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JC

Vi su Gloria

2 Peter 1:16-18
Joel Coyoc December, 13 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc December, 13 2023
Estudio de 2 Pedro

En el sermón "Vi su gloria," el predicador Joel Coyoc aborda la revelación de la gloria de Dios en la vida de Jesucristo, basada principalmente en 2 Pedro 1:16-18. Coyoc argumenta que, como testigo ocular de la majestad de Cristo, Pedro no estuvo involucrado en relatos ficticios, sino que atestigua el poder y la gloria que experimentó en la transfiguración. Se enfatizan versículos que demuestran cómo el conocimiento y la experiencia de la gloria de Dios son vitales para la fe cristiana y el crecimiento espiritual, así como la necesidad de ser diligentes en nuestra relación con Él. La importancia del mensaje se centra en que la salvación y la fe son un regalo divino y que el crecimiento en la piedad debe basarse en un conocimiento personal de Cristo. Este entendimiento es crucial en el contexto de la gracia y la verdad reveladas en el evangelio.

Key Quotes

“No nos contentemos en saber acerca de Cristo... sino en tener un conocimiento personal del Señor Jesucristo en el cual crecer cada día.”

“La salvación es de Jehová... La salvación de un pecador es obra de Dios de principio a fin.”

“No es que él era un hombre tan inteligente... Dios había hecho un gran milagro. El poder de Dios había transformado a un hombre duro.”

“La mayor expresión de la gloria de Dios es lo que ocurrió en la cruz del Calvario.”

Sermon Transcript

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segunda carta del apóstol Pedro
en su capítulo uno. Bueno, damos gracias a Dios porque
ya por yo creo más de un mes vamos estudiando esta segunda
carta del apóstol Pedro. No olvidemos, vamos a hacer un
breve recordatorio de las cosas importantes de esta carta. recordar
que el autor es Simón Pedro, recuerde Simón, espero que alguien
recuerda qué significa Simón, es el que escucha y damos gracias
a Dios porque Dios le dio oídos a él, oídos espirituales para
escuchar, escuchar en verdad la voz del buen pastor. es la
Biblia dice claramente que la fe viene por el oír y por oír
la palabra y nosotros sabemos que pues Dios le dio a él el
don de la fe y él está mencionando aquí sus dos nombres Simón el
que escucha y Pedro el nombre que el Señor Jesús le puso y
él es una piedra espiritual, él es una piedra espiritual como
cada persona que Dios le ha dado el don de la fe es una piedra
espiritual que debe ser edificado como una casa espiritual. siervo
y apóstol de Jesucristo y notar que primero él hace mención de
ser siervo, esclavo del Señor Jesucristo y después apóstol,
enviado por el Señor Jesucristo. Recuerde cómo vemos la transformación
en la vida del apóstol Pedro. Ahora él puede hablar a sus hermanos
gentiles y decirles a los que habéis alcanzado, por la justicia
de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que
la nuestra. Recuerde si usted ha sido renacido
para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de
los muertos, si usted ha sido rescatado de su vana manera de
vivir, no con cosas corruptibles, sino con oro, como oro o plata,
sino con la sangre preciosa del Señor Jesucristo, entonces usted
tiene una fe igualmente preciosa que la de los judíos. No hay
nada más que añadir, su fe es una fe preciosa, porque esa fe
ha sido comprada por la justicia del Señor Jesucristo. Esa fe
del creyente es preciosa porque es don de Dios. Después eso nos
habla de cómo el Señor lo ha llevado a una transformación,
ha quitado los prejuicios, él ya no se siente alguien de una
clase diferente y superior, él sabe que el Señor no hace acepción
de personas y el Señor salva a aquellos de los cuales él ha
tenido misericordia. Después estuvimos mirando cómo
él hace menciona una bendición y es gracia y paz o sean multiplicadas
en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesucristo. Cuando vemos esa expresión del
conocimiento recordamos que es una frase clave de la carta,
por lo menos en el primer capítulo que estamos estudiando aparece
en el versículo 3 otra vez, dice Mediante el conocimiento de aquel
que nos llamó por su gloria y excelencia. Versículo cinco dice que hay
que añadir a la virtud conocimiento. Versículo seis al conocimiento
dominio propio. En el versículo ocho no nos van
a dejar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de
nuestro señor Jesucristo. Y recuerde que la carta cierra
con antes bien que receten la gracia y el conocimiento de nuestro
gran Dios y salvador Jesucristo. Y eso nos hace hacer énfasis
en algo. No nos contentemos en saber acerca
de Cristo. No estemos contentos en saber
acerca de la palabra. Que eso no nos deje tranquilos
y contentos, sino en tener un conocimiento personal del Señor
Jesucristo en el cual crecer cada día. El poder ver la gloria
de Dios, el carácter de Dios en la faz del Señor Jesucristo.
después estuvimos mirando que nada nos falta si estás en Cristo
nada te hace falta porque todo lo que necesitas para la vida
y la piedad te ha sido dada por su divino poder hicimos referencia
al poder de Dios leímos Isaías capítulo cuarenta que describe
cuán poderoso es nuestro Dios y este versículo hace énfasis
en las cosas que pertenecen a la vida y la referencia directa
es a la vida espiritual. Recuerde todos nosotros hijos
de Adán nacimos en este mundo muertos espiritualmente, lo leímos
recién en Efesios, pero Dios que es rico en misericordia por
el gran amor con que nos amó nos dio vida juntamente con Cristo.
Todas las cosas que pertenecen a la vida nos han sido dadas
por su divino poder. Para nuestra salvación Nosotros
no aportamos absolutamente nada. El Señor hizo todo. La salvación
es de Jehová, enseña la Biblia en el libro de Jonás. La salvación
es de Jehová. La salvación de un pecador es
obra de Dios de principio a fin. Después estábamos mirando la
piedad. También lo que necesitamos para
la piedad nos ha sido dado por su divino poder no sólo para
la vida sino para la piedad y la piedad es el crecimiento en la
gracia, el crecer en el conocimiento del Señor Jesucristo y tenemos
todo lo que necesitamos si estamos en Cristo. Si estamos en Cristo
no hace falta nada para poder crecer en piedad o Dice que todo
eso nos fue dado mediante el conocimiento de aquel que nos
llamó por su gloria y excelencia. Y nuevamente es que se trata
de conocer a Cristo. Recuerde que es la experiencia
de todos aquellos que el Señor ha salvado. Podemos pensar desde
Job. Job, a pesar de que moralmente
era recto, hubo momentos en que él batalló con pensar en autojusticia. Y al final, cuando el Señor le
mostró su gloria, Job dijo algo, y sus palabras fueron, de oídas
te había oído. Dios quiera que ninguno de nosotros
simplemente de oídas le ha oído. Ahora mis ojos te ven, por tanto
me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza. Cuando vemos
la gloria de Dios en la paz de Jesucristo, no nos queda nada
en lo cual estar orgullosos de nosotros mismos. sino solamente
gloriarnos en el Señor Jesucristo, sabiendo que no podemos tener
ninguna confianza en nosotros mismos y es conocer al Señor
Jesucristo, conocer porque Él nos llamó para su gloria, por
su gloria y excelencia. Vimos que no nos falta nada porque
se nos ha dado preciosas y grandísimas promesas para que por ellas llegásemos
a ser participantes de la naturaleza divina. Recuerde que al final
de cuentas Dice y sabemos que a los que aman a Dios todas las
cosas les ayudan a bien, esto es a los que conforme a su propósito
son llamados, porque a los que antes conoció también nos predestinó
para qué, para que fuesen hechos conforme a la imagen de su hijo,
eso es participar de la naturaleza divina, ser como Cristo y es
la esperanza del creyente, espero que cada uno de nosotros está
esperando con ansias, Como dice el apóstol Juan, amados, ahora
somos hijos de Dios. Aún no se ha manifestado lo que
hemos de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste seremos
semejantes a Él. ¿Por qué? Porque le veremos tal
como Él es. Después estuvimos mirando el
llamado a la diligencia por todo lo que se nos ha dado en el Señor
Jesucristo. Dice, por esto mismo, poniendo toda diligencia, por
esto mismo añadida a vuestra fe, virtud. Y nuevamente el énfasis
es, recuerde, virtud es ese fuego moral que se enciende en el corazón
de aquel que en verdad está experimentando una obra del Espíritu Santo.
Es esa pasión por la gloria de Dios, esa que hace a un hombre
decir todo es basura, lo importante para mí ahora es conocer a Cristo.
Es ese fuego en el corazón que experimentó Jeremías cuando dijo,
era tanta la presión que dice, yo ya no quería hablar más de
tus palabras y quise resistirte, pero dice, me sedujiste o que
va y fui seducido. Había un fuego dentro de mí que
no pude soportarlo. Y no importa cuál sea la dificultad,
clamar al Señor para que encima de ese fuego, de esa obra del
Espíritu Santo, nosotros podamos añadir conocimiento y no conocimiento
intelectual, no conocimiento acerca de, sino conocimiento
de, del Señor. Recuerde, aún la misma vida eterna
se trata de eso, no de conocer de Cristo, sino conocer a Cristo. Esta es la vida eterna, que te
conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo, tu
Hijo, a quien has enviado. Y estuvimos mirando qué peligro
es no ser diligente. Porque no ser diligente significa
menospreciar todo lo que se nos ha dado en el Señor Jesucristo.
Y recuerde cuán peligroso es estar en el pecado de la negligencia
en lugar de la diligencia. Vimos el ejemplo de David y cómo
cuando él dejó de ser diligente, él se deslizó. Cuán peligrosos
somos para nosotros mismos. Y vimos que cuando estamos siendo
diligentes, entonces no vamos a estar ociosos ni sin fruto
en cuanto al conocimiento del Señor Jesucristo. Y estábamos
mirando que otro de los temas fue la ceguera,
el tener la vista corta. Y vimos que la causa de tener
la vista corta es haber olvidado la purificación de los antiguos
pecados. Y la cura es olvidarlo. ¿Y qué es no olvidar la purificación
de los antiguos pecados? Es no olvidar el evangelio, es
meditar constantemente el evangelio, es predicarme constantemente
el evangelio verdadero, recordar ese evangelio donde se nos explica
la razón por la cual nosotros podemos ser perdonados de pecados,
podemos ser perdonados de los pecados porque Cristo ha llevado
nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, podemos ser
perdonados en nuestros pecados porque el Señor Jesucristo es
Es una gran bendición que podemos conocer al Señor Jesucristo.
Ese segundo Adán, el primer Adán echó la culpa a su esposa. El
segundo Adán dice, échame la culpa a mí. El segundo Adán,
el Señor Jesucristo, se sumergió en el océano de la ira de su
padre para que su esposa no se ahogara en ese mar de ira. Somos salvos no por lo que hicieron
los romanos ni los judíos, Eso fue terrible, eso fue tremendo,
pero somos salvos por lo que el padre le hizo a su hijo en
la cruz. En la cruz, el Señor bebió el
cáliz de la ira de Dios que era para cada uno de aquellos que
el Señor escogió en Cristo desde antes de la fundación del mundo.
Recuerde, llamará su nombre Jesús. ¿Por qué? Porque él salvará a
su pueblo de sus pecados. Él vino a morir en una cruz. Él vivió la vida que yo no soy
capaz de vivir y él murió la muerte que debía yo de morir. ¡Qué gran bendición! Después
estuvimos mirando en cuanto a lo que significaba hacer firme la
vocación lo que se refiere a no caer jamás, que es caer en el
engaño de aquellos falsos maestros que estaban surgiendo dentro
de la misma iglesia y estaban enseñando, había varios grupos,
estaban los judaizantes que decían, sí hay que creer en Cristo, pero
hay que hacer algo más. Pedro ya dijo, no hay que hacer
nada más porque tu fe es igualmente preciosa que la nuestra. No necesitas
circuncidarte porque Cristo fue circuncidado. Él ha cumplido
toda la ley. estaban los libertinos, los que
decían, bueno, estamos en Cristo y somos salvos por la gracia,
así que podemos vivir como puercos, como se nos dé la gana. Y él,
eso no son personas que están abusando de la gracia, son personas
que no han entendido ni han recibido la gracia en lo absoluto, porque
la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
enseñándonos a que renunciando a la piel, al Renunciando a los
deseos pecaminosos, vivamos sobria, justa y piadosamente, dice la
escritura. Si el Señor te ha salvado, él está enseñándote
cómo vivir y renunciar a la impiedad. Si el Señor, si estás siguiendo
los pasos del Señor, si estás oyendo su voz, pues tú vas a
andar como él anduvo, dice Primera de Juan. Ahora, estuvimos mirando
que en todo este párrafo él está buscando también afirmar a sus
hermanos en la seguridad de la salvación lo que habla de la
amplia y generosa entrada en el reino de los cielos y la importancia
de estarse predicando constante el evangelio constantemente en
el evangelio el domingo estuvimos el tema fue voy a morir voy a
morir y que importante que es hermanos, la Biblia dice que
es mejor la casa de luto que la casa del banquete. Hermanos,
qué importante que es, por qué es que es mejor, porque la casa
de luto nos hace recordar y nos hace pensar cuando veas a alguien
en el ataúd, recuerda, un día, muy pronto, yo voy a estar adentro
de ese ataúd. Y qué gran bendición es que Pedro
dice, Por esto yo no dejaré de recordaros
siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis y estéis confirmados
en la verdad presente, pues tengo por justo en tanto que estoy
en este cuerpo despertaros con amonestación, sabiendo que en
breve debo abandonar el cuerpo, o sea, voy a morir. La Biblia
nos dice que está establecido para los hombres que mueran una
sola vez y después de esto el juicio. Las cosas importantes
que el apóstol Pedro está marcando aquí, la palabra cuerpo, En el
original se refiere a tabernáculo y este tabernáculo conforme pasan
los años se va gastando. Un tabernáculo es una tienda
de campaña y de pronto la gente llega a cierta edad y muchas
veces lo que caracteriza la vida de muchos ancianos es la queja.
estarse quejando, pero qué gran bendición tienen aquellos que
están en el Señor Jesucristo, que dice el apóstol Pablo, dice,
dad gracias en todo, porque esa es la voluntad de Dios para con
nosotros en Cristo Jesús, y la voluntad de Dios para con nosotros
no es quejarse porque ya duelen las rodillas, no es quejarse
porque la dentadura ya es postiza y se atora la comida entre los
dientes, no es quejarse porque duele todo, El apóstol está escribiendo
y ya es un anciano y lejos de estar mostrando una preocupación
por sí mismo. El evangelio hace a este hombre
tener la conciencia de lo que es justo es vivir agradecido
al Señor y lo que es justo no es envejecer en quejas, sino
lo que es justo es estar amonestando al pueblo de Dios, exhortando
al pueblo de Dios. Lo que es justo es despertaros
con amonestación. Lo que es justo es recordar las
mismas cosas y las mismas cosas que va a recordar es las que
vimos al principio del capítulo. Él quiere invertir su vida, su
compromiso como siervo de Dios y como apóstol de Jesucristo.
Su compromiso es predicar siempre las mismas cosas, predicar de
la fe preciosa que es por la justicia del Señor Jesucristo.
predicar de que la gracia y la paz son multiplicadas cuando
Cristo se nos revela y vamos creciendo en el conocimiento
del Señor Jesucristo. No hay otra manera. Lo que Él
quiere recordarnos es Todo lo que se nos ha dado por la obra
del Señor Jesucristo, o sea, es el Evangelio, es recordarnos
que todo lo que pertenece a la salvación, Dios lo ha dado en
el Señor Jesucristo. Llevarnos a recordar que no hay
que confiar en nada más que solamente el Señor Jesucristo, y Él tiene
el compromiso de invertir sus últimos años. recordar, no importa
que ustedes ya lo sepan, el apóstol Pablo está, Pedro, tiene claro
algo que la escritura testifica muchas veces, que somos olvidadizos. Salmo 78 nos recuerda cómo somos
olvidadizos, se puede leer en su casa, lea el Salmo 78. En
filipenses el apóstol Pablo también dice, a mí no me es molesto el
escribiros las mismas cosas y para vosotros es seguro. hermanos
no hay mensaje nuevo si no es el mensaje eterno del evangelio
que necesitamos escuchar una vez y otra vez él quiere recordar
las mismas cosas la vida de piedad el llamado a ser santo como él
es santo y él quiere invertir en su tiempo en eso después también
estuvimos mirando como aquel que la gracia y la paz le están
siendo multiplicadas puede dormir en paz y tranquilo, no importa
cuál sea la circunstancia o la situación. Estábamos mirando
en Hechos capítulo 12, no lo vamos a leer otra vez, pero en
Hechos 12 se nos dice que el apóstol Pedro Herodes había matado
a Jacobo y viendo que eso le encantó a los judíos pues se
agarró a Pedro y estaba listo para ejecutarlo y estaba La noche
antes de que Herodes lo sacara para ejecutar, estaba Pedro entre
dos guardias y dice la Biblia que estaba durmiendo. El que
lo fueran a ejecutar no le quitaba el sueño porque él conocía a
Cristo y la gracia y la paz le estaban siendo multiplicadas.
Aquí está recordando que 30 años antes el Señor le había dicho
que iba a morir crucificado y él estaba captando que estaba ya
cerca. Esta es su carta de despedida. y él estaba captando que estaba
cerca y él no está angustiado y preocupado por lo que le va
a pasar, él está con una preocupación y una preocupación que es yo
quiero dejar un legado y lo que yo quiero es lo dejó a través
de las cartas, y a través de su influencia en el Evangelio
de Marcos. Lo que yo quiero es que cuando yo no esté, ustedes
puedan recordar el Evangelio. Dice versículo 15, también yo
procuraré con diligencia que después de mi partida, vosotros
podáis en todo momento tener memoria de esto. Hermanos, quiera
Dios que aquellos que hemos renacido para una esperanza viva, podamos
estar pensando y orando Tal vez nosotros no vamos a escribir
una carta, tal vez alguno escriba un libro, pero tal vez no, pero
orando y diciéndole Señor, cómo puedo yo ocuparme con diligencia
ahora para que yo que voy a morir, porque vamos a morir, cuando
yo no esté, los que vienen detrás, tú me uses para que puedan recordar.
para que puedan recordar en todo momento estas cosas, el evangelio,
la vida de piedad, las cosas que pertenecen a la vida de la
piedad. ¿Cómo puedo estar ocupado diligentemente para que haya
un legado? Estamos mirando 21 siglos después,
el Señor sigue honrando el legado del apóstol Pedro. Él nos sigue
recordando en Yucatán y en todo el mundo donde se predica esta
carta Evangelio de la fe de la salvación por la fe solo en la
obra del Señor Jesucristo y hermanos hoy vamos a nuestro tema es el
versículo 16 y 18 y es yo vi nuestro tema es vi su gloria
vi su gloria Dice el apóstol Pedro ahí, porque
nos hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro señor
Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo
visto con nuestros propios ojos su majestad, pues cuando él recibió
de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica
gloria una voz que decía, este es mi hijo amado en el cual tengo
complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada
del cielo cuando estábamos en el monte santo. La antigua traducción
dice, porque no os hemos dado a conocer la potencia y la venida
de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas por arte compuestas,
sino como habiendo con nuestros propios ojos visto su majestad.
porque él había recibido de Dios Padre honra y gloria cuando una
tal voz fue a él enviada de la magnífica gloria este es el amado
hijo mío en el cual yo me he agradado y nosotros oímos esta
voz enviada del cielo y cuando estábamos juntamente con cuando
estábamos juntamente con él en el monte santo otra traducción
del versículo dice Porque cuando les hicimos saber
que Nuestro Señor Jesucristo vendrá con todo su poder, no
lo hicimos siguiendo fábulas artificiosas, sino como quienes
han visto Su Majestad con sus propios ojos. Pues cuando Él
recibió de Dios Padre la honra y la gloria, desde la magnífica
gloria, le fue enviado una voz que decía, Este es mi Hijo amado
en quien me complazco. Y nosotros oímos esa voz que
venía del cielo, mientras estábamos con Él en el monte santo. Y una
última traducción dice, porque cuando os dimos a conocer el
poder y la venida de nuestro señor Jesucristo, no seguimos
fábulas ingeniosamente inventadas, sino que fuimos testigos oculares
de su majestad. Pues cuando él recibió honor
y gloria de Dios Padre, la majestuosa gloria le hizo esta declaración.
Este es mi hijo amado en quien me he complacido. Y nosotros
mismos escuchamos esta declaración hecha desde el cielo cuando estábamos
con él en el monte santo. ver su gloria, ver la gloria
de Dios. Una de las cosas que toda persona
sabe, toda persona sabe que hay Dios. Recuerde que no es escritural
decir que hay ateos. Es escritural, es bíblico decir
hay necios. Dice el necio en su corazón no
hay Dios. Dice el apóstol Pablo pues habiendo conocido a Dios
no le glorificaron como a Dios. Dios ha hecho una revelación
general de su gloria. Los cielos cuentan la gloria
de Dios. Las cosas invisibles de Dios, su eterno poder y deidad,
se hacen claramente visibles desde la creación del mundo,
siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que
los hombres no tienen excusa. No obstante, hay una ceguera
espiritual, hay una rebelión en el corazón. Pero damos gracias
a Dios porque Dios, en su misericordia, Dios misericordiosamente, Él
ha elegido en Cristo un pueblo de todo linaje, de toda lengua,
de todo pueblo y nación. Y ese pueblo es un pueblo al
cual Él ha querido revelar su gloria. Si bien Él ha revelado su gloria
en la creación, Él ha revelado su gloria en el Señor Jesucristo.
Dice el apóstol Juan, dice aquel verbo fue hecho carne y habitó
entre nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del
padre lleno de gracia y de verdad. Sin embargo nosotros sabemos
que si no es porque Dios nos da ojos espirituales no podemos
ver su gloria, pero algo que ha caracterizado a hombres que
Dios ha tocado es que ven su gloria y desean ver más de su
gloria. Un día Moisés estaba en el desierto
y allá en el desierto él vio una zarza que estaba ardiendo
pero no se consumía y él quiso ver qué es lo que era y esa fue
una manifestación de la gloria del Señor y él empezó a crecer
en el conocimiento del Señor Y en un momento de lucha y de
conflicto, él hizo una petición bastante atrevida y él dijo,
señor, muéstrame tu rostro. No estaba contento con lo que
Dios le había mostrado y él quería más. Eso es algo que vemos en
la vida del apóstol Pablo. Yo quiero más, yo quiero conocer
a Cristo. Y somos llamados a eso, somos
llamados, puesto los ojos en Jesús, el autor y consumador
de la fe. apóstol Pablo Pedro está declarando
aquí algo y está diciendo vi su gloria vi su gloria el apóstol
Pedro fue un testigo presencial y recuerde que él está movido
para escribir porque están surgiendo dentro de la iglesia falsos maestros
maestros que están llamando la atención y que hay que hacer
algo más aparte de venir y confiar en Cristo o que si estamos en
Cristo podemos vivir en pecado como se nos dé la gana o otros
que están diciendo eso que está diciendo Pedro acerca de la venida
de Cristo son fábulas que ellos hicieron mitos y el apóstol Pedro
está dejando claro algo aquí y está diciendo no son mitos
yo soy un testigo ocular y él está diciéndonos en primer lugar
vi su gloria vi su gloria, no inventé una fábula, no tuve habilidades
artísticas como las de muchos escritores que han escrito cosas
espectaculares y fabulosas, pero que son productos de una imaginación.
Dante Alighieri escribió una obra literaria que es espectacular,
pero es imaginación, la divina comedia. Miguel Cervantes de
Saavedra escribió algo que es espectacular, el Quijote de la
Mancha. pero es producto de una imaginación pero el apóstol Pedro
y los otros apóstoles no se imaginaron como los falsos maestros querían
acusar ellos fueron testigos presenciales ellos vieron su
gloria Pedro está diciendo yo vi su gloria y no solo yo si
usted se fija el versículo está diciendo en plural dice el versículo
Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro
Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo
visto con nuestros propios ojos su majestad. Y él está hablando
en plural porque él no es el único testigo. Cuando la ley
exigía que para que un testimonio fuera creíble tenía que ser el
testimonio de dos o más testigos. Y él está diciendo, vimos. porque
ellos vieron no solamente el apóstol Pedro. Cuando miramos
la primera carta del apóstol Juan en sus primeros versículos,
el apóstol Juan dice lo que hemos visto y oído, lo que hemos visto
y oído. Primera de Juan dice lo que dice
el versículo uno, lo que era desde el principio, lo que hemos
oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado
y palparon nuestras manos tocante al verbo de vida. está compartiendo
ahí juntamente con el apóstolo Juan el hecho de que ellos vieron,
fuimos testigos de su gloria, no es un invento lo que nosotros
hemos hablado y después dice el apóstolo, vi su poder, dice
la carta dice porque no hemos dado a conocer el poder y hay
una palabra sumamente poderosa, de la cual viene una palabra
que nosotros conocemos, que es dinamita, es la palabra que él
utilizó en el texto original para referirse la potencia, como
dice la antigua traducción de Reina Valera, dice potencia.
la potencia del señor, él es el señor todopoderoso, el señor
Jesucristo es uno con su padre, es el dios que está descrito
en Isaías capítulo cuarenta, es el dios del cual habla todo
el antiguo testamento, un dios que es todopoderoso, es el dios
descrito en Apocalipsis que dice, señor, grandes y maravillosas
son tus obras, señor dios todopoderoso. Recuerde que el señor Jesucristo
es el eterno hijo de Dios, es no creado, encendrado del padre
él es el hijo amado del padre y él está diciendo aquí que él
ha dado a conocer el poder el poder y la venida y hermanos
Una de las traducciones que leí habla de la segunda venida y
es probable que el apóstol Pablo está enfocando aquí en dos cosas,
en la primera venida y en la segunda venida, porque después
en el desarrollo de la carta él va a hablar de cómo va a hacer
con poder también su segunda venida, cuando todos los elementos
serán desechos y el Señor va a hacer un nuevo cielo y una
nueva tierra en los cuales mora la justicia. Pero él está hablando
del poder de su venida. Y si pensamos con relación a
la primera venida, fue una venida con poder. Y el apóstol Pedro
dice yo lo vi. A mí no me lo contaron. Lo vi
con mis ojos físicos. Yo vi la manifestación del poder
y de la venida del Señor Jesucristo. marcos escribió el evangelio
que lleva el nombre de marcos sin embargo hay muchos testigos
y escritos que dan testimonio de que fue él trabajó mucho con
el apóstol pedro como traductor del apóstol pedro y hay testimonio
muy temprano de que fue una colaboración entre Marcos y el apóstol Pedro,
que mucho del material para escribir el evangelio de Marcos fue proporcionado
por el apóstol Pedro. Y si usted lee en casa el evangelio
de Marcos, es un evangelio bien intenso, es un evangelio que
no empieza con genealogía, porque presenta al Señor Jesucristo
como el siervo del Señor, y está en constante actividad de servicio
pero mostrando el poder del señor y vamos a mirar solo algunos
pasajes para poder mirar aquello que Pedro está diciendo que él
fue testigo del poder Marcos En el capítulo uno, versículo
dieciséis, va a mencionar el llamado de los apóstoles y ahí
está el llamado a Simón Pedro. Pero cuando vamos al versículo
veintiuno del capítulo uno, vamos a ver manifestaciones del poder
del Señor Jesucristo. Un hombre tenía un espíritu inmundo
y dice versículo veintitrés, probablemente en la sinagoga
de ellos, un hombre con espíritu inmundo que dio voces diciendo,
ah, ¿qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? Has venido para
destruirnos, sé quién eres, el santo de Dios. Pero Jesús le
reprendió diciendo cállate y sal de él. Y el espíritu inmundo
sacudiéndole con violencia y clamando a gran voz salió de él y todos
se asombraron de tal manera que discutían entre sí diciendo ¿qué
es esto? ¿qué nueva doctrina es esta que con autoridad manda
aún a los espíritus inmundos y le obedecen? Poder. Yo les di su poder. Yo fui testigo, con mis ojos
vi el poder del Señor, porque Él es el Rey de reyes y es el
Señor de los señores. El diablo es diablo del Señor,
dice, porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas. los demonios
no hacen lo que quieren y cuando el Señor da una orden ellos obedecen
y ahí está un testigo que dice yo vi con poder yo soy testigo
de su poder dice después versículo veintinueve en relación al poder
del Señor en su propia familia dice y al salir de la sinagoga
vinieron a casa de Simón Y Andrés con Jacobo y Juan y la suegra
de Simón estaba acostada con fiebre y enseguida le hablaron
de ella, entonces él se acercó y la tomó de la mano y la levantó
e inmediatamente le dejó la fiebre y ella le servía. Ahí está la
potencia, el poder, él es el todopoderoso, él es el que sana
todas tus dolencias. Dice, cuando llegó la noche,
luego que el sol se puso, le trajeron todos los que tenían
enfermedades y los endemoniados y toda la ciudad se agolpó a
la puerta y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas
enfermedades y echó fuera muchos demonios y no dejaba hablar a
los demonios porque le conocían. Usted puede ir mirando como Juan
intensamente y el Señor obrando y mostrando su carácter divino. El apóstolo Juan en su evangelio,
por consiguiente, describe el poder del Señor Jesucristo. Él
es testigo de su poder, y no simplemente de su poder para
hacer milagros, no sólo aquello que exalta su carácter como el
Dios Todopoderoso, como el Eterno Hijo de Dios que es uno con el
Padre, que es el que manifiesta el carácter del Padre. Ustedes, juntamente conmigo,
hemos mirado cómo el Señor hecho una obra poderosa en el apóstol
Pedro, salvándolo, un hombre al cual el Señor quiso salvar,
estando muerto en sus delitos y pecados. No es que él era un
hombre tan inteligente, y de pronto él dice, dice Jesús, ¿quiénes
dicen la gente que yo soy? Y empezaron, bueno, unos Juan
el Bautista, otros Elías, ¿y ustedes quién dicen que soy?
Y dice Pedro, tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente. Y
el Señor Jesucristo dijo, bienaventurado eres Simón, hijo de Conás, porque
esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi padre que está
en los cielos. Ahí había vida espiritual. Dios
había hecho un gran milagro. El poder de Dios había transformado
a un hombre duro, un hombre que confiaba demasiado en sí
mismo. Le había dado ya vida espiritual y le había revelado
quién es el Señor Jesucristo. Este hombre confiaba demasiado
en sí mismo, que dijo, aunque todos te dejen, yo voy a morir
contigo. Y el Señor le dijo, le mostró
y le enseñó a no confiar en sí mismo. Y el Señor le restauró,
él se mantuvo, porque el Señor Jesucristo dijo, yo he rogado
por ti para que tu fe no falte. Nuestra permanencia depende del
Señor, nuestra salvación depende del Señor, nuestra permanencia,
porque él intercede por nosotros. ¿Cómo él en su vida, nosotros
hemos sido testigos del poder de Dios para transformar a Pedro,
un hombre que de pronto dice que va a morir con el Señor y
de pronto una criadita lo asustó, ni siquiera un general del ejército
romano, una criadita le dijo nosotros te dimos que tú eres
de ellos y él empezó a blasfemar, pero cuando vemos sus cartas
él escribe y dice que no tengamos temor en nuestros corazones,
que nadie nos puede hacer mal, un hombre que está esperando
ser ejecutado y que sabe cómo va a ser ejecutado y no está
temblando de miedo, un hombre que llega a la hora de morir
y él dice pues crucifíquenme de cabeza porque no soy digno
de morir como mi señor, se ha ido el temor, es la potencia,
es el poder de Dios, es la muestra de lo que es el evangelio. No
me avergüenzo del evangelio, dice Pablo, porque es poder,
potencia de Dios, dinamita de Dios para salvación a todo aquel
que cree. Y hermanos, yo vi su gloria,
está diciendo, yo vi su poder, yo vi su poder en mi familia,
yo vi su poder en mi persona, yo vi su omnisciencia, su omnipresencia,
yo le he visto. Dice después él, vi su majestad,
yo vi su majestad, y él está refiriéndose en el monte de la
transfiguración cuando el señor Jesús estaba ahí juntamente con
Moisés y Elías estaba la ley y los profetas y ahí estaba el
señor Jesús y ahí él vio su magnífica gloria como sus vestiduras se
hicieron blancas como ni un lavador las puede hacer y su rostro estaba
resplandeciente y él vio al señor en gloria y dice yo lo vi con
mis ojos hermanos eso es necesario y es posible para el pueblo del Señor. De
hecho es necesario que Cristo te sea revelado, que no veas
a Cristo simplemente como le vieron los líderes religiosos,
le veían como alguien que quebrantaba la ley, le veían y se enojaban
con él y le querían apedrear. Pero el Señor abrió sus ojos
a quienes Él quiso y les abrió sus ojos para ver que Él era
el cumplimiento de la ley, que Él era el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Les abrió sus ojos a aquellos
de los cuales Él tuvo misericordia, porque la tendencia natural de
los hijos nacidos de Adanes le veremos más atractivo para que
le deseemos. Pero cuando Dios abre nuestros
ojos y podemos ver que Él es admirable, Él es consejero, Él
es Dios fuerte, Él es padre eterno, Él es príncipe de paz. Cuando
Él abre nuestros ojos y preguntamos por su nombre y Él dice, ¿por
qué preguntas por mi nombre que es admirable? Hermanos, cuando
miramos al Señor Jesucristo, inmediatamente tiene que suceder
algo. El apóstol Pedro mirando el poder
del Señor en la pesca milagrosa, Él le dijo algo, espero que ustedes
recuerden, ¿qué dijo el apóstol Pedro? Señor, apártate de mí,
que soy pecador. Isaías vio a Cristo glorificado,
en el capítulo seis de Isaías, vi al Señor sentado sobre un
trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo, y él miró
una manifestación de la gloria de Dios, ¿y qué dijo Isaías?
¡Ay de mí, que soy muerto! Y hermanos, A lo largo de la
historia, a lo largo de la escritura, los que han visto al Señor saben
que no hay nada en qué confiar en nosotros mismos. Saben cuán
peligrosos son para sí mismos. Es lo que dijo Job cuando dijo,
de oídas te había oído, pero ahora mis ojos te ven. Por tanto,
me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza. No hay nada
de qué confiar. Yo pensaba que era justo, pero
ahora que te veo y te veo en perfecta santidad, Ahora que
te veo y te veo en perfecta justicia, sé que soy totalmente injusto,
que soy el más grande de los pecadores. El apóstol Pablo lo
vio y él dijo, palabra fiel es esta y digna de ser recibida
por todos, que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores
y él nos dijo de los cuales ustedes son los primeros. Cuando nos
pasa por la cabeza cosas así, hermanos, cuidado. Si nosotros pensamos que somos
mejores que alguien y miramos con menosprecio a otros es que
no hemos visto la gloria de Dios. El que mira la gloria de Dios
se aborrece y se arrepiente en polvo y ceniza. El que mira la
gloria de Dios sabe que está tan lejos y que lo que necesita
es misericordia y gracia. Y está extendiendo las manos
de manera desesperada. Y Dios quiera que cada uno de
nosotros podamos decir con el apóstolo, vi su gloria. Yo vi su gloria. abrió mis ojos
y yo he visto su gloria he visto que él es hermoso que él es deseable
que él es como está descrito en cantares el novio el esposo
hermoso y hermanos hay un hay un coro que se cantaba
antiguamente no sé si algunos lo han escuchado que dice sólo
el poder de Dios dice puede cambiar tu ser y dice algo interesante
dice la prueba yo te doy él me ha cambiado a mí no ves que soy
feliz sirviendo al señor nueva criatura soy nueva soy hermanos
la prueba de que hemos visto a Cristo somos recuerde algo
dice el apóstol Pedro en su primera carta vosotros sois real sacerdocio
nación santa pueblo adquirido por Dios para qué para que anunciéis
las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz
admirable, no para ir a contar algo que escuchamos contado,
sino a lo que ha experimentado mi vida. Me ha llamado, me sacó
del reino de las tinieblas y por su poder me ha trasladado al
reino de su amado hijo. Estaba muerto en delitos y pecados
y hoy tengo vida eterna. Hoy tengo la vida de Cristo fluye
a través de mí. Él ha encendido un fuego en mi
corazón. Hermanos, Dios quiera que cada uno de nosotros pueda
dar testimonio. Yo vi su gloria. Él tuvo misericordia
de mí y vi su gloria. Vi al Señor el amor eterno con
que Él me ha amado expresado en la cruz del Calvario. Yo vi
su gloria. La mayor expresión de la gloria
de Dios es lo que ocurrió en la cruz del Calvario. Dice la
Biblia que la justicia, la justicia y la misericordia se besaron. Y la justicia y la misericordia
se besaron en la cruz del Calvario. Allí se hizo justicia. El Señor
borró nuestros pecados con la sangre del Señor Jesucristo.
El Señor no recuerda nuestros pecados porque Cristo los ha
echado al fondo de la mar. Que el Señor nos conceda en verdad
ver su gloria y seguir clamando por ver su gloria. Que en nuestro
corazón clamemos al Señor para que cuando decimos Cristo murió
por mí no sea algo ligero ni sea un cliché religioso, sino
en verdad el Espíritu Santo nos haga comprender en el corazón
qué significa Cristo murió por mí. ¿Qué significa que él bebió
la copa de amargura que debí de beber? ¿Qué significa que
él vivió la vida que yo no soy capaz de vivir y murió la muerte
que debía yo de morir? Para que el amor de Cristo nos
constriña, como dice el apóstol Pablo. Para que el amor de Cristo
nos presione y nos impulse. Dice el amor de Cristo nos constriñe,
pensando esto, que uno murió por todos. ¿Y por todos murió
para qué? para los que viven, ya no vivan
para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Vi su gloria, vi su gloria. La otra cosa que el apóstol está
diciendo, yo oí la voz del padre, y no solo yo, oímos, ahí estaba
Juan, ahí estaba Pedro, Jacobo y Juan, estaban ahí en el monte
de la transfiguración, y qué es lo que él oyó, y lo que él
oyó oyó una voz que dijo este es mi hijo amado este es mi hijo
amado hermanos que el señor nos conceda escuchar con claridad
algo quién es el hijo amado de dios hermanos que dejemos de
vivir engañados pensando que hay otros hijos que son más amados
que nosotros Uno de nuestros problemas es
que muchas veces tendemos a poner la mirada en los hombres cuando
nunca fue el propósito del Señor que nosotros estemos admirados
de los hombres. Lo que debiera sucedernos es
que estemos admirados de hombres viles que el Señor ha salvado
y ha manifestado su gloria. El apóstol dijo tenemos este
tesoro en vasos de barro para que la excelencia del poder sea
de Dios y no de nosotros. Y hermanos, la voluntad de Dios
es que estemos admirados de la gran salvación que Dios ha hecho
de miles pecadores y que Él se está manifestando en miles pecadores
y que en lugar de estar exaltando a personas, exaltemos al Señor
por lo que Él ha hecho en personas. Pedro, Juan, Pablo, Elías, no
eran gente distinta que nosotros, Hablando de Elías, Santiago dice,
era un hombre con pasiones semejantes a las nuestras. Hermano, la diferencia
es que Dios ha sido rico en misericordia, igual que con Elías, igual con
cada uno que ha sido rescatado de su vana manera de vivir, que
recibió de sus padres, no con cosas corruptibles como oro y
plata. Dejémonos de cosas tristes que se repiten y se repiten.
Dejémonos de cosas tristes como esos grandes hombres de Dios.
No existe tal cosa como grandes hombres de Dios. el apóstol Pablo
no estaría de acuerdo y nos llamaría la atención de cuántas veces
decimos el gran apóstol Pablo y él dice yo soy el más pequeño
que todos por la gracia de Dios soy lo que soy y su gracia no
ha sido en vano conmigo él dijo yo soy un vaso de barro la excelencia
del poder es de Dios y no de nosotros hermanos estoy diciendo
esto porque el amado el consentido es el Señor Jesucristo. No es
Pedro, no es Pablo, no es Elías, no es Santiago, no es Jacobo.
Lo que él hizo en ellos quiere hacer en cada uno de aquellos
que han venido al Señor Jesucristo. A ellos les dio todo lo que pertenece
a la vida y a la piedad y si estás en Cristo también te ha
dado y te ha dado preciosas y grandísimas promesas y te ha dado una fe
igualmente preciosa que la de ellos. Todo Nos ha sido dado
por el Señor Jesucristo por su obra. Él es el hijo amado del
Padre. Y si somos amados, solo es porque
estamos en el amado. Dice la escritura en Juan capítulo
diecisiete, versículo veinticuatro veintiséis. padre aquellos que
me has dado quiero que donde yo estoy también ellos estén
conmigo para que vean mi gloria que me has dado porque me has
amado desde antes de la fundación del mundo padre justo el mundo
no te ha conocido pero yo te he conocido y estos han conocido
que tú me enviaste y les has dado a conocer tu nombre y lo
daré a conocer aún para que en el amor con que me has amado
estén ellos esté en ellos y yo en ellos La razón por la que
somos amados es porque Cristo es el hijo amado de Dios. Y que todo el mundo escuche,
este es mi hijo amado. El Hijo Amado se llama el Señor
Jesucristo. Y fuera de Él no hay otro, sino
todos los que están en Cristo son amados por causa del amor
con que el Padre ama al Hijo. Y por estar en Cristo, Él nos
ama. No existe tal cosa como algunos amados que hicieron mérito
y les sobra para dar a otros y que la gente les ore y les
pida. No existe tal cosa. El Hijo Amado, la misma voz del
Padre dice, ese es mi Hijo Amado en el cual tengo complacencia.
complacencia o agrado. El único que agrada a Dios es
el Señor Jesucristo. Nada que yo haga realmente agradará
jamás a Dios, sino únicamente que esté en el Señor Jesucristo
y confiando únicamente en el Señor Jesucristo. Efesios capítulo
1, versículo 6, dice si leemos desde el tres para
entender dice bendito sea el dios y padre de nuestro señor
Jesucristo que nos bendijo con toda bendición espiritual en
los lugares celestiales en Cristo según nos escogió en él desde
antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos y sin
mancha delante de él en amor habiéndonos predestinado para
ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo según el
puro afecto de su voluntad para alabanza de la gloria de su gracia
con la cual nos hizo aceptos en el amado. Somos aceptos en
el amado. Nuestra única posibilidad de
agradar a Dios es que estés en aquel en el cual el padre se
agrada. Cristo Jesús. Alguien dijo que
cuando el padre ve al hijo y dice, este es mi hijo amado en quien
tengo complacencia, es el padre. ¿Por qué está complacido? Porque
es el padre mirándose al espejo y está complacido con lo que
ve. Está viendo la imagen misma de
su substancia. Está viendo el resplandor de
su gloria. Y nuestra única posibilidad de glorificar a Dios, habiendo
caído en Adán, estamos destituidos de la gloria de Dios. Pero habiendo
recibido vida juntamente con Cristo, estamos siendo restaurados,
no a lo que perdió Adán. A mí me llena de gozo cuando
pienso en esto. Adán podía pecar o no pecar.
Caídos en Adán, solo hay algo que podemos hacer y es pecar.
Pero en Cristo no vamos a recuperar lo que perdió Adán, sino más
allá de lo que perdió Adán. en Cristo vamos a llegar a no
poder pecar, porque vamos a ser como Él es. Ahora somos hijos
de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando Él se manifieste seremos semejantes a Él. ¿Por qué? Porque
le veremos como Él es y que mientras llegue ese día nosotros podamos
estar cada día anhelando la palabra y yendo a la palabra y viendo
ahora como a través de un espejo, no claramente, Porque los espejos
que conocía Pablo no eran como los que están en nuestros baños
aquí. Eran espejos de un metal pulido donde no se lograba percibir
con claridad. Pero un día vamos a ver cara
a cara al Señor y entonces se va a cumplir y consumar lo que
el Señor está haciendo. dice la escritura sabemos que
a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien esto
es a los que conforme a su propósito son llamados porque a los que
antes conoció también los predestinó para que para que fuesen hechos
conforme a la imagen de su hijo y él hoy nos está conformando
y un día vamos a ver ya no va a ser necesario más andar por
fe porque vamos a ver Y entonces, cuando el veamos, seremos semejantes
a él porque le veremos tal como él es. Que sea el anhelo de nuestro
corazón, anhelar ver al Señor Jesucristo. Hermanos, qué bendición
de todo lo que nos ha dado en el Señor Jesucristo. Él es el
hijo amado. Mi única posibilidad de ser amado
es estar en Cristo. Él es el Hijo amado. Mi única
posibilidad de ser aceptado y de agradar a Dios es porque hemos
sido aceptos en el amado, porque Él nos ha vestido de su justicia.
No es mi justicia, es su justicia. Vamos a orar.

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Joshua

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