lecho y anda. Ellos, los hombres religiosos,
siempre quieren meterse y decir, uh, no puedes hacer esto. Uh,
no puedes hacer lo otro. Dante reglas y requisitos y todo. Cosa que Dios no ha dicho. Y
cosa aquí, en contrario a lo que el Señor Jesucristo mismo
le dijo. Cegados por su autojusticia. cegados por sus propias obras. Ellos no tuvieron compasión de
este hombre. No tenían compasión. Él había
sido sanado. Y no tenían ningún interés en
preguntar, oye, ¿quién te sanó? Me acuerdo de verte de 38 años. Si es que lo vieron. Si es que
lo vieron. La triste realidad es que personas
no ven a personas que están en la calle. No es así. Si es que lo vieron. No hicieron ninguna averiguación
en el asunto de cómo fue sanado o quién le había sanado. Es un
gran milagro esto. no lo hicieron no estaban interesados
no importa cuál fuera el costo no vas a violar nuestras tradiciones
hay personas que son así tan obstinadas con sus reglas y requisitos
puede irse todos al infierno pero no van a cambiar esto se
van a aferrar a sus costumbres el hombre dice ya y les respondió
el que el que me sanó él mismo me dijo toma tu lecho y anda
Él que me sanó. No sabía más de Él. Simplemente
dijo, Él que me sanó. Él me dijo, toma tu lecho ya.
Hay un crecimiento en el conocimiento y la gracia. Hay una figura aquí. Él que me sanó. Yo sé que Él
lo hizo. Yo sé que yo no lo hice. Yo sé
que Él es el único que lo hizo. Y Él me dijo que yo tomara mi
lecho ya. Así es que lo hice. cuando le preguntaron entonces
dice le preguntaron ¿quién es el que te dijo toma tu lecho
y anda? y el que había sido saneado no sabía quién fuese porque Jesús
se había apartado de la gente que estaba en el lugar no sabía
se había apartado el Señor Jesucristo vamos a quedarnos acá el Señor si el Señor permite
vamos a continuar esto la próxima semana ¿quieres ser salvo? ¿Quieres
ser? Yo quiero ser sago. Yo miro al
señor Jesucristo y vengo a él ahora porque tengo necesidad,
porque oigo, oigo que él dice, levántate, toma tu lecho, y anda. Ha sido buen día, buen día. Damos gracias a Dios por poder
estar aquí y adorarle. Vamos a ser despedidos con una
oración. Edmando Eduardo Porforte, S.P.R.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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