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JC

Creer a Dios 2

1 John 5:9-10
Joel Coyoc November, 28 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 28 2021
Estudio de las Cartas de Juan

La predicación de Joel Coyoc se centra en la necesidad de "creer a Dios" en oposición a simplemente "creer en Dios". Con base en 1 Juan 5:9-10, se argumenta que el verdadero creyente no solo reconoce la existencia de Dios, sino que también acepta y confía en el testimonio que Él ha dado sobre Su Hijo, Jesucristo. Coyoc hace un fuerte énfasis en el testimonio de Dios como el más valioso y menciona pasajes como Hebreos 1:1-3 y Romanos 10:17 para ilustrar que la fe proviene de oír la Palabra de Dios. Además, destaca que la incredulidad hacia el testimonio divino es equivalente a hacer a Dios un mentiroso, lo cual tiene graves consecuencias espirituales. La importancia doctrinal radica en aclarar que conocer a Dios y Su Hijo es esencial para la salvación y que este conocimiento lleva a una vida transformada en Cristo.

Key Quotes

“No creerle a Dios es hacerle mentiroso a aquel que es el único que es verdadero.”

“El testimonio de mayor valor es el testimonio de Dios.”

“Creer a Dios es fundamental para la salvación.”

“El gozo tiene que ver con Dios y su salvación.”

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Damos gracias a Dios por la bendición
que nos concede de poder abrir la palabra, poder escuchar la
voz de Dios. La Biblia es la palabra de Dios
y es siempre una bendición escuchar. el señor jesús dijo que no sólo
de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la
boca de dios y damos gracias también por las personas que
nos visitan bienvenidos esperamos tener un tiempo de adoración
de comunión y sean bienvenidos vamos a abrir nuestra biblia
primera de juan capítulo cinco hemos estado estudiando san juan
primera de Juan. Si Dios lo permite, vamos a seguir
estudiando segunda de Juan y tercera de Juan. Vamos a leer el capítulo
cinco, que dice, Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo,
es nacido de Dios. Y todo aquel que ama al que engendró,
ama también al que ha sido engendrado por él. En esto conocemos que
amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios y guardamos sus
mandamientos. Pues este es el amor a Dios,
que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos. Porque todo lo que es nacido
de Dios vence al mundo, y esta es la victoria que ha vencido
al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo,
sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Este es Jesucristo
que vino mediante agua y sangre. No mediante agua solamente, sino
mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio,
porque el Espíritu es la verdad. porque tres son los que dan testimonio
en el cielo, el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos
tres son uno. Y tres son los que dan testimonio
en la tierra, el Espíritu, el agua y la sangre, y estos tres
concuerdan. Si recibimos el testimonio de
los hombres, mayor es el testimonio de Dios, porque este es el testimonio
con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. El que cree en el
Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo. El que no cree en
Dios le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio
que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio,
que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la
vida. El que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Estas cosas os he escrito a vosotros,
que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que
tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo
de Dios. Y esa es la confianza que tenemos
en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a Su voluntad,
Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye,
en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones
que le hayamos hecho. Si alguno viera a su hermano
cometer pecado que no sea de muerte, pedirá y Dios le dará
vida. Esto es para los que cometen
pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte por el cual
yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado, pero
hay pecado no de muerte. Sabemos que todo aquel que ha
nacido de Dios no practica el pecado, pues aquel que fue engendrado
por Dios le guarda y el maligno no le toca. Sabemos que somos
de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno. Pero sabemos
que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para
conocer al que es verdadero. Y estamos en el verdadero, en
su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la
vida eterna. Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén. Vamos a meditar. los versículos 9 y 10. Nuestro tema es creer a Dios. Dice en el versículo 10, el que
no cree a Dios, la segunda parte del versículo, dice, el que cree
en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo, el que no cree a
Dios le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio
que Dios ha dado acerca de su Hijo. Creer a Dios, creer a Dios
es de la mayor importancia. Creer a Dios es muy diferente
a lo que la gente puede sostener hoy, la gente la mayor parte
de la gente o mucha gente cree en Dios y en verdad que aún la
gente que niega la existencia de Dios lo niega y lo niega por
una sola causa y la causa es nacemos con un corazón aborrecedor
de Dios. La gente que dice ser atea y
que se jacta de una situación que es una situación penosa Dice
la Biblia en Efesios que antes de que Cristo nos salvara estábamos
sin esperanza y sin Dios en el mundo. La gente atea se jacta
de algo que es penoso, estar en este mundo sin esperanza y
sin Dios. La Biblia no considera que existen
personas ateas, la Biblia considera que existen personas necias,
porque dice el necio en su corazón no hay Dios. y es una necesidad
porque dios siempre ha dado testimonio siempre ha tenido testimonio
a su favor la biblia dice en hebreos capítulo uno los primeros
versículos dice dios habiendo hablado muchas veces y de muchas
maneras dice a los padres por los profetas en estos postreros
tiempos nos ha hablado por su hijo y el apóstol pablo haciendo
mención del salmo 19, dice Las cosas invisibles de Dios,
su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde
la creación del mundo siendo entendido por medio de las cosas
hechas, de modo que los hombres no tienen excusa. No hay excusa
para no creer en Dios. Y si bien es importante creer
en Dios, lo fundamental y necesario no es solamente creer en Dios,
sino creer a Dios. Hay una gran diferencia entre
creer en Dios y creer a Dios. en la epístola del apóstol Santiago
dice, tú crees que Dios es uno, haces bien, también los demonios
creen, pero la cuestión fundamental no es simplemente que es una
necesidad negar la existencia de Dios y que es correcto y es
bueno que creas en Dios, sino que es necesario creer a Dios,
creer a Dios. Cuando nosotros pensamos en me gusta escuchar algunas personas
que yo creo que algunas de ellas Dios les ha dado cierta luz y
bueno hay un contraste entre aquellas personas que Dios les
ha dado luz plena y la luz plena está en el Señor Jesucristo pero
escuchaba un hombre que incluso él habla de principios de hermenéutica
correctos y sin embargo él dice que él cree en Dios y por supuesto
yo creo que él cree en Dios Sin embargo, hay algo que se hace
evidente y hay muchas cosas que se vuelven una confusión en su
mente y es que él, cuando habla acerca del infierno, él dice,
yo creo en Jesucristo. Pero hay algo que es triste y
es él no cree a Jesucristo. Él no cree a Dios porque cuando
se habla con relación al infierno, él dice, bueno, esas cosas del
infierno, eso no lo puedo creer. Bueno, Cristo fue un maestro
Cristo es Dios y es más que un maestro. Él es maestro en el
sentido pleno de la palabra. Él es bueno en el sentido completo
de la palabra porque bueno sólo hay uno. Y Cristo es ese uno
porque es uno con el Padre y es bueno. Pero Cristo fue un maestro
que habló acerca de la realidad del infierno. Y creer en Cristo
pero no creer en la realidad del infierno es no creer a Cristo.
y la vida se vuelve dificultosa y penosa cuando hay incredulidad
en nuestro corazón hacia Dios. Los versículos que estamos meditando
nos enseñan, en primer lugar, cuál es el testimonio de mayor
valor. Juan ha venido hablando acerca
del Señor Jesucristo, todo el propósito tanto de su evangelio,
como de las epístolas, es dejar en claridad quién es el Señor
Jesucristo. Es dejar en claridad el testimonio
acerca de la realidad de quién es el Señor Jesucristo. Él empieza
esta primera carta diciendo lo que hemos visto, dice lo que
era desde el principio. lo que hemos visto, lo que hemos
oído, lo que contemplaron nuestros ojos, lo que palparon nuestras
manos tocante al verbo de vida, porque la vida fue manifiesta.
Y él hace tanto énfasis porque es necesario creer a Dios, lo
que Dios ha dicho. Y hermanos, es necesario que
prestemos atención al testimonio de mayor valor que puede existir
en el mundo, en el universo. Dice Si recibimos el testimonio
de los hombres, mayor es el testimonio de Dios. El testimonio de mayor
valor. Creer a Dios es importante porque
el testimonio más valioso que existe en todo el universo y
que ha existido en toda la historia es el testimonio de Dios. Es interesante que nuestra vida
depende de que nosotros creemos a los hombres. Muchas de las
cosas que hacemos, usted recibe un salario y usted no se pone
necesariamente a examinar todos los billetes. Usted tiene cierta
confianza en que lo que le pagaron son billetes auténticos. Y solo
los cajeros sacan su... Pero no todos nosotros tenemos
la práctica de estar checando. Y nosotros confiamos en los hombres. Y vas a un lugar y pagas con
tus billetes porque estás confiando en hombres. en el trabajo, en
diferentes lugares, nosotros confiamos en hombres. Pero hermanos,
es bien importante que no olvidemos algo. Toda, toda cuestión que
es verdad, o dicho de otra forma, todo asunto que es verdadero
en última instancia, viene de Dios. Toda verdad correcta procede
de Dios. Y aunque la escritura no pretende
ser un libro de ciencia, Es un libro que jamás se contradice
con la verdadera ciencia. Es interesante que Dios ha dado
testimonio y el testimonio más importante es de la necesidad
más importante que tiene el hombre. La necesidad más importante del
hombre es conocer a Dios. Porque Él nos creó como sus imágenes.
Como imágenes de Dios tenemos la responsabilidad de mostrar
quién es Dios. La creación, los principados,
las potestades deben mirarnos y deben quedar sorprendidos al
mirarnos y mirar quién es Dios. No obstante, tenemos que recordar
que caímos en Adán y somos imágenes distorsionadas, fracasadas totalmente
de mostrar quién es Dios. Vivimos en un mundo lleno de
mentira. donde se utiliza y se repite
la mentira, pero Dios es Dios de verdad. Y eso quiere decir
que hay un fracaso total de la humanidad. Si este mundo está
lleno de mentira, hay un fracaso de la humanidad de mostrar el
carácter de Dios, porque Dios es verdadero. El llamado de la
ley a no levantar falso testimonio, a hablar siempre verdad, no es
por causa de algo que Dios hace. Es por causa del carácter de
Dios. Dios es verdadero. En esta misma carta el apóstol
Juan al final dice, pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido
y nos ha dado entendimiento para conocer a quien? No al que hace
verdad o al que dice siempre verdad, sino dice para conocer
al que es verdadero y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo,
este es el verdadero Dios. Dios es Dios de verdad. Dios,
el Señor Jesucristo se revela y dice, yo soy el camino, yo
soy la verdad. Él mismo, su carácter, Él es
la verdad. He ahí la gravedad de hablar
falso testimonio, porque no reflejamos ¿Quién es Dios cuando hacemos
cosas que no son honestas y cuando hablamos mentira, cuando hablamos
falsedad? Sin embargo, en este mundo es
fácil propagar mentiras. Se han propagado desde mucho
tiempo muchas mentiras. Y bueno, Satanás engañó a nuestros
primeros padres. Y esas mentiras siguen a la orden
del día. Podemos recordar que le dijo
a Eva, le dijo, no moriréis, serán abiertos vuestros ojos.
Sabe, le dijo a Eva, vas a ser empoderada. Y hoy escuchamos
mucho que se nos habla de empoderar. Y hay que empoderar, y en especial
se habla mucho de empoderar a la mujer o de empoderar al pueblo. Son las mismas mentiras del Edén.
Ahora, el testimonio de mayor valor
es el testimonio del Señor. Y todo debe pasar por el lente
de la Escritura. Hermanos, la Palabra de Dios
es necesaria. Todo lo que nosotros oímos, no
importa de cuán respetable sea en este mundo el que lo está
diciendo, somos llamados a examinarlo todo a la luz de la Palabra de
Dios. Cuando pensamos, por ejemplo, en que la Biblia no es precisamente
un libro de ciencia, pero no se contradice jamás con la ciencia.
Muchas de las verdades que la ciencia ha descubierto concuerdan
con la escritura. En Isaías, la escritura dice
que el Señor está sentado sobre el círculo de la creación. Y
esa palabra puede ser traducida más adecuadamente sobre la esfera
de la creación. Mucha gente, mucho tiempo la
gente pensó que la Tierra era plana o tenían ideas algunas
de que era como sobre unos elefantes y cosas de ese tipo que la gente
imaginaba. La Biblia dice que el Señor está sobre la esfera
de la creación y eso es verdad. No porque lo descubrieron los
científicos. Porque lo que descubrieron los científicos está de acuerdo
con el testimonio de mayor valor, y ese es el testimonio de Dios. Muchas mitologías pensaban en
la tierra apoyada sobre tortugas, sobre elefantes y cosas de ese
tipo. Pero en el libro de Hobbes dice, cuelga la tierra de nada.
Y sabemos que cuelga de nada. Está suspendida en el espacio,
en una trayectoria. Y es verdad, no porque lo dicen
los científicos. Es verdad, porque está conforme
a la palabra de Dios. Alguien disfrazado de científico
dijo que nosotros somos el producto evolutivo y venimos del mono. Y eso, para empezar, lo dijo
alguien que no era un científico, era un pseudocientífico. Y esa
llegó a ser una teoría muy popular que incluso se contradice con
la ciencia. Contradice varios principios de científicos. se
propagó como si fuera verdad y no es verdad y la razón que
no es verdad es porque si lo evaluamos a la luz de la escritura
no es verdad dice la biblia y creo dios al hombre a su imagen a
imagen de dios los creó varón y hembra los creó y esa es verdad
de dios hermanos El punto más significante de
todo esto es el versículo que yo estaba citando al principio,
dice, Dios habiendo hablado en otro tiempo, habiendo hablado,
vamos a buscar primero Hebreos. Capítulo 1. Dios habiendo hablado
muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por
los profetas, Dios ha hablado de muchas maneras y habló a los
padres por los profetas y lo que los profetas decían había
que creerlo, pero la razón por la que había que creerlo no porque
lo decía el profeta, sino porque era palabra de Dios que le era
dada al profeta. Porque el testimonio de Dios
es de mayor valor que el del hombre. Si tú crees lo que dijo
Isaías, no lo crees porque lo dijo Isaías. El punto es el siguiente,
hermanos, No creemos lo que creemos acerca de Jesucristo porque está,
por ejemplo, en alguna confesión de fe, donde estuvieron hombres
respetables que escribieron gracias a Dios por esos hombres, pero
lo creemos no por lo respetable que eran esos hombres, sino lo
creemos porque está de acuerdo al testimonio de Dios. No importa
cuán respetable sea un hombre, si lo que dice no está en conformidad
con lo que Dios ha dicho, ese testimonio no tiene ningún valor
y es una vil mentira. Todo lo que se contradiga la
escritura es mentira y debe ser rechazado. Hermanos, en aquel
tiempo había hombres ya dentro de la iglesia que estaban procurando
negar lo que Dios había dicho acerca de Jesucristo, lo que
los profetas habían dicho acerca de Jesucristo. Los gnósticos
estaban entrando a la iglesia y estaban pretendiendo enseñar
que Cristo, el Espíritu de Dios vino sobre Cristo, o Él fue poseído
por el Espíritu Santo cuando fue bautizado, pero que ese Espíritu
le dejó cuando Él murió en la cruz. Ellos falsamente creían
que el cuerpo es malo y que es una prisión del alma. Entonces,
como ellos decían que el cuerpo es malo, entonces Cristo no murió
en la cruz, sino solamente simuló morir en la cruz. Por eso Juan
está haciendo énfasis en que Cristo no era un fantasma. Él
lo vio, Él lo tocó, lo que hemos tocado. Por eso el Señor que
es Cristo, por eso Juan está enfatizando que Cristo vino en
carne. Cristo es el eterno Hijo de Dios. Y tal y como se profetizó en
el Antiguo Testamento, Él vino en carne. Él era verdadero Dios. Él era verdadero hombre. Él nació
de la Virgen María. Y Él vivió una vida sin pecado. Él es la simiente de la mujer,
pero Él es el Hijo de Dios. Él es la propiciación por nuestros
pecados. Hermanos, el énfasis de Juan
es este es el testimonio que Dios ha dado acerca de su hijo
y el testimonio más grande que Dios ha dado acerca de su hijo
es que él se encomendó a Dios y Dios lo libró. Es que él dio
satisfacción a la ira de Dios por causa de nuestros pecados
y Dios no lo dejó en la tumba. Él resucitó al tercer día y él
vive. Y el apóstol Juan está haciendo
énfasis. Tenemos que creer lo que el padre
ha dicho acerca de su hijo. El testimonio, tenemos que creer
el testimonio de Dios, la Divina Trinidad. Y ese testimonio es
mayor que el de cualquier hombre. Y hermano, que Dios nos guarde
de creer algo. A veces creemos cosas porque... Hay gente que sigue cosas a veces
porque le tiene cariño a un líder y ni siquiera entiende qué es
lo que cree. Simple y sencillamente está ahí
porque le cae bien, porque aprecia mucho al líder y sigue al líder. Hay ocasiones en que creemos
cosas porque lo cree alguien que admiramos. No es malo admirar
a personas. No creemos nada porque lo diga
John MacArthur o porque lo diga John Piper. No creemos nada porque
lo dijo Juan Calvino o porque lo dijo Agustín de Hipona. No
creemos nada porque si no estaríamos como las personas que creen que
las cosas tienen valor porque lo dice alguna persona. Nosotros
creemos que es sola escritura creemos lo que creemos porque
es de acuerdo al testimonio que Dios ha dado y aquí Juan está
diciendo que el testimonio de Dios es de mayor valor que de
los hombres si crees a los hombres crea a Dios que dio testimonio
del Señor Jesucristo cuando fue bautizado estuvo el testimonio
el padre dijo este es mi hijo amado en quien tengo complacencia
y el Espíritu Santo posó sobre él en forma de paloma Y ahí estaba
la Divina Trinidad completa dando testimonio que Cristo es quien
dijo ser. Que Él es el que era desde el
principio. Que Él no es un Dios menor como algunas sectas intentan
decir terminando en un politeísmo. Sino que Él es Dios verdadero
de Dios verdadero. Que Él es el eterno Hijo de Dios
engendrado eternamente del Padre, no creado. que Él es el principio
de toda la creación, el que era desde el principio, que Él es
Dios que dejó su trono de gloria y bajó a este mundo en una humillación
tremenda y fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz y
que ofreció su vida voluntariamente en favor de su pueblo, él vino
a salvar a su pueblo de sus pecados y por eso Juan repite y dice,
y él es la propiciación por nuestros pecados y no sólo por los nuestros,
sino por los de todo el mundo. Hermanos, creemos porque es el
testimonio de Dios. Gracias a Dios que lo dijo Calvino,
pero no lo creemos porque lo dijo. Gracias a Dios que se lo
mostró a Lutero y Lutero lo predicó, pero no lo creemos porque Lutero
lo dijo. Lo creemos porque es conforme
al testimonio que Dios ha dado acerca de su hijo. No lo creemos
porque lo dijo Cody aquí en este púlpito. Gracias a Dios que se
lo mostró a Cody y él lo dijo. No lo creemos porque Walter lo
predicó aquí. Gracias a Dios porque Dios se
lo mostró a Walter y él sentía la responsabilidad de decirnoslo.
pero lo creemos porque hay un testimonio que es mayor que el
de todos los hombres y es el testimonio de un Dios que ha
probado siempre que su testimonio es de sumo valor porque siempre
se ha cumplido lo que Él dijo. Todas las profecías que se hicieron
acerca del Señor Jesucristo se cumplieron al pie de la letra.
Se profetizó el lugar donde iba a nacer con 500 años de antelación
y nació en ese lugar Se profetizó cómo iba a morir y así fue. Se profetizó que iba a ser vendido
por 30 monedas de plata y exactamente ocurrió así. Se profetizó que
iba a ser traicionado por alguien íntimo y ocurrió de esa manera.
Se profetizó que iba a resucitar de entre los muertos y él resucitó
al tercer día y es la piedra angular de nuestra fe. Dice el
apóstol Pablo, primeramente les he enseñado lo que así mismo
recibí. que Cristo murió por nuestros
pecados conforme a la escritura y que fue sepultado y que resucitó
al tercer día conforme a las escrituras y más de 500 hermanos
le vieron presentarse como el Cristo resucitado. Cristo vive
y lo que Dios ha hecho en el cumplimiento de todo lo que Él
ha dicho hoy mismo se están cumpliendo profecías que prueban que el
testimonio de Dios es de mayor valor. hay hombres rebeldes hoy
día que están intentando imponer su voluntad a todo el mundo y
que son enemigos del evangelio y no están haciendo otra cosa
más que cumplir exactamente lo que Dios ha dicho que va a ocurrir
aunque nunca se levantan a orar y a preguntarle a Dios qué es
lo que van a hacer están sencillamente haciendo lo que Dios ha dicho
que en los postreros tiempos la maldad aumentará y hermanos
hay tal maldad de que hay gente que no se tienta el pecho para
matar cantidad de personas, para asesinar personas en nombre y
además mintiendo y diciendo que lo están haciendo para el bien
de la gente. Hermanos, la ciencia aumentará. En verdad, hay gente que cree
que va a conquistar ya no, como pensaban en el siglo XVI, conquistar
América, sino conquistar el espacio. Y no sabemos qué tanto Dios les
va a dejar hacer, pero el Señor se ríe de ellos. Creer a Dios, ¿qué es creer a
Dios entonces? Básicamente, para los creyentes
abarca creer a Dios todo lo que Él ha dicho, pero todo inicia
con creer en especial lo que Él ha dicho acerca de sí mismo.
Hermanos, creer en Dios es importante, es una necesidad no creer en
Dios, pero creer a Dios es fundamental. Creer a Dios es creer a Dios
lo que Él ha dicho acerca de sí mismo. Que Dios nos guarde. Esta epístola de Juan termina
con una expresión que dice, hijitos, guardaos de los ídolos. Y es
que hay gente que puede tener la escritura y muchas veces nosotros
tenemos que estar constantemente, nuestra necesidad es conocer
a Dios. Porque somos imagen de Dios y no se puede reflejar quién
es Dios sin conocer a Dios. La necesidad mayor del hombre
es conocer a Dios y Dios se ha dado a conocer en Jesucristo.
Él es la imagen misma de su substancia. Él es el resplandor de su gloria. Dimos su gloria, gloria como
del Ingénito, del Padre lleno de gracia y de verdad. Ahora,
creer a Dios. Hay gente que sus expresiones
hablan de que él no cree lo que Dios ha dicho acerca de sí mismo.
Hay gente que dice Diosito. Eso refleja no creer a Dios.
Eso refleja que crees en un Dios de tu imaginación. O sea, no
te estás guardando de los ídolos. creer y decirle a Dios Diosito. Él es el rey de la gloria. Él es aquel Dios que dice que
los cielos de los cielos no le pueden contener. Él no es Diosito. Él es Dios excelso y sublime,
grande sobre todas las cosas. El Dios de la Biblia es... Otras personas creen que lo único
que Dios es es amor y su amor es aceptar todo. El Dios de la
Biblia es fuego consumidor. El Dios de la Biblia es santo,
santo, santo. El Dios de la Biblia es un Dios
que es justo. Su justicia es santa. Y porque
Él es justo no quedará nunca un pecado que no sea castigado.
El Dios de la Biblia es temible. El Dios de la Biblia es el único
a quien debiéramos de temer. Dice la Escritura, el Señor Jesús,
amigos, les voy a enseñar a quien deben de temer. No teman a los
que pueden matar el cuerpo y después nada más pueden hacer. Más bien
deben temer al que puede matar el cuerpo y el espíritu en el
infierno. Y ese no es el diablo como algunos piensan. Ese es
el Señor de la gloria. Ese es el Dios Jehová de los
ejércitos. El Dios eterno, ese es el que
es el principio y el fin, el alfa y la omega. Hermanos, que
Dios nos ayude a creer a Dios. ¿Qué es lo que Él ha dicho acerca
de sí mismo? Él ha hablado acerca de su santidad.
Él ha hablado acerca de su justicia. Él ha hablado acerca de su amor,
de su ira. Él ha hablado acerca de su perfección, pero Él ha
hablado también acerca de su Hijo. ¿Quién es el Señor Jesucristo?
El Señor Jesucristo es su eterno Hijo, que es el único medio de
salvación, que es el único medio a través del cual podemos conocer
al Padre. Dice Felipe, muéstranos al Padre
y nos basta. Y Jesús le dice, hace tiempo
que estoy contigo y no me has visto. El que me ha visto a mí,
ha visto al Padre. hermanos la necesidad de conocer
a dios en cristo jesús por eso nuestro pasaje dice que creer
a dios es creer que jesucristo es el hijo de dios porque ese
es el testimonio que dios ha dado este es mi hijo amado en
quien tengo complacencia fueron las palabras del padre cuando
inició el ministerio público del señor jesucristo creer a
dios es creer todo lo que él ha dicho acerca del señor jesucristo
Hay gente que dice, no, nosotros creemos en Cristo, creemos que
Él fue un gran maestro de moral. Hay gente que no le queda otro
remedio que creer en Cristo. ¿Por qué? Pues a partir de ahí,
¿por qué sabemos que hoy es 28 de noviembre del 2021? No le
queda de otro a mucha gente para creer en Cristo, pero no están,
creen en Cristo como un hecho histórico, pero no creen todo
lo que Dios ha dicho acerca de su Hijo. Hay gente que cree que
Cristo fue un gran maestro de moral, que Cristo fue un ejemplo
para seguir. No hay esa opción. Si Cristo
no es Hijo de Dios, entonces dos son las alternativas. O Él
era un mentiroso y no puede ser entonces un maestro de moral,
porque Él sostuvo ser Hijo de Dios y Él murió en la cruz por
causa de sostener que era Hijo de Dios. Él no fue condenado
por lo que hizo. Él fue condenado por su identidad,
por sostener que es, cuando Él dijo que era el Hijo de Dios,
el sacerdote dijo que más necesidad tenemos de testigos y rasgó sus
vestiduras y fue condenado a muerte. Entonces, si no crees que Cristo
es el eterno Hijo de Dios y simplemente es un maestro de moral, estás,
es lamentable, no puede ser un maestro de moral quien era un
mentiroso. la otra opción era un lunático
y estuvo dispuesto a morir por un autoengaño pero cristo resucitó
de los muertos y cristo ha transformado vidas y hay testimonio a su favor
el testimonio que dios ha dado acerca de su hijo creer a dios
lo que él ha dicho acerca del señor jesucristo él no es maestro
de moral él es la vida misma que se ha manifestado él es dios
mismo hecho carne Él es quien vino y cumplió lo que toda la
humanidad ha fracasado. Él cumplió la ley completamente. Él mostró el carácter del Padre
completamente en sus momentos en que estaba siendo en las circunstancias
más difíciles de su vida. Recordemos, las circunstancias
no ponen nada en nuestro corazón, solamente sacan lo que ya está
ahí. En esos momentos en que él era severamente golpeado,
despreciado, escupido, no salió odio, salió amor, porque amor
había en su corazón. El carácter de Dios estaba manifestando. Él tenía deleite en hacer la
voluntad de su padre. El hacer tu voluntad, Dios mío,
me ha agradado y tu ley está en medio de mi corazón. Él cumplió
perfectamente la ley y murió como un criminal por causa de
su pueblo, porque Dice la Escritura, todos nosotros nos descarriamos
como ovejas, cada cual se apartó por su camino, mas Jehová cargó
en él el pecado de todos nosotros. Creer a Dios es tener el testimonio
en sí mismo. Dice, el que cree en el Hijo
de Dios tiene el testimonio en sí mismo. Porque Cristo mismo
es el testimonio del Padre. Él es la palabra viviente del
Padre. Él es el testimonio del Padre.
Él mostró el carácter del Padre consistentemente. Él cumplió
la ley. Él hizo todo para la gloria de
su Padre. Él siempre glorificó a su Padre.
y creer lo que Dios ha dicho acerca del hombre. No somos personas
buenas que de vez en cuando hacemos cosas malas. No somos como alguna
persona me dijo el otro día, le preguntaba, ¿usted sabe cuál
es la persona más pecadora de su familia? Y se quedó pensando
y dijo, pues no lo sé. ¿Y usted sabe cuál es la persona
más pecadora de su iglesia? No lo sé. Y yo le dije, ¿sabe
qué? La persona más pecadora en mi
familia no es mi esposa, ni son mis hijos. Yo soy el más pecador
en mi familia. En la iglesia donde asisto, soy
el más pecador de la iglesia. Y eso es creerle a Dios. Creerle
a Dios lo que Él ha dicho. No somos personas buenas que
de vez en cuando hacemos cosas malas. Somos depravación total. Somos personas que nacemos con
un corazón inclinado de continuo solamente el mal y ni siquiera
nos conocemos con un corazón engañoso y perverso más que todas
las cosas. Personas que fracasamos en cumplir
la ley. Somos un fracaso total. Yo le
doy gracias a Dios porque ha querido revelarme a Dios en Cristo
y le pido a Dios y que sea nuestra oración que siempre veamos al
Señor Jesucristo. Si yo comienzo a ver a mi vecino
que le deja morado los ojos a su esposa, yo me voy a sentir mucho
mejor que él y voy a sentir cuán bueno soy. Y voy a pensar en
este edificio donde vivo, el peor pecador es ese vecino. Pero
cuando yo miro al Señor Jesucristo y miro como Él amó a su esposa
hasta la muerte y muerte de cruz, ¿sabe qué? Yo no soy mejor que
el vecino. Yo no logro amar a mi esposa como soy amado. El llamado
no es hacer lo mejor que mi vecino. El llamado es hacerlo como Cristo
lo hizo. Amó a su iglesia hasta la muerte
y muerte de cruz. Y cuando yo miro eso, yo soy
un fracaso como marido. Pero doy gracias a Dios porque
Él pagó por mi fracaso. Es tan grave el que yo no dé
la medida, pero Él pagó por esa falta de capacidad. pero Él resucitó
y mandó a Su Espíritu Santo. Y Él me llamó en Cristo Jesús
y me ha injertado en la vid verdadera. Y hay la capacidad de que la
vida de Cristo fluya a través de mí, pero sí necesito seguir
creyendo a Cristo. Necesito seguir creyendo a Dios,
creer a Dios que separado de Él nada puedo hacer. La necesidad
de depender constantemente del Señor Jesucristo. Hermanos, creer
a Dios para nuestra salvación es importante. Necesitas creer
a Dios que no eres bueno, que no tienes obras, que no es tu
filosofía. Necesitas creer a Dios que dice
que solamente en Cristo hay salvación. Necesitas creer a Dios que dice,
Cristo dice, yo soy el camino, soy la verdad, soy la vida. Nadie
viene al Padre si no es por mí. Necesitas creer a Dios que dice,
no hay otro nombre dado a los hombres bajo el cielo en que
podamos ser salvos. Creer a Dios eso. Creer a Dios que Él es la
propiciación por nuestros pecados. Hermano, si crees eso, ven al
Señor Jesucristo sin temor. No necesitas seguir culpando
a otros. Cuando culpamos a otros, no estamos
creyendo a Dios. Dice la Biblia, justificados
pues por la fe, tenemos paz para con Dios. Si en lugar de reconocer
tus pecados, culpas a otros, no estás creyendo a Dios cuando
dice, palabra fiel es ésta y digna de ser recibida por todos, que
Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores. Si Él vino a
salvar a los pecadores, yo no necesito decir a mi esposa, lo
que pasa es que tú me haces enojar. Nadie me puede hacer enojar.
Pero desde el Edén nos acostumbramos a echar la culpa a otro. Adán
le dijo la mujer que me diste e indirectamente le estaba diciendo
Dios es tu culpa si tú hubieras dado otra mujer yo no hubiera
comido pero tú me diste esa mujer pero cuando entiendo que Cristo
vino a salvar pecadores ya no necesito apuntar al otro ya no
necesito estar viendo como el peor pecador al vecino o al hermano
o a mi esposa o a mis hijos necesito venir a Cristo porque él vino
a salvar a pecadores de los cuales yo soy el primero Hermanos, hay
una gravedad de no creer a Dios. Terrible. Yo no sé que experimentaría usted
que alguien le diga estoy tratando de creerte. Yo creo que una de
las cosas que más nos ofenden es que digamos una palabra y
no nos crean. Pero no creerle a Dios es hacerle mentiroso a
aquel que es el único que es verdadero. Porque la Biblia dice,
sea Dios veraz y todo hombre mentiroso. Hermanos, que Dios
nos ayude a mirar la gravedad de la incredulidad. La Biblia
dice, el que cree en el Hijo tiene la vida. El que cree en
el Hijo es que ha creído a Dios. El que no cree en el Hijo no
verá la vida, sino la ira de Dios está sobre él. Pero hermano,
muchas de las razones de nuestro fracaso en crecer en la gracia
y el conocimiento es porque vivimos no creyéndole a Dios. No creemos
a Dios cuando dice, separado de mí nada podéis hacer y nosotros
creemos que sí podemos. No creemos a Dios cuando dice,
y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan
a bien. Y cuando yo estoy allí y pienso
en un carro descompuesto en medio del calor de mayo en el centro
de la ciudad, con aire acondicionado descompuesto, con hambre y en
medio de un embotellamiento de tránsito, y empiezo a quejarme,
a murmurar, a pecar, porque se me olvida y no le creo a Dios
que todas las cosas, un auto descompuesto, un trabajo perdido,
una enfermedad, todas las cosas. Y sabemos que a los que aman
a Dios, todas las cosas. ¿Quién lo dijo? No lo dijo Pablo. Lo dijo Pablo, inspirado por
el Espíritu Santo. Se lo enseñó Dios mismo. Es palabra
de Dios. Hermanos, creer a Dios. Creer
a Dios es fundamental para la salvación. Creer a Dios que ha
dicho quién eres, quién es Él y cuál es la única manera de
poder tener vida eterna. La vida eterna es el mismo Señor
Jesucristo. Hermanos, que Dios nos ayude
a creerle a Dios y cuando pensemos en vida eterna no cometamos el
error de pensar que vida eterna es cuando mueras. La vida eterna
es la vida de Cristo. Es Cristo en nosotros la esperanza
de gloria. La vida eterna es que te conozcan a ti, el único
Dios verdadero y a Jesucristo tu Hijo a quien has enviado.
Esa es la vida eterna. Estamos en el verdadero Dios
y en la vida eterna. El mundo entero está bajo el
maligno. Hermanos, clamemos al Señor que
nos haga creerle a Dios. Creerle a Dios es de la fundamental
importancia. Mucha de nuestra falta de gozo,
mucha de nuestra falta de gratitud radica en el hecho de que no
le creemos a Dios. Sobre todas las cosas que le
creamos a Dios que el gozo está en un solo lugar. El gozo no
lo tiene tu esposa. El gozo no lo tienen tus hijos.
El gozo no está en que tengas trabajo. El gozo está en el Señor. Dice la Biblia, en tu presencia
hay plenitud de gozo. Delicias a tu diestra para siempre.
Y Cristo rasgó el velo para que puedas entrar a su presencia.
El gozo tiene que ver con la salvación. David confiesa su
pecado y dice, vuélveme el gozo de tu salvación. El profeta dice,
aunque la higuera no florezca ni en las vides haya fruto, aunque
las vacas sean quitadas de los corrales y las ovejas de la majada,
con todo yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi
salvación. El gozo tiene que ver con Dios
y su salvación. El hombre, cuando cayó en Adán,
perdió el gozo, porque empezó a buscar el gozo en la criatura.
El gozo está en el Señor. El gozo está en el Señor. Y sólo
cuando buscamos, entre más gocemos de Dios, más podremos glorificar
a Dios. El fin único del hombre es glorificar
a Dios, gozando de Él para siempre. Pero cuando nosotros intentamos
buscar el gozo en otro lugar, fracasaremos totalmente en glorificar
a Dios. Glorificar a Dios, gozando de
Él para siempre, creerle a Dios. Vamos a orar.

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Joshua

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