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JC

Motivo de regocijo

Romans 9:24-29
Joel Coyoc January, 11 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc January, 11 2023
Estudios en Romanos

En el sermón titulado "Motivo de regocijo", el predicador Joel Coyoc aborda la doctrina de la elección soberana de Dios, considerando su significado y su implicación en la vida de los creyentes. A través de Romanos 9:24-29, Coyoc argumenta que la elección divina es un motivo de regocijo, ya que aquellos que son llamados por Dios son bendecidos y traídos a una relación con Él, no por méritos propios, sino por Su gracia y misericordia. Utiliza ejemplos del Antiguo Testamento, como la elección de Isaac sobre Ismael y el remanente de Israel que será salvo, para ilustrar que no todos los descendientes físicos de Abraham son considerados hijos de Dios, sino aquellos a quien Dios elige. Este entendimiento es de vital importancia para los creyentes, ya que les libera de la ansiedad de buscar justificación personal y los invita a regocijarse en la soberanía y amor de Dios, quien busca a Su pueblo y les da vida.

Key Quotes

“El motivo de nuestro regocijo es justamente la verdad bíblica acerca de la elección soberana, porque de no ser así nosotros seguiríamos en nuestra misma condición, seguiríamos con frustración tras frustración.”

“No somos mejor que nadie, absolutamente que nadie. Necesitamos recordar que nuestro regocijo es porque el Señor ha querido revelarse a nosotros.”

“La pregunta correcta no es por qué Dios está salvando a unos y a otros no. La pregunta correcta es por qué Dios, debiendo condenar a todos, está salvando a una gran multitud que nadie puede contar.”

“Nosotros corríamos lo más lejos que podíamos del Señor, del Señor de la Escritura. Y hoy estamos rendidos y hoy podemos hallar gozo en Él porque Él, siempre Él tomó la iniciativa.”

Sermon Transcript

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100%
Vamos a abrir nuestras Biblias
en la carta del apóstolo Pablo a los romanos. Romanos, capítulo
nueve. La palabra de Dios dice, verdad
digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en
el Espíritu Santo, que tengo gran tristeza y continuo dolor
en mi corazón, porque deseara yo mismo ser anatema, separado
de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes, según
la carne, que son israelitas, de los cuales son la adopción,
la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas,
de quienes son los patriarcas y de los cuales, según la carne,
vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas. Bendito
por los siglos. Amén. No que la palabra de Dios
haya fallado, porque no todos los que descienden de Israel
son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham son todos hijos, sino
en Isaac te será llamada descendencia. Esto es, no los que son hijos
según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son
hijos según la promesa son contados como descendientes. Porque la
palabra de la promesa es esta, por este tiempo vendré y Sara
tendrá un hijo. Y no solo esto, sino también
cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre, Pues
no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para
que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no
por las obras, sino por el que llama. Se le dijo, el mayor servirá
al menor. Como está escrito, que pues diremos
que hay injusticia en Dios en ninguna manera, pues a Moisés
dice, tendré misericordia del que yo tenga misericordia y me
compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere
ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Porque
la Escritura dice a Faraón, para esto mismo te he levantado, para
mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por
toda la tierra. De manera que de quien quiere
tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. Pero
me dirás, ¿por qué pues inculpa? ¿Porque quién ha resistido a
su voluntad? Más antes, oh hombre, ¿quién eres tú para que alterques
con Dios? Dirá el vaso de barro al que
lo formó, ¿por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el
alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso
para honra y otro para deshonra? y que, si Dios queriendo mostrar
su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los
vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias
las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de
misericordia que Él preparó de antemano para gloria, a los cuales
también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos,
sino también de los gentiles, Como también en Oseas dice, llamaré
pueblo mío al que no era mi pueblo, y a la no amada, amada. Y en
el lugar donde se le dijo, vosotros no sois pueblo mío, allí serán
llamados hijos del Dios viviente. También Isaías clama tocante
a Israel, si fuera el número de los hijos de Israel como la
arena del mar, tan solo el remanente será salvo. porque el Señor ejecutará
su sentencia sobre la tierra en justicia y con prontitud. Y como antes dijo Isaías, si
el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia,
como Sodoma habríamos venido a ser y a Gomorra seríamos semejantes. ¿Qué, pues, diremos? Que los
gentiles que no iban tras la justicia han alcanzado la justicia,
es decir, la justicia que es por fe, mas Israel que iba tras
una ley de justicia no la alcanzó. ¿Por qué? Porque iban tras ella
no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en
la piedra de tropiezo, como está escrito, y aquí pongo en Siom,
piedra de tropiezo y roca de caída. y el que creyera en él
no será avergonzado. Vamos a meditar los versículos
del 24 hasta el versículo 29. A los cuales también ha llamado,
esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de
los gentiles. Como también en Oseas dice, llamaré
pueblo mío al que no era mi pueblo, y a la no amada, amada. Y en el lugar donde se le dijo,
vosotros no sois pueblo mío, allí serán llamados hijos del
Dios viviente. También Isaías clama tocante
a Israel, si fuera el número de los hijos de Israel como la
arena del mar, tan sólo el remanente será salvo. Porque el Señor ejecutará
su sentencia sobre la tierra en justicia y con prontitud.
Y como antes dijo Isaías, si el Señor de los ejércitos no
nos hubiera dejado descendencia, como Sodoma habríamos venido
a ser y a Gomorra seríamos semejantes. Nuestro tema es motivo de regocijo. El Apóstol Pablo está cerrando
ya el capítulo diecinueve y está hablando claramente acerca de
la doctrina de la elección, que lejos de ser una doctrina amarga
o dura como algunos piensan y como alguna vez pensábamos antes que
Dios nos diera entendimiento, se nos hacía algo muy probablemente
duro, algo difícil de aceptar, Pero damos gracias a Dios porque
hoy tenemos un motivo de regocijo. El apóstol Pablo llama a los
creyentes y dice, regocijaos en el Señor. Otra vez os digo,
regocijaos. Sin embargo, tenemos que saber
que el hombre cayó en pecado y el Básicamente, la esencia del pecado
es que cambiamos la gloria de Dios por la gloria de las cosas
creadas. El buscar el regocijo, en lugar de buscarlo adonde está,
pues nos perdimos buscando el regocijo en la criatura, en la
creación. ¿Por qué es que podemos regocijarnos
en el Señor otra vez si la obstinación del corazón engañoso y perverso
es buscar el regocijo en la creación? Y esa es la persistencia, la
condición persistente. El pueblo de Israel, Dios dio
bendición al pueblo de Israel y sin embargo ellos dejaron al
Señor, dice la Escritura, cavaron para sí cisternas rotas que no
retienen agua, buscando la satisfacción, el gozo, el regocijo fuera del
Señor. La verdad es que la Escritura
nos muestra cómo es que nosotros venimos a este mundo, venimos
como personas aborrecedoras de Dios, personas injustas, personas
que amamos más las tinieblas que la luz, y el motivo de nuestro
regocijo es justamente la verdad bíblica acerca de la elección
soberana, porque de no ser así nosotros seguiríamos en nuestra
misma condición, seguiríamos con frustración tras frustración,
quizá teniendo logros y después queriendo lograr más, porque
tal vez el último logro no traería satisfacción, y logro tras logro,
y buscando en las cosas creadas. pero hoy podemos nosotros tener
regocijo en el señor por causa de la elección, porque si nosotros,
si él no hubiera elegido un pueblo, si él no hubiera elegido gente
de todo linaje, de toda lengua, de todo pueblo, de toda nación,
nosotros no le habríamos elegido a él. La naturaleza del hombre
no es elegir a Dios y es un motivo de regocijo para nosotros, en No estoy al 100% seguro, pero
yo creo que ninguno de los que estamos aquí pues pudiera decir
que tuviera algún parentesco con Abraham, que fuera su descendencia. Pero gracias a Dios que tampoco
nos tiene que preocupar eso si somos descendientes o no. En
los últimos tiempos hay gente que de pronto está intentando
buscar su línea de parentesco físico con Abraham. Algunos incluso
de pronto tienen más aspecto de personas de este continente. Sin embargo, se están haciendo
llamar judíos porque tristemente hay un desvío de la verdad bíblica. No se está escuchando la voz
de Dios y en muchos lugares tampoco se está predicando quién es el
verdadero Israel. Y para nosotros es motivo de
regocijo que a pesar de los apellidos que tenemos, algunos tenemos
apellidos en maya, otros en español, otros diferentes apellidos, pero
a pesar de que nuestros apellidos nos lleven a una cuestión de
linaje con Abraham, Estamos gracias a Dios, porque desde el Antiguo
Testamento, Dios había revelado que Él tenía un pueblo, dentro
del cual había lugar para aquellos que no tenían un parentesco físico
con Abraham. Es regocijo para nosotros los
gentiles. Para los gentiles que estamos
aquí hoy, es un motivo de regocijo, y nos regocijamos en el Señor
porque Él se ha revelado a nosotros como el lugar donde hay plenitud
de gozo y delicias a su diestra para siempre. Él nos ha dado
al Señor Jesucristo que es la senda de la vida. El Señor Jesucristo
que dijo, yo soy el camino, soy la verdad, yo soy la vida. Hermanos,
en el Antiguo Testamento estaba ya revelado De hecho, en el versículo
24, Pablo está diciendo, recuerde que había algunas situaciones
en la iglesia, porque en esa iglesia había tanto gente gentil
como gente que tenía un parentesco físico con Abraham, habían judíos.
Y el apóstol Pablo está haciendo énfasis en la verdad revelada. hermanos, una de las cosas tristes
del del ser humano es que tendemos a ser, de hecho, dicen que los
yucatecos somos muy clasistas, y yo creo que no solo los yucatecos,
yo creo que es una debilidad del ser humano, yo creo que quizá
hay quienes lo manifiestan más que otros, y eso estaba haciendo
un motivo de de de división en la iglesia, y Pablo está poniendo
clara las cosas y recordando sobre todas las cosas, cómo es
la forma en que una persona puede tener una relación con Dios,
cómo una persona puede ser hijo de Dios, y cómo una persona puede
ser descendiente espiritual de Abraham, no por causa de que
sea de su raza, sino por causa de su fe en el Señor Jesucristo.
nosotros vamos a al antiguo testamento nos vamos a dar cuenta el propósito
de Dios siempre fue desde que llamó a Abraham y le dijo Abraham
en tus simientes serán benditas todas las familias de la tierra
y eso lo podemos ver cuando Dios llama al pueblo de Israel y Dios
le recuerda constantemente al pueblo de Israel cómo es que
ellos tenían que tratar al extranjero porque ellos habían sido extranjeros
en la tierra de Egipto sin embargo Muchos testimonios de la época
nos muestran el que el pueblo de Israel llegó a pensar que
en ellos había alguna virtud especial. El hecho de llegar
a pensar que pues era por algo en ellos que Dios los había elegido.
Y además, una tendencia natural también en nuestro corazón es
que La gente hoy dice que un gran problema de la gente es
que tiene baja autoestima, pero la Escritura muestra lo contrario,
constantemente nos está recordando y diciendo que ninguno tenga
más alto concepto de sí que el que debe de tener. Y en verdad
que cuando uno mira al fariseo que estaba ahí orando y levantando
los ojos al cielo, pues en realidad él tenía pues tenía un alto concepto
de sí mismo. El Señor Jesús mismo dijo, pues,
que Él le dijo eso a aquellos que confiaban en sí mismos y
menospreciaban a los demás. Y el plan del Señor, por ejemplo,
allí cuando le dio la promesa a Abraham, le dijo, en tus simientes
serán benditas todas las familias de la tierra. No estaba hablando
de una exclusividad. Después, en otros lugares de
la Escritura. Por ejemplo, en los Salmos hay
varias expresiones, varios Salmos que hablan de que no era algo
exclusivo para los judíos. Por ejemplo, el Salmo 2 habla
y dice que son bienaventurados los que en él confían, y no hace
una distinción de raza. Hay otros salmos que hablan acerca
del gozo de las naciones en el Señor. Y bueno, en el Nuevo Testamento
pues se hace muy clara la revelación. Apocalipsis dice que hay un pueblo
de todo linaje, de toda lengua, de toda linaje, lengua, pueblo
y nación. El Señor Jesús comisionó a sus
discípulos, les dijo que fueran y predicaran el Evangelio a todas
las naciones, a todas las naciones, porque Él tiene un pueblo que
es el verdadero Israel. Y aquí dice el versículo 25,
como también en Oseas dice, llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo
y a la no amada, amada. Y en el lugar donde se les dijo,
vosotros no sois pueblo mío, allí serán llamados hijos del
Dios viviente. Aquí podemos ver los pasajes
en Oseas dos veintitrés y en Oseas uno diez, que son las referencias
que Pablo está utilizando para mostrar que no era algo que Dios
no hubiera anunciado a través de sus profetas. Ahora, el problema
es, pues, un problema del corazón. Pero, qué importante que es el
poder mirar que Pablo está llamando la atención hacia la manera en
que se puede tener una relación correcta con Dios, que no es
para nada por un linaje físico, sino solamente por la fe en el
Señor Jesucristo. Es un regocijo, según el versículo
27, también, no sólo para los gentiles,
nosotros nos gozamos, nosotros nos regocijamos de saber que
Él nos ha elegido para salvación, que Él nos ha bendecido con toda
bendición espiritual en los lugares celestiales con Cristo, y que
Él lo ha hecho no porque nosotros íbamos a creer, nosotros creemos
porque Él nos eligió para salvación. Todo tiene que ver con Él. El Señor que hace todas las cosas
según el puro afecto de Su voluntad para la alabanza de la gloria
de Su gracia. No tiene nada que ver, no es
porque somos más inteligentes o más bonitos o porque entendimos. Sí, entendimos algo porque Él
nos dio entendimiento, porque antes, dice Pablo, No hay quien
entienda. No entendíamos. Y no entendíamos
porque estábamos muertos en delitos y pecados. Y Él nos dio el entendimiento. Y que haya regocijo en nuestro
corazón es saber, hermanos, debiendo estar yendo directamente al infierno. Hermano Eduardo dijo algo hace
un rato que es toda la verdad. Dijo, estoy mejor de lo que debería. Y esa es la verdad. A lo mejor
nos duele la cabeza de insolación A lo mejor algún malestar físico,
alguna preocupación, pero nada de eso es comparable a lo que
en verdad nosotros deberíamos tener. Las cosas deberían ser
terribles para nosotros y debemos regocijarnos y pensar y preguntar
como los escritores de himnos. Esos escritores de himnos que
muestran el regocijo por la obra del Espíritu Santo, que escribe
que Cristo me haya salvado tan malo como yo fui, me deja maravillado
pues Él se entregó por mí. cantar maravilloso es el gran
amor que cristo el salvador derramó en mí siendo rebelde no no no
alguien que iba a creer un rebelde y pecador y yo de su muerte causa
fui regocijarnos en pensar que él dejó posición gloria y honor
de todo ello se despojó por rescatar al pecador, a alguien que estaba
enemistado con él, y hallar gozo en eso, regocijarnos, regocijarnos
en que podemos regocijarnos en el Señor sólo porque Él nos eligió. De lo contrario, nosotros seguiríamos
en la oscuridad dando tumbos, buscando satisfacción, buscando
gozo donde no hay gozo. Y de vez en cuando todavía solemos
tropezar, pero el Señor nos vuelve, el Señor con Su vara y Su callado
nos regresa al camino. A veces nos engancha el pescuezo,
a veces nos tiene que golpear las patas, pero el Señor nos
regresa al camino. Y hermanos, no olvidemos, si
podemos regocijarnos, en Dios es por causa de que Él nos amó
a pesar de que éramos los no amados. Y tanto Israel como nosotros
no había ni una causa por la cual el Señor nos amara. Lo único que éramos dignos de
recibir de Él era justamente su aborrecimiento, su ira, como
dice en el Salmo 5 que Él está está airado, aborrece a los que
hacen iniquidad, y eso es lo que justamente merecíamos. Ahora,
no solamente es regocijo para nosotros, También es regocijo
para descendientes físicos de Abraham, pero no para todos los
descendientes físicos de Abraham, dice el versículo veintisiete.
También Isaías clama tocante a Israel, si fuera el número
de los hijos de Israel, los hijos físicos, como la arena del mar,
tan sólo el remanente será salvo. Tan sólo el remanente será salvo. Isaías capítulo diez. versículo veintidós dice porque si tu pueblo o Israel
fuere como las arenas del mar el remanente de él volverá la
destrucción acordada rebosará justicia pues el señor Jehová
de los ejércitos hará consumación ya determinada en medio de la
tierra consumación ya determinada en medio de la tierra dice, si Jehová de los ejércitos
no nos hubiera dejado un resto pequeño, como Sodoma fuéramos
y semejantes a Gomorra. Y versículos adelante, el profeta
Isaías va a empezar a hablar, príncipe de Sodoma, oíd la palabra
de Jehová, escucha la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra.
Hermanos, aquí Isaías, inspirado por el Espíritu Santo, está refiriéndose
Israel, y está refiriéndose a Israel como Sodoma y Gomorra. Y recordando, para recordar algo,
hermanos, muchas veces tendemos a pensar, porque somos así, que
tendemos a desviar la atención y a pensar que Podemos tener
regocijo en Dios porque Dios nos eligió y hay gente que tiende
a querer aceptar que Dios nos eligió pero basado en algún mérito
del hombre y que Dios nos guarde. Isaías está siendo guiado por
el Espíritu Santo, siendo adrede en hacer una comparación que
seguramente era muy chocante para los judíos que estaban escuchando. ¿Por qué era chocante? El Señor Jesús habló una vez
y les dijo, ¿ustedes creen que aquellos sobre los que cayó una
torre que había caído eran peores? ¿O ustedes creen que aquellos
70 que fueron asesinados y su sangre mezclada con su sacrificio
eran peores que ustedes? Y esto era chocante para los
judíos, porque los judíos estaban pensando que ellos, pues seguramente
ellos pensaban, nosotros pues somos los descendientes de Abraham.
Nosotros tenemos un solo padre. Nuestro padre es Abraham. Nosotros,
pues nosotros somos mejores que Sodoma y Gomorra. Isaías, guiado por el Espíritu
Santo, está mostrándoles y está llamando la atención a no hay
distinción. La gente que fue consumida en
Sodoma y en Gomorra, lo que Dios hizo con ellos es exactamente
lo que cada ser humano en la tierra merece. Y la única diferencia
es que Dios ha querido tener misericordia de nosotros. Y eso
es algo necesario de recordar. Somos su pueblo por causa de
su misericordia. No somos mejor que nadie, absolutamente
que nadie. Necesitamos recordar que nuestro
regocijo es porque el Señor ha querido rebelarse a nosotros.
Y eso nos va a mantener en una posición humilde. Más adelante
el apóstol Pablo va a hablar a los hermanos que no son descendientes
de judíos. Y les va a decir que no se vuelvan
arrogantes contra sus hermanos judíos. Porque, bueno, lo vamos
a estudiar en el capítulo once. Pero hermanos, que Dios guarde
nuestro corazón y nosotros podamos recordar siempre el corazón del
evangelio. El corazón del evangelio es recordar,
yo merezco solamente su condenación. Yo fui siempre un aborrecedor
de Dios. Yo no busqué a Dios. Él me buscó
a mí. Y yo le busqué porque Él me buscó
primero. Y recordar esas cosas con constancia,
recordar nosotros le amamos a Él, ¿por qué? Porque Él nos amó primero. Nosotros venimos a Él porque
el Padre nos trajo. No sé cómo lo hizo, Dios tiene
formas diferentes de hacerlo. Como el apóstol Pablo, pues,
ahí en el camino lo tiró a la tierra. Algunos de nosotros fuimos
pasando por procesos de lucha, algunos ha sido repentino, otros
es algo gradual como la luz de la aurora que va en aumento hasta
que el día es perfecto. Pero de cualquier forma que haya
sido, nuestro regocijo en Dios es porque Dios mismo pensó en
nosotros, porque Dios mismo nos amó con amor eterno. Él pensó
en nosotros, y lo hizo por el puro afecto de Su voluntad para
la alabanza de la gloria de Su gracia, y que eso nos mantenga
siempre en humildad. estábamos parados en un crucero
y de pronto había una moto que no arrancaba y de pronto arrancó
la moto y mi esposa dijo una expresión y dijo este mira no
se podía ir pero se fue como se va como se va el diablo y
la pregunta es cómo va el diablo y me hizo pensar en algo él es
pues él es el primero que llega al culto no sé cómo va pero es
el primero que llega y frecuentemente suele desviar nuestra mirada
de donde tiene que estar en Cristo y la ponemos en nosotros o la
ponemos en otros pero que el Señor nos ayude a poder recordar
yo puedo regocijarme en Dios y es un motivo de regocijo para
mí cuando pienso en la elección porque yo soy salvo porque Él
me eligió que no olvidemos lo que nosotros hicimos nosotros
no le buscamos Él nos buscó. Nosotros, no es que nosotros,
sí, nosotros venimos a Él, pero dijo Jesús, nadie viene a mí
si el Padre no le trae. ¿Y por qué es que nos trajo?
Porque Él ya nos había amado con amor eterno. Ya nos había
escogido como una esposa para Su Hijo antes de la fundación
del mundo. Y nosotros estuvimos constantemente persistiendo.
Yo creo que algunos de nosotros somos bien conscientes de tiempos
en que luchábamos con el hecho de pensar que sea una verdad
bíblica el hecho de que Dios ha hecho una elección. Pero damos
gracias a Dios porque hoy es algo dulce para nosotros saber
que si Él no nos hubiera elegido, nosotros no lo hubiéramos elegido
a Él. E incluso, hermano, recordar
Quizá algún tiempo estábamos pensando que estábamos en el
Señor, pero la verdad estábamos en un Señor no de la Biblia,
en el de nuestra imaginación. Pero qué dulce es saber que el
Dios de la Biblia, el Dios Todopoderoso, Había pensado en que su pueblo
elegido, la esposa del Cordero, era no sólo de los judíos, sino
de todo linaje, lengua, pueblo y nación. Y ahí estábamos considerados. Y a su tiempo el Señor nos ha
traído. Y siempre recordemos, hermano, lo que nosotros hemos
hecho y lo que Dios ha hecho. Alguien, escuchando el Evangelio,
escuchando a un hombre narrar cómo Dios lo había salvado, de
pronto él, cuando terminó de escuchar, él dijo, pero no puede
ser, no puede ser que Dios lo hizo todo y tú no hiciste nada.
Y él dijo, sí, yo hice algo, yo corrí lo más lejos de Dios
que podía, pero Dios me alcanzó. Y hermanos, esa es toda la verdad. Nosotros corríamos lo más lejos
que podíamos del Señor, del Señor de la Escritura. Y hoy estamos
rendidos y hoy podemos hallar gozo en Él porque Él, siempre
Él tomó la iniciativa. Él nos eligió en Cristo Él fue
desarrollando su plan. Los profetas anunciaron. El profeta
Isaías es maravilloso ver cómo él va anunciando el Evangelio
de la venida del Mesías. Va hablando y anunciando de consolar
a su pueblo y va hablando Todo lo que ocurrió y que va narrando
en los evangelios. Y el Señor Jesucristo dejó su
gloria y vino a este mundo. Y hermano, Cristo se humilló
hasta lo sumo. Cristo vivió la vida que nosotros
no somos capaces de vivir. Cristo murió en la cruz. Cristo
resucitó. Y si Dios no hubiera elegido
un pueblo, con todo eso nosotros hubiéramos ido al infierno, porque
habríamos rechazado aún eso. Nosotros pusimos al Señor Jesús
en la cruz. Fueron mis pecados. A veces,
en algún tiempo, cuando era adolescente, pensaba que si hubiera estado
yo hubiera hecho algo distinto. Y la verdad es que eso es mentira. Hubiéramos hecho exactamente
lo mismo, a menos, a menos que Dios en su misericordia nos hubiera
elegido y dado entendimiento. Y Él, no sólo nosotros creemos
en lo que Él hizo, la más grande muestra de Su amor es porque
de tal manera amó Dios al mundo, queda dado a Su Hijo Unigénito
para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga
vida eterna. Pero si Dios no nos hubiera elegido
para salvación, a pesar de esa gran muestra de Su amor, nosotros
hubiéramos seguido en nuestra misma actitud. La diferencia
es que Él hizo, previó todo. todo. Él sabía quiénes éramos
y Él dio esa provisión y en esa provisión estaba comprendido
el hecho de que Él nos iba a dar vida, nos iba a dar oídos para
oírle, nos iba a atraer a Él, al Señor Jesucristo. Yo espero
que estamos gozosos de poder saber, cuando recordemos, no
nos entusiasmamos con un país que es Israel y defendemos todo
lo que hace, aunque haga cosas terribles, porque sabemos quién
es el verdadero Israel de Dios. Y sabemos que hay verdaderos
descendientes de Abraham que son nuestros hermanos en Cristo.
por causa de que Dios ha hecho lo mismo que con nosotros. Dios les ha dado vida por su
espíritu. Cristo se ha revelado a ellos. Entonces, que pueda ser siempre
un motivo de regocijo. Que nosotros podamos decir, ¿por
qué me elegiste a mí entre millones, sabiendo el mal que hice yo? ¿Y cómo pudiste perdonar toda
mi maldad y darme en Jesús salvación? Hermano, no olvide las preguntas
correctas. La pregunta correcta no es por qué Dios está salvando
a unos y a otros no. La pregunta correcta es por qué
Dios, debiendo condenar a todos, está salvando a una gran multitud
que nadie puede contar. Esa es la pregunta correcta.
La pregunta correcta no es que estemos lidiando cómo es que
el Señor aborreció a Esaú. La pregunta es, debemos estar
sorprendidos de que Dios haya amado a Jacob, debemos estar
sorprendidos de que Dios me haya amado a mí, porque no hay nada
digno de ser amado en nosotros. Vamos a cantar

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Joshua

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