Bootstrap
JC

El Hijo De Dios ha venido

1 John 5:20
Joel Coyoc December, 12 2021 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc December, 12 2021
Estudio de las Cartas de Juan

El sermón titulado "El Hijo De Dios ha venido" por Joel Coyoc se centra en la cristología, específicamente en la encarnación de Jesucristo como el Hijo de Dios, según 1 Juan 5:20. Coyoc argumenta que la venida de Cristo es fundamental para la fe cristiana, pues no solo asegura la salvación, sino que también es la única forma de verdadero entendimiento acerca de Dios. Resalta que el apóstol Juan confirma que conocer a Dios es posible gracias al Hijo, quien ha cumplido la ley y provisto el camino para la vida eterna. Coyoc enfatiza la importancia de recordar y proclamar la venida del Hijo de Dios no solo como una tradición, sino como un hecho transformador que debe llenar de gozo el corazón del creyente, recordando que fuera de Cristo no hay salvación y que todo entendimiento acerca de Dios proviene de Su revelación a través de Jesucristo.

Key Quotes

“El Hijo de Dios ha venido. Es una gran noticia. Es algo que debe alegrar nuestro corazón.”

“Cristo vino para darnos entendimiento, para que podamos entender quién es Dios.”

“Sólo porque Jesús vino es que podemos conocer al verdadero y estar en el verdadero.”

“La vida eterna es Dios mismo, y la vida eterna comienza desde el momento que Cristo te es manifestado.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
la primera carta del apóstol
Juan. Primera de Juan, en su capítulo
cinco. La palabra de Dios dice Todo
aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios. Y todo aquel que ama al que engendró,
ama también al que ha sido engendrado por él. En esto conocemos que
amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios y guardamos sus
mandamientos. Pues este es el amor a Dios,
que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos. Porque todo lo que es nacido
de Dios vence al mundo. Y esa es la victoria que ha vencido
al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo,
sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Este es Jesucristo
que vino mediante agua y sangre, no mediante agua solamente, sino
mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio,
porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que dan testimonio
en el cielo, el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos
tres son uno. Y tres son los que dan testimonio
en la tierra, el espíritu, el agua y la sangre. Y estos tres
concuerdan. Si recibimos el testimonio de
los hombres, mayor es el testimonio de Dios. Porque este es el testimonio
con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. El que cree en el
Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo. El que no cree a
Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio
que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio,
que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la
vida. El que no tiene al Hijo de Dios,
no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros
que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que
tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo
de Dios. Y esta es la confianza que tenemos
en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a Su voluntad,
Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye,
en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones
que le hayamos hecho. Si alguno viene a su hermano
cometer pecado que no sea de muerte, pedirá y Dios le dará
vida. Esto es para los que cometen
pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte por el cual
yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado, pero
hay pecado no de muerte. Sabemos que todo aquel que ha
nacido de Dios no practica el pecado, pues aquel que fue engendrado
por Dios le guarda y el maligno no le toca. Sabemos que somos
de Dios y el mundo entero está bajo el maligno. pero sabemos
que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para
conocer al que es verdadero, y estamos en el verdadero, en
su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la
vida eterna. Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén. Vamos a meditar el versículo
20. Y dice, pero sabemos que el Hijo
de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para conocer al
que es verdadero. Y estamos en el verdadero, en
su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la
vida eterna. y voy a leer otra traducción
del versículo que dice, pero también sabemos que el Hijo de
Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para conocer al
que es verdadero, y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo,
este es el verdadero Dios y la vida eterna. Nuestro tema hoy es, el Hijo
de Es una declaración que yo espero
que produce gozo en el corazón del creyente, el saber que el
Hijo de Dios ha venido. Es una declaración que tiene
que ver con un punto muy importante de la historia, el hecho de que
el Señor Jesucristo ha venido. es un hecho que podemos recordar
sencillamente cuando escribimos la fecha para algún documento
oficial o para escribir una carta, o cada vez que usted escribe
la fecha, usted va a escribir, por ejemplo, doce de diciembre
del año dos mil veintiuno, después de que Cristo ha venido, el hijo
de Dios ha venido, el hijo de Dios ha venido, era la esperanza
que el el propósito eterno de Dios desde
antes de la fundación del mundo. Se nos dice que a Él fue destinado
desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los
posteriores tiempos por amor de vosotros. Desde la eternidad
pasada, ese era el propósito de Dios, que Cristo habría de
venir al mundo. Fue ese propósito de Dios que
se reveló en forma de promesa tan pronto el hombre cayó en
pecado. El Señor anunció la simiente
de la mujer, que es el Señor Jesucristo, que iba a herir a
Satanás en la cabeza. Y fue el anuncio de los profetas,
fue la figura mostrada en todos los símbolos del Nuevo Antiguo
Testamento y de la ley ceremonial, y fue el anuncio que se hizo
por los profetas. que el Hijo de Dios habría de
venir al mundo. Y Juan aquí nos está diciendo,
el Hijo de Dios ha venido. El Hijo de Dios ha venido. Es
una gran noticia. Es algo que debe alegrar nuestro
corazón. Hay himnos que de pronto cantamos
en determinado tiempo del año. Deberíamos procurar cantarlos
muchas veces al año, como oír un son en alta esfera. En los
cielos, gloria a Dios, dice al mortal, paz en la tierra, canta
la celeste voz. Con los cielos, alabemos y al
eterno Rey cantemos. A Jesús, que es nuestro bien,
con el coro de Belén. Y poder reflexionar en ese hecho
de que el Hijo de Dios ha venido al mundo. Y el apóstol Juan nos
presenta por lo menos tres cosas con respecto al hecho de que
el Señor Jesucristo ha venido al mundo. Lo primero es, lo sabemos. En la mañana dije que el apóstol
Juan está como recordando otra vez y lo que él ha hecho a lo
largo de la carta es recordar y recordar y volver a recordar
y volver a profundizar y recordar las verdades esenciales del Evangelio. Y aquí la otra traducción que
yo leí, nuestra traducción es 60, dice, pero sabemos que el
Hijo de Dios Y la otra traducción solo varía en una palabrita que
dice, pero también sabemos. Y como primer encabezado, yo
puedo ver ahí que es con respecto a que el Hijo de Dios ha venido
al mundo, dice, lo sabemos. Y dado que está como recordatorio,
es algo que hemos de recordar siempre. Lo sabemos y hemos de
recordarlo siempre. Por la gracia de Dios, yo creo
que muchos de los que estamos aquí sabemos que Cristo ha venido
al mundo. El Hijo de Dios ha venido al
mundo. Pero es muy probable que mucha gente quizá no lo sepa.
Y damos gracias a Dios por la bendición de que nos sea recordado
a los que lo sabemos. También sabemos que el Hijo de
Dios ha venido a este mundo, y la bendición también de poder
proclamarlo a los que no lo saben. Y Dios, en su amor, está permitiendo
que hoy puedas escuchar, si no lo sabías. Debes de saber que
el Hijo de Dios ha venido al mundo. Que cuando te dicen una
fecha, es un recordatorio que el Hijo de Dios ha venido al
mundo. Hoy es 12 de diciembre del año
2021, después de que el Hijo de Dios vino a este mundo. Y
ha habido intentos de personas que quieren negar la realidad
en tantas cosas, que quieren quitar eso de antes de Cristo
y después de Cristo, porque son necios, porque son ciegos, porque
son muertos espirituales. Pero el sol no se puede tapar
con un dedo. No se puede negar Como no se puede negar la gloria
de Dios que está siendo proclamada por su creación, tampoco se puede
negar el hecho de que justamente la historia está dividida antes
de que el Hijo de Dios venga a este mundo y después de que
el Hijo de Dios ha venido a este mundo. Poder saber que Él ha
venido a este mundo, y es algo que debe emocionar nuestro corazón
aquellos que lo sabemos. que debemos regocijarnos en el
hecho de que Él, el Hijo de Dios, ha venido a este mundo, el Eterno
Hijo de Dios, Aquel que es engendrado, no creado, el Eterno Hijo de
Dios, Aquel que tenía gloria igual que Su Padre, pero que
no estimó el ser igual a Dios, sino que dejó Su trono de gloria,
se humilló a Sí mismo, Caminó entre nosotros. Sufrió como nosotros. Fue tentado en todo según nuestra
semejanza, pero sin pecado. Él se hizo carne y habitó entre
nosotros. Él ha venido a este mundo. Y es importante y debe emocionar
nuestro corazón el saber que el Señor Jesucristo, el Hijo
de Dios, Dios mismo tomó forma humana. Caminó entre el polvo
de esta tierra. Una humillación terrible, porque
No olvidemos que si nosotros nos convirtiéramos en gusanos
o en hormigas para ayudar a las hormigas, eso no es tan gran
humillación como el hecho de que Dios se hizo hombre. Porque al final, el hombre y
el gusano son criaturas. Pero Dios es de otra categoría. Dios es Dios el Todopoderoso. Dios es aquel que es digno de
toda la gloria, toda la honra, todo el honor. Sin embargo, Él
se hizo semejante a la criatura y habitó entre nosotros. Él tomó
forma humana. La profecía se cumplió. El pasaje
que se ha estado leyendo hoy desde la mañana hasta la tarde
nos está recordando el Hijo de Dios ha venido a este mundo.
Dios cumplió su promesa. Cuando llegó el tiempo del cumplimiento,
Dios cumplió su promesa y nació el Señor Jesús. Nació de mujer
y nació bajo la ley. Y Él cumplió perfectamente la
ley. Cristo ha venido a este mundo.
El Hijo de Dios ha venido a este mundo. Y es algo que lo sabemos. Y es algo que tenemos que recordarlo
constantemente. Y damos gracias a Dios porque
hay tantas formas. Yo creo que todos los que trabajamos,
de alguna forma escribimos la fecha. Y hermanos, cuando escriba
la fecha en una factura, en un presupuesto, que Dios nos ayuda
a recordar, el Hijo de Dios ha venido a este mundo hace tanto
tiempo, y yo estoy escribiendo la fecha de hoy recordando que
Él ha venido a este mundo. Ahora, es bien importante cuando
pensamos en esto, porque probablemente mucha gente haya escuchado de
una manera vaga el hecho de que Cristo ha venido a este mundo.
Es Estamos justamente en una época donde se supone que la
gente celebra y recuerda que el Hijo de Dios ha venido a este
mundo. Y es importante poder saber que estas fechas en realidad
no tienen sentido cuando Pensamos en que el protagonista de esta
fecha es el hecho de que Cristo ha venido a este mundo. La persona
de la Navidad no es Santa Claus. El hecho de la Navidad no es
los regalos, sino el regalo de Dios. Es el hecho de que el Hijo
de Dios ha venido a este mundo. Ahora, hermanos, hay un asunto
importante que el apóstol Juan quiere decirnos aquí y es no
sólo que también lo sabemos y que debemos recordarlo y celebrar
el hecho de que Cristo ha venido a este mundo, pero no simplemente
celebramos que Él nació en un pesebre, sino celebramos el hecho
de que Él dejó Su gloria, nació en un pesebre, fue despreciado,
fue rechazado, Él cumplió perfectamente la voluntad de Su Padre, Él cumplió
toda la ley y murió en una cruz como un pecador. y fue abandonado
por su Padre, pero Él resucitó al tercer día de entre los muertos
y Él vive. Él ascendió al trono y hoy está
sentado a la diestra del Padre. Y el apóstol nos está diciendo,
Él vino con un propósito. Y quizá muchos sabemos que Él
ha venido. No obstante, probablemente ignoramos el propósito. Y el
propósito dice, El apóstol Juan dice, pero también sabemos que
el Hijo de Dios ha venido. Y después empieza a hablar de,
¿para qué es que el Hijo de Dios ha venido? Dice, el propósito definido es, en
primer lugar, darnos entendimiento, darnos entendimiento. Es interesante
que hay un pasaje en el Antiguo Testamento, en Jeremías 9, 24,
que dice, más alaves en esto el que se hubiere de alabar,
en entenderme y conocerme que yo soy Jehová, que hago misericordia,
juicio y justicia en la tierra, porque estas cosas quiero, dice
Jehová. Y quisiera que pudiéramos buscarlo, y vamos a leer también
el versículo anterior, porque Corremos un peligro. Vivimos
en una época donde Dios ha permitido tanta sofisticación que de pronto
podemos perdernos de cuál es el sentido de la vida, de cuál
es el sentido de que el Señor Jesucristo haya venido. Y dice,
versículo 23, dice, así dijo Jehová, no se alabe el sabio
en su sabiduría. Hermanos, no se alabe el sabio
en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico
se alabe en sus riquezas. Hay tantas otras cosas que pueden
competir con el hecho y podemos pensar que podemos alabarnos,
sentirnos bien porque tenemos sabiduría. Y si no es el principio de la sabiduría
es el temor de Jehová. Y una persona puede ser sabio
en muchas otras cosas, pero no es para alabarse. El hecho de
que alguien pueda tener grados honoríficos y posgrados y los
más altos niveles de estudio, no son motivo para poder alabarnos. Si alguien se siente que es muy
valiente, ese no es el motivo para alabarse. Si alguien tiene
riqueza y Dios le ha permitido acumular riqueza, no te alabes
por tu riqueza. Y dice el Señor, más alabes en
esto que se hubiera de alabar en entenderme, en entenderme. No entender al Señor es grave. Dios nos ha creado para Él. Dios nos ha creado para Su gloria.
Por supuesto que por el pecado no podemos. Somos incapaces de
reflejar Su gloria. Pero el Hijo de Dios ha venido
con un propósito de hacernos entender. Hermanos, el que ha
nacido de nuevo puede entender. Dice la Biblia, el hombre natural,
y nosotros nacemos todos como hombres naturales. Dice, no percibe
las cosas del espíritu. porque se han de discernir espiritualmente. Para él, las cosas de Dios son
locura, y no las entiende. Pero por la gracia de Dios, los
que hemos nacido de nuevo, somos seres con vida espiritual que
hemos sido capacitados. Cristo vino para darnos entendimiento,
para que podamos entender quién es Dios, y que Dios obre nuestros
corazones por su Espíritu. podamos en verdad entender quién
es Dios. Que no vivamos con la idea de
un Dios que nosotros nos imaginamos, sino entender quién es el verdadero
Dios, quién es el Dios que se ha revelado en la Escritura.
El Hijo de Dios ha venido para darnos entendimiento. Antes de
venir al Señor Jesucristo no podíamos entender, pero Cristo
ha venido, y Él ha venido para dar entendimiento. Nosotros podemos
hacer en esta vida e invertir nuestra vida en estudiar todo
lo que se puede estudiar acerca de química, de lo que sea que
usted pueda hacer. Y usted puede recibir muchos
grandes reconocimientos, pero si usted no entiende quién es
Dios y no conoce a Dios, usted habrá desperdiciado su cerebro.
Habrá hecho un total desperdicio. No vale la pena. Hay que alabarse,
no en comprender los átomos y las partículas más pequeñas o los
astros y las cosas más grandes. no en aprender acerca de la computación
cuántica y esas cosas que de pronto aboban a la gente. Alabes
en eso el que viene de alabarse, en entenderme. Hermanos, si estamos
en Cristo, Cristo vino para dar entendimiento a su pueblo. Él
nos ha dado entendimiento. Ha venido y nos ha dado entendimiento. Hermano, si estamos en Cristo,
tienes entendimiento para entender quién es el Señor. Clamemos al
Señor que podamos ejercer ese entendimiento, entender quién
es Dios, que podamos entender Dios es el tres veces santo. Dios es aquel que de ninguna
manera va a dejar un solo pecado sin castigo. Dios es aquel que
a sus hijos los toma por hijos y los disciplina. Dios es aquel
que por amor está formando a sus hijos a la imagen del Señor Jesucristo. Dios es Santo, es justo. Dios es luz, no hay ninguna niebla
en Él. Dios es amor. Y que, si estamos
en Cristo, hermano, se nos ha dado la capacidad de entenderlo. Cristo vino específicamente.
Su propósito es hacernos entender, darnos entendimiento. Y justamente,
¿entendimiento para qué? Para conocer al que es verdadero. Entendimiento para conocer al
que es verdadero. Son las dos partes de su propósito.
Él vino para darnos entendimiento y entendimiento para conocer
al que es verdadero. La mayoría de la gente tiene
unas imaginaciones muy vagas de quién es Dios. Y, hermanos,
es triste que aún gente que tiene la Escritura tiene concepciones
sumamente vagas de quién es Dios. alguien escribió un escrito muy
triste que dice ese escrito evidentemente es alguien que tiene cierto conocimiento
de la escritura pero es lamentable que muy probablemente no ha nacido
de nuevo y no tiene entendimiento de quién es Dios porque esta
persona escribe y dentro de las cosas que escribe dice él intenta
describir lo que es un pastor Y él dice, un pastor, dice, es
alguien que ha renunciado a sus sueños por un llamamiento que
sólo él y Dios entienden. Dice, un pastor es el que tiene
que soportar, y todo parece quejas. Y hermano, empieza a describir
un montón de cosas de lo que es ser un pastor, pero todas
esas cosas sólo reflejan una cosa, una persona que no entiende
quién es Dios. Una persona que no entiende que
ser un pastor es el más grande privilegio que una persona puede
tener de servir al Señor en la iglesia que él ha comprado con
su propia sangre. Que no entiende que ser un pastor,
porque dice que es sacrificar a la familia y no estar en cosas
de su familia. Bueno, un pastor tiene que modelar
ante la iglesia cómo Cristo ama a su iglesia. O sea, un pastor
no está llamado a sacrificar a su familia. Dios no pide sacrificios
humanos. Y alguien que está sacrificando
a la familia está ofendiendo a Dios, y no puede ser eso un
pastor. Y dice, un pastor es alguien que forma líderes, dice,
y después son ingratos. Hermanos, es claro que esta persona
está buscando la alabanza de los hombres. Y que no entiende
que Pablo dice, yo sembré, pero Apolos regó el crecimiento, lo
da el Señor. El pastor no está formando líderes, el Señor está
proclamando el Evangelio. Y las ovejas de Cristo escuchan. Y el pastor no está esperando
que se lo reconozcan a él. El Señor está esperando que Dios
sea glorificado. ¿Qué importa si a mí me agradecen
o no me agradecen? Soy simplemente un vaso de barro.
La excelencia del poder es de Dios y no de nosotros. Y es evidente
que alguien que está con esta expectativa pues vive frustrado,
todo es queja, todo soporta. Dice, un pastor es uno que aunque
esté mal, te va a decir que está bien. Bueno, el apóstol Pablo
era un pastor y él dijo, miserable de mí. Él no estaba siempre diciendo
que estaba bien, pero él estaba confiado en el Señor Jesucristo.
O sea, un pastor no vive en la falsedad de mostrarse como el
superhombre y el superhéroe. Un pastor está confiado de que
él es alguien miserable que necesita del Señor Jesucristo. Hermanos,
conocer y entender quién es Dios. Que Dios nos lleve a conocerle
y a entenderle. Cristo vino para eso. Cristo
vino para mostrarnos al Padre. Ese es el propósito por el cual
Él vino. vino para que podamos conocer
al que es verdadero, el verdadero Dios. El verdadero Dios puede
ser conocido porque Él nunca se ha quedado sin testimonio.
Su creación está proclamando Su grandeza. Su palabra escrita
está mostrándole a Él, pero Su palabra viva, el Señor Jesucristo,
está mostrándonos quién es el Padre. Él es uno con su Padre,
y Él tiene como propósito darnos vida, darnos arrepentimiento
para vida, darnos fe, darnos entendimiento, darnos entendimiento,
y ese entendimiento debe ser utilizado para una sola cosa,
para conocer al que es verdadero. Con justa razón, el apóstol Pablo
decía, asombrado y conmovido, que ya no quería nada, sino una
sola cosa. la excelencia de conocer a Cristo
Jesús. Y hermano, si estamos en Cristo,
que eso sea la pasión de nuestro corazón. No es malo si Dios te
permite hacer un doctorado en lo que quieras hacer. Pero si
haces doctorados, te dan premios en este mundo, y no conoces al
Señor, habrás desperdiciado tu vida, tu cerebro, y todo. Dios quiera que podamos, todos
quienes estamos aquí, por su gracia, Por la obra de Cristo,
tener ese entendimiento. Él vino para dar entendimiento
a su pueblo. Y que Dios apasione nuestro corazón
como apasionó el corazón de Juan, de Pablo. Que no querían sino
una sola cosa, conocer a Cristo. Conocer a Cristo. La tercera cosa que nos dice
en cuanto al hecho de que Jesús vino es, el Hijo de Dios ha venido,
y sólo por eso estamos en el verdadero Dios. Sólo y únicamente
porque el Hijo de Dios ha venido, es que podemos estar en el verdadero. Dice, nuestro pasaje dice ahí, para conocer el que es verdadero,
y estamos en el verdadero. Estamos en el verdadero. sólo es porque Cristo vino. No
habría otra manera de estar en el verdadero, sino solamente
por medio del Señor Jesucristo. Y la Biblia es tan abundante
en declarar esto. El Señor Jesucristo dijo, yo
soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida. Nadie viene al
Padre si no es por mí. Solamente porque Jesús vino es
que podemos conocer al verdadero y estar en el verdadero. Si Cristo
no hubiera venido, no hay manera. Porque no hay otro nombre dado
a los hombres en que podamos ser salvos. Porque nuestros pecados
han hecho separación entre nosotros y Dios. Y alguien pecador no
puede estar en Dios porque sería consumido por el Señor. Y solamente
la única razón por la que podemos estar allí es porque Él abrió
el velo y abrió el acceso al Lugar Santísimo. Es porque Él
vino y cumplió la ley. Él hizo lo que hemos fracasado
en hacer. Él nos creó para su gloria y
somos un fracaso total. Pero Cristo vino e hizo lo que
fracasamos en hacer. Él consistentemente mostró que
Dios es un Dios de amor. Él consistentemente mostró que
Dios es rico en misericordia. Él consistentemente mostró su
omnisciencia, su omnipresencia, su lentitud para la ira, su paciencia,
todo el carácter de Dios mostrándose. Dice el apóstolo, cuando vimos
su gloria, gloria como del ingénito del Padre, lleno de gracia y
de verdad. sólo porque él vino e hizo eso y después sufrió el
castigo que nosotros merecemos es que nosotros podemos estar
en aquel que es tres veces santo porque sin santidad nadie verá
al Señor y la razón por la que podemos verle es porque su santidad
nos la ha abonado a nuestra cuenta la razón es que Sin justicia
no se puede ver al Señor. Y la justicia necesaria es una
justicia que tiene que ser mayor que la de los escribas y fariseos.
Y esa justicia mayor es la del Señor Jesucristo. Y sólo porque
Él vino es que podemos experimentar justificados, pues por la fe
tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
No había otra manera. Cristo tenía que venir. Así estaba
decretado desde la eternidad. La única manera en que Dios podía
perdonar a pecadores es que el pecado fuera castigado. Y fue
castigado en el Señor Jesucristo. En caso contrario, nosotros tendríamos
que experimentar la ira de Dios por toda la eternidad. Pero el
Señor vino a salvar un pueblo. Y podemos estar en el verdadero
Dios y conocer al verdadero Dios solamente porque el Señor Jesucristo
vino. Era necesario. No podía ser de
otra manera. Así tenía que ser. La naturaleza de Dios y la naturaleza
del pecado demandaba que tenía que ser así, de esa manera. Y
eso nos concede la posibilidad de estar en el verdadero Dios.
Y estamos, dice, en el verdadero Dios. Y ese verdadero Dios, dice,
dice, y en su Hijo. Jesucristo. Y aquí el apóstol
Juan está cerrando con un asunto fundamental, la deidad del Señor
Jesucristo. Está cerrando con una exaltación
de algo que tenemos que creer por fe, en cuanto a que Dios
se ha revelado así, y es en cuanto a que Él es un Dios en tres personas. Y podemos entender por qué Cristo,
el Hijo de Dios, vino a este mundo. Nosotros podemos estar
en el Padre. que es el verdadero Dios. Pero
podemos estar en su Hijo, que es Dios verdadero de Dios verdadero,
de la misma substancia del Padre, que no es creado, sino es eternamente
engendrado del Padre. Recuerde que dice Felipe al Señor,
muéstranos al Padre y nos basta. Y el Señor le dice, hace tanto
tiempo que estoy contigo y no me has visto. El que me ha visto
a mí, ha visto al Padre. Y aquí Juan está enfatizando
la Deidad del Señor Jesucristo. Cristo es uno con su Padre. Él
es el verdadero Dios. El Padre es el verdadero Dios.
El Hijo es verdadero Dios de la misma substancia del Padre.
Y el Espíritu Santo es verdadero Dios. El Espíritu Santo que procede
del Padre y del Hijo moran en nosotros, como Él dijo en el
versículo 24 del capítulo 3, dice, y el que guarda sus mandamientos
permanece en Dios y Dios en él. En esto sabemos que Él permanece
en nosotros por el Espíritu que nos ha dado. Hermanos, estamos
en el verdadero Dios, en la divina triunidad, el Padre, el Hijo
y el Espíritu Santo. ¡Qué bendición! Por causa de
que el Hijo de Dios vino a este mundo, para que conozcamos al
que es verdadero, para entender al que es verdadero, para conocerle.
Y solo por causa de eso es que podemos estar en el verdadero
Dios. Y estamos en el verdadero Dios,
en su Hijo, Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la
vida eterna. Hermano, la vida eterna no es
simplemente estar, como muchos se imaginan, en las nubes, tocando
un arpa por toda la eternidad. La vida eterna es Dios mismo,
y la vida eterna comienza desde el momento que Cristo te es manifestado. La vida se nos manifestó. El
apóstol Juan dice, lo vimos, lo oímos, lo hemos palpado, y
eso le estamos anunciando, para que también vosotros tengáis
comunión con nosotros, y nuestra comunión verdaderamente es con
el Padre y con su Hijo, Jesucristo. Sabemos. que el Hijo de Dios
ha venido. Hermanos, no alegra tu corazón
saber que Él ha venido. Si Cristo no venía a este mundo,
no había ninguna esperanza para nosotros, sino una horrenda expectación
de fuego. Si Cristo no venía a este mundo,
no había propiciación para nuestros pecados. No podríamos tener perdón
de pecados. ¡Qué maravilla es que la sangre
de Jesucristo, Su Hijo, nos limpia de todo pecado! ¡Qué maravilla
es saber que nos escribe para no pecar, pero si alguno hubiere
pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo, el
Justo, y Él es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo
por los nuestros, sino por los creyentes de todo el mundo. Y
aclaro esto porque dice, literalmente dice, de todo el mundo. No se
olvide que estaba escribiendo el apóstol Juan y haciendo entender
a su audiencia primaria, que no era como ellos pensaban, que
era sólo para los judíos. Pero tampoco está diciendo que
es para la totalidad del mundo. Sino está diciendo para los elegidos
del Señor de todo linaje, lengua, pueblo y nación. Hermanos, lo
sabemos, Él ha venido. No olvidemos para qué ha venido.
Él ha venido para que entendamos. Hermano, podemos entender. Porque
Él ha venido para darnos entendimiento. Y si no estamos entendiendo,
hermano, arrepintámonos. Confesemos pecado. No hay razón
para que no entendamos quién es Dios, porque Cristo ha venido
para eso. No hay razón para vivir esclavos
del diablo, porque Cristo vino para deshacer las obras del diablo.
Y si yo estoy viviendo en esclavitud del pecado y del diablo, pues
estoy negando el Evangelio. No hay razón para que no crezcamos
en el conocimiento de Dios, porque Cristo vino para eso, para darnos
entendimiento y para conocer al que es verdadero. Y si tú
has creído, si tú lo sabes y has creído, entonces estamos en el
verdadero, en su Hijo. Este es el verdadero Dios y la
vida eterna, y estamos ya en la vida eterna. Si bien es cierto
que estamos esperando la liberación gloriosa de los hijos de Dios,
que nuestra salvación está más cerca que cuando primero creímos.
No obstante, podemos gozarnos nuestra salvación. Es ya una
realidad. La vida eterna es ya una realidad. Estamos en el verdadero Dios.
Estamos en su Hijo Jesucristo. Estamos en la vida eterna. Cristo
es la vida eterna. Y hermanos, que sea nuestra pasión
conocer a Cristo. Dice Juan, Y esta es la vida
eterna, que te conozcan a ti el único Dios verdadero. Hermanos,
que haya deleite en nuestro corazón en conocer quién es el Dios en
quien hemos confiado, y poder hallar siempre nuestro gozo en
Él, y poder vivir para glorificarlo. Hermanos, la razón por la que
debemos conocerle es porque hemos sido creados en Cristo Jesús
para buenas obras. Y una buena obra es la que se
hace con el poder correcto, el del Espíritu Santo, con el propósito
correcto, la gloria de Dios. Cualquier cosa que hagamos que
no se haga para la gloria de Dios, no importa que sea buena,
no es buena. Cualquier cosa que no se haga
para la gloria de Dios es pecado. Porque la Biblia dice claramente
a los creyentes, si comes o bebes o haces cualquier otra cosa,
hazlo todo para la gloria de Dios. Y necesitamos conocerle
para mostrar su gloria, porque su gloria es su carácter. Pero
es posible porque el Hijo de Dios ha venido. No hay pretexto. Si no estás entendiendo a Dios,
si no estás conociendo a Dios, hermano, arrepiéntete y ven al
Señor Jesucristo. Porque Cristo vino para eso.
Y si tú no tienes claridad en cuanto a que Cristo ha venido,
te recuerdo, Cristo ha venido. Y ha venido para salvar a su
pueblo de sus pecados. Y Él es el único camino de salvación. Él es la única posibilidad de
tener vida eterna, de poder Llegar al Padre es el Señor Jesucristo.
Él es el único que provee salvación. Fuera del Señor Jesucristo es
mejor que no te encuentres con Dios. Porque fuera del Señor
Jesucristo, Dios es fuego consumidor. Cree en el Señor Jesucristo.
Clama al Señor Jesucristo que te salve. Clama al Señor que
te dé fe, que te dé vida. Él vino a morir en la cruz para
pagar por los pecados de su pueblo. Él vino a cumplir la ley en favor
de su pueblo. Hermano, que estemos siempre
confiando y clamando al Señor que nos guarde de confiar en
nada que sea fuera del Señor Jesucristo, sino sólo en Cristo
y en su obra completa en la cruz. Si nosotros nos desviamos de
eso, la vida será un fracaso. Y si no hay certeza de estar
teniendo la fe totalmente en el Señor Jesucristo. No sólo
la vida es un fracaso, sino una tragedia total. Estar divagando en cuanto a la
fe verdadera y la confianza total en el Señor Jesucristo es de
consecuencias eternas. El que cree en el Hijo tiene
la vida. El que rehúsa creer en el Hijo
de Dios no verá la vida. La ira de Dios está sobre él. Vamos ahora, hermanos.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.