Bootstrap
JC

Caracter de un Pastor, Nobleza en Actitud Conducta Hospedador

Titus 1:8
Joel Coyoc July, 11 2021 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc July, 11 2021
Proposito de la Iglesia

En el sermón titulado "Caracter de un Pastor, Nobleza en Actitud Conducta Hospedador," el predicador Joel Coyoc aborda la importancia del carácter del pastor, específicamente centrándose en el atributo de ser un "hospedador" según Tito 1:8. Coyoc argumenta que la hospitalidad debe ser un rasgo distintivo de los líderes de la iglesia, destacando que el amor a los extraños refleja el amor de Dios y es un mandato bíblico tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Referencias como Deuteronomio 10:18-19 y Lucas 14:12-14 se utilizan para apoyar la idea de abrir el hogar y el corazón a aquellos que son diferentes o no conocidos. La significancia práctica de este carácter se manifiesta en cómo los pastores y, por extensión, toda la congregación deben vivir vidas que no sólo buscan un cambio externo, sino que están transformadas a través del poder del Evangelio, siendo un reflejo del amor de Cristo hacia los demás.

Key Quotes

“El llamado a hacer todo lo que Dios nos llama es el llamado del Evangelio. No es simplemente hacer algo que podemos hacer con nuestras propias fuerzas.”

“Ser hospitalarios no es solo abrir la casa, sino estar prestos a recibir a cada hermano, no importa si lo conocemos.”

“Dios conoce nuestros corazones, y lo que hacemos debe ser para su gloria, independientemente de las intenciones de los demás.”

“No existe tal cosa como una raza superior. Es la tendencia de nuestro corazón que nos impide ser hospederos y amar a nuestros hermanos.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
i i y no no no i i y i y i y i Buenos días, hermanos. Damos gracias a Dios por cada
uno de quienes podemos estar esta mañana. Sean todos bienvenidos
y también damos la bienvenida a nuestra hermana Clarisa y a
su esposo. Es un gusto que puedan estar
este tiempo con nosotros. Dice la palabra de Dios, gracias
te damos, oh Dios, gracias te damos, pues cercano está tu nombre,
los hombres cuentan tus maravillas. Salmos setenta y cinco, versículo
uno. Oremos. Padre, te alabamos porque tú
eres misericordioso, eres compasivo. Tu palabra nos recuerda que si
hay algo diferente en nuestras vidas es porque tú eres rico
en misericordia. Es porque tú has querido darnos
vida juntamente con Cristo. Señor, todo es a ti la gloria.
Señor, no es por nada en nosotros, sino solamente por el puro afecto
de tu voluntad para la alabanza de la gloria de tu gracia. Te
agradecemos Señor por poder iniciar una nueva semana, gracias por
tu presencia en nuestras vidas, gracias por las luchas, por las
dificultades, pero agradecemos tu fidelidad y tu misericordia.
Gracias también por este tiempo en que tú has querido traernos.
Has puesto en nuestro corazón el querer como el hacer por tu
buena voluntad. Gracias por cada uno de mis hermanos.
Gracias por tu obra en ellos. Gracias, Señor, porque tú estás
cada día conformándonos a la imagen del Señor Jesucristo.
Señor, queremos rogar en este momento por nuestros hermanos,
señor, que están pasando dificultades de salud. Rogamos, señor, que
tú los consueles, los confortes, los fortalezcas. Rogamos, señor,
que tú proveas de sus necesidades, guíes los médicos que estén atendiéndoles,
y, señor, rogamos que el hecho de hacer uso de la medicina sea
un acto de fe en ti, más que un acto de fe en la ciencia médica.
Señor, te rogamos que nos ayudes a verte siempre a ti en todo,
que tú eres el que provees y obras, señor, con medios, sin medios,
o a pesar de los medios. Señor, rogamos que nuestra confianza
pueda crecer en ti, nuestro amor hacia ti, porque reconocemos
que no te amamos como es debido. Señor, rogamos que sigas obrando
en los pastores que tú has Señor, en medio de las luchas
que traes a sus vidas, Señor, también confiamos en que tú vas
a cumplir tu promesa que no ha sobrevenido ninguna tentación
que no sea humana. Señor, que podamos estar con
la confianza de que vas a dar juntamente con la tentación la
salida para que podamos soportar. Señor te alabamos, rogamos que
nos ayudes en la exposición de la palabra, ayúdanos a adorarte
en espíritu y en verdad. Te rogamos estas cosas en el
nombre del Señor Jesucristo. Amén. Vamos a tener los himnos
con el hermano Marco. Buenos días, hermanos. Hermanos,
les invito a que abran sus himnarios en el himno número dieciséis. Engrandecidos sea Dios. Engrandecidos sea Dios en esta
reunión, alegres juntos a una voz, dad
gloria. Gloria, gloria, gloria, dad gloria
a nuestro Dios. la mano del señor de muchos no
salvo ¡Gloria, gloria, gloria! ¡Dad gloria a nuestro Dios! Pues hasta aquí nos ha ayudado
y siempre proveerá, y siempre proveerá con gratitud y el amor
de la gloria Gloria, gloria, gloria, dad gloria
a nuestro Dios. A otras almas salva Dios. Despierta a la Señor, despierta
a la Señor, escucha nuestra petición. Amén, hermanos. Ahora, hermanos, les invito a
que vayamos al himno Castillo fuerte es nuestro Dios,
defensa y buen escudo, con su poder nos librará, En todo trance
agudo, con furia y con afán, acosan a Satán por armas de Jaber. Astucia y gran poder, cual el
no hay en la tierra. Nuestro valor es nada aquí, Con
él todo es perdido, más con nosotros lucharán. De Dios el escogido es nuestro
Rey Jesús, el que venció en la cruz, Señor y Salvador. y siendo el solo Dios él triunfa
en la batalla y si demonios mil están prontos a devorarnos No
temeremos porque Dios sabrá cómo ampararnos. Que muestre su vigor, Satán y
su furor, dañarnos no podrá pues condenado ella por la palabra
santa Esa palabra del Señor que el
mundo no apetece. de Dios, muy firme permanece. Nos pueden despojar De bienes
nombre hogar, el cuerpo destruir, más siempre ha de existir. De Dios el reino eterno, Amén, hermanos. Ahora, hermanos,
vamos a dar el tiempo a nuestro hermano Eduardo y Ruth con un
himno especial, es el himno treinta y cinco, por si lo quieren seguir
leyendo o bien seguir viéndolo o siguiéndolo con la vista, es
Fuente de la Vida Eterna. ¡Muy buenas noches! No. No. Buenos días, hermanos. Vamos
a leer en nuestras Biblias el Salmo Número Sesenta y Tres. Los once versículos del Salmo
Número Sesenta y Tres. Y la palabra de Dios dice así.
Dios, Dios mío eres tú, de madrugada te buscaré, mi alma tiene sed
de ti, mi carne te anhela. En tierra seca y árida donde
no hay aguas, para ver tu poder y tu gloria. Así como te he mirado
en el santuario, porque mejor es tu misericordia que la vida,
mis labios te alabarán. Así te bendeciré en mi vida,
en tu nombre alzaré mis manos. Como de meollo y de grosura,
serás saciada mi alma, y con labios de júbilo te alabará mi
boca. Cuando me acuerde de ti en mi lecho, cuando medite en
ti en las vigilias de la noche, porque has sido mi socorro, y
así en la sombra de tus alas me regocijaré. Está mi alma apegada
a ti, tu diestra me has sostenido. pero los que para destrucción
buscaron mi alma caerán en los sitios bajos de la tierra, los
destruirán a filo de espada, serán porción de los chacales,
pero el rey se alegrará en Dios, será alabado cualquiera que jura
por él, porque la boca de los que hablan mentiras será cerrada.
Amén. Que el Señor bendiga su palabra.
Ahora el hermano Joel nos trae la predicación en esta mañana. vamos a abrir nuestras Biblias
nuevamente en Tito la carta del apóstol Pablo a Tito en su capítulo uno dice la palabra de Dios Pablo conforme a la fe de los escogidos
de Dios y el conocimiento de la verdad, que es según la piedad. En la esperanza de la vida eterna,
la cual Dios que no miente prometió desde antes del principio de
los siglos, y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio
de la predicación que me fue encomendada por mandato de Dios
nuestro Salvador. a Tito, verdadero hijo en la
común fe, gracia, misericordia y paz de Dios Padre y del Señor
Jesucristo, nuestro Salvador. Por esta causa te dejé en Creta,
para que corrigieses lo deficiente y establecieses ancianos en cada
ciudad, así como yo te mandé, el que fuera irreprensible, marido
de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados
de disolución ni de rebeldía, porque es necesario que el obispo
sea irreprensible como administrador de Dios, no soberbio, no iracundo,
no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas,
sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo,
dueño de sí mismo, retenedor de la palabra fiel, tal como
ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza
y convencer a los que contradicen, porque hay aún muchos contumaces,
habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión,
a los cuales es preciso tapar la boca, que trastornan casas
enteras enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene. Uno de ellos, su propio profeta,
dijo, los cretenses siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos,
Este testimonio es verdadero, por tanto repréndelos duramente
para que sean sanos en la fe, no atendiendo a fábulas judaicas
ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. Todas las cosas son puras para
los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro,
pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas. profesan conocer
a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y
rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra. Bueno, estamos
estudiando, hermanos, como ustedes recuerdan, el carácter de un
pastor, y Pablo, guiado por el Espíritu Santo, lo presenta con
una sola palabra, que es la palabra irreprensible. En el después vimos que está dividido
en tres grupos que es una moralidad sexual un liderazgo familiar
probado y después nobleza en actitud y
conducta y hemos ido en la parte de nobleza en actitud y conducta
estudiando algunas cosas que va mencionando que engloban lo
que es la nobleza en actitud y conducta la semana pasada estuvimos
estudiando no codicioso de ganancias deshonestas y hoy vamos a estudiar
en el versículo 8 cuando dice sino hospedador y vamos a empezar
a ver cualidades positivas no olvidando y siempre teniendo
presente que El llamado a hacer todo lo que
Dios nos llama es el llamado del Evangelio. No es simplemente
hacer algo que podemos hacer con nuestras propias fuerzas.
Les comentaba yo de una persona en el trabajo que decía que había
leído la Biblia y bueno, lo que Dios pide, dice, pues es muy
difícil. Y la verdad es que lo que Dios
pide no es precisamente difícil, sino es imposible. Por eso es
que necesitamos el Evangelio. No es algo que nosotros podemos
lograr con nuestra fuerza de voluntad. Nosotros podemos hacer
cosas con la fuerza de voluntad, pero El Señor mira, más profundo
que ahí, Él mira el corazón. Los fariseos eran campeones en
hacer cosas que podían dejar anonadadas a las personas. Pero
Dios no se agrada de eso. El hombre mira lo que está delante
de sus ojos, pero Dios mira el corazón. La Biblia nos llama
constantemente a un cambio, no solo exterior, sino un cambio
a nivel del corazón. El Señor condena un cambio exterior,
un cambio superficial. El Señor siempre llama a limpiar
las manos, pero también el corazón, hablando de las manos como la
actitud externa o el comportamiento externo, pero siempre menciona
la raíz, que es el cambio del corazón. El Señor siempre hace
énfasis en eso porque Para cambiar sólo externamente no hace falta
el Evangelio. Cambiar externamente es algo
que sí usted puede hacer en su fuerza de voluntad, pero no es
algo duradero. El único que puede cambiar El
corazón es el Señor, que dice que Él nos va a dar un corazón
nuevo de carne, y va a quitar el corazón de piedra. De modo
que si alguno está en Cristo, dice la Escritura, nueva criatura
es. Las cosas viejas pasaron, y aquí
todas son hechas nuevas. Y cuando pensamos en esto, las
actitudes o el carácter del pastor que no es exclusivamente para
el pastor y para el diácono. Toda la congregación es llamada
a ser conformada a la imagen de Cristo, no sólo pastores y
diáconos. Sin embargo, estamos estudiando
el carácter del pastor, y hay un asunto que es muy fuerte en
esta cuestión, y es el que está en Cristo, el creyente tiene
vida en Cristo, y es llamado, dice el apóstol Pablo, también
escribiendo a los corintios, les dice, si pues coméis, o bebéis,
o hacéis cualquier otra cosa, hacedlo todo, ¿para qué? Para
la gloria de Dios. Todo aquello que no se hace para
la gloria de Dios es pecado. No importa cuán impresionados
quedemos los demás, el Señor conoce el motivo. Y todo aquello
que se hace para la gloria de Dios requiere un poder que es
distinto al poder de la fuerza de voluntad, que es distinto
al poder humano. Todo lo que se hace para la gloria
de Dios requiere poder del Espíritu Santo. se tiene que hacer con
el motivo correcto y tiene que ser con el poder del Espíritu
Santo. De lo contrario, no es para la
gloria de Dios. Y es que hay cosas que se pueden
parecer a las cualidades que nos pueden motivar a hacer cosas,
pero en realidad, Dios conoce el corazón. Y de nuevo, la centralidad
del evangelio. Hermanos, algunas cosas importantes
es antes de entrar propiamente a lo que es hospedador es quizá
vemos. como el albañil veía, difícil
lo que Dios pide. Yo les recuerdo, no es difícil,
es imposible. Pero hay poder, poder sin igual
poder en la sangre que él vertió. Quieres ser libre de orgullo
y pasión, quieres vivir y gozar santidad, tan solo hay poder,
hay poder sin igual poder en Jesús. Himnos que cantamos afirman
verdades escriturales, como ese himno que en lo personal me gusta
mucho, me anima el poder recordar que no está en mí, Es el poder
del Evangelio. Es el poder del Espíritu Santo
el que puede hacernos vivir para la gloria, para la gloria de
Dios. Y hospedador. Sino hospedador. Parte del carácter del pastor
es que sea hospedador. Y algo que vamos a mirar en la
Escritura es qué es realmente ser hospedador. es interesante que esa palabra
tiene que ver con algunas raíces como la palabra hospital o la
palabra hotel, hotelería, hospedador, y pues en realidad la palabra
significa sencillamente amador de extraños, amador de extraños. Y hermanos, en realidad que nos
es Nos es difícil amar a los extraños.
Personalmente, yo reconozco que es difícil. Sin embargo, damos
gracias a Dios porque Él ha obrado en el corazón de aquellos que
ha salvado. Yo doy gracias a Dios porque
Dios salvó al pastor Walter y lo hizo amar a los extraños. Y es
por eso que él vino a este país. aún contra personas que le decían,
vas a ir a ese país solo para que entierres a tus hijos. Ahí
se van a morir tus hijos. Es el poder del Espíritu Santo
que obró en su corazón y en verdad vino a amar a extraños. A extraños
que en ocasiones él predicaba cuando estaba la película Todo
Muy Bien. Se veía algún dulce, algo, todo muy bien, pero cuando
hablaba de Cristo había pedradas. Amar a los extraños. Y en este amar a los extraños
es un llamado constante de la Escritura. Esto lo podemos encontrar
en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, el ser
amador de extraños. Y yo creo que por el pecado de
nuestro corazón nosotros solemos, cada uno, solemos muchas veces
pensar que somos cada quien la mejor raza o que somos las personas
más valiosas y eso nos impide el poder amar extraños. Es interesante
que la escritura dice la Biblia, por ejemplo, el que ama a Dios,
ame también a su hermano. Dice, si alguno dice, yo amo
a Dios y aborrece a su hermano, el tal es mentiroso. Y es que
es interesante decir que uno ama a Dios, pues es pues Dios,
por ejemplo, no tiene mal olor. Dios, en el caso del matrimonio,
pues Él no deja los zapatos donde no tienen que estar. pero el
amor a Dios se manifiesta en cómo amamos a aquel que tiene,
en un momento dado, un mal olor, que en un momento dado no es
tan ordenado como a mí me gusta, pero allí está el poder se requiere
para amar de esa manera el Evangelio. Amar a alguien que hace todo
como a mí me gusta, que siempre huele bien, que siempre ordena
todo, pues eso dice la Biblia, pues eso no tiene nada de extraordinario. Ahora, cuando pensamos en los
extraños, tenemos que pensar en que hay de extraños a extraños. Muchas veces en nuestros países,
por ejemplo, alguien hizo un estudio y pensamos que, por ejemplo,
ser clasista o ser esa clase de cosas, por ejemplo, los yucatecos,
no somos. Y, sin embargo, hay estudios
que demuestran que somos demasiado clasistas. Y es que, por ejemplo,
pues de pronto, no sé, y no es privativo solo de nosotros. Santiago
escribe a la iglesia porque había una problemática similar. Dice,
entra uno que está bien vestido y te gusta su color, entonces,
ven, te acomoda aquí en este buen lugar. Dice, entra uno que
está así, que no te gusta mucho su color y su ropa tampoco te
gusta, entonces, tú estate allí. Dice, no venís a ser así jueces
con malos pensamientos. Y la Biblia nos llama a ser hospedadores,
a amar a extraños. Y miramos algunos ejemplos en
la Escritura. Por ejemplo, Abraham, capítulo
18 de Génesis, versículo 1 al 8, dice, Después le apareció
Jehová en el encinar de Mamre, estando él sentado a la puerta
de su tienda en el calor del día. Y alzó sus ojos y miró,
y aquí tres varones que estaban junto a él. Y cuando los vio,
salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, y
se postró en tierra, y dijo, Señor, si ahora he hallado gracia
en tus ojos, te ruego que no pases de tu siervo. Los conocía. no los conocía. Dice que se traiga
ahora un poco de agua, y lavad vuestros pies y recostados debajo
de un árbol, y traeré un bocado de pan y sustentad vuestro corazón,
y después pasaréis, pues por eso habéis pasado cerca de vuestro
siervo. Y ellos dijeron, haz así como
has dicho. Entonces Abraham fue de prisa
a la tienda a Zarah, y le dijo, toma pronto tres medidas de flor
de harina, y amasa y haz panes cocidos debajo del rescoldo.
y corrió a las vacas, y tomó un becerro tierno y bueno, y
le dio al criado, y éste se dio prisa a prepararlo. Tomó también
mantequilla y leche, y el becerro que había preparado, y lo puso
delante de ellos, y él se estuvo con ellos debajo del árbol, y
comieron. Esto es hospitalidad. Esto es
hospedador. No lo conoces, y no salió y buscó
al animal más enfermo, más desnutrido. Buscó, dice, un animal tierno
y bueno, y estuvo diligentemente procurando atenderlos, y eran
para él extraños. Otro ejemplo, no lo voy a leer,
pero está en Génesis 19, 1 al 11, y es Lot. Y en Josué, Jueces 19, 16 al
21, hay otro ejemplo, que tampoco lo voy a leer, bueno, está más
corto, así lo voy a leer, dice, un forastero, él era forastero
en ese lugar, dice, y hay aquí un hombre viejo que venía de
su trabajo del campo al anochecer, el cual era del monte de Efraín
y moraba como forastero en Gabá, pero los moradores de aquel lugar
eran hijos de Benjamín, y alzando el viejo a los ojos, vio a aquel
caminante en la plaza de la ciudad y le dijo, ¿a dónde vas y de
dónde vienes? Y él respondió, pasamos de Belén
de Judá a la parte más remota del monte de Efraín, de donde
soy, Y había ido a Belén de Judá, mas ahora voy a la casa de Jehová,
y no hay quien me reciba en casa. Nosotros tenemos paja y forraje
para nuestros asnos, y también tenemos pan y vino para mí y
para tu sierva, y para el criado que está con tu siervo. No nos
hace falta nada. El hombre anciano dijo, pasea
contigo, tu necesidad toda quede solamente a mi cargo, con tal
que no pases la noche en la plaza. Y los trajo a su casa, y dio
de comer a sus asnos, y se lavaron los pies, y comieron y bebieron.
no lo conocía. Hospedador es amor a los extraños. Es más, en el Antiguo Testamento,
Dios había hecho provisión en cuestión de los pobres, las viudas
y los extranjeros. Deuteronomio 10, 18 al 19 dice, que hace justicia al huérfano
y a la viuda, que ama también al extranjero dándole pan y vestido. Amaréis pues al extranjero, porque
extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Amaréis pues al extranjero. Y hermanos, no vamos a hablar
de cuestiones de política. Pero en estos tiempos hay muchos
movimientos de gente extranjera. Y a veces solemos ver a los extranjeros
que vienen a nuestro país como amenaza. Y es probable que hay
gente que, siendo instrumentos del diablo, está promoviendo
estas cosas de una manera malvada. No obstante, Dios es soberano
en esas cosas y hay gente que Dios ha hecho huir de sus países
y Dios ha utilizado esa huida de sus países para traerlos al
evangelio. Dios ha salvado aún de su pueblo
a través de esos movimientos y que Dios nos ayude a ser sabios
y en verdad que podamos reflejar la obra de Dios cuando hablamos
de estas cosas difíciles de hablar, que no se pueden analizar simplemente
como los medios de comunicación quieren que se analicen, pero
El carácter del pastor y el carácter del pueblo de Dios debe ser tal
que es amador de los extraños. Dice en versículo 12 al 13 de
Deuteronomio 26, cuando acabes de diezmar todo el diezmo de
los frutos en el año tercero, el año del diezmo darás también
a Levita, al extranjero, al huérfano y a la viuda. Comerán en tus
aldeas y se saciarán, y dirás delante de Jehová tu Dios, He
sacado lo consagrado de mi casa y también lo he dado a Levita,
al extranjero, al huérfano y a la viuda, conforme a todo lo que
me has mandado. No he transgredido tus mandamientos
ni me he olvidado de ellos. Hubo personas que por ser hospitalarias
fueron instrumentos utilizados por Dios en el ministerio terrenal del
Señor Jesucristo. Por ejemplo, en Lucas 10, 38
al 42 dice, pero Marta se preocupaba con
muchos quehaceres, y acercándose dijo, Señor, ¿no te da cuidado
que mi hermana me deje servir sola? Dile pues que me ayude. Respondiendo, Jesús le dijo,
Marta, Marta, afanada y trubada estás con muchas cosas, pero
una sola cosa es necesaria. Y, bueno, conocemos la historia,
pero algo importante aquí es esa familia era hospitalaria,
era hospedadora, y fueron bendición en el ministerio del Señor Jesucristo. Otra persona fue en Lucas 11,
37 al 38, le dice, luego que hubo hablado, le rogó un fariseo
que comiese con él, y entrando Jesús en la casa, se sentó a
la mesa. El fariseo, cuando lo vio, se extrañó de que no se
hubiese lavado antes de comer. Y si bien, bueno, hubo una mala
actitud, pero había el carácter de hospedador, dice, otro pasaje
que ese, léalo en su casa, es Lucas 19, 1 al 10, y es saqueo.
el Señor llamó a saqueo y lo primero que hizo fue abrir su
casa al Señor Jesús, a sus discípulos, a sus amigos y evidentemente
pues Jesús y sus discípulos pues no eran precisamente sus amigos,
eran alguien extraño. Ahora, hay algunas Hay algo importante
que el Señor Jesús nos recomienda, porque, hermanos, hay una cosa
que es fácil. Es fácil invitar y ser hospedador
con el que conoces, con el que te cae bien, pero ser hospedadores,
el énfasis está en el trato a los extraños. Y dice el Señor Jesús
en Lucas 14, 12 al 14, Dice, dijo también al que le
había convidado, cuando hagas comida o cena, no llames a tus
amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos
ricos, no sea que ellos a su vez te vuelvan a convidar. Y
seas recompensado, cuando hagas banquete, llama a los pobres,
los mancos, los cojos y los ciegos, y serás bienaventurado, porque
ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en
la resurrección de los justos. Esto es ser hospedador. Dice, no llames a tus amigos
que te pueden recompensar, sino llama y dice el Señor Jesús ahí. El pasaje está bastante claro. Ahora, ¿cómo podemos nosotros servir
a otros con la hospitalidad? En los tiempos bíblicos, la cultura
era no estaba desarrollado, por ejemplo,
una industria del hospedaje. Y habían mesones y lugares donde
la gente se podía hospedar, pero eran lugares muy peligrosos e
incluso fuentes muy fuertes de tentación, porque eran lugares
también de promiscuidad. Y había hermanos que tenían que
moverse por cuestiones de negocio, otros por cuestiones de ministerio. Primero, Timoteo 5.10 dice, hablando
justo de líderes de la iglesia, dice que tenga buen testimonio
de buenas obras. Se ha criado hijos, se ha practicado
la hospitalidad, se ha lavado los pies de los santos, se ha
socorrido a los afligidos, se ha practicado toda buena obra.
Romanos 12.13 dice, compartiendo para las necesidades de los santos,
practicando la hospitalidad. Romanos 16, 1 y 2 dice, os recomiendo
además nuestra hermana Febe, la cual es diaconisa de la iglesia
en Cancrea, Cencrea, que la recibáis en el Señor como es digno de
los santos y que la ayudéis en cualquier cosa que necesite de
vosotros, porque ella ha ayudado a muchos y a mí mismo. Primero
de Pedro 4, 9 al 11, dice, hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. Cada uno, según el don que ha
recibido, minístrelo a los otros como buenos administradores de
la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme
a la palabra de Dios. Si alguno ministra, ministre
conforme al poder de Dios que Dios da, para que en todo sea
Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenece la gloria y
el imperio por los siglos de los siglos. y tercera de Juan,
unos 5 al 8, dice Amado. Fielmente te conduces cuando
prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los
desconocidos, los cuales han dado ante la iglesia testimonio
de tu amor, y harás bien en encaminarlos, como es digno de su servicio
a Dios, para que continúen su viaje. Porque ellos salieron
por amor del nombre de Él, sin aceptar nada de los gentiles.
Nosotros, pues, debemos acoger a tales personas para que cooperemos
con la verdad. Creo que el énfasis en extraños
es bastante claro. Y hermanos, el ser hospitalarios,
no sólo el hecho de abrir la casa, sino aún en la congregación,
el hecho de estar presto a recibir a cada hermano, no importa si
lo conocemos, incluso no hermano. Y es verdad que de pronto hay
gente que puede abusar de la hospitalidad, Hay gente que puede
mentir, pero ese no es nuestro problema. Es más, nadie puede
abusar de lo que nosotros hacemos para la gloria de Dios. Si el
motivo correcto es la gloria de Dios y la persona está mintiendo,
no es nuestro problema. Nosotros hagamos el bien, practiquemos
lo que Dios nos llama. Si alguien viene y presenta una
necesidad y es mentira, Dios lo sabe. recordaba a una persona que por
muchos años estuvo predicando en una prisión y pues ella predicaba
en una prisión y ella vivía sola en un departamento y después
de varios años de estar predicando había mujeres que estaban acusadas
de robo, de homicidio y dieron libertad a una mujer que tenía
varios años de estar presa y aparentemente ella había creído el evangelio
y cuando le dieron su libertad pues ella no tenía dónde ir y
esta mujer que la había predicado la llevó a su departamento y pues la llevó y se la trató como
a una hermana y ella tenía cosas que hacer y cuando llegó la hora
que tenía que ir la mujer le dijo así, oye le dice tú sabes por qué estaba yo en
la cárcel dice a ti no te da miedo de irte y dejarme aquí
en tu departamento y la mujer se volteó y le dijo miedo a mí
de dejarte en mi departamento te quiero decir algo este departamento
no es mío nada que está aquí es mío todo lo que está aquí
es de dios y si tú quieres agarrar algo de lo que está aquí y hacer
lo que siempre has hecho adelante conmigo no vas a tener ningún
problema tendrás un problema con dios y Hermanos, el poder
creer en nuestro corazón que Dios gobierna, que nos llama
a obedecerle en cuanto a ser hospitalarios, y que si alguien
viene y está presentando una necesidad falsa, no es nuestro
problema. Ahí él y su mentira. pero no
podemos cerrarnos y pasar una situación triste dice Hebreos
trece dos no os olvidéis de la hospitalidad porque por ella
algunos sin saberlo hospedaron ángeles que privilegio de obedecer a
Dios en verdad hermanos que nosotros no sabemos qué es lo que está
haciendo y la gente que está trayendo Es el llamado a que Dios obre
nuestros corazones. Hermanos, que Dios nos rescate
del engaño, del pecado. No existe tal cosa como una raza
superior. No existe tal cosas como persona. Sin embargo, es la tendencia
de nuestro corazón. Dicen ninguno, ¿por qué se repite constantemente,
no tengas más alto concepto de sí que el que debes de tener?
Porque... Porque así somos. Por eso el
Señor está constantemente repitiendo. Y eso es una de las razones que
no nos permite ni ser hospitalarios ni tener comunión. Y que el Señor
obre nuestros corazones, que clamemos al Señor para que podamos... Todo esto tiene que ver con ser
conformado a la imagen de Cristo. Todo esto tiene que ver con amar
a Dios. O sea, amar a Dios no es simplemente
decir amo a Dios. Amar a Dios es, para los, en
el Antiguo Testamento, a los Antiguos les fue dicho, amarás
al Señor Dios con toda tu alma, con toda tu mente, con toda su
fuerza y a tu prójimo como a ti mismo. Pero en el Nuevo Pacto,
el Señor Jesucristo ha dicho, un mandamiento nuevo les doy,
que os améis, ya no como a ti mismo. unos a otros como yo les
he amado. El que ama a Dios, ame también
a su hermano, y nosotros tenemos este mandamiento de él. Y si
alguno dice que ama a Dios y aborrece a su hermano, el tal es mentiroso
y la verdad no está en él. Hermanos, no quiere decir que
podamos pararnos y decir, ya lo logré. Pero el llamado es
a que seamos conscientes. No lo he logrado. Vengo al Señor
Jesucristo. Necesito de la obra del Espíritu
Santo en mi corazón. Venir reconociendo soy un pecador,
que constantemente pienso que soy más que los demás, y eso
me priva ser hospitalario, ser hospedador, amar a mis hermanos. Soy un juez con malos pensamientos,
que pienso que hay hermanos que deben ser tratados mejor que
otros. Quizá por el color de piel, quizá
por el idioma, y hay otros hermanos que no deben ser tratados tan
bien. Y no lo decimos, no lo tenemos que decir. Pero Dios
conoce nuestros corazones. Si comemos, bebemos o hacemos
otra cosa, hagámoslo todo para la gloria de Dios. Y si el otro
viene y viene con mala intención, hermanos, ese no es nuestro problema,
porque se nos olvida que somos intérpretes y nosotros no tenemos
todo para poder emitir un juicio justo. Uno es el juez y no nos
cansemos de hacer el bien pues a su tiempo cegaremos si no desmayamos. Y hermanos, no olvidemos, el
llamado es hacerlo con el corazón, no es simplemente algo exterior.
Dios no mira lo que mira el hombre, el hombre mira lo que está delante
de sus ojos. Y nuestro gran problema es corazón engañoso y perverso
más que todas las cosas. Pero el Señor nos conoce y qué
mejor que Siempre me ha cautivado el Salmo 139. Pero yo no había
reparado en que el salmista termina, examina mi Dios y conoce mi corazón.
Pero no había prestado tanta atención de que él empieza diciendo,
Señor, Tú me has examinado y conocido. Y bueno, que el Señor nos ayude
a entender lo que entendió el Salmista. Si Él me ha examinado
y conocido, pues, qué mejor que decirle, examina, aunque yo no
se lo diga, Él me ha examinado y conocido. Pero el hecho de
que Él me humilla, me hace venir y decir, examíneme, oh Dios,
y mira mi corazón, y ve si hay en mi camino de perversidad,
y guíame en el camino eterno. Una sumisión, una humildad ante
aquel que es Señor, siendo consciente de que yo soy y que el Señor
nos ayude caer en desalientos con nosotros
mismos, con la gente que amamos. Cuando usamos frases tristes,
como decirle a un hijo, tú nunca vas a cambiar. Eso significa,
hermanos, negar el poder del evangelio. Decirle a una esposa,
tú nunca vas a cambiar. O decirse a sí mismo, yo nunca
voy a cambiar. Eso es negar, es una negación
del evangelio. Hay poder sin igual poder. el
Señor transformó a Pedro, transformó a Juan, el Señor sigue siendo
el mismo, el evangelio sigue siendo poder de Dios para salvación
a todo aquel que cree. Vamos a orar. Señor, te alabamos porque el
evangelio es poder para al Señor Jesucristo, podamos
mirar que el llamado es alto, Señor, hacer todo para tu gloria,
hacer todo, Señor, recordando que todo está desnudo a tus ojos,
y Señor, que la mirada que más importa es la tuya, que de todos
modos tú ya nos has examinado y nos has conocido. pero regocijarnos,
señor, que también has hecho provisión para nuestro fracaso,
y que puedes guiarnos en el camino eterno, el cual es el Señor Jesucristo,
que es el camino, es la verdad, y es la vida. Señor, ayúdanos
a esperar tus tiempos, ayúdanos a confiar, a orar los unos por
los otros, y confiar que si tú has empezado una buena obra,
la vas a perfeccionar hasta el día de Jesucristo. Te rogamos
esto en el nombre del Señor Jesús. Amén. Hermanos, que Dios les bendiga,
si Dios quiere, nos vemos a las seis de la tarde. i

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.