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Joseph Murphy

Con que me presentare a Dios

Micah 6
Joseph Murphy September, 27 2015 Video & Audio
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Joseph Murphy
Joseph Murphy September, 27 2015

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100%
Hermano Joseph, todos creo que
lo conocen, él va a traer el mensaje en esta noche. Buenas tardes, tengan todos Es un gran privilegio para mí
que estoy aquí, atrás de este púlpito, y estaba pensando de algo que nuestro hermano Pablo, el opuesto
Pablo dijo, él dijo, ¿Quién es suficiente para estas cosas?
Y es el Señor que es suficiente para estas cosas, el Señor es
Cristo. Y doy gracias a Dios por nuestro
pastor, Romero Cody, por su fidelidad. O sea, atrás de los púlpitos
solamente hay dos categorías de personas atrás de los púlpitos.
Aquellos que envían a sí mismos y aquellos que son en verdad
enviados por Dios. Y doy gracias a Dios por aquellos
que son en verdad enviados por Dios. Es los falsos ministros
que envían a sí mismos atrás de los púlpitos. Son aquellos
que mienten y deshonran a nuestro bendito Salvador, el Señor ese
Cristo, tratando de gobernar su conciencia, tratando de producir
algo en la carne, predicando, hace esto y no le hace lo otro
para ser salvo. Y gracias en dados a Dios que
nuestro pastor está predicando el glorioso evangelio de nuestra
salvación que Cristo logró. Muy claro en español, pero mi
preferencia es escuchar esta palabra en español que en inglés. Pero ese es el evangelio, que
nuestro bendito salvador, el Señor Jesucristo, logró todo
lo que nosotros necesitamos para ser salvos delante del trono
de Dios. Pido que abren sus Biblias conmigo
en el libro de Miqueas. Miqueas. Y si, no es
algo malo si quiere ver la índice de su Biblia. Es un librito muy
chico. Miqueas capítulo seis. Y nuestra porción en esta tarde. que vamos a estudiar es en estos
tres versículos. Mequea 6, 6. Comenzando en versículo
6. Vamos a leer hasta versículo
8. Dice así la palabra del Señor. Con qué me presentaré ante Jehová
y adoraré al Dios Altísimo. Me presentaré ante Él con holocaustos,
con becerros de un año, ¿Se agradará Jehová de millares de carneros
o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito para mi
rebelión, el fruto de mis entrañas, por el pecado de mi alma? ¡Oh
hombre! Él te ha declarado que es bueno
y que pide Jehová de ti solamente hacer justicia y amar misericordia
y humillarte ante tu Dios. La palabra de Dios pregunta con
qué me presentaré ante Dios, con qué ¿Puedo yo ser aceptable
delante de Dios? ¿Con qué puedes tú ser aceptable
delante de Dios? Nuestro Dios pide solamente tres
cosas y vamos a examinar estas tres cosas en esta noche. Dios
pide solamente tres cosas. Hacer justicia, amar misericordia
y humillarte ante tu Dios. Jehová pide hacer justicia. Esta es la justicia de Dios encontrada
solamente por fe en Cristo. Jehová pide amar misericordia. Ama la misericordia de Dios en
Cristo. Y tercera, Jehová pide humillarte
ante tu Dios. Pecador, Humíete delante de tu
Dios, confiando en Cristo solamente por su aceptación delante de
Dios. Hermanos, nosotros estamos aquí
de escuchar el evangelio. Estoy predicando a mí mismo,
hermanos. Soy un pecador como tú. Esta noche, si Dios quiere,
yo quiero mostrar el testimonio de nuestro Señor Jesucristo en
este texto. y la salvación completa que él
logró a favor de pecadores, su pueblo. Nuestro texto menciona tres cosas y vamos a
examinar estas tres cosas. Hacer justicia, amar misericordia
y humillarte ante tu Dios. Ahora, esto alguien diría que
para el hombre es posible hacer. Sin embargo, la palabra de Dios
nos muestra que no es así. Aunque algunos piensan que es
posible para el hombre, sin embargo, todo lo que está después en versículo
ocho, después de la palabra solamente, es imposible para el hombre,
pero para Dios nada es imposible. Nuestro Señor Jesucristo enseñó
que para los hombres es imposible ser aceptable delante de Dios,
mas para Dios todo es posible. Aunque el creyente quiere hacer
cosas justamente, y ama la misericordia en verdad, la salvación, la aceptación
viene de Dios solamente, que tiene misericordia de nosotros.
La justicia, misericordia y la verdadera humildad mencionados
en nuestro texto habla de la gran verdad que salvación se
encuentra solamente en nuestro bendito Salvador, el Señor Jesucristo. Hermanos, es solamente una cosa
que cuenta. Y nosotros sabemos lo que nuestro
hermano Juan declaró. El oposto Juan declaró claramente
que el que tiene el Hijo tiene la vida. Y no es molestia escucharlo
nuevamente. Y él dijo al que no tiene el
Hijo de Dios no tiene la vida. Es la misma declaración de nuestro
bendito Salvador. El Señor Jesucristo dijo, el
que en él cree no es condonado, pero el que no cree ya ha sido
condonado porque no ha creído en el nombre del Unigénito Hijo
de Dios. Y vamos a examinar estas tres
cosas. Jehová pide hacer justicia, amar misericordia y humillarte
ante tu Dios. Primero, en versículo ocho, la
primera cosa mencionada es hacer justicia. La pregunta en nuestro
texto es, ¿con qué me presentaré ante Dios? ¿Con qué puedes tú
ser aceptable delante de Dios? Nuestro texto dice, que Dios
pide de ti solamente hacer justicia. ¿Cómo es que un pecador como
tú y yo podría hacer esto? ¿Qué es el hacer justicia? Vamos a ver lo que no es hacer
justicia y luego lo que es en verdad hacer justicia. Ven lo que dice San Juan, capítulo
6. Juan 6. Mantenga su lugar en
Mikeas. Y ven lo que dice en Juan 6,
en el versículo 26. Juan 6, 26. Nuestro Señor y Dios, hablando
aquí en este texto, en versículo 26, dice así la palabra del Señor. Respondió Jesús, y les dijo,
De cierto, de cierto os digo, que me buscáis no porque habéis
visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciastes. Trabajad no por la comida que
perece, sino por la comida que a vida eterna permanece. la cual
el Hijo del Hombre os dará, porque a éste señaló Dios el Padre. Entonces le dijeron, ¿Qué debemos
hacer para poner en práctica las obras de Dios? Respondió
Jesús, y les dijo, Esta es la obra de Dios, que creáis en el
que Él ha enviado. Ellos dijeron, que debemos hacer
para poner en práctica las obras de Dios. Ellos querían saber
cómo poner en práctica la justicia de Dios. Ellos pensaron vanamente
que ellos de sí mismos podían poner en práctica las obras de
Dios, y que ellos de sí mismos podían agradar a Dios. Pero esto
no es posible para el hombre en sí mismo. La justicia que
proviene de nosotros, o sea, la justicia hecha con nuestras
manos, es trapo de inmundicia delante de Dios. Dios nos dice
que todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia. Todas nuestras mejores obras
son por fin delante de la santidad de Dios. Son inmundos y sucios. Él dice de nuestras mejores obras
que ellas están destruidas de la gloria de Dios. Lo que tú y yo necesitamos para
agradar a Dios es la justicia que Dios dice que es aceptable,
perfecta y santa en quien Él tiene complacencia. La verdadera
justicia es cuando toda la santa ley de Dios te puede mirar por
fuera y por dentro y declararte inocente. No hay culpa. Y esto es lo que la ley de Dios
declaró y declara de Cristo. Ellos dijeron, ¿qué debemos hacer
para poner en práctica las obras de Dios? El Señor Jesucristo
respondió, esta es la obra de Dios, que creáis en Él que Él
ha enviado. La obra de Cristo es la justicia
que Él estableció en la tierra. Su justicia es la justicia de
Dios a nuestro favor. Hermano, hermana, no mires dentro
de ti mismo para tratar de ver una obra buena para agradar a
Dios. No mires este cadáver de carne
en el cual no mora el bien, sino mirar la obra de Dios la obra
que Dios logró en la carne de su amado Hijo a favor de nosotros. La obra que Él hizo, dice la
Palabra de Dios, en su cuerpo de carne es por medio de su muerte
la obra que está presentando a nosotros santos y sin mancha
y irrevencibles delante de Él, dice Colosenses 1, 22. Hermanos,
Cristo vivió la vida que nosotros no podemos vivir. Y es por medio
de la vida perfecta de Cristo, con la justicia que Él estableció,
esa es la justicia que es hecha nuestra justicia. Ven lo que
dice Hebreos capítulo 11. En Hebreos, capítulo 11, en el
capítulo, pero en versículo 6, Hebreos 11, 6, dice, sin fe. Esta fe está hablando de la fidelidad,
la rectitud, la perfecta fe que nuestro bendito Salvador estableció
aquí en la tierra a favor de nosotros. Religiosas, estas personas religiosas
hablan de su fe. Yo tengo fe en mi fe. Tengo mucha
fe en mi fe. Pero hermanos, esto no es la
fe que salva. La fe que salva tiene por su
objeto nuestro bendito Salvador, el Señor Jesucristo. Y dice aquí,
sin fe es imposible agradar a Dios, dice la palabra. Para agradar
a Dios, su fe debe ser la fe de Cristo. Y por gracia, el pecador
escogido de Dios puede decir delante del trono de Dios, soy
justificado por la fe, la rectitud, la perfección de Cristo. Nosotros
no somos justificados por nuestra fe, sino por la fe de Cristo. Porque por gracia sois salvos,
por medio de la fe. Y esto no es de vosotros, pues
es don de Dios. Y hermano, hermana, nosotros
tenemos muchos dichos, ¿verdad? Aquí en Yucatán. Y uno de los
dichos está claro, está claro. que está declarado en este versículo. No está claro, está revelado. O sea, alguien puede tener su
Biblia delante de sí mismo, leyendo aquí, pero nadie puede recibir
el testimonio de esta santa palabra hasta que Dios revela. O sea,
hay personas que tocan las puertas, quieren predicar una jesucito,
otro... Por fin mentiras que deshonran
y roban la gloria de nuestro medito salvador. Y como yo dije
la semana pasada, es una bendición de entenderlo porque no es algo
que es que nuestra educación da. O sea,
yo puedo repetir lo que Isaías dijo, si llamarás a un hombre
admirable, consejero, Dios fuerte, padre eterno, príncipe de paz,
pero hasta que Dios da ojos de ver estas cosas y regocijar en
estas cosas, el dicho es malo, no está claro. está revelado,
hermanos, por su gracia y merecidio mediante la predicación de Cristo. Pecador, haz justicia. Haz la justicia salvadora de
Dios en y por medio de la vida, la fe de su Hijo. ¿Estáis trabajados
y cargados tratando de establecer tu propia justicia? Arrepiéntete
y descansa. ¿Te has arrepentido? Por medio
de la bondad de nuestro Dios y Salvador, crea a Cristo y descansa
en lo que Él hizo. Él dijo, venid a mí, todos los
que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. ¿Con qué me presentaré ante Dios? ¿Con qué puedes tú ser aceptable
delante de Dios? Con la justicia de Cristo. Oh
hombre, Él te ha declarado lo que es bueno. Cristo es bueno. Y que pide Jehová de ti hacer
justicia por la fe de Cristo. Crea Él. Es la primera cosa que
quiero ver en nuestro texto en Miqueas. Y ahora hay otra cosa
aquí en el versículo ocho. Has examinado hacer justicia
y ahora vamos a examinar amar misericordia. Es en la segunda
parte del versículo ocho. Y la pregunta en nuestro texto,
pregunta, ¿con qué me presentaré ante Dios? ¿Con qué puedes tú
ser aceptable delante de Dios? Nuestro texto dice que Dios te
pide solamente amar misericordia. Ahora, ¿a qué se refiere amar
misericordia? ¿Cuando alguien me está tratando
mal, respondo de una manera misericordiosa? El creyente, tarde o temprano,
se manifestará misericordia a otros, especialmente los hermanos. Pero
amar misericordia aquí, en nuestro texto, está hablando de otra
cosa. Ven lo que dice en el siguiente
capítulo de Miqueas, en el capítulo siete. Ven lo que dice versículo
dieciocho. Que Dios como tú, que perdona
la maldad y olvida el pecado del remanente de su heridad.
No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. Él volverá a tener misericordia
de nosotros, sepultará nuestros iniquidades y echará en lo profundo
del mar todos nuestros pecados. Amado, amar misericordia es de
ser hecho un hijo de Dios por el poder de Dios mediante la
predicación de la Palabra de la Verdad, teniendo ojos para
ver las riquezas de la misericordia de nuestro Dios en Cristo. El
pecador, salvo por la gracia de Dios, ama su misericordia,
que perdona la maldad y olvida el pecado, todos nuestros pecados. El pecador, salvo por la gracia
de Dios, ama su misericordia. Ven lo que dice Efesios capítulo
dos. Efesios capítulo dos. Capítulo
4, versículo 4, Efesios 2, 4. Dice así la palabra del Señor.
Pero Dios, estas dos palabras son llenas de consuelo. Hablando de su poder de salvar
pecadores, que él es soberano. Dice así, pero Dios que es rico
en misericordia, por su gran amor con quien nos amó, aun estando
nosotros muertos sin pecados, nos dio vida juntamente con Cristo,
por gracia sois salvos. El pecador salvo por la gracia
de Dios tiene la fe de su don, de lo cual es Cristo, que es
impartida a nosotros por el poder de Dios. y por medio de la misericordia
de Dios, a través de su Hijo, echará todos nuestros pecados
en lo profundo del mar. Vean lo que dice Mateo, capítulo
21. En reciclo 18, dice así la palabra
del Señor, Hablando de nuestro bendito Salvador, el Señor es
Cristo. Por la mañana, volviendo a la
ciudad, tuvo hambre. Y viendo una higuera cerca del
camino, vino a ella, y no halló nada. completamente nada en ella,
sino hojas solamente. Y le dijo, nunca jamás nazca
de ti fruto. Y luego se secó la higuera. Viniendo estos discípulos, decían,
maravillados, ¿cómo es que se secó enseguida la higuera? Ahora, hermanos, este árbol no
era algo pequeño. Era un árbol muy grande. Y dice,
se secó. Y algo pasó aquí en esta historia. Muy poderosamente, el señor con
su palabra dijo, secó y maldito. Maldito. ¿Es el opuesto de bendición?
Maldito esta higuera. Hablando de nuestros pecados,
vamos a seguir en el texto. Viendo esto, los discípulos decían,
maravillados, ¿cómo es que se secó enseguida la higuera? Respondió Jesús, les dijo, de
cierto os digo, que si tuvieres fe y no dudaréis, no sólo haréis
esto de la higuera, sino que si a este monte diréis, quítate,
y échate en el mar será hecho, y todo lo que pidieres en oración
creyendo, lo recibiréis. Hablando de nuestros pecados
y iniquidades, hablando de la que todo que es falso en nosotros
por naturaleza, los pensamientos que están en contra de Dios,
los pensamientos que son en enimistad en contra de Dios, como en figura
usando la ilustración de este higuera estéril. Él vino a ella
y no halló nada. Completamente nada, como nosotros. No tenemos nada. Nuestras manos están vacías,
como este árbol, que no produjo nada para agradar a Dios. Nuestro Señor dijo, de cierto,
de cierto, os digo, que si tuvieres fe y no dudaréis. No sólo haréis esto de la higuera,
sino que si a este monte diréis, quítate y échate en el mar, será
hecho, y todo lo que pidierais en oración creyendo, lo recibiréis." Hermanos, si algo no sale, claro,
pide nuestro pastor para para que es entendible. Yo quiero
ser entendido, hermanos. Nuestro Señor está hablando en
figura de nosotros, hablando de nuestro monte de muerte, este
monte de pecado que nosotros somos. El profeta Mekeas declara
de Dios, volverá a tener misericordia de nosotros, sepultará nuestras
iniquidades y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados. Por la fe que él da, si tuvieres
fe, pedimos, Señor, si quieres, puedes echar toda mi iniquidad. todo mi pecado, toda mi maldad
en lo profundo del mar. Ahora, ¿por qué Dios quita todos
nuestros pecados? Según su misericordia que Él
ha dado en Cristo. La misericordia que nosotros
amamos. Vean lo que dice Romanos. Romanos 9, 16. Dice así la palabra del Señor. Así que no depende del que quiere,
ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. La palabra
está declarando que no es del que quiere, o sea, nuestra salvación
no depende de nuestro querer. ni del que corre, dice la palabra
de Dios. Nuestra salvación no depende
de nuestros esfuerzos, esfuerzos intelectuales, esfuerzos físicos,
sino de Dios que tiene misericordia. Para ser hecho un hijo de Dios,
esto no es ¿Es el resultado de la educación? ¿No es el resultado
de entusiasmo para ganar un debate en contra de otro? Es por medio
de la predicación. Dios revela por lo alto la verdad
de su Hijo. ¿Quién es Él? Él es Dios manifestado
en la carne. Lo que Él hizo, Él logró tal
salvación que no falta nada. Y Él ha dado su vida en rescate
por cada una de sus ovejas preciosas. Es cierto, él es bendito. Él
es bendito. Y esta palabra, bendito, está
hablando de su éxito. Él está contento, él está satisfecho,
él es feliz porque ninguna de sus ovejas van a ser perdidas.
Esa es su gloria, hermanos. Y amados, por la gracia y merecida
de Dios, amamos la misericordia de Dios. ¿Estáis trabajados y
cargados tratando de ser más misericordioso que Dios para
ser aceptable delante de Dios? Arrepiéntete y descansa. Crea a Cristo y descansa en Su
misericordia. Pecador, confía en la misericordia
de Cristo. Ven a Él como el loproso que
Él sanó. El leproso dijo, Señor, si quieres,
puedes limpiarme. Y nuestro Señor, teniendo misericordia
de él, dijo, quiero, sé limpio. Que el Señor dice a ti, quiero,
sé limpio, por su espíritu. Ven a él, creyendo, confiando,
confesando, Señor, si quieres, puedes salvarme. porque viniste
al mundo para salvar pecadores como yo. Tengo buenas noticias
esta noche por pecadores. Y si tú eres una pecadora, si
tú eres un pecador, un en verdad. O si puede ser que usted está
aquí como un hipócrita. pretendiendo de ser un pagador,
pretendiendo de ser creyente, repitiendo el punto del sermón
como loro. Mi oración para ti en esta noche
es que Dios nos enseña a ustedes. Que Dios enseña. Ese es el evangelio,
hermanos. Nuestro bendito Salvador, el
Señor de Cristo, dijo, ¿Cómo está escrita en los profetas?
Y serán todos enseñados por Dios. Así que todo que oyó al Padre
y aprendió de Él, viene a mí. Hermano Cody y yo estamos en
acuerdo 100% con la doctrina. Pero nuestra comunión no está
en la doctrina. Nuestra comunión está en Cristo. Está en Cristo. ¿Con qué puedes tú ser aceptable
delante de Dios? Por la misericordia de Dios en
Cristo, por la fe dado por Dios. Oh hombre, Dios te ha declarado
lo que es bueno. Cristo es bueno. Y lo que pide
Jehová de ti es amar misericordia. La misericordia dado por Dios
en Cristo. Crea Él. Vamos a examinar la tercera cosa
en nuestro texto en Mequías. Has examinado hacer justicia,
amar misericordia, y ahora esta última cosa aquí en el texto,
humillarte ante tu Dios. La pregunta de nuestro texto
dice, ¿con qué me presentaré ante Dios? ¿Con qué puedes tú
ser aceptable delante de Dios? Nuestro texto dice solamente,
al humillarte ante tu Dios. Ahora, ¿a qué se refiere esto,
humillarte ante tu Dios? Pecador, confiesa que no eres
digno. Confiesa que no eres digno de
tener la palabra de Dios en tus manos. Confiesa que no eres digno
de tomar el nombre cristiano. Confiesa que no es digno y no
eres digno de reunarte aquí con los hermanos en Cristo. Vean
lo que dice Mateo capítulo 15. Mateo capítulo 15 en el versículo
22. Dice así la palabra del Señor. Y aquí una mujer cananea que
había salido de aquella región, clamaba, diciéndole, Señor, hijo
de David, ten misericordia de mí. Mi hija es gravemente atormentada
por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces, acercándose, sus discípulos
le rogaron, diciendo, despídela, pues da voces tras
nosotros. Él respondió, dijo, no soy enviado,
sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces,
ella vino y se postró ante él, diciendo, Señor, secóreme. Respondió, él dijo, no está bien
tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros. Y ella dijo, sí,
señor, pero aún los perros comen de las migajas que caen de la
mesa de sus amos. Entonces, respondió Jesús, dijo,
oh, mujer, grande es tu fe. Es la fe de ella porque cuando
Dios da la fe, es nuestra fe. Hágase contigo como quieres."
Y su hija fue sanada desde aquella hora. Humillarte ante tu Dios es escuchar
del Señor con oídos de fe quien te dice a ti, no está bien tomar
el pan de los hijos y echarlo a los perros. Y responderías,
sí, Señor, Soy un perro muerto. Y si quiere, Señor, Usted puede
darme este pan de vida para que yo pueda andar delante de Usted
en certedumbre de aceptación, delante de Su trono, humildemente,
por lo que Usted ha hecho para mí, toda mi esperanza y mi salvación. Ven lo que dice Isaías 54. Esa es la lectura que leemos
y dice en el versículo 17, la última parte. Esta es la herencia,
54 17, la segunda parte. Esta es la herencia de los siervos
de Jehová y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová. Hablando de la justicia que Cristo
estableció a favor de pecadores como nosotros, a favor de su
pueblo. Su salvación de mí vendrá, dijo
Jehová. Esta salvación no es un asunto
de colaboración entre Dios y el hombre. Salvación es de Jehová. Ven lo que dice Génesis capítulo
tres. en el versículo 21, hablando
de esta salvación, esta salvación que Dios hace
a favor de nosotros y logró para nosotros. En figura, en cuadra,
dice así, Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de
pieles y los vistió. Él vistió. No nosotros, no es
el asunto que Dios probó un chance, una provisión que depende de
ti, depende de nosotros. No es un asunto de casualidad
y como dice en 1 Corintios capítulo 1, Dice en el capítulo uno, versículo
treinta, más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos
ha sido hecho por Dios, salvería, justificación, santificación
y redención. Y como dice, como hermano Cody
leó en Isaías, en el versículo diecisiete de Isaías, de mí vendrá
su salvación. La Palabra de Dios, hablando
de su pueblo, dice, Por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el
cual nos ha sido hecho por Dios, que Cristo es nuestro todo y
en todos. ¿Con qué puedes tú ser aceptable
delante de Dios? Oh hombre, Dios te ha declarado
lo que es bueno. Cristo y lo que pide Jehová de
ti es humillarte ante tu Dios. Pecador, humillarte ante tu Dios. Humillarte en y por medio de
la justicia y misericordia dada por su gracia en Cristo. Oh hombre y mujer escogido de
Dios, Él te ha declarado lo que es bueno. Cristo es bueno y que
pide Jehová de ti solamente hacer justicia y amar misericordia
y humillarte ante tu Dios solo en y por Cristo. Pecador, haz
justicia. Haz la justicia salvadora de
Dios en y por medio de Cristo. Pecador, ama misericordia. Ama la misericordia de Dios en
y por medio de Cristo. No depende del que quiere, ni
del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Pecador,
humillarte. Humillarte en y por medio de
la justicia y la misericordia dada por Dios en Cristo. ¿A qué
hora es, hermano? Es ahora, ¿verdad? Voy a checar mi reloj otra vez.
Es ahora, ¿verdad? Siempre ahora. Ven lo que dice
Romanos capítulo 8. Ok, vamos a checar otra vez. Es ahora. Es siempre ahora. ¿Qué
hora es? Es ahora, ¿verdad? Ahora pues. ninguna condenación hay para
los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la
carne, sino conforme al espíritu. Amén. Gracias, hermano, por el privilegio. Gracias, hermano Joseph. Hacer justicia. Apóstol Pablo
dijo, yo no quiero ser hallado en mi propia justicia, sino que
la justicia que es por la fe de Cristo Jesús. Eso es hacer
justicia delante de Dios. Amar la misericordia es amar
la manera que Dios puede salvar a pecadores a través de Cristo
Jesús solamente. Y es misericordia. Misericordia
es para culpables. El creyente se conoce como un
pecador. Amar la misericordia. humillarte
delante de Dios, darle la gloria a Él. Toda vez que una persona esté
alabándose a sí mismo, no se está humillando ante Dios. Palabra
fiel y digna de ser recibida por todos, Cristo Jesús vino
a salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero. El
apóstol Pablo no toma crédito, no toma ninguna cosa por su salvación. Es gracia. Gracias hermano Joseph. Gracias damos a Dios por la revelación
que Él nos ha dado. La verdad es que en este mundo
entero el hombre natural, el hombre religioso está siguiendo
a un Dios falso. Y como dije en
la mañana, en la palabra de Dios hay suficiente soga para como
el que quiera ahorcarse que se ahorque. Porque ese mismo texto
lo toman hombres y dicen, ahí está, hacer justicia, yo lo puedo
hacer. Hacer justicia y le ponen requisitos
y cosas así, hace esto, empieza a hacer cosas que de por sí pueden ser
buenas. Pero no vayas a hacer ninguna
cosa para tratar de justificarte delante de Dios porque estás
perdido. No importa qué. Y toma cosas que son buenas.
Lee tu Biblia. Lee cinco capítulos al día. No
hay nada malo con eso. Pero no lo vayas a hacer con
la intención de justificarte delante de Dios porque ahí está
tu perdición. Cosas como esas. Pero gracias
sean dadas a Dios en Cristo Jesús. Él es justicia nuestra.
Joseph Murphy
About Joseph Murphy
Joseph is a minister of “the gospel of God…concerning His Son Jesus Christ our Lord.” You may reach him by email at sermonaudio@josephmurphy.com or by phone at 863-887-8822, call or text.

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