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JC

El deseo de un verdadero Israelita

1 Chronicles 16:23-24
Joel Coyoc April, 17 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc April, 17 2024
Estudio de 1 Crónicas 16

El sermón "El deseo de un verdadero Israelita" predicado por Joel Coyoc se centra en la importancia de la misión de proclamación del evangelio a todas las naciones, un concepto que refleja la esencia del pacto de Dios con Israel. El predicador sostiene que no todos los descendientes físicos de Abraham son verdaderos israelitas, sino aquellos que tienen fe en Jesucristo, es decir, los que han sido espiritualmente circuncidados en el corazón. A través de varias referencias bíblicas como Génesis 12:3 y Romanos 1:16, Coyoc argumenta que el plan de Dios siempre ha sido la salvación de un pueblo redimido de todas las naciones, no solo de Israel. La aplicación práctica de este mensaje es un llamado a los creyentes a desear que todos los pueblos alaben al Señor, reflejando el anhelo de los verdaderos israelitas de ver la gloria de Dios manifestada en toda la tierra.

Key Quotes

“No todo Israel es Israel. O sea, no todo aquel que es descendiente físico de Abraham necesariamente es un verdadero israelita.”

“El deleite de los escogidos, pero el deseo de un verdadero israelita es desear que otros canten a Jehová.”

“La mayor expresión, la mayor manifestación de la gloria de Dios es Cristo.”

“Proclamar de día en día su salvación, esa es la vocación de un verdadero israelita.”

Sermon Transcript

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100%
vamos a primero de crónicas capítulo
dieciséis le vamos a dar lectura del versículo
ocho hasta el Invocad su nombre. Dad a conocer
en los pueblos sus obras. Cantad a él. Cantadle salmos. Hablad de todas sus maravillas. Gloriaos en su santo nombre.
Alegres el corazón de los que buscan a Jehová. Buscad a Jehová
y su poder. Buscad su rostro continuamente. Haced memoria de las maravillas
que ha hecho, de sus prodigios y de los juicios de su boca.
O vosotros, hijos de Israel, sus siervos, hijos de Jacob,
sus escogidos. Jehová, él es nuestro Dios. Sus juicios están en toda la
tierra. Él hace memoria de su pacto perpetuamente
y de la palabra que él mandó para mil generaciones, del pacto
que concertó con Abraham y de su juramento a Isaac, el cual
confirmó a Jacob por estatuto y a Israel por pacto sempiterno,
diciendo, a ti daré la tierra de Canaán, porción de tu heredad,
Cuando ellos eran pocos en número, pocos y forasteros en ella, y
andaban de nación en nación, y de un reino a otro pueblo,
no permitió que nadie los oprimiese. Antes, por amor de ellos, castigó
a los reyes. No toquéis, dijo a mis ungidos,
ni hagáis mal a mis profetas. Cantad a Jehová toda la tierra.
Proclamad de día en día su salvación. Cantad entre las gentes su gloria
y en todos los pueblos sus maravillas. Porque grande es Jehová y digno
de suprema alabanza y de ser temido sobre todos los dioses.
Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos. más Jehová
hizo los cielos, alabanza y magnificencia delante de él, poder y alegría
en su morada. Tributad a Jehová, oh familias
de los pueblos. Dat a Jehová gloria y poder.
Dat a Jehová la honra de vida a su nombre. Traed ofrenda y
venid delante de él. Postraos delante de Jehová en
la hermosura de la santidad. Temed en su presencia toda la
tierra. El mundo será aún establecido
para que no se conmueva. Alegrense los cielos y gócese
la tierra, y digan en las naciones, Jehová reina. Recién el mar y
su plenitud, alegres el campo y todo lo que contiene. Entonces
cantarán los árboles de los bosques delante de Jehová, porque viene
a juzgar la tierra. Aclamad a Jehová, porque él es
bueno, porque su misericordia es eterna, y decir, sálvanos,
oh Dios, salvación nuestra, recógenos y líbranos de las naciones, para
que confesemos tu santo nombre y nos gloriemos en tus alabanzas. Bendito sea Jehová, Dios de Israel,
de eternidad a eternidad, y dijo todo el pueblo, amén, y alabó
a Jehová. Vamos a orar. Señor, te agradecemos la gran
bendición que nos concedes de poder congregarnos. Gracias,
porque a pesar de las dificultades y las demandas de la vida, nos
concedes poder tener este tiempo. Gracias por cada uno de mis hermanos
que tú has traído. Rogamos, Señor, que sigas obrando
en el corazón de tu pueblo y, Señor, que podamos desear estar
todas las veces que nos sea posible expuestos a tu palabra y señor
te agradecemos porque es una gran muestra de tu bondad gracias
señor porque por tu palabra tú sigues dándote a conocer a tu
pueblo señor por tu palabra tú sigues alumbrando el camino dando
dirección a tu pueblo por tu palabra sigues dando vida a aquellos
que tú has ordenado para salvación Y Señor rogamos que tú sigas
haciendo esa obra, sigas fortaleciendo la fe de cada uno, que tú sigas
atrayendo a los tuyos hacia ti. con lazos de amor, rogamos Señor
que obres de tal forma que en nuestro corazón tengamos el deseo
de escuchar tu voz, el deseo de seguirte, y Señor que hallemos
gozo de estar contigo, de gozar de comunión contigo por la obra
del Señor Jesucristo. Señor, gracias por lo que estás
haciendo en la vida de cada uno de los hermanos de esta iglesia.
Gracias, Señor, por aquellos que tú estás obrando y atrayendo
al Señor Jesucristo. Rogamos que sigas fortaleciéndoles,
que tú sigas animándoles por tu espíritu a obedecer tus ordenanzas
y, Señor, te rogamos que sabes de aquellos que por salud o por
otras dificultades les cuesta congregarse, te rogamos que tú
los animes, señor, y quites obstáculos, y, señor, que tu obra se siga
haciendo en medio de tu pueblo. Señor, queremos rogar por los
hermanos que están pasando situaciones de adversidad, rogamos que tú
los animes, señor, que tú los consueles, que ellos puedan experimentar
la cercanía de tu presencia. Señor queremos rogar también
por la gente que tú has puesto en posiciones de autoridad en
este país, en el estado de Yucatán, en la ciudad de Mérida y señor
en cada uno de los estados también aquellas personas que están legislando,
te rogamos señor que como siempre señor hagas toda tu voluntad
rogamos que tú inclines tu corazón, su corazón a lo que tú quieres
y rogamos Señor que aún extiendas tu misericordia y algunos de
ellos que tú has elegido en Cristo puedan venir al Señor Jesucristo.
Rogamos Señor que según tu voluntad concedas que podamos vivir quieta
y reposadamente con toda piedad y honestidad. Y eso Señor nos
hace recordar también a nuestros hermanos que están siendo perseguidos
por causa de su fe. Rogamos que los consueles aquellos
que han experimentado en sus familias la muerte de algún ser
querido por causa de su fe. Consuélalos, aquellos que han
perdido sus propiedades, sus derechos más básicos, te rogamos
que tú los consueles, te rogamos por aquellos que aún siendo niños
pequeños son expulsados de escuelas por causa de su fe en el Señor
Jesucristo. Obra, Señor, y consuélalos, y
haznos fieles en interceder a ti por ellos. Rogamos, Señor, que
nos hables por tu palabra. Rogamos, Señor, tu ayuda para
poder exponerla con claridad, con sencillez y, Señor, con la
bendición de tu Santo Espíritu. Oramos en nombre del Señor Jesús.
Amén. Llevamos algunas semanas que
estamos meditando este pasaje y vamos a meditar hoy los versículos
veintitrés y veinticuatro. Cantad a Jehová toda la tierra. Proclamad de día en día su salvación. Cantad entre las gentes su gloria
y en todos los pueblos sus maravillas. Hemos de recordar que este pasaje
es un canto de alabanza. y habíamos estado meditando con
los primeros versículos con el deleite de los escogidos porque
hace mención directa a los escogidos del Señor, después estuvimos
meditando la semana pasada acerca de la memoria del Señor y vamos a meditar esos versículos
y Nuestro tema hoy es el deseo
de un verdadero israelita. El deseo de un verdadero israelita. Y es un deseo al punto de que
pues está en sus canciones que canta adorando al Señor. No olvidemos
que no todo Israel es Israel. O sea, no todo aquel que es descendiente
físico de Abraham necesariamente es un verdadero israelita. En realidad, los hijos de Abraham
son aquellos que son hijos por la fe, aquellos que han creído
en el Señor Jesucristo. Esos son verdaderos israelitas. Recordemos que la circuncisión
no es aquella que se hace exteriormente con mano, sino es la que se hace
en el corazón. Y bueno, este es un Salmo de
David y está expresando algo que nosotros podemos ver que
está en el corazón de aquellos que son verdaderos israelitas. Una persona comentaba acerca
de la cuestión actualmente del judaísmo y una de las cosas que
él decía es que los judíos de religión pues ellos no están
precisamente ansiosos de que otras personas abracen su fe,
ellos son muy exclusivistas y nosotros sabemos por la escritura y también
por algunos otros escritos que llegó un momento en que los judíos
se volvieron sumamente nacionalistas y empezaron, el problema es con
el corazón del hombre, como siempre el corazón del hombre tuerce
las escrituras para su propia perdición. Es interesante el poder mirar que
pues no sólo le ha pasado a los judíos, le suele pasar a muchas
personas que de pronto llegan a pensar que somos exclusivos,
que somos los únicos, que somos como nosotros, no hay nadie más,
y en un sentido eso es real, pero en un sentido es un problema,
porque cuando eso viene acompañado de un sentido de superioridad
y queda totalmente fuera de lo que Dios enseña en su palabra. Una de las cosas que nosotros
podemos mirar aquí es, dice, cantad a Kiobá toda la tierra,
cantad a Kiobá toda la tierra. Y un verdadero israelita, como
en este caso es David, desea que no sólo los judíos, no sólo
los hijos físicos de Abraham canten al Señor, sino desea que
toda la tierra cante al Señor. Nosotros sabemos por la palabra
del Señor que En Génesis veintidós dieciocho cuando el Señor dio
la promesa a Abram no era una promesa para un pueblo nacionalista
y exclusivista, era una promesa porque Dios tiene un plan y ahí
el Señor dijo claramente Génesis capítulo doce versículo
tres dice el señor Abraham dice desde el versículo dos haré de
ti una nación grande y te bendeciré y engrandeceré tu nombre y serás
bendición y bendeciré a los que te bendijeren y a los que te
maldijeren maldeciré y serán benditas en ti todas las familias
de la tierra serán benditas en ti todas las familias de la tierra
una muchacha hebrea había sido llevada a esclava y estaba ahí
en la casa de Amam y no hay duda de que era una
verdadera israelita. Hay algo que ella estaba haciendo
que es lo que dice este canto y ella estaba pues no sabemos
pero es muy probable que cantara y que deseaba que otros cantaran
al señor Y nosotros sabemos que por el testimonio de esta muchacha,
que no era una muchacha que estaba pensando, bueno, esta gente son
nuestros enemigos, me llevaron cautivo, pues está enfermo, pues
además él dirigió al ejército, pues que se muera, si es sarnoso,
leproso como está. Ella habló de las maravillas
del Señor y Namán fue a Israel a buscar al profeta. Y al final
nosotros sabemos por la escritura que Namán creyó al Señor. Cuando vemos después a David,
un verdadero israelita. Y hermanos es el tema de toda
la escritura. No hay razón si no es la dureza
del corazón la que nos lleva a imaginar cosas que no son reales. los judíos habían llegado al
punto de que al que no era judío decían que era un perro gentil
y no había ninguna razón para hacer eso era nada más la dureza
de sus corazones y el Salmo cuarenta y siete versículo uno al nueve
nos vamos a dar cuenta que es el tema a lo largo de toda la
escritura desde que el Señor dio la promesa dice, pueblos todos, no dice
solamente los israelitas, no solamente los que son descendientes
de Abraham, sino dice, pueblos todos, batid las manos, aclamad
a Dios con voz de júbilo, porque Jehová el Altísimo es terrible,
rey grande sobre toda la tierra. En Apocalipsis capítulo siete,
versículo nueve. dice, después de esto miré y
aquí hay una gran multitud la cual nadie podía contar. de todas
naciones, tribus, pueblos y lenguas que estaban delante del trono
y en la presencia del cordero, vestidos de ropas blancas y con
palmas en las manos. Hermanos, este es el cumplimiento
de la promesa que Dios le dio a Abraham, en tu familia serán
bendita, en tus simientes serán benditas todas las familias de
la tierra. No era una promesa para que un
pueblo se sintiera superior, sino era una promesa para que
a través de Abraham ese mensaje llegara a toda la tierra. El
Señor Jesucristo, antes de ascender al cielo, dijo a sus discípulos
en Mateo 28, 18 al 20, Él les dijo, Toda potestad me es dada
en los cielos y en la tierra, por tanto, id y haced discípulos
aquí. todas las naciones, bautizándoles
en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y
enseñándoles que guarden todas estas cosas. Hermanos, cantad
a Jehová toda la tierra. Es el deleite de los escogidos,
pero el deseo de un verdadero israelita es desear que otros
canten a Jehová, que sea el deseo de nuestro corazón, anhelar que
otros canten al Señor. El Salmo 100, dice cantad alegres a Dios habitantes
de toda la tierra servita que va con alegría benita ante su
presencia con regocijo cantad alegres a Dios habitantes de
toda la tierra y hermanos no solamente a los judíos les pasó
lo que les pasó lo que le pasó a los judíos puede pasarnos y
hermanos es necesario que nosotros podamos en verdad Recordar que
somos un pueblo que debe desear que muchos otros canten al Señor,
que muchos otros hallen el gozo que nosotros hemos hallado en
la presencia del Señor. Ese es el deseo de un verdadero
israelita. En la historia más reciente,
quizá en los años mil ochocientos,
Dios puso en el corazón de una mujer empezar a predicar el evangelio
en este país, en el norte del país, y ella estuvo buscando
apoyo de personas, y el presidente de una denominación en su país,
pues le dijo que para los mexicanos lo que había que tener era balas
y cañones, y no quiso apoyar la obra misionera. O sea, lo
que le pasó a los judíos de ver a los gentiles como perros gentiles,
nos puede suceder. Y recordar algo, hermanos, una
de las cosas que no tenemos que olvidar es hacer reflexión siempre
en las maravillas del Señor, recordar sus obras maravillosas,
porque el Señor tiene un plan de salvar gente de todo linaje,
de toda lengua y de toda nación. El Señor Jesús vino a salvar
a su pueblo de sus pecados. ese pueblo que él vino a salvar
de sus pecados es un pueblo que él tiene entre todas las naciones
de la tierra por eso él dijo todo el poder me es dado en el
cielo y en la tierra por tanto y y hacer discípulos a todas
las naciones hermanos que Dios nos guarde cuando a veces hemos
pensado que sea nuestro corazón que tal o cual persona no es
digna del evangelio cantad a que va toda la tierra que sea el
anhelo de nuestro corazón nuestros vecinos lleguen un día a cantar
con nosotros al señor que sea un deseo de nuestro corazón que
de pronto pues estemos cantando aquí el miércoles pero en alguna
otra colonia estén otros hermanos cantando al señor y que en algún
otro pueblo estén cantando al señor orar por el para que el
evangelio corra y una de las cosas es Gracias a Dios sabemos
que cuando nosotros nos congregamos hay muchos otros lugares donde
hay hermanos nuestros que probablemente no hablan nuestro idioma pero
están cantando Akeová y al final es nuestra esperanza de que esto
va a ser realidad un día. Dice, después el pasaje dice
cantad Akeová toda la tierra, Proclamad de día en día su salvación. Proclamad de día en día su salvación. Hermanos es es el deseo de un verdadero israelita
el proclamar de día en día la salvación del Señor. Estaba en
las canciones que cantaban y aquellos que fueron verdaderos israelitas
la la niña allá en la casa de Namán pues proclamó proclamó
y un hombre Namán fue sano de de su lepra pero no solo fue
sano de su lepra por lo que leemos ahí en la escritura sabemos que
él creyó al Señor él creyó que el Señor el Dios de Israel es
el Dios el único vivo y verdadero y nosotros podemos mirar al apóstol
Pablo Romanos capítulo uno dice el versículo ocho primeramente
doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos
vosotros de que vuestra fe se divulga por todo el mundo La
fe de los hermanos de Roma ya se divulgaba por todo el mundo
conocido de aquel tiempo, porque testigo me es Dios a quien sirvo
en mi espíritu en el Evangelio de su Hijo, de que sin cesar
hago mención de vosotros siempre en mis oraciones, rogando que
de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero
viaje para ir a vosotros. porque deseo veros para comunicaros
algún don espiritual a fin de que seáis confirmados, esto es,
para ser mutuamente confirmados por la fe que nos es común a
vosotros y a mí. Pero no quiero, hermanos, que
ignoréis que muchas veces me he propuesto ir a vosotros, pero
hasta ahora he sido estorbado para tener también entre vosotros
algún fruto como entre los demás gentiles. A griegos y a no griegos,
a sabios y a no sabios, soy deudor. Así que en cuanto a mí, pronto
estoy a anunciaros el Evangelio también a vosotros que estáis
en Roma. Él, el que decía que era de la
tribu de Benjamín, hebreo de hebreos, llegó a ser un verdadero
israelita. ¿Por qué? porque Dios tuvo rica
misericordia de él, porque Dios le mostró al Señor Jesucristo,
porque Dios cambió su corazón. Él era un nacionalista antes.
Él era de aquellos que pensaban que ellos eran los únicos. Sin embargo, él tenía el deseo
de predicar el evangelio a griegos y a no griegos. Y en el último capítulo de Romanos,
versículo 24, vemos el deseo de un verdadero israelita dice
versículo 22 del capítulo 15 por esta causa me he visto impedido
muchas veces de ir a vosotros pero ahora no teniendo más campo
en estas regiones y deseando desde hace mucho ir a vosotros
cuando vaya a España iré a vosotros porque espero veros al pasar
y ser encaminado allá por vosotros una vez que haya gozado con vosotros
Él tenía deseo de ir a España. ¿A qué? A proclamar de día en
día su salvación. Proclamar de día en día su salvación. Lo más grandioso que nos ha sucedido
es que Cristo me haya salvado. Tan malo como yo fui, me deja
maravillado, pues Él se entregó por mí. Y una de las cosas que
un verdadero israelita desea es proclamar de día en día su
salvación y hermanos en primer lugar necesitamos proclamarlo
cada día a nosotros mismos si hay algo que debemos hacer es
hablarnos el evangelio tengamos cuidado de no estarnos escuchando
porque cuando nos escuchamos escuchamos muchas barbaridades
pero hablemonos el evangelio el evangelio que predicaba el
apóstol Pablo que sea el deseo de nuestro corazón proclamarnos
a nosotros mismos proclamar a los más cercanos y proclamar de día
en día su salvación dice este verdadero israelita en primera
de corintios nueve versículo dieciséis dice pues si anuncio el evangelio
no tengo por qué gloriarme porque me es impuesta necesidad y hay
de mí si no anunciaré el evangelio hay de mí si no anunciar el evangelio
por lo cual si lo hago de buena voluntad recompensa tendré pero
si de mala voluntad la comisión me ha sido encomendada proclamar
de día en día su salvación el apóstol Pablo era el apóstol
a los gentiles pero recordemos algo vamos a primera de Pedro todo verdadero israelita tiene
un deseo porque es la vocación de su vida porque el señor ha
hecho una obra y él desea que toda la tierra llegue a cantar
al señor y la única manera que toda la tierra llegue a cantar
al señor es que proclamemos el evangelio dice versículo nueve
del capítulo dos más vosotros sois linaje escogido real sacerdocio
nación santa pueblo adquirido por dios para que anunciéis las
virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable
Vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora
sois pueblo de Dios, que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia,
pero ahora habéis alcanzado misericordia. Proclamar de día en día su salvación,
hablar de cómo un día fui un esclavo del pecado, de cómo un
día estaba sin esperanza y sin Dios en este mundo, hasta que
Dios en su misericordia, me dio vida y entonces pude creer a
Cristo, pude creer el Evangelio, pude creer que en verdad era
una persona que lo único que merecía era la condenación, era
la justa ira de Dios, pude comprender que en realidad era una ilusión
si yo pensaba que cumplía la ley, Cuando Dios me mostró que
lo único que he hecho todos los días de mi vida es quebrantar
toda la santa ley de Dios, y entonces me hizo clamar al Señor Jesucristo.
Cuando Él me hizo entender que no hay nada que yo pueda aportar
para tener el agrado de Dios, sino que lo único que Dios va
a recibir es lo que Dios ha provisto en el Señor Jesucristo. Cuando
Él me mostró que el Señor Jesucristo vino a vivir la vida que yo no
soy capaz de vivir. Una vida de perfecta sumisión
y gozosa sumisión a Dios. Una vida de deleite en hacer
la voluntad de Dios es algo que me es imposible vivir. Sin embargo,
el Señor Jesucristo vino y lo hizo. Él es el único que lo ha
hecho. Fuera del Señor Jesucristo no
hay nadie que cumplió la ley. El Señor Jesucristo cumplió toda
la ley. Y después él murió como si no
lo hubiera hecho. Y la razón que murió como si
no lo hubiera hecho es que él ocupó mi lugar. Él murió la muerte
que debía de morir. Él fue hecho maldición, dice
la Biblia, todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada
cuar se apartó por su camino, pero Jehová cargó en él el pecado
de todos nosotros. Cuando Él me hizo entender eso
y creí al Señor Jesucristo, entonces Él me vistió de su justicia.
Y hoy estoy sentado con Cristo en los lugares celestiales. Hoy
se me ha dado el poder del Espíritu Santo para ser libre de la esclavitud
del pecado. Hoy pues las cosas no salen siempre
precisamente como yo quisiera, pero por la gracia de Dios las
cosas son mejor de lo que debieran. Hermanos, proclamar esa es la
salvación y proclamar cada día su salvación, proclamar cada
día su salvación. Cantad a Jehová toda la tierra,
proclamad de día en día su salvación. Cantad entre las gentes su gloria. Cantad entre las gentes su gloria. Hermanos, si es el deseo de nuestro
corazón que toda la tierra proclame, cante al Señor, pues Se va a ver que es nuestro deseo
en que proclamamos el evangelio cada día. Cada día estamos hablando
de su salvación. Que cantamos entre las gentes
su gloria. Cantar entre las gentes su gloria. Y una de las cosas que está haciendo el salmista es, hasta cierto
punto está siendo redundante. Es verdad que el Señor Jesús
dijo así alumbre vuestra luz delante de los hombres para que
vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los
cielos y es verdad que por el Espíritu Santo que nos ha sido
dado somos capacitados para vivir y poder obedecer. El creyente
tiene la capacidad por el Espíritu Santo de obedecer, no de manera
perfecta, pero ya de manera sincera. Y el creyente no está confiando
en su obediencia, sino está confiando en la obediencia que tuvo el
Señor Jesucristo, porque esa es perfecta. Ahora, en realidad,
si bien es cierto que todo hemos de hacer para la gloria de Dios,
Cuando dice aquí cantar, cantad entre la gente su gloria. No
hemos de olvidar que la mayor expresión, la mayor manifestación
de la gloria de Dios es Cristo. Él es la imagen del Dios invisible. Él es a Dios nadie le vio jamás. El unigénito Hijo que está en
el seno del Padre, Él le ha dado a conocer. Si nosotros deseamos
que nuestros vecinos y otras personas canten al Señor, que
sean parte de esa multitud que está delante del trono del Cordero,
de todo el linaje, de toda lengua, de todo pueblo y nación, pues
tenemos que cantar del Señor Jesucristo y su salvación. Proclamar
su salvación, cantar del Señor Jesucristo y su salvación, la
cruz de Cristo, Cristo crucificado, es Cristo en la tierra estaba
mostrando cómo es el carácter del Padre, pero la mayor expresión
de la gloria de Dios fue en la cruz del Señor Jesucristo. En
la cruz del Señor Jesucristo se hizo presente su misericordia,
se hizo presente su justicia. En la cruz del Señor Jesucristo
se hizo presente su santidad, todas sus perfecciones. Ahí La
cruz de Cristo es la que hace posible que un Dios tres veces
santo pueda perdonar a culpables como nosotros. Es que nuestros
pecados no nada más se pasaron por alto así nada más. Es que
nuestros pecados no quedaron sin ser castigados. El Señor
es justo. y de ningún modo va a tener por
inocente al culpable y ningún pecado hay que no vaya a ser
castigado. Los pecados del pueblo del Señor han sido ya castigados. En la cruz se hizo justicia.
No hemos de olvidar por qué es que el Señor Jesucristo exclamó
en la cruz y dijo, ¿por qué me has abandonado? A veces pensamos A veces pensamos en los sufrimientos
físicos del Señor Jesucristo y lo terrible que fueron. Pero
una cosa es importante que nosotros tengamos con mucha claridad.
Nosotros no somos salvos por lo que le hicieron los romanos
y los judíos al Señor Jesucristo. No somos salvos porque le dieron
de latigazos en su espalda y dejaron su carne viva ni por los clavos. Si eso es lo único que el Señor
Jesucristo sufrió, entonces nosotros no seríamos salvos. Somos salvos
por lo que el Padre hizo al Señor Jesucristo en la cruz. Somos
salvos porque en la cruz el Padre, el Padre descargó toda su ira,
la ira que merecían mis pecados. los pecados de su pueblo, llamará
a su nombre Jesús porque él salvará a sus pueblos, a su pueblo de
sus pecados. Y ahí se estaba manifestando
la gloriosa justicia del Señor. Ahí se estaba manifestando el
hecho de que él es santo, santo, santo, que no es catimón y a
su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros. Ahí se estaba
mostrando cuán grande es nuestra ofensa, nuestro pecado. No es
cosa ligera. El hecho de que se haya dado,
no un ángel, porque no podía ser un ángel. Nuestra afrenta
era infinita y se necesitaba un cordero, un gran salvador,
alguien infinito, alguien que se identificara con nosotros
siendo 100% hombre, pero siendo 100% Dios y somos salvos por
lo que el Padre hizo al Hijo en la cruz. Me gusta mucho recordar
cuando Dios le dijo a Abraham que sacrificara a Isaac y una
de las cosas que nosotros a veces pensábamos, yo pensé cuando era
niño y no muy niño, cuando Dios le dijo a Abraham que no clavara
el cuchillo y entonces se volteó y vio que había un cordero Y
mucho tiempo yo viví pensando qué bonito final de la historia.
Pero el final de esa historia no fue el cordero que estaba,
el carnero que estaba atorado entre los espinos. Ahí no terminó
la historia. Esa historia terminó dos mil
años después en el monte Calvario. Y la razón por la cual Isaac
no murió y ni uno de la simiente de Abraham murió sino el Señor
Jesucristo. es la razón es porque porque
Dios se proveyó, él mismo se proveyó de Cordero. Ahí en la
cruz Ahí el padre no detuvo el cuchillo, ahí el padre descargó
toda su ira sobre su hijo. Esa es la más grande manifestación
de su gloria y gocémonos de cantar entre los pueblos. Dice cantad
entre las gentes su gloria, cantad entre las gentes su gloria. y
en todos los pueblos sus maravillas. Cantar entre las gentes su gloria
y en todos los pueblos sus maravillas. Hermanos, es bueno que demos
testimonio de pronto de cosas que Dios hace porque Dios sigue
haciendo milagros en medio de nosotros. El problema es que
de pronto vamos dando por sentado los milagros. Llegar a una casa y abrir un
refrigerador donde hay comida A veces pensamos que eso es normal
en todos lados. Eso es un milagro. Nos hemos
acostumbrado tanto a la tecnología, al trabajo, a las facilidades,
que se nos escapa el mirar que eso es milagro. Y debemos contar
sus maravillas aún en esas cosas. Hermanos, ciertamente hay ciencia
médica y podemos hacer uso de la ciencia médica. Sin embargo,
dice el Salmo 103, que el que sana todas nuestras
dolencias, ¿quién es? Dice, el Señor es el que sana
todas tus dolencias. Y hermano, cuando llega un momento
en que tú puedes ir al mejor médico del mundo y que te den
la mejor medicina, y si Dios ha dicho que hasta ahí terminó
tu vida, pues no importa que el mejor médico del mundo te
atienda, pues sencillamente la vida va a terminar. usemos todo
lo que él nos ha provisto, hablemos de esas maravillas, demos gracias
al Señor, pero la maravilla más grande que hemos de cantar, que
hemos de decir entre los pueblos y en todos los pueblos sus maravillas,
es el maravilloso amor del Señor
para conmigo, que no habiendo ninguna razón para que me amara,
me amó. que eso nos sorprenda, así como
Pablo estaba impactado. Si hay algo, Pablo sentía necesidad
de predicar el evangelio, dice hay de mí sino predicar el evangelio,
¿por qué? Porque la maravilla más grande
que le impulsaba era, ¿cómo siendo yo el más grande de los pecadores,
Cristo me ha salvado? Y Cristo lo ha hecho para ponerme
como ejemplo, mostrándome primero toda su clemencia. y el apóstol
Pablo tenía el deseo de hacerlo entre todos los pueblos dice
todo ya lo he llenado del evangelio y ahora dice quiero ir a España
y hermanos que sea el deseo de nuestro corazón un día nosotros
sabemos que un día cuando el Señor Jesucristo
venga pues va a haber un día en que todo mundo va a adorar
al Señor. Algunos lo van a hacer solo para la gloria del Padre.
Dice la Biblia, dice que toda lengua va a confesar que Cristo
es el Señor y toda rodilla se va a doblar. Un día esto se va
a hacer realidad. Pero vamos que en nuestro corazón
el deseo de que muchas personas empiecen a cantar al Señor antes
que lo hagan una sola vez y después sean condenados. un día después
de que ellos sean condenados. después el señor va a traer un
día en que va a llenarse toda la tierra de su gloria y nadie
le va a decir a su compañero conoce a dios porque todos me
van a conocer y ese día va a ser el día en que sea consumada ya
nuestra redención es ese día que está descrito en apocalipsis
que delante del trono del cordero había una multitud de todo linaje
de toda lengua de todo pueblo y de toda nación y hermanos vigilemos
nuestro corazón lo que le pasó a los judíos nos puede pasar.
Lo que le pasó al presidente de una denominación muy grande,
diciendo que a los mexicanos lo que había que mandarles era
balas y cañones, nos puede pasar. Y hermanos, ¿qué es lo que va
a guardar nuestro corazón? El hecho de recordar siempre
por qué el Señor me ha salvado, por qué es rico en misericordia.
Yo no soy mejor que absolutamente nadie. No hay ni un pueblo de
este mundo que sea inferior a mí. Lo que yo merecía es lo que merece
todo ser humano nacido de Adán. Pero Dios ha escogido un pueblo
de todo linaje, de toda lengua, de todo pueblo y nación. El Señor
Jesucristo vino a salvar ese pueblo de sus pecados y que sea
nuestra oración. Oremos por hermanos que no conocemos. Oremos por los que conocemos
también, pero oremos porque tenemos hermanos que no conocemos. Hay
hermanos que están sufriendo persecución en otros lugares
del mundo. Oremos por pueblos no alcanzados. En Yucatán tenemos pueblos donde
no hay no hay iglesias que estén predicando el evangelio fielmente,
oremos al Señor que Dios nos utilice, que Dios, damos gracias
a Dios porque a través del internet pues Dios nos concede hacerlo,
pero de qué otras maneras Dios quiere utilizarnos y cantad a
Jehová toda la tierra, que sea el deseo de nuestro corazón,
proclamad de día en día su salvación, cantad entre las gentes su gloria
y en todos los pueblos sus maravillas, porque grande es Jehová y digno
de suprema alabanza. Hermanos, que Dios nos guarde
de ser nacionalistas cerrados, porque un solo pueblecito no
puede dar la adoración que el Señor requiere, porque grande
es Jehová y digno de suprema alabanza. Y el plan del Señor
fue siempre salvar un pueblo de todo linaje, de toda lengua,
de todo pueblo y de toda nación. Vamos ahora

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Joshua

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