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JC

Una noticia asombrosa.

1 Timothy 1:15
Joel Coyoc March, 31 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 31 2024
Estudio de 1 Timoteo

La predicación de Joel Coyoc aborda el tema de la maravillosa noticia del Evangelio, basada en 1 Timoteio 1:15. El sermón enfatiza que esta "noticia asombrosa" es que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, siendo Pablo el primero de ellos, lo que destaca la graciosa y abrumadora naturaleza de la salvación. Se argumenta que esta verdad, revelada en las Escrituras, es digna de ser recibida y contemplada con asombro, resaltando la grandeza de la humildad del Hijo de Dios en su encarnación. Coyoc utiliza referencias como Lucas 19:10 y Mateo 1:21 para subrayar el propósito salvífico de Cristo, mostrando que Dios, en su justicia y misericordia, ha provisto una salvación completa para aquellos incapaces de salvarse a sí mismos, resaltando la responsabilidad de todos de recibir esta palabra con fe. La importancia práctica de este mensaje radica en la transformación que provoca en los creyentes, quienes son llamados a enamorarse de esta verdad y a vivir asombrados por la gracia de Dios.

Key Quotes

“Hay una gran responsabilidad, por eso el que cree en el Hijo tiene la vida, pero el que rehúsa creer en el Hijo de Dios no verá la vida, la ira de Dios está sobre él.”

“Gracia admirable, gracia asombrosa, y el hecho de que Él vino a este mundo es una noticia que debe seguir causando asombro.”

“No olvidemos una cosa. Si esto fuera de algún predicador de alguna religión, dúdalo, porque la Biblia dice con claridad, sea Dios veraz y todo hombre mentiroso.”

“Cuando el Señor hace algo así, el Señor constantemente va a estar abatiendo nuestro orgullo. No hay lugar para la jactancia, porque veo mi verdadera condición.”

Sermon Transcript

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la primera carta del apóstol
Pablo a Timoteo primera de Timoteo capítulo uno Bueno ya hace algunas semanas
que estamos estudiando la primera carta de Pablo a Timoteo y hoy vamos a meditar el versículo
15 y antes de leer el versículo, bueno nuestro tema hoy es una
noticia asombrosa, una noticia asombrosa. Hay muchas noticias
que pueden causar asombro. Hay muchas noticias que captan
la atención de la gente por ser asombrosas. Hay personas que
se han dedicado a dar noticias acerca de ovnis y creo que es
algo que despierta a la gente. Aún yo creo que algunos de nosotros
de pronto nos ha llegado alguna noticia asombrosa al celular
como que te ganaste una camioneta o te están buscando para darte
un millón de pesos y de pronto causa asombro. Cosas que asombran. Y una de las cosas que hemos
de orar es que el Señor nos ayude a tener asombro por lo que verdaderamente
es asombroso. A tener asombro por lo que verdaderamente
es asombroso. Una de las cosas que es verdad,
y tristemente es verdad, el que no cree a Dios, cree a cualquiera. El que no teme a Dios, teme a
cualquiera hasta su propia sombra. y el que no se asombra de Dios
tristemente va a terminar asombrado de cualquier, de cualquier cosa.
Y quiera el Señor que en verdad nosotros podamos tener asombro
al escuchar una noticia que a pesar de que no es nueva, es antigua
pero siempre nueva, es antigua pero sin vejez y que siempre
asombre nuestros corazones. Y el versículo que vamos a meditar
dice Palabra fiel y digna de ser recibida por todos, que Cristo
Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores de los cuales
yo soy el primero. Palabra fiel y digna de ser recibida
por todos, que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores
de los cuales yo soy el primero. Quiera el Señor que en verdad
nosotros al escuchar Cristo Jesús vino al mundo, Cristo Jesús vino
al mundo, sea en verdad una noticia asombrosa. Debería de serlo. Para toda persona debería de
serlo. Sin embargo, para el creyente debería ser tan asombrosa. El
poder pensar que el señor de la gloria, el rey de reyes, el
señor de los señores, el único y sabio Dios, aquel que habita
en luz inaccesible, aquel por cuya palabra fueron creadas todas
las cosas y sin él nada de lo que ha sido fue hecho. Aquel
verbo que dice la escritura en el principio era el verbo y el
verbo era con Dios y el verbo era Dios. Ese verbo se hizo carne,
dice, y habitó entre nosotros. Y debe ser algo que cause asombro
el simplemente escuchar Cristo vino a este mundo. Espero que
el Señor hace que nuestro corazón se goce cuando escuchamos himnos
como al mundo paz, nació Jesús, nació ya nuestro Rey, el corazón
ya tiene luz y paz, su Santa Grey. El simple hecho de pensar
que el Señor de gloria Aquel que es igual a Dios, no estimó
el ser igual a Dios como cosa que aferrarse, sino que se despojó
a sí mismo, dejó su trono de gloria y vino a caminar en este
mundo sujeto a vanidad, a respirar el polvo de este mundo, de este
mundo de pecado, de este mundo de maldad, de injusticia, de
rebelión, es grandioso el poder pensar y es algo que debe seguir
causando asombro. Es interesante que algunos himnos
que cantamos dicen, por ejemplo, cantamos en el primer culto,
gracia admirable, gracia asombrosa, y el hecho
de que Él vino a este mundo es una noticia que debe seguir causando
asombro. debe seguir asombrándonos el
que el señor viniera y viniera en una condición de hombre, porque
si él hubiera venido en toda su gloria, ni un ser humano hubiera
quedado con vida, porque sencillamente él hubiera consumido todo aquello
que es impuro. Nadie podía resistir delante
de su presencia si él hubiera venido en toda su gloria. Hay
gente que cree que va a hacer cualquier cosa el día cuando
él venga en toda su gloria, en su segunda venida. Y el profeta
dice, ¿Quién puede resistir en el día de su venida? Los hombres
más valientes van a llorar como cobardes. Van a decir a los montes,
caed sobre nosotros y cubridnos de la gloria del que está sentado
en el trono y del cordero. Pero qué asombroso es que en
lugar de venir así el vino, humillación. Y no obstante, es asombroso. Pero es cuando nosotros miramos
la expresión, el apóstol Pablo ahí dice, palabra fiel y digna
de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino al mundo. Cristo
Jesús vino al mundo. Y lo primero que debe llamar
nuestra atención es, ¿quién es el que vino al mundo? Cristo
Jesús. quien es Cristo es el ungido
es el elegido el escogido de Dios cuando se elegía a alguien
para ser rey había que ungirlo y derramar aceite sobre su cabeza
y él es el escogido de Dios y quisiera que hiciéramos énfasis en un
solo aspecto del Señor Jesucristo como el escogido por supuesto
que él es escogido y es amplio pensar en esto pero primera de
Pedro capítulo uno versículo dieciocho dice primera de Pedro capítulo
uno versículo dieciocho Y ahí está el sentido, en uno de los
sentidos en que él es el ungido. Dice, sabiendo que fuiste rescatados
de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros
padres, dice, no con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la
sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin
contaminación, ya destinado. El ungido, escogido, elegido
para un propósito, ya destinado desde antes de la fundación del
mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de
vosotros. El escogido, el ungido de Dios,
aquel que daría cumplimiento a todas las profecías. del antiguo
testamento, aquel que estaba designado como el cordero de
Dios que quita el pecado del mundo, pero cuando seguimos mirando
el apóstol Pablo no dice que solamente Cristo, sino Cristo
Jesús, cuando miramos el que vino a este mundo es Cristo Jesús,
y Jesús es Jehová es salvador. Jehová es salvador. En la simple
expresión de quién es el que vino a este mundo, simplemente
en ver sus nombres, debe ser asombroso. Él, que no tenía más
que consumirnos a toda la humanidad por el pecado, vino como un salvador
misericordioso. que obá es salvación y vamos
a mirar Mateo capítulo uno versículo veintiuno dice y dará a luz un hijo y llamará
su nombre Jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Llamarás
nombre Jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados. El
simplemente pensar en la persona que vino a este mundo y en verdad
en aquel momento cuando él vino a este mundo fue asombroso para
aquellas personas que tenían esperanza en que el Señor iba
a cumplir las profecías. fue algo asombroso para aquellos
magos, para aquellos pastores, fue algo asombroso para para
Simeón. fue asombroso y quiera Dios que
nos siga asombrando el hecho de pensar que el Señor de la
gloria tomó condición humana para identificarse con nosotros
y vino a este mundo. Pero el apóstol Pablo no sólo
está hablándonos de quién es el que vino, sino nos va a decir
el propósito por el cual él vino. Si bien está en su nombre, El
apóstol va a ser totalmente explícito en decir, palabra fiel es esta
y digna de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino al mundo.
¿Y para qué vino? Gracias a Dios, Él no vino para
juzgar. Gracias a Dios, Él no vino para
ejecutar venganza sobre sus enemigos, porque éramos sus enemigos. Estábamos
con el puño levantado, no queriendo que Él reine sobre nosotros.
y él vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Es la razón de
su nombre, pero dice Lucas capítulo diecinueve, versículo diez. Yo no sé si usted tiene una Biblia
ahí que marca las palabras del Señor Jesucristo en rojo. pero son mismas palabras del
Señor Jesucristo, porque esta asombrosa noticia que el apóstol
Pablo está dando es una noticia asombrosa que se había hecho
sonar constantemente en la iglesia de aquel tiempo. Cristo Jesús
vino al mundo a salvar pecadores, pero vamos a mirar qué dice ahí
Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se
había perdido. El Señor Jesucristo declarando
lo que el Apóstol Pablo está declarando como propósito de
la venida del Señor Jesucristo. El Hijo del Hombre vino a buscar
y a salvar lo que se había perdido. Y eso es una noticia asombrosa. Alguien que el Señor salvó escribió
y él dijo, ¿Por qué me elegiste a mí entre millones sabiendo
el mal que hice yo? Si, ¿Cómo pudiste perdonar toda
mi maldad y darme en Jesús salvación? Y hermanos, es una expresión
de alguien que está asombrado, asombrado no solo que haya venido
a este mundo, Pensando en lo que Dios había dicho a Dan y
a Eva, en realidad lo que el Señor, si el Señor venía y venía
a destruirnos, a ejecutar toda su venganza, eso estaba correcto. Pero el Señor tiene un propósito
que no sólo es un propósito que es eterno. Desde la eternidad,
Él planeó mostrarse como un Dios de gracia y de misericordia,
sin hacer violencia a su justicia. Y justamente para hacer eso es
que el Señor vino a salvar pecadores. Cristo dijo que el Hijo del Hombre
vino para buscar y a salvar lo que se había perdido. Cuando nosotros miramos esta
noticia, en segundo lugar es que esta noticia no es como otras
noticias que nos han asombrado. Muchos se han asombrado de pensar
que se ganaron un millón de pesos si fueron a dar 500 pesos al
Oxxo y después se los robaron. O otros fueron a buscar premios
asombrados por una noticia. Pero esta noticia tiene una gran
diferencia. El Apóstol Pablo empieza dándole
cuál es la característica de esta asombrosa noticia y es que
esta asombrosa noticia es fiel. Dice palabra fiel es esta. esta noticia que estamos repitiendo
hoy, Cristo Jesús vino al mundo, aquel que es el ungido, el designado,
el elegido por Dios, para ser el cordero de Dios que quita
el pecado del mundo, aquel cuyo nombre es Jehová es salvación,
y que vino y él mismo dijo que su propósito era buscar y salvar
lo que se había perdido. Esa, esa noticia, no es una noticia
que inició en el corazón de Pablo, ni es una noticia que inició
en el corazón de ningún hombre. A ningún hombre jamás se le hubiera
pensado o ideado un plan de salvación tan perfecto en el cual Dios
santo y justo pudiera perdonar pecadores culpables como nosotros
sin hacer violencia a su justicia. Y esa palabra, esa noticia asombrosa
Además de todo, nos debe asombrar porque es fiel y es verdadera. Es necesario que captes la atención,
porque es la palabra que procede del único que es verdadero. Su misma esencia es que es, dijo
Jesús, yo soy el camino, soy la verdad, soy la vida. En Apocalipsis,
capítulo 19, versículo 11, se describe al Señor Jesucristo
montando un caballo blanco, y su nombre, dice, es fiel y verdadero. Hermanos, no olvidemos una cosa.
Si esto fuera de algún predicador de alguna religión, dúdalo, porque
la Biblia dice con claridad, sea Dios veraz y todo hombre
mentioso. Pero ese mensaje no me lo inventé. Estas son las palabras del Señor
Jesucristo que Él vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Y Él es fiel y verdadero. El apóstol está diciendo, esta
palabra es confiable, es verdadera. Esta palabra procede de Aquel
mismo que es la verdad. Él mismo lo ha hablado. Y vamos
a mirar Mateo capítulo 20, versículo 28. Otra vez es el mismo Señor Jesús
que está hablando y dice, como el hijo del hombre no vino para
ser servidos, sino para servir y para dar su vida en rescate
por muchos. Para dar su vida en rescate por
muchos. No es Mateo que está narrando,
pero está escribiendo y narrando palabras que salieron de la misma
boca de aquel que es fiel y verdadero. Que él vino para dar su vida
en rescate por muchos. Cuando nosotros vamos al Evangelio
de Juan en su capítulo tres. Esta palabra no es fiel porque
la dijo Pablo, es fiel porque la dijo quien es fiel y verdadero. La dijo aquel al cual Pablo le
dio gracias por haber sido fiel, porque él lo estaba haciendo
fiel. El fiel y verdadero es el que
puede hacer a su pueblo ser fiel. Ya en Juan capítulo 3 es el Señor
Jesús mismo que está hablando con Nicodemo. Y en el versículo
trece le dice, nadie subió al cielo, sino el que descendió
del cielo, el hijo del hombre que está en el cielo. Qué asombroso,
hay cosas asombrosas acá. Y no dejemos de asombrarnos.
Está el Señor en frente de Nicodemo allí en la tierra de Palestina. Y no es asombroso que Cristo
Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores, pero está hablando
con Nicodemo y le dice algo asombroso. que él, aunque está frente de
él, él está en el cielo. Asombroso, el señor de la gloria,
parado frente a Nicodemo, hablando con Nicodemo, pero le dice, nadie
subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el hijo del hombre
que está en el cielo, no le dijo que estaba. Y dice, y como Moisés
levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el hijo
del hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree,
no se pierda, sino que sea salvo. no se pierda más tenga vida eterna
porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo
unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda más
tenga vida eterna porque no envió Dios a su hijo al mundo para
condenar al mundo sino para que el mundo sea salvo por él el
que en él cree no es condenado pero el que no cree ya ha sido
condenado porque no ha creído en el nombre del unigénito hijo
de Dios Y es el mismo Señor Jesucristo que está declarando, esta palabra
es fiel, porque es palabra del que es fiel y verdadero. Es palabra
del que es fiel y verdadero. Por eso es que la dijeron sus
discípulos. Por eso es que Juan puede terminar
ese capítulo 3 ya en palabras de él sobre lo que el Señor Jesús
dijo. Y él cierra el capítulo en el
versículo 36 diciendo, el que cree en el Hijo tiene vida eterna,
pero el que rehúsa creer en el Hijo de Dios no verá la vida,
sino que la ira de Dios está sobre él. El que cree en el Hijo
es salvo, es salvo de la condenación, es salvo de la ira de Dios. el
que cree en el Hijo de Dios, pero el que rehúsa creer no verá
la vida, sino la ira de Dios está sobre él. Y pudiéramos buscar
y buscar pasajes. Y Pablo está tomando este dicho
que entre el pueblo de Dios era algo asombroso y común, pero
él está recalcando y está mostrando esta palabra que la gente está
diciendo, no es una simple moda, es que es palabra fiel, fiel
y verdadera. Es que es palabra fiel y él va
a añadir algo, porque es fiel, dice, y digna de ser recibida
por todos. Hermanos, aquí hay algo muy importante
a lo cual prestar atención. Esta palabra es del único que
habla verdad. Una de las cosas tristes es el
hombre nacido en pecado. Al hombre nacido en pecado le
gusta la mentira. Nos gusta la mentira. ¿Sabe por
qué prosperan los falsos maestros? Porque hay demanda. Porque al
hombre nacido en pecado le gusta ser engañado. Los hombres amaron
más las tinieblas que la luz. hermano es una gran misericordia
de Dios y que era Dios que en verdad estamos amando la verdad
y estamos asombrándonos de la verdad porque esta palabra es
digna de ser recibida por todos por todos una una de las cosas que debe mover nuestro corazón
al asombro es Cristo Jesús vino al mundo para salvar a pecadores
Y nos debe mover al asombro el hecho de que el Señor nos haya
elegido en Cristo. Porque su palabra es digna de
ser recibida por todos. Y hermano, no hay mérito en que
usted y yo la hayamos recibido. Porque no la habríamos recibido
a pesar de que es digna. Porque a nosotros nos encanta
vivir engañados. Nos encanta vivir pensando que
somos mejores de lo que realmente somos. Nos encanta pensar que
en nosotros hay mérito y algo que podemos aportar. Pero eso
es mentira. Y es grave, altamente grave,
el no recibir esta palabra. Porque esta palabra es la palabra
digna de ser recibida por todos. Es digna de completa aceptación. Porque es la palabra del único
que es en sí mismo la verdad. No es la palabra de una persona,
de un predicador, de un apóstol. Es la misma palabra del Señor. y hay una gran responsabilidad,
por eso el que cree en el Hijo tiene la vida, pero el que rehúsa
creer en el Hijo de Dios no verá la vida, la ira de Dios está
sobre él, porque hay una gran responsabilidad en que no aceptes
esta palabra que es digna de ser recibida por todos. Estamos
gracias a Dios, porque los escogidos del Señor la han recibido, y
no se pueden gloriar de haberla recibido, porque Él nos dio vida. y porque nos dio vida, nos dio
el don de la fe. Nosotros la recibimos porque
Él nos mostró cuán bueno es. Hermanos, qué gran bendición
que la hayamos recibido y clamemos al Señor para seguirla recibiendo.
Es la palabra digna de ser creída por todos y hay una enorme responsabilidad
de mantenerse sin recibirla. es una palabra digna de ser recibida
por todos, por todos, por absolutamente todos. Ser creída, ser aceptada,
ser abrazada como un gran tesoro, estar constantemente asombrado
de que el Señor de la gloria viniera a este mundo a hacer
lo que yo no soy capaz de hacer. Él vino para cumplir la santa
ley de Dios y Él vino para morir la muerte que merecía morir.
Ahora, dentro de esta asombrosa noticia el apóstol Pablo va a
añadir algo y va a añadir algo que quiera el Señor que sea la
experiencia personal de cada uno de nosotros. Esta noticia
es asombrosa y dentro del asombro de esta noticia
de esta noticia es El Apóstol Pablo, recuerde, el Apóstol Pablo
está combatiendo a aquellos que enseñaban una doctrina diferente. El Apóstol Pablo está mandando
a Timoteo que mandase a los que enseñan una doctrina diferente.
Y la doctrina diferente era la doctrina de los legalistas, aquellos
que querían salvarse, no casándose o dejando de comer ciertos alimentos.
Esa era la doctrina de los legalistas. La doctrina de los legalistas
eran aquellos que se sentían por encima de la ley y podían
agarrarla para hacer fábulas y contar cuentos y tener a todos
embobados y traer la gloria hacia ellos como algunos grandes, como
algunos que la ley no tenía nada que ver con ellos. Aquellos legalistas
que se querían justos por sí mismos, que estaban engañados,
pensando más alto de sí mismos. pensando que ellos podían aportar
algo y que la ley no tenía nada que ver con ellos. Y el apóstol
Pablo ha tratado con ellos como el mismo Señor Jesús trató con
los fariseos cuando les dijo que no vino a llamar a justos.
Y la ley, dice Pablo, no es para los justos. Y si bien entendemos
en un sentido que no es para los justos porque no hay justo
ni a uno, en un sentido, tanto Jesús como Pablo estaban aclarando
algo. Si tú te sientes justo, pues entonces pues no va a ser
una noticia asombrosa que Jesús vino, porque Él no vino a llamar
a justos, sino a pecadores al arrepentimiento, y quiere el
Señor que estamos asombrados porque el Evangelio ha afectado
nuestra vida. El apóstol Pablo, lejos de mostrarse
como el impecable, Lejos de mostrarse como queriendo que la iglesia
lo tenga en un pedestal, como alguien que estaba a otro nivel,
el apóstol Pablo añade al asombro el hecho de presentarse como
el primero y más grande de los pecadores. Y hay una obra del
Señor en Pablo aquí que está mostrando misericordia, porque
el apóstol Pablo pecó de lo mismo antes que el Señor lo salvara.
El apóstol Pablo se creía que él cumplía la ley. El apóstol
Pablo creía que no se debía predicar una justificación solo por la
fe en el Señor Jesucristo. Y por eso el apóstol Pablo estaba
tan rabioso que él estaba respirando amenazas. Y él no era, no estaba
contento con que en su pueblo los acabara. Si era necesario,
a donde fuera necesario llegar, él iba a ir para sacarlos de
sus casas, arrastrarlos a los tribunales, forzarlos a blasfemar. Y hermanos, damos gracias a Dios
por algo. Esta gran noticia y asombrosa noticia es, incluye el hecho,
yo soy el primer y más grande pecador. El apóstol Pablo, y
es interesante que esta noticia es asombrosa, asombra. Hay por
lo menos, no voy a explicar cada uno, pero hay por lo menos siete
esfuerzos que se han intentado hacer para tratar de explicar
que el apóstol Pablo en realidad no estaba diciendo lo que usted
entiende cuando lee la Biblia. O sea, ¿qué significa de los
cuales yo soy el primero? Lo que significa es exactamente
lo que el lector común entiende cuando lo lee. El apóstol Pablo
se está presentando como el principal pecador, como el cabecilla de
los pecadores, como el cabecilla de la pandilla, como el peor
de los pecadores. Y hay por lo menos siete formas
en que diferentes personas han intentado decir, Pablo no estaba
diciendo eso. Pablo estaba diciendo, pues estaba
usando una hipérbole del lenguaje, exagerando, o ¿Y sabe por qué
hay tanta gente tratando de explicar otra cosa? Porque nos gusta vivir
autoengañados, porque nos gusta pensar que somos buenos, porque
queremos pensar que, queremos pensar que, bueno, él cumplía
la ley, pues además era ignorante, y ciertamente era ignorante.
Sin embargo, hermanos, hay una gran gravedad, una gravedad grande,
en el hecho de la incredulidad, porque Dios es veraz y todo hombre
mentiroso. Y por eso yo decía, esa palabra
es digna de ser recibida por todos. Pero hermano, una de las
cosas importantes es, nunca va a ser de asombro esta noticia
hasta que no haya una apropiación personal como la hubo para el
apóstol Pablo. El apóstol Pablo no estaba hablando
con una falsa modestia. El apóstol Pablo estaba hablando
la realidad de cómo Aquel a quien el Señor Jesucristo les revelado
inmediatamente ve de sí mismo. El apóstol Pablo, sin duda, cuando
uno puede leer al apóstol Pablo y narrar su testimonio, fue un
hombre arrogante. Por supuesto, el apóstol Pablo
no se le hubiera hecho tan difícil, y no solo al apóstol Pablo, a
ninguno de nosotros se nos hubiera hecho tan difícil pararnos a
orar como en aquella narración del Señor Jesús y decir, Señor,
yo te doy gracias porque yo no soy como esos otros hombres,
porque nos parecemos tanto al apóstol Pablo. Ahora, ¿qué es
lo que sucedió? y cómo es que él pudo mirarse
como el peor de los pecadores. El apóstol Pablo va a describir
en varios pasajes su gran maldad. No vamos a leer todos los pasajes,
pero apúntelos y en su casa puede leerlo detalladamente. En Hechos
capítulo 8, versículo 1 al 3, el apóstol Pablo va describiendo
su pecado. En Hechos 9, versículo 1 al 12, y en Hechos veintiséis once,
donde Pablo va describiendo exactamente cómo él perseguía a la iglesia
del Señor. Hermanos, la gravedad del pecado,
cuando el Señor Jesucristo se encontró con él, no le dijo,
tú persigues a mi iglesia, tú me persigues. Pero una de las
cosas que nosotros no debemos olvidar es, hermano, en esencia, Yo creo que no, a veces solemos
admirar y pensar, hay personas que tienen un gran testimonio,
y a veces pensamos que aquellos que fueron pandilleros o drogadictos
tienen un gran testimonio. Pero yo creo que no hay acto
más grande de pandillerismo y de maldad que matar al Señor Jesucristo. Y yo soy el culpable de la muerte
del Señor Jesucristo. Si yo hubiera cumplido la ley,
Cristo no habría venido. pero dado que yo fracasé en cumplir
la ley, es que Cristo vino. Yo maté al Señor Jesucristo,
soy el culpable de su muerte. Por eso podemos cantar que Cristo
me haya salvado tan malo como yo fui, me deja maravillado,
pues Él se entregó por mí. Hermano, una cosa es necesaria. Somos llamados a creer, somos
llamados a recibir esa palabra, porque es la palabra digna de
crédito. Pero ese recibir y ese creer no es simplemente un acto
de asentimiento mental sobre una verdad. Y quisiera que pudiéramos
mirar un poco lo que está diciendo Pablo. No es algo que le sucedió
solamente al apóstol Pablo. Es algo que es característico
de la vida de aquellos que han sido salvados. No vamos a ver pasajes de Job,
pero quisiera comentar algunas cosas acerca de Job. El libro
de Job comienza diciendo, Dios mismo está diciendo, ¿no has
considerado a mi siervo Job, varón recto y temeroso de Dios?
Dios mismo estaba diciendo que moralmente Job, pues no era cualquier
cosa. Job, yo creo que nos aventajaba,
por lo menos yo creo que me aventajaba. Porque Dios mismo está diciendo
que es varón recto y temeroso de Dios. Y hay momentos en que
de pronto Job empieza, va manteniendo la integridad, pero llega un
momento en que él empieza una discusión con Dios y Dios se le revela. Dios le empieza a decir, ¿dónde
estabas tú? Y él empieza a decir, cuando
yo fui creando esto, esto, a ver, respóndeme si sabes. Y al final
de esa manifestación de la gloria de Dios, Job dice algo que él
dice de oídas, te había oído, ahora mis ojos te ven. Y aunque
Dios había dicho que él era recto y temeroso, él dice, por tanto,
me aborrezco. Dios le hizo entender algo. Toda
rectitud humana no da la medida. Y él pudo, al ver la santidad
de Dios, la majestuosidad de Dios, la pureza, la hermosura
de su santidad, él pudo ver inmediatamente que él necesitaba aborrecerse
a sí mismo. Por tanto, me aborrezco y me
arrepiento en polvo y ceniza. Eso es creer. No es simplemente
decir creo o repetir una oración. Creer es cuando Dios manifiesta
su gloria, te revela al Señor Jesucristo e inevitablemente
va a cambiar la percepción que tienes de ti mismo. Le sucedió
a Job, le sucedió al profeta Isaías. En Isaías capítulo seis,
el Señor le dio una visión de su gloria. Dice, el año que murió
el rey Usías, vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y
sublime y sus faldas llenaban el templo. Y si un ángel al otro
decían, santo, santo, santo, toda la tierra está llena de
su gloria, y la casa se estremeció, y él inmediatamente dijo algo,
ay de mí que soy muerto, porque siendo hombre inmundo de labios,
mis ojos han visto al rey Jehová de los ejércitos. Y hermanos,
era un desastre el pueblo de Israel en ese tiempo, y uno pudiera
decir, Isaías, estás exagerando, pues si tú eres el que mejor
habla, eres el más recto. Pero hermanos, Vamos a creer cuando el Señor
nos revela su gloria, su majestuosidad en el Señor Jesucristo, su santidad
y su perfección. Y cuando no nos queda otra que
decir, ay de mí que soy muerto, ay de mí que soy muerto. Lucas
capítulo cinco, versículo ocho al once. fue la pesca milagrosa. Y después
de esa pesca milagrosa, pues cuando Pedro vio, toda la noche
habían estado pescando y no pescaron nada. Llega el Señor Jesús y
le dice que echen la red en tal lugar, pues seguramente quizás
Simón pensó, bueno Señor, pues tú eres carpintero y creo que
la hora de los peces ya pasó, pero pues tú lo dices, así que
vamos a echar la red. Y Pedro echa la red y dice versículo
8, Dice, viendo esto, Simón Pedro cayó de rodillas. ¿Qué es lo
que vio Simón Pedro? Cayó de rodillas y dijo ante
Jesús diciendo, apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.
Dios, el eterno Hijo de Dios, aquel que es el resplandor de
su gloria, la imagen misma de su substancia, se le reveló al
apóstol Pedro. Dios hizo revelación, le mostró
su gloria. Pedro dijo, tú eres el Cristo,
el Hijo del Dios viviente. Y dice el Señor Jesús, bendito
eres, bienaventurado eres, porque no te reveló carne ni sangre,
sino mi Padre que está en los cielos. Inevitablemente, aquella
persona que ve la gloria de Dios, cree el Evangelio. Inmediatamente
debe ver la santidad y la hermosura del Señor. no queda otra que
venir y decir yo soy el más grande pecador y el Señor dice responde
a sus ovejas aquellos que les muestra su pecaminosidad no temas
fue lo que sucedió al apóstol Pablo camino a Damasco estaba
él en toda su enemistad contra el Señor pensando que él era
un campeón de la ley y pensando que había que erradicar a aquellos
que decían que había una manera de salvación que no era cumplir
la ley y el Señor hizo del apóstol Pablo un experto en la ley porque
ser experto en la ley es Soy el más grande de los pecadores.
Eso es ser experto en la ley. Soy incapaz de cumplir la ley. Necesito que alguien me salve.
Necesito que alguien cumpla la ley por mí. Necesito que alguien
muera la muerte que yo debo morir por causa de haber quebrantado
la ley de Dios. Eso es. Ahí Dios hizo un experto
en la ley. La ley tiene el propósito de
encerrarnos y llevarnos al Señor Jesucristo. hermano creer es
no estemos contentos simplemente con haber aceptado algo intelectualmente
en nuestra cabeza clama al señor que te muestre su gloria clama
al Señor que vengas con el corazón anhelante de que Cristo brille
ante tus ojos, de tal forma que caigas de rodillas temblando
ante el Señor y diciendo, ay de mí que soy muerto. No era
poesía, el apóstol no estaba diciendo poesía, el apóstol estaba
diciendo toda la realidad que es realidad en aquel que ha creído
y aquel que ha creído sigue cada día mirándose como el más vil
de los pecadores. El apóstol Pablo tenía toda la
intención de decir lo que dijo, porque él no quería ser hallado
en su propia justicia, sino en la que es de Cristo Jesús. Es
la única justicia que existe. Hermano, quiera el Señor que
cada uno de quienes estamos aquí El perdido puede estar perdido
en el vicio, en el pecado. El perdido puede estar perdido
aún en la religión. Y cuando pensamos en la religión,
pues la religión de Pablo era ortodoxa. La religión de Pablo
pues estaba basada en la palabra. No obstante, no le había resplandecido
la luz del Evangelio. Y quiera el Señor, quiera el
Señor que no nos conformemos con nada menos que llegar al
punto de que toda nuestra confianza esté solamente en el Señor Jesucristo
y nada más que en el Señor Jesucristo. Y recuerde la gran responsabilidad. Esta palabra es digna. palabra fiel y digna de ser recibida
por todos. ¿La has recibido? ¿Es tu experiencia
personal? Déjame decir, cuando el Señor
hace algo así, el Señor constantemente va a estar abatiendo nuestro
orgullo. No hay lugar para la jactancia, porque veo mi verdadera
condición. y estoy con los brazos extendidos
y me desvío y regreso corriendo otra vez al Señor Jesucristo,
clamando al Señor Jesucristo. Clama al Señor Jesucristo que
te dé arrepentimiento para vida. Clama al Señor Jesucristo que
te dé el don de la fe. La caída es tan grande que ni
siquiera somos capaces de creer. La caída es tan profunda que
ni siquiera somos capaces de arrepentir. El arrepentimiento
verdadero, el arrepentimiento para vida es don de Dios. Dice
la Biblia, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan
y escapen de los lazos del diablo en que están cautivos. Clamemos
al Señor, que nuestra vida sea una vida de clamar al Señor y
que en verdad haya un verdadero asombro al escuchar Cristo Jesús
vino al mundo a salvar a los pecadores y que haya un verdadero
asombro cuando pensemos ¿Por qué me elegiste a mí entre millones
sabiendo el mal que hice yo y cómo pudiste perdonar toda mi maldad
y darme en Jesús salvación? Vamos a orar.

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Joshua

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