Bootstrap
JC

Voy a morir

2 Peter 1:12-15
Joel Coyoc December, 10 2023 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc December, 10 2023
Estudio de 2 Pedro

El sermón titulado "Voy a morir" del predicador Joel Coyoc aborda la inevitable realidad de la muerte desde una perspectiva bíblica, centrándose en la enseñanza del apóstol Pedro en 2 Pedro 1:12-15. Coyoc argumenta que, ante la proximidad de su muerte, Pedro se dedica a recordar y exhortar a la iglesia sobre la fe y la vida de piedad, resaltando la importancia de mantenerse firme en la verdad del evangelio. Las Escrituras mencionadas, como Hebreos 9:27 y Proverbios, destacan la certeza de la muerte y la necesidad de reflexionar sobre ella, enfatizando que la vida cristiana está marcada por la gracia y el conocimiento del Señor Jesucristo, los cuales son esenciales para crecer en piedad. La importancia práctica de este mensaje radica en el llamado a los creyentes a vivir en la luz de su fin, fomentando una vida que busca recordar el evangelio y edificar a otros en la fe mientras realizan su peregrinaje en este mundo.

Key Quotes

“Voy a morir, pero quiero morir predicándoles siempre el evangelio.”

“El compromiso del siervo del Señor es recordar, no esperen que hablemos cosas novedosas, vamos a hablar siempre el evangelio.”

“Recuerda que la cura para la ceguera espiritual es, recuérdate el evangelio.”

“Nuestra ciudadanía está en los cielos. Estamos viviendo como ciudadanos del cielo.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
segunda de Pedro capítulo uno dice la palabra de Dios Simón
Pedro siervo y apóstol de Jesucristo a los que habéis alcanzado por
la justicia de nuestro Dios y salvador Jesucristo una fe gracia y paz os sean multiplicadas
en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. Como todas
las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, nos han sido
dadas por su divino poder mediante el conocimiento de Aquel que
nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha
dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas
llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina. Habiendo huido de la corrupción
que hay en el mundo, a causa de la concupiscencia, vosotros
también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra
fe virtud, a la virtud conocimiento, al conocimiento dominio propio,
al dominio propio, paciencia, a la paciencia, piedad, a la
piedad, afecto fraternal, y al afecto fraternal, amor. Porque
si estas cosas están en vosotros y abundan, no os dejarán estar
ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor
Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas
tiene la vista muy corta, es ciego, habiendo olvidado la purificación
de sus antiguos pecados. Por lo cual, hermanos, tanto
más procurad hacer firme vuestra vocación y elección, porque haciendo
estas cosas no caeréis jamás, porque de esta manera os será
otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro
Señor y Salvador Jesucristo. Por esto yo no dejaré de recordaros
siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis y estéis confirmados
en la verdad presente. Pues tengo por justo, en tanto
que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación,
sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor
Jesucristo me ha declarado. también yo procuraré con diligencia
que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener
memoria de estas cosas porque os hemos dado a conocer el poder
y la venida de nuestro señor Jesucristo porque no os hemos
dado a conocer el poder y la venida de nuestro señor Jesucristo
siguiendo fábulas artificiosas sino como habiendo visto con
nuestros propios ojos su majestad pues cuando Él recibió de Dios
Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria
una voz que decía, este es mi Hijo amado en el cual tengo complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada
del cielo cuando estábamos con Él en el Monte Santo. Tenemos
también la palabra profética más segura, a la cual hacéis
bien en estar atentos, como a una antorcha que alumbra en lugar
oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga
en vuestros corazones. Entendiendo primero esto, que
ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,
porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino
que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por
el Espíritu Santo. Vamos a meditar los versículos
del doce al versículo quince. Nuestro tema es voy a morir. Una de las cosas que Es una realidad es que el pecado
entró al mundo y por consecuencia del pecado entró la muerte física. A veces decimos que la muerte
es lo más natural, en realidad es lo más natural para seres
caídos, es lo más natural para seres caídos. Una realidad es
que nosotros nacemos y cada día nuestra vida está avanzando hacia
la muerte. Un día cada uno de nosotros va
a morir. La Biblia dice en Hebreos 9,
27, dice de la manera que está establecido para los hombres
que mueran una sola vez y después de esto el juicio. Una de las
cosas que es muy importante que nosotros podamos reflexionar
constantemente es justamente en que un día vamos a morir. Hay un versículo en el libro
de Proverbios que dice que es mejor la casa de luto que la
casa de fiesta, porque la casa de luto nos hace reflexionar.
Hermanos, qué importante el poder saber que cada día nuestra vida
se está acercando hacia el momento de nuestra muerte, no importa
cuántos años tengamos. salmo 90 dice, los días de nuestra
edad son 70 años, si los más robustos son 80, con todo su
fortaleza, molestia y trabajo porque pronto pasan y volamos
y quizá a veces escuchamos ese pasaje y pensamos mentalmente
pues tengo 30 para 70 pues faltan 40, la verdad es que La distancia
que nos separa de la muerte es un latido del corazón. No, no
cuarenta años si tienes treinta, ni cincuenta si tienes veinte,
ni cincuenta y tres si tienes diecisiete. Y el apóstol Pedro
está hablando justamente acerca de su muerte. Él dice, pero por
esto yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros
las sepáis y estéis confirmados en la verdad presente. porque
tengo por justo en tanto que estoy en este cuerpo el despertaros
con amonestación sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo
como nuestro señor Jesucristo me ha declarado. La traducción
Reina Valera de 1909 dice sabiendo que en breve he de fallecer y
por eso el tema es voy voy a morir y estamos mirando el escrito
de un hombre que es un siervo un apóstol del señor Jesucristo.
Cuando empezamos a estudiar la carta vimos que la característica
de un siervo es que un siervo de Cristo está siempre buscando
proclamar a Cristo la salvación que es solamente en Cristo. Nosotros
revisamos cinco sermones del apóstol Pedro allá en la carta
en el Hechos de los Apóstoles. Estábamos viendo cómo sus predicaciones
estaban siempre apuntando hacia la persona del señor Jesucristo.
Y una de las cosas que es característica de la vida de un ministro, un
fiel siervo del señor Jesucristo, es que él está siempre proclamando
un mismo mensaje. Y lo primero, el primer punto
que nosotros vemos es que Pedro dice, voy a morir, pero entre
tanto que, entre tanto que llegue ese momento de morir, me voy
a ocupar de algo. Es la prioridad de mi vida, el
procurar recordarles, dice, Por esto yo no dejaré de recordaros
siempre estas cosas. Un fiel ministro del Evangelio,
un siervo del Señor Jesucristo, tiene un mensaje que no es novedoso,
sino un mensaje que es eterno. Siempre el mismo mensaje. No
hay cosas nuevas que anunciar y generalmente si es algo nuevo,
normalmente es una mentira. ese mensaje el apóstol está la
palabra que él menciona ahí como recordaros yo no dejaré de recordaros
siempre estas cosas y siempre la ocupación del siervo de Jesucristo
es recordar las mismas cosas hay una palabra que está relacionado
con la palabra y aquello que está motivando al apóstol Pedro
entre tanto que llega a su muerte y es el hecho de que dice que
aquel que no tiene estas cosas, versículo nueve, es corto de
vista, es ciego, habiendo olvidado. Una de las características de
nosotros es que a consecuencia de la caída, nuestras facultades
han sido dañadas por la caída y una de nuestras facultades
que ha sido dañada es la capacidad de recordar las cosas, somos
por naturaleza olvidadizos. De otra manera, Pedro no hubiera
dicho lo que está diciendo, y no marcaría que la prioridad del
trabajo pastoral y de la proclamación es recordar las mismas cosas. Es algo que el apóstol Pedro
también, el apóstol Pablo también lo dice a los filipenses en capítulo
3 versículo uno dice por lo demás
hermanos gozaos en el señor a mí no me es molesto el escribiros
las mismas cosas y para vosotros es seguro cuando vamos al salmo
setenta y ocho el salmo setenta y ocho dice
va describiendo Dice, escucha pueblo mío mi ley,
inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca, abriré mi boca en
proverbios, hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos, las cuales
hemos oído y entendido, que nuestros padres nos las contaron, no las
encubriremos a sus hijos, contando a la generación venidera las
alabanzas de Jehová y su potencia y las maravillas que hizo. Y
aquí está también un siervo del Señor procurando que se pueda
recordar las obras del Señor y se le estableció testimonio
en Jacob y puso ley en Israel la cual mandó a nuestros padres
que la notificasen a sus hijos para que lo sepa la generación
venidera y los hijos que nacerán y los que se levantarán lo cuenten
a sus hijos a fin de que pongan en Dios su confianza y no olviden
y no se olviden de las obras de Dios. Y aquí está la palabra
que caracteriza al ser humano, aún a los creyentes, dice y no
se olviden de las obras de Dios, que guarden sus mandamientos
y no sean como sus padres, generación contumaz y rebelde, generación
que no dispuso su corazón ni fue fiel para con Dios su espíritu,
Versículo nueve, los hijos de Efraín, arqueros armados, volvieron
las espaldas en el día de la batalla, no guardaron el pacto
de su Dios, ni quisieron andar en su ley, versículo once, sino
que se olvidaron, sino que se olvidaron de sus obras y de sus
maravillas que les había mostrado, delante de sus padres hizo maravillas,
Y ahí es una figura de la obra de salvación. Las maravillas
que Dios hizo para liberar al pueblo de Egipto, de Israel,
que estaba esclavo en Egipto, es una figura de la obra de salvación
de los creyentes. Él nos sacó de la esclavitud
del pecado. Y Pedro, recordando que somos
tendientes a olvidar, marca El tiempo que yo esté vivo, mientras
llega mi muerte, estoy consciente de que voy a morir, pero mi vida
se tiene que invertir en recordarles. Es, dice, porque yo no os dejaré
de recordaros siempre estas cosas. ¿Cuáles cosas? Todo lo que hemos
estudiado desde el versículo uno. Recordar, recordar que La
fe del creyente es una fe preciosa porque es don de Dios. La fe
del creyente es preciosa porque ha sido comprada por la justicia
del Señor Jesucristo. recordar que no hace falta nada
que aumentar a la fe, sino solamente confiar y esperar por completo
en la gracia que se nos traerá cuando Jesucristo sea manifestado.
Las cosas en las cuales él quiere recordar siempre, él sabe que
va a morir, pero él quiere que mientras él está esperando que
llegue ese momento de su muerte, él quiere recordarles, hermanos,
estás creciendo en gracia. estás creciendo en paz, estás
verdaderamente en paz con Dios, porque sólo hay una manera en
que la gracia y la paz te pueden ser multiplicadas, y es en el
conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. Y él está recordando,
recordando que todas las cosas que pertenecen a la vida y a
la piedad nos han sido dadas por su divino poder. Si en verdad
tú has sido renacido para una esperanza viva por la resurrección
de Jesucristo de entre los muertos, tú tienes todas las cosas que
pertenecen a la vida. O sea, recuerde que la obra de
salvación, el tener vida espiritual, es una obra de Dios de principio
a fin. El libro de Jonás proclama que
la salvación es del Señor. Esas obras maravillosas que él
ha hecho para que nosotros podamos tener vida, estábamos muertos
en delitos y pecado, pero Dios que es rico en misericordia por
el gran amor con que nos amó, nos dio vida juntamente con Cristo
y nos ha dado todo lo que necesitamos para tener vida espiritual, pero
nos ha dado todo lo que necesitamos para la piedad, la piedad La
piedad es el crecimiento en la gracia. La piedad es el crecer
cada día a la semejanza del Señor Jesucristo. Si tú estás en el
Señor Jesucristo, si tú has recibido esa fe preciosa, entonces no
te hace falta nada. Porque se te ha dado preciosas
y grandísimas promesas. nosotros tenemos un himno que
dice todas las promesas del Señor Jesús son apoyo poderoso de mi
fe mientras viva aquí buscando yo su luz siempre en sus promesas
confiaré porque sus promesas son grandes preciosas y el himno
dice que también son fieles tenemos él él está haciendo ocupando
el tiempo que queda que llegue su muerte, teniendo como prioridad
el recordar, no esperen que hablemos cosas novedosas, vamos a hablar
siempre el evangelio, y vamos a hablar siempre lo que Pedro
habló tanto en su primera como en su segunda carta, crecer en
la gracia y el conocimiento de nuestro señor y salvador Jesucristo.
estar creciendo en una vida de piedad, en una vida que se manifiesta
verdaderamente como vida, no simplemente como una persona
que puede hablar religiosamente. Es muy fácil llegar a tener un
lenguaje religioso, es muy fácil llegar a obtener expresiones
religiosas. hay personas que pueden venir
a la iglesia peleando con su familia y parece que cuando traspasan
esa puerta se transforman, hasta la voz cambia, de pronto la gente
habla aquí adentro distinto a cuando habla afuera. Hermanos, Nada
del lenguaje religioso, nada de cosas vacías, es vida, es
vida, es la vida de Cristo fluyendo a través de nosotros. No es simplemente
saber hablar verdades correctas, sino es una verdad que transforma
la vida. El evangelio es poder de Dios
para salvación a todo aquel que cree, al judío primeramente y
también al griego. El Evangelio no es simplemente
algo que intelectual que tener en nuestras cabezas. El Evangelio
cambia el corazón. Si alguno está en Cristo es una
nueva criatura. Les voy a quitar el corazón de
piedra y les voy a poner un corazón de carne. somos la verdadera
circuncisión, no la que se hace con mano en la carne, sino la
circuncisión del corazón. Y se nos han dado preciosas y
grandísimas promesas. Y la exhortación, el apóstol
Pedro tiene como prioridad, voy a morir, pero quiero morir predicándoles
siempre el evangelio. Y animándoles a que ustedes siempre
se estén predicando el evangelio a ustedes mismos. El evangelio
de la salvación por gracia, por medio de la fe, solo por la fe
en la obra y la persona del Señor Jesucristo, les estoy llamando,
dice, les voy a recordar que se ocupen de las cosas. ¿Cuáles
son las cosas? Si has recibido una fe preciosa,
procura edificar sobre ese fundamento, y sobre ese fundamento tú puedes
edificar con con oro, piedras preciosas, o puedes edificar
con heno, madera, o jarasca. Dice, el fuego va a aprobar la
obra. Si la obra de alguno permaneciere,
pues él va a recibir recompensa. Si la obra de alguno se quemare,
si bien el mismo será salvo, aunque así como por fuego. Y
el apóstol está recordándonos, tienes que recordar y predicarte
el evangelio constantemente, y clamar al Señor para que sobre
esa fe preciosa, que fue ganada por la obra y la justicia del
Señor Jesucristo, puedas edificar construyendo y clamando al Señor
para que por su gracia pueda prender un fuego en tu corazón.
Recuerda que estuvimos hablando acerca de ese fuego que había
en el corazón de Jeremías, un fuego que aunque las cosas sean
difíciles no se apaga, tener pasión por la persona de Dios,
un deseo de que Dios sea honrado y glorificado, estar con celo
por la fama y el honor de Dios más que cualquier otra cosa.
Eso que se traduce en el llamado del apóstol Pablo, si comes o
bebes o haces cualquier otra cosa que hagas, hazlo todo para
la gloria de Dios. Recuerde que era tal el celo
que estaba en el mismo apóstol Pablo, también en el apóstol
Pedro. El apóstol Pablo que llega a decir, pero de ninguna cosa
hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal
que acabe mi carrera con gozo y el ministerio que recibí del
Señor Jesús. Y es tal la pasión que estos
hombres podían hablar y decir, El apóstol dice allí en filipenses
ahora será magnificado Cristo en mi cuerpo o por vida o por
muerte y glorificar a Dios ya sea que vivamos o aún en nuestra
hora de morir glorificar a Dios y después ese fuego prendido
añadir conocimiento no conocimiento intelectual. Repito y voy a ser
insistente no es después de 30, 40 años estar escuchando predicaciones,
uno puede pararse y decir la verdad, pero Una cosa es decir
la verdad y otra cosa es que la verdad ha penetrado a tu corazón. Una cosa es que esa espada de
dos filos ha discernido tus pensamientos y las intenciones de tu corazón.
Una cosa es que no simplemente estás repitiendo, sino en verdad
has visto tu realidad, tu condición, porque estás no simplemente conociendo
información, sino estás viendo al Señor de la gloria. Y conforme
ves al Señor de la gloria, inmediatamente te ves a ti mismo. y dices ay
de mí que soy muerto, inmediatamente te ves como alguien que no puede
confiar en sí mismo, porque soy un peligro para mí mismo, porque
soy olvidadizo, porque necesito estar expuesto constantemente
a la palabra para recordar la palabra y para añadir a ese conocimiento
dice dominio propio dominio propio
y al dominio propio paciencia y a la paciencia piedad y estábamos
hablando que eso es de valorar lo que Dios nos ha dado en el
Señor Jesucristo y Pedro está diciendo yo voy a invertir mi
vida cada día mientras el Señor llega ese día que el Señor me
ha dicho que ya está muy cerca que yo voy a morir Mientras llega
el momento de mi muerte, mi ocupación va a ser recordarles, recordarles
las cosas, no importa que ustedes ya la saben, no importa que ustedes
ya están confirmados en la verdad presente y esa expresión, la
verdad presente, está hablando a creyentes que le está diciendo
la verdad que ya está en ustedes y es, ustedes saben, está hablando
a creyentes verdaderos. Recuerde, un creyente verdadero
que entra en la pereza, es peligroso. Un creyente verdadero que entra
en la pereza está menospreciando todo lo que se le ha dado por
la obra del Señor Jesucristo. Recuerde palabras duras y tristes
a un hombre que en lo personal a mí me hace temblar cuando pienso
en ese hombre. Un hombre que la escritura dice
tenía corazón conforme al corazón de Dios, pero entró en la pereza. hermano terminó haciendo cosas
terribles por estar en la pereza y unas palabras tristes que Dios
le dijo me menospreciaste hiciste blasfemar mi nombre le dejó de
importar la fama y el honor de Dios y él estaba allí de ocioso
en lugar de usar los medios de la gracia en lugar de estar en
el lugar donde tenía que estar Irmanos, los medios de la gracia
es el congregarnos para escuchar la predicación de la palabra,
con un deseo de que pueda escuchar no a un hombre hablando, sino
en verdad que Dios pueda hablarme al corazón por su Espíritu Santo. Es ir cada día a la palabra porque
tienes vida espiritual, estás hambriento de la palabra y deseas
como un niño recién nacido la leche espiritual no adulterada
para que por ella crezcas para salvación. Hermanos, si estas
cosas están presentes, no nos van a dejar ociosos, estar ociosos
ni sin fruto. En cuanto al conocimiento, y
vamos a seguir conociendo a Cristo, y conforme conocemos a Cristo,
vamos a hallar mayor deleite en el Señor Jesucristo. Pero
el que no tiene esto es ciego y ha olvidado. Y recordemos,
la cura para la ceguera espiritual es, recuérdate el evangelio. Ora al Señor, predícate el evangelio
cada día. Recuerda cómo es que tus antiguos
pecados fueron quitados. Esta mañana tuvimos la oportunidad
de escuchar y reflexionar en cómo fueron quitados nuestros
pecados por la obra del Señor Jesucristo. Y aunque el Señor
tiene una excelente memoria, él no recuerda más nuestros pecados
porque no están más, porque Cristo los ha limpiado. Ahora, Esta
es la ocupación del siervo del Señor. Entre tanto que va a morir
cada día, Él quiere recordar y de manera particular cada uno
de nosotros debe procurar recordarse mientras llega el día de su muerte,
recordarse, recordarse, recordarse el Evangelio, recordarse que
es llamado a ser santo porque Dios es santo. dice la escritura
el fundamento del señor está firme teniendo este sello conoce
el señor a los que son suyos y apártese de iniquidad todo
aquel que invoca el nombre de Cristo después el apóstol nos
dice voy a morir pero lo justo es que mientras llega ese día
quiero despertaros con amonestación dice versículos trece pues tengo
por justo en tanto que estoy en este cuerpo el despertaros
con amonestación algunas figuras interesantes que el apóstol está
usando. Cuando él está hablando aquí, nuestra Biblia dice cuerpo,
pero es interesante que la antigua traducción y la palabra original
en la escritura se puede traducir como tabernáculo. Entretanto
que estoy en este tabernáculo. Un poquito más adelante vamos
a recordar un poco lo que es el tabernáculo, pero Entretanto,
lo que es justo que haga es despertaros con amonestación, porque puede
haber creyentes que se estén durmiendo en sus laureles, como
estuvo David en el tiempo que iban los reyes a la guerra, se
quedó a echar la siesta, despertó de la siesta, salió a curiosear
y vio lo que no tenía que ver Y aunque le dijeron que esa persona
que vio estaba casada, siguió adelante y cometió asesinato. Damos gracias a Dios porque Dios
perdonó a David porque porque Cristo pagó por sus pecados. Pero David no quedó sin disciplina
y la disciplina del Señor fue muy severa. Yo reprendo y castigo
al que amo, dice en Apocalipsis. Ahora, despertar con amonestación. Y cuando pensamos en este hecho
de despertar con amonestación, yo quisiera que nosotros pudiéramos
notar algo. Pedro está diciendo algo y está
diciendo, en breve voy a morir. El Señor ya me dijo que en breve
voy a morir. Y es importante que nosotros
reflexionemos acerca de lo que va a pasar en el hecho de que
vamos a morir. una persona llega al momento
de su muerte, una de las cosas que estamos mirando aquí es,
Pedro no está preocupado, él ya es mayor de edad, probablemente
con muchas limitaciones, cuando pensamos en la figura del tabernáculo,
el tabernáculo era una tienda de campaña que servía para llevar
el pues era el lugar de adoración cuando el pueblo de Israel estaba
en peregrinación. Y lo que Pedro está haciendo
al decir, entre tanto que estoy en este tabernáculo, en esta
tienda de campaña, él nos está recordando la forma de hablar
que tiene de su primera carta. En su primera carta les dice,
yo les ruego como extranjeros y peregrinos que os abstengáis
de los deseos carnales que batallan contra el alma. Y él al usar
la figura de tabernáculo está trayéndonos a idea, uno, estoy
a punto de terminar mi peregrinación. Cuando yo deje este tabernáculo,
mi peregrinación habrá terminado. Pero al usar la palabra tabernáculo,
nos trae a una realidad que está descrita con mucha claridad en
Eclesiastes. Y es, hermanos, un tabernáculo,
una tienda de campaña. Hay algo que le va a suceder
con el paso del tiempo. Mucho más, aunque estas casas
más fijas y más firmes, no les sucede tanto, pero es mucho más
notorio en una tienda de campaña que empieza a destruirse. Eclesiastes capítulo 12 dice
acuérdate de tu creador en los días de tu juventud antes que
lleguen los días malos y lleguen los años de los cuales digas
no tengo en ellos contentamiento y empieza a describir Eclesiastes
como dice dice que el molino va vamos a buscarlo Eclesiastes
capítulo 12 dice antes que se oscurezca el
sol y la luz y la luna y las estrellas vuelvan y las nubes
tras la lluvia y aquí está hablando de describiendo poéticamente
cómo se envejece el tabernáculo y una de las cosas que va a suceder
es ahora eres joven ahora puedes leer sin problema la escritura.
Mañana la luz va a disminuir y ya vas a tener problemas en
leer la escritura. Dice, antes vas a tener problemas
incluso hasta para andar por causa de la debilidad de tu vista.
Dice, cuando temblarán los guardas de la casa y se encorvarán los
hombres fuertes y cesarán las muelas. porque han disminuido
y se escurecerá los que miran por las ventanas y toda una descripción
de cómo se va haciendo viejo el tabernáculo, los guardas que
tiemblan, ya con la edad de pronto uno se levanta y ya no se levanta
igual, de pronto tiemblan las piernas, de pronto es un martirio
hasta comer, porque ya la dentadura está gastada y sin embargo, una
de las cosas importantes, uno está viendo a un hombre con un
tabernáculo casi deshecho, un anciano. Y no está quejándose
de sus dientes, ni se está quejando de ninguno de sus dolores. Él
está centrado en una sola cosa, en servir a Cristo Jesús hasta
el final. Él ha hallado el gozo en el Señor,
y no importa lo que está pasando con el tabernáculo que se está
haciendo pedazos. Él está ocupado y preocupado
en cosas que verdaderamente valen la pena, en lugar de estarse
quejando de dolores, él está concentrado, yo quiero terminar
mis últimos días no quejándome de las condiciones de mi cuerpo,
yo quiero ocupar mis últimos días en recordarles a ustedes
el evangelio. Yo quiero ocupar mis últimos
días en recordarte que eres llamado a vivir una vida de piedad, a
recordarte que tienes que esforzarte en los medios de la gracia, a
recordarte que tienes que ser diligente, porque si no, no vas
a disfrutar de la seguridad plena de tu salvación. Él tiene algo
que Él quiere compartir con los hermanos. Él quiere que así como
Él está listo, sin quejas, y que Él va a tener una amplia y generosa
entrada en el reino de los cielos, Él quiere que la iglesia pueda
tener también una amplia y generosa entrada, una entrada triunfal. Cuando dice amplia y generosa
entrada, está hablando de figuras de los atletas que iban a las
Olimpiadas en la antigua Grecia. Cuando alguno ganaba una corona,
se hacía incluso una puerta especial para que él entrara a la ciudad.
No entraba así como escondido, como avergonzado, sino entraba
una entrada en hombros, una entrada con las puertas abiertas de par
en par para que todos le miraran. Y la idea es recuerde, Pablo
da la imagen contraria, aquel que aunque va a ser salvo, así
como el que se escapa de un edificio en llamas, pero Pedro tiene el
gozo de la salvación, Pedro tiene la certeza de su salvación, en
la obra perfecta de Cristo, y él quiere que sus hermanos puedan
disfrutar cuando llegue su ocupación, no son sus dolores, y damos gracias
a Dios porque eso es algo que solamente puede hacer el evangelio,
no es la primera vez ha sucedido algo que refleja que la gracia
y la paz le están siendo multiplicadas. Hechos capítulo doce versículos seis Bueno, desde el versículo uno
dice, en aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos
de la iglesia para maltratarles y mató a Espada Jacobo, hermano
de Juan, y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió
a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los
panes y levadura, y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel
entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno para
que le custodiasen, y se proponían sacarle al pueblo después de
la Pascua. Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel, pero
la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él. Había matado a
Jacobo y como eso vio que le encantó a la gente, pues agarró
a Pedro para hacer lo mismo con él. Y dice, y cuando Herodes
le iba a sacar aquella misma noche, estaba Pedro durmiendo
entre dos soldados sujetos con dos cadenas. ¿Cuánto tiempo faltaba
para que él muriera? Faltaban horas para que muriera.
Voy a morir. Pero note algo interesante. Grace
y paso sean multiplicadas en el conocimiento de Dios. Alguno
de nosotros sabe que va a morir dentro de seis horas o dentro
de ocho horas. Alguno de ustedes sabe que tiene
una sentencia de muerte cruel en manos de Herodes. Entonces,
¿por qué tantas quejas? ¿Qué está haciendo Pedro? ¿Usted
estaría durmiendo así plácidamente entre toda la guardia? Él estaba
durmiendo porque la gracia y la paz son multiplicadas por el
conocimiento del Señor Jesucristo. Él está durmiendo porque él es
bienaventurado, porque él sabe que Cristo es el Hijo del Dios
viviente y no se lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que
está en los cielos. La pregunta es, sabiendo que tú vas a ser
martirizado en pocas horas, tú puedes dormir plácidamente como
Pedro está durmiendo entre los guardias. Que no le quitaba el
sueño saber, no importa que me pueda matar Herodes, todo está
bien con Dios. Y en el momento que Él me quite
la vida, pues yo voy a ir a aquello que es mucho mejor. ¿Por qué?
Porque Él sabe dónde está su seguridad y su esperanza. hermanos
cuántas veces nosotros tenemos pruebas que son mucho menores
que la de Pedro y estamos con quejas, quejándonos de nuestros
dientes, de nuestros dolores, de nuestros problemas, y hermano
quiera Dios que podamos estar en verdad recordando el evangelio
constantemente, recordando que las aflicciones del tiempo presente
no se comparan a las glorias que nosotros se han de manifestar,
y que no importa con cuánto dolor la ocupación sea la del apóstol,
si bien es la ocupación de alguien que está en el ministerio, pero
no olvide una cosa, cada creyente tiene un ministerio, los que
son padres son pastores de su casa, los que son esposos son
pastores de sus esposas, Cada creyente tiene un ministerio.
Y una cosa importante, así como Pedro dice, voy a morir, una
noticia te tengo. También vas a morir. Tú y yo
vamos a morir porque así está establecido que los hombres mueran
una sola vez y después de esto el juicio. Pero viene un juicio
y Pedro puede dormir porque no hay condenación para los que
están en Cristo Jesús. Pedro puede dormir porque justificados
pues por la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro
Señor Jesucristo. Pedro está listo para morir y tiene paz,
paz con Dios, tiene paz de Dios. Sabemos que una de las cosas
importantes también es esto que Pedro tenía como algo justo que
hacer de amonestar. Amonestar, tristemente nosotros
tenemos la idea de que es regañar. La amonestación no necesariamente
es un regaño. la monestación es animarnos y
puede ser exhortación por supuesto y recuerde algo es un llamado
a toda la iglesia a exhortarnos unos a otros hemos de exhortarnos
unos a otros motivarnos unos a otros y hermanos que nuestra
ocupación que nuestro tesoro sea el señor Jesucristo dice dice después el apóstol bueno
cuando nosotros pensamos en el apóstol está diciendo algo
y él va a decir una una gran misericordia de
Dios es que Dios da gracia suficiente para
cada uno de sus siervos, pero una gran misericordia del Señor
es que nosotros, pues a nosotros no se nos ha dicho ni cuándo
vamos a fallecer, pero haya lo que es seguro, va a suceder,
va a suceder. Pedro está diciendo voy a morir,
no importa cuán joven seas, vas a morir y es necesario reflexionar
en ello. Y el apóstol está diciendo aquí,
dice, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado, Si nosotros
vamos a Juan capítulo 21, versículo 18. De cierto, de cierto te digo, está
el Señor Jesús hablando justamente al apóstol Pedro. Cuando eras
más joven te ceñías e ibas a donde querías, mas cuando ya seas viejo
extenderás tus manos y te ceñirá otro, y te llevará a donde no
quieras. Esto dijo dando a entender con
qué muerte había de glorificar a Dios, y dicho esto añadió,
sígueme. El Señor Jesús le dijo que iba
a extender sus manos, dando a entender con qué muerte había de glorificar
a Dios. Y una de las cosas importantes es, mire que dice con qué muerte
había de glorificar a Dios. Y vemos aquí a Pedro esperando
ese momento de la muerte con que había de glorificar a Dios,
glorificando a Dios, glorificando a Dios. Dice la Biblia, está
siempre gozosos. Orad sin cesar, dad gracias por
todo, porque esa es la voluntad de Dios para con vosotros en
Cristo Jesús. Y conforme nos acercamos al momento de nuestra
muerte, Dios quiera que nuestra vida esté caracterizada por algo,
estar siempre gozosos. ¿Por qué? Porque el gozo no está
en tener una excelente salud. El gozo no está en que no duelan
las rodillas ni los dedos. El gozo no está en que puedas
tener una visión perfecta. Dice la Biblia, en tu presencia
hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Me
mostrarás la senda de la vida y la senda de la vida es el Señor
Jesucristo. Yo soy el camino, la verdad y
la vida. Y vemos cómo Pedro va esperando ese momento de glorificar
a Dios en su muerte, glorificándole previamente. Y quiera Dios que
cada uno de nosotros cuando llegue ese momento podamos glorificar
a Dios, no teniendo quejas, sino teniendo gratitud, no teniendo
preocupación por cosas menores, sino preocupación por los que
quedan, porque los que quedan puedan estar confirmados en la
verdad presente, el poder ser un testimonio con nuestra vida.
Es una incoherencia pensar y hablar de la paz del Señor, del gozo
en el Señor y estar todo el tiempo quejándonos. Es una incoherencia
estar hablando de gozo en Cristo y no tener gozo. Es una incoherencia
hablar de que nosotros conocemos al Padre y hemos entrado a su
presencia por Jesucristo si nuestra vida está caracterizada por falta
de gozo. Y si es así, el llamado es arrepiéntete,
arrepiéntete, porque la voluntad de Dios es que seamos agradecidos. La voluntad de Dios para con
nosotros en Cristo Jesús es que estemos siempre gozosos. porque
aunque la higuera no florezca ni en las vides haya fruto, aunque
las vacas sean quitadas de los corrales y las ovejas de la majada,
con todo yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi
salvación. Nuestro gozo es el Señor Jesucristo
y el apóstol está glorificando a Dios y cuando él le dijo que
iba a extender su mano estaba refiriéndose a que él iba a morir
por crucifixión. El testimonio que hay es que
él siguió al Señor Jesús, fue fiel
hasta el final y murió crucificado. Y él pidió ser crucificado de
cabeza porque dijo que no era digno de morir como su Señor. Hermanos, su misma vida es una
amonestación. El poder mirar a un anciano,
un hombre ya de gran edad que está viendo que la persecución
se está acentuando y es probable que meses después de escribir
esta expresión él fue crucificado por causa del Señor Jesucristo,
pero su preocupación era mayor que preocuparse por sí mismo.
Hubo un tiempo en que él se preocupaba Él le dijo al Señor Jesús, Señor,
ten compasión de ti, no te acontezca. Y la respuesta del Señor Jesús
para él fue, apártate de mí, Satanás, porque no estás mirando
las cosas de arriba. Y el apóstol Pablo nos dice en
Colosenses capítulo tres, si pues habéis resucitado con Cristo,
poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra,
porque habéis muerto con Cristo y vuestra vida está escondida
con Cristo en Dios. Y cuando Cristo vuestra vida
se manifieste y note Cristo vuestra vida, no Cristo vuestra teoría,
cuando Cristo vuestra vida se manifieste, entonces vosotros
también seréis manifestados con él en gloria. Voy a morir, voy
a morir, pero versículo quince, voy a morir, pero procuraré con
diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo
momento tener memoria de estas cosas. voy a morir, pero mi preocupación
no es que me voy a morir, ya no me preocupa morir, para mí
el vivir es Cristo. Filipenses capítulo dos versículo dieciocho que pues
que no obstante de todas maneras por pretexto o por verdad Cristo
es anunciado y en esto me gozo y me gozaré aún. Porque sé que
por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo, éste
resultará en mi liberación. Conforme a mi anhelo y esperanza,
de que en nada seré avergonzado, antes bien, con toda confianza
como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo,
o por vida o por muerte. Porque para mí el vivir es Cristo
y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta
para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque
de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir
y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor. Pero quedar
en la carne es más necesario por causa de vosotros, y confiando
en esto sé que quedaré, que aún permaneceré con todos vosotros,
para vuestro provecho y gozo de la fe. Para mí, el vivir es Cristo.
Dice, partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor. Y
hermanos, aquel creyente que está viviendo piadosamente, que
Dios nos haga reflexionar, que pensemos, cuando tengamos la
oportunidad de estar en un funeral, no perdamos la oportunidad de
pensar No sé cuándo, pero pronto yo voy a estar. Pronto yo voy
a estar ahí adentro, ya no parado viendo, sino dentro de ese ataúd. ¿Y cuál es mi perspectiva? ¿Es
para ti el morir muchísimo mejor? ¿O para ti crees que es muchísimo
mejor estar aquí? Hermanos, esta vida es un peregrinaje. Y el Apóstol Pedro está usando
una palabra aquí donde dice yo procuraré con diligencia que
después de mi partida y la palabra partida es la palabra que él
está usando es la palabra éxodo o salida. Y él está consciente
de algo. Él está recordando a los hermanos.
Hermanos, aquí somos extranjeros y peregrinos. Somos extranjeros
y peregrinos. No somos ciudadanos de este mundo.
Nuestra ciudadanía está en los cielos. Nosotros somos nación
santa, pueblo adquirido por Dios para anunciar las virtudes del
que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable. Esta no es
nuestra casa. Aquí estamos simplemente de paso.
Este mundo está reservado, como vamos a ver más adelante, para
ser destruido y purificado por el Señor, para ser nuevo cielo
y nueva tierra en los cuales mora la justicia. Pero Él está
usando y comparando, Él está viendo su muerte como una salida,
como un éxodo. Y recuerde, ¿Qué anhelo más grande? El de anhelar salir de Egipto
para entrar en la tierra prometida, para entrar en el lugar de descanso,
para disfrutar de esa salvación tan grande que el Señor Jesucristo
ha rescatado. Nuestra ciudadanía está en los
cielos. Estamos viviendo como ciudadanos
del cielo. El apóstol está no sólo está
hablando de la prioridad de su corazón, sino en las demás palabras
que él está utilizando, él está dejándonos entender, recordar
dónde está nuestra ciudadanía, dónde está nuestro arraigo, nuestro
apego. Estamos tan apegados a lo terrenal,
a lo material, tan apegados y dedicados, ocupando, por supuesto, esta
vida, demanda de nuestros mucho de nuestro tiempo, pero Dios
quiera que en verdad seamos diligentes en los medios de la gracia, en
ocupar nuestra vida, en crecer, como dice el versículo dieciocho,
cuando termina la carta, antes bien, creced en la gracia, antes
que cualquier otra cosa, creced en la gracia y el conocimiento
de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo. Y él dice, yo procuraré
con diligencia que después de mi partida, vosotros podáis en
todo momento tener memoria de estas cosas. hermanos estamos ocupados, más
allá, por supuesto, tenemos que trabajar y todo, pero ¿dónde
está nuestra prioridad? Nuestra prioridad está cuando
yo me vaya con el Señor, ¿de qué manera yo voy a contribuir
para que mis hermanos que se quedan? Para que ellos puedan,
¿de qué manera yo estoy haciendo diligencia para que cuando yo
salga de este mundo, cuando yo tenga el éxodo y yo entre a la
tierra prometida, ¿De qué manera estoy contribuyendo para que
mis hermanos que se quedan, mis sobrinos, mis hijos que se quedan,
puedan tener en todo momento memoria de estas cosas? Memoria
del Evangelio. ¿Cómo te van a recordar tus hijos,
tus nietos, los hermanos en la iglesia, tus vecinos? ¿De qué
manera van a recordar, van a recordar, ah, ese hombre iba los domingos
a la iglesia, pero todas las semanas estaba quejando de todo?
O van a recordar, ese hombre le dolía todo, pero estaba gozoso
en el Señor Jesucristo. Ese hombre le dolía todo, pero
lo venían a visitar y cuando cantaba himnos, aunque a veces,
aunque a veces perdía el conocimiento, cuando le leían la escritura
o le cantaban himnos, Dios le daba momentos de lucidez. Y ese
hombre que en lugar de quejarse de tantos dolores, cuando lo
venían a ver, siempre decía, ¿en quién estás confiando? ¿En
quién estás confiando? Recordar a hombres, hermanos,
vuelvo a repetir lo que he dicho otras veces, Dios solo tiene
un hijo consentido, y su hijo consentido no se llama Pablo,
tampoco se llama Pedro, su hijo consentido es el Señor Jesucristo,
y si Dios hizo en Pedro esto, si Dios hizo en Pablo esto, y
nosotros, hermanos, tenemos un testimonio muy cercano, El hermano
Walter estaba enfermo de un cáncer severo, con dolores tremendos,
y aproximadamente 30 días antes de fallecer, él se paró en este
lugar y predicó por última vez. Y no se estaba quejando de sus
dolores, él estaba con una preocupación de que nosotros no perdamos el
evangelio verdadero, que nosotros podamos estar confiando en el
evangelio donde la salvación es obra de Dios de principio
a fin. Cuando iba gente de su familia sus hijos, sus nietos
a visitarlo. A pesar de que él sabía que iban
a la iglesia por años y habían nacido en el evangelio, él solía
hacer una pregunta y la pregunta es, ¿en quién estás confiando? Que ninguno de nosotros se equivoque
y estemos confiando en lo que no debemos confiar. Hermanos,
para mí es temor cuando yo pienso Yo dije y he dicho y voy a seguir
diciendo, no es suficiente con que nosotros podamos decir las
cosas correctas. Más claro, no es suficiente ni
siquiera con que yo pueda predicar y predicar la verdad. Porque
muchos predicadores van a terminar en el infierno. Y la Biblia lo
dice. La Biblia dice, muchos me dirán
en aquel día, no profetizamos en tu nombre, no echamos fuera
demonios en tu nombre, hicimos muchos milagros. Y el Señor va
a decir, apartados de mí, hacedores de maldad, nunca les conocí.
Porque no es suficiente tener un conocimiento en la cabeza.
Lo que es es clamar hasta que el Señor te dé testimonio interno
del Espíritu Santo, de que en verdad te ha dado una fe igualmente
preciosa que la nuestra. Es clamar al Señor hasta que
Él te dé la certeza de la vida eterna, el testimonio interno
del Espíritu Santo. Y una prueba de que el Señor
te ha salvado es que el Señor te está enseñando cada día a
renunciar a la impiedad. Si tú crees que el Señor te ha
salvado, pero estás viviendo esclavo del pecado, Cuidado. El creyente peca, lucha contra
el pecado, pero el creyente no es más dominado por el pecado.
Hermano, quiera Dios que nosotros podamos tener por su gracia la
bendición de que si un día nos agarran y nos dicen, ¿sabes qué?
En 24 horas te van a ejecutar. Y te llevan a encerrar, que puedas
dormir plácidamente como dormía el Apóstol Pedro, porque la gracia
y la paz es multiplicada por el conocimiento de nuestro Señor
Jesucristo. Quiera Dios que en verdad cada
uno de quienes estamos aquí, si hemos recibido una fe preciosa,
estemos hambrientos de la palabra y si no es así clama al señor
para que él produzca en tu corazón eso que sucede en un bebé, desead
como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada
para que por ella crezcáis para salvación si es que habéis gustado
la benignidad del señor. Quiera Dios que nosotros podamos
estar, que nuestra preocupación sea, ¿qué va a pasar con los
que quedan? Mañana cuando Dios no esté, ¿qué
va a pasar con ellos con relación al Evangelio y con relación a
la vida de piedad? ¿Estoy listo para encontrarme
con el Señor? Es Él mi abogado, es Él el que
me ha dado una fe preciosa, es por causa de su obra que yo estoy
listo, porque hermano es inevitable y es muy sano que nosotros podamos
reflexionar que un día vamos a morir como Pedro dice aquí,
yo voy a morir, pronto voy a morir, el Señor Jesucristo me lo dijo,
pero él no está chillando ni se está quejando, él está preocupado
por la iglesia que queda, y hermano él fue diligente, él fue diligente
y esta carta se distribuyó a las iglesias, las iglesias fueron confirmados
y se cumplió el deseo del apóstol Pedro y después estamos nosotros
aquí veintiún siglos después siendo bendecidos y recordando
dice yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros
podáis en todo momento tener memoria de estas cosas y nosotros
porque Pedro fue diligente estamos teniendo memoria de estas cosas
hermanos quiera Dios Clamemos al Señor que Dios nos muestre
de qué manera yo puedo ser diligente para que después de mi partida,
vosotros tengáis memoria, los que somos padres, que nuestra
vida no vaya a pasar así nada más, porque un día tenemos que
dar cuenta de nuestra paternidad. Y que nuestra vida no pase así
nada más, que no simplemente demos frijoles a nuestra familia
para comer, porque no sólo de pan vivirá el hombre, sino de
toda palabra que sale de la boca de Dios. Y que los que somos
padres podamos recordar, es mi responsabilidad no sólo proveer
comida, es mi responsabilidad proveer emocionalmente y proveer
espiritualmente para mi familia. Es mi responsabilidad. Y que
pienses, no importa si ahora eres fuerte, En cualquier momento
Dios puede llamarnos y que tu preocupación sea ¿Cómo puedo
ser diligente para que mañana mis hijos tengan memoria de todas
estas cosas? ¿Qué puedo hacer? Yo no sé, pero
yo sé que Dios tiene una forma y si clamamos que era Dios que
puede haber un legado. Un legado como Dios honró el
legado del apóstol Pedro, 21 siglos después estamos recordando
y teniendo memoria de estas cosas porque él fue un siervo y un
apóstol del Señor Jesucristo y porque fue diligente y Dios
ha honrado su legado. Y el Señor dice, yo honro a los
que me honran, pero los que me menosprecian serán tenidos en
poco. Yo honro a los que me honran.
Y para aquellos que no tienen la seguridad de estar en Cristo,
confía en el Señor Jesucristo. Yo te llamo hoy, clama al Señor
Jesucristo. Solamente en Él hay salvación.
Hay gente que piensa que después de que muera van a hacer rezos
por él. Sí, podrán hacer rezos por ti,
pero si tú mueres sin Cristo, no importa cuánto se rece, vas
a estar por una eternidad en el infierno y no habrá más oportunidad. El día de salvación es ahora.
Mañana no sabemos. Mañana nadie tiene la vida comprada,
pero qué hermoso es que puedas tener la bendición de decir con
tranquilidad, sabes qué? El señor ya me dijo que me va
a venir a buscar. que Cristo venga porque que Él venga y me
lleve es mejor para mí, estoy listo para morir, estoy bien
con mi Dios, Cristo es mi esperanza, Cristo es mi salvación, Él me
ha dado una fe preciosa, mi confianza está en Cristo y solamente en
el Señor Jesucristo, clama al Señor Jesús que te dé arrepentimiento
para vida, clama al Señor Jesús que te conceda el don de la fe,
para creer a Dios, para creer lo que él ha dicho acerca de
sí mismo y lo que él ha dicho acerca de nosotros. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.