El sermón "Es, por el que llama", predicado por Joel Coyoc, se centra en la doctrina de la elección divina, tal como se encuentra en Romanos 9:10-13. La exposición del texto destaca que la elección de Dios no se basa en el linaje humano o en las obras de los individuos, sino en la soberana y misericordiosa voluntad de Dios. Coyoc argumenta que, como se ejemplifica con los hijos de Isaac, Jacob y Esaú, no todos los descendientes de Abraham son considerados hijos de Dios; más bien, son los "hijos de la promesa" los que son verdaderamente contados como tales. Las Escrituras, incluyendo Romanos 9:11-13 y Efesios 1, se utilizan para ilustrar que la salvación es un don de Dios, y que la fe es el resultado de su gracia. La relevancia práctica de esta enseñanza se encuentra en el entendimiento de que la salvación es un acto divino que excluye cualquier mérito humano, lo que lleva a una profunda apreciación de la gracia y misericordia de Dios.
“No es por el linaje, es por el que llama; el que llama es Dios.”
“No depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.”
“La fe misma es don de Dios. De hecho, la fe es fruto del Espíritu Santo.”
“Soy salvo porque Dios quiso salvarme; soy salvo porque Él me eligió desde la eternidad.”
Auto-generated transcript • May contain errors
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!