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JC

El glorioso evangelio.

1 Timothy 1:11
Joel Coyoc March, 24 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 24 2024
Estudio de 1 Timoteo

El sermón de Joel Coyoc titulado "El glorioso evangelio" aborda la incomparable grandeza del evangelio de Jesucristo, enfatizando que no debe ser visto como un conjunto de doctrinas básicas sino como el núcleo de la fe cristiana. El predicador Argüeyo que el evangelio es fundamental para la vida de la iglesia, ya que sin él no hay salvación ni esperanza de vida eterna. Coyoc recurre a las Escrituras, especialmente a 1 Timoteo 1:11, para resaltar que el evangelio es un mensaje de gracia que muestra la gloria de Dios, su justicia, y su misericordia hacia los pecadores. La importancia práctica y doctrinal del sermón radica en la necesidad de valorar el evangelio como el tesoro supremo que transforma vidas y llama a los creyentes a vivir en una relación íntima con Dios, donde la proclamación del evangelio sea central en sus interacciones diarias.

Key Quotes

“El evangelio es el glorioso evangelio de nuestro Señor Jesucristo, que es por este evangelio es que puede haber iglesia, sin evangelio no hay iglesia.”

“El glorioso evangelio es glorioso porque exhibe la gloria de los atributos divinos.”

“Nadie puede hacer un uso legítimo de la ley sin el evangelio.”

“El glorioso evangelio... es del Dios bendito, diseñado por él, desarrollado y ejecutado por él, aplicado por él al corazón de pecadores.”

Sermon Transcript

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Primera de Timoteo capítulo uno dice la palabra de Dios Pablo
apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador y del
Señor Jesucristo nuestra esperanza. a Timoteo, verdadero hijo en
la fe, gracia, misericordia y paz de Dios nuestro Padre y de Cristo
Jesús nuestro Señor. Como te rogué que te quedases
en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que
no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas
y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien
que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora. pues el propósito de este mandamiento
es el amor nacido de corazón limpio y de buena conciencia
y de fe no fingida, de las cuales cosas, desviándose algunos, se
apartaron a vana palabrería, queriendo ser doctores de la
ley sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman. Pero sabemos
que la ley es buena si uno la usa legítimamente. Conociendo
esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los
transgresores y desobedientes. para los impíos y pecadores,
para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas,
para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas,
para los secuestradores, para los mentirosos y pérculos, y
para cuantos se opongan a la sana doctrina, según el glorioso
evangelio del Dios bendito que a mí me ha sido encomendado.
Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor,
porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio. Habiendo yo
sido antes blasfemo, perseguidor e incuriador, más fui recibido
a misericordia, porque lo hice por ignorancia e incredulidad,
pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y
el amor que es en Cristo Jesús. palabra fiel y digna de ser recibida
por todos, que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores
de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a
misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda
su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en Él
para vida eterna. Por tanto, al Rey de los Siglos,
inmortal, invisible, al único y sabio Dios sea honor y gloria,
por los siglos de los siglos. Amén. Este mandamiento, hijo
Timoteo, te encargo para que conforme a las profecías que
se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia,
manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron
en cuanto a la fe algunos, de los cuales son Imeneo y Alejandro,
a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar. Vamos a meditar el versículo
once. según el glorioso evangelio del
Dios bendito que a mí me ha sido encomendado, según el glorioso
evangelio del Dios bendito que a mí me ha sido encomendado. Nuestro tema es el glorioso evangelio,
el glorioso generalizada en nuestros días
y es la idea de que el evangelio es como el ABC, como que el evangelio
es las cosas más sencillas, las cosas más básicas. Algunas personas
piensan, hay que afirmarse que la gente entienda el ABC, el
evangelio y después vamos a estudiar cosas más profundas y En verdad
es que no hay nada más profundo que el evangelio. El evangelio
es aquel que armoniza toda la escritura. Todo el evangelio
habla del Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo es el corazón
del evangelio. Y el apóstol se refiere al evangelio
como el glorioso evangelio. El glorioso evangelio. Hermanos,
quiera el Señor que Si alguien en su mente tiene la idea de
que el evangelio es el ABC, que son las cosas básicas, que Dios
quite eso de nuestra mente y nosotros podamos pensar del evangelio
como los apóstoles pensaban del evangelio. El evangelio es el
glorioso evangelio de nuestro Señor Jesucristo. El glorioso
evangelio de nuestro Señor Jesucristo, que es por ese evangelio es que
puede haber iglesia, sin evangelio no hay iglesia, es por el glorioso
evangelio que hay esperanza de vida eterna, sin el glorioso
evangelio no hay esperanza de vida eterna, es por el glorioso
evangelio de nuestro señor Jesucristo que nosotros podemos experimentar
el crecimiento en la gracia y el conocimiento de nuestro gran
Dios y salvador Jesucristo, es el evangelio el que nosotros
necesitamos para ser salvos de la pena del pecado, pero es ese
mismo evangelio que nos va haciendo crecer a la imagen del Señor
Jesucristo y ser cada día personas que disfrutamos de una mayor
libertad del poder del pecado hasta que llegue aquel momento
glorioso en que no tengamos más relación con el pecado. El glorioso
evangelio. El evangelio es el tesoro de
la iglesia. Es triste cuando se pretende
estar en reuniones que dicen ser evangélicas y no hay evangelio. Es un sinsentido, es intentar
bañarse sin agua. Sin embargo, tristemente muchas
personas lo intentan. Y hermanos, el evangelio es glorioso
y es la necesidad diaria del creyente. Ahora, cuando nosotros
miramos el versículo, va a empezar con una palabra que dice, según
el glorioso evangelio, según el glorioso evangelio. Esa frase,
según, está haciendo una conexión con lo último que ha dicho el
apóstol Pablo. Dice, para cuanto se oponga a la sana doctrina,
según el glorioso evangelio. Y recordando que estamos analizando
el contexto, también tiene conexión con el versículo ocho cuando
dice pero sabemos que la ley es buena si uno la usa legítimamente
y el glorioso evangelio que está en total armonía en perfecta
armonía con la sana doctrina es un evangelio que presenta
el uso legítimo de la ley. Nadie puede hacer un uso legítimo
de la ley sin el evangelio. Sin el evangelio el hombre vive
engañado, pensando que hace un uso legítimo de la ley. Sin el
evangelio el hombre está engañado y se para a orar como aquel fariseo
que estaba orando, diciéndole a Dios pues casi pidiéndole que
lo aplaudiera, porque él cumplía la ley y no era como esos otros
pecadores. Sin el Evangelio, uno puede pensar
acerca de la ley como se piensa también del Evangelio, que es
las cositas básicas, como aquel joven rico que llegó y dijo,
¿qué tenía que hacer para heredar la vida eterna? cuando le dijeron
que guardar los mandamientos y preguntó cuáles, cuando le
dijeron cuáles eran esos mandamientos, él dijo todo eso yo lo he guardado
desde mi juventud. Ahora, es solamente por el evangelio
que se puede hacer uso legítimo de la ley, ya que el evangelio,
el evangelio nos presenta cuál es la exigencia de la ley. La
exigencia de la ley es que sea guardada, hacer conforme a todas
las cosas que están escritas, y el que no haga lo que está
conforme a lo que está escrito, solamente hay una sentencia,
y esa sentencia es muerte. Pero el Evangelio también declara
que por naturaleza el hombre no puede guardar la ley. El hombre
es totalmente incapaz de guardar la ley. El Evangelio también
revela la total perdición y nuestra condición pecaminosa. nosotros
podemos mirar en diferentes lugares de la Escritura y mirar cómo
nosotros nacemos en corrupción, nacemos en oposición hacia Dios,
nacemos en incapacidad de buscar a Dios porque actuamos de acuerdo
a nuestra naturaleza. Romanos capítulo 8, versículo siete dice porque los
designios de la carne son enemistad contra Dios porque no se sujetan
a la ley de Dios ni tampoco pueden no hay posibilidad en el hombre
de sujetarse a la ley de Dios porque el hombre no puede sencillamente
no puede porque el hombre está muerto por cuanto todos pecaron
están destituidos de la gloria de Dios hermanos el el evangelio
El glorioso evangelio es el que nos enseña al uso legítimo de
la ley. El apóstol Pablo va a continuar
poniéndose él como ejemplo. Hubo un tiempo que él también
pensaba que él que él era alguien que cumplía la ley y sin embargo
en los pasajes que los versículos que vamos a estudiar después
él se va a presentar como el primer y más grande de los pecadores. El glorioso evangelio es glorioso
no podía ser de otra manera porque Dios es glorioso y el evangelio
procede de Dios que es Dios glorioso pero el evangelio es glorioso
porque exhibe la gloria de los atributos divinos el evangelio es glorioso porque
exhibe la gloria de los atributos o las perfecciones del carácter
de Dios Si nosotros pensamos en qué es
el Evangelio, sabemos qué es el Evangelio. El apóstol tiene un poema versículos más adelante que dice
versículo diecisiete por tanto al rey de los siglos inmortal
invisible al único sabio Dios sea honor y gloria por los siglos
de los siglos amén y ahí está hablando de un rey glorioso que
está sentado en su trono y está gobernando el evangelio es glorioso
porque exhibe el carácter de Dios sus perfecciones divinas
Juan capítulo uno versículo catorce dice, y aquel verbo fue hecho
carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como
del uniquénito del Padre, lleno de gracia y de verdad, y aquel
verbo fue hecho carne. Es el evangelio glorioso del
Dios bendito, el Dios bendito el Hijo, el Dios bendito el Padre,
el Dios bendito el Espíritu Santo. Ese evangelio es surge del corazón
de Dios desde antes de la fundación del mundo. Antes que hubiera
algo que existiera por la palabra del Señor, ese evangelio ya estaba
en el corazón de Dios. Y ese evangelio fue manifestado
en la encarnación del Señor Jesucristo. Aquel verbo fue hecho carne y
habitó entre nosotros. Hermanos, el apóstol Juan tuvo
tiempo de vivir con el Señor Jesucristo y contemplar, ver,
vimos su gloria, no simplemente ver a la ligera, sino contemplar
las perfecciones divinas. Recuerde que el apóstolo Juan
va a hacer como uno de sus propósitos, el exaltar al Señor Jesucristo
en su divinidad, su deidad, Aquel verbo fue hecho carne y habitó
entre nosotros. Hermanos, pensar en nuestro glorioso Salvador,
el Señor Jesucristo, dejó su trono de gloria. Él es igual
a Dios, pero no estimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse,
sino que se despojó. El pensar en aquel que vivía
en absoluta paz, en absoluto gozo, aquel que vivía en un lugar
donde no hay absolutamente una sola necesidad de nada, y que
él siendo Dios no tiene necesidad en sí mismo de absolutamente
nada, en perfecto amor con el Padre, con el Hijo y el Espíritu
Santo, y pensar que él se despojó de su gloria y vino a caminar
y a respirar el polvo de este mundo, Un mundo que no era el
mismo mundo que Él creó porque estaba sujeto, está sujeto a
vanidad por causa de nuestro pecado. Y Él vino a este mundo
a nacer. tomó forma humana en el vientre
de una virgen. Él es el hijo del hombre. Él
es el hijo de Dios. Él es María, fue la madre de
la humanidad del Señor Jesucristo. Pero Dios es su padre. Él se hizo carne y habitó entre
nosotros para mostrarnos cómo es el carácter de su padre. En
repetidas ocasiones, él habló acerca de que él y su padre son
uno. Y Él estaba revelando todo el
carácter del Señor cuando nosotros pensamos en el Señor Jesucristo.
Por ejemplo, en Juan capítulo 4, versículo 31, los discípulos estaban preocupados
porque pues era hora de comer y el Señor estaba ocupado hablando
a la mujer samaritana. Y dice el Señor Jesús, entre
tanto los discípulos le rogaban diciendo, radí come. Él les dijo,
yo tengo una comida que comer que vosotros no sabéis. Entonces
los discípulos decían unos a otros, ¿le habrá traído alguien de comer? Jesús les dijo, mi comida es
que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra. Mi comida es que haga la voluntad
del que me envió y acabe su obra. Y si nosotros leemos el evangelio
de Juan, muchas veces él va a repetir que él vino no para hacer su
voluntad, sino la voluntad del que le envió. en el huerto del
Getsemaní, él oró y él dijo, padre, si es posible que pases
de mí esta copa, pero no sea lo que yo quiero, sino hágase
tu voluntad. El Salmo cuarenta ocho, que sabemos
por la carta a los hebreos, que es aplicable al Señor Jesucristo,
dice, el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado y tu ley
está en medio de mi corazón. Hermanos, este tipo de vida estaba
siendo manifiesta la justicia. por fin la justicia estaba en
esta tierra, porque justicia es hacer la voluntad de Dios. Justicia es hacer la voluntad
de Dios. Él tenía la ley en medio de su
corazón. Recuerde que la ley es el carácter de Dios y él tenía
deleite en hacer, no su voluntad. En contraste con nosotros, que
desde que Adán y Eva hicieron su voluntad, estamos obstinados
en hacer nuestra propia voluntad. Se les dijo que no comieran de
aquel árbol ni le tocaran, pero ellos se rebelaron contra el
mandato del rey y desde eso nosotros nacemos de continuo con una obstinación
por hacer nuestra propia voluntad. Una de las palabras que suele
salir de nuestras bocas y si hacemos memoria, cuando éramos
pequeños o adolescentes, hubo momentos en que salió una palabra
cuando alguien quería reprimirnos acerca de algo que estábamos
haciendo, y alguna de las palabras es, yo hago lo que me da la gana,
o yo hago lo que quiero. Y ya he dicho otras veces, incluso
nuestra cultura canta esas cosas porque es lo que hay en el corazón
del hombre. La canción mexicana que dice, con dinero y sin dinero
hago siempre lo que quiero, y mi palabra es, es una canción bastante
grave, porque está erigiéndose en Dios, se está subiendo al
trono. Hago siempre lo que quiero. ¿Cuánto
batallar de un padre para que el niño obedezca? El niño está
insistiendo en querer meter los dedos en el contacto y el papá,
por amor, está intentando que aprenda a no hacerlo. Y el niño
quiere hacer lo que quiere. Pero el Señor Jesucristo tenía
un deleite. Y su deleite, Él dice, tengo
una comida. Alguien ha dicho, acertadamente,
que uno de los deleites de la vida es comer. Y el Señor no
dijo aquí que se deleitaba, pero está implícito, porque Él comparó
lo que Él tenía que hacer su comida como hacer la voluntad
del que le envió. Hermanos, esto es justicia. Aquí
estaba la justicia caminando sobre esta tierra. El mismo Señor
Jesucristo haciendo justicia jamás se desvió ni un solo milímetro
de hacer la perfecta voluntad del Padre, una gozosa sumisión
a su Padre. él se deleitaba, con gozo estaba
sometido a su padre y estaba mostrando justicia, cosa que
no se había visto en esta tierra desde que Adán y Eva pecaron
y todos nosotros juntamente con ellos. Romanos capítulo tres Romanos versículo diecisiete
primero uno versículo diecisiete glorioso evangelio dice el apóstol
Pablo porque en el evangelio la justicia de Dios se revela
en el evangelio la justicia de Dios se revela Juan pudo ver
al hijo de Dios deleitándose en hacer siempre la voluntad
de su padre en hacer justicia vivir conforme a la santa ley
de Dios haciendo siempre su voluntad eso es justicia y ahí estaba
el evangelio y la justicia de Dios se revela por fe y para
fe como está descrito más el justo por la fe vivirá. Romanos
capítulo 3 versículo 23 dice por cuanto todos pecaron están
destituidos de la gloria de Dios siendo justificados gratuitamente
por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús a quien
Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre para
manifestar su justicia a causa de haber pasado por alto en su
paciencia los pecados pasados, con la mira de manifestar en
este tiempo su justicia a fin de que él sea el justo y el que
justifica al que es de la fe de Jesús. Y hermanos, es el glorioso
evangelio mostrando las perfecciones del carácter del Señor. Él vivió
haciendo justicia. Y después de vivir todo el tiempo
haciendo justicia, vivir haciendo lo que cada ser humano, a cada
ser humano se nos creó para hacer lo que él hizo, pero muertos
en Adán somos totalmente incapaces. por cuanto todos pecaron, están
destituidos de la gloria de Dios. Él es el resplandor de su gloria. Nosotros somos imágenes quebrantadas,
quebradas, rotas, incapaces de mostrar aquello para lo cual
fuimos creados. Pero Cristo no solo mostró justicia
en su día viviendo conforme a la voluntad del Padre, sino que
en conformidad con su Padre, Él fue a la cruz. Él fue a la
cruz y fue molido por nuestros pecados, herido por nuestras
rebeliones. El castigo de nuestra paz fue
sobre Él y por Su llaga fuimos nosotros curados. Él asumió la
responsabilidad de llevar sobre Sí los pecados de Su pueblo y
lo hizo voluntariamente. Lo hizo deleitándose por amor
a Su Padre. Primariamente, si bien es por
amor a nosotros y es bíblico, primariamente es por amor a su
padre, porque el hijo se deleita en el padre y el padre se deleita
en el hijo. Y hermanos, ahí él fue a la cruz
y también ahí se manifestó justicia. La manera, el gran problema en
la escritura es cómo Dios siendo justo y santo puede perdonar
pecadores y culpables como nosotros, sin hacer afrenta a su santa
ley, y la respuesta está en la cruz del Calvario. Una de las
cosas que no hemos de olvidar es ningún pecado quedará sin
castigo, ni uno solo. Dios no dará por inocente al
culpable. Hermanos, la razón de que nosotros
podemos estar y celebrar la resurrección del Señor Jesucristo es la razón
porque nos podemos acercar, es porque Dios en su rica misericordia
hizo una provisión para pagar la deuda que teníamos con Él.
Nuestros pecados no quedaron sin castigo. El hecho de que
nosotros no recibamos la paga de nuestro pecado no significa
que nuestros pecados no han sido castigados. ningún pecado quedará
sin castigo. Los pecados del pueblo del Señor,
dice, llamará su nombre Jesús porque Él salvará a su pueblo
de sus pecados. La razón de que no sufrimos el
castigo por nuestros pecados es porque el Señor Jesucristo
se sumergió en el océano de la ira de su Padre para salvar y
rescatar a su esposa de morirse ahogada en ese océano. Usted
y yo merecíamos ser pisoteados eternamente por
el Señor. Que Él nos pisara en el ardor
de su ira. Eso es lo que nosotros merecemos
del Señor. Pero en Cristo Jesús se hizo
justicia. En Cristo Jesús se castigaron
nuestros pecados. El castigo de nuestra paz fue
sobre Él y por su llaga fuimos nosotros curados. Hermanos, es
necesario que nosotros podamos pensar eso es vital del glorioso
evangelio. Solamente pensar y recordar y
meditar en eso va a hacer que nosotros no tomemos como cosa
ligera el pecado. Mi pecado costó la muerte del
Señor Jesucristo. Por mi pecado es que él derramó
su sangre allí en esa cruz. hermanos poder reflexionar constantemente
ahí se estaba haciendo justicia el señor es juez justo y todo
aquel que cree en el hijo tiene vida eterna pero el que rehúsa
creer en el hijo no verá la vida sino la ira de dios está sobre
él porque ningún pecado va a quedar sin castigo porque dios es justo
y ahí se exhibió la justicia de dios en la cruz del calvario
ahí se exhibió la gracia de dios Dios nos dio aquello que no merecíamos. No merecíamos un Salvador. Dios
fue muy claro cuando le dijo a Adán qué era la consecuencia
de su pecado. Y lo que merecíamos era el ardor
de su ira. Pero ahí él mostró su gracia.
Y en el Señor Jesucristo estaba aquel verbo, dice, lleno de gracia
y de verdad. Y ahí estaba siempre que él hablaba,
hablaba palabras de gracia. Él hablaba palabras no de condenación
para sus ovejas. Aquella mujer que fue sorprendida
en el acto mismo del adulterio. La ley demandaba su muerte, pero
Cristo era la propiciación por sus pecados. Él es el cordero
de Dios que quita los pecados de su pueblo, llamará su nombre
Jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Y él pudo
decir a aquella mujer con palabras de gracia, ¿dónde están los que
te condenaban? Ninguno le condenó y dijo, ni
yo te condeno. Y él dijo, vete y no peques más.
Y no, no le condenó porque su condena fue sobre el Señor Jesucristo,
porque él pagó por los pecados de esa mujer en la Cruz del Calvario.
y él le dio una vida nueva y le pudo decir ve y no peques más
porque él compró el poder del Espíritu Santo que fortalece
al creyente para no ser esclavo más del pecado allí se mostró
el amor dice la Biblia en esto conocemos lo que es amor en que
Jesucristo entregó su vida por nosotros en esto conocemos lo
que es amor y hermanos el amor El amor es dar la vida por los
otros, por los otros que en realidad no teníamos absolutamente nada
que dar, no podíamos pagar, nunca podremos pagar. El valor del
eterno Hijo de Dios es un valor infinito y nosotros jamás podremos pagar
Él pagó por nosotros. Si alguien hubiera podido pagar,
pues no hubiera sido necesario que el Señor Jesucristo viniera.
Pero Él vino porque no hay absolutamente nadie. El pecado no es cosa ligera. Cuando pensamos en los atributos
de Dios que se mostraron, tenemos que pensar inmediatamente en
que la sangre de Cristo, el sacrificio de Cristo por nuestro pecado,
habla de la enorme magnitud de nuestras afrentas contra Dios. Una de las cosas que tenemos
que pensar ante las perfecciones del carácter de Dios es pasar
de pensar que cuando pecamos contra alguien sencillamente
pues a veces pensamos son errores o a veces pensamos bueno es contra
la persona Recuerde, David dijo, contra ti, contra ti solo he
pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos. Ciertamente pecamos
contra nuestro prójimo, pero primeramente pecamos contra el
Señor de la gloria, contra el rey de los siglos, contra el
inmortal, invisible, contra el único, contra aquel único y sabio
Dios a quien se merece dar todo el honor y la gloria. Ahí se
estaba manifestando la misericordia hacia personas miserables. hacia
personas que no obstante ser miserables, imposibilitados una de las cosas que tenemos
que pensar hermanos es no éramos simplemente miserables, imposibilitados
porque una cosa es alguien miserable, imposibilitado pero una de las
cosas más tristes es rebeldes con el puño levantado que si
el señor no hubiera escogido un pueblo para salvar A pesar
del sacrificio del Señor Jesucristo, nosotros no hubiéramos escogido
al Señor Jesucristo y habríamos seguido nuestro camino a la condenación.
Pero Él, que es rico en misericordia por el gran amor con que nos
amó, nos dio vida juntamente con Cristo. La mente carnal es
en enemistad contra Dios. Pero el Señor nos da vida y nos
da un nuevo corazón, nos da una nueva mente. Ese es el glorioso
evangelio. muestra el carácter generoso
de Dios hacia personas totalmente rebeldes y adversas, derramando
toda buena dádiva y todo don perfecto, dándonos vida juntamente
con Cristo, dándonos un nuevo corazón, dándonos una nueva mente,
dándonos el don de la fe para creer, dándonos el arrepentimiento
para vida. Hermanos, la profundidad de nuestra
caída es tan grande que el Señor tiene que proveer absolutamente
todo para nuestra salvación y en el evangelio es glorioso porque
ahí se manifiesta cada una de las perfecciones de su carácter,
su justicia, su gracia, su misericordia, su sabiduría, y ni una mente
humana jamás hubiera cabido un plan de redención y salvación
de pecadores como el plan perfecto de salvación que fue que estuvo
en el corazón del Señor desde antes de la fundación del mundo. Cuando el apóstol dice el evangelio
glorioso, el glorioso evangelio del Dios bendito. El evangelio
no era una ocurrencia del apóstol Pablo. El Evangelio no fue ni
una ocurrencia de ninguno de los apóstoles. Es del Dios bendito,
diseñado por él, desarrollado y ejecutado por él, aplicado
por él al corazón de pecadores. Es del Dios bendito. Si alguien tiene derechos de
autor del Evangelio, es el Dios bendito. Y cuando el apóstol
dice el Dios bendito, ¿por qué es que Dios es bendito? Porque Dios es la perfección
absoluta. Solamente quien vive en perfección absoluta puede
experimentar bienaventuranza propia. Es un ser perfecto y
un ser perfecto y completo que tiene vida por sí mismo. Esta
semana ocurrieron cosas en el mundo que de pronto dejan preocupadas
a personas. Pero de pronto estalla una guerra
en algún lugar y la gente se preocupa. Y de pronto estalla alguna enfermedad
grave y la gente se preocupa. Y van sucediendo cosas que hasta
a las personas más fuertes y capaces les preocupa. Pero el Señor no
tiene ni una inquietud, ni externa ni interna. De pronto usted se
acuesta a dormir, empieza a sentir un dolor y de pronto empieza
a pensar que a lo mejor es un cáncer y ya no pudo dormir toda
la noche. Porque internamente usted tiene inquietudes. O se
acuerda de algún pago pendiente o algo que le roba de pronto
el sueño. O de pronto escuchamos noticias de cosas que pueden
afectarnos si estamos inquietos. Pero el Señor es la vida misma. Él es la fuente de la vida y
Él no tiene ni un tipo de inquietud. Estalla una guerra y Él es el
Rey de los Siglos, inmortal, invisible. Él es el único y sabio
Dios. Él es bendito porque no tiene nada que lo saque del estado
de bienaventuranza. Él es la bendición absoluta.
Él está sentado sobre su trono, dice la escritura, y él quita
y pone reyes. Algunos de pronto se preocupan
ante las elecciones. ¿Quién va a ser ahora el líder
en tal o cual país? El creyente está confiado y busca
la sabiduría de Dios para hacer, pues, para cumplir sus sus deberes
cívicos de manera que Dios lo guíe, pero no está preocupado
porque sabe que el Dios bendito está sentado sobre su trono,
él no tiene inquietudes, a él no le inquieta quien partido
gane en cual o tal país, él quita y pone reyes, puede ser que la
gente haga corrupción, Pero igual, con todo lo que la gente haga,
Él es el que quita y pone reyes. Él da el poder a quien Él quiere.
Él es bendito porque Él es la bendición misma. Él tiene vida,
está libre de toda situación externa. Cuando pensamos que
Él está refiriéndose, el evangelio del Dios bendito es porque Dios
es el que se conoce a sí mismo. Y alguien que se conoce perfectamente
a sí mismo, pues, es bendito. hermanos nosotros sólo podemos
alcanzar bendición conociendo a Dios y pidiéndole a Dios que
él, por eso el salmista iba y le decía Señor tú me has examinado
y conocido y después termina y le dice examíname Dios y conoce
mi corazón porque solamente cuando Dios se revela a nosotros podemos
llegar a iniciar en conocernos y clamar a él para que nos ayude
a seguirnos conociendo. Y cuando nos vamos conociendo,
vamos a saber que el único lugar donde encontrar bendición es
en el Dios bendito, y que la única forma de encontrar bendición
es por el glorioso evangelio del Dios bendito. Recuerde que
dice la escritura, engañoso y perverso es el corazón del hombre más
que todas las cosas. ¿Quién lo conocerá? Nadie de
nosotros se conoce lo suficiente. hasta que el Señor se nos revela. Y cuando el Señor se nos revela,
nos sucede lo que ha sucedido a la gente que el Señor se le
ha revelado. Isaías dijo, hay de mí que soy muerto, porque
siendo hombre inmundo de labios, inmediatamente miró su pecado
y vino corriendo al Dios bendito para recibir bendición por medio
del glorioso Evangelio. Y siempre será así. cuando pensamos
en el Dios bendito del cual procede el glorioso Evangelio es el Dios
que se deleita en sí mismo porque es la misma perfección. Hermanos,
no es adecuado para la criatura deleitarse en sí mismo, pero
es adecuado para Dios deleitarse en sí mismo. Si Dios hallara
deleite en algo fuera de sí mismo, ese algo sería Dios. Pero Dios
se deleita en sí mismo y él es bendito, él es una explosión
de amor, de gozo. Dice la Biblia, El padre mira
al hijo y dice, este es mi hijo amado en quien tengo complacencia.
¿Y sabe qué es eso? Es el padre mirándose al espejo.
Porque si es la imagen misma de su substancia, es el resplandor
de su gloria. Cuando el padre se mira en el
espejo haya deleite, está satisfecho en sí mismo. Él no necesita nada
fuera de sí mismo. Él es pleno. Él está sobrado
de todo lo que él requiere y cuando el hijo mira al padre, el hijo
se deleita en el padre, él es bendito porque en él, en él está
toda la perfección, en él está toda la vida. Él es la fuente,
como dice Santiago, hermanos míos, no erréis, toda buena dádiva
y todo don perfecto procede de lo alto, del padre de las luces,
en quien no hay mudanza ni sombra de variación. Hermanos, qué bendición
de tener el glorioso evangelio del Dios bendito, y tener por
ese glorioso evangelio, por la obra del Señor Jesucristo a ese
Dios bendito, al único vivo y verdadero como nuestro Dios, como nuestro
Padre, al Señor Jesucristo como nuestro abogado, que es uno con
su Padre. que es yo y el padre uno somos,
tenerle como nuestro hermano mayor, tenerle como nuestro rey,
y por la obra del Espíritu Santo tener ahora una sumisión gozosa,
ahora porque el Señor nos está dando vida podemos someternos
gozosamente, ahora podemos decir amén cuando dice el versículo
para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios agradable
y perfecta. Ahora no tememos que el Señor
haga su voluntad. Ahora no simplemente repetimos
como la gente, si Dios quiere, como una costumbre, sino tenemos
el sentido de decir, si Dios quiere, haremos esto o aquello.
Y oramos y le pedimos al Señor que guíe nuestras vidas para
vivir en su voluntad. Y oramos, y oramos y decimos,
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre,
venga a tu reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así
también en la tierra. ¿Por qué? Por el glorioso evangelio
de nuestro Señor Jesucristo. Por último, el apóstol Pablo
no puede terminar sin ver su relación personal con el glorioso
evangelio. Dice la última frase del versículo, que a mí me ha sido encomendado,
que a mí me ha sido encomendado. El apóstol Pablo está buscando,
hermanos, el evangelio no son las cosas básicas. Él está alentando
a un joven pastor que está en una iglesia enfrentando situaciones
que son como para tirar la toalla e irse corriendo. Y él está alentando. ¿Y qué es lo que está utilizando
el apóstol Pablo para alentarlo? el glorioso evangelio de nuestro
señor Jesucristo. Ese glorioso evangelio que le
ha sido encomendado, por la cual él se llama a sí mismo apóstol
de Jesucristo. Y él mira su relación directa
con el evangelio. Ese versículo está haciendo también
una transición entre aquello que el apóstol va a decir. El
apóstol ha presentado el evangelio como glorioso y en versículos
más adelante él se va a presentar como indigno. como el primero
y más grande de los pecadores, para hacer exaltar las perfecciones
divinas sobre su persona, la rica gracia y la rica misericordia
que le han hecho fiel para el ministerio, y está aún con el
evangelio alentando el corazón de un joven pastor para ser fiel
al Señor. Hermanos, deseamos ser fieles
al Señor, necesitamos el glorioso evangelio, no sólo cada vez que
nos congregamos, sino en su propia casa, predíquese y asegúrese
que usted se predica el glorioso evangelio del Dios bendito, porque
a veces nos predicamos evangelios que no son el glorioso evangelio
del Dios bendito, que nuestro motivo en cada asunto de nuestra
vida se vea como el mismo apóstol Pablo el hecho de una relación
personal directa con el evangelio. Si bien el apóstol Pablo fue
llamado a ser apóstol, en un sentido estricto de la palabra
ya no hay más apóstol, porque se requería que el apóstol hubiera
visto con sus propios ojos al Señor Jesucristo. Pero en un
sentido amplio de la palabra, apóstol quiere decir enviado. Y en un sentido amplio de la
palabra, quiera Dios que cada uno de los que estamos aquí podamos
mirar evangelio glorioso del Dios bendito como un tesoro,
el mayor tesoro que nos ha sido encomendado no sólo como comunidad
de creyentes, sino poder tener esa actitud hacia el evangelio,
este es el tesoro que a mí me ha sido encomendado, para que
me lo predique a mí mismo todos los días de mi vida, porque es
mi necesidad. para que yo pueda permanecer
fiel, para que yo pueda hacer lo que el Señor me ha llamado
a hacer, que lo predique a mis hijos, si tengo hijos, pero que
lo predique a toda persona que el Señor ponga cerca de mí, porque
recuerde, dijo el Señor Jesús en Mateo capítulo 28, los versículos finales de Mateo
capítulo 28, el Señor Jesús dijo, toda potestad me es dada en el
cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos
a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, y del
Hijo, y del Espíritu Santo, y enseñándoles todas las cosas que yo os he
mandado. Y aquí yo estoy con vosotros
todos los días hasta el fin del mundo. El apóstol Pedro nos escribe
en su primera carta, Si alguien pudiera pensar que
eso fue para los apóstoles, pues el apóstol Pedro escribe en su
primera carta, capítulo dos, versículo nueve, dice, mas vosotros
sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido
por Dios, ¿para qué? Para que anunciéis las virtudes
de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. vosotros que en otro tiempo no
erais pueblo, porque ahora sois pueblo de Dios, que en otro tiempo
no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. Hermanos, tenemos también una
relación directa con el Evangelio, y esa relación directa es que
nosotros somos linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,
pueblo adquirido por Dios para anunciar las virtudes, Y cuáles
son las virtudes. Somos llamados a anunciar el
carácter del Señor. Somos llamados a anunciar el
Rey de los Siglos está sentado en su trono. Y para nosotros
es una gran noticia. Y para las ovejas del Señor va
a llegar el momento que va a ser una gran noticia. Porque aunque
rebeldes, El Señor va a obrar en ellos y les va a dar un corazón
que va a venir en una sujeción gozosa. Nadie viene como los
niños. Nadie viene a Cristo como los
niños que llegan el primer día a la escuela. Muchos de los niños
que van el primer día a la escuela van y entran y muerden, patalean
porque no quieren quedarse, quieren regresarse con mamá. Pero nadie
va a venir al Señor Jesucristo así. A pesar de que estábamos
rebeldes, El Señor obra un cambio. el Señor nos da un corazón nuevo,
de modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es las
cosas viejas pasaron, y aquí todas son hechas nuevas. Hermano, el evangelio glorioso,
quiera el Señor que nosotros podamos mirar a Dios como glorioso,
como digno de admiración, como se presenta en la Escritura,
como un Dios que grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios todopoderoso,
comenzando por su obra de salvación. hermanos, quiera el señor que
a veces leemos en el antiguo testamento cómo cayeron los muros
de Jericó, cómo se abrió el mar rojo, hermanos, eso eran sombras
débiles de lo que había de venir y de pronto solemos a veces emocionarnos
más y está bien emocionémonos porque son hechos del señor,
pero deberíamos de emocionarnos más porque la realidad nos ha
tocado vivirla. Todo eso apuntaba hacia el Señor
Jesucristo, aquel Josué que dirigió la conquista de Jericó, el verdadero
Josué es el Señor Jesucristo que está llevándonos para la
conquista sobre el pecado. Hermanos, ese mar que se abrió
y ese Moisés, nuestro verdadero Moisés, el Señor Jesucristo,
que nos ha sacado de la esclavitud en la casa de servidumbre. Si
elijas libertades, seréis verdaderamente libres y conoceréis la verdad
y la verdad os hará libres. Hermanos, cuando miras en el
Antiguo Testamento, ¿cuál era la respuesta del pueblo a esas
cosas? Era una respuesta de adoración y de alabanza al Señor. Y hermanos,
quiera el Señor que nosotros estemos emocionados con las grandes
y maravillosas obras de salvación de nuestro Dios Todopoderoso,
que nosotros podamos admirarnos en verdad de que el Señor Jesucristo
haya venido a caminar en este mundo este mundo sujeto a vanidad
por causa de nuestro pecado y que lo haya hecho no por necesidad,
él no necesita nada, nada hace por necesidad, casi todo lo que
nosotros hacemos, hacemos por necesidad, por necesidad comemos,
por necesidad vamos a trabajar, pero el Señor Jesús no hace nada,
Dios bendito no hace nada por necesidad, todo lo que hace lo
hace para demostrar su gloria y hermanos que estemos admirados
de su gloria que estemos admirados de que él vino a este mundo a
respirar el polvo de esta tierra a sufrir el calor de esta tierra y que lo hizo para buscar y salvar
lo que se había perdido vamos a

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Joshua

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